Me presento nuevamente con otro capítulo!
Antes de seguir, quería confirmar la nueva y ultima integración al harén de Issei, que sería Ophis. Con esto, son 4 mujeres, y no pondré a ninguna más, debido a que ya es muy complicado ensamblar correctamente la relación de 4 mujeres con el prota, además de gestionar una relación creíble entre estas cuatro mujeres para que no se peleen por estar con su amado.
Antes de comenzar, me gustaría responder algunas reviews:
Amaterasu Mordekaiser: Eso es exactamente lo que busco al desarrollar ese tipo de personajes. La idea es que genere mucha repulsión, y cuando llegue el momento, sentirse bastante satisfecho al ver como recibe su merecido.
Javierteoriasfanfic: Entiendo que no te gusten las relaciones que avanzan lentamente, cada quien tiene sus gustos. En este caso, seguirá así porque es la modalidad que más me gusta. Utilice diferentes valores para mantenerlos separados, que funcionan como traumas para Tiamat e Issei. En realidad, tú mismo mencionaste algo referido a las anteriores parejas de Tiamat. Eso justamente es el trauma que tiene ella, que le diga que lo ama y que lo abandone, al igual que sus anteriores parejas. Hablando de Issei… no creo necesario escribir el porqué de su inseguridad, ya que es demasiado obvio (ah lo que a mí respecta, es mucho peor lo que le sucedió a Issei). Recuerda que los dragones sufren mucho más que los humanos, así que una simple estupidez puede afectarles en gran medida. Penemue tampoco será la excepción en el tema, aunque su trauma será mucha más significativo y doloroso. Ophis carece completamente de emociones en un principio, por lo que deberá darse cuenta que ama a Issei mientras pasa el tiempo con él. Con respecto a Ross-chan, ella es la más "normal", por decirlo de alguna manera. Y si, por esa misma razón es que ella estará dispuesta a ir a por todas con Issei cuando se dé cuenta que lo ama, a diferencia de las anteriores. Por lo tanto, tu teoría de que Rossweisse será la primera Waifu no esta tan errada como parece XD.
sil-celestion-boos imperial: Me pone feliz que te haya gustado hasta el momento! Espero que también te agrade este capítulo!
: Intento hacer la relación de Tiamat e Issei lo más profunda posible, y me agrada al saber que eso está funcionando según tu punto de vista. Gracias por los cumplidos, y espero que este capítulo sea de tu agrado!
Sin nada más que agregar, disfruta!
CAPÍTULO 13: EL CLIENTE DE INGLATERRA.
"¡Por fin!" Gritaría Issei con un gran suspiro de alivio. "¡Un día de descanso!" Concluiría, desparramándose en el banco sin importar que Tiamat estuviera a su lado.
Ambos estaban en el parque de la última vez, preparando otra barbacoa para almorzar.
"Lo has hecho muy bien esta última semana. Ya dominas todos los conjuros básicos." Tiamat asentiría, orgullosa del progreso de su alumno. "De todas formas, eso no significa que lo andes usando deliberadamente. Recuerda tu posición." Agregaría Tiamat, con gran seriedad mientras mirada a Issei.
"Lo se…" Issei volvería a sentarse correctamente en el banco mientras hacia una pequeña mueca. "Mis reservas mágicas son un gran problema."
Tiamat apoyaría su mano en el hombro de Issei, haciendo que este la mirara expectante. "No te preocupes." Comentaría la dragona con una pequeña sonrisa. "Cuando logres tener una gran cantidad de aumentadores estables, tus reservas mágicas dejaran de ser un problema. Eso sí, tendrás que entrenar mucho para llegar a ese punto." Tiamat llevaría su mano al abdomen de Issei y le daría leve apretones, haciendo que Issei se comenzara a reír.
"¡Detente, por favor!" Comento el castaño entre risas. "¡Me haces cosquillas!"
"¿Lo ves?" Preguntaría la dragona con una sonrisa un poco más grande al ver la reacción de Issei. "Tu cuerpo todavía no está suficientemente entrenado. Tomará mucho tiempo que logres tomar un físico acorde a tus necesidades." La dragona seguiría tocando su abdomen por un tiempo más para molestarlo, comenzando a reír un poco.
"¡Ya lo entendí, puedes soltarme! ¡Por favor!"
Finalmente, Tiamat cedió a las suplicas de Issei mientras tapaba su risa con una de sus manos. Al ver esto, el castaño no pudo evitar sonreírle.
Ella había cambiado mucho en muy poco tiempo… parecía otra persona.
Por lo menos, era diferente cuando estaba con él.
La risa melódica de Tiamat paro de repente, cuando vio que muchos hombres y mujeres los estaban mirando con cierta intriga, aunque rápidamente desviaban sus miradas.
"Esas miradas…" Comentaría la dragona con bastante seriedad, denotando su incomodidad. "¿Por qué los humanos nos miran como si fuéramos unos bichos raros? Es decir, yo creo que estamos bien 'camuflados'." Le susurraría al oído a Issei, haciendo que este último se dé cuenta de su entorno.
