Aquí me presento de nuevo, sumando otro capítulo a la lista!
Lamento haberme tardado dos días más de lo previsto. Surgieron ciertas cosas en el medio, y recién ahora puedo publicar este capítulo.
Les voy a dejar aquí mismo lo que falta para que se cumpla los objetivos para hacer un capítulo doble:
Wattpad: 7.957/10.000 lecturas. 898/1.000 estrellas.
FanFiction: 119/150 favoritos. 127/150 seguidores. 131.328/200.000 palabras.
*Recuerden que cumpliendo uno de estos objetivos, significa un capitulo doble. Puede haber hasta capítulos triples o cuádruples si se acumulan los objetivos cumplidos.*
Antes de comenzar con el capítulo, me gustaría contestar algunas reviews:
Camilo Navas: Es demasiado obvio que a Tiamat no le agradara nada la idea, por lo que intervendrá cuando se entere. Aun así, los motivos de Penemue son mucho más fuerte de lo que parece. Bueno, no sabría decir si el motivo es fuerte, pero si son los sentimientos que desembocan en ese motivo.
Anish199: Siempre intento responder a todo el mundo que tenga una duda, o que simplemente me apoye. Quizás ahora se me hace mucho más fácil responderle a todos, porque dentro de todo son pocos los que comentan.
Brayan Valois: Ya pasaron alrededor de 2 meses y medio, y ahora está a punto de suceder un time skip de un mes y medio. Cuando ese time skip termine, ten en cuenta que serán 4 meses cumplidos, por lo que faltaran 5 meses para que el vistazo al futuro que se vio en el prólogo suceda.
Alex613: Me sienta de maravilla saber que esta historia se posicione como una de tus favoritas. Espero continuar con el buen trabajo, y seguir leyéndote en este capítulo y los próximos!
: Decidí hacerla profesora, no solo para vincularla más con Issei, sino que también para que todas las mujeres del harén se vayan conociendo mejor antes de que comiencen su amorío con Issei. Quizás es algo que no se entiende muy bien ahora (algo lógico, si tenemos en cuenta que apenas he terminado el arco de Tiamat, y todavía me faltan otras 3 más), pero estoy seguro que en un futuro cobrara mucho sentido.
Ahora, habiendo respondido todas las reviews, solo me queda por decir una palabra:
Disfruta!
CAPÍTULO 19: ¡COMIENZA EL PERIODO DE ENTRENAMIENTO! ¡PERIODO DE PRUEBA!
"Como ya sabes, mi nombre es Azazel." Azazel extendió sus numerosas pares de alas con una sonrisa, al igual que Penemue que aún continuaba sentada. "Soy el Líder de los Ángeles Caídos. Y ella es Penemue, mi secretaria, una Cadre."
Issei se quedó sin capacidad de habla. No sabía cómo responder ante lo que estaba presenciando. Pero, era más que obvio que se sentía intimidado.
El castaño no pudo evitar dar un paso hacia atrás, tomando el picaporte, al mismo tiempo que materializaba su guantelete.
"Tranquilo, mocoso." Azazel intentó calmarlo, poniendo sus manos en los bolsillos. "No tenemos intención de hacerte daño."
"¡¿Por qué el líder de los Ángeles Caídos está aquí?!" Issei lo interrogo, indicando que aún no se había calmado ni un poco.
"¿Quién crees que envió al Dragón Emperador Blanco para salvarte?" Al escuchar esto, Issei no pudo evitar pestañear con sorpresa. "Lamento no haberme dado cuenta con anterioridad lo que estaba tramando Kokabiel, sino lo hubiera frenado desde el comienzo." El líder de los caídos se disculpó, tomando un vaso para ofrecérselo. "Sé que todavía no confías en nosotros. Pero, ¿no crees que ya te hubiéramos matado, si eso es lo que buscábamos?" Azazel entrecerró sus ojos con una mirada muy astuta. "Después de todo, sabes bien el poder que posee un Cadre."
"Ddraig…" Pensó Issei, mirando el vaso con gran seriedad.
"*Escuchémoslo. No perdemos nada.*" Declaró el dragón con seriedad, sin sentir hostilidad por parte de Penemue o Azazel.
"…" Después de un segundo, Issei finalmente agarró el vaso. "Te escucho."
Una gran sonrisa apareció en el rostro de Azazel tras escuchar su respuesta.
SALTO DE LINEA.
"¿Sirzechs te invito a venir aquí?" Issei no pudo evitar mirarlo con asombro. "¿Por qué el hermano de la Presidenta lo llamaría?" No pudo evitar pensar.
"Así es." Azazel asintió, recostado en el sillón del frente, al lado de Penemue. "En un principio, no vi el interés de aceptar su oferta. Pero, cuando me dijo que tú estabas aquí, la idea de venir se me hizo irresistible."
"¿Yo?" Issei se señaló con una ceja alzada.
