¡Nos volvemos a ver un día más con otro capítulo!

Quiero avisar que se ha cumplido una de las metas, y nuevamente fue bastante rápido. Creo que ya no se verán capítulos dobles muy seguidos, porque ahora los objetivos quedaron bastante alejados:

Wattpad: 15.803/20.000 lecturas. 1762/2000 estrellas.

FanFiction: 152/200 favoritos. 157/200 seguidores. 172.888/200.000 palabras.

*Recuerden que cumpliendo uno de estos objetivos, significa un capitulo doble. Puede haber hasta capítulos triples o cuádruples si se acumulan los objetivos cumplidos.*

Antes de comenzar, me gustaría contestar algunas reviews:

Camilo Navas: Me alegra que te haya gustado el pasado de Penemue. Todavía hay un par de cosas que Issei no sabe, pero se enterará poco después de que termine este arco. Tiene que ver con su posición en el cielo. Era más importante de lo que cualquiera pensaría. Aunque primero se viene la charla que tendrá con Tiamat sobre ese "pequeño asunto" que habló con Tannin en el capítulo anterior.

Kamishiro Ryuu: Por lo visto, eres otra persona nueva, y son de ese tipo con las que me gusta hablar. Estuve leyendo tus críticas, y es bastante cierto que no tiene ni un sentido que Raiser no haya intentado acelerar la boda, aunque si lo hubiera intentado, Sirzechs hubiera creado alguna excusa para no adelantarla tanto, ya que todo el plan de la derrota de Raiser fue armado por él. Ahora, eso no quita para nada que haya sido bastante extraño que Raiser ni siquiera lo haya propuesto. Viendo a la otra review, me preguntaste si Raiser era más fuerte de lo normal… Sinceramente, no creo haberlo hecho más fuerte, lo que diferencia a los dos Raiser, es que Issei no usó agua bendita ni la cruz, por lo tanto no lo debilitó de ninguna manera. Solamente perdió porque consumió toda su magia incompetentemente. Lo de los Demonios en esos primeros capítulos siempre me pasaba un poco bastante con Rías por dejarme llevar por mi odio personal, finalmente me hicieron darme cuenta de ello y la hice actuar un poco más normal (teniendo en cuenta el hecho de que es un Demonio). Me alegro que estés cansado de los Demonios, ya que es lo que trato de causar cuando tienen sus diálogos, o diferentes relaciones en la trama. Ahora, la última parte con respecto a la salvación de Asia… Issei estaba completamente desesperado, por lo que es imposible que pensara racionalmente en una situación como tal, especialmente si no tuvo ningún tipo de experiencia con la Corrupción Demoniaca anteriormente. Mientras tanto, Ddraig no dijo nada porque sabía que Issei no lo iba a escuchar en esos momentos. Ahora, con la reencarnación de Xenovia, el protagonista está empezando a darse cuenta de ciertas cosas, y no dejara que pase lo mismo de nuevo con un conocido si puede evitarlo, incluso si tiene que desafiar las ordenes de Rías en el proceso. Creo que es cuestión de experiencia, algo que le faltaba en su momento.

Kazuma: No hay ningún problema, y como siempre, gracias por seguir leyéndome! Saludos cordiales para ti también!

Osamadeidarauau: Me alegra que finalmente te haya gustado. Creo que lo que tiene en un principio es que va muy lento, y quizás eso puede aburrir (incluso actualmente con el arco de entrenamiento puede ser denso). Gracias por tus palabras, y me complace saber que te haya gustado el capítulo.

sil-celestion-boos imperial: La idea es que la relación entre los personajes realmente se sienta. Por eso siempre me tomo mucho tiempo para eso en numerosos capítulos. Cada vez que te internas más en las relaciones y la historia de los personajes, los vas queriendo cada vez más, u odiando, depende a qué lado quieras llevar al lector. Me alegra ver que eso esté funcionando a la perfección, y espero poder continuar con el buen trabajo en el futuro. Un abrazo, y gracias!

aNiSh199: Bueno, creo que la parte de la confesión será algo muy emotivo por muchos sentidos. Cada una tendrá su momento amoroso e íntimo con Issei, porque me gustaría que la confesión se haga una por una, para evaluar lo mejor posible la reacción de cada una. Por lo visto, Tiamat te ha gustado bastante jajaja.

