Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, pero la idea si.

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Ese mismo día…

Estando el joven Hipo con una sonrisa elegante y teniendo en claro lo que quería, en ese instante y mientras se acerca al hotel donde Jack y Elsa se establecieron, la joven Astrid le termina preguntando lo siguiente y mientras lo acompaña – ¿Estás seguro, Hipo?– dándole una afirmación complaciente y muy pícara, el chico le dice – Claro, por supuesto, Astrid. Jack, conoce muy bien el granero del señor Alistair, donde tengo oculto a Chimuelo–.

Teniendo muy en claro como es el ser que ocultan de nombre Chimuelo (y como alguna vez se refirió Philip al ser como un monstruo) en el granero, la joven rubia inevitablemente le replica a su novio – Es peligroso y lo sabes muy bien. La última vez casi le da un infarto a la tía loca y coja de Rapunzel, Willow– cambiando al instante de tema, Hipo termina señalando en ese momento las condiciones de la tía de su amiga Rapunzel – Esa mujer desde que perdió la pierna aquella vez, se ha vuelto peor que la esposa del sheriff Agnarr–.

Esbozando una cara algo indignada el chico, la joven por su parte le dice simplemente a manera de respuesta – No tanto– agregando posteriormente la misma chica de forma interrogante – En fin, ¿Estás seguro de que Jack lo podrá cuidar?–.

Mofándose ante la interrogante de su chica, Hipo le dice con arrogancia y en tanto se cruza de brazos – Tiene un berserker que se enoja cuando le dicen muy feo– sabiendo la chica rubia con una trenza imperfecta a quién se refiere, rápidamente le corrige el alias de la persona a quién se refiere el muchacho – Es Elsa. Y ella se pone así porque no tolera que le falten al respeto–.

Una vez se detienen y antes de continuar, el chico castaño pega una carcajada, lo cual provoca que la joven simplemente pegue un suspiro pesado.

Dejando caer un semblante aburrido, la joven termina comentando lo siguiente y una vez llegan ambos al hotel, por fin – Me gustaría ser como Elsa. Al menos no se deja mangonear– dando finalmente una media sonrisa la misma chica.

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Justamente y una vez que llegan al hotel, y después de preguntarle al recepcionista sobre la blonda y el peliblanco; en tanto suben las escaleras del lugar, en ese momento Hipo no puede evitar comentarle a su chica – Espero que Jack no trate de abusar de ella o si no ella lo podría hacer volar con dinamita– pegando consecutivamente una pequeña carcajada.

Una vez llegan al cuarto que el recepcionista les menciono, Hipo le dice a su novia – Dijo el señor que Elsa estuvo en está habitación con Jack, quién es a quien buscamos–.

Preparándose para verlo a Jack, rápidamente ambos chicos se arreglan y acicalan sus últimos pelos desordenados para al menos no lucir tan mal delante del joven peliblanco.

Justamente y una vez tocan la puerta con delicadeza, por fin el chico de cabellera peliblanca les acaba abriendo la puerta con algo de pesadez.

– Oh, hola, amigo– una vez les abre la puerta el joven peliblanco a sus amigos, estos le acaban dando el mencionado saludo al unísono al joven albino.

Jack al lograr notarlos y casi somnoliento, inmediatamente en ese momento les corresponde el saludo a sus amigos – Hola, Hipo… Hola, Astrid–.

Volviéndole a dar el saludo pero está vez más furtivo, finalmente Astrid le pregunta a su amigo peliblanco – ¿Podemos pasar?–.

Incapaz de negarles el acceso al sitio, Jack al instante se hace hacia un lado y logra darles la bienvenida a sus colegas.

Una vez entran a la habitación los dos chicos y notan la presencia de la joven platinada como la bella durmiente, logran observarla enternecedoramente como una niña pequeña; resoplando dulcemente y con su pequeña nariz respingada moviéndose casi de manera imperceptible.

Hipo en tanto se conmueve por como duerme la chica, no puede evitar murmurar con algo de sarcasmo – Elsa está durmiendo. Vaya duerme como un angelito– agregando justamente y en ese preciso momento en que se coloca a un costado de la cama y le consigue agarrar su mejilla a la joven durmiente – Y pensar que Rapunzel me dijo que casi la mata de un disparo–.