"Azazel es un especialista en Sacred Gears. Hasta tiene cierta obsesión con ellas." Explicó Penemue, terminando su bebida. "Le fascinan su funcionamiento, y por eso es que no pudo evitar rechazar la oferta cuando se enteró que una de las 13 Longinus se encontraban aquí."
"¿Longinus?" Pensó Issei. "Ese nombre me suena de algo…" Sus pensamientos fueron rápidamente abandonados, cuando Issei volvió en lo que le menciono Penemue. "Espera, ¿ustedes dos son especialistas en Sacred Gears?"
"Nunca dije que yo lo fuera." Lo corrigió Penemue, mirándolo con su expresión estoica. "Pero sí. Al ser su secretaria, sus trabajos siempre pasan por mí… Aunque no siempre debería hacerlo." Concluyó, entregándole una mala mirada a Azazel, que fue ignorada olímpicamente por el líder de los caídos. Penemue abandono su mirada desaprobadora, fijando su mirada en Issei con cierta curiosidad. "¿Por qué lo preguntas?"
Issei no pudo evitar ponerse serio tras la pregunta.
"Habrá un momento en que tu cuerpo no podrá mejorar más, y te quedaras estancado. Cuando llegue ese momento, deberás centrarte en los secretos de la Sacred Gear para seguir avanzando, y solo así lograras volverte más fuerte. Todavía falta mucho para que llegues a ese momento, pero lo ideal sería que en una instancia de tu trayectoria entrenes ambos ámbitos al mismo tiempo para poder explotar tu potencial más rápidamente."
Las palabras de Ddraig volvieron a su mente.
"Eso da igual." Aclaró Azazel, haciendo que los dos lo miraran. "Supongo que lo que realmente quieres saber, es la otra razón por la que vine aquí…" Azazel se levantó del sillón, posicionando la mano en su mentón. "¿Oh me equivoco? Issei le contestó con su mirada muy atenta en busca de una respuesta. "Para empezar, Sirzechs no sabe que nos estuvimos viendo durante todos estos días, aunque tampoco creo que eso realmente le importe…" Declaró el Ángel Caído, mirando hacia otro lado. "Lo que realmente importa, es que su hermana no tiene idea de que yo estoy aquí."
"¿Y qué tiene que ver la Presidenta en esto?" Preguntó Issei, alzando una ceja.
"Todo." Azazel fijo su mirada en Issei, haciendo que el castaño se sorprendiera ante la respuesta. "Por lo visto, quiere preparar a Rías y su Sequito para el próximo Rating Game. Pero él ya se había comprometido a ayudar a otra familia, por eso me buscó a mí."
"¡¿Nos entrenaras?!" Issei ensancho sus ojos al encontrar la respuesta.
Azazel se inclinó de hombros con una sonrisa. "Debo decir que Kokabiel facilitó mucho las cosas al haber destrozado la Academia Kuoh, porque pueden centrarse en el entrenamiento por un mes y medio sin ningún tipo de preocupaciones."
Issei bajó su mirada, comenzando a unir todos los hilos. "Por eso es que no arreglaron el edificio al instante…" Pensó el castaño en voz alta.
"Puedes entender las cosas bastante rápido cuando te lo propones, ¿eh?" Comentó Azazel con cierta gracia al ver como Issei le entregó una mala mirada tras sus palabras. "Bueno…" Azazel se levantó del asiento. "Eso es todo por hoy."
"¿Eh?" Issei no pudo evitar pestañear con ligera sorpresa. "¿Ya?"
"Te llame aquí un día antes de la reunión para saber si tenías alguna pregunta sobre Vali, pero veo que no es así." Declaró Azazel con simpleza, haciendo que Issei se pusiera un poco serio.
"Ya me lo crucé anteriormente. Supongo que no hay nada que quiera saber de él…" Contestó el castaño, recibiendo una mirada curiosa del Ángel Caído.
SALTO DE LINEA.
El señor y la señora Hyoudou estaban mirando con ligera sorpresa como Tiamat había estado entablando una conversación bastante simpática con Issei durante toda la cena, algo que los extraño muchísimo.
"¡Gracias por la comida!" Exclamó el castaño, levantándose de la mesa, junto con su ahora profesora.
Ambos se fueron al segundo piso, haciendo que los padres se miraran entre sí.
"… Nunca me hubiera imaginado que la profesora fuera la misma joven que visitó a Issei el otro día." Comentó la madre.
"Es cierto." Contestó el padre. "Pero me alegra que sea ella, porque de esta manera no tendremos problemas con Issei. Ya sabes a qué tipo de problemas me refiero."
La señora Hyoudou fijó su mirada en su marido. "Oye, ¿no crees que…?"