Bueno, debo decir que hace mucho tiempo no me tomaba tanto tiempo en contestar tantas reviews. En parte, me pone contento porque indica que está llegando a más gente, o hay personas que dejaron de seguirla y volvieron recientemente (algo entendible, siendo que estuve casi dos meses sin actualizar).

Con este capítulo doble voy a poder dormir tranquilo, ya que podré hacer más de 4 capítulos en menos de 20 días, así que por lo menos ganamos un par de capítulos que se habían perdido por la inactividad.

Creo que ya les di mucha charla, por lo que es hora de comenzar.

Disfruta!

Issei abrió sus ojos lentamente. El castaño no pudo evitar dar un gran bostezo mientras se tallaba los ojos con gran cansancio. Era lo normal, si tenemos en cuenta que se había dormido a las tres de la mañana.

Issei no pudo evitar ensanchar ligeramente sus ojos tras recordar todo lo sucedido ayer. Los hechos volvieron a golpear fuertemente su cabeza al sentir como alguien se estaba abrazando fuertemente a él.

El castaño quitó las sabanas de un movimiento, haciendo que nuevamente los enormes y sedosos mechones de cabellos salieran disparadas alrededor de toda la cama. Aunque esta vez, había una gran diferencia, ya que los cabellos no eran de color celeste, sino de un negro profundo con pequeños reflejos violetas.

Aunque Issei llevaba su ropa, y Penemue tenía puesta un pijama que cubría todo su cuerpo, no pudo evitar sonrojarse al sentir como la mujer lo estaba abrazando con tanta fuerza. Parecía que estaba haciendo todo lo posible para que no se escapara, aunque era obvio que no iba a ir a ningún lado. Issei no pudo evitar desviar su mirada a sus pechos por un corto segundo, ya que no llevaba las vendas puestas, y la parte frontal dejaba un enorme escote a la vista.

Penemue frunció ligeramente el ceño, retirando una mano de la cintura del castaño para cubrirse la boca de su prominente bostezo. Sus ojos se abrieron, revelando ese hermoso brillo carmesí que tenía en ellos, donde ahora parecían estar más preciosos que nunca. Eso era gracias al destello de vigor que desprendían con tanta intensidad, algo que antes no tenía.

Penemue bajó su mirada, viendo que el escote prominente de sus pechos estaba apretando fuertemente el pecho de Issei, algo que era bastante normal, ya que estaba pegado a él.

Al ver su mirada, Issei pensó que se apartaría de inmediato, pero en vez de hacer eso, Penemue volvió a abrazarlo y entrelazó sus piernas con las de él.

"Buenos días." Comentó la Caída con un pequeño sonrojo en su rostro, mientras acurrucaba su cabeza en el cuello del castaño.

Penemue se dejó llevar totalmente por sus emociones, por lo que solo quería estar cerca de Issei en estos momentos, y seguir disfrutando de esa hermosa sensación que brotaba por su pecho. Esa calidez la hizo despertar tan feliz como no hacia hace siglos.

De hecho, nunca se había despertado con esta sensación tan maravillosa anteriormente, y quería asegurarse de que no acabara tan rápido.

"Hum, buenos días." Contestó el castaño, vacilando un poco ante la situación un poco comprometedora. Pero no pensaba quejarse.

Penemue alzó su rostro, entregándole una linda sonrisa entre dientes, algo que tomó por completa sorpresa al castaño.

"Muchas gracias por lo de ayer. Lo digo enserio."

CAPÍTULO 24: EL ANIVERSARIO DE LOS CAÍDOS.

"¿No hay nadie despierto?" Preguntó el castaño en la cocina principal.

Penemue se sentó en la pequeña mesa redonda que había en el centro, mientras colocaba un tablero de ajedrez.

"Es normal que no haya nadie." Contestó la Caída, acomodándose el cabello mojado. "Es muy temprano, y nadie de aquí se caracteriza por tener disciplina." Explicó, haciendo que Issei la mirara con un pequeño sonrojo. Era normal, ya que la mujer seguía con su pijama blanco a pesar de haberse bañado. Por ende, su enorme escote aún estaba presente, y lo peor de todo, es que las pequeñas gotas de agua que caían de su cabella le daba un toque mas seductor.