"Es cierto…" Issei se froto el cabello mientras observaba a su alrededor. "La última vez vinimos en un día de semana y muy temprano, por lo que no había casi nadie en el parque." Pensaría el castaño en voz alta. "Creo que nos ven de esta manera, porque es extraño para ellos."
"¿Extraño?" Tiamat pestañaría al no encontrarle ninguna lógica.
"Ya sabes…" Issei se frotaría su cabello con una sonrisa nerviosa. "Los humanos viven entre 80 a 90 años, por lo que la diferencia de edad es muy diferente a lo sobrenatural. Ah sus ojos, tu eres una mujer de 25 años que está hablando a solas con un menor de 17 años. ¿Lo entiendes?"
"No del todo…" Comentaría Tiamat, llevándose una mano al mentón.
"La diferencia de edad de los humanos es mucho más conflictiva que la de los seres sobrenaturales. Dejémoslo ahí." Declararía Issei.
"Ya veo…" Tiamat pondría ambas manos en sus piernas y bajaría un poco la cabeza. "Si quieres, nos vamos. No me gustara que te sientas incomodo por mi culpa."
"¿Estas bromeando?" la pregunta de Issei hizo que Tiamat alzara su mirada con leve sorpresa. "Me da exactamente igual lo que piensen los demás. Nosotros lo estamos pasando bien, y eso es lo que importa." Una gran sonrisa entre dientes vislumbraría el rostro de Issei. "¿No te parece?"
Las facciones de Tiamat lentamente se transformaron en una linda sonrisa. "Tienes razón." Ella se levantaría, encaminándose hacia la barbacoa.
Issei tan solo la observo con una sonrisa al ver que había logrado despejar sus incomodidades, aunque nunca tuvo la posibilidad de ver el pequeño sonrojo que se había formado en el rostro de la dragona.
"Ahora que lo pienso…" Pensó Issei, mientras mirada como Tiamat comenzaba a retirar la carne. "Cuando cumpla 21 años dejare de envejecer. Lo más probable es que deba mudarme al Inframundo para que no sospechen, oh hacerle un lavado de cerebro a todo el mundo." Issei bajaría su cabeza con una mirada un tanto triste. "De alguna forma u otra, me separare de Matsuda y Motohama dentro de 4 años…"
"¿Obtuviste alguna información de lo sucedido recientemente?" Tiamat le metió un pedazo de carne a la boca, haciendo que Issei saliera de su pequeño mundo.
Issei tomo la carne y la dejo en el plato, entregándole una pequeña sonrisa por las acciones de Tiamat, que rápidamente se esfumo por una seriedad absoluta. "De momento, ninguna. Ha pasado una semana, y ni siquiera ha habido un rastro de ese Cadre o las exorcistas."
"Entiendo…" Tiamat asentiría, mirando al cielo. "Si necesitas ayuda con ese tipo, no dudes en llamarme." Concluiría, abriendo su boca para denotar sus hermosos colmillos, dándole una gran mordida al trozo de carne.
Issei tan solo pudo observar con una sonrisa como Tiamat parecía disfrutar la carne con mucha satisfacción.
"Un Ángel caído, un Cadre…" Pensaría Issei, repitiendo la acción de Tiamat.
"Solo seguí ordenes de mi jefe."
Issei frunció levemente el ceño tras recordar las palabras de Raynare.
"Me pregunto si ese tipo tiene algo que ver…"
SALTO DE LINEA.
"Rías, ya es sábado. Ha pasado una semana." Comentaría Sona con seriedad. "¿En serio planeas no decirle nada a tu hermano?"
"No te preocupes, Sona." Respondería Rías, moviendo una pieza de ajedrez. "Todo saldrá bien si cooperamos."
Ambas mujeres se encontraban solas en el Club del Ocultismo, jugando al ajedrez en la muy distintiva mesa de la Presidenta.
"Lo entiendo, pero estoy diciendo que nadie correría el riesgo de morir si pedimos más ayuda. No necesariamente a tu hermano." Sona alzaría su mirada, ajustándose los lentes. "Estoy hablando de Azazel."
Rías alzaría su mirada con los ojos bien abiertos. "¡¿Azazel?!"
"Si." Sona asentiría. "Él es un hombre bastante relajado, y no le interesa para nada la guerra. Estoy segura que no está metido en los planes de Kokabiel, y que nos podría servir de ayuda."
"No." La respuesta fulminante de Rías hizo callar de inmediato a Sona. "Primero, tendríamos que ir a Inglaterra para visitarlo en Grigori, algo muy difícil, teniendo en cuenta que debemos abandonar Kuoh. Segundo, nada nos garantiza que él no le vaya a decir a mi hermano lo que está sucediendo. Prefiero mantenerlo fuera de la ecuación."
Sona la miraría con seriedad por unos pocos segundos, hasta que finalmente suspiraría. "Como quieras…"
Su conversación se vería interrumpida cuando se escuchó que alguien abría la puerta.
"¿Me mando a llamar, Presidenta?" Preguntaría Issei, haciendo una leve reverencia a las dos mujeres presentes.