"¡Por supuesto que no!" El hombre se rio. "Estamos hablando de nuestro hijo. ¿En serio crees que podría tener algún tipo de relación íntima con una mujer de ese calibre?" El padre termino su bebida, dando un suspiro de satisfacción. "Ella debe tener a cientos de pretendientes que si valgan la pena. Ya sabes... Empresarios, ingenieros, técnicos, informáticos, militares…" El hombre agito su mano, indicando que la lista seguía y seguía. "Gente que ya tiene su vida resuelta. No un mocoso de 17 años que tiene serios problemas sociales, especialmente con el género opuesto. Omitiendo el hecho de que es menor de edad, por supuesto." Concluyó el padre, dando su punto de vista.
La señora Hyoudou tan solo sonrió ante lo mencionado por su marido. Ella pensaba exactamente lo mismo que él.
Ninguno de los dos pensó en lo que estaba pasando en el cuarto de Issei en estos momentos…
Tiamat atrapó las mejillas de Issei con sus dos manos. "Eso no me gusta nada." Declaró la dragona con una mirada muy preocupada en su rostro.
"No va a ver ningún problema." Issei esbozo una tonta sonrisa al ver como Tiamat lo cuidaba tanto. "Lo estuvimos hablando con Ddraig, y no parece que sean sujetos peligrosos. Además, podrían haberme hecho daño mucho antes, si así lo hubieran querido."
Tiamat fijo su mirada en el rostro de Issei, demostrándole todos los conflictos internos que tenía en estos momentos.
"¿Eh?" Issei no pudo evitar sorprenderse, cuando Tiamat posiciono su frente contra la de Issei con mucho cariño.
"Cuídate..." El tono preocupado de Tiamat se intensifico. "Cuídate mucho, por favor." Tiamat separó un poco su rostro, denotando como sus hermosos ojos celestes puros brillaban con gran preocupación.
"Si tanto te preocupa, puedes ver los entrenamientos con tus propios ojos." Issei le sonrió, haciendo que Tiamat lo mirara con atención. "De esa forma, no estarás tan preocupada."
"Te tomo la palabra." La dragona contestó rápidamente, esbozando una pequeña sonrisa que denotó sus pequeños y lindos colmillos.
Issei agarró la mano de la dragona que aun seguía en su mejilla, riéndose levemente. "Creo que deberías comenzar a confiar un poco más en los demás. Sé lo que le hicieron a tu especie, pero todo el mundo merece una segunda oportunidad, ¿no te parece?"
Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos cuando Tiamat apretó sus mejillas con aun más fuerza. "¿En serio crees que ellos son buenas personas?" Preguntó la dragona con gran seriedad.
"Hum, si. Por supuesto." Contestó el castaño con completa naturalidad y seguridad. "Ah mis ojos, ellos son muy buenas personas."
"Eso es lo que tus ojos ven…" Issei pestañeo con asombro cuando los ojos de Tiamat brillaron con intensidad. "Pero, ¿tus ojos son capaces de distinguir la realidad?" Tiamat se separó de él, sentándose en la cama.
"¿No crees que deberías darles aunque sea una oportunidad?" Preguntó Issei, frotándose la mejilla con nerviosismo.
"Solo le daré una oportunidad a alguien, si creo que realmente se lo merece." Tiamat fijó su mirada en Issei, entregándole una pequeña sonrisa. "Tú, por ejemplo."
Issei tan solo pudo sonreír ante sus últimas palabras, recordando como su relación había comenzado con ella queriendo matarlo, y de hecho, casi lo hace.
"Además…" Tiamat no pudo evitar bajar su mirada con un poco de dolor, haciendo que Issei se sobresaltara. "No es solo que no pueda confiar en ellos. Como estaba completamente cegada por la ira en ese entonces, deje que murieran muchos compañeros y amigos que realmente se preocupaban por mí. Finalmente, el único que quedó con vida fue Tannin, y todavía ni siquiera le eh visitado."
"Has nuevas relaciones." Tiamat no pudo evitar ensanchar sus ojos ante las palabras del castaño. "Ya sabes, puedes hacer algunas amigas en la academia. Aprovecha que ahora estas volviendo a comenzar. Yo te apoyare en todo lo que necesites."
Tiamat no pudo evitar juntar sus manos con cierto nerviosismo. "Pero… no soy buena con ese tipo de cosas." Issei se rio, haciendo que Tiamat lo mirara con un pequeño sonrojo de vergüenza en su rostro. "¿Qué es tan gracioso?"
Issei se apoyó en la puerta, cruzándose de brazos con una gran sonrisa dentuda. "¿Es una broma?"
Tiamat no pudo evitar pestañear con confusión. "¿Qué?"
El rostro de Issei se enserio de un segundo al otro. "Tiamat, eres una mujer maravillosa." Tras escuchar sus palabras, la dragona no pudo evitar bajar su cabeza para que Issei no viera su gran sonrojo. "Estoy seguro que todas las personas estarían tan contentas como yo de tenerte tan cerca." Las manos de Tiamat se apretarían por un segundo. "Es más. Estoy seguro que podrías encontrar el amor que tanto deseas." Las manos de Tiamat se apretaron aún más tras sus palabras, aunque esta vez no fue porque se haya sentido muy bien, sino por todo lo contrario. "Con lo hermosa que eres, podrías seleccionar un hombre que realmente te amé, y…"
"¡Yo no quiero a otro hombre!" El arrebato de Tiamat, hizo que Issei pestañeara con gran sorpresa. "Ya lo había decidido. No quiero volver a tener una relación amorosa." Concluyó, entregándole una sonrisa.
