Disclaimer: La historia es de mi propiedad, pero los queridos personajes, no.
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Disfruten.
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ADVERTENCIA: Contenido de carácter sexual, tomar precauciones.
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Vice City, 1986.
La ciudad del vicio y la extravagancia relucía como nunca.
Con faros de neón, música gloriosa representativa de cada década cercana a los 80s, la ropa rebelde de cada habitante y la vibra poderosa de cada salón de fiestas como el club Malibú, resplandecía como un árbol de navidad puesto cada año seguido.
Con un atardecer digno de la mejor persecución al estilo Miami Vice o Scarface, en el pequeño barco del hijo menor de los Westergaard, se encontraba este último junto a su novia, Elsa.
La relación de ambos era como una dupla al estilo Vercetti / Vance; un "Si, tal vez", "Probablemente", donde ambos, tanto Hans como Elsa, de ves en cuando se llevaban bien y/o se odiaban a secas.
Aquel atardecer y disfrutando de la vida de niños mimados por el dinero, Hans con una camiseta hawaiana casi abierta, pantaloncillo de color gris y unas sandalias, disfrutaba de conducir su pequeño vehículo marítimo mientras no dejaba de mirar a la joven blonda que resignada a dejarse en bikini, aquel día había preferido estar completamente vestida con una ropa de traje elegante y de color pastel.
Viéndose formal enteramente y sin ningún pelo desalineado de su perfecta trenza, Elsa de inmediato, no puede evitar empezar a cuestionar, la intención del pelirrojo de sacarla de su espacio de confort – Dijiste que me firmarías el papel para la unió de nuestras empresas, ¿Por qué has de pensar que aceptaré tus tonterías solo para que firmes?– concentrándose enteramente en la navegación de su vehículo, al instante, Hans le acaba diciendo mientras está cerca de apagar el motor de su vehículo – Elsa, sabes que te amo mucho, pero llevo más de un año entero sin ver… Tú piel. Así es; más pura que un terciopelo, más suave que el agua y más blanca que una figura de porcelana–.
Intentándola hacer cambiar de opinión, Hans termina deteniendo la marcha de su vehículo, y sin más acaba, apagando el motor del mismo, para posteriormente acercársele a la joven blonda y tratar de rogarle que se desnude – Quiero, mi gatita… Te ruego ver tus…– siendo un pervertido afortunado, tomando asiento junto a la joven y rozando sus dedos sobre la pierna cubierta por el pantalón que lleva puesta, la joven platinada; la misma lo termina empujando, en tanto le reitera con firmeza – No pienso hacer lo que me pides y menos si piensas que con eso estaremos a mano–.
Estando completamente molesta y en desacuerdo en complacerlo a Hans como si esté fuera un niño pequeño; este último al no ver para nada la muestra de cooperación de la joven blonda, acaba diciéndole con un semblante serio – No tienes otra opción–.
Siendo insistente por un lado y por el otro un hombre capaz de conseguir lo que quiere (posiblemente pudiendo herir a la chica), al final se ve interrumpido junto a la joven blonda, cuando sienten un estruendo en la parte algo baja de uno de los casquillos del pequeño barco.
– ¿Qué demonios fue eso?– acaba rápidamente preguntando, la joven al sentir de igual forma el fuerte estruendo.
Al tomar los dos chicos, la decisión de asomarse para revisar que fue con lo que impactaron y creyendo que se trata de un tiburón de gran envergadura; al final terminan cambiando de opinión.
Un tanto atónitos y algo acobardados, se acaban encontrando con una pareja, tan parecida a ellos y en su pequeño vehículo tipo moto.
Observando en ese instante, lo que parece ser un pequeño accidente, de inmediato Hans le pregunta al chico que está en su jet ski (con la que chocó el barco de Hans), lo siguiente – Hola, ¿Se encuentran bien?–.
