Disclaimer: Parte de la historia se inspira y toma algunos elementos de GTA San Andreas, asimismo los personajes no son de mi propiedad. Algunas partes de la historia vinieron a partir de mi alocada imaginación.

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Disfruten.

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Siendo el año 2018, Jackson Frost, había sido uno de los muchos chicos ansiosos y afortunados que habían logrado y habían intentado llevar una relación sana y algo amorosa con alguna chica que había conocido en la más evolucionada, Internet. Afortunado el joven peliblanco, creyó en la belleza latina y en el glamour de la hermosa Carla Delgado, una chica que tenía cara de ángel, pero realmente era un monstruo disfrazado.

Jack cuando la conoció creyó que por fin podría presumirle a su primo, Hans, que era afortunado en el amor y que por fin alguien le cambiaría su vida.

No obstante, no fue así, porque todo cambio cuando fue la primera cita en la que el mismo peliblanco, acordó verla a la joven.

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Aquella tarde y dirigiéndose a la casa de la muchacha.

Alejada del resto de la de los demás niños ricos y mimados a la que pertenecía la clase de Jack, el mismo muchacho se acercó al hogar de la chica.

Cauteloso en su andar y sin una pizca de ruido en su ambiente, Jack comenzó a llamar a la joven – Eh, Carla, nena. Soy yo, Jack Frost–.

Manteniéndose, Jack, algo y un poco tentado en echarle un ojo a la pequeña casa de la muchacha, en ese momento, intento tocar la puerta.

Al acercarse y efectuar los pasivos toques característicos al palpar una puerta, Jack, nuevamente volvió a levantar su voz para llamarla a la joven – Mira, siento que eres mi alma gemela y pues estoy dispuesto a verte, nena. Quizá en mi red social fui un poco brusco con mis fotos y mis pláticas. Pero vamos, aparece de una vez, ¡Vamos, nena! Ábreme la puerta– al no recibir ni una pizca de respuesta o ruido que delaten que la joven está en la susodicha casa, Jack se acaba asomando por la pequeña ventana del recinto.

Viendo que está tapizada con periódicos y dejando también ver parte de las cortinas que recubren las ventanas, Jack dice algo desmotivado – Mierda. ¿Está aquí? No veo nada–.

Volviendo a tocar la puerta con el fin de obtener una respuesta, Jack termina diciendo exhausto al no ver nada o recibir una señal de la chica – Vamos, muñequita, ¡Por favor! Nena– nuevamente en ese instante vuelve a golpear la puerta, pero al no recibir nuevamente ninguna llamada, Jack cabizbaja, comienza a hablar solo, un tanto molesto y tentado en darse la vuelta e irse; dice cosas desagradables – Joder, ¿Qué mierda? ¿Dónde estará esa puta barata? Está haciéndome perder tiempo esa puta–.

Ya casi estando cerca de voltearse e irse por donde llego, la joven Carla Delgado en ese momento aparece de su escondite, y llega por la espalda de Jack.

Todo con la finalidad de sorprenderlo y darle una patada, la cual lo deja a Jack, arrodillado en el suelo.

Molesta al saber y escuchar la forma en que la llamo, el chico, la misma muchacha vestida con una camisa de tirantes negro, un short de mezclilla del mismo tono que enmarca sus morenas y perfectas piernas, y su cabello castaño oscuro suelto; lo acaba amenazando al peliblanco con una pistola – Aquí estoy, cabrón. ¿Quién es ahora la puta barata?– le acaba diciendo, sumamente furiosa.

Asustándose de inmediato, Jack le pide a la joven, tratando de apaciguar su ferviente ira e intentando negociar con la misma chica, con el fin de que no jale del gatillo del arma – Oh, por favor, lo siento muchísimo–.

Observando la joven, lo endeble que es Jack, y mostrándose la hermosa chica como realmente es y no como Jack, la conoció en Internet, la misma jovencita le pregunta con una ceja inclinada ante lo último que dijo, el peliblanco – ¿Cómo has dicho?–.