Así es…
El único hombre que tenía alguna posibilidad con ella, era Issei…
Ella no quería a otro hombre, que no fuera Issei…
Solo quería a Issei…
"Y tú… ¿Quisieras comenzar una relación amorosa?" Tiamat le devolvió la pregunta, haciendo que el castaño se sorprendiera.
"¿Morirías por mí?"
En ese momento, Issei se sintió como un completo idiota al haberle dicho todas esas cosas a Tiamat sin tener en cuenta sus sentimientos. Especialmente, siendo que los dragones sienten 10 veces más que los humanos.
Si siente tristeza, la siente 10 veces más. Y como portador de Ddraig, esas características pasaron a ser parte de su cuerpo.
Así que, con la pregunta de Tiamat, ahora sabía exactamente lo que ella había sentido en estos momentos.
"¿Y bien?" Tiamat alzó una ceja, esperando la respuesta.
"Yo…" La mente de Issei comenzó a ponerse confusa.
Tiamat fue lo primero que se cruzó en su cabeza, esbozando esa enorme y linda sonrisa que vio en su rostro por primera vez. Cuando ellos se conocieron. Cuando él decidió quedarse con ella.
"Eres increíblemente idiota, aburrido y desesperado. Alguien que realmente da asco, ¿en serio crees que alguna mujer se interesaría en ti? ¡Me das lástima!"
Las palabras de Raynare se acoplaron con ese recuerdo, haciendo que Issei recordara su miseria.
Tiamat no pudo evitar sorprenderse por lo que estaba viendo. No tardó ni un segundo en sentirse muy culpable.
"¿Eh…?" Issei ensancho sus ojos cuando las lágrimas salieron de su rostro sin su consentimiento, comenzando a secarlas lo más rápido posible para que Tiamat no las viera, pero ya era demasiado tarde. Su rostro rápidamente se torció en una expresión muy dañada, dejándose llevar por lo que estaba sintiendo su corazón. Esas últimas palabras de Raynare habían sido las que lo sentenciaron por completo, y no hacía falta que le hicieran recordar algo tan triste.
Tiamat se levantó y acudió a él en un instante.
Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos al sentir como los labios de su dragona presionaron su frente con mucho amor. Su tristeza rápidamente fue transformada en una gran fascinación por lo que estaba haciendo Tiamat, y sus ojos lo reflejaban con mucha claridad.
Después de unos segundos, Tiamat finalmente dejó de besarle la frente, bajando su mirada para mirarlo atentamente. "No quería hacerte recordar algo tan triste…" La mirada de Tiamat se suavizo en gran medida. "¿Puedes perdonarme?"
Issei solo pudo sonreír ante sus palabras. "Por supuesto que sí." El castaño posiciono su rostro entre sus pechos, sintiendo una comodidad absoluta.
Tiamat le secó las últimas lágrimas que salieron de su rostro con su mano, haciendo que el castaño sonriera aún más. "Será mejor que cada uno nos vayamos a dormir. Mañana será un día muy agotador, ¿no te parece?"
Al no poder hablar entre sus pechos, Issei tan solo asintió, haciendo que su dragona posicionara la mano encima de su cabello, acariciándolo con mucho cariño.
SALTO DE LINEA.
Issei estaba acostado hace ya un tiempo, sus ojos estaban bien abiertos, indicando que no podía dormir en lo absoluto.
Issei no pudo evitar fruncir el ceño al sentir una extraña presión en su pecho. Una presión que nunca se fue desde la charla con Tiamat, aunque la dragona logró calmarlo un poco en esos momentos.
"Ddraig, ¿aun estás despierto?" Issei llamó a su compañero, haciendo que una mirada decaída decorara su rostro.
"*Estoy aquí, compañero.*" Declaró Ddraig con seriedad, sabiendo lo que estaba sintiendo su amigo.
Issei se llevó la mano al pecho, haciendo que su mirada se tornara triste. "… ¿Puedes decirme lo que me está pasando?" Preguntó, su voz sonaba bastante decaída, como si estuviera sufriendo una gran depresión.