Siendo un chico de cabellera blanca acompañado por una chica de cabellera castaña con una franja rojiza y un tatuaje de calavera, ambos se encuentran aturdidos.
En ese instante, es el mismo muchacho de cabello peliblanco quién le responde al pelirrojo – Estamos bien. No pude divisar tu vehículo, amigo–.
– Está bien, no te preocupes– le acaba replicando, Hans mientras levemente sacude su mano y lo pasa por alto, como si no importará.
Tentándose en ayudarlo al inocente peliblanco y su compañera, Elsa irremediablemente, le termina preguntando a Hans – Deberías ayudarlos, ¿No crees?–.
Teniendo por un momento un carácter de presunción y creyendo que no fue nada (y con el fin de no verse como un descarado y déspota), Hans le dice – Tienes razón–.
Dándole en efecto la razón a la blonda, Hans de inmediato procede a dejarlos subir a su bote a los dos chicos afortunados con los que su barco tuvo el pequeño incidente.
Al tratar de acomodarse su camisa (como si hubiera una mota de polvo en ella), de inmediato y ya estando en el barco, el peliblanco procede a darle sus agradecimientos al cobrizo – Gracias, por cierto, me llamo, Jack… Jackson Frost–.
Aceptando innegablemente su apretón de manos del albino, Hans le responde de igual forma – Mucho gusto. Hans, Hans Westergaard–.
Mientras ambos consagran su nueva amistad, en ese momento las dos chicas que se encuentran también ahí, de forma similar también se dan un apretón de manos pero un poco más dócil.
Presentándose ambas con respeto, al instante, Jack toma la iniciativa de presentar a su compañera con el pelirrojo – Lo olvide, ella es mi novia, Caine Quintonia– una vez que toma la mano de la chica y siente una ligera tensión, Hans no puede negar mentalmente que la chica es tan hermosa y perfecta.
Coqueteando con él, la misma trigueña de inmediato le dice con algo de seducción – Encantada…–.
No queriendo soltar en ese momento la mano de la joven, Hans de inmediato la suelta, y una vez que lo hace, su compañera procede a presentarse ella misma con el peliblanco – Soy Elsa Arendelle, mucho gusto a ambos–.
Tomando de igual forma la mano de la platinada, Jack también presencia esa tensión de atracción hacia la chica, y en tanto queda cautivado con la elegancia de la joven, y le dice el mismo muchacho torpemente – Es un placer–.
Presenciando un rubor cada uno de los cuatro en sus rostros, de inmediato, Hans toma la decisión de invitarlos a beber algo – Y bien, Jack y Caine, ¿No les gustaría que les invitará una copa de champagne?–.
Mirándose la nueva pareja en tanto se toman de las manos como si fueran recién casados, al final Jack le dice con una afirmación a su nuevo amigo – Estaríamos agradecidos–.
Dirigiendo a Jack, Caine y Elsa a la pequeña cocina de su pequeño navío, Hans los termina invitando y ofreciendo exitosamente dicha bebida.
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Horas después…
Conviviendo amenamente con la nueva pareja tanto en lo que quedó del atardecer y en lo que ya había llegado la noche, tanto Hans como Elsa terminan conociendo más a fondo y descubriendo a Jack y Caine, quiénes no son más que unos aventureros y amantes de la adrenalina; conociéndose los dos cuando ambos habían competido en un triatlón en San Andreas, Los Santos.
Quedando en esas horas, Hans y Elsa, cautivados con la historia de amor y como se hicieron inseparables el peliblanco y la castaña, todo finaliza con dejándolos quedarse esa noche en el pequeño navío para que descansen.
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Horas después y siendo la madrugada, asimismo durmiendo en la habitación que Hans previamente les había asignado, la joven Caine al instante se termina despertando; una vez que empieza a escuchar unos ruidos extraños del otro lado de la pared.
Al posicionarse débilmente en la cama y a lado de Jack, y colocando su oreja cerca de la estructura de madera, logra escuchar los jadeos acelerados y fuertes de la joven platinada, producto de que Hans la está complaciendo.