"Si." Contestaría Rías con una sonrisa. "Necesito que completes un encargo." Rías le dio el panfleto, haciendo que Issei lo mirara con extrañeza. "Los demás ya están con sus propios trabajos, por lo que este será para ti." Rías le entregaría una gran sonrisa. "Confió en que lo lograras está vez, Issei."
"¡Si, Presidenta!" Exclamaría el castaño en pose militar.
"Muy bien." Rías cerraría sus ojos con alegría. "La bicicleta de Akeno te está esperando afuera."
Issei tan solo asintió y salió del salón, dejando a Rías y Sona completamente a solas.
"¿Crees que el podrá derrotar al Cadre?" Preguntó Sona, moviendo su caballo.
"Es el Sekeryutei, su potencial no tiene límites. Lo sé por la gran mejoría que demostró en la última batalla contra Raiser." Rías tomaría uno de sus peones y comenzaría a jugar con él. "Estoy segura que esta última semana no estuvo perdiendo el tiempo."
Issei se montaría en la bici de Akeno, optando por una seriedad absoluta. "Podría usar la nueva habilidad que me enseño Tiamat, y aparecer como cualquier Demonio lo haría. Pero no quiero gastar tanta cantidad de magia por una estupidez. Uno nunca sabe lo que podría llegar a pasar." Pensaría el castaño, saliendo a una enorme velocidad con la bici, como de costumbre.
SALTO DE LINEA.
"De nuevo preguntaran porque un Demonio toca el timbre, ¿verdad?" Se preguntaría Issei, viendo la puerta celeste con rayas doradas del pequeño departamento.
Issei solo tuvo que esperar unos pocos segundos para que se abriera la puerta, por lo que dio un energético saludo. "¡Hola! Usted invoco a un Demonio, ¿verdad?" El castaño agito sus manos rápidamente. "¿Esta confundido? Claro que lo está, ¿no es así? De verdad me gustaría salir del círculo mágico, pero…" Issei se frotaría la mejilla con una sonrisa nerviosa. "… Tengo un pequeño problema con ello."
"¡Bueno, entra!"
"¿Eh?" Issei se vio visiblemente confundido cuando el hombre parecía no estar sorprendido en lo más mínimo.
Issei estudio bien el aspecto del sujeto, viendo que era un hombre que rondaba sus 30 años. Llevaba puesta una kimono de color gris, junto con un cabello completamente negro, exceptuando su parte delantera, que era de un color rubio. Sus ojos eran de un color violeta suave, junto con una barba bien recortada y cuidada.
"Tú… eres un Demonio, ¿cierto?" El hombre entrecerraría un poco sus ojos, dándole un toque bastante misterioso a los ojos de Issei, hasta juro que fue incluso un poco terrorífico.
SALTO DE LINEA.
"¡Asombroso!" Pensaría Issei en voz alta, tras sentarse en uno de los tres sillones increíblemente cómodos que se encontraban en el pequeño departamento. "No parece que sea de aquí, este diseño no es propio de Japón…" Volvería a pensar en voz alta, estudiando toda la habitación con bastante asombro. Absolutamente todos los muebles eran exportados. "¿De que trabajara esta persona?"
"¡Bueno, tomemos un trago!" El hombre aparecería apoyado en una de las puertas, mientras sostenía una bandeja con dos vasos, una hielera y una jarra que parecían bastante lujosas.
"¡Ah! Aun soy menor de edad…"
"Ya veo…" Comentaría el sujeto, sentándose en el sillón del frente y dejando la bandeja en la pequeña mesa del centro. "Quería a alguien con quien compartir un trago."
"¿Ese es su deseo?"
"¿No se puede?"
"¡No!" Respondería Issei rápidamente en defensa. "El contrato se realizara cuando conceda su petición, y esté totalmente satisfecho."
"Solo tengo whiskey." El hombre acomodaría los vasos, para luego entregarle una mirada pasiva al castaño. "¿Estarás bien con agua?"
"Si-sí." Contestaría Issei, un poco sorprendido por la petición del sujeto.
El ruido del hielo cayendo en el vaso fue lo último que se escuchó.
TRES HORAS MAS TARDE…
"¡Jajajajaja! ¿Así que vas en bicicleta a ver a los humanos sólo porque no tienes suficientes reservas mágicas?" El sonrojo a causa del alcohol ya era visible en el hombre.
"Si… bueno."
"¡Que tipo!" Gritaría el hombre, para luego reírse.
"Su voz está comenzando a irritarme…" Pensaría Issei, mirando hacia otro lado con cara de palo. "Pero necesito este contrato." El castaño bebería un gran sorbo de agua.
"Eso fue divertido." Declararía el hombre con una voz satisfecha. "¿Qué quieres como compensación?"
"¿Ya?" Pregunto Issei, completamente sorprendido por la simpleza.
"¿El Demonio quiere mi alma?" Pregunto el sujeto, entrecerrando sus ojos con una sonrisa burlona.
