Disclaimer: Los personajes no son míos, la historia sí.
Para conmemorar que esta serie de fanfics han sido un éxito (eso pienso) les traigo el capitulo décimo de esta maravillosa sección.
Inspirado en fanfics Helsa y en el tema House Build de Red Dead Redemption 2.
Disfruten.
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Sábado, típico día para pasarlo con la familia.
Ese apabullante y tranquilo día, en la nueva casa de Frost, todo andaba como viento en popa.
Las remodelaciones y el uso de pintura eran lo básico para mejorar los interiores de la solitaria casa, estaban siendo usadas de una buena manera… O al menos eso es lo que aparentaba.
– ¡Ay! ¡Que alguien me ayude!– exclamó Eugene, mientras huía de una niña pequeña de tan solo 6 años de cabello rubio platinado, la cual se estaba divirtiendo de forma traviesa lanzándole pintura con una pistola de pintura en la ropa y en el cuerpo al mencionado trigueño.
Asustado el joven hombre, corrió por todas las habitaciones de la casa en tanto la nena de 6 años lo perseguía y se reía a carcajadas.
Tropezándose con botes de pintura, no paraba de llamar al padre de la niña, con gritos – ¡Jack, Jack, ayúdame, ayuda…!–.
Mientras daban vueltas por la habitación, al instante llegó Tack, quien era el amigo más cercano del padre de la pequeña.
– ¿Qué demonios está pasando aquí?– le pregunto Tack al verlo al castaño todo lleno de pintura.
Tratando de explicarle, Eugene le dijo a su amigo de piel morena, pero que tenía un color pálido, debido a los trabajos que también estaba haciendo dentro de la casa – Esa pequeña bruja me mordió mientras dormía y además me disparó pintura por la boca. ¡Mira el desastre del que estoy hecho!–.
Negando que todo sea verdad, Tack volteó a ver a la pequeña y al instante se inclinó para cargarla y llevarla al patio.
Abrazándolo del cuello, la pequeña niña, y murmurándole cosas inentendibles, mientras la cargaba, Tack le informo a Eugene de manera espontánea y exigente – Me dijo ella que le pegaste–.
– Eso no es cierto– le termina respondiendo el trigueño.
Viendo como la pequeña se sale con la suya y le enseña la lengua en tanto lo abraza a Tack con fuerza, hace que Eugene molestándose en esos instantes, corra hasta ellos y los empujé con tanta fuerza.
Al instante en que Tack cae al suelo y la aplasta completamente a la pequeña, está última no puede evitar exclamar un alarmante y inquietante grito sumado con un adolorido llanto, lo cual provoca, que por unos momentos Eugene, después de haberse desquitado y haber sonreído, se ponga nervioso ante lo que le hizo a la pequeña niña.
– Lo siento, mucho…– le termina diciendo Eugene mientras se arrepiente y ayuda a Tack a levantarse, y a quitarse de encima de la pequeña.
Intentando taparle la boca y musitándole varias veces sus disculpas, al final la niña no le hace caso y continua llorando y gritando bastante fuerte, mientras trata de llamar a su mamá.
Haciendo un berrinche a causa del fuerte golpe que se dio, ambos chicos se quedan paralizados al no saber que hacer.
Por unos momentos piensan en irse, pero al instante aparece la madre de la pequeña.
Elsa al llegar hasta donde esta su nena, y habiéndola escuchado gritar, se inclina rápidamente para levantarla y decirle mientras la tranquiliza – Todo estará bien, mi dulce princesita…–.
Abrazándola mientras la niña no deja de llorar, Elsa los mira al instante a ambos chicos, y ante eso mientras la carga en un abrazo a su hija, se levanta para confrontarlos a ambos – ¡¿Qué les pasa, ella es tan solo una niña?! ¿Por qué siempre lastiman a mi bebé?–
Tratando de evitar que se enoje la platinada y casi escondiéndose como un perro maltratado, Eugene mientras lo carcome la culpa, le intenta explicar lo que pasó – Discúlpame Elsa, yo fui el culpable. Es que ella…–.
Sumamente molesta y negándose a creerle sus aparentes y arrepentidas palabras, lo termina interrumpiendo – Es que nada. Mi niña le duele cuando cualquiera de ustedes la lastiman. Ustedes siempre le pegan, saben que su cuerpo es muy frágil, y aún así no les importa–.
