Vamos con un nuevo capítulo!
Antes de comenzar, me gustaría responder algunas reviews:
FireAkai15: Me alegra ver que las primeras interacciones entre Issei y Tiamat hayan funcionado muy bien según tu criterio. En el Rating Game me salteare la introducción, ya que todos sabemos que crean una copia de la academia, que tienen diferentes bases y bla, bla, bla… Siento haberme confundido en algo tan básico como un simple nombre, realmente me molesta cuando sucede eso, pasándolo por alto sin querer a pesar de que corrijo los capítulos. Para mi defensa, debo decir que estar haciendo tres historias al mismo tiempo puede hacer que te confundas con los nombres de los protagonistas con mucha facilidad jajaja. Y no solo con el nombre de los protagonistas, sino también cuando te diriges de alguien a alguien.
Habiendo contestado todo, veo la necesidad de comenzar.
Disfruta!
CAPÍTULO 9: ¡BATALLA DECISIVA EN LA ACADEMIA!
Las luces del gimnasio se encenderían, haciendo que Issei se sobresaltara un poco, mientras que Koneko parecía no haberse sorprendido.
"¡Salgan, Gremorys! ¡Sabemos que están aquí!" La orden de la voz fémina hizo que Issei y Koneko salieran de su escondite, viendo como cuatro chicas estaban esperándolos.
Issei tan solo las miro con algo de sorpresa, sin saber que decir exactamente.
"Tres son Peones. La que está al frente es una Torre." El simple y frio comentario de Koneko haría que Issei la mirara con atención.
Issei chocaría sus puños con una sonrisa desafiante en su rostro. "¡En ese caso, déjame la torre a mí y tú encárgate de los peones, Koneko!"
Koneko lo observo con una expresión que decía "¿Eres idiota?", haciendo que Issei la mirara con confusión. "No tienes mucha experiencia en combate, por lo que no creo que puedas resistir bien los golpes, y estamos hablando de una Torre. Básicamente, su fuerte es la resistencia y/o la fuerza física."
Issei pestañeo con confusión, sin comprender por qué Koneko no quería que luchara contra ella. "Ya lo sé muy bien, por eso mismo quiero luchar contra ella." Koneko lo continúo mirando como si fuera un idiota, haciendo que Issei comenzara a ponerse nervioso.
"¡¿Por cuánto tiempo más piensan seguir hablando?!" Preguntaría la mujer que estaba al frente, con un poco de irritación en sus palabras. Issei y Koneko la mirarían con algo de sorpresa. "Si ustedes no vienen a nosotras…" La mujer les dedicaría una sonrisa un tanto espeluznante. "¡Entonces nosotras iremos a ustedes!"
Las cuatro mujeres se abalanzaron hacia el escenario a máxima velocidad. Koneko tan solo se puso en posición de defensa cuando vio que las tres Peones se lanzaban en contra suya.
"No…" Pensó Koneko, al saber que el objetivo de la Torre era Issei.
Issei apretó los dientes cuando la mujer comenzaba a alzar su bastón para darle un fuerte golpe. El castaño se preparó para defenderse.
Se preparó…
Y se preparó…
"Que lenta…" Pensaría Issei con los ojos ensanchados cuando activo el guantelete para bloquear y agarrar el bastón casi sin dificultad, para luego atraerla hacia él y darle un fuerte golpe en el abdomen que separo sus pies del suelo. La mujer ensancho sus ojos con gran sorpresa, escupiendo una gran cantidad de sangre.
Issei daría un paso hacia atrás, sorprendido de sí mismo mientras observaba como la mujer se retorcía de rodillas por el dolor. Koneko y las otras tres mujeres miraron lo sucedido con gran sorpresa.
"… ¿En qué momento adquirió esa fuerza y reflejos?" Pensaría Koneko con asombro genuino.
La mujer lo miraría con gran rabia contenida mientras se levantaba con mucha dificultad del suelo.
"Tiamat era mucho más rápida y fuerte…" Pensaría Issei mientras se comenzaba a formar una pequeña sonrisa en su rostro.
"¡Boost!"
La mujer arremetería nuevamente a Issei con su bastón sin prestarle atención a la voz parlante.
Con la nueva fuerza obtenida, Issei desvió el ataque con todas sus fuerzas utilizando el guantelete, haciendo que el bastón de la mujer saliera volando por no soportar semejante fuerza ejercida en su contra. No tuvo más de un segundo para sorprenderse de que su arma saliera volando, ya que Issei le dio un fuerte puñetazo en el rostro que le deformo un poco la cara, para luego darle una fuerte patada en el pecho que la mando a volar contra la otra punta del gimnasio. Cuando chocó contra la pared, levanto un poco de polvo y escupió saliva, cayendo al suelo con un sonido sordo y quedando completamente inconsciente.
