Disclaimer: los personajes no me pertenecen, solo la idea es de mi propiedad.
Inspirando en un fic Helsa.
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Disfruta.
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Advertencia: leve contenido sexual.
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La joven platinada de nombre Elsa Ackerman, después de haber regresado de sus clases en la universidad y en la comodidad de su hogar, necesitaba un descanso para recuperar su energía y sus fuerzas.
Un poco cansada después de haber dado clases, asimismo, haber conducido en un tumulto de tráfico; había sido la hora de concluir con algunas cosas.
Siendo una mujer muy hermosa y perfecta, también un tanto refinada en su conducta, al llegar a casa tenía que reorganizar sus pendientes y actividades, por ello antes de empezar con sus labores, una vez que regresó a su hogar, entro a la regadera para darse un merecido baño que tanto necesitaba.
Unos cuantos minutos después de haberse dado su merecida ducha caliente y satisfactoria; salió triunfal de la regadera.
Secando su glamuroso y largo cabello rubio como la nieve, Elsa procedió a secar varias partes de su cuerpo, entre ellas, sus pechos y sus largas y esbeltas piernas.
Estando completamente lista para concluir con algunas cosas que tenía pendiente se acomodó en su cómodo y suave sofá, y reanudó su trabajo.
Vestida únicamente con una camisa de tirantes, un short, y completamente con su dichoso cabello suelto, tomo su bolígrafo y empezó a trabajar sobre las pruebas y trabajos de sus alumnos.
Calificando los trabajos de sus estudiantes y analizando las respuestas de las tantas pruebas que les había entregado a sus estudiantes, la joven perdida en ese transe de trabajos, terminó en ese instante siendo interrumpida por su propio celular.
Viéndose en la forzosa necesidad de contestar los mensajes de su teléfono, se introdujo el bolígrafo en su boca, y al levantar su dichoso aparato y verificar sus mensajes, se encontró con unos cuantos mensajes muy particulares.
En aquellos mensajes, estaba parte del abdomen de su compañero y también profesor; Jack Frost.
Un tanto acalorada y por no decir, nerviosa, Elsa comenzó a mirar para todos lados con el fin de que no hubiera alguien que la mirará de manera discriminatoria y fisgona, y le dijera "pervertida".
Sabiendo que era el atractivo y marcado cuerpo de su compañero y profesor de literatura, la chica se terminó sonrojando un poco.
Una vez que repaso una de las fotos que mostraban el abdomen de Jack, al instante terminó soltando el bolígrafo que yacía en su boca.
Sorprendida y sintiendo como sus capullos rosados (es decir sus pezones), se endurecían, y caía el mencionado bolígrafo en medio de sus antes mencionados pechos, Elsa se terminó dando cuenta de lo sexy que era su compañero y profesor.
– ¿Le gusta, lo que ve, profesora Elsa?– logro la platinada leer en uno de los mensajes que estaban adjuntados con la fotografía.
Excitándose un poco, la joven blonda fingió no estar contenta con la foto de su compañero, respondiéndole en un simple mensaje – No–.
Negando su atracción hacia el peliblanco, este último le escribió, diciéndole – Te gusta, admítelo–.
Firme ante lo que veía la platinada y en hacerlo creer al peliblanco en que no estaba a gusto con lo que veía, Jack en ese momento, decide ir un poco más lejos y por ello, le termina escribiendo y añadiendo – Si, no te gusta, mi cuerpo, entonces esto si te va a gustar…–.
Incapaz la platinada de tan siquiera querer apagar su teléfono y con la curiosidad al límite, en ese instante logra observar, la nueva foto que Jack le termino mandando, que en esencia sería aquella foto, parte de la zona baja del mencionado peliblanco.
Más en específico y en concreto, su virilidad de este último, la cual estaba endurecida.
Una vez que la joven logra ver la foto de su "amigo", la mismísima chica queda atónita ante el tamaño que logra observar.
Un tanto "nerviosa" al ver la fotografía, Elsa no puede evitar en ese momento, vagar y perder una de sus pequeñas manos en su short y bajar dicha mano hasta hurgar y frotar parte de su zona íntima.
Teniendo que trabajar para presentar las pruebas al día siguiente, Elsa al final pierde el interés en todo y se termina centrando en darse placer a como de lugar.
Jadeando al ver la foto del miembro del peliblanco, y pareciendo que ha perdido la razón, Elsa se levanta de su sofá para en ese momento dirigirse a su recamara y hacer lo que la hará incapaz de responder a cualquier cosa.
Desprendiéndose de todo rastro de prenda que la impidan sentirse libre y recostándose en su cama, la joven empieza con la satisfacción carnal que la terminan obligando a ceder al placer morboso.