Sintiendo la fría arma como su sentencia final e intentando pedirle a la muchacha que no lo mate, Jack nuevamente le dice – ¡Perdón! Por favor, perdóname. ¡No me dispares! ¡Por favor!–.

Rogándole como un niño pequeño que no quiere ser lastimado, Carla empieza a notar lo idiota que fue Jack al toparse con ella, por ello le termina cuestionando su disculpa – ¿Dices que lo sientes? ¿Cómo vas a demostrarlo?– cuestionándolo con esto último, finalmente, Jack le informa con algo de miedo – Oh, vamos, muñequita. Jugaremos duro y como tú quieras, nena. Te dejaré que tomes el control…–.

Tranquilizándose un poco la joven y dispuesta a escuchar la proposición que tenga, el peliblanco, la misma chica le pide con rudeza – ¡Sigue hablando!–.

Desesperado por evitar que la joven le dispare, Jack le informa con temor – Te llevaré a comer y a… Tal vez que me golpees en mis bolas–.

Burlándose ante lo último expresado, Carla en ese instante acaba emitiendo un sonido de gusto.

Notando como la joven está dispuesta a lastimarlo y complacerse ella misma, Jack continúa con – Te dejaré que hagas lo que te dé la gana– finalmente y de nuevo ante lo informado, Carla nuevamente emite otro sonido de gusto y mientras fantasea con sodomizarlo de manera sexual a Jack.

– Voy a tratarte bien, nena. Pero no me dispares, por favor– le dice, Jack, rogándole otra vez.

Siendo una completa lunática, Carla finalmente lo suelta a Jack, y una vez que lo hace le confiesa con un tono pasivo – Ya es suficiente, yo… Yo, creo que te amo–.

Sonriéndole la misma jovencita con presunción y arrogancia pura, Jack finalmente se gira para poder verla a la joven.

Un tanto nervioso y titubeante le dice con el fin de no hacerla enojar – ¿Qué? Oh, genial. Sí, fantástico. Está bien–.

Viéndose todo sudoroso por lo acontecido, agrega mientras se levanta del suelo – ¿Quieres ir a comer algo?–.

Decidida a que el peliblanco la complazca, Carla vuelve a emitir un sonido de gusto; afirmándole con plenitud y mientras se dirigen a su auto.

Teniendo que satisfacerla a como de lugar, Jack, rápidamente se acaba dirigiendo al vehículo.

Al abrir la puerta y entrar a la par con la muchacha, Jack le pregunta mientras enciende el motor – ¿Crees qué…?–.

Siendo completamente directa y claramente ofensiva en ese instante, y acomodándose en el asiento del copiloto, Carla le termina diciendo y ordenando – ¿Eres estúpido o qué? Llévame a un lugar bonito–.

Ante la orden, Jack le responde con algo de escalofríos y mientras hace ya avanzar el vehículo – Okey, pero nada de locuras, ¿Entendido?– intentando en ese instante poner reglas sobre la mesa; la joven le acaba respondiendo y en tanto le termina afirmando con pereza (pasándose esas reglas por encima) – Si, claro, blandengue–.

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Manteniéndose, el peliblanco, fijo en la trayectoria y durante el camino; de un momento a otro, la joven le enmarca con un tono agresivo – ¡Hoy me apetece comer pollo y papitas!–.

Temblando ante la muchacha pero tratando de guardar las apariencias de miedo, Jack le dice con una sonrisa fingida – ¡Eh, nena! Esté…– viéndose interrumpido por la irrupción espontánea de la joven, está misma le dice – Jack, seré considerada. Comerás lo que quieras pero no quiero verte engordar, ¡Puerco…!– agregando, una vez que le da un codazo al chico para que aceleré el vehículo – ¡Pero ahora acelera!–.

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Una vez que llegan al restaurante, y finalmente, logran pedir una orden de pollo frito, papas fritas y refrescos, proceden a tomar sus respectivos asientos cerca de una de las ventanas del lugar.

