Disclaimer: este fic fue una locura para mí jeje, bueno vamos con la frase clásica: Los personajes les pertenecen a sus respectivos creadores. la historia es mía.

Inspirado en el fic La presentación, un fanfic Helsa.

{-}

Advertencia: Locura.

{-}

Después de una pelea que Tiana tuvo con Naveen, donde esté último le recriminó y se revelo contra la joven de color debido a que estaba harto de que presumiblemente lo mangoneara, Hans acudió al llamado de la chica.

Tiempo atrás, Hans se había separado de Elsa debido a que la blonda se había comprometido con Jack Frost, el mejor amigo para ambos.

Estando en el departamento de la joven de color, Hans la abrazo y consoló en tanto la chica se iba quedando dormida en su cama, producto de haber llorado bastante.

No durando mucho tiempo dormida, se despertó muy inquieta.

– Hans, desearía que hubiera más hombres como tú– le dijo después de que ya estaba nuevamente despierta.

Hans al verla despierta, no pudo evitar recordar la situación que vivió la chica, comparándola con la situación que el vivió.

Aquella situación en la que se había peleado con Elsa tiempo atrás.

Evidentemente recordando que se habían peleado y no habían usado la fuerza física para agredirse cuando se separaron, pero si que usaron la fuerza vocal para insultarse en aquella ocasión.

Inevitablemente, Hans se río un poco antes de volver al presente y darle un beso en su cabello levemente desaliñado a la joven, por la pelea que está había tenido con su pareja.

En ese momento en que Hans la estaba reconfortando decidió con su mano levantarle el mentón a la chica, pudiendo ver en ese instante sus facciones sumamente atrayentes pero más dóciles que las de Elsa.

– Naveen es un idiota, no puedo creer que me haya lastimado– desquebrajada por la pelea, refunfuñó en voz baja, y se acurrucó en el pecho de Hans.

Hans perdido inevitable en sus pensamientos, negó un poco con la cabeza.

Estando sentados en la cama, Hans con un suspiro le dijo – Tiana. Naveen… No, no se que pensar de él…–.

A pesar de que ya conocía la historia de amor de ambos, no podía creer el pelirrojo que Naveen y Tiana se fueran a pelear.

Al parecer lo que había pasado era que había salido la pareja a cenar como una forma de mantener su amor un día más y con el objetivo de ser felices.

Desafortunadamente y con una actitud infantil, Naveen hizo ademanes para nada divertidos y sumamente molestos, que propiciaron a que la joven se enojara con el y lo que consecutivamente hizo que el chico moreno se fuera en contra de la joven.

Fue entonces cuando inició una pelea física en el restaurante.

Para fortuna de Tiana, Mateo y Elena estaban cenando ahí también en ese restaurante, lo que hizo que actuarán rápido y llamarán a varios de sus amigos con el fin de evitar que la pareja siguiera discutiendo y siguiera peleándose.

Hans al llegar, se pensó de parte de Elsa, Jack, Kristoff, Anna, Lars, Johnny, Mavis, Mateo y Elena, que estaría del lado de Naveen, pero no fue así.

Una vez que llegó corrió hacia la chica, notando la sangre que tenía, producto de una bofetada que Naveen le había propinado, lo cual hizo que Hans al ver esa sangre en el rostro de la chica, actuará rápidamente llevando a Tiana a su departamento.

Sin pensarlo la saco de ahí antes de que los demás chicos y chicas involucrados tuvieran la más mínima oportunidad de hacerlo, y antes de que incluso se llegará a pelear el pelirrojo con la platinada, debido a la presencia que está última tenía ahí.

Así que sin más, Hans la llevo a su departamento y se quedó ahí con la chica, consolándola.

Para Hans era solo la excusa y la forma perfecta de probar algo nuevo cuando se quedó solo con la chica.

Hans quería saber como era estar con la chica que era la más grande cocinera en su propio negocio y que era distinta a Elsa, además de que quería escuchar su voz retumbando en sus oídos y quería que ella se relajara en su pecho, escuchando cada pulso que su corazón ejercía.

Al parecer logrando todo eso.

– No pienses en ese maldito– le dijo Tiana inexpresiva en su gran declaración final y no pudiendo nuevamente contener las lágrimas.

Hans al verla nuevamente la abrazo, simplemente no podía creer que Naveen fuera a perder el control.

Negando perdidamente, puso los ojos en blanco, palpándole ligeramente la espalda a la joven.

Entre palmadas relajadas, acarició suavemente la espalda descubierta de la chica, lo cual la tenso un poco.

– Todo estará bien, shhh… Necesitabas un poco de atención médica, y lo sabes– le informo Hans, sin querer decirle una palabra mientras sonreía suavemente.

– Lo sé, y estoy agradecida– le dijo Tiana, en tanto sentía a Hans también algo tenso y sabiendo que era sincero en todo el asunto.

Tiana mientras más se acurrucaba en el pecho de Hans, pudo sonreír levemente y también pudo sujetarse a él, como si fuera un oso gigantesco de peluche.