En estos momentos, las tres Peones de Raiser estaban mirando a Issei con algo de terror, sintiendo como un sudor frio cubría todo su rostro.
Koneko no desaprovecho la distracción y procedió a darle un fuerte golpe en el cuello a una de las chicas, que se escuchó como un gran estallido. Las dos mujeres restantes se voltearon para ver a Koneko, apretando fuertemente los dientes.
"Issei no es el único que golpea fuerte." Serían las simples palabras de Koneko, dándoles una mirada sin expresión a las dos chicas.
"Torre: Shui, Peon: Kira, de la Casa Raiser han sido derrotados." Issei miraría con algo de sorpresa como las dos chicas derribadas desaparecían con una luz verde del gimnasio.
"Issei, ve." Las simples palabras de Koneko harían que Issei la mirara con atención. "Yo me encargo de las dos."
Issei asintió sin rechistar, saliendo corriendo del lugar, mientras unos múltiples "¡Boost!" se podían escuchar, debido a que sus emociones estaban un tanto alocadas por obvias razones.
Después de que Issei saliera del edificio, dio un par de pasos hasta que vio como una gran luz se proyectaba sobre su cabeza.
Sabiendo que eso indicaba problemas, el castaño rápidamente se defendió la cabeza con el guantelete, mientras otro Boost se escuchaba en el proceso.
El ataque mágico golpeo con gran fuerza su guantelete, hundiendo un poco sus pies en la tierra. Issei apretó los dientes con sorpresa cuando vio que el ataque de fuego estaba agrietando su guantelete.
Finalmente, el ataque se detuvo cuando él guantelete se partió en mil pedazos, reiniciando la cuenta de aumentos para Issei, haciendo que se cayera al piso por la pérdida de fuerza repentina.
"¿Oh? ¿Lograste resistir mi ataque? Eso es algo bastante increíble para ser un Demonio de Clase Baja." La mujer de cabello purpura ondulado hablaría, viendo con un poco de sorpresa a Issei.
Issei no perdió el tiempo y salto para ponerse de pie, activando nuevamente su guantelete. Esta vez, los Boost corrieron incluso más rápido que la vez anterior, debido al sentimiento un tanto desesperante que emergía de él a causa de esa mujer.
"¡Ella no es como las otras! ¡Sera mejor que tenga mucho cuidado, oh uno de esos ataques podría hacerme mucho daño!" Pensaría Issei, apretando fuertemente los dientes mientras llegaba a su décimo Boost con gran rapidez.
"Hmmm…" La mujer tarareo para sí misma. "En ese caso…" Una bola de fuego considerablemente más grande aparecería en su bastón. "Utilizare un ataque un poquito más fuerte." Los ojos de la mujer se ensancharían de una forma siniestra, haciendo que Issei se pusiera rápidamente en guardia.
"¡No es buena opción bloquearlo!" Pensó Issei con agudeza, preparándose para saltar cuando lanzara el ataque.
Justo cuando apunto el bastón en su dirección, un gran círculo mágico de color amarillo eléctrico apareció en el cielo verde, haciendo que la mujer ensanchara sus ojos de impresión y cambiara la dirección del ataque en el último segundo, enviándolo al cielo.
Un enorme rayo descendió del círculo mágico en dirección a la mujer, que choco fuertemente contra la gran bomba de fuego, haciendo que ambos ataques se cancelaran entre sí en una buena explosión.
"Jujuju…"
Issei reconoció esa voz al instante, haciendo que una enorme sonrisa saliera de su rostro cuando una figura conocida apareció volando en frente suyo. "¡Akeno!"
"Creo que llego el momento de divertirme un poco…" Comentaría Akeno, lamiéndose el dedo de una forma sádica y lasciva.
"Issei, ve rápidamente en donde se encuentra Kiba." Issei se tomaría su oreja al escuchar la voz de Rías. "Hace poco encerró a tres Peones de Raiser en la trampa, pero el circulo de contención fue demasiado obvio. Es más que seguro que irán en su dirección y romperán la barrera, oh lo esperaran afuera para una emboscada." Issei tan solo asintió seriamente y se fue corriendo hacia la posición de Kiba, dejando a Akeno y Koneko solas.
SALTO DE LINEA.
"Dos Peones de Raiser han sido eliminados." Issei alzaría su mirada con algo de sorpresa.
"Eso significa que Koneko lo logro." El castaño pensaría con una sonrisa.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando chocó contra alguien.
"¡Oh, eres tú?" Exclamaría Issei con una sonrisa al ver que se trataba de Kiba. "¿Dónde están los enemigos?" Preguntaría con seriedad.