"Es una lástima, porque este lugar tiene de todo…" Comentó el castaño, sentándose al frente de Penemue mientras veía las numerosas cocinas y artilugios como cafeteras, entre otras cosas.

"Probablemente tengamos tiempo para nosotros hasta el mediodía." Las palabras de la Cadre hicieron que Issei le dirigiera la mirada, viendo que la mujer le estaba entregando una pequeña sonrisa. "¿Qué de gustaría hacer?" Preguntó, comenzando a acomodar sus piezas.

"Hmmm…" El castaño se frotó el cabello mientras imitaba a Penemue. "Después de jugar contigo, me gustaría ver el castillo. No tuve la oportunidad la última vez que vine." El castaño alzó su mirada con una gran sonrisa entre dientes. "Y después, si quieres te puedo ayudar a preparar el almuerzo."

Al escuchar esto, Penemue le entregó una linda sonrisa, asintiendo rápidamente, indicando que le gustaba mucho la idea.

Después de esa pequeña charla, Penemue colocó su última pieza, haciendo que el ambiente cambiara radicalmente. Era como si de la nada estuvieran en medio de una Guerra, y ellos estaban en fuego cruzado.

El juego siguió como siempre. Penemue notó una gran mejoría en la habilidad de Issei para leer las jugadas, pero todavía le faltaba un largo recorrido.

Penemue observó sin decir una palabra como Issei movió un peón hacia el frente, cubriendo al rey para que no se lo matara con la torre.

"¿Ese es el tipo de movimiento qué harías? ¿No te parece un poco cobarde?" Issei no pudo evitar mirarla con confusión, ya que no entendía exactamente a lo que se refería.

La Cadre tan solo tomó a la torre, y eliminó el peón sin más. "Tú eres el Rey. No es correcto que sacrifiques a tu súbditos para sobrevivir más tiempo." Al escuchar esto, Issei fijó la mirada en la parte de su tablero, viendo como numerosas fichas protegían al Rey, al mismo tiempo que estas piezas se protegían entre sí. "Siempre debes pensar detenidamente en cual será tu próxima jugada. No para seguir sobreviviendo, sino para hacer que todos sobrevivan." Comentó, apoyando ambas manos por debajo su mentón. "El Rey que sacrifica a sus compañeros solo para vivir un poco más, es un mal Rey. Es natural que muchos de tus compañeros mueran en una verdadera guerra, pero siempre debes procurar que esas bajas sean las menores posibles."

Issei solo pudo mirarla con gran confusión. "¿Qué es lo que tratas de decirme?"

"Lo que quiero decir es que un buen Rey no es aquel que sacrifica a sus compañeros. Un verdadero Rey es el que analiza detenidamente la situación, busca una solución, e intenta que el bienestar de sus sirvientes siempre este a la par con la victoria de su Reino." Explicó la Cadre, haciendo que una pequeña sonrisa aparecía en su rostro cuando vio que los ojos de Issei brillaron ante la revelación. "Además, la diferencia entre ambos Reyes es crucial por un solo punto…" Comentó, tomando el Rey de Issei con su mano. "El Rey que siempre sacrifique a sus sirvientes para continuar adelante, nunca se fijara en encontrar una solución más amplia. En resumidas cuentas, es muy probable que ese Rey sea un descerebrado y no tenga ni idea lo que signifique la palabra estrategia." Una mirada un tanto divertida adornó el rostro de Penemue. "De momento, eres el Rey Descerebrado."

Al escuchar la última parte, un pequeño tic apareció en la ceja del castaño.

¿Había dicho todo eso solo para molestarlo?

¿O es que esas palabras tenían un significado más profundo que no lograba descifrar?

Siendo una pregunta o la otra, Issei sabía que debía enfocarse en una sola cosa: Dejar de ser un descerebrado.

La mirada del castaño se enfocó en sus piezas atentamente, mientras todo a su alrededor se volvió negro, a excepción del tablero. Él se había quedado completamente quieto, pero su mente iba a mil motores por segundo, procesando cada movimiento posible que podía realizar con sus piezas restantes, y también viendo cómo podría llegar a mover Penemue con tales movimientos.

