Disclaimer: Los personajes no son míos, la idea si.
Inspirado en "¿Quién demonios es Tommy Vercetti?" por nuestro amigo color chocolate de Carl "Cejotita mi amor" Johnson.
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Advertencia: personaje realizándole una felación a otro personaje, en pocas palabras, sexo oral. Contenido sexual. Leer con cuidado.
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El perfecto día sin ir a trabajar o a clases fue el escenario esencial para la joven Cassandra.
Lista para jugar videojuegos, ese día libre decidió que comería algo de pizza para amenizar su día libre.
Ante el antojo, la joven llama a la pizzería más cercana a su casa y termina solicitando una pizza de pepperoni.
Mientras esperaba al repartidor que le llevaría la pizza, la joven pelinegra espero, en tanto se entretenía con su videojuego favorito.
– Tan rápido, ya está aquí– pronuncio al escuchar el timbre de su hogar sonar en más de una ocasión.
– Ya voy, ya voy…– le termina diciendo al insistente sujeto que tocaba la puerta y el timbre.
Una vez que abre la puerta, y se cruza con la fuerte presencia de su ex novio, Hans Westergaard, el cual era ni más ni menos el empleado de la pizzería que le había llevado la entrega a la joven hasta su hogar, la misma chica queda sorprendida.
– ¿Hans?– al verlo y reconocerlo, no duda en llamarlo por su nombre al apuesto cobrizo – ¿Cassandra?– asimismo el pelirrojo también la reconoce a la hermosa chica de cabello azabache.
En tanto se ponen ambos chicos nerviosos ante sus propias presencias, Cassandra se le ocurre la idea de dejarlo entrar a su casa a Hans, con el único fin de formalizar ahora su amistad como pareja que habían – Dios, sería mal visto que te deje aquí varado. Ven entra…–.
Excusándose debido a su labor como repartidor, Hans le informa – Pero tengo que volver al trabajo– negándose rotundamente a dejarlo irse, la joven pelinegra le insiste que entre a la propiedad – Hans, olvida tu trabajo y entra de una maldita vez…–.
Al entrar a través de un jalón por parte de la hermosa chica, Hans camina hasta el sofá donde la chica estaba jugando videojuegos, y posteriormente toma asiento ahí.
Estando a la espera, la joven le termina diciendo con prisa – Quédate aquí, te traeré algo. Ahora vuelvo…–.
Mientras miraba para todos lados, Hans se percata que su ex pareja estaba vestida únicamente con una camiseta blanca con tirantes y un short de mezclilla.
Por un momento piensa en lo jodidamente perfecta que se veía la chica, e incluso piensa en la probabilidad de que la joven no lleve ropa interior.
Agitando su cabeza para quitarse los malos pensamientos sobre la jovencita, Hans abre la caja de la pizza y posteriormente toma una rebanada pequeña para luego llevársela a la boca.
Observando el videojuego en pausa, al instante y sin siquiera dudarlo, toma el mando y le da al botón de Star para reanudar la partida.
Jugando un rato ya había empezado con la partida no concluida por la joven.
Mientras la espera pacientemente, su rostro se contorsiona en una expresión de desesperanza, por un momento incluso preguntándose porque tardaba tanto en volver la chica.
Pasando por su mente: ¿Vendrá a pagarme? ¿Fue al baño? ¿No va a volver? Entre otros pensamientos más.
Mientras juega, brevemente su rostro se mezcla con alegría y enfado, hasta que…
– Hans…– al girar su cabeza hacia el sitio donde provenía la voz aterciopelada de la chica, el mencionado queda boquiabierto ante lo que llega a ver.
En ese instante logra observar con lujo de detalle a la joven.
Está misma estaba desnuda y mostrando sus sensuales curvas y perfectos pechos redondos.
Al escuchar el sonido de muerte en el videojuego, Hans, rápidamente vuelve a la partida, para en ese instante maldecir a los cuatro vientos – ¡Maldita sea! ¡Me mataron! ¡No es justo!– el mismo pelirrojo al ver que su personaje del juego había muerto por la distracción que había tenido, no duda en hacer pucheros antes de ponerle nuevamente pausa al juego.
Burlándose de forma adorable, la quisquillosa pelinegra le confiesa – Hans, cariño, no sabía que estarías trabajando a estás horas… Cuando te vi en la puerta, mi mente me dijo "Debo invitarlo a comer algo y tal vez…– en tanto se le acerca cotoneando sus caderas, la chica concluye con – A hacer algo más…"– mientras toma asiento al lado de Hans, la joven cruza sus hermosas piernas y le coloca su pequeña mano en el regazo al pelirrojo, en tanto este trata de no mirarla y no distraerse.
Sacando su lengua y relamiéndose de forma lujuriosa, Cassandra toma de la caja de pizza una rebanada y luego la termina dirigiendo hasta su boca.
Hans al no tratar de distraerse, vislumbra en un reojo el como la joven come su rebanada.