Kiba señalaría a sus espaldas. "Ya me encargue de ellos." Issei miro atrás de él, para ver como tres mujeres estaban tiradas en el suelo, desapareciendo en un destello al segundo.
"¡Eso es impresionante!" Exclamaría Issei con una sonrisa, para luego mirar a los arboles con seriedad. "¡Pero esto todavía no acaba! ¡Salgan de allí, ya sabemos que están aquí!" Gritaría Issei.
Después de unos pocos segundos, una gran cortina de polvo se levantaría, revelando a una mujer castaña que tenía un par de vendas en su cabello.
"Soy el Caballo de Raiser, y por mi lealtad hacia él juro que los aplastare." Aunque sus palabras fueron amenazantes, su tono inocente le quitaba seriedad.
Kiba daría un par de pasos hacia adelante, apuntando con su espada a la mujer. "Yo me encargo de ella, Issei." Issei tan solo asintió.
Issei se quedó detrás de Kiba, viendo sus movimientos.
"Ahora es todo diferente…" Pensaría Issei, pestañeando con sorpresa. "Antes, los movimientos de Kiba me parecían bastante rápidos." Comentaría Issei, viendo como las chispas salían cada vez que Kiba chocaba espadas con su rival. "Ahora no es lento, pero tampoco rápido… Es normal." Issei se miraría el guantelete al escuchar otro aumento. "¿Quizás se deba a los aumentos y el entrenamiento?" Se preguntaría, sorprendido de sí mismo.
"Están en desventaja numérica…" Issei vería como una mujer más pequeña que él apareció, con una semejanza bastante grande a la de Raiser. "Te aplastaremos a ti primero, y luego nos encargaremos del caballero."
"¿Quién eres?" Issei la señalaría descaradamente.
"Mi nombre es Ravel Phoenix. Soy la hermana menor de Raiser, y su Alfil." Respondería la mujer de una forma fina y orgullosa, denotando su procedencia noble.
Después de que Ravel se presentara, las piezas restantes de Raiser lo rodearon, haciendo que Kiba mirara de reojo hacia atrás con el ceño fruncido.
En cambio, Issei estaba pensando en otras cosas…
"Un momento…" Issei se pondría la mano en el mentón mientras pensaba detenidamente. "Todas las piezas de Raiser son mujeres, por lo que debe ser una especie de Rey del harem… y tiene a su hermana menor entre esas mujeres…" Issei se quedó completamente inmóvil, haciendo que todas las mujeres lo miraran con extrañeza. Lentamente, su cara comenzó a ponerse violeta. "¡Tu hermano está enfermo!" Issei le señalo indiscriminadamente, haciendo que Ravel se ruborizara por entender a lo que se refería.
"¡Debemos mantener la pureza de nuestra especie!" Ravel gritaría, haciendo que Issei la viera como si estuviera loca. Ravel rápidamente recobraría la compostura. "Da igual. Un Demonio de Clase Baja no debería y no puede meterse en asuntos que no le conciernen. Especialmente, si es un Demonio Reencarnado que no entiende nada sobre nuestra especie."
Finalmente, el castaño decidió olvidar todo lo que acababa de suceder, oh sino se distraería del combate.
"¡Izabella, acaba con él!" Ordenaría Ravel, haciendo que una mujer castaña con la mitad de su rostro tapado por una máscara de metal diera un paso adelante.
"Soy la Torre de Lord Raiser. Por mi lealtad hacia él, juro que-"
"Si, si, sí." Issei agitaría su mano con aburrimiento, haciendo que las mujeres se enojaran un poco. "Ya estoy cansando de sus presentaciones ridículas." Los ojos de Issei tendrían un destello, alzando su guantelete en contra de la mujer mientras la señalaba. "¡Comencemos de una vez!"
La mujer tan solo apretaría los dientes. "¡Pagaras por tu insolencia!"
La castaña se abalanzo en contra de Issei. El castaño la espero hasta el último segundo, sintiendo que tenía todo el tiempo del mundo para esquivarla. Pero no estaba en sus planes hacerlo.
La mujer intento darle un puñetazo en la cara a Issei, siendo detenido por este en seco en un rápido movimiento, utilizando su mano izquierda. Es decir, la que no tenía el guantelete.
"¡¿Con su mano desnuda?!" Gritaría Ravel con gran sorpresa.