"¿Podría mover mi caballo hacia el frente?"

"¿Y si hago un enroque?"

"¿Tendría posibilidades de un jaque mate si intento avanzar con mis dos caballos y mi torre restante?"

"¿Cómo hago para defender al Rey si es que planeó atacar con gran parte de mis piezas?"

"¿Cómo hago para que esas piezas puedan defenderse entre sí?"

Miles de preguntas comenzaron a llenar la cabeza del castaño.

Penemue se dio cuenta de esto rápidamente, haciendo que una pequeña sonrisa discreta apareciera en su rostro.

"Eso es… Sin dudas, nunca generarás preguntas, y si casi nunca te planteas preguntas, menos preparado estarás para encontrar las respuestas." Pensó, mientras entrecerraba sus ojos levemente. "Piensa, y piensa. No te detengas hasta encontrar las respuestas. Si son negativas, simplemente pregúntate otra posible solución. Tarde o temprano, llegaras a lo que estás buscando…"

Los ojos de Issei brillaron levemente, para luego hacer en enroque.

Penemue observó este movimiento con una pequeña sonrisa.

"Ahora, tu torre está bastante desprotegida. Pero lograste proteger al Rey, al mismo tiempo que no vendiste a tus caballos." Comentó, dando un pequeño suspiro. "Había mejores soluciones…" Declaró, matando a la torre con su reina. "Pero para ser el primer paso, está bastante bien." Concluyó, entregándole una pequeña sonrisa, que el castaño le correspondió al instante.

"Vaya, no me esperaba encontrarlos aquí." Ambos voltearon hacia la dirección de la voz, viendo que se trataba de Azazel.

"Eso deberíamos decir nosotros." Comentó el castaño. "Estoy empezando a sospechar que te estas tomando el entrenamiento de mis compañeros no tan seriamente…" Declaró, entrecerrando sus ojos con sospecha.

"Recuerda que hoy es un día especial para los Caídos, mocoso." Comentó el líder, limpiándose el oído con su dedo meñique. "Como su líder, no puedo faltar a la ceremonia." Explicó, para luego fijar su mirada en Penemue. "Además, estoy aquí porque necesito la ayuda de Penemue."

"¿Día especial?" Se preguntó el castaño, intentando recordar.

"¿Necesitas mi ayuda?" Penemue se levantó de su asiento, mirándolo con una ceja alzada. "¿No puedes convocar los materiales necesarios a través de los círculos mágicos?" Preguntó, haciendo que una sonrisa un tanto nerviosa apareciera en el rostro de Azazel.

"Bueno… El problema es que no puedo invocar dichos materiales, si es que no existen en primer lugar." Explicó, frotándose la nuca.

Al escuchar la respuesta, Penemue puso ambas manos en su cadera y dio un gran suspiro. "Debí imaginármelo… Siempre todo a último minuto."

"Por cierto, ¿conseguiste una pareja?" La pregunta de Azazel hizo que Issei recordara el evento que se festejaba hoy.

Una mirada peligrosa decoró el rostro de la Cadre, indicando que no siguiera hablando, o lo castigaría.

"Hmmm…" Azazel simplemente la miró. "Creo que te perderás otro año más…" Comentó, mirándola con ligera seriedad.

Penemue tan solo miró hacia otro lado, bajando un poco la cabeza.

Azazel y Penemue observaron con ligera extrañeza como Issei se levantó de su asiento, poniéndose en frente de la Cadre.

"Yo iré con ella."

Los ojos de Penemue se abrieron como platos tras escuchar la declaración, mientras que Azazel pestañeo un par de veces, pensando que no había escuchado bien.

Al ver la reacción de ambos, Issei no pudo evitar ponerse un poco nervioso. "Bueno… Si es que ella quiere, y si es que un Demonio puede participar, por supuesto."

"No, claro que puedes participar…" Comentó Azazel, todavía un poco sorprendido. "Pero, no creo que ella…" El Cadre se interrumpió a si mismo cuando vio como Penemue jaló de la manga a Issei con suma timidez.

