¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
Me gustaría dejar la lista de objetivos, antes de comenzar con las reviews:
Wattpad: 23.649/25.000 lecturas. 2936/3000 estrellas.
FanFiction: 170/200 favoritos. 178/200 seguidores. 208.862/210.000 palabras.
*Recuerden que cumpliendo uno de estos objetivos, significa un capitulo doble. Puede haber hasta capítulos triples o cuádruples si se acumulan los objetivos cumplidos.*
Ahora, pasemos con las reviews:
Carlos29: Muchas gracias, me alegra bastante que te haya gustado el anterior capítulo. Espero que este también logre ser de tu agrado. Un saludo!
Angelgrex: Es un honor escuchar que la catalogues como una de las mejores historias que has leído. En cuanto a la confesión de Tiamat y Penemue… Solo diré que falta para ello. Todavía deben pasar varias cosas antes de la confesión. Si te sirve de consuelo, puedo decirte que Issei será el que tome la iniciativa en el caso de ellas dos. Con Ross y Ophis, la cosa será diferente.
Kazuma: Muchas gracias por tu comentario. Me alegra mucho que te haya gustado, y espero continuar con el buen trabajo. Un saludo!
Ahora sí, comencemos!
Disfruta!
"Esto realmente me ha servido para una desconexión…" Comentó el castaño, mientras viajaba en su moto de regreso a Kuoh, llevando a sus espaldas a Penemue. "Creo que ha sido un gran día, y realmente me siento excelente para continuar con mis entrenamientos." Siguió Issei, esbozando una pequeña sonrisa. "Aunque, aún sigo pensando que me hubiera gustado quedarme más tiempo… juntos. Ha sido bastante agradable estar en la playa contigo." Concluyó el castaño, sorprendiéndose levemente cuando sintió como Penemue lo abrazó por la cintura y junto su cuerpo con el suyo.
"¿Quieres saber cómo me he sentido? O mejor dicho, ¿cómo me siento?" Preguntó la Cadre, recibiendo un rápido asentimiento por parte del castaño.
"Yo siento unos latidos muy fuertes bajo mi piel. Y es mi corazón, que está latiendo con tanta fuerza, porque tú me haces sentir…" Penemue posicionaría su mentón en el hombro del castaño. "…Como si estuviera viva otra vez."
Issei no pudo evitar sonrojarse levemente ante sus palabras, aunque ese sonrojo rápidamente se disipó cuando miró el rostro de la Caída.
Con sus ojos cerrados, y esa hermosa sonrisa en su rostro mientras su largo y sedoso cabello se agitaba ante el viento…
Ella parecía estar tan feliz y relajada, algo que Issei nunca vio en Penemue…
Quizás, realmente le estaba haciendo sentirse viva de nuevo…
Y él no podía estar más que contento por la felicidad de una mujer que admira y quiere tanto…
Si, cada vez deseaba más que ese día único se hubiera podido extender por varios días más…
Y él no era el único que pensaba lo mismo…
CAPÍTULO 29: ¡EL OTRO ALFIL!
Issei y Penemue entraron al viejo edificio de la Academia, para ver como Tiamat parecía estar ojeando el álbum de fotos de Issei con mucha energía, sentada encima del escritorio principal.
"Hola." Issei saludo rápidamente, al mismo tiempo que Penemue alzaba su mano con poca energía, haciendo su típico saludo.
Tiamat bajó el álbum de su rostro, haciendo que tanto Penemue como Issei se quedaran impactados por el gran vigor y la linda sonrisa que desprendía la dragona.
"¡Bienvenidos de vuelta!" Exclamó la dragona con mucha felicidad.
"¿Qué es lo que hiciste este ultimo día?" Preguntó Penemue, sin poder evitar alzar una ceja. "Te vez… revitalizada."
"Sobre lo que hablamos del otro día…" Tiamat ignoró olímpicamente la pregunta de Penemue, haciendo que la Caída enarcara aún más la ceja. "Él se encuentra en la última habitación de la institución. Tiene diversos sellos, pero ya me encargué de destruirlos. Solamente faltan los candados." Explicó la dragona, haciendo que Issei la mirara con gran sorpresa.
"Espera… ¿Me estás diciendo que están encerrando a una persona en el pasillo que me prohibieron transitar?" Preguntó el castaño, impresionado ante la información.
"No es una persona, es un Demonio." Tiamat dejó bien en claro su asco hacia la especie. "Pero, es algo extraño…" Comentó la dragona, bajando levemente la mirada.
"¿De qué extrañeza estamos hablando, exactamente?" Preguntó Penemue, cruzándose de brazos.
"Bueno… Para empezar, su aura demoniaca no es igual a las demás…" Tiamat alzó su mirada, mirando muy seriamente a los dos. "De hecho, no solo es muy diferente, sino que también es casi inexistente. Como si estuviera… averiado, por decirlo de alguna manera."