Al tratar de comer y disfrutar su manjar momentáneo, Jack encuentra horrible algunas acciones de la chica, en ese instante.

Mientras trata de comer una pieza de pollo frito, logra ver como la joven escupe de manera intencional en la comida y escucha una queja algo altisonante de parte de parte de la misma joven – Puta comida. Cada vez que voy a un restaurante donde sirven este tipo de mierda. Está una parte de está porquería, cruda–.

Queriendo matarse el mismísimo peliblanco y deseando irse del lugar, observa con plenitud como come la chica; siendo su forma algo grotesca y definida como: "Engulle no mastica".

Asimismo, una vez más que intenta comer y trata de relajarse, acaba rechazando su propia orden debido a la poca falta de higiene de la joven.

Pareciéndole también desagradable, el como en repetidas ocasiones, la muchacha eructa sin ningún tapujo.

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Finalmente y estando por pagar, Jack presencia el momento exacto en el que la chica termina levantándose de su asiento, del otro lado de la mesa y se le acaba sentando en el regazo.

Intentando levantarse de su asiento, Jack, no lo consigue debido a que la muchacha sin siquiera dudarlo, lo termina besando con tantas ansias.

Sintiendo el peliblanco en ese preciso momento, un aroma algo desagradable de la boca perfecta de la chica.

Jack intenta apartarla, pero al no conseguirlo, acaba fingiendo que le gusta el apasionante (y desagradable) beso.

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Al pagar la cuenta de todo, salir del restaurante, volver al vehículo y finalmente regresar al hogar de la mismísima joven.

Antes de siquiera irse, Jack, y una vez que la deja en su casa a la chica, le dice con titubeos – Me gustó mucho… Ehhh, espero, espero…– antes de siquiera trate de decir algo entorno a la joven y usar las palabras adecuadas con ella, Jack es interrumpido por la muchacha quien le dice (como si le advirtiera) – Nos veremos otra vez, Romeo. Créeme que a mí también me gustó– añadiendo y finalizando mientras entra a su casa – Hasta pronto, mi dulce e idiota, niño–.

Ya estando adentro, Carla, por fin cierra la puerta de su hogar, dispuesta a verlo después a Jack.

Tal vez en otra probable cita.

Librándose definitivamente de la chica, Jack, por su parte y de inmediato termina yéndose del lugar.

Dirigiéndose a paso apresurado hasta su casa.

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Al llegar a su hogar algo tembloroso y desesperado, lo primero que hace, el peliblanco es lavarse los dientes de manera convulsiva.

Una vez que logra hacerse sangrar las muelas y se dirige a su habitación, Jack toma su computadora personal y la enciende.

Dispuesto a borrar de sus redes sociales de manera definitiva a la joven morena, no lo consigue debido a que está última le termina mandando un mensaje a último minuto; el cual, Jack, lee como: "Carla: Eres todo un muchachito guapo y, ¡Cerdo! Jack, Pero…Te veo mañana en el parque. Cerca del centro comercial. PD: Si no vienes, te buscaré y créeme que soy muy buena fileteando carne de puerco. Te quiere, Carla.".

Aterrado al ver que la joven no lo dejará en paz, Jack se acaba recostando en su cama.

Decepcionado y sabiendo que la chica lo quiere ver a como de lugar.

Terminando así esté fic.

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Notas del autor:

Hola lector, nuevamente con todos ustedes.

Está vez les traigo la idea menos vista (entre muchas que quiero traer) que será tan parecida al sospechoso de la tragedia.

Bien, este fic presenta a Jack Frost y Carla Delgado como pareja, (está villana mencionada es de la serie de televisión Elena de Avalor y es dura, hermosa y muy torpe) la cual la misma joven antes mencionada, le hará la vida algo dura y de cuadritos a Jack.

A partir de este primer capítulo inician otros capítulos que se actualizarán cada 4 fanfics (El sospechoso de la tragedia fue cada 3)

Espero les gusten, lector, sin más que agregar, cuídense mucho y que estén bien.

Nos leemos pronto.