Encogiéndose tristemente ante la joven, Tack rápidamente le informa con algo de miedo y un poco tembloroso – Fue un accidente–.
Llevándose a su hija hasta el patio, ahí Elsa se encuentra con Jack, Hans, Aladdin, Bunnymund y Felipe, los cuales están remodelando la parte trasera de la casa.
Logrando llevarla a su pequeña hija hasta la mesa donde tiene los alimentos, y sirviéndole un vaso de limonada, la niña se tranquiliza rápidamente.
La pequeña niña una vez que recibe su vaso y se lo bebe, al instante deja de llorar y empieza a jugar otra vez, sonriéndole y abrazándola de vuelta a su progenitora.
– ¡Niña llorona!– le termina gritando una voz infantil masculina a la pequeña y en presencia de la joven blonda.
Habiendo escuchado su voz y su grave falta de respeto hacia la pequeña, Elsa rápidamente interviene y sin dudarlo en poco tiempo, defiende a su hija del malvado niño, que no es ni más ni menos que el hermano mayor de la pequeña – ¡Ey, Benjamín! ¡¿Como te atreves a faltarle el respeto a tu hermana?!–
Cruzándose de brazos la joven y viendo a su hijo de 12 años trabajando a lado de su padre y los amigos de este, el niño sin importarle nada, más que ser maloso y travieso, le vuelve a decir de forma grosera a su pequeña hermana – ¡Es una niña llorona!–.
Sintiéndose muy mal, al instante la pequeña niña no puede evitar volver a exclamar un berrinche más fuerte que el anterior. Provocando que Hans se machuque un dedo con el martillo, Aladdin le de un martillazo a Felipe y Jack se asuste ante el repentino grito de su hija.
Girando su cabeza para ver a su hijo, Jack rápidamente le dice de manera autoritaria – Ve a disculparte con tú hermana. No me gusta que la llames así–.
Creyendo que su padre no se iba a dar cuenta, el niño al final, se intenta excusar pero al final decide ir y regresar con su madre, en tanto los amigos de su padre, lo miran a este de manera un tanto hostil.
– Menos mal que no tengo hijos– le comenta Bunnymund, después de ver al niño haciendo pucheros de rabia y enojó, y mientras se dirige hasta donde esta la pequeña niña.
Volteándolo a ver y enojándose incluso con Bunnymund, sin pensarlo, Jack le contesta a su comentario, mientras ayuda a Felipe después del fuerte golpe que sufrió – Espero algún día tengas hijos y sufras–.
Unos cuantos minutos más tarde y después de remodelar una gran parte del área trasera de su casa, Jack decide tomar un descanso.
Sudando y cansado de arreglar la pared de madera, Jack se encamina hasta donde esta su esposa y sus dos hijos.
Logrando llegar a una especie de tregua, los dos niños después de mirarse con odio, voltean instantáneamente y miran a su papá caminando en dirección hacia su pareja, y sin ningún esfuerzo, la termina cargando mientras da unos cuantos círculos y la besa con pasión.
– Todo estará listo– le informa mientras la mantiene en sus brazos y la joven albina lo abraza con más fuerza y con sus pequeños brazos, alrededor de su cuello.
Manteniéndose en ese cariñoso abrazo y dando círculos lentos alrededor del jardín, Jack rápidamente le pregunta con suma tranquilidad – ¿Cómo está nuestra niña?–.
– Está bien. Es fuerte– le responde la platinada mientras recuesta su cabeza en el pecho masculino del peliblanco, y se va perdiendo en la profundidad del mundo de Morfeo.
Notando su cansancio y meciéndola como una bebé, Jack le pregunta con un tono dulce y seductor, mientras mira a sus hijos comer y pelearse en la pequeña mesa – ¿Tienes sueño?–.
Bostezando y acurrucándose más en el pecho del peliblanco, rápidamente la chica le dice con algo de cansancio – Un poco. Kayley y Yum Yum, vendrán. Tengo que atenderlas. Se han ofrecido a ayudarnos– ante la mención de las nuevas amigas de Elsa, y siendo una de ellas la pareja de Tack, lentamente Jack se dirige hasta una de las sillas de la pequeña mesa y luego la sienta a la joven en ella, en tanto la misma platinada le informa – Mis nuevas amigas son como Anastasia o Honeymaren. Yum Yum tiene un restaurante local y Kayley está en una fundación para personas discapacitadas; una de esas personas es su novio– asintiéndole como si nada y casi no tomando en cuenta su comentario, Jack se inclina en el suelo y luego de mirarla fijamente, le declara – Entiendo. Por cierto, te ves hermosa. Deseo que sea de noche para…–.