"Eso explica por qué no pudiste sentir su presencia en todo este tiempo…" Explicó Penemue, frotándose el mentón.
"¿Eso quiere decir qué es potencialmente peligroso?" Preguntó el castaño. "Eso explicaría el motivo de su encierro…"
"No lo creo…" Comentó Tiamat, mirándolo fijamente. "Justamente porque su aura es diferente… No sentía ningún tipo de hostilidad, o malicia prominente de él." Una mirada con una pizca de compresión apareció en el rostro de la dragona. "De hecho, solo sentía que tenía miedo… Miedo de sí mismo."
Issei se frotó la cien ante la información recaudada, preguntándose cuál era el motivo de ocultarle una información tan valiosa. Quizás se estaba metiendo en un gran problema, y realmente aceptaría el castigo si algo malo pasara, pero sabía muy bien que Tiamat no podía estar confundiéndose.
Por esa razón, si las cosas resultaban como él creía, Rías tendría que darle una explicación, y una muy buena, de hecho.
Issei finalmente dejó su molestia de lado, corriendo hacia la habitación misteriosa. "¡Ya vuelvo!" Gritó, dejando a ambas mujeres solas.
Tiamat alzó nuevamente el álbum y continuó mirando las pocas fotos que había allí, algo en lo que Penemue se le unió rápidamente.
"Supongo que estamos pensando lo mismo…" Comentó Penemue, esbozando una sonrisa bastante amorosa en su rostro mientras pasaba un dedo sobre la foto del castaño cuando era pequeño. "Issei de pequeño…"
"¡Si, si!" Tiamat asintió varias veces con gran alegría. "¡Los hijos de Issei serán muy parecidos a ellos!" Exclamó la dragona con mucha felicidad. Ella se abrazó con Penemue con suma intensidad. "Imagínate si tuviéramos…" Las palabras de Tiamat se detuvieron cuando diferentes pensamientos de ambas mujeres se sincronizaron, cuidando a sus hijos pequeños y abrazándose con el castaño.
De alguna forma, eso hizo que las dos se desilusionaran un poco…
Tiamat se separó de Penemue, bajando su mirada con cierto dolor. "Lo siento…"
"Descuida." Contestó la Cadre, entregándole una pequeña sonrisa. "Creo que todo el mundo necesita de los sueños para ser más feliz, aunque no puedan cumplirse."
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Tiamat tras lo escuchado, para luego mirar una de las fotos. Ella giró la página, viendo la foto en donde ella y Penemue aparecían junto al amor de su vida, festejando su cumpleaños.
Ajeno a toda la charla entre las dos mujeres enamoradas, Issei llegó a la habitación encadenada, preparándose para destrozar los candados. El castaño no pudo evitar sorprenderse cuando dichas cadenas eran mucho más resistente de lo que aparentaban.
"*Son cadenas mágicas. Es un tipo de sello, uno de los más simples y débiles.*" Comentó Ddraig a través del guantelete. "*Aunque sean los más débiles, necesitas una gran cantidad de poder para romperlas. Por suerte, tu entrenamiento ha hecho que el poder y el dominio sobre tu Balance Breaker sean casi perfectos. Es hora de poner el entrenamiento a prueba.*" Finalizó, con cierta emoción en sus palabras finales.
Issei activó su Balance Breaker, y los aumentos comenzaron a brillar silenciosamente en la gema de su guantelete a una velocidad impresionante, haciendo que el mismo castaño pestañeara en total sorpresa ante el aumento de poder tan dinámico.
La gema terminó de parpadear en pocos segundos, indicando que el dominio sobre su Sacred Gear también se había incrementado notoriamente, haciendo que los aumentos sean muchos más rápidos.
"Sorprendente…" Pensó el castaño, apretando su puño. "Siento que soy el doble de fuerte que el mes anterior, incluso un poco más…"
"*No es solo eso.*" Comentó Ddraig rápidamente, haciendo que el castaño mirara su guantelete. "*En tu entrenamiento, doblaste la cantidad de tus reservas mágicas. Ahora, con un límite de aumentos mucho más elevado, y el control sobre tu Balance Breaker, estimo que el tiempo en batalla del Balance Breaker incrementó de 8 minutos a más de 20 horas, mientras no malgastes tu magia, claro está.*"
"Eso quiere decir que, ahora yo podría provechar la extensión de las batallas, y no sería un punto negativo para mí nunca más…" Comentó el castaño, sin poder evitar sonreír ante lo escuchado.
"*Veo que lo entendiste rápido.*" Comentó Ddraig con un tono orgulloso, para después ponerse serio. "*Ahora, concéntrate en abrir esa puerta… Y prepararte, por si las dudas…*" Issei tan solo asintió ante la advertencia de su inquilino y la tomó rápidamente. Su postura firme y tensa era una prueba de ello.