La chica mientras degusta el pedazo con queso derretido y mientras esté le mancha sus pechos y parte de sus clavículas, en ese instante le termina guiñando un ojo al apuesto cobrizo.
Antes de tan siquiera pedirle algo a la joven, está se apresura a decirle – Bueno, quiero jugar…–.
– ¿A qué quieres jugar?– le pregunta Hans, en ese preciso instante en que su zona baja se endurece ante la belleza que tiene a lado, y ya no siendo capaz de mantener fija su vista hacia el televisor.
No dándole una respuesta clara, Cassandra da un pequeño resoplido y luego de inclinarse en el suelo, frente al apuesto colorado, sin decirle nada, y observando el nerviosismo del pelirrojo, la joven rápidamente le baja la cremallera de su pantalón a Hans y mientras esté no le logra impedir aquel movimiento de la tan y sensual joven, está última le termina liberando su enorme virilidad masculina.
Al saber sus intenciones de parte de la chica, Hans inclina su cabeza hacia atrás, y finalmente deja que la misma chica empiece a darle placer con su boca mientras él continua jugando el videojuego.
Sintiendo como la saliva escurre ligeramente, Hans empieza a jadear a más no poder al sentir como el paladar de la joven le besa la base hasta la punta, hasta incluso succionarle cada porción de piel con cada toque.
La hermosa chica, mientras empieza a degustar el miembro del susodicho colorado como si este fuera un fruto prohibido, al grado de que lo traga sin ningún amago hasta enterrarlo en su rostro, y mientras es capaz de palpar con sus pestañas, ojos, y nariz, la tela del pantalón del atractivo colorado, logra escuchar el ritmo acelerado del corazón del apuesto pelirrojo como si fuera un reloj.
Tik Tak.
– ¡Ah, Elsa…!– al llamarla por ese nombre, la joven Cassandra no le llega a preguntar nada al respecto, por el momento no, pero quizás después.
Mientras usa una de sus pequeñas manos, toma la longitud del miembro de Hans y al instante comienza a jalarlo de arriba hacia abajo, mientras la otra mano comienza a jugar suavemente con las canicas de piel, apretando y jalándolas levemente.
Hans al no poder mantenerse estable en la partida, comienza a jadear aún más rápido, debido a la sensación que termina sintiendo en su miembro viril.
Desde la perspectiva de la joven pelinegra, está levemente se separa del miembro de Hans, y luego de un respiró con algo de dificultad, trata de recuperar el aliento.
Mientras le jala de arriba hacia abajo su masculinidad, la chica sin siquiera dudarlo le pregunta con cierta molestia – ¿Por qué me dijiste Elsa? ¿Quién demonios es esa?–.
Ignorando el hecho y tratando de eludir esa cuestión, Hans rápidamente toma la cabeza de la chica y nuevamente la dirige hasta su miembro viril para evitar que la joven le insista, ¿Quién es Elsa?
No negándose rotundamente a satisfacerlo, Cassandra continua acariciándole el miembro a Hans con la boca y sus pequeñas manos libres antes de empezar a degustar varias partes del trozo de carne venoso y endurecido.
Intentando evitar que la chica hable, Hans le pone pausa al juego y comienza a manejar el mismo cada movimiento de placer que el mismo termina sintiendo en su masculinidad.
Rápidamente se levanta del asiento y empieza a obligar a la chica mientras la sostiene de su cabello, para que la misma joven, le bese y degusté cada uno de los lados de su miembro viril, asimismo, la termina obligando a que le lama la cabeza reluciente de su miembro.
Cassandra por un lado y ya queriendo acabar con lo que en un principio sería algo inolvidable, pero que en ese instante ya se le termina haciendo algo horroroso, deja que Hans termine tomando el control.
Satisfecho al reconocer que el paladar de la joven es un placer indescriptible, Hans la obliga a la chica a que nuevamente le engulla el miembro.
Al volverla a obligar a meter la cabeza de su miembro viril hasta la garganta y comenzando a moverse rápido con el fin de eyacular dentro del paladar de la chica, Hans empieza a gritar esperando acabar.
Mientras el sudor le escurre por todo su rostro, Cassandra levanta sus manos y las aflige a cada una de las piernas del pelirrojo, hasta posarlas en el abdomen del mencionado.
Tratando de separarse, le da manotazos a Hans para que esté se detenga, pero este no se detiene hasta quedar satisfecho.
– Oh, mierda, Elsa, no te detengas…– nuevamente y volviendo a llamarla así a la pobre Cassandra, en tanto le suplica que no pare de satisfacerlo con su boca, la chica empieza a molestarse cada vez más.
Furiosa y poniéndose su piel, roja como un tomate, la joven pelinegra decide tomar el control rápidamente.
En tanto Hans, toma asiento, Cassandra comienza a ir más rápido, tomando el miembro del mencionado pelirrojo y empezando a moverlo rápido mientras esté jadea cada vez más rápido.