Abriendo sus ojos de forma espontánea y sorprendida, la joven lo termina rápidamente interrumpiendo, mientras le tapa la boca y le pronuncia – Jackson Marion, ¡Por favor! Los niños pueden escucharte…–.
Riéndose con la mano dulce de su mujer, sobre su boca, no puede evitar comentarle en un murmullo – Quiero verter tan… Oh Elsa… me gusta cuando te pones esa… Oh…–.
Mientras le tapa la boca y dedicándole una sonrisa de manera dulce y coqueta, no puede evitar sonrojarse mientras piensa en las miles de cosas que han hecho y que harían – Tranquilo, tigre– le dice después de relajarse y verlo con seducción, en tanto Jack le besa y le muerde la mano.
Viéndose interrumpidos en su gran y hermoso momento romántico, el sonido de una camioneta empieza a retumbar, lo cual provoca que Elsa antes de levantarse del asiento, le tome el rostro a Jack, con una de sus manos y le diga mientras se levanta como una reina de su trono – Vuelvo enseguida. Mi gatito– correspondiéndole el gesto, el peliblanco, le dice – La veo en un rato, mi osita–.
Pasando al interior de su hogar y caminando rápidamente sin prestarles atención, pasa por delante de Tack y Eugene, los cuales después de lo que le hicieron a la pequeña niña, entraron en una férrea discusión. Culpándose mutuamente.
– Hola…– los termina saludando a su nuevos invitados, después de que les abre la puerta principal.
Correspondiéndole el saludo, las dos chicas y el joven ciego, le expresan con emoción – ¡Hola…!–.
Rascándose ligeramente la cabeza y su larga cabellera rubia platinada, la mismísima blonda les dice mientras los invita a entrar – Pasen, estamos haciendo cambios a la casa. Vamos que esperan–.
Entrando primero a la casa, la joven morena y de nombre Yum Yum; está le termina agradeciendo mientras le da un abrazo rápido – Gracias, Elsa–.
Después de ingresar la chica morena al lugar, la joven castaña de nombre Kayley y su novio ciego de nombre Garrett, entran al susodicho lugar.
Entrando con dificultad, la joven castaña le termina agradeciendo a Elsa, mientras ayuda a su pareja – Gracias, amiga. Garrett, vamos despacio–.
– Si, aquí voy. Quiero ayudar…– le contesta el chico de la edad de Bunnymund, en tanto pasa su bastón para ciegos por el suelo.
Emocionado por ayudar en las remodelaciones, Garrett una vez que se encamina un poco por el interior y al acercarse a Elsa, de manera intencional le termina dando un fuerte golpe en la tibia a la joven, lo cual provoca que la mismísima blonda exclame un fuerte alarido de dolor ante el fuerte golpe que recibió.
Kayley al darse cuenta del fuerte golpe, rápidamente se intenta disculpar con platinada mientras está se inclina ligeramente y se agarra la parte afectada – Discúlpame Elsa, vamos a…– no logrando concluir lo que le estaba diciendo, la blonda la interrumpe y le informa con algo de dificultad – No pasa nada. Estoy bien–.
Suspirando Kayley al observar el nulo enfado de parte de la albina, le dice – Está bien– después de pasar a su lado y dirigiéndose la pareja hacia el patio, Elsa murmulla – Me pego muy fuerte–.
Entrando Jack a su hogar, dándole la orden a Tack y a Eugene que ayuden afuera, haber conocido a Kayley, Yum Yum y Garrett, al ver a Elsa inclinada en el suelo, sin dudarlo y preocupándose mucho, corre rápidamente a auxiliar a la joven, pensando que sufrió un grave accidente.
– Elsa. ¿Qué pasó? ¿Qué tienes?– le pregunta al inclinarse también en el suelo y al verla a la joven soltar unas cuantas lágrimas.
– Nada, es que… El novio de Kayley… Me pego con su bastón– le responde mientras le levanta la vista y lo mira fijamente a Jack.
Tranquilizándose lentamente y aliviado de que no fuera algo tan malo, Jack la carga y la sienta en un pequeño sofá, en tanto se inclina y le empieza a masajear su tibia adolorida.
Sintiendo las grandes manos de Jack, Elsa no puede evitar jadear y musitarle mientras siente que el masaje se vuelve cada vez más placentero – Jack, ¡Ahhh!–.