Simplemente, no podía creer lo que estaba viendo…

Issei volteó su mirada tras sentir que lo estaba llamando, solo para sorprenderse ligeramente cuando Penemue bajó su mirada con un pequeño rubor en su rostro.

El agarre en su manga se intensifico, al mismo tiempo que Penemue alzó su mirada para mirarlo directamente a los ojos.

"Enserio… ¿Enserio quieres venir conmigo?" Preguntó, nuevamente desviando su mirada al no poder sostener el contacto visual.

Al ver como estaba actuando, Issei tan solo pudo pensar que se veía muy linda. Esta faceta era nueva en ella, y tenía que decir que le gustaba bastante.

"¡Por supuesto!" Exclamó, entregándole una gran sonrisa entre dientes.

Al escuchar la respuesta, Penemue le miró, entregándole una pequeña, pero linda sonrisa. "Gracias…" Penemue le hizo saber cuan agradecida estaba, cuando sintió como el agarre en su manga se intensifico aún más.

Azazel tan solo pudo mirar esto con los ojos bien abiertos.

"Ella no actuaba así desde…" Pensó con gran incredulidad, para luego esbozar una gran sonrisa. "En serio… Ese mocoso tiene más potencial de lo que yo había imaginado. Debería agradecerle por hacer que Penemue volviera a mostrar su cariño, aunque sea a una sola persona."

Los pensamientos de Azazel se vieron interrumpidos cuando Penemue lo tomó de la shukata para arrastrarlo hacia afuera. "Manos a la obra. No podemos perder tiempo." Un brillo lleno de convicción adornó los ojos de Penemue.

"¡Oye, espera!" Exclamó Azazel, mientras era arrastrado por Penemue. "¡¿De dónde sacaste tanta energía?!"

Issei tan solo pudo mirar la escena con una enorme gota de sudor nerviosa.

SALTO DE LINEA.

"¿Cómo me veo, Ddraig?" Preguntó Issei, ajustando su chaqueta negra.

El castaño estaba en la habitación de Penemue, probándose un traje un tanto informal para salir con la Cadre esta noche.

Issei se vio al espejo, viendo que su vestimenta consistía en una ropa completamente negra, a excepción de su camisa, que era de un color blanco.

"*Luces fenomenal, compañero.*" Comentó el dragón a través del guantelete, haciendo un pequeño asentimiento para sí mismo.

"Perfecto." Contestó el castaño con una pequeña sonrisa, para luego mirar hacia la ventana. "Después tendríamos que agradecerle a Azazel por haberme prestado esta ropa. Ya estaba muy nervioso ante la idea de ir a un momento tan importante con mi ropa de la academia." Comentó con leve inquietud, mientras observaba como numerosas luces de colores decoraban al puente, a su vez que muchas barcas decoradas estaban entrando a la cueva. Todo eso solo indicaba que la celebración estaba a punto de comenzar.

Issei escuchó como alguien tocó la puerta, por lo que se dio media vuelta para recibir a la persona. "Si buscas a Penemue, ella está haciendo los últimos preparativos para…" La voz del castaño se hizo cada vez más inaudible, ya que dicha persona había entrado a la habitación.

No era nada más ni nada menos que Penemue. Ella lucia mucho más hermosa de lo normal, ya que llevaba un traje de sirvienta, algo que le fue imposible pasar desapercibido para Issei.

Penemue lo miró fijamente y entrelazó las manos por debajo de sus pechos, dándole un aspecto aún más adorable.

"¿Te gusta?" La pregunta hizo que Issei despertara y dejara de observarla tan fijamente.

"No-no sabía que vendrías con un traje de sirvienta…" Comentó el castaño, frotándose el cabello mientras un pequeño sonrojo decoraba su rostro. "Te queda muy bien." Finalizó, entregándole un tono con completa sinceridad.

Esto hizo que Penemue se pusiera contenta, y no le molesto demostrárselo abiertamente.

"Hace un tiempo me dijiste que un traje de sirvienta me quedaría bastante bien." Comentó, acercándose a él para tomarle de la mano.

"¿Se acordó de eso?" Pensó el castaño con ligera sorpresa en su mirada.

"Vamos." Ordenó la Cadre con un dulce tono, entregándole una sonrisa.