"No llevo la cuenta de cuantos aumentos voy. Pero debe ser mayor a 20. Por lo que mi fuerza, resistencia y rapidez debe ser mayor al doble cuando empezó la primera batalla." Issei apretaría fuertemente su guantelete, haciendo un ruido metálico amenazante. La castaña vio esto con terror e intento zafarse rápidamente del agarre en vano, ya que Issei la tenía agarrada bastante bien. "Ella es un poco más fuerte que la anterior, así que con dos golpes creo que bastara…"
Issei le dio un fuerte golpe en el abdomen, haciendo que la mujer ensanchara sus ojos a más no poder. Todo el puño de Issei se hundió en su estómago, obligándola a vomitar una gran cantidad de sangre, manchando un poco la cara de Issei en el proceso. El fuerte golpe genero una pequeña ventisca a su alrededor, haciendo que todos; incluso Kiba; lo vieran con gran sorpresa.
Justo cuando Issei se preparaba para darle el segundo golpe, la mujer colapso en su agarre, haciendo que el castaño la mirara con impresión. Un segundo después, la mujer desapareció en un destello verde.
Issei se miró el guantelete con gran sorpresa.
"…"
El silencio se había palpado en el lado Phoenix…
"¡¿DE UN SOLO GOLPE?!" Pensaría Ravel bastante alarmada. "¡No hay otra opción!" Ravel gritaría, haciendo que todas la miraran con atención. "¡Ataquemos todas juntas!" Las mujeres asintieron rápidamente y se abalanzaron en contra de Issei, mientras que Ravel y la otra Alfil se quedaban atrás, preparando ataques mágicos.
Issei observo como las mujeres corrían rápidamente hacia él, con una coordinación absoluta. Aun así, seguían siendo lentas.
Issei agacho la cabeza para esquivar un golpe, luego hizo su cuerpo a un lado para esquivar un golpe que iba a su pecho, después se inclinó hacia el otro lado para esquivar otro golpe que iba en la dirección apuesta, y finalmente termino con un gran salto, esquivando a todas las mujeres y haciendo que se pegaran entre sí.
Issei abriría sus alas para poder volar, observando desde arriba con un tanto de gracia. "Su coordinación es realmente buena. Pero no sirve de nada si su oponente es mucho más fuerte que ustedes. Eso me explico Tiamat, y veo que tenía mucha razón." Dos ataques mágicos considerablemente grandes impactarían contra la espalda de Issei sin que pudiera defenderse.
"¡Le dimos!" Diría Ravel con una gran sonrisa en su rostro mientras veía como la nube de polvo comenzaba a disiparse.
Ambas mujeres ensancharon sus ojos en shock cuando vieron que la camisa de Issei se había roto, pero solo tenía pequeños rasguños a lo largo de toda la espalda.
"Maldición… baje la guardia." Pensaría Issei con el ceño fruncido mientras sentía pinchazos a la largo de toda la espalda. Su rostro lentamente se puso violeta. "Si Tiamat hubiera visto esto, de seguro me hubiera incrementado aún más las horas de entrenamiento…" Issei intento mirarse su espalda, viendo que no era la gran cosa. "Menos mal que los potenciadores ya están rindiendo efecto, oh sino ese ataque hubiera sido devastador." Pensaría con seriedad.
"La Torre, y la Reina de la Casa de Rías han sido eliminados." Tanto Kiba como Issei ensancharían sus ojos en shock por lo escuchado.
Issei apretaría fuertemente los puños mientras miraba como todas las mujeres reunidas estaban estudiándolo con la mirada con cautela.
Issei le dio una rápida mirada a Kiba, haciendo que este asintiera mientras seguía con su lucha, aunque la otra mujer ya estaba visiblemente agotada.
Issei inclino su guantelete hacia donde estaban ellas, haciendo que todas se crisparan visiblemente.
Un pequeño orbe rojo se generó en la punta de su guantelete, haciendo que las mujeres se vieran entre sí, confundidas.
"¡DRAGON SHOT!"
El pequeño orbe se transformó en un gran rayo rojo se fue disparado en contra de las mujeres, haciendo que ensancharan sus ojos de la impresión. Aun así, Issei estaba un poco lejos, por lo que les daba el suficiente tiempo para esquivarlo.
Kiba vio esto, y rápidamente separo a su oponente de él con un fuerte choque de espadas que la mando a volar, para luego crear otra espada y ensartársela en el estómago de un lanzamiento. El rubio no perdió el tiempo y enterró su espada en el suelo, haciendo que una gran cantidad de espadas comenzaran a salir de la tierra con una altura bastante considerable.
Las mujeres se dieron la media vuelta para escapar, pero todas fueron sorprendidas y cortadas por las espadas que salieron de la nada, cayendo al piso. Todas abrieron sus ojos con horror cuando el ataque sónico ya espada a centímetros de su rostro.
Una gran explosión se escuchó en el lugar, haciendo que todos se cubrieran por la enorme cantidad de escombros que produjo el ataque. Una cortina completa cubrió el campo de batalla, haciendo imposible que se pudiera ver de donde provenían los ataques.
Las dos Alfiles estaban juntas de espalda a espalda, esperando un ataque.