"¡De ninguna manera!" Issei agito sus manos en defensa. "Conversar con alguien no se compensa con eso."
"¡Oh! Eres generoso."
"Mi ama prefiere transacciones justas." Comentaría el castaño, con un dedo alzado para hacer énfasis en sus palabras.
"Entonces, ¿Qué tal eso?" El hombre señalaría a sus espaldas, denotando un cuadro de flores. "No es una copia."
"Pero… parece muy caro."
"Ahora no tengo otra cosa a la mano." El sujeto le volvió a entregar una mirada pasiva mientras alzaba sus manos. "Si no quieres, te puedo dar mi alma."
"¡E-entonces me quedo con la pintura!" Exclamaría el castaño, un poco sobresaltado.
El hombre se pararía de su asiento con una sonrisa de lado. "Perfecto."
Issei dio un pequeño suspiro y volvió a mirar al hombre mientras quitaba la pintura. "Qué tipo más extraño…"
Justo cuando estaba a punto de recibir el cuadro, una llamada resonó en su celular.
"¿Presidenta?" Se preguntó Issei en voz alta, atendiendo la llamada. "¿Presidenta?"
"Issei, solo quería decirte que nos iremos a una fábrica abandonada. Koneko rastreo a un Demonio Vagabundo en esa posición."
"¡Envíeme la ubicación-"
"No." Rías interrumpió al instante a Issei, haciendo que el castaño pestañeara por la sorpresa. "Nos encargaremos nosotros. Si ya terminaste con tu encargo, deja la compensación en el Club y continúa entrenando. Te necesitaremos lo más fuerte posible para cuando el Cadre regrese a Kuoh."
"¡De acuerdo, Presidenta!" Issei cortó la llamada, y le entrego una última sonrisa al hombre antes de despedirse.
El sujeto lo siguió con una mirada misteriosa, incluso cuando ya había cerrado la puerta.
El hombre le daría el último sorbo de su bebida, dejando el vaso en la mesa.
"Estas serán unas vacaciones interesantes…"
SALTO DE LINEA.
Issei y Tiamat se encontraban en el hogar de la dama junto con los pequeños dragones, viendo como el castaño estaba haciendo sus últimos ensayos de círculos mágicos del día.
Tiamat estaba apoyada en la entrada, mirándolo con las manos en los bolsillos mientras pensaba detenidamente.
"Veo que ha progresado como lo tenía pensado…" Su mirada continuaba fija en cada uno de sus movimientos, al igual que el sudor que recorría seductoramente por su rostro. "Verlo tan concentrado en su entrenamiento, me hizo recordar un par de cosas…" Tiamat alzo su mirada al cielo, una pequeña sonrisa se divisó en su rostro. "Ahora que estoy totalmente despejada de todo lo que me sucedió, mis deseos de pelear me piden a gritos que encuentre un oponente. Es exactamente la misma sensación que tenía constantemente en el pasado." Tiamat volvería a mirar a Issei, incrementando un poco más su pequeña sonrisa. "Creo que se lo debo a él. Es bueno tener lo que a uno lo caracteriza nuevamente." La dragona se llevaría una mano al mentón con gran seriedad, para que luego de unos segundos expulsara un suspiro. "Me encantaría tener un enfrentamiento real contra alguien y matarlo…" Tiamat pensó en voz alta, haciendo que Issei la pudiera escuchar.
"¿Matar a tu contrincante?" Pregunto Issei, abandonando su entrenamiento y mirándola con completa incredulidad. "¡Eso está mal! ¡No creo que necesites matar a alguien para disfrutar un combate!" Exclamo Issei, con el ceño fruncido mientras se acercaba a Tiamat.
La dragona lo observo con ambas cejas alzadas al darse cuenta que había dicho sus últimas palabras en voz alta.
"¿Para ti está mal matar a tu contrincante?" Preguntó Tiamat, mirándolo fijamente.
"¡Por supuesto!" Issei asintió varias veces, para hacer énfasis en sus palabras.
"Bueno…" Tiamat optaría por una mirada más seria de lo normal, acercándose a Issei de una forma un tanto amenazadora. "Para mí, matar a tu enemigo no está mal." Comento con total naturalidad, su rostro a pocos centímetros al de Issei.
"… ¿Cómo puedes decir eso?" Pregunto Issei, completamente impresionado. "Para ti, ¿la vida de tu contrincante no tiene ningún valor?"
"Por supuesto que no." La respuesta inmediata y cortante de Tiamat haría que Issei la mirara con aun más incredulidad. "Él es mi enemigo, por lo que su vida no tiene ningún tipo de valor para mí. No importa lo que me digas, no me harás cambiar de opinión." Tiamat se acercaría un poco más al rostro de Issei, haciendo que sus narices se rozaran. "De hecho, me parece totalmente estúpido el razonamiento que tienes." Tiamat alzaría una ceja. "¿Qué harás cuando un enemigo venga con la intención de matarte? ¿Le dirás que solo quieres tener un enfrentamiento amistoso? ¿Crees que él te hará caso? ¿Crees que él piensa que tu vida tiene algún tipo de valor? ¿Por qué lo pensaría, si estas obstaculizando su camino?"