Issei tomó la cadena, y se quedó mirando a las puertas unos pocos segundos, hasta que finalmente las arrancó de un segundo al otro, haciendo que una ventisca gigantesca se creara en el pasillo, que hizo vibrar los vidrios.
El castaño abrió lentamente la puerta, sin siquiera hacer el mínimo ruido, viendo que estaba todo bastante obscuro, pero gracias a su visión demoniaca podía presenciar la habitación.
"¿Es un dormitorio?" No pudo evitar pensar al ver los decorativos. El lugar se veía un tanto gótico, lo que le hizo tener un pequeño escalofrió, que solamente se intensificó aún más cuando escuchó una voz provenir de la nada.
"Uh, parece que hoy hay mucho viento…"
Issei giró su cabeza en varias direcciones frenéticamente, intentando encontrar el origen de la voz.
"Bueno, no es algo que me importe realmente." La voz sonaba algo tenebrosa y con un poco de eco, y eso mismo hizo que Issei se pusiera en alerta. "Este tipo es mucho más duro de lo que pensé…"
En esta ocasión, el castaño pudo distinguir la dirección de la voz, fijando su mirada en una pequeña caja.
"¿Está ahí dentro?" Se preguntó internamente, para después escuchar diferentes botones. "¿Está jugando en una consola?" Se volvió a preguntar, pensando que una voz tan misteriosa y siniestra no le pega nada jugar ese tipo de juegos.
Aun así, el castaño no se confió, por lo que se acercó lentamente a la caja, para después acercar su mano con la misma lentitud. El sudor comenzó a caer sobre su rostro mientras escuchaba diferentes murmullos y como los botones se presionaban.
Finalmente, Issei quitó la caja de un movimiento, para luego ponerse en postura de combate al instante, esperando cualquier tipo de ataque. Después de un segundo, el castaño no pudo evitar poner cara de palo al ver a un niño rubio un poco más pequeño que él usando ropa de mujer.
Los ojos del niño rápidamente se llenaron de lágrimas, para después dar un fuerte grito y arrojarle la consola a la cara, haciendo que Issei se cayera al suelo tras semejante golpe.
"¡Aléjate, no te acerques!" Gritó, poniéndose en el punto más lejano a él, estando aun dentro del extraño dormitorio.
"¡Oye, tranquilízate!" Contestó el castaño con ligero enojo, mientras se frotaba su rostro rojo. "¡No voy a hacerte daño!"
"¡No es ese el problema!" Al escucharlo, Issei no pudo evitar dar un paso hacia atrás. "¡No quiero hacerte daño!"
"¿Hacerme daño?" Se preguntó el castaño internamente.
"*Si es un Demonio Reencarnado, debe tener una Sacred Gear. Probablemente, no puede controlarla. Será mejor que avancemos con precaución.*" Comentó el dragón con cautela. "*Además, puedo percibir que es un mitad vampiro.*" Agregó Ddraig, haciendo que Issei ensanchara sus ojos con gran incredulidad. "*Tenía entendido que habían desaparecido hace mil años, después de la Gran Guerra. Fue una de las pocas especies que fue exterminada por Trihexa… O eso pensaba...*" Concluyó el dragón, haciendo que Issei se pusiera ligeramente serio.
"Supongo que eso no es importante ahora. El problema es su Sacred Gear, ya que no sé lo que puede hacer." Contestó el castaño, haciendo que el niño se tapara los ojos con sus manos ante la mención de su Sacred Gear.
"Por favor, vete…" Comentó el niño, denotando que su voz sombría solamente se debía porque estaba dentro de una caja. "No quiero lastimarte. No puedo controlarme…"
"¡¿Qué sucedió?!" Penemue llegó corriendo.
"¡Eso es!" Issei chocó su palma con su puño. "¡Tú podrías ayudarnos!"
Al escuchar esto, Penemue no pudo evitar ladear un poco su cabeza y pestañear en confusión, para después mirar al niño, que se volvió a tapar el rostro tras captar la mirada de la Cadre.
"Ya veo…" Comentó Penemue, para después acercarse al niño.
"¡Espera, no vengas!" El rubio agitó frenéticamente sus manos.
A Penemue le importó poco sus advertencias, acercándose a él y tomándole del brazo, haciendo que apretara ligeramente los dientes cuando sintió como todo se volvía más lento, además de que se sentía más pesada. Aun así, el poder que emanó del niño era muy débil para en nivel de la Cadre, por lo que se agachó sin problemas y lo miró cara a cara, haciendo que el rubio se quedara impactado al ver que Penemue apenas parecía verse afectada.
"¿Qué es esto?" Se preguntó el castaño, intentando entrar a la pequeña capsula de color gris que se había formado en la habitación.