"*Tienes que contener esos malos pensamientos, compañero.*" Declaró el dragón con ligera preocupación. "*Estás atravesando por un trauma. Pero, al tener tus emociones tan intensificadas, tener que lidiar con un trauma, es cómo tener que lidiar con 10 traumas al mismo tiempo.*"
"Eso ya lo sabía desde un principio…" Ddraig no pudo evitar sorprenderse ante su respuesta. "Lo que yo quiero saber, es porqué este dolor se ha intensificado tanto últimamente, siendo que pienso en Tiamat." Issei apretó fuertemente su pecho, sintiendo que las lágrimas estaban a punto de salir. "Ella no me ha hecho nada malo. En realidad, todo lo contrario. Ella es la mejor, es maravillosa… es alguien hermosa." Las primeras lágrimas comenzaron a brotar por los ojos del castaño. "Entonces, ¿por qué?" La voz quebrada de Issei, hizo que Ddraig sintiera lastima por su portador. "¿Por qué cada vez que pienso en todos los bellos momentos que estuve con ella, este dolor se intensifica?" Issei se posicionó la mano sobre sus ojos para no verse a sí mismo en un estado tan lamentable.
"*… Esa es una respuesta que debes encontrar por tu cuenta, Issei.*" El hecho de que Ddraig lo haya llamado con su nombre, hizo que Issei supiera que hablaba muy en serio, por lo que apretó fuertemente su puño.
"La encontrare." Contestó Issei, con un tono de voz mucho más recuperado.
Ddraig tan solo suspiró internamente, sin poder evitar preocuparse por su compañero.
"Pensé que esto podría acabar de esta manera…" Pensó Ddraig con seriedad. "En un principio tenía miedo de que Tiamat se obsesionara con él. Pero, ahora… solo siento lastima por los dos…"
SALTO DE LINEA.
"Despierta, despierta. Por favor." El despertador se escuchó por toda la habitación de Issei, haciendo que el castaño diera un pequeño bostezo. "S-si no te despiertas… T-te b-besare…"
Issei no pudo evitar sorprenderse cuando una mano con una piel muy cremosa y refinada se alzó entre las sabanas, apagando el despertador con su mano.
El castaño quito un poco las sabanas, haciendo que el cabello celeste de Tiamat se deslumbrara con facilidad, esparciéndose en toda la cama, cosa que ya se estaba volviendo una costumbre.
"¿En qué momento…?" Issei no pudo evitar preguntarse, aunque le restó importancia cuando Tiamat lo abrazó fuertemente, al mismo tiempo que una pequeña sonrisa complacida aparecía en su rostro al apoyarlo fuertemente en su pecho. "¿Apagó el despertador estando dormida?" Pensó Issei, arreglando el cabello despeinado de la dragona, para ver que sus ojos estaban cerrados, liberando una linda imagen de paz interior.
Finalmente, Issei salió con gran cuidado de la cama, asegurándose de no despertar a la hermosa mujer. Una pequeña sonrisa apareció en el rostro del castaño cuando la terminó de arropar y le entrego un pequeño almohadón, ya que la dragona lo abrazó al instante y se giró, intensificando un poco más su sonrisa.
"Es la primera vez que la veo sonreír cuando duerme." Pensó Issei, mirándola con gran atención mientras se colocaba su ropa. "Me pregunto que estará soñando…"
Issei le entregó una última mirada antes de marcharse, para luego cerrar su puerta con gran silencio.
Tiamat nuevamente se movió en la cama, para después fortalecer su abrazo en el pequeño almohadón aún más. Sus mejillas se tiñeron lentamente en un tono rosado, mientras la sonrisa parecía intensificarse aún más.
Para finalizar, ella pronuncio una sola palabra con una ternura y afecto impresionantes:
"Issei…"
SALTO DE LINEA.
"¿Dónde están los demás?" Issei miró en varias direcciones, viendo que solo él y Rías estaban afueras del antiguo edificio de la Academia.
"Kiba está teniendo ciertos problemas, mientras que las demás están ayudando a Xenovia a controlar su Corrupción Demoniaca." Contestó Rías con completa naturalidad, ignorando el hecho de que Issei la miro con los ojos bien abiertos.
"… ¿Xenovia se convirtió en Demonio?" Preguntó Issei con completa incredulidad.
"Correcto." Rías volvió a contestar como si fuera algo completamente natural. "Ella me lo pidió cuando nos reunimos ayer." Aclaró, mirando sus uñas con cuidado.
"Pero… Ella siempre dijo que la Corrupción Demoniaca le daba asco." Issei alzó su mirada con un poco de dudas.
"Es cierto. Cuando nos vimos, ella había mencionado que la Corrupción Demoniaca si había desaparecido, debido a que te conoció. Ya sabes, por la generación que vino después de la Gran Guerra, y todo ese asunto…" La pelirroja lo comentó como si no fuera nada, haciendo que Issei la mirara con los ojos bien abiertos.
De pronto, una mirada un tanto desconfiada y desaprobadora adornó el rostro de Issei. "Le mentiste…"
"¿Qué?" Rías finalmente abandono ese tono casual, y dejó de mirar la perfección de sus uñas para mirarlo a la cara. "Yo no le mentí. Ella nunca me lo preguntó, en primer lugar."