Recorriendo su larga y sensual pierna y logrando que la joven reemplace el dolor por el placer, le pregunta con un tono candente – Mi amada reina, ¿Aún le duele?– jadeando por los movimientos refinados que lentamente van entrando a su entrepierna y zona íntima, Elsa le informa con deseo – No. Ya no me duele–.
Volteando hacia todos lados, para verificar si no hay nadie, Jack se reincorpora del suelo y luego rápidamente se desabrocha su cinturón, mientras de manera apresurada Elsa lo ayuda a que se quite esa prenda.
– No te creo. Tengo un analgésico para el dolor– le termina diciendo el peliblanco en tanto Elsa le va dejando besos en la cintura y lentamente le va bajando el pantalón.
Jadeando tortuosamente ante lo que la chica está por hacerle y mirándola con un deseo salvaje de tener relaciones sexuales con ella, se ve interrumpido por Hans, quien sin que lo vieran, entro al lugar y comenzó a aplaudir como un tirano romano – Magnífico–.
Abrochándose rápidamente el cinturón y ayudando a Elsa a levantarse, rápidamente salen afuera del lugar, en tanto Hans le pregunta a Jack – ¿No van a continuar?–.
Ignorándolo y estando afuera de su hogar; en el patio se reencuentran con sus demás amigos y sus hijos, en tanto les dan las órdenes de continuar con las remodelaciones.
(Sugerencia: colocar el tema de House Build de Red Dead Redemption 2)
Y empiezan con el trabajo.
Jack rápidamente toma una regla y un lápiz, seguido de Hans quien toma una sierra eléctrica y Felipe, Tack, Bunnymund y Aladdin, quienes toman una tabla grande para cortar.
Rápidamente empiezan a cortarla la tabla.
Ayudando, Elsa, Kayley y Yum Yum, suben una escalera para luego Eugene la escale hasta la parte alta de la casa y con un martillo y varios clavos, clave las tablas que los demás chicos están cortando.
Trabajando tan duro para construir y remodelar la casa, los hijos de Jack y Elsa empiezan a jugar con el joven Garrett, quien no sabe que los demás chicos están construyendo la nueva sección de la casa, estando emocionado incluso.
Juntos Jack, Elsa, Hans, Eugene, Felipe, Aladdin, Tack, Yum Yum, Kayley y Bunnymund, afrontan la construcción y remodelación como si hubiera nieve o lluvia o viento helado.
No importando lo difícil y el tiempo que se lleve, lo hacen todos juntos como Compañeros.
Midiendo con una regla, marcando con un lápiz y cortando con una sierra varias tablas para luego clavarlas con clavos; trabajando en equipo; no importando el clima, el mencionado y estresante tiempo, estando juntos como Compañeros, lo logran todo.
Por ello, VAN TODOS JUNTOS COMO COMPAÑEROS.
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Después de la ardua construcción y remodelación, Jack les pregunta a sus amigos y familia – ¿Cómo quedó?– asintiéndole y halagando que la nueva parte de la casa tenga un espacio más amplio, con pintura nueva y mejorada, le informan que ha quedado bien.
Habiéndole dicho lo perfecto que se ve, la nueva parte de la casa, Elsa le comenta mientras sostiene a su hija, la cual come con tranquilidad un sándwich – Bueno, será mejor esperar a que se seque todo–.
Luego de haber obtenido el visto bueno de Elsa, Jack le afirma lentamente con la cabeza, y ante eso se le acerca para mirar junto a la joven platinada, la nueva modificación en la casa.
Sonriéndole dulcemente a Jack, y sin dudarlo, Elsa llama a Hans – Bueno. Hans, digo… Señor Westergaard, ¿podría verificar si el área se encuentra sólida?–.
Acatando la orden de la joven platinada, Hans le sonríe con el mismo gesto, y luego rápidamente se acerca al sitio para palpar la parte en la que trabajo junto a sus demás compañeros.
– Está seguro todo…– le afirma Hans mientras le pega con su palma al área, con el fin de ver su soporte y durabilidad.
Estando ocupado y a sus espaldas, Elsa no tienta en murmurarle a Jack, con un semblante furioso y sin que nadie la vea – Tenemos que castigarlo– asintiéndole y siendo cómplices de lo que tienen entre manos, rápidamente se ponen de acuerdo sin que nadie los detecte.