Issei tan solo pudo mirarla con aun más sorpresa por su actitud tan animada. Finalmente, le correspondió esa actitud, aferrando su mano con más fuerza mientras la seguía con alegría.

Unos minutos más tarde…

"¿Este es el lugar?" Issei le preguntó a Azazel, recibiendo un asentimiento por parte de este. "Todo está completamente oscuro…" Comentó mientras entrecerraba sus ojos para intentar distinguir algo.

"Esa es la idea." Azazel lo empujó hacia dentro de la barca con forma de cisne, cayendo al lado de Penemue. "Que tengan un buen viaje." Comentó el líder con un leve tono juguetón, mientras se iba a sentarse en una de las barcas traseras.

"Tenemos suerte de ser los primeros." Declaró Penemue, haciendo que Issei la mirara con extrañeza. "Al salir de la cueva, podremos ver y escuchar cómo se activan los fuegos artificiales."

Aunque no podía verla, Issei estaba seguro que Penemue se encontraba muy emocionada. Probablemente, al ver esto siempre desde su habitación le haya dolido un poco, sin importar cuan fría era respecto a este tipo de asuntos. Un milenio de sufrimiento es difícil afrontar para cualquiera, y el castaño sabía muy bien sobre ese tipo de cosas, ya que conocía a Tiamat (aunque en el caso de la dragona, fueron casi dos milenios).

Finalmente, el cisne comenzó a movilizarse, haciendo que Issei se pusiera ligeramente emocionado. Nunca había participado en un evento como tal, pero siempre vio algunos que lo pasaban por la TV, y parecían entretenidos.

El castaño espero ansiosamente, hasta que finalmente la salida de la cueva comenzó a vislumbrarse.

De la nada, numerosas luces se encendieron, cegando por completo al protagonista por unos pocos segundos.

Issei abrió sus ojos grandes al sentir como una gran ventisca recorrió por su cabello. Sus ojos finalmente se adaptaron a las luces colgantes, al mismo tiempo que numerosos fuegos artificiales comenzaban a reventar en el cielo justo por encima del castillo, dando una imagen colorida alucinante.

"¡Asombroso…!" Fue lo único que pudo pensar el castaño, mirando el juego de luces con los ojos bien abiertos.

Su atención fue llevada a otro lado cuando sintió como Penemue le jaló de la manga tímidamente.

El castaño se volteó para mirarla, y en ese momento…

En ese simple momento…

Él había sentido que se había parado el tiempo…

La sonrisa de Penemue...

Su cabello agitándose con completa libertad...

Sus ojos carmesí brillando intensamente en la luz de la noche con gran alegría…

Ella era…

Ella era simplemente hermosa…

Ambos entrelazaron sus manos sin siquiera darse cuenta, dejándose llevar totalmente por el bello momento que estaban viviendo ahora mismo.

En vez de prestar atención a los fuegos artificiales, se estuvieron mirando el uno al otro en todo momento, como si uno fuera la atracción más preciosa a la vista para el otro.

Los dos solo deseaban que este momento tan preciado durara para siempre…

SALTO DE LINEA.

"A sido muy divertido…" Declaró Penemue con una pequeña sonrisa.

Issei tan solo asintió completamente de acuerdo, mientras subían las escaleras, juntos.

Ellos seguían agarrados de las manos. A estas instancias, ya debieron darse cuenta, pero parecía que ninguno de los dos se sentía incómodo ante el contacto del otro. Es más, ambos se sentían realmente bien con eso.

Como aun la fiesta seguía vigente, la gran mayoría de Caídos se encontraban afuera, por lo que no se cruzaron con ninguno.

Finalmente, ambos se detuvieron en frente de la habitación de Penemue.

"Mañana a la tarde me gustaría empezar a hacer los preparativos para tu entrenamiento. Necesito hablar con Tiamat y Tannin, así que iré después del almuerzo." Comentó la Cadre, recibiendo un asentimiento por parte de Issei.

Justo cuando el castaño estaba a punto de despedirse, pudo sentir como Penemue apretó aún más el agarre en su mano.

"Me… Me gustaría que te quedaras conmigo otra noche, por favor." Penemue bajó un poco su cabeza con un leve sonrojo, sorprendiendo a Issei por la propuesta.