Provocando que la joven pegue un pequeño suspiro incómodo, Hipo rápidamente se le ocurre decirle a Jack, lo siguiente – Creo que tuviste un día largo con Elsi– burlándose levemente el mismo chico y provocando una reacción algo negativa en el peliblanco, esté finalmente le dice – Si, ya quisiera–.

Una vez que el chico trigueño la vuelve a mirar a la joven platinada y le esboza con los dedos una sonrisa falsa hasta hacerla mostrar las encías a la joven, finalmente decide el muchacho hacer lo incorrecto y para nada satisfactorio: Gritarle a la joven – ¡Elsa despierta!–.

Haciendo que la joven abra sus ojos y saltando estos como una pelota de sus cuencas.

La joven platinada finalmente se reincorpora, no sin antes darle un cabezazo a Hipo e intentar estrangularlo con sus pequeñas manos.

El chico justamente y al verse casi en peligro de morir, rápidamente exclama un jadeo sorpresivo y mientras teme lo que la joven platinada le llegue a hacer.

Siendo incapaz de impedirle aquello a la joven Elsa, Astrid por su parte decide no hacer nada y más con la idea de que le sirva de lección a Hipo de que debe de dejar de comportarse como un niño.

– ¡Por mi madre!– termina exclamando el chico y justamente cuando siente como los pequeños dedos de la joven se le clavan en el cuello como agujas o navajas.

Estando muy aterrado por su parte el chico, la joven por el contrario se acaba vislumbrando como una verdadera bestia y en tanto no puede evitar comenzar a llorar.

En medio de la ira y la rabia, la joven platinada finalmente le dice al chico castaño – Eres malo–.

Dándole un cabezazo, Elsa remata el asunto volviendo a dormir y mientras se acurruca dulcemente en la cama.

Provocando esto último una sensación dulce y conmovedora en el semblante del peliblanco.

Caso contrario a Hipo quién teniendo miedo corre para refugiarse por detrás de su novia.

Una vez se vuelve a dormir la joven albina, Jack finalmente se le ocurre preguntarles a sus amigos por sus presencias – Y bien, ¿Qué vienen a hacer aquí?–.

Un tanto tembloroso y estando aún por detrás de su novia, Hipo le dice a su amigo – Jack, eh... La señora Cruella De Vil ha estado molestando con sus hombres en el rancho y granero del señor Alistair Krei–.

Casi estando desinteresado por su parte el joven peliblanco; esté le acaba preguntando con simpleza – ¿Y…?–.

Notando ese férreo desinterés en el peliblanco, el castaño le puntualiza – Quiere la piel de Chimuelo, esa bruja– tomándoselo en ese preciso momento a la ligera el peliblanco, al instante le termina diciendo con algo de mofa – Bueno, pues como animal con pelaje exótico es…–.

Sintiéndose ofendido, Hipo, en ese preciso momento se pronuncia y no acepta que su amigo diga eso y finalmente le dice en tanto le señala – No te burles, Jack. Sé muy bien que lo quieres hacer. Chimuelo, mi amigo aún llora después de que esa bruja mato a su madre. No voy a permitir que esa arpía mate a Chimuelo–.

Teniendo en claro que su amigo quiere respeto en absoluto, Jack inmediatamente le pregunta – Mm, ¿Y qué quieres que haga?–.

Con sus planes en mente, el chico castaño le da como objetivo a Jack – Lleva a Elsa y logra hacer que ella misma le de una lección a esa mujer–.

No queriendo que la joven se meta en problemas, Jack de inmediato se acaba alterando y en tanto le intenta justificar – Es tan solo una chica tonta como Rapunzel– negando por su parte dicho comentario el joven castaño, esté último le afirma lo siguiente y en tanto se separa de su novia – Oh, claro que no. Elsa, ya has visto como es y como se pone. Una chica que no se tienta en disparar un revolver– agregando mientras juega con sus dedos inocentemente – Puede matar a esa mujer–.

Conociendo casi y muy de cerca el comportamiento de la chica antes mencionada, Jack rápidamente le dice a Hipo – Elsa, no creo que la mate, pero… Perdón por la palabra, pero es una bocona como para matar una simple mosca– en tanto se cruza de brazos y enarca una de sus cejas el peliblanco, Hipo le dice con un nuevo semblante arrogante – No pienses que lo puede hacer. De que lo haría lo haría–.

Queriendo el chico castaño que su amigo acepté el trabajo, finalmente Jack pega un suspiro fuerte y mientras le pronuncia – Está bien, iré al granero y cuidaré de Chimuelo–.