Murmurándole unas cuantas cosas, Jack al instante se separa de Elsa y sin pensarlo toma a Garrett de su mano y lo guía hasta el área en el que trabajaron, en tanto le pregunta – Garrett, amigo mío, ¿Quieres saber como quedó?–
Volteando para todos lados y sonriéndole de manera dulce, el chico ciego le dice en una suplica y estando muy emocionado – ¡Quiero saber! Creo que vale la pena, ¿No Jack?–.
Poniéndolo detrás de Hans y sin que esté último se de cuenta; es en ese instante en que Jack le indica rápidamente a Garrett – Si, puedes tocar la construcción y remodelación que hicimos… Sin ningún problema–.
Siguiendo con su emoción, Garrett no duda en levantar su bastón guía para palpar el área, pero al hacerlo le encesta 3 golpes duros en los bajos al pelirrojo, lo cual propicia a qué se caiga al suelo adolorido y haga que todos los que estén ahí se empiecen a reír a carcajadas a más no poder.
– ¡Ah! ¡Maldito…!– retorciéndose en el suelo, intenta levantarse pero no lo consigue debido al fuerte dolor.
Riéndose todos, incluidos los hijos de Jack y Elsa, no dudan los pequeños en señalar de manera burlona a Hans quien los empieza a amenazar a todos, incluido a los pequeños niños – ¡Hijos de…! ¡Juro que los voy a…!–.
Carcajeándose hasta el último momento, Jack le da un beso en la mejilla a la joven blonda, en tanto la misma chica reacciona con ternura y le dice en un halagó – Bien hecho–.
Confundido el chico ciego, rápidamente se retira del área, en tanto su novia lo recibe en un abrazo y lo lleva hasta la pequeña mesa donde están los alimentos, asegurándose de que esté bien.
Mirando todos a Hans, una vez más, este rápidamente es auxiliado por la joven Yum Yum, quien le informa como última cosa antes de llevarlo al interior del lugar – Seguramente orinaras algo de sangre, tenlo por seguro–.
Mientras intenta caminar y jadeando constantemente por el dolor, Hans le dice también como última cosa – Seguramente ya no podré tener hijos… ¡Aaaahhh, que dolor!–.
El pelirrojo les había arruinado a Jack y a Elsa su momento de estar a solas, por ello se merecía más cosas en su contra.
Más actos duros que una patada en las bolas.
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Notas del autor:
Enhorabuena buena lector, los saludo y espero estén bien. Ojalá hayan disfrutado la lectura.
Los cambios que hubo son los siguientes:
Primero: originalmente este fic sería Helsa, pero decidí cambiarlo a Jelsa.
Segundo: la idea del golpe en las bolas hacía Hans, no la tenía planeada, de hecho la idea original era una descripción lemon entre Jack y Elsa, pero me acordé de una escena de la película Chiquito pero peligroso, en la que el enano le da una patada en la tibia a uno de los personajes de la mencionada película, resultándome sumamente divertida.
Tercero: este fic, por primera vez (eso creo) y yo siendo el primero en añadirlos a una historia donde aparecen Jack, Elsa y Hans. Incluye personajes de dos películas que no son de Disney ni Dreamworks. Los personajes son de las películas The Thief and the Cobbler (la princesa Yum Yum y Tack son pertenecientes de esta película) y Quest for Camelot (Kayley y Garrett son pertenecientes de esta película). El hecho de añadir personajes de estás películas se debió principalmente porque estoy pensando en incluirlos posteriormente en otras historias, así que, yo primero, je je. (Recomiendo ver las películas mencionadas, The Thief and the Cobbler y Quest for Camelot)
Cuarto y último: ¿Te preguntas lector porqué se llama esta serie de fanfics VAMOS TODOS JUNTOS COMPAÑEROS? Bueno, inicialmente pensaba en llamarlo historias fragmentadas o algún nombre típico de historias Helsa, pero recordando algunas cuentas cosas, decidí ponerle el nombre que le puse. Como inspiración, el tema del compositor Ennio Morricone, VAMOS A MATAR COMPAÑEROS, asimismo de la película Spaghetti Western del que deriva el tema, Los Compañeros y el tráiler de Capcom del Red Dead Revolver del año 2002, me inspiraron a que está serie de fanfics se llamará Vamos todos juntos compañeros.
Y bueno lector, es todo. Espero te haya gustado.
Nos leemos pronto lector y hasta pronto.