"Me encantaría." Comentó el castaño, recibiendo una sonrisa por parte de la Cadre.

Issei se sentó en la cama y miro hacia otro lado con ligera incomodidad cuando escuchó como Penemue comenzó a quitarse la ropa.

"Me gustaría que el próximo año también vayamos juntos." Comentó la Cadre, haciendo que Issei la mirara de reojo por un segundo.

Él pudo ver la espalda desnuda de Penemue mientras se colocaba su pijama blanco, al mismo tiempo que llevaba únicamente unas bragas de encaje negras.

"¡S-sí!" Tartamudeó, sin poder evitar sonrojarse y maldecirse por voltear la mirada sin pensarlo muy bien.

"¿Por qué te pones nervioso?" Preguntó Penemue con una pizca de gracia, terminándose de colocar el pijama, y sentándose en la cama.

Issei tomo esto como la luz verde para voltear la mirada.

"Lo siento, no puedo evitarlo…" Comentó el castaño mientras se frotaba la mejilla con un dedo.

"Solo bromeaba." Dijo la Cadre con un tono burlón, haciendo que Issei le entregara un pequeño puchero.

Sin siquiera darle tiempo para que le reprochara algo, Penemue se abalanzó encima de él, dándole un gran abrazo. Ella se acurrucó en Issei al instante, para luego darle un beso en la frente.

"Este día ha sido magnifico." Comentó la Cadre, tomándolo por las mejillas y mirándolo fijamente. "Todo te lo debo a ti. Por eso, esta noche no te dejaré ir. Esta noche, será solo para nosotros dos." Concluyó, dándole otro fuerte abrazo, está vez rodeando sus brazos en el cuello del castaño y apretujándolo con mucho cariño.

Las piernas de ambos no tardaron en entrelazarse entre sí, haciendo que los pies de Penemue se retorcían con gran felicidad.

"No tengo pensado ir a ninguna parte." Le contestó el castaño, correspondiendo el abrazo al instante, al mismo tiempo que aprovechaba para acariciar su cabello.

Al sentir esto, Penemue comenzó a acariciar la espalda de Issei con sus manos.

Ambos se sentían increíbles con el tacto tan directo. Después de todo, ese contacto algo indiscreto hacia que sus pechos se calentaran incluso más de lo que ya estaban anteriormente. Sabían que ese calor era una simple sensación, que no era real. Pero, esa sensación de sus pechos ardiendo con cada sentimiento amoroso se sentía demasiado genial para dejarlo. Era tan genial, que podían sentir a la perfección como los latidos del otro comenzaban a acelerarse lentamente por culpa de todas las emociones encontradas.

Si, una sensación realmente reconfortante…

Una sensación única…

Una sensación única, que solamente puede producirla esa persona especial…

SALTO DE LINEA.

Después de haber dormido dos días con ella, Issei comenzó a pensar que podría acostumbrarse a esto. Después de todo, era bastante agradable dormir junto a la Caída, y era algo que no podía negar.

De hecho, era tan así que ambos se despertaron bastante temprano, y aun así se quedaron en la cama, ya que se sentían demasiado bien como para levantarse. Además, el hecho de que sus cuerpos siempre amanecieran tan pegados tampoco ayudaba a que les diera ganas de levantarse.

Desafortunadamente para ambos, el deber siempre llama tarde o temprano. Penemue tuvo que levantarse a regañadientes para continuar con su trabajo que había dejado un poco tirado el día de ayer, mientras que Issei decidió dar un pequeño paseo con Azazel, que aun seguía estando en Grigori. El mencionado le ofreció un recorrido por todo el castillo.

Issei ya tenía una buena imagen de Azazel desde aquella vez que él lo defendió de los demás Cadres, pero logró impresionarse aún más con las charlas tan rutinarias y poco formales, incluso un tanto elevadas de tono, que a veces comentaba. De momento no le caía tan bien como Penemue, pero demostró ser un Caído bastante agradable. El hecho de que él sería el que comandaría el grupo Gremory a partir de ahora, solo le hacía pensar que probablemente se harían muy amigos en el futuro.