Saltando de la emoción el chico castaño, este último finalmente le da un agradecimiento – Gracias, Jack. Sabía que me ayudarías– dándole a esté último también un abrazo fuerte e inmediato.

Teniendo una duda persistiendo demasiado en su mente ante lo que hará Hipo mientras no puede cuidar a Chimuelo, Jack rápidamente le pregunta – Si, pero, ¿Qué harás tú mientras Elsa y yo cuidamos a Chimuelo?– dedicándole una sonrisa el joven castaño, este último le dice en forma de respuesta y justificándole lo que hará – Mi madre, Valka, me dijo que tiene una reunión con los soldados confederados que lucharon hace unos años atrás. La mayoría necesitan que se les brinden servicios básicos debido a que algunos no tienen extremidades… ¿Tu sabes? Las perdieron en esas batallas que pasaron hace algunos años–.

Comprendiendo la labor humanitaria del castaño, Jack no le queda de otra que aceptar la responsabilidad de cuidar a la mascota de su amigo.

En tanto asienta sobre lo dicho, el peliblanco finalmente le contesta con – Mm, entiendo–.

Dando por concluido todo, Hipo finaliza simplemente con una despedida algo agridulce – Y bueno, es todo. Te veremos muy pronto, Jack– en tanto se dirige a la puerta y su novia lo acompaña, está última concluye diciéndole al peliblanco – Cuídate, Jack y cuida de Elsa o… Que Elsa te cuide a ti–.

– Si, claro– dice al instante, Jack y mientras da un suspiro reconfortante.

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Al anochecer.

Habiendo transcurrido la tarde con normalidad y con la idea del joven peliblanco de llevar a la joven hasta el granero antes mencionado; finalmente ambos muchachos viajan al sitio para cumplir con el objetivo.

Una vez llegan a caballo los dos chicos al mencionado lugar y deciden espantar a sus caballos para que cuando llegue Cruella De Vil, no sospeche de sus presencias, Elsa al instante decide preguntarle con la duda persistiendo en su cabeza al chico – ¿Qué se supone que haremos, Jack?–.

Abriendo la puerta el muchacho y dejando en el aire la interrógate de la joven mientras ingresan al sitio, el joven finalmente le dice a manera de respuesta – Dentro de esté granero, Hipo tiene una mascota especial– dejándola a la joven platinada con la cuestión en su mente "mascota especial", rápidamente le pregunta con una ceja levantada – ¿Mascota especial?–.

Siendo objetivo el chico en ese preciso instante; inmediatamente le confirma con veracidad que es realmente la mascota de su amigo: – Un oso grizzly–.

Al darse cuenta la joven blonda a lo que se refiere el muchacho, inmediatamente se pone nerviosa y se asusta al saber que un animal salvaje de ese tipo es una verdadera máquina de matar.

Casi quedando petrificada la joven blonda, en ese momento le acaba exclamando al chico – ¡Dios mío, eso es un monstruo!– agregando una vez que le dirige la mirada al peliblanco – ¡¿Cómo pudieron criarlo?!–.

Contrariamente a la joven y manteniéndose relajando, Jack sin alterarse le cuenta en ese instante una pequeña historia sobre el oso – Bueno, lo bautizamos, Chimuelo. Él perdió a su madre cuando apenas era un osezno. Una mujer que ha estado mendigando por aquí con sus hombres fueron los responsables de la muerte de la madre de Chimuelo. Esa mujer y sus hombres tienen intenciones de cazarlo y hacerle lo mismo que a su madre–.

Ignorando cierta parte de la anécdota del chico y estando sumamente paralizada del miedo, inmediatamente le dice asustada – Entonces, ¿Me trajiste aquí para defender a un animal salvaje que me puede incluso matar?–.

Casi alborotándose emocionalmente ante la situación de que el oso la ataque, la chica rápidamente empieza a dar vueltas desesperadas por casi todo el lugar.

En tanto Jack percibe el miedo que trae la joven, de inmediato trata de tranquilizarla, diciéndole – Descuida. Chimuelo no te hará daño. Mientras estés conmigo, el no te verá como una amenaza–.

Negándose a creerle al muchacho, la joven albina inmediatamente le pregunta y una vez que Jack la toma de su brazo para detenerla – Bueno, aparte de ti, ¿Quiénes más conocen a "Chimuelo"?–.