Un rápido destello cruzo ante una de las Alfiles, ensanchando sus ojos de la impresión, para que luego un gran chorro de sangre saliera por todo su torso, cortesía de Kiba.
El polvo comenzó a disiparse, haciendo que Ravel pudiera ver a Kiba.
"¿Ahora, quien está en desventaja numérica?" Preguntaría Kiba con una sonrisa condescendiente, haciendo enojar aún más a la rubia.
Issei apretaría su puño derecho con una gran sonrisa victoriosa en su rostro.
Los ojos de Issei parpadearon en shock cuando pudo ver como una enorme bola de fuego impacto al instante en Kiba, haciendo que se escuche un gran grito junto a la enorme explosión. Kiba saldría despedido del polvo por la misma magnitud de la explosión, teniendo moretones y quemaduras por todo su cuerpo, además de que su camisa y la mitad de su pantalón habían sido completamente destrozadas.
Kiba rodo un par de metros en el suelo, hasta que finalmente callo completamente inconsciente, haciendo que un brillo verde lo cubriera y desapareciera del lugar.
"Ravel, ve con Raiser. Se está enfrentando a la mocosa Gremory." Issei alzaría su mirada, apretando fuertemente los dientes al ver a la reina de Raiser. "Yo me encargo de este chico."
Ravel asentiría. "Gracias, Yubelluna." Ravel saldría corriendo hacia la dirección de los tejados.
"¡Espera!" Issei grito, comenzando a volar en su dirección. Se frenó de golpe cuando otra bola de fuego más pequeña le pasó a un centímetro de su rostro.
"Yo soy tu rival, muchacho." Declararía Yubelluna con una sonrisa pícara en su rostro.
Issei tan solo tomo un poco de distancia, apretando fuertemente los dientes.
"Debo acabar con esto rápido." Issei inclinaría su guantelete hacia Yubelluna. "Con uno normal no lograre atravesar su ataque."
"Debes tener cuidado con la cantidad de poder mágico que utilizas. Si usas una gran cantidad de reservas mágicas del tirón, harás que tu mente se sobrecargue. Como si entraras en un mareo incontrolable, e incluso podrías desmayarte, como te ocurrió ahora." Issei recordaría las palabras de Tiamat, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro.
"En ese caso…" Issei dio un gran suspiro mientras el pequeño orbe se hacia el doble de grande. "Sera al 20 porciento…"
Yubelluna solo observo el ataque con una pequeña sonrisa engreída en su rostro. "¿En serio? ¿Crees que eso podrá rivalizar con mi bomba de fuego?" La reina le apuntaría con su bastón, creando una enorme bola de fuego. "Tienes que estar bromeando…"
La mujer arrojo el ataque, con la idea de aplastar por completo a Issei.
"¡DRAGON SHOT!"
Sus ojos se ensancharon en shock cuando el pequeño orbe se transformó en un gran ataque. Ambos poderes mágicos chocaron en el centro, peleando por el poder por un corto segundo, ya que el Dragon Shot lo sobrepaso con gran facilidad.
Cuando Yubelluna pensó en esquivar el ataque, ya lo tenía al frente.
"¡ARGGHHHHHHH!" Un gran grito se escucharía al mismo tiempo que la explosión impacto, Haciendo que Issei se cubriera un poco los ojos por la enorme ventisca que levanto el ataque.
Yubelluna salió de la cortina de polvo, cayendo en picada con la ropa casi completamente destrozada.
Un pequeño sonrojo de disparo en el rostro de Issei al ver sus pechos, pero rápidamente recobro la compostura al saber por qué estaba aquí.
Issei se golpearía fuertemente las mejillas. "¡No es el momento para pensar en pechos!"
Issei se fue en dirección al tejado de la escuela, al ver que unas explosiones se podían ver desde la lejanía.
SALTO DE LINEA.
"Es una pena que deba terminar de esta manera, Rías, mi amor." Comentaría Raiser, preparando un inmenso ataque de fuego que parecía un diminuto sol por su tamaño.
Rías tenía su ropa un tanto destrozada, haciendo que unos de sus pechos quedara expuesto, demostrando que habían estado peleando desde hace un rato.
"¡Maldición! ¡¿Qué podemos hacer contra su regeneración?!" Pensaría Rías con desesperación, apretando fuertemente sus dientes.
No tuvo mucho tiempo para pensar en una idea, ya que la gran bola de fuego se encamino hacia su dirección. Aunque el ataque era realmente grande, su velocidad era completamente anormal, por lo que ya estaba a solo un metro de las dos mujeres.