"¡Pero…!"
"¿En serio piensas que sin matar a tus enemigos lograras cumplir tu mayor ambición?"
En ese momento, la mirada un tanto enfurecida de Issei cambio a una impactada. "¿Mi… ambición?"
"Proteger a tus seres queridos." Las últimas palabras de Tiamat harían que Issei apartara la mirada, sin poder responderle nada al respecto. "¿No usaras todo tu poder para matarlo, sabiendo que está persona puede matar a todos tus seres queridos? ¿Solo lo harás, para mantener esa ética absurda intacta? ¿Dejaras que tus propios valores destruyan tu vida?" Tiamat se apartó del rostro de Issei, su mirada endurecida se transformó en una mucho más compasiva cuando apoyo cariñosamente su mano en la mejilla de Issei. "Escúchame bien, Issei." El castaño le dirigió una mirada que estaba llena de dudas y peleas internas. "Cuando entraste al mundo sobrenatural, abandonaste tu forma de vida cotidiana, abandonaste tu humanidad. Ahora, debes adaptarte a este nuevo mundo. Especialmente tú, que eres el portador de la Lagartija Subdesarrollada. Miles de enemigos vendrán con la intención de lastimarte, directa o indirectamente. Ellos no pararan, hasta verte muerto. Por lo tanto, ¿por qué tendrías que lidiar con la muerte de sujetos que no tienen ningún valor?" Tiamat apoyaría su otra mano en la mejilla de Issei, obligando a que la mirara a los ojos. "¿Cómo sé que sus vidas no tienen ningún valor? Eso es muy simple, Issei. Eso es porque tú eres alguien muy bueno." Tiamat finalmente sonreiría con una pureza impresionante, haciendo que Issei ensanchara sus ojos a más no poder. "¿Cómo una persona tan buena como tú podría tener enemigos que tengan valores? Y si, en un rotundo caso, eso es así, estoy segura que no tardaran en entenderse."
Issei bajaría su mirada, sin saber que contestar exactamente. "Pero… Yo…"
Tiamat bajaría sus manos hasta los hombros del castaño, dándole un leve apretón, haciendo que Issei la mirara de inmediato. "Escúchame bien. Sé que será muy difícil para ti matar con frialdad, debido a que la vida está mucho más valorada bajo el punto de vista de la sociedad humana. No digo que lo entiendas ahora, porque estoy segura que lo entenderás cuando llegue el momento." La sonrisa de Tiamat se torcería rápidamente en una mirada imponente. "Solo espero que lo entiendas a tiempo…" Esas últimas palabras hicieron que Issei le entregara una mirada llena de confusión, que fue completamente apaciguada cuando Tiamat le dio una pequeña cachetada amistosa. "¡No le des más vueltas!" Exclamaría la dragona con una bonita sonrisa, que hacia denotar a sus colmillos. "Ahora, lo importante es que descanses bien y regreses mañana con todas las pilas. Me gustara mostrarte un par de cosas nuevas."
Issei se tomó la mejilla golpeada con una mirada un tanto sorprendida, que finalmente se transformó en una sonrisa. "¡De acuerdo!"
SALTO DE LINEA.
Issei se arrojó a la cama, como si fuera un costal papas debido a su cansancio mental y físico. Él cerró sus ojos con la intención de dormirse, pero no podía hacerlo gracias a las palabras de Tiamat que seguían rondando en su cabeza.
Issei fijaría su mirada en el techo, sus ojos reflejando sus dudas. "… Antes eh matado a Demonios Vagabundos con la Presidenta. Pero ella misma dice que la muerte para ellos es su salvación, por lo que nunca pensé en ellos como alguien, sino como simples marionetas, completamente vacías por dentro." El castaño daría un gran suspiro contenido. "…Es muy diferente matar a alguien que si tiene razones para vivir…"
"¡Solo te mate, porque mi jefe lo había ordenado!"
La voz fémina quebrada gracias al llanto y el intenso dolor, atormentaron a la mente de Issei.
Issei se llevaría su mano al rostro, con la intención de tapar sus ojos. "… ¿Por qué tenía que recordar eso?" Se preguntaría el castaño, claramente refiriéndose a Raynare.
SALTO DE LINEA.
"Lamento interrumpir sus entrenamientos mañanero, muchachos. Pero ha surgido algo muy importante."
"No hay problema, Presidenta." Declararían todos al unísono. El único que no lo hizo, fue Kiba que parecía estar enterrado en sus pensamientos.
Ninguno de los presentes pasó desapercibido esto, ni siquiera Issei que era el más despistado de todos en ese sentido.
"… ¿Kiba?" Se preguntaría Issei en voz baja, al ver la extraña actitud de su compañero.
"Ah estado así desde que Kokabiel vino a Kuoh." Koneko susurro, haciendo que Issei la mirara. "Su actitud ha empeorado progresivamente. Aunque ayer fue el punto de no retorno."
"¿El punto de no retorno?" Issei preguntaría en voz baja, muy extrañado.