Teniendo que ser completamente sincero con la hermosa chica, Jack le dice en ese preciso instante, enumerando a los que conocen al animal – Hipo, Astrid, un señor y su mujer de nombres Alistair y Diane, la tía coja y loca de Rapunzel, su padre de ella, una señora de nombre Bonnie MacFarlane, su padre de está última, Drew MacFarlane, Philip y por supuesto, yo–.

Afirmándole sumamente nerviosa al punto de casi no creerle, Elsa inmediatamente le dice en tanto tiembla aterrada – Mmm, okey pero no me convence mucho–.

No queriendo el chico que la muchacha se asusté más de lo que ya está, finalmente le dice dulcemente – Descuida. Ahorita te protegeré y una vez que veas que no hay peligro con él, creo que te gustará y tú le gustaras–.

– De acuerdo. Solo espero no morir a manos de un oso– finalmente le responde la chica, dándole una sonrisa leve y temblorosa, y mientras se le acerca al joven albino.

Justamente y unos cuantos segundos después escuchan unos ruidos extraños provenientes de las áreas más recónditas y oscuras del granero.

La joven platinada una vez escucha los ruidos con gruñidos, de inmediato se prepara para disparar a matar.

Manteniéndose sumamente paralizada por los ruidos de la criatura, en ese instante le dice temblando a Jack – ¡Ah! Es él…– sabiendo que el úrsido está saliendo de su escondite para acercarse y tratar de formalizar un poco su amistad con el mismísimo peliblanco, este último una vez que lo observa y nota su presencia, le dice a la joven tratando de tranquilizarla – Descuida, Els… No te hará daño. No tengas miedo–.

Estando tan asustada la hermosa platinada al punto de visualizar la bola de pelos del animal y la nariz húmeda de esté, instantáneamente cierra sus ojos en tanto se acurruca aterrada al cuerpo del chico.

Jack al notar lo indefensa que se nota la joven, no puede evitar quedar maravillado ante la inocencia de la hermosa jovencita.

Mientras el úrsido la olfatea y la analiza, decide en ese momento pegar un rugido, el cual la chica lo interpreta como un rugido de advertencia, exclamando levemente un – ¡Dios mío!– siendo el muchacho demasiado dulce con la joven al punto de protegerla, inmediatamente le musita – Shhhh, relájate… Puede oler tu miedo–.

Tratando de mantenerse serena pero siéndole imposible, la mismísima chica le acaba diciendo con carraspeó – Estoy re-re-relajada–.

Evidenciando el muchacho que la joven no está relajada para nada, nuevamente le reitera dulcemente – Relájate. Lo pondrás nervioso–.

Intentando tranquilizarse la chica, finalmente se rompe en llanto al creer que es su fin.

Viendo lo inofensiva que se llega a poner la jovial blonda al punto de llorar inevitablemente, el chico lentamente decide dirigirle a su amigo, lo siguiente – Amigo, soy yo, Jack... ¿Me recuerdas? Ella es mi amiga, Elsa. Solo vino a conocerte–.

Mencionándole a la joven y mientras le corresponde el abrazo a está última, Jack presencia el momento en que el animal se levanta sobre sus dos patas traseras y por fin se muestra como realmente es.

Un oso de pelaje negro tan suave y con ojos ámbar, y de más de tres metros de altura, y con la característica de que le falta uno de sus colmillos de su mandíbula superior.

Viendo la enorme sombra que produce la bestia, la joven rápidamente intensifica su llanto e inmediatamente le insiste al chico que la saqué de ahí – ¡Jack, quiero regresar a mi hotel!–.

No queriendo que la joven se aterre aún más, el muchacho de inmediato le dice con ternura – No tengas miedo–.

En tanto la mira cara a cara y le da un suave beso en su frente a la joven, Jack le termina diciendo – Eres hermosa. Una chica como tú no debe tener miedo–.

Mientras decide limpiarle sus lágrimas dulces a la joven con sus dedos grandes y algo alargados, ambos chicos presencian el momento en que el oso se les acerca y les da una lamida de amistad, en especial a la joven.

Una vez recibe ese gesto de parte del animal, Elsa lentamente deja de sollozar y al instante se voltea para verlo al enorme úrsido – Oh...–.

Teniendo completamente razón el chico, este mismo le reitera nuevamente a la joven – Te lo dije. Siendo mi amiga, Chimuelo te ve como una amiga también–.

Enterneciéndose completamente con el animal y tocándolo finalmente, Elsa por fin logra darle un abrazo muy grande al corpulento animal.