Issei se interpuso justo en medio del ataque, parando la enorme bola de fuego en seco con su guantelete. El castaño apretó fuertemente los dientes cuando sintió como el calor y la fuerza del ataque lo estaba empujando a su límite con gran rapidez. El ataque comenzó a arrastrarlo, haciendo que ensanchara sus ojos a más no poder.
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡Boost!"
"¡BOOSTOOOOOO!"
Ese último aumento indico que había llegado a su límite. Aunque había logrado parar el avance del ataque, su guantelete estaba comenzando a agrietarse, haciendo que se preocupara visiblemente.
"¡PROMOCIÓN A TORRE!" Gritaría con euforia, haciendo que el símbolo de la torre apareciera en su cuerpo mediante un círculo mágico rojo.
El guantelete dejo de agrietarse al instante. Pero aun así, todavía no era suficiente.
Issei apretó fuertemente los dientes con gran dolor cuando apoyo su mano desnuda en el ataque. Daria un paso adelante, haciendo que la enorme bola de fuego comenzara a retroceder.
"Ohh…" Diría Raiser para sí mismo, bastante impresionado por lo que estaba viendo.
Un gran destello correría en los ojos de Issei mientras alzaba su mirada.
"¡UUUUUUAAAAAAHHH-JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!"
La gran bola de fuego salió expulsada al cielo después del grito de Issei, haciendo que se estrellara en la barrera y generara una enorme explosión.
Issei cayó de rodillas respirando con gran dificultad mientras se tomaba el brazo quemado con bastante dolor. Llegan a ser quemaduras de segundo grado con facilidad.
Asia rápidamente corrió en su ayuda, comenzando a curarlo. "Buen trabajo." Comentaría la monja, haciendo que Issei le dedicara una sonrisa adolorida.
"Issei, ¿estás bien?" Preguntaría a Rías, acercándose a él.
Issei no pudo contestar, ya que los aplausos pausados de Raiser trajeron la atención de todos.
"¡Impresionante! ¡Nunca hubiera pensado que un Demonio Reencarnado de Clase Baja podría parar mi mejor ataque!" Exclamaría Raiser, con una sonrisa arrogante en su rostro. "Tienes piezas bastante interesantes, Rías." Raiser entrecerró los ojos con un brillo peligroso en ellos. "¿No crees que sería realmente malo si algo les pasara?" Rías tan solo lo miro con gran odio, haciendo que Raiser negara con la cabeza, decepcionado. "Primero, osas interferir en los asuntos más importantes para mantener la pureza en los Demonios, además de sostener un gran pacto entre dos familias que pertenecen a los 72 Pilares. Y ahora, estas dispuesta a desperdiciar unas piezas tan valiosas por reproche, sabiendo que tu derrota es inminente." Raiser se inclinaría de hombros, con una sonrisa en su rostro. "Eres una mocosa malcriada sin remedio." Raiser le daría una mirada lujuriosa, haciendo que Rías se sintiera asqueada. "Pero me encargare de 'controlarte', cuando seas mi esposa."
"¡¿Cómo puedes decir eso, maldito?!" Gritaría Issei, levantándose del lugar, ya completamente curado. "¡La presidenta debería poder casarse con quien quiera, y por esa misma razón actúa de esa manera!"
Raiser le dio una mirada un tanto sorprendida, hasta que finalmente se puso a reír. "No importa lo que quiera o no quiera esa muchacha." El rostro de Raiser se enseriaría al instante. "Los Demonios están pasando por tiempos muy difíciles desde la última guerra. Quedan muy pocos demonios puros, y necesitamos incrementar ese número para que nuestra especie no termine desapareciendo. Ella no es la única que deberá someterse a matrimonios arreglados, también su hermano menor, y muchos otros demonios puros, sin importar su clase social." Raiser alzaría sus dos manos para hacer énfasis en sus palabras mientras una sonrisa aparecía en su rostro. "¡Es por la supervivencia! Por lo tanto, es inconcebible que esta mocosa se comporte de esta manera."
"…" Issei bajaría su mirada, asimilando todo lo que había escuchado.
Estuvo un par de segundos así, hasta que…
"… ¿Y eso a mí que me importa?" Raiser lo miraría con gran asombro. "¡Ella fue la que me dio una segunda oportunidad, así que no importa lo que digas! ¡Me da igual si los demonios se extinguirán en un día o cientos de años! ¡Si ella está feliz, significa que abre logrado mi trabajo como sirviente!" Issei agitaría su mano con desaprobación, apretándola fuertemente al final.