– Bien– consecutivamente asintió Tiana cuando se separó del abrazo y lo miro al colorado mientras esté último sacaba un pañuelo de su saco y le limpiaba la sangre que estaba ya seca en su rostro.

Ante la bofetada que había recibido, Tiana, respondió con un ligero jadeo de dolor.

Limpiándole la herida y usando un poco de su propia saliva, Tiana estaba a poco de disculparse por haberlo llamado, pero inevitable, Hans habló rápidamente antes de que ella pudiera comenzar a expresar su disculpa.

– Creo que eres demasiado joven para estar más con ese inepto– le comento el mismísimo pelirrojo, en tanto Tiana trataba de no sonreír mientras hacía una mueca de dolor.

– Hans…– respondió la chica con sus ojos cerrados y apretando la mandíbula ante el dolor y la hinchazón que tenía producto del dolor que tenía en la mejilla.

Hans inmediatamente le sonrió y sin previo aviso le acarició sus labios, en tanto la chica no sabía que era lo que Hans planeaba.

Sabía que había sido todo un caballero al llevarla de vuelta a su departamento pero no sabía que intensiones tenía el encantador pelirrojo.

– Bueno, solo digo… Que él ya no te merece. Te mereces a alguien que te traté como lo que verdaderamente eres… Una dama– le dijo en tanto le sonreía, y mientras la joven negaba y pensaba simplemente en nunca volver a tener novio.

Inclinándose ligeramente y sonriéndole un poco; aún teniendo los ojos cerrados, le pregunto – ¿A quién me merezco, Hans? Sencillamente ya no quiero tener novio, dime. ¿A quién?–.

Ante la cuestión, Tiana de alguna manera se sintió incómoda e incierta.

– Bueno, supongo que yo podría ser tu nueva pareja…– le dijo Hans en tono de broma, bajando un poco la voz y logrando hacer que la joven simplemente negara con simpleza.

Después de escuchar su semejante broma, que resultaba para el pelirrojo algo que no era una broma del todo, Tiana abrió sus ojos y lo miró con cariño, e incluso sabiendo que su corazón bombeaba sangre demasiado rápido, obviamente estaba nerviosa.

Pensaba en que era una simple broma, sin embargo, pronto descubrio que Hans no la miraba normal, sino con mucha lascividad, rozando incluso con el deseo y la necesidad de satisfacción placentera.

Observando sus atrayentes ojos, Tiana posó una mano en el rostro de Hans, y al instante pudo percibir las pequeñas motas azuladas en sus ojos esmeraldas.

Innegablemente, Tiana al instante sintió que su corazón se le quería salir de un latido de su pecho, ante la repentina mirada mutua que Hans le hacía.

Después de esa cercanía donde la chica lo pudo observar más de cerca, al instante la misma negó verazmente con la cabeza.

Teniendo una distancia respetuosa y considerable, Tiana pudo percibir y oler el aroma almizclado del cuero y el aceite de serpiente que el pelirrojo acostumbraba a tomar.

Tanto para Hans como para Tiana era la primera vez que se veían así, nunca habían experimentado el deseo de verse no como amigos, sino como casi afligiéndose a los amantes.

Negando que Hans le estuviera atrayendo, Tiana negó muchas veces en esos instantes y luego se levantó, y camino hasta la ventana para reflexionar y liberarse del anticlimático momento.

Hans perdidamente encantado en la sencillez y en la belleza de la joven afroamericana, se levantó de la cama y se dirigió hasta la misma chica.

Desde el punto de vista de Hans, normalmente habría dejado pasar su atracción por la joven pero realmente sentía algo por ella.

Tomándola por la cintura y posando su rostro por el hueco de su cuello, Hans, le pregunto – ¿Por qué no quieres que sea tu novio, mi dulce señorita?– de cariño la llamo así. Hans mientras la abrazaba por la cintura, la miró y luego empezó a tocarle un costado de su delgada cintura a la joven.

Ante ese tacto, Tiana sentía en el fondo que Hans la quería en cuanto a relaciones íntimas o de pareja.

Sintiéndose mal, la joven negó en tanto Hans estaba detrás de ella.

– Hans, no quiero nada contigo. Eres guapo como Jack, Lars, Hiccup, Eric, Mateo y como los demás chicos. Eso no lo niego pero no quiero ser nada de ti. Sin ofenderte– le respondió en tanto se giraba para mirarlo pero al instante separándose de él y caminando nuevamente hacia la cama.

– ¿No me quieres, verdad?– la cuestionó algo preocupado y casi al instante molestándose, sabiendo que no podía tener a la hermosa joven de color.

– Me temo que no. Hans, yo no quiero nada contigo, no quiero tener nada. Eres un amigo para mí… Simplemente– le respondió la chica sabiendo que Hans estaba ya molesto ante su evidente negación y su falta de interés.

Hans entre dientes y parado cerca de la ventana se deleitaba al ver a la chica mostrar sus largas y sensuales piernas a través de un vestido negro y unos zapatos de tacón. Aunque comía ansias por saber como era estar con Tiana, Hans reprimió sus impulsos intentando mirarla a la cara.

– Eres demasiado hermosa– le informo Hans mientras mentalmente babeaba y deseaba que la chica de color cambiará de opinión.