Siendo una bestia, el oso una vez enloquece por la muestra de afecto, finalmente la tira al suelo a la joven y empieza a darle lengüetazos en señal de cariño y amor.

– Creo que ahora sí te creo definitivamente, Jack– le acaba diciendo la hermosa jovencita y en tanto el oso no la deja a tal punto de babearla.

En tanto juguetean y se distraen con el adorable oso mascota de su amigo Hipo, no pueden evitar quedar paralizados ambos chicos al escuchar unos caballos llegar al lugar.

Al escuchar las herraduras de los caballos y los parloteos de los jinetes, Jack y Elsa finalmente se dan cuenta de la llegada de la mujer Cruella De Vil y sus hombres al granero.

Temiendo por la vida del enorme oso, Elsa rápidamente abraza al animal en tanto escucha a uno de los jinetes informarle afuera del lugar a su jefa – ¡Ahí debe de estar ese monstruo, nuestra señora!–.

No queriendo que lo lastimen, la joven platinada en ese preciso momento le pronuncia a Jack lo siguiente y mientras protege al animal – Le tiene miedo– en tanto en ese momento el mencionado úrsido nuevamente vuelve a su escondite.

– Voy a revisar el granero, mi señora– logran escuchar ambos chicos una vez que se disponen a seguir al animal hasta su escondite.

Mientras tratan también de esconderse, Jack de inmediato le dice a la chica – Mierda. Rápido, vamos a escondernos–.

Metiéndose dentro del mencionado escondite del animal y abarcando este último todo el sitio de su escondite.

Estando dentro del recóndito lugar, Jack termina aplastando con su cuerpo a la joven; teniéndola en una posee un tanto incómoda y como si estuvieran mantenimiento relaciones íntimas.

Una vez abren la puerta del granero los hombres y avanzan hacia su interior, mientras su jefa los espera afuera, Jack por su parte y en un murmullo silencioso le pide a la jovencita – Shhh, no muevas ni un músculo– teniendo en claro en ese momento no moverse en lo absoluto ninguno de los dos jóvenes.

Mientras inspeccionan el lugar los hombres y teniendo en claro que está todo en orden, rápidamente uno de ellos le informa a su jefa – Aquí no hay nada–.

Revisando meticulosamente cada área recóndita, los hombres al final concluyen con su búsqueda, disponiéndose por fin a retirarse.

Una vez Jack observa como están casi por irse los malvados sujetos, finalmente el mismo chico pega un suspiro de alivio – Fiu–.

Creyendo ciegamente que por fin la libró, Jack se termina retractando inmediatamente cuando estampa con más profundidad a la joven con la pared y provoca un rechinido en la madera.

Justamente y casi por abandonar el lugar los hombres, uno de ellos rápidamente se detiene y le pregunta a su compañero – ¡¿Qué fue eso?!–.

En tanto desenfundan sus revólveres y están por disparar a matar, uno de los hombres sabiendo que hay algo escondido en el sitio, le acaba gritando a modo de amenaza – ¡Salgan con las manos en alto!–.

Casi listos de jalar sus gatillos y matar a los chicos, de inmediato Jack toma el valor necesario para salir con la joven blonda del escondite.

Al estar ocultando a Chimuelo e impidiéndoles a los hombres verlo entre las sombras, Jack con sus manos en alto provoca que los malvados sujetos piensen que tanto él como la bellísima chica (también con sus manos en alto) son novios y estaban manteniendo relaciones sexuales.

Creyendo este último punto ambos hombres, uno de estos en ese instante se acaba mofando en tanto le recrimina al chico – Vaya pero que tenemos aquí. El idiota que ha estado protegiendo a ese monstruo… Acompañado por su novia–.

No gustándole mucho el término "Novia" la joven rápidamente se acaba pronunciando al respecto, diciéndole al malvado hombre – ¿Novia? Yo no soy la novia de Jack. Creo que se equivoca señor, yo…– en tanto ya casi está cerca de justificarse adecuadamente con el hombre, la joven no logra terminar en ese instante debido a que es interrumpida por uno de los bandidos – No nos importa. Ahora verán lo que es bueno–.

Casi listos para matarlos a ambos, Elsa en ese instante acaba calculando en un abrir y cerrar de ojos, su plan.