Raiser lo miro con seriedad por varios segundos, sin decir una palabra…
"…Mocoso, eres igual de idiota que ella." Contestaría Raiser, cruzándose de brazos mientras lo miraba con una gran sonrisa engreída en su rostro. "¡Primero, por pensar que la extinción de una especie vale por la felicidad de tu ama! ¡Y segundo, por creer que puedes derrotarme!" Raiser abriría sus brazos a más no poder, siendo un blanco por todos los sitios. "Adelante, prueba cualquier ataque para que te des cuenta de la diferencia que hay entre nosotros…" Raiser daría una rápida mirada a sus espaldas, indicando que Ravel se largara del lugar si no quería sufrir daños.
Issei lo miro con gran seriedad por algunos segundos. "… ¿no vas a esquivarlo?"
"¡Por supuesto que no! ¡No será necesario que mueva ni un dedo!" Exclamaría Raiser, burlándose de él.
Una pequeña sonrisa aparecería en el rostro de Issei al escuchar su respuesta. "Entonces…" El castaño inclinaría su guantelete hacia Raiser, haciendo que un orbe considerablemente más grande que el anterior apareciera en su palma. "Te tomare la palabra."
Raiser tan solo asintió, ensanchando aún más su sonrisa engreída al ver el pequeño ataque mágico que se disponía a lanzar. "Tiene que ser una broma… de seguro sus condiciones físicas son su verdadero fuerte. Si no, no puedo entender como logro derrotar a mi Reina."
Issei daría un gran suspiro, sintiendo como un mareo estaba comenzando a molestar todo su cuerpo. "Ya use el 30 porciento… Lo mejor, será usar el 60 porciento por si las cosas no salen como planeo."
"*¿Estás seguro de esto, compañero?*" Preguntaría Ddraig con clara preocupación en sus palabras.
Issei sonreiría por la preocupación de su amigo. "No te preocupes, él dijo que no se movería. Y si intenta hacerlo, este ataque es mucho más grande que los anteriores. No tendrá escapatoria."
Issei daría un pequeño suspiro, para luego ensanchar sus ojos a más no poder.
"¡DRAGON SHOT!"
Una gran onda sónica se desprendió del guantelete, arrasando completamente todo a su paso.
"¡Es peligroso!" Raiser ensancho ligeramente sus ojos al ver el ataque, creando un círculo mágico de color naranja que actuaba como una barrera.
El ataque impacto fuertemente en la barrera, haciendo que Raiser apretara fuertemente los dientes mientras utilizaba todas sus fuerzas para mantener el círculo mágico.
Después de unos pocos segundos, una pequeña grieta se presentó en la barrera.
"¡¿QUÉ?!" Gritaría Raiser con gran sorpresa cuando toda la barrera comenzó a agrietarse, hasta que finalmente se rompió en mil pedazos.
"¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Raiser grito con gran fuerza mientras era engullido por el Dragon Shot, haciendo que únicamente se pudiera ver como su figura comenzaba a desprender una gran cantidad de sangre.
Después de ello, Issei arrojo al suelo a Rías y Asia junto con él. Un segundo después, una enorme explosión se levantó por todo el lugar, haciendo que el techo de la escuela quedara completamente destruido.
"¡¿Presidenta, Asia?!" Preguntaría Issei con gran preocupación, al no ver como estaban debido a la enorme cortina de polvo.
"Estamos bien, Issei." Respondería Rías, levantándose con dificultad mientras se frotaba el trasero con dolor por la caída.
"Volaste la mitad de la Academia Kuoh con solo un ataque. Eres impresionante." Agregaría Asia, levantándose del suelo con el mismo dolor que Rías.
Cuando finalmente el polvo comenzó a disiparse, pudieron ver que estaban en la entrada de la Academia, aunque el segundo piso y los demás ya eran historia.
"¡Joder!"
Los tres ensancharon los ojos en shock al escuchar la voz, comenzando a darse vuelta lentamente.
"¡Eso me dolió como el infierno! ¡Ahora puedo ver como derrotaste a Yubelluna!"
Issei se puso rápidamente en frente de las dos al ver que Raiser estaba tirado en el piso a unos pocos metros. Todo su cuerpo estaba rodeado de llamas, ah excepción de su cara. En ella, se podía ver que sostenía una enorme sonrisa falsa mientras una gran cantidad de sudor frio recorría por su rostro.
"¡Nunca más vuelvo a confiarme tanto, maldición! ¡Eso realmente me dolió!" Pensaría Raiser bastante alterado, viendo con gran atención a Issei. "¡¿Cómo es que una escoria de Clase Baja tiene tanto poder?!"
Raiser se levantaría del suelo con gran cautela, algo muy raro en él.
Issei sintió como su visión se puso algo borrosa, sumando a que todo se movía de una forma extraña.