– Hans, Bueno, me halaga muchísimo que me digas que soy hermosa, pero simplemente no es apropiado, y no quiero nada contigo– le explicó Tiana, en tanto Hans resoplaba un poco exasperado y por las ansias.

Molesto, Hans se cruzó de brazos y la miro fijamente mientras mentalmente le daban ganas de insultarla.

No quería su rechazo sino su aprobación y cambio de opinión.

Después de una pequeña pausa por parte de Tiana, algo nerviosa le pregunto – Hans, ¿Qué deseaste cuando me llevabas aquí, a mi departamento?–.

Entrando en la duda, hizo que Hans comenzará a mirar a todos lados, hasta que nuevamente la miro.

Innegablemente, Hans suspiró y le informo lo que pensó ante esa cuestión – Bueno, yo amaba a Elsa, pero después de aquella pelea y prefiriendo a ese idiota de Frost… Sabía que te pelearías con Naveen; constantemente se peleaban. Así que decidí que era mi oportunidad. Te vi sola y decidí ayudarte–.

Enternecida por la ayuda, no pudo evitar también negar de manera espontánea y sería ante las ideas que Hans tenía sobre ella.

– Si fuéramos novios, evidentemente sería complicado para mí. No te conozco, Hans, sinceramente. Lo que Elsa me llegó a platicar sobre ti es que eres un hombre algo y un tanto extraño. Realmente no estaría segura si me convirtiera en tu novia– le informo un poco entristecida y con una mirada de desaprobación.

– No sabes, si no lo experimentas– le afirmó Hans con un tono algo desafiante y casi insistiéndole, y acercándosele como si quisiera encararla a la hermosa e incierta joven.

Mirándolo parado enfrente, la chica le dijo después de un suspiro pesado – No quiero nada, ya lo dije. Lo siento muchísimo Hans, en serio, en verdad…– le dijo negando y provocando que Hans apretará los puños al grado de que quería descargar ahora él su fuerza física contra la joven.

Cansada, Tiana se le quedó viendo por unos cuantos segundos hasta que se recostó en su cama, por otra parte, Hans sabiendo que la chica no lo quería como pareja y mucho menos quería algo en esos instantes. El mismo pelirrojo le informo de manera repentina y casi brusca, dejando en evidencia su molestia y sus tics de enfado y furia en su ojo – Está bien, no te obligare a nada. Mejor me voy. Buenas noches, Tiana–.

Sin más que decir, Hans se retiró del departamento de la joven.

Abrió la puerta con fuerza y la azotó con más profundidad y fuerza deliberada, al grado de que un pequeño estante de libros que estaba cerca se cayera al suelo, producto del fuerte portazo.

No dándole importancia, Tiana prefiero mejor quedarse dormida que darle cabida a esa idea que Hans tenía y quería.

Evidentemente su negación lo habían hecho enojar.

{-}

Notas del autor:

Hola lector, nuevamente con ustedes.

Les vengo trayendo 30 detalles alucinantes de… ¡Es broma! En fin, les traigo un fic que quería hacer con Hans y Tiana, si la protagonista de la princesa y el sapo.

Este fic paso por unos cuantos cambios, los cuales son los siguientes:

Primero, originalmente en este fic habría una descripción lemon entre Hans y Tiana, sinceramente contemplé está idea porque estos dos personajes son mis favoritos e incluso fantasee que fueran pareja, pero al final lo que quería presentar no lo incluí. Uno de los principales hechos de que no incluyera está descripción es principalmente porque Hans y Tiana no tienen una buena química en varios aspectos, tal vez como amigos si se luzcan, pero como pareja, sinceramente no.

Segundo, la relación de Hans y Tiana en este fic está inspirada en la relación de Arthur Morgan y Mary-Beth Gaskill de Red Dead Redemption 2. Además parte del fic se baso en el ya antes mencionado fic de La presentación, un fanfic Helsa.

Tercero y último, otra idea que cruzó por mi mente para el desarrollo de este fic era que Hans y Tiana se daban un beso, luego después de ese beso entre los dos, Hans la recostaba en la cama a la joven y luego después de besarla y tratar de desnudarla, Tiana se daba cuenta de su error. No queriendo tener ninguna relación íntima con el pelirrojo, Tiana se resistía y al ver que Hans estaba todo cachondeado, no podía detenerlo. Hans la obligaba a tener relaciones sexuales al grado de que la chica le empezaba a temer y se daba cuenta de que Hans era peor que Naveen. El final era que Tiana sintiéndose ultrajada y dañada, llamaba a Elsa y a Jack para que la ayudarán, confesándoles a través de una llamada telefónica que Hans la obligó a hacer cosas que no quería. Sinceramente está idea la contemplé y la quería incluir, pero creo que sería algo crudo y tendría que quitar mi mensaje de "Advertencia: Locura" y cambiarla a "Advertencia: Descripción de abuso sexual". Creo que el desenlace que le dí al final fue mejor que este otro mencionado.

Y bueno, he concluido, dentro de unos días más les traeré nuevo contenido.

Nos leemos pronto, un saludo.