Disclaimer: Los personajes no son míos, pero la historia claro que sí.

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Domingo, un día muy concurrido y habitual en el que todo el mundo se preparaba para el día siguiente, es decir, el día lunes.

Siendo un día libre tanto para Kristoff como para Anna, ambos no tenían muchas actividades por y para hacer, salvó prepararse cada día ante el futuro que los unía, muchísimo más.

Siendo una tarde algo acalorada, Kristoff se dispuso aquel día a preparar una deliciosa pizza para él mismo y su amada novia, la cual verificaba su celular con tanta tranquilidad, y mientras también se acariciaba su pequeño vientre redondo.

– Anna, acabo de preparar un poco de pizza. Le hará bien a nuestro bebé– le informo el chico rubio desde la cocina, a la joven, con un cierto tono rítmico y juguetón.

Dejando aún lado su celular, en la mesita más cercana, Anna le respondió con una impresión enternecedora y reconfortante – Wow, creo que huele muy bien desde aquí– ante su comentario, la joven y quisquillosa colorada se río antes de levantarse del sofá e irse caminando hacia la cocina, donde se hallaba el atractivo rubio.

Con el delicioso aroma entrando por sus fosas nasales, Anna comenzó a desear ya degustar la estupenda pizza que había preparado Kristoff, pero viéndose en la forzosa necesidad de esperar por la probabilidad de quemarse la lengua.

Estando una vez ahí en la cocina, no dudo la muchacha en acercársele y abrazar por la espalda al atractivo muchacho, este último correspondiéndole el gesto y la muestra de afecto, y en tanto le preguntaba – ¿Crees que esto le ayude al bebé?–.

Afirmando de manera juguetona, la chica le dio una pequeña risita y posteriormente le indico – Honestamente, te digo, Kris, que va a estar bien nuestro nene. Todo lo que hagas y más si lo haces para mí… Te aseguro que no lo lastimará a nuestro hijo, y es más le ayudará para que se desarrolle muy bien dentro de mi pancita–.

– Okey, ¿entonces, este pepperoni, está bien?– le pregunto sonriendo de lado y mientras juntaba su frente con la de la joven.

– Sí, nos hará bien– le termino respondiendo la chica, en tanto se separaba ligeramente de la frente del chico y le daba un beso en la punta de la nariz al mencionado muchacho.

Con la esperanza de que la joven colorada esté bien, Kristoff la llevo a la chica hasta la sala nuevamente y sin más, se termino sentado a su lado, mientras le pedía – No hagas mucho esfuerzo. Debes reposar o perderás al bebé– mediante el comprensible consejo, Anna lo miro con una expresión dulce e infantil, en tanto tomaba la palabra para decirle – No te preocupes, voy a estar bien. No quieras sobreprotegerme, créeme que no pasará nada–.

Entendido el punto expresado por su novia, Kristoff la siguió mirando con delicadeza, en tanto se terminaba recostando en las piernas de la mencionada chica y lograba hacer que la misma le acariciará el cabello.

Mirando el muchacho el mentón y la respingada y pecosa nariz de la hermosa chica, se empezó a maravillar por lo hermosa que era.

Teniendo una reflexión, y muy pensativo en cuanto al sexo del bebé, Kristoff después de una ligera bocanada de aire y mirando los hermosos ojos de su novia, optó en ese momento en preguntarle – ¿Crees que sea niño o niña?–.

No sabiendo como responderle, y negando con muchísima delicadeza, Anna le termino diciendo – Sinceramente, si es niño será como tú. Fuerte y audaz, y si es niña, será como yo, o como mi hermana–.

Asintiéndole con mucha emoción y comprendiendo que lo mejor es esperar, Kristoff rápidamente la toma de la nuca y sin dudarlo, le da un dulce pero apasionadamente beso.

Estando muy sumergidos en el dulce y reconfortante beso, en ese preciso momento les empieza a llegar un olor desagradable de la cocina.

Pensando que el desagüe llegó hasta su pequeña residencia, rápidamente se dan cuenta ambos chicos que la pizza que estaba en el horno se ha quemado y casi carbonizado.

Estupefactos al darse cuenta de que no le dedicaron tiempo al alimento, rápidamente se levantan del sofá y sin dudarlo se dirigen hasta la cocina, para y con el fin de sacar lo poco que quedó de pizza.

– ¡No!– termina exclamando sumamente asustado, Kristoff, al ver su preparación, echada a perder por culpa del fuego.

Incapaz de poder darle esa comida toda carbonizada a su chica, Kris toma la bandeja y ante el coraje que empieza a relucir, azota la bandeja de metal en el suelo.

Al verlo un poco triste y molesto a su novio, la joven colorada, al instante interviene, mientras se pone delante de él y lo trata de calmar, diciéndole – Kris, está bien, no te preocupes–.

Dándole una sonrisa comprensiva la muchacha, Kristoff no consigue levantar su ánimo.

No es hasta que la joven sin siquiera dudarlo le vuelve a dar un beso y después de eso, le indica mientras le murmulla en sus labios – ¿Sabes? Tengo ganas de preparar otra pizza, no te desanimes–.

Indeciso en preparar otra pizza o no hacer nada, al final Kristoff reconoce que será divertido preparar algo con su novia.

Después de unos segundos y mientras la toma de la cadera a la hermosa chica y está misma, le rodea el cuello, con sus brazos, Kristoff le dice con un poco de su ánimo levemente levantado – Está bien, vamos a preparar otra–.

Dedicándole una dulce sonrisa a la joven, y siendo está última quién finaliza con – ¡Si! Ves, no necesitas enojarte. Vamos a divertirnos–.

Arrastrándolo hasta la alacena por más alimentos, ambos chicos saben que su amor y lealtad es tan fuerte que el coraje y la preocupación son lo de menos.

Terminando así este fic.

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Notas del autor:

Hola lector, nuevamente con ustedes.

Les traigo un fic Krisanna, en fin fue algo dulce como siempre (y como me gusta)

Los cambios: para este fic pudo haber sido Johnny y Mavis, pero no me gustó mucho como iban a estar estos dos, por ello, los remplace por Kristoff y Anna, que sin lugar a dudas quedaron mejor.

En fin, ha sido todo, espero traerles más fanfics, sin más que agregar, me despido.

Hasta luego.