Teniendo en claro la frase "La curiosidad mata al gato", Caine rápidamente baja de la cama donde se encuentra y de inmediato, y con paso lento (sin hacer ruido) se termina dirigiendo a la pequeña habitación donde se encuentra Hans y Elsa.
Queriendo saber que sucede, escucha un murmullo de parte de, Elsa, quién le dice a Hans con un tono acelerado – ¡Aaaahhh! ¡Si!–.
Teniendo una sensación de celos al escuchar el pequeño murmullo de la joven blonda, Caine de inmediato acaba abriendo lentamente la puerta de la habitación donde están tanto Hans como Elsa.
De manera sencilla y dejándola entre abierta, la puerta, la chica trigueña en un abrir y cerrar de ojos, termina descubriendo el momento cargado de tensión sexual entre el colorado y la blonda.
Logrando en ese instante, captar el como Hans con su mano en la zona íntima de la blonda, se encuentra acostado en la cama y teniendo a Elsa encima, dándole placer como ningún otro.
Mirando la castaña como los jugos vaginales de Elsa bañan la mano grande del pelirrojo, por un momento la misma castaña acaba fantaseando que es ella la que está siendo complacida de esa forma.
Estando frustrada y decepcionada al saber que Jack no le da esa satisfacción que tanto desea en sus momentos íntimos e inolvidables, al final termina volviendo a su habitación asignada por el hombre que anhela.
En tanto se recuesta y siente a Jack rodearla con sus brazos mientras se encuentra dormido, Caine inmediatamente lo termina empujando y mientras acaba abrazándose ella misma.
Lamentando que Jack sea un inútil.
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Siendo de madrugada aún, al cabo de un rato, Jack acaba despertando.
Una vez que se despierta y se acaba sentando en la cama, Jack, al instante termina observando a su compañera dormida.
Enterneciéndose en lo hermosa que se ve dormida, Jack al instante deja de lado sus miradas a la chica y sin más se termina dirigiendo hacia la puerta.
Al salir del pequeño cuarto asignado, y dispuesto a ir por un vaso de agua para colmar los nervios, Jack se termina encontrando con Elsa.
Está vez la logra mirar con lujo de detalle y ya no más con su traje elegante, sino en ropa íntima femenina y para dormir, pues todo lo que fue el día la había visto sin ningún cambio de ropa.
Al notarla escuchando música en su walkman y bebiendo algo de agua, Jack de inmediato la termina saludando sutilmente.
Correspondiéndole con un gesto cordial, Elsa sin más procede a tomar la palabra – Veo que no puedes dormir– siendo completamente sincero en lo dicho por la joven blonda, Jack le dice con simpleza – A veces por el espasmo y la adrenalina, es complicado–.
Afirmándole plenamente en lo respondido, Elsa le dice – Entiendo…– agregando mientras está dispuesta a volver a su habitación, a lado y en compañía de Hans – Cuando me es imposible dormir, casi siempre salgo a dar una vuelta por Vice City o me pongo a escuchar mi walkman, o incluso me pongo a leer el libro de la letra marrón–.
Comprendiendo enteramente lo expresado por la joven, Jack le contesta con algo de incomodidad – Creo que entiendo–.
Mientras levemente comienza a rascarse su cabeza, Elsa le informa con algo de cansancio – Bien, creo que me tengo que ir, Jack–.
Teniendo en mente ese vaso de agua, Jack pasa cerca de la joven, y está a su vez también trata de irse.
Mientras ambos se concentran en algo claro y conciso (Elsa en volver con Hans, y Jack en tomar su tan ansiado vaso de agua), sin siquiera poder evitarlo, terminan chocando, uno contra el otro.
Quedando de enfrente y mirándose de forma espontánea e incómoda, Elsa acaba sin siquiera dudarlo, exclamando levemente y algo aturdida, el nombre del chico – ¡Jack!– esté a su vez también termina exclamando de igual forma el nombre de la joven – ¡Elsa!–.