"… No estuvo atento en el combate, y eso resulto en un desastre. Asia casi sale lastimada por su culpa, por lo que Rías lo castigo con cien latigazos."
Issei ensancho sus ojos en shock. "¡¿Cien latigazos?!" Pensó, sin saber que la Presidenta era tan estricta en los castigos.
"No hemos encontrado ninguna pista de Kokabiel, ni de sus dos ayudantes. Pero hace poco, Koneko aseguro ver a ambas exorcistas merodeando por Kuoh, pero las perdió de vista…"
Ni bien termino de decir esas palabras, Kiba se levantó repentinamente de su asiento y no tardo ni un segundo en abrir la puerta que conducía a la salida.
"¡¿Kiba?!" Grito Issei, parándose de su asiento. Los demás se levantaron casi al mismo tiempo al ver la reacción del rubio.
Kiba no dijo ni una sola palabra, tan solo cerró la puerta y desapareció del salón.
"¡Maldito…!" Issei lo maldijo, con claras intenciones de hacerlo volver a la fuerza.
"Déjalo ir, Issei." Las palabras centradas de Rías hicieron que el castaño se detuviera en seco.
"¿Presidenta?" Pregunto Issei, bastante sorprendido. Sus compañeros reaccionaron de igual manera ante las palaras de su ama.
"No servirá de nada detenerlo ahora. Ustedes solo asegúrense de hacer la búsqueda en conjunto, porque no sabemos qué tan fuerte pueden ser esas dos exorcistas." Ordenaría Rías.
"¿Pero, por qué actúa de esa manera?" Preguntó Issei, preocupado por Kiba.
"No te preocupes." Comentaría Rías con una sonrisa. "Cuando todo esto acabe, él volverá a ser el mismo de siempre."
"¿Por qué?…"
"Eso es algo que solo él puede contarte, Issei." Akeno interrumpiría a Issei, haciendo que el castaño bajara su mirada con aun más dudas.
SALTO DE LINEA.
"Creo que en estos días ya has aprendido a usar cada conjuro en su momento idóneo." Comentaría Tiamat, estando claramente conforme con el resultado. "Solo me queda otra cosa más que enseñarte. Con eso, el entrenamiento finalizara… por ahora." Concluiría la dragona, con una pequeña sonrisa peligrosa ante sus últimas palabras.
"¡Genial!" Exclamó Issei, apretando su puño con alegría. "¿Qué sería lo último que quieres enseñarme?" Preguntó, con gran curiosidad.
"Alejémonos un poco de la cueva. No me gustara destruirla." Comentaría Tiamat con bastante inocencia, comenzando a alejarse.
"¿Destruir la cueva?" Pensó Issei, realmente confundido.
"… Creo que a esta distancia está bien." Declararía la dragona, viendo que estaban al límite de su pequeño territorio. "Antes de empezar, me gustara contarte algo." La dragona agrego, poniendo ambas manos en su cadera. "Todo ser sobrenatural tiene un poder curativo. Algunos son más efectivos que otros. Algunos ni siquiera sirven para curar una pequeña herida con eficacia."
"¿Yo también poseo esa habilidad?" Issei se señalaría a si mismo con bastante curiosidad.
"Cuando digo que todos lo tienen, son todos." Aclararía Tiamat. "Pero la gran mayoría tienen habilidades de curación muy pobres, y hay muchos otros que ni siquiera descubren dicha habilidad. Por ejemplo…" Tiamat alzaría su mano, creando un pequeño cubo de hielo que flotaba en círculos. "Yo puedo usar mi propio hielo para curar heridas, pero solo es efectiva con heridas muy superficiales."
"Ya veo…" Contestaría Issei, siguiendo con su vista al pequeño cubo de hielo.
"Otra cosa que debes saber, es que cuando curas a alguien, no solo curas sus heridas, sino también le vuelves a abastecer sus reservas mágicas. ¿Sabes a donde voy con esto?" Preguntaría la dragona, entrecerrando sus ojos.
Issei bajaría un poco la mirada. "…Eso significa que deberé gastar una gran cantidad de magia."
"Exacto, y tú no eres una persona que le sobre mucho que digamos. Debes usarla con cuidado."
"De acuerdo." Contestaría Issei con seriedad, para luego alzar sus dos manos con entusiasmo. "Ahora, ¿me lo puedes enseñar?"
Tiamat cerraría sus ojos y miraría hacia otro lado. "Ni idea."
"¿Eh?"
"En cada persona se puede presentar mediante un factor diferente. Puede ser mediante la magia, el tacto, la sangre, bla, bla, bla…" Indicaría la dragona, abriendo uno de sus ojos. "Es imposible saber cuál es tu factor curativo. La única forma de saberlo es a prueba y error. Pero eso da igual ahora." Las últimas palabras de Tiamat harían que Issei la mirara con ligera sorpresa. "No sirve de nada encontrar tu factor curativo, mientras no tengas los suficientes aumentos para que tus reservas mágicas suban a una estadista, por lo menos, que se considere superior a la media."