Perdida en la lujuria y palpándose, ella misma su intimidad, Elsa termina reconociendo lo jodidamente perfecto y sexy que es Jack, y lo mucho que le atrae.
Jadeando tortuosamente y cadenciosamente el nombre del peliblanco, la joven platinada en ese instante en que se da placer, termina ignorando más mensajes de su amigo que le van llegando por el teléfono, y en su lugar, termina murmurando cosas como – Tocándome, Jack…– entre muchas otras más.
Impregnándose sus dedos con parte de sus propios fluidos y llenándose de humedad su propia femineidad, Elsa en ningún momento se detiene y una vez que está por liberarse, termina gritando con tanta pasión, al grado de que su voz se termina escuchando por todo el edificio.
Totalmente llena de sudor y retomando su recatada postura de mujer firme y ordenada, Elsa se reincorpora lentamente y con una clara cosa en mente: Le gusta Jack Frost, más de lo que se imagina.
Tranquilizándose lentamente, reflexiona por un momento, ante lo que hizo.
Agarrando su teléfono nuevamente para verificar los últimos mensajes, en ellos termina leyendo – Elsa, ¿Estás ahí? ¿Acaso te estás tocando? ¿No tardes en calificar a nuestros alumnos?–.
Teniendo aún tiempo para aquello, Elsa suspira profundamente y un poco aburrida, sabiendo que debe cumplir con su trabajo o de lo contrario sus propios alumnos la acusaran de desobligada.
Poniéndose su bata, la joven regresa hasta la sala y en eso, decide continuar con las calificaciones.
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Horas después…
Habiendo hecho una pausa con el fin de dejar de pensar en lo estresante que es la escuela y el calificar a casi 50 alumnos, Elsa por un momento empieza a fantasear con Jack, entrando este último a su departamento y tomándola sin siquiera dudarlo, y haciéndola suya.
Viviendo esa fantasía únicamente en su propia cabeza y dejándola aún lado, dicha fantasía, en ese instante se levanta un poco desanimada de su sofá con la esperanza de descansar desilusionada.
Estando completamente de mal humor por esa fantasía que nunca probablemente, se hará realidad, en ese preciso momento escucha el pequeño timbre de su hogar, sonar.
Pensando por un momento que se trata todo de un sueño, Elsa se dirige a abrir la puerta de su hogar, solo para en ese instante encontrarse con el hombre que tanto deseaba.
Jackson Frost.
– Hola, me disculpo por haberte mandado mis packs. Vine a disculparme por eso– le termina diciendo, aquel joven, una vez que la platinada le abre la puerta.
Casi incapaz de responderle, Elsa en ese momento no duda en jalarlo de repente y meterlo a su departamento, de manera forzosa.
Confundido, Jack, presencia el momento exacto en que la joven se quita su bata y la tira al piso, para en ese instante caminar hasta él, y mostrar su perfecta figura.
Viéndola tan excitada a más no poder y con esa dulce piel exquisita que la hermosa chica posee, Jack por un momento no puede también razonar adecuadamente y asimismo también no puede reprocharle a la chica, por lo que ve, por ello, al final termina aceptando lo que la joven quiere.
Hermosa y despampanante a los ojos de Jack, Elsa después de caminar cotoneando sus caderas, no duda en seducirlo a Jack con algunos pasos refinados, tocándose sus exuberantes piernas y sus redondos senos, todo con el fin de complacerlo.
Liberándose en ese momento de todo rastro de prenda que los haga decentes, Jack rápidamente la toma a la joven y sin dudarlo, la recuesta en el suelo y en la alfombra, en tanto comienzan con la unió que los hará uno solo.
Acunando el rostro de la joven, con la mano, Jack, le confiesa – ¿Sabes? No tardes en calificarle a los chicos…– a lo que la joven platinada, le responde con – Creo que eso por ahora, es lo de menos–.
Dándose un beso tan apasionado y salvaje que es tan solo el inicio de algo verdaderamente emocionante y dando paso así a algo totalmente excitante y atractivo.
Terminando así este fic.
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Notas del autor:
Hola lector, nuevamente.
Les traigo un fic corto y un poco cachondo.
Este fic no tuvo cambios tan destacables, siendo que en lugar de ser Jack y Elsa, pudieron haber sido, Kristoff y Anna, pero al final decidí cambiarlos porque no iban del todo con la idea.
Y bien, la próxima actualización será la continuación del sospechoso de la tragedia, la cuarta parte en específico; estén atentos.
Sin más que agregar, me despido, hasta pronto.