"¡No entres!" Exclamó Penemue rápidamente, haciendo que el castaño diera un salto hacia atrás. "Es una especie de control en el tiempo o espacio… O ambos. No te afecta, únicamente si eres lo suficientemente fuerte como para soportarlo." Concluyó, para luego mirar al niño. "¿Cómo te llamas?" La mirada seria y sombría de Penemue hizo que el rubio comenzara a temblar.
"¡Ga-Gasper!" Gritó. "¡Gasper Vladi!"
"¿Los Vladi? Pensé que estaban muertos…" Se preguntó Penemue en voz alta, para luego entregarle una mirada de muerte. "¿Me estás mintiendo?" Gasper pudo sentir como toda su espina dorsal tembló profundamente tras la mirada y el aura de la Cadre.
"¡N-N-No-no!" Apenas pudo hablar el medio vampiro. "¡Lo juro!"
Penemue acercó su rostro al de Gasper, entrecerrando sus ojos con gran sospecha. El niño comenzó a temblar ante la mirada tan intensa. Finalmente, la mirada de Penemue se suavizó notoriamente y lo soltó.
"Eres demasiado miedoso." Concluyó, haciendo que Gasper bajará su cabeza mientras unas lágrimas cómicas amenazaban con despegarse de sus ojos. "De seguro es esa la razón por la que no puedes controlar tu poder." Al escuchar esto, Gasper no pudo evitar mirarla con sorpresa. "Si ni siquiera puedes controlar tus propias emociones, ¿Cómo piensas controlar un poder tan conflictivo?" Preguntó, haciendo que el medio vampiro bajara su cabeza y apretara ligeramente los puños.
Penemue se dio media vuelta y comenzó a irse. "No pienso perder el tiempo con un miedoso." Esto solo hizo que Gasper apretará más fuertemente los puños.
Cuando la Cadre pasó por al lado de Issei, le susurró en un rápido movimiento. "Si aprende como dirigir sus emociones, aprenderá a cómo controlar su poder. Lo amenacé y ridiculicé para ver como fluctuaba su poder, y es extremadamente inestable, no solo por sus emociones, sino por la cantidad absurda de magia que posee. No me extraña que los Demonios se rindieran tan rápido." La Cadre fijó su mirada un corto segundo en Issei. "Pero tú no te rendirás, ¿verdad?" Concluyó dejando al castaño.
"¿Adónde vas?" Preguntó el castaño, viendo como la Cadre alzaba su mano en gesto de saludo.
"Tiamat se fue hace poco porque se habida olvidado de algo en tu casa, y parecía estar bastante nerviosa, aunque trataba de ocultarlo." Comentó, para luego poner sus dos manos en los bolsillos y detenerse al final del pasillo, para entregarle una última mirada. "Iré a ver si necesita algo de ayuda, y después haré mi trabajo. Sabes bien cómo se maneja Grigori." Concluyó, para después irse.
Finalmente, el castaño y Gasper se miraron, haciendo que este último se tapara el rostro con la consola.
"Supongo que este va a ser un día largo…" Pensó el castaño con gran aburrimiento.
Varios minutos más tarde…
Issei descubrió que no era muy difícil entablar una conversación con Gasper, mientras mantuviera la distancia. De hecho, el niño se vio bastante receptivo y recibió con gusto todas las charlas propinadas por el castaño, algo que incluso le sorprendió.
"Hem, señor…" Gasper intentó hablar.
"Issei, Issei Hyoudou." Habló el castaño, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en el medio vampiro.
"Hyoudou, ¿puedo saber por qué quiere ayudarme?" Preguntó bajando un poco la cabeza.
"Bueno, ¿no te has sentido solo todo este tiempo?" Preguntó el castaño, recibiendo una rápida negativa por parte de Gasper.
"¡No lo hago!" Contestó. "Sé que si me quedo aquí, no causaré problemas a los demás…" Contestó, volviendo a bajar la cabeza. "No quiero lastimar a la gente, y la Presidenta dijo que lo único que podía hacer, era quedarme aquí, ya que algo había salido mal con mi Reencarnación, y no tenían la menor idea de cómo ayudarme. Después, pude escuchar a través de la puerta que algo había salido mal, ya que no había cambiado en lo más mínimo, y que seguía siendo un cobarde."
Issei no pudo evitar fruncir el ceño ante esto. "¿Ella le dijo eso?" Pensó, pero rápidamente dejó el tema en un segundo plano. "No importa lo que hayan dicho. Vivir encerrado, no es vivir. Yo también eh estado solo durante mucho tiempo, y por esa razón no te lo recomiendo en lo más mínimo."
"Pero, sería muy egoísta querer estar con otros, mientras los lastimo…" Comentó, bajando nuevamente la cabeza, algo que comenzaba a fastidiar al castaño.
"¿Por lo menos puedes decirme que intentaste controlar los desbordes de tu