"¿Sabes algo?" Issei bajaría su cabeza con una pequeña aura depresiva a su alrededor. "Esto de no tener muchas reservas mágicas me está comenzando a molestar bastante."
Tiamat dejaría caer su mano en el cabello del castaño, haciendo que alzara su mirada con ligera sorpresa. "No te preocupes." Comentaría la dragona con una pequeña sonrisa. "Primero tienes que mejorar tu condición física lo más que puedas. Luego, encontraremos a alguien que pueda ayudarte con tu control sobre el Balance Breaker. Estoy segura que cuando logres controlar la armadura por completo, todas tus estadísticas explotaran sus límites. Por supuesto, esto también incluye a tus reservas mágicas."
"¡Haré mi mejor esfuerzo!" Gritaría Issei con decisión.
Tiamat asentiría con una sonrisa de lado al ver la gran determinación de su futuro amante. "Ahora, me gustara mostrarte lo que podrías hacer cuando tus reservas mágicas sean mucho más grandes." La mirada de Tiamat se endurecería de un segundo al otro, haciendo que Issei diera un paso hacia atrás. "Aléjate un poco." Ordenaría la dragona, alzando uno de sus puños. "Lo primero que debes hacer, es acumular una gran cantidad de magia en tu mano." Issei se sobresaltó visiblemente, cuando vio como el puño de Tiamat comenzó a cargar con una enorme cantidad de poder mágico, que comenzó a agitar todo lo que estaba a su alrededor. "El segundo punto, es darle forma." Unos ciclones diminutos rodearon la mano de la dragona en diferentes puntos, haciendo que la ventisca se intensificara aún más, creando un aura completamente gélida y amenazante alrededor de Tiamat. "Y los más fácil." Tiamat le daría la espalda a Issei, mirando al bosque. "Liberar el golpe hacia tu objetivo."
Tiamat flexiono su brazo hacia atrás, cargando una gran fuerza en su ataque, que incluso fue audible gracias al ruido de su puño apretándose.
Justo antes de liberar su ataque, Tiamat ensancho sus ojos de repente.
"¡Sepultura de Hielo!"
Tiamat bajo su mano hacia el suelo en un rápido movimiento, creando una enorme explosión helada que le obligo a Issei a cubrirse debido a la magnitud del ataque.
Lo único que pudo escuchar Issei fue el gran estruendo estrepitoso y ensordecedor que produjo semejante ataque, ya que ni siquiera podía abrir sus ojos por los escombros de hielo que salieron disparados en todas direcciones.
Después de unos pocos segundos, la ventisca desapareció de repente, junto con el enorme sonido de la explosión, que aun seguía resonando como un inmenso eco.
"¿Qué te pareció?" Preguntó Tiamat con una sonrisa divertida, viendo que una parte del cuerpo de Issei estaba cubierta de hielo.
"¡Oye, por lo menos me hubieras avisado para alejarme un poco…!" Issei finalmente descubrió su rostro, quedando completamente congelado por lo que estaba presenciando. "Mas…"
Había una enorme línea recta atrás de Tiamat que estaba absolutamente congelado. Unos enormes riscos de hielo se alzaban en donde anteriormente había árboles. Sin mencionar al claro desnivel que ahora había tomado esa zona. Por lo visto, el ataque de Tiamat había generado una enorme línea de destrucción que arraso con todo a su paso, reemplazando todo lo destruido con esos enormes picos de hielo.
Al ver que Issei no podía formular ni una palabra por lo presenciado, Tiamat decidió hablar.
"… ¿Te gusta el hielo?" Preguntó juguetonamente mientras guiñaba el ojo, soplando su palma hacia su dirección, creando partículas de hielo.
SALTO DE LINEA.
"¿Otra vez ese hombre?" Se preguntó Issei, recibiendo un panfleto por parte de Rías.
"Por lo visto te has hecho con un cliente fijo, Issei." Comentaría Rías con una sonrisa. "Te ha mandado a llamar 5 veces, contando esta última."
"Si…" Contestaría Issei, frotándose el cabello. "Es un tipo muy raro, todos sus pedidos son muy extraños." Pensaría, completamente extrañado.
"Cuando completes este pedido, me gustara que te unieras con los demás para continuar con la búsqueda de las exorcistas."
"¿Ah habido alguna noticia de Kiba?" Preguntó Issei al instante.
La expresión de Rías cambio al instante. "… No."
"Ah estado completamente desaparecido estos últimos 5 días." Issei daría un gran suspiro. "Espero que ese idiota este bien."
"No te preocupes por eso. Si encontramos a las exorcistas, tarde o temprano nos encontraremos con él."
"Si, sí. Lo sé." Comentaría Issei, frotándose el cabello con irritación. "Lo que no puedo entender, es por qué motivo lo dejaste ir sin decirle nada."
"Porque yo dije que ustedes investigaran el paradero de las exorcistas." Al escuchar su respuesta, Issei la miraría con confusión. "Aunque Kiba este lejos de mí, no correrá peligro, porque técnicamente está bajo una de mis órdenes. ¿Lo entiendes?"