"Pero, ella si lo creía." Issei entrecerró sus ojos con gran sospecha. "Por lo menos, podrías haberle contado antes de transformarla…"
"¿Por qué te preocupa tanto?" Rías se cruzó de brazos, sin poder evitar alzar una ceja. "¡Deberías estar contento de que tu ama tiene un nuevo y fuerte caballero en sus filas!" Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de Rías. "Además, no debes preocuparte. Akeno, Asia, y Koneko se aseguraran de que logre controlar la corrupción interna."
Issei se cruzó de brazos, bajando su mirada. "Entiendo tú punto…" El castaño recordó el cambio drástico de Asia después de convertirse en Demonio. "Pero, nunca volverán a ser los mismos…" Susurró por lo bajo, sintiéndose mal por Xenovia.
Rías tan solo lo miró con confusión, ya que no había escuchado sus últimas palabras.
"¡Oh, por…!" Kiba salió del viejo edificio, con dos grandes almohadas en su trasero, mientras caminaba de una forma extraña.
Eso hizo que el momento incomodo entre Issei y Rías se rompiera por completo, ya que el rubio se llevó toda la atención del castaño.
Issei no pudo evitar mirar a Rías con una ceja alzada, mientras señalaba al rubio. "¿Qué le paso?"
"Fue el castigo por desobedecer mis órdenes." Respondió Rías con una pequeña sonrisa inocente. "El castigo fue darle bofetadas en el trasero con el plus de utilizar poder mágico. También, tiene prohibido que Asia lo cure por tres días."
Issei no pudo evitar mirar a Kiba con los ojos bien abiertos, para después comenzar a reírse como un idiota, mientras señalaba las almohadas en su trasero.
"Issei, por favor, no seas tan cruel…" Declaró Kiba, apoyándose en la pared con mucha dificultad, mientras una sonrisa nerviosa decoraba su rostro.
"¡JAJAJAJAJAJA!" Issei se tomó fuertemente el estómago, sin poder dejar de señalarlo. "¡Ni siquiera ser un Príncipe Azul te salvo de esta!" Exclamó Issei comenzando a llorar de la risa. "Presidenta, ¿Cuántas bofetadas fueron?" Preguntó, secándose las lágrimas, sin poder parar de reír.
"Fueron unos mil en total." Contestó la pelirroja con total confianza e inocencia.
"¡JAJAJAJA-ESPERA, ¿MIL?!" Issei gritó, sus ojos parecían estar a punto de salir de sus cuencas. "¿No crees que exageraste un poco?"
"De esa forma, me aseguro que nadie se desvié, y todos cumplan con sus deberes." Contestó Rías, con cierta seriedad en sus palabras.
"… Supongo que tienes razón." Issei se frotó el cabello, deslumbrando una mirada extraña. "Aun así, eso es demasiado. Especialmente, si tenemos en cuenta la razón del porqué Kiba dejó a la Presidenta… De hecho, yo creo que hubiera hecho lo mismo." No pudo evitar pensar, compadeciéndose un poco por el rubio.
"Hola…" Todos miraron al frente, viendo como un sujeto desconocido para todos apareció. Para todos, a excepción de Issei.
"Hem, ¿hola?" Rías no pudo evitar comentar con cierta incertidumbre al ver al hombre que aparentaba ser un poco más viejo que su hermano.
"Espero que estén preparado para lo que se viene, mocosos." La mirada de Azazel se agudizo, haciendo que Kiba y Rías lo miraran con cierta desconfianza.
"… ¿Quién eres?" Preguntó Rías, dando un paso hacia al frente, entregándole una mirada amenazante y penetrante.
Al notar esto, una sonrisa un tanto maquiavélica apareció en el rostro de Azazel, haciendo que un aura sofocante de un color negro se desprendiera de su cuerpo. "Tú mirada no me asusta, mocosa."
Rías no pudo evitar dar un paso hacia atrás con los ojos bien abiertos, mientras que Kiba materializo su espada al instante. Los demás integrantes del Sequito salieron del viejo edificio, también preparados para la batalla.
Aun así, todos se quedaron perplejos cuando el sujeto se hecho a reír frenéticamente, para después desaparecer su aura sumamente poderosa.
"¡Sin duda alguna, su reacción fue tan divertida como esperaba!" Azazel entrecerró sus ojos con una media sonrisa en su rostro. "¿Qué les parece si me invitan a entrar? Después de todo, soy un invitado del mismísimo Maou." Comentó, burlándose un poco con sus últimas dos palabras.
SALTO DE LINEA.
"¡No lo acepto!" Rías golpeo fuertemente sus manos sobre sus piernas, entregándole una mala mirada a Azazel. "¡Mi hermano debería tener suficiente tiempo para entrenarnos!" Concluyó, viendo como Azazel había usurpado su asiento.
"Si no me crees, puedes llamarlo." Le comentó Azazel, jugando con los lápices. "Él está muy ocupado, entrenando al grupo de la otra heredera."