Casi antes de finalizar, Hans, le dice – Estoy cerca, Elsa, ¡Aaaaaahhhhh!– sabiendo que ya era hora, Cassandra deja que Hans la agarre de su cabellera y la obligue a tragarse cada parte de la sustancia de esperma caliente que este termina disparando.
Al finalizar, la joven se separa del miembro del mencionado colorado y posteriormente empieza a escupir cada gota del líquido blanquecino, al grado de que comienza a toser para recuperar el aliento y recomponerse para lo que sigue.
Estando aún furiosa, la joven rápidamente se reincorpora y sin pensarlo ni un segundo, se dirige hasta la puerta para en ese instante exigirle que se vaya – ¡Quiero que te largues de mi casa!–.
Confundido ante el pedido de la hermosa chica, Hans le termina preguntando con una ceja inclinada – ¿Por qué?–.
Casi al borde del llanto, la joven le evade su pregunta, y rápidamente le formula otra pregunta – ¿Por qué me llamaste Elsa?–.
Sabiendo ahora sí el enfado de su chica, Hans le intenta aclarar con gentileza e inocencia – Cassandra, muñequita… Fue mi antigua novia, fue antes que tú… Ahora es la novia de mi hermano, Jack. Es un afortunado en tenerla a mi ex novia como su chica–.
– Si, pero, ¿Acaso soy esa qué dices?– al darse cuenta y saber a que se refería, la misma chica niega y empieza a evidenciar su innegable enfado.
Ya habiéndole dicho la verdad del nombre Elsa, la bella chica le puntualiza con ira – Si crees que yo soy tu ex más antigua, estás muy equivocado… Quiero que te largues y vayas a que ella te la chupe. Seguramente hasta le ha de gustar que se la metan por su lindo trasero. Ahora, lo único que quiero es que ¡Te largues! ¡Lárgate!–.
Incapaz de obedecerla, Hans le dice – No pienso irme, hasta que me pagues por traerte la pizza–.
Dando por hecho de que Hans pretende salirse con la suya e incluso quedarse mientras se burla de manera arrogante, la chica una vez que hace una rabieta, se dirige a la cocina y de ahí, una vez que extrae de un cajón un objeto de defensa personal, sale con el, mostrando que dicho objeto se trata ni más ni menos que de una escopeta.
No dudando en apuntarle con el arma al pelirrojo, y ahora sí amenazándolo, de que se largue.
– ¡Joder…!– exclama sumamente inquieto el chico al ver el arma.
Amartillando el arma y preparándola para volarle los sesos, la joven le grita con tanta rabia – ¡¿Quieres mi puto dinero?! ¡Aquí tienes mi dinero…! ¡Quiero que te largues de mi hogar, hijo de puta!–.
Asustado ante la amenaza que representa la chica, Hans se acomoda su miembro en su pantalón, y luego se levanta del asiento, para rápidamente abandonar el hogar de la joven pelinegra desnuda y cubierta de un poco de semen en sus pechos, cara y clavículas.
Huyendo despavorido del lugar, Hans da por hecho que la joven no piensa pagarle ni un centavo por las pizzas, por ello mientras abandona la propiedad, la mismísima chica no duda en dispararle con el arma de fuego, todo y con el fin de ahuyentarlo de su casa.
– ¡Eso es, largo y espero no volver a verte nunca, estúpido de mierda!– le exclama la joven mientras lo observa encarreraro al torpe pelirrojo y quedándole en claro que nunca más lo quera volver a ver.
Terminando así este fic.
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Notas del autor:
Hola lector, nuevamente con ustedes.
Les traigo un fic donde la pareja está concentrada en Hans y Cassandra (no Lady Caine) de la serie de Tv, Enredados la serie.
Los cambios para este fic son:
Primero: originalmente sería un fic Helsa, pero la situación era demasiado estúpida como para que hubiese sido protagonizada por este emparejamiento.
Segundo: Aunque tiene contenido sexual, la mezcla de comedia lo hacen en un fic que originalmente sería completamente erótico.
Y tercero: una fuente de inspiración es la misión del legendario GTA San Andreas, la misión de nombre the meat business, en la cual y de forma aleatoria durante un tiroteo dentro del juego, un personaje de nombre Ken Rosemberg le dirá a Carl Johnson "¡Esto es tan emocionante, Tommy. Como en los viejos tiempos!" a lo que responderá CJ con "¿Quién carajos es Tommy?", obviamente después de preguntar, Ken jamás responderá la interrogante. Durante está parte de la misión que sucederá de manera aleatoria, es probable que Ken lo haya dicho porque la situación en la que se encontraban era tan similar a las que alguna vez el mismísimo Ken había vivido junto al mítico Tommy Vercetti, incluso confundiendo a Carl con Tommy. El usar estos dos simples diálogos fue lo que me inspiró a hacer este fic.
Y bien es todo, espero traerles más fanfics.
Sin más que agregar, me despido, nos leemos hasta pronto.