"… No realmente." Issei bajaría su mirada, intentando encontrar la respuesta.
"Si está bajo mis órdenes, el no desafío a su amo. Si no desafío a su amo, no será considerada un Demonio Vagabundo." Issei alzo su mirada con los ojos bien abiertos ante la respuesta. "¿Ahora lo entiendes?"
"¡Ya veo!" Issei chocaría sus manos al comprender. "¡Eres impresionante, Presidenta! ¡Siempre piensas en todo!" Exclamaría Issei con una sonrisa entre dientes.
"Ahora, no pierdas más el tiempo y ve." Rías agitaría su mano dulcemente, recibiendo un rápido asentimiento del castaño.
SALTO DE LINEA.
"¿Me pregunto qué es lo que querrá ese tipo ahora?" Pensó Issei mientras caminaba por el parque, en dirección a la casa del hombre misterioso. "Siempre bebo con él, o jugamos a las cartas. Si se siente tan solo, ¿por qué no busca una ´compañía más barata'?"
Al estar tan encerrado en sus pensamientos, no pudo ver que alguien doblo en su dirección, chocando inminentemente.
"¡Ay!" Issei se quejó cuando cayó al suelo, frotándose la cabeza con dolor. "Un momento…" Issei pestañearía con confusión. "Eso no dolió en lo más mínimo. De hecho, se sintió bastante esponjoso y cómodo…" El castaño fijaría su mirada en unos tacos negros, ahora sabiendo que se trataba de una mujer. Issei alzo lentamente su mirada al descubrir que la mujer ni se había inmutado por el choque. "¡QUE GRANDES!" Pensó con los ojos abiertos como platos, al ver como dos enormes montículos que parecían unas pequeñas montañas sobresalían bastante en la figura de dicha mujer. Son notoriamente más grandes que los de Tiamat, y los de Tiamat ya son más grandes que los de Rías. En resumidas cuentas, eran monstruosos.
"¿Estas bien?" De pronto, los pechos de la mujer pasaron completamente a segundo plano para Issei cuando pudo ver su hermoso rostro. Específicamente, por sus ojos rojos carmesí que desprendían una disciplina absoluta. "Lo siento, no te vi."
La mujer se agacho y le extendió la mano. Gracias a ello, Issei pudo tener una completa vista de su hermoso rostro. Su piel pálida y fina le hacía un contraste perfecto con su largo cabello negro con reflejos violetas que se desparramaba finamente a lo largo de su figura, que le llegaba hasta el suelo en su posición actual. Tenía un flequillo un tanto rebelde con forma triangular que caía libremente a lo largo de toda su frente que la hacía ver bastante bonita. Unos labios bastante delicados y pequeños que daban ganas de robarle un beso si se presentara la oportunidad. Su gran belleza tenía un perfecto contraste con su figura voluptuosa, y su traje de secretaria negro solo hacía que la señorita se vea aún más sexy.
Issei sacudiría su cabeza, al darse cuenta que había divagado demasiado en la figura de la dama. "No se disculpe, es mi culpa por no estar atento al camino." Issei aceptaría la suave mano de la mujer con gusto.
"No hay problema." Contestaría la mujer con naturalidad, ayudando a Issei. La mujer fijo su mirada en el panfleto que había recogido por un corto segundo, aunque se lo devolvió rápidamente al castaño.
"Gracias, hem…"
"Penemue. Ese es mi nombre."
FINAL DEL CAPITULO!
La cede de Grigori será en Inglaterra. No digo más, porque Grigori será MUY importante.
La edad de Azazel está ajustada debido a los parámetros que estamos llevando en esta historia, por si alguien se lo pregunta. Lo más probable, es que solo Odín tenga una edad semejante a la historia original.
Por fin sale a la luz la segunda Waifu después de tantos capítulos! De todas formas, este es solo el principio. Su relación comenzara a fortalecerse notoriamente después del enfrentamiento contra Kokabiel, que, cabe recalcar, no falta mucho para ello. Supongo que en dos capítulos ya comenzara la batalla, aunque habrá una pequeña pelea en el medio.
En el siguiente episodio tengo pensado introducir a Irina y Xenovia, además de una pequeña batalla de las mujeres, que, obviamente, tendrá un desenlace completamente diferente al de la obra original.
Para los que se estén preguntando, Kiba alcanzara el Balance Breaker como en la historia original, aunque su Balance Breaker será uno completamente diferente al de la historia original. No es para hacerlo OP, solo es para hacerlo de acuerdo a como es el personaje en esta historia (básicamente, un verdadero Demonio).
Sé que los entrenamientos de Issei son bastante largos, pero quiero darle el mayor contexto posible al personaje cuando a su poder se refiere (aunque esta rotísimo, la verdad). Pero prometo que sus entrenamientos dejaran de ser tan gráficos como lo fue en el anterior arco. Más que nada, porque no quiero aburrirlos.
Sin nada más que agregar, nos vemos en el próximo capítulo!
Un saludo!
Cantidad de palabras: 6049 palabras.