Rías pestañeo con gran sorpresa ante lo mencionado. "¿Te refieres a Sona?"
"¡Bueno!" Azazel se levantó del asiento, optando por una mirada aburrida. "Si tanto les molesta que un Ángel Caído supervise sus entrenamientos, supongo que me iré." Azazel dio varios pasos, hasta estar a punto de salir. Una sonrisa astuta adornó su rostro cuando tomó el picaporte. "Me pregunto que tanto se fortalecerá la familia Sitri con el entrenamiento del mismísimo Maou… Estaría muy feliz de verlo con mis propios ojos." Comentó, haciendo que los ojos de Rías temblaran.
"¡Espera!" Rías se levantó de su asiento de un salto.
Azazel dio vuelta su rostro, esbozando una pequeña sonrisa burlona. "¿Acaso tienes algo que decirme, mocosa orgullosa?"
Rías tembló levemente ante sus palabras, pero no dejo que la fastidiara. "¡Enséñenos, por favor!"
Una enorme sonrisa se dibujó en el rostro de Azazel tras sus palabras.
SALTO DE LINEA.
"¿Entrenaremos en el Infierno?" Issei tenía su rostro pegado a la ventana del metro tren, intentando distinguir algo del lugar, pero debido a la gran rapidez, era imposible distinguir algo.
"¿Qué mejor lugar para entrenar, que un lugar donde pueden sentirse como en casa?" Preguntó Azazel, recostado en su asiento con mucha tranquilidad. "Y…" Una sonrisa misteriosa apareció en el rostro del caído. "Aquí es la primera parada."
Todos no pudieron evitar mirarlo con una ceja alzada, ya que se encontraban a las afueras de la Ciudad Principal, según ellos.
"¿Qué?" Rías fue la primera en preguntar, para después llevarse una enorme sorpresa cuando un círculo mágico absorbió a casi todos los integrantes.
"¡AHHHHHH!" Gritaron todos del susto, desapareciendo del lugar.
"¡¿Qué?!" Issei se dio rápidamente la media vuelta, viendo que todos habían desaparecido, menos Azazel.
"Bueno, Issei." Azazel fijó su mirada en el castaño, entregándole una pequeña sonrisa. "Para serte sincero, me hubiera encantado supervisar tu entrenamiento. Pero creo que lo mejor es que te entrenes con alguien más fuerte que yo, y que se centre únicamente en tu formación." Un círculo mágico apareció a los pies de Azazel, haciendo un pequeño saludo militar antes de desaparecer. "Buena suerte con ellos 2. Hasta pronto…"
"¡¿Pero qué demonios?!" Issei observo con cara de palo como Azazel lo había dejado solo, siendo que no tenía idea de cuándo o como bajarse. "Espera, él dijo que eran 2…" Una mirada llena de intriga cubrió el rostro de Issei. "¿Quiénes son esos 2?"
La pregunta de Issei no tardó mucho en obtener una respuesta, ya que la puerta que conectaba al otro vagón se abrió, haciendo que el castaño ensanchara sus ojos con gran asombro.
"Tú…" Comentó Issei, fijando su mirada en la mujer encapuchada que media casi dos metros.
"Nos volvemos a ver, niño." Dijo Penemue, fijando la mirada en su potencial alumno con su típica expresión estoica.
SALTO DE LINEA.
"Ya eh comenzando el entrenamiento. Eh decidido que Rías se centrara en su control sobre el Poder de la Destrucción. Mientras que Akeno, digamos que intento obligarla a despertar su verdadero poder, haciendo que no tenga repulsión en utilizar su poder de caída. Kiba está aprendiendo a controlar su Balance Breaker con Xenovia, haciendo que ambos se ayuden mutuamente. Asia se encarga de curar a animales heridos todo el tiempo, para mejorar su efectividad y rapidez a la hora de curar en plena batalla." Comentó Azazel a Sirzechs, viendo que el Demonio Supremo parecía estar esperando a otra persona. "Con respecto a Issei, lo deje en manos de Tannin y Penemue. Se están dirigiendo al territorio del dragón en estos momentos, por lo que él estará separado de los demás por el momento."
Sirzechs no pudo evitar ensacar un poco sus ojos. "¿Con Tannin? ¿Cómo hiciste para convencerlo?" Preguntó el Demonio Supremo con gran intriga. "Después de todo, él no permite que nadie entre en su territorio por lo sucedido hace mil años…"
"Solo tuve que decirle que Issei era el portador de Ddraig." Contestó Azazel con simpleza. "Recuerda que ellos dos eran muy amigos en el pasado, y de seguro debe sentirse feliz de ver a alguien que por lo menos tiene una pequeña pizca de dragón en él."
"Ya veo…" Sirzechs apoyo ambas manos en su rostro, mirándolo con gran seriedad. "Durante el entrenamiento, ¿Issei no podrá visitar a Rías o viceversa?"