Teniendo en claro que les dará una lección a los bandidos locos y para nada profesionales, la joven antes de ejecutar su plan, inicia gritándole al chico peliblanco para que se agache – ¡Jack al suelo!– ante la orden, los pistoleros rápidamente intentan llenarlos de plomo a los dos chicos y mientras estos últimos corren, saltan y se cubren con total libertad por todo el lugar.

Una vez abren un tiroteo los hombres en el lugar y tratan de matarlos a ambos chicos, la joven en ese instante y sumamente furiosa, le informa al chico – Voy a darles una lección a esos imbéciles–.

Visualizando lo salvaje que es y que se llega a poner la hermosa joven, Jack de inmediato intenta intervenir, diciéndole a la chica – Elsa, ¡No!– pero fallando rotundamente cuando la joven se moviliza con su arma en mano y teniendo en mente darles una lección a los malvados sujetos.

En medio del fuerte conflicto, Elsa se enfrasca directamente en desarmarlos a los individuos, siendo ese su objetivo primordial.

Una vez les dispara en las manos a los hombres y los obliga a soltar sus armas forzosamente, la joven no se espera a que tomen sus rifles que llevan cargando en sus hombros, y nuevamente los vuelve a desarmar al punto de hacerlos soltar ridículamente sus armas.

Ya desarmados y mofándose la joven de los individuos, estos últimos deciden ir a atacarla con cuchillos o machetes.

Casi a punto de que logren su cometido y herirla a la chica, Chimuelo aparece y logra evitar que los hombres la lastimen a la hermosa joven.

El animal al entrar en la pelea consigue embestir a los dos malvados hombres y mientras los pisa, muerde y rasguña, a uno de ellos lo termina revolcando como una presa recién cazada.

Viendo por su parte el joven peliblanco que la situación se le salió de control e incluso siéndole difícil de entrar al conflicto; continua estando a cubierto a pesar de que ya casi concluyó lo sucedido.

Notando por otro lado disparos y pensando erróneamente que el oso los atacó a sus hombres, Cruella acaba abriendo la puerta del granero lentamente, mientras pregunta muy molesta – ¿Qué demonios está sucediendo aquí?– justamente y una vez que ingresa al lugar y nota a sus compinches atados y magullados, la mujer no puede evitar dirigirle una mirada asimiladora a la chica que inicio todo el conflicto, y asimismo recriminarle con rabia – ¡Tú, perra! ¡Maldita, juró que te voy a…!–.

Antes de que termine de gritarle su insulto a la muchacha y casi desenfunde su arma para matarla a la jovencita, Cruella es golpeada sorpresivamente por la tía coja de Rapunzel, Willow, quién aparece justamente por detrás para noquearla y debido a que principalmente cuando escucho los estruendosos disparos acudió a defender la propiedad de su colega Alistair.

Una vez se reúnen Jack y Elsa, y miran a la mujer de cabellera castaña con una pierna de madera y que se sostiene con un bastón, inmediatamente está última comenta con tanta frialdad – Tanto alboroto y no me dejan descansar–.

Siendo un poco confuso la identidad de la mujer por parte de la muchacha, está misma rápidamente le pregunta a su amigo y mientras se asegura de que esté bien el adorable Chimuelo – Jack, ¿Quién es ella?– sabiendo de quién se trata la dichosa mujer, Jack no duda en decirle la respuesta a la joven – Es la tía loca y coja de mi amiga, Punzi… La señora Willow–.

Ya teniendo en claro de quién se trata, Elsa finalmente le afirma con su cabeza un poco nerviosa y mientras el muchacho peliblanco se le une para cuidarlo al majestuoso Chimuelo.

Terminando así este fic.

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Notas del autor:

Hola lector, nuevamente, ¿Cómo andan? ¿Todo bien? Yo estoy de maravillas y les traigo unos fics para este fin de semana.

Esté fic introduce a tres personajes nuevos, los cuales son: Chimuelo, Cruella De Vil y Willow (La hermana gemela y aventurera de la reina Adrianna, y tía de nuestra querida Rapunzel)

Los cambios que tuvo este fic son los siguientes:

Primero: inicialmente Chimuelo era un lobo negro pero como quería un animal grande y temido, al final opte por el oso.

Y segundo: Otra cosa que se vería en la idea original era que Chimuelo mataría a uno de los hombres de Cruella De Vil, pero al final eso hubiera llevado a que el fic fuera muy violento.

Y bien lector, dense una recorrido por mi fic Vamos todos juntos compañeros, ya hay actualización también ahí.

Sin más que agregar, cuídense mucho y que estén bien.