Raiser alzo una ceja al ver que Issei se tambaleo a un lado. Una sonrisa siniestra apareció en su rostro después de procesar lo que había visto. "¡Por supuesto! ¡Un Demonio Reencarnado de Clase Baja no podría sostenerse de pie después de realizar un ataque tan poderoso!" Raiser enseriaría su mirada al instante, haciendo que todos se pusieran más tensos de lo que ya estaban. "No me confiare. Acabare contigo antes de que me arrepienta de no haberlo hecho."
Raiser extendería unas alas de fuego en su espalda semejante a las del fénix, volando a una gran velocidad hacia donde estaba Issei.
El castaño observo con gran paciencia como el puño cubierto de fuego se acercaba lentamente a su rostro, esquivándolo por los pelos y recibiendo una pequeña quemadura en su mejilla.
Se escuchó un pequeño estruendo en el lugar, sumado a una enorme ventisca. Después de un segundo, Raiser escupiría una gran cantidad de sangre, debido a que Issei le había conectado un fuerte golpe en el abdomen. Raiser ensancho sus ojos con rabia y no perdió el tiempo, dándole un fuerte rodillazo en el estómago que desestabilizo por completo a Issei.
Issei dio un par de pasos hacia atrás mientras sus ojos temblaban de dolor. Raiser se limpió la sangre de su boca mientras se acercaba a él lentamente con la seriedad palpable en su rostro.
Issei le conectaría un fuerte golpe en la cara a Raiser, haciendo que expulsara una gran cantidad de sangre. Aun así, el demonio puro ni se inmuto por el dolor y le dio un fuerte golpe en el rostro, seguido de otro, y de otro…
Después de haber recibido una completa paliza, Issei finalmente cayó al suelo, medio consciente.
Raiser dio un par de pasos hacia él mientras lo miraba con seriedad. Se paró en frente de Issei, mirándolo desde lo alto con gran superioridad.
"¡Issei, levántate y utiliza otro Dragon Shot!" El grito de Rías haría que Raiser la mirara con desprecio.
"Este chico ya no puede ni moverse…" Pensaría Raiser mientras lo miraba con asco. "Aun así, dio todo para defender a su ama. Por lo que tengo entendido, apenas fue reencarnado hace un mes y medio…" Raiser recordaría el gran ataque mágico. "Y ya puede hacer ataques como ese…" Un pequeño brillo misterioso aparecería en sus ojos. "No me gusta admitirlo, pero su poder y gran fidelidad nos vendrán muy bien cuando llegue el momento preciso. Además, si sigo divirtiéndome con él hasta matarlo, tendría problemas bastante gordos con Sirzechs, y eso no me beneficiaria en nada." Raiser cambiaría su mirada lentamente hacia Rías, haciendo que la mujer se sobresaltara por su aura asesina. "¿Si el Sekeryutei está del lado de los Demonios, para que eliminarlo? No tiene ningún sentido…" Raiser alzaría su mano con el objetivo de dañar a Rías, comenzando a crear una enorme bola de fuego. "Entonces, será mejor que acabe con esta estupidez ahora mismo."
Una gran explosión sacudiría la pantalla, dejando todo completamente cubierto de polvo.
Sirzechs; que estaba mirando el combate; sonreiría con un aura misteriosa a su alrededor.
"Así es, Raiser. Si logramos tener al Sekeryutei bajo nuestro control, todos los planes que tenemos en el futuro resultaran fructíferos." Sirzechs apoyaría la mano en su mentón, haciendo que su sonrisa misteriosa incrementara aún más. "Si todo va según lo planeado, tendré que avisarle a los Ángeles Caídos después de la Boda, que desafortunadamente no resultara para ti, Raiser. Lo siento por ti, pero si logro que Issei se enamore de mi hermana, todo estará completamente sobre mis riendas. Solo necesitare la pequeña colaboración de mi querida hermana, que seguro accederá a ello."
…
…
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"¡Final del Rating Game! ¡Ganador: La Casa Phoenix!"
Aun estando semiconsciente, Issei pudo escuchar la voz que anunciaba el final del combate.
Solo pudo pensar una cosa antes de desmayarse…
Por alguna extraña razón, pensó primero en ella, siendo que Rías estaba en una posición mucho más comprometedora…
No sabía por qué, pero en ese simple y pequeño momento… solo había podido pensar en ella.
En su cabello…
En su sonrisa…
En sus ojos…
"Lamento defraudarte, Tiamat…"
FINAL DE CAPITULO!
Espero que les haya gustado el Rating Game!
No tiene TANTOS cambios respecto a la obra original, pero aun así intente hacerlo más interesante y llevadero para que no se aburrieran leyéndolo. No sé si lo habré conseguido, pero espero que así sea!
Lo que si será completamente diferente es la batalla final entre Issei y Raiser. No en contexto, sino la pelea, únicamente.
Espero que nos veamos pronto!
Un saludo!
Cantidad de palabras: 5786 palabras.