"Preferiría que no entre en contacto con sus compañeros por un tiempo." Explicó Azazel con seriedad. "No te lo tomes a mal, pero creo que juntarse con ellos solo lo distraería de su objetivo. Y créeme, necesitara la mayor concentración posible para afrontar el entrenamiento. Te recuerdo que estamos hablando de Penemue…" Concluyó, entrecerrando sus ojos con aun más seriedad.
"Es cierto…" Sirzechs cerró sus ojos, dando un suspiro interno. "Planeaba hacer que Rías e Issei se acercaran durante este mes y medio, pero no contaba que Azazel tendría un plan como el estilo." Pensó con un tanto de fastidio. "Bueno, da igual. Si puede volverse mucho más fuerte de lo que pensaba, esto terminara beneficiándonos. Lo de Rías podrá esperar…" Concluyó, fijando su mirada en la ventana de su cuarto.
"Bueno, será mejor que me vaya." Azazel se levantó de su asiento, entregándole una pequeña sonrisa. "Me tomaran por vago si no superviso su entrenamiento por más de 8 horas."
Sirzechs tan solo asintió con una sonrisa.
SALTO DE LINEA.
El viento cruzó fuertemente por el cabello de Issei, mientras se hacía un enfoque completo a alrededor, viéndose una arbolada que parecía no tener fin, más una enorme montaña completamente desértica a sus espaldas.
"… ¿Dónde estoy?" Issei tenía una cara de palo ante lo que estaba presenciando. No se esperaba que su hospedaje sea en un lugar tan complicado.
Ciertamente, esto le trajo algunos recuerdos muy agradables con cierta dragona.
Su expresión tonta rápidamente desapareció, cuando Penemue dio un paso hacia adelante, desenfundando su espada que era de un profundo color negro. Ella se quitó la capucha de su enorme túnica negra, fijando su mirada en Issei.
"Antes de entrenarte, quiero ver si realmente eres lo que estoy buscando." Penemue fijó sus ojos rojos carmesí penetrantes en Issei, haciendo que el castañeo diera un paso hacia atrás inconscientemente.
"¿Lo que estás buscando?" Issei le preguntó, alzando ambas cejas. "¡Espera un momento! ¡¿Por qué vamos a pelear?!" Issei rápidamente agito sus manos en defensa, al ver que Penemue parecía ir demasiado en serio, a pesar de ser un simple entrenamiento. Su mirada lo decía.
"Si me obligas a decir que uno de tus ataques podrían hacerme aunque sea un poco de daño, apruebas." Penemue entrecerró sus ojos, apretando firmemente su espada. "De lo contrario, repruebas."
"¿Un ataque que te haga daño?" Issei alzó una ceja. "¿Acaso estás loca?"
Penemue posiciono una mano en su cintura, para luego alzar una ceja. "¿Eso significa que ni siquiera puedes hacerme un rasguño?"
"¿Qué?" La mirada desentendida de Issei cambio completamente, frunciendo ligeramente el ceño.
Una sonrisa casi indistinguible apareció en el rostro de Penemue, al ver que el castaño había caído fácilmente en su provocación.
"Lo siento, pero no puedo permitir que nadie me llame débil." Declaró Issei, haciendo que su guantelete se materializara. Ah su vez, una sonrisa orgullosa apareció en el rostro de Ddraig tras su comentario.
Penemue reafirmo el agarre en su espada, entrecerrando un poco sus ojos. "Esa es la respuesta que estaba esperando…" Una de las piernas de la Caída se adelantaron y su otra mano se fijó en la parte metálica de la espada, tomando una postura de samurái que intimido un poco a Issei.
Su largo cabello tan negro como la misma oscuridad junto con sus reflejos de color purpura comenzó a ondear al compás del viento, dándole un aspecto bastante radiante y magnifico a la mujer, si omitías el hecho de que parecía querer matarte.
"Entonces… ¡Comencemos!"
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
En el próximo capítulo se viene una corta pelea, y el inicio del entrenamiento de Issei. También aprovechare este momento, no solo para darle forma a la relación de Issei y Penemue, sino que también para que Tannin se vuelva amigo de Issei, que Tiamat tenga un reencuentro con su viejo amigo, los pequeños conflictos que tendrán Tiamat y Penemue en un principio por obvias razones, para luego convertirse en mejores amigas. También utilizare esto para intensificar el vínculo padre-hijo que tendrán Issei y Azazel, además de una introducción completa a lo que es Grigori. Así es, Issei viajara a Grigori en ciertas ocasiones (no creo que sea necesario mencionar que este arco servirá para darle profundidad al Pecado Original, que hasta el momento se ha hablado bastante poco de ello).
Después de la secuencia de entrenamiento, se viene Gasper, y la pela de fin de Arco contra Vali.
Después de hacerle un pequeño resumen de cómo lo tengo planeado, creo que ya es hora de despedirme.
Espero que les haya gustado, y nos vemos en el próximo capítulo!
Un saludo!
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