En tanto quedan cerca el uno del otro y empezando a sentir sus respiraciones; como estás empiezan a agitarse, Jack lentamente comienza a acercarla más a la joven platinada, a su cuerpo.
Por otro lado y sintiendo algo de Jack, que le dice que él es auténtico para ella, Elsa sin pensarlo demasiado, lentamente termina uniendo sus labios con los de Jack.
Ansioso el peliblanco en tener a Elsa en todo momento, decide fortalecer ese beso y volverlo lo más apasionado posible.
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En la habitación asignada…
Incapaz de mantener el sueño en su pequeño cuerpo atractivo y moribundo, Caine al instante acaba despertando de su lapso de sueño.
Dándose cuenta de que Jack no se encuentra con ella, la castaña rápidamente decide levantarse de manera espontánea de la cama.
Dispuesta a no levantar la voz y no alarmar a Hans ni a Elsa, la joven castaña rápidamente acaba abandonando la habitación asignada.
Al no ver ninguna muestra de Jack por ningún lado, inicia la joven, su búsqueda por una pequeña parte del pequeño navío.
Mientras busca a Jack, de un momento a otro, lo escucha a esté decir una confesión – Creo que te amo, Elsa– y también escucha a la aludida corresponderle con – Y yo a ti, Jack… Tócame–.
Teniendo en claro que Jack está con Elsa, Caine de inmediato no desaprovecha su idea y oportunidad de ir a ver a Hans.
Sabiendo que Jack se está deleitando con Elsa, la joven castaña sonríe con maldad y sin más, termina entrando a la habitación de Hans, con muchísima cautela.
En tanto logra entrar y consigue cerrar la puerta del cuarto, Caine al instante se termina dirigiendo en dirección a la cama donde yace acostado Hans.
Mientras camina lentamente y con pasos firmes, la joven castaña rápidamente acaba subiéndose arriba de la cama y arriba de Hans.
Creyendo este último que se trata de Elsa, en un acto inconsciente de sueño le dice a Caine – Elsa, gatita…–.
Causándole algo de gracia el hecho de que Hans la acabe llamando así, Caine en ese instante y sin pensarlo demasiado, le acaba dando un beso dulce en sus labios algo húmedos y abiertos al torpe y dormido pelirrojo.
Sintiendo la boca de la chica en sus labios, Hans no termina reconociendo el sabor a fresas característico de Elsa, por lo cual supone y da justo en el blanco de que no se trata de la joven.
Al darse cuenta de que no es Elsa (dándose cuenta de que los labios tienen un sabor entre mezclado con vainilla y chocolate), Hans se acaba despertando algo molesto.
– ¿Caine? ¿Qué demonios?– acaba exclamando el pelirrojo al ver a la susodicha muchacha encima de él.
Mostrándose completamente dispuesta a complacerlo como no lo haría Elsa, la misma castaña acaba quitándose su pequeña camisa y su sostén, revelándole sus redondos y atractivos pechos.
– Hazme rogar como a Elsa– le termina pidiendo con seducción, la joven muchacha al atractivo muchacho.
Sonrojándose al verla desnuda en gran medida en parte de su torso, Hans le confiesa con algo de nervios – Oh, creo que… ¿Sabes? Me gustas…– siendo una chica dulce y dispuesta a complacerlo a Hans como es debido, le replica al igual que él – Tú también me gustas mucho, Hansy–.
Dejándose tocar de una vez, Hans empieza con el acto sobre el cuerpo de la muchacha.
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En tanto Caine había entrado a la habitación de Hans, para estar a su lado, Jack por otra parte no dejaba de besar a la joven blonda como si fuera una golosina.
Una golosina tan delicada y dulce.
Justamente los cuatro empezaron con el acto de amor verdadero.
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Hans y Caine.
Cayendo de golpe en la cama, la hermosa chica.
Producto de que Hans se reincorporó y la tiró sobre las mantas de la cama; en ese preciso momento el mencionado pelirrojo se pone cerca de la joven castaña.
Jadeando aceleradamente y repasando con la yema de sus dedos, los pechos, vientre y ombligo de la joven, Hans de inmediato procede a tomar las pequeñas cuerdas que mantienen en su lugar, las bragas de la joven.
Jack y Elsa.
Tomando el control y siendo quién quiere dominar el momento, Jack lentamente y en su posición, de inmediato procede a inclinarse delante de la joven.
Asimismo procede a bajarle con sus dos manos sus bragas a la joven blonda.
Mordiéndose está última su labio inferior ante lo que le espera en cuanto a placer.
Hans y Caine.
Una vez que le retira con suavidad y confianza las bragas de terciopelo a la joven castaña, Hans al instante procede a acercar su rostro; más en específico su boca.
Desplegando su punta de su órgano gustativo, inmediatamente, Hans acaba iniciando con el acto placentero.
Empezando en ese justo momento con el deleite de lamer y comer la zona íntima de la chica.
Presenciando por otro lado, la joven, la excitante lengua moverse rápidamente y de arriba hacia abajo, la misma chica empieza a gritar con demasiada rapidez y excitación, y asimismo, comienza de manera repentina e incontrolable a derramar sus jugos vaginales sobre la boca de Hans.
Jack y Elsa.
Acercando las piernas de la joven y posicionando su rostro; en específico su boca, Jack al instante acaba dándole el mismo placer que Hans le está dando a la joven castaña, pero en este caso, Jack se lo da a Elsa.
Teniéndola completamente de pie y sonrojándose la misma muchacha por el paladar y la palpitante lengua de Jack moverse rápidamente, Elsa inmediatamente y sin siquiera poder contenerse acaba gritando tan fuerte, al punto de saber que la sensación que Jack le está dando, es como ninguna otra.
Incluso agarrándolo al muchacho de su cabellera en ese momento e incapaz de soltarlo.
Elsa empieza a tener múltiples orgasmos en la boca de Jack.
Hans y Caine.
Decidido en hacerla gritar cada vez más, Hans en ese instante se le ocurre introducir su mano en medio de su serpenteante lengua.
Introduciéndole dos dedos al sexo de la chica y haciéndola jadear con más fuerza y más ruido, y mientras asimismo se aferra la misma chica a las sábanas de la cama.
Jack y Elsa.
Casi débil de mantenerse estable y/o parada; en ese preciso momento, Elsa empieza a sentirse como una muñeca de trapo.
Incapaz de poder estar unos cuantos segundos más de pie, la joven platinada irremediablemente acaba pegando más gritos por la tremenda sensación que termina sintiendo en su cavidad fogosa.
Hans y Caine.
Casi lista para un movimiento final, Caine al instante acaba moviéndose rápido en la boca de Hans, y dando una señal de que está cerca de acabar de una vez y por todas, en la boca de Hans.
Jack y Elsa.
Incapaz de contener el sudor que recorre su cuerpo, Elsa finalmente hace que Jack, le de con todo en el sitio.
Todo con el fin de descargarse.
Elsa y Caine.
Ambas chicas y cada una en distintas partes del navío, terminan descargando finalmente sus jugos sobre las bocas de los apuestos muchachos.
Una vez que consiguen derramarse en el paladar de sus chicos, ambas chicas comienzan con el acto del control y la estabilidad.
Hans y Caine.
Finalizando por fin en satisfacer la zona íntima de la hermosa castaña, Hans finalmente se posiciona cerca de la mencionada joven y sin más, la acaba mirando cara a cara.
En tanto la mira y la nota algo acalorada por lo acontecido, la misma chica le comenta con cansancio – Mee… Gustó mucho–.
Dedicándole una sonrisa ladina a la joven castaña, Hans finalmente se acomoda cerca de la parte íntima de la mencionada joven.
Mientras se consigue bajar su short y mostrar sin ningún preámbulo, su enorme virilidad.
Hans logra rozar parte de la pierna desnuda de la joven.
Decidido en unirse a la joven en un acto de amor sin igual, Hans empieza a rozar su miembro en la entrada de la chica.
Desprendiendo su glande del pelirrojo, en ese momento, bastante líquido pre seminal sobre la vagina de la chica.
Jack y Elsa.
Poniéndose de pie y enfrente de la joven blonda, Jack rápidamente procede a bajarse su short de mezclilla que recubren su virilidad masculina.
Deseoso de entrar de una vez y por todas en la zona íntima y pequeña de la joven platinada, Jack le acaba levantando una de sus piernas perfectas y sensuales a la joven, mientras se acomoda cada vez más.
Tomando en su mano libre, su miembro viril, Jack comienza a hacer círculos alrededor de la zona femenina de la joven blonda, liberando así, algo de líquido pre seminal.
– Jackson…– termina diciendo deliberadamente la joven al empezar a sentir en su zona baja, el pene de Jack, hacerle pequeños círculos en la zona fogosa.
Hans y Jack.
Decididos en entrar de una vez y por todas en la entrada fogosa de cada una de sus chicas, los dos chicos estando cada uno en su lado con sus acompañantes, les acaban confesando finalmente y mientras lentamente van abriéndose paso en la parte recóndita de las dos chicas, lo siguiente – Esto nos unirá más…–.
Hans.
Mientras mantiene sus labios cerca de los de la joven castaña, el apuesto pelirrojo le termina confesando con más anhelo y sin nada que le impida demostrarle lo mucho que ahora la ama, un – Te amo, mi amor. Mi dulce muñequita–.
Jack.
Asimismo, Jack hace lo propio con Elsa y mientras siente la respiración de esta última, cerca de sus labios, le confiesa lo mucho que también ahora la desea – Te amo demasiado. Mi copito de nieve, mi dulce gatita–.
Hans y Caine.
Dándole un beso, finalmente, Hans acaba entrando en la zona íntima de la muchacha y mientras está última lo termina rodeando con sus esbeltas y hermosas piernas.
Dispuesta la joven a recibir una y otra vez esas merecidas estocadas producto del amor de ambos.
Consagrando así su amor.
Jack y Elsa.
Incapaz de separarla de su cuerpo y más sabiendo que la ama, Jack vuelve a besarla apasionadamente a la hermosa y perfecta blonda, y en tanto consigue entrar en la zona húmeda e íntima de está última.
Moviéndose la misma joven a la par del muchacho, y cabalgando una y otra vez la hombría de este último.
Consagrando así también, su amor.
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Mucho tiempo después…
Teniendo Hans y Caine varios encuentros íntimos, y asimismo, Jack y Elsa, también.
Finalmente los chicos se confiesan lo mucho que ahora serán y son felices con quiénes en verdad quieren y desean estar; sin nada que les impida estar juntos.
Terminando así este fic.
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Notas del autor:
Hola, lector, nuevamente con ustedes. Les traigo mis últimos fics de esté 2021.
Originalmente iba a hacer un fic especial para esté día, pero el tiempo no me lo permitió, además de que estaba ajetreado en muchas cosas y actividades.
Bien, los cambios:
Primero: inicialmente, este Fanfic era un Helsa, pero luego me pregunté, ¿Y si Jack llegará y le quitará el noviazgo a Hans, y asimismo, Caine llegará y se lo quitará a Elsa?
Y segundo: Este fic concluía con Hans, Caine, Jack y Elsa, en una pequeña fiesta donde las dos chicas confirmaban sus inevitables embarazos, pero se me hizo algo forzado, así que pues decidí concluirlo pero ya.
Y bueno, pasemos al siguiente fic.