Cuando se terminó la larga charla con Azazel, Issei fue en donde Penemue, viendo que ya lo estaba esperando para hacer la única practica de cocina que podrían hacer en mucho tiempo.

Y así, es como llegaron a esta situación…

Una situación un tanto delicada para Penemue…

La Caída intentó poner un par de papas en una hoya que aun ni siquiera había hervido el agua, haciendo que el castaño la detuviera al instante.

"Primero tienes que hervir el agua." Comentó rápidamente, para luego mirar hacia la sartén. "El aceite ya está humeando desde hace varios segundos, tienes que apresurarte a poner la carne, a menos que quieras morirte intoxicada." El castaño volvió a detenerla rápidamente. "¡No lo hagas con tus manos mojadas! ¡Podrías prender fuego toda la maldita cocina!" Exclamó el castaño con gran susto.

Penemue colocó su mano en su pecho al instante, mientras un sudor frio y una mirada que reflejaba demasiada inquietud se vislumbraba en su rostro. Por suerte para ella, Issei había captado su expresión al instante.

"Está siendo completamente abrumada…" Pensó el castaño, para luego negar con la cabeza con una pequeña sonrisa.

Penemue pestañeó con ligera confusión cuando Issei se posó detrás de ella. La Caída lo miró intensamente, indicando que buscaba una respuesta.

Esa respuesta llegó en forma de un pequeño quejido de su parte cuando Issei se pegó a su cuerpo y le tomó ambas manos, comenzando a mostrarle el camino que debía seguir.

Penemue observó todos los movimientos con un enorme sonrojo, que se intensificaba cada vez más al sentir como la respiración del castaño pegaba sobre su cuello.

Issei comenzó a controlarla como si fuera un robot, poniendo todo en orden. Lo único que le faltaba era poner la hoya en el fuego.

Desafortunadamente, Penemue se dejó llevar por la situación tan abrumadora, haciendo que sus manos resbalaran en las manijas, y como consecuencia, la hoya cayó al suelo y mojó un poco a los dos.

"¡L-lo siento!" Penemue se disculpó, agachándose rápidamente para tomar la hoya.

"No te preocupes. Tienes que relajarte." Comentó el castaño, mientras hacía lo mismo.

La mano de ambos chocó contra la misma manija, haciendo que los dos levantaran su cabeza para mirar al otro.

Eso solo desencadenó una situación un tanto delirante para ambos…

Al levantar la cabeza, ambos se sorprendieron inmensamente al tenerse cerca. MUY cerca.

De hecho, estaban tan cerca que sus labios se estaban rozando.

Un pequeño sonrojo apareció en el rostro de ambos, mientras que parecían no poder parar de mirarse profundamente.

En vez de separarse, ambos continuaron agachados exactamente en la misma posición, sin hacer ningún movimiento.

De alguna forma, sus manos que sostenía la hoya terminaron por entrelazarse.

El silencio adornó la habitación, al mismo tiempo que Penemue cerró sus ojos lentamente mientras ese pequeño rubor en su rostro se intensificaba al compás del aumento de los latidos de su corazón.

"Chicos, yo ya volveré. Recuerden que aún tenemos 27 días para la reconstrucción de la Academia." La voz de Azazel que provino desde afuera de la cocina hizo que ambos despertaran de su transe.

Rápidamente se levantaron y pusieron la hoya en su lugar.

"¡No te preocupes!" Gritó Issei, acercándose a la puerta. "¡Nos haremos algo de comer aquí y volveremos!"

Penemue tan solo se dignó a llenar la hoya sin decir ni una palabra. Ella se tocó los labios por un corto segundo, para después continuar con normalidad.

¡FINAL DE LA PRIMERA PARTE!

En la siguiente verán un pequeño pleito entre Penemue y Tiamat, y la última parte del entrenamiento. Como ya formalicé casi toda la relación de Issei y Penemue (todavía quedan pequeñas y Muy importantes cosas que se irán mostrando a lo largo de toda la historia), ahora me queda hacer una especie de Time Skip raro como lo hice con el anterior entrenamiento largo, así terminará rápido en el siguiente capítulo.

Para ser sincero, voy un poco atrasado con esto, así que lo más probable es que el capítulo no salga mañana, sino dentro de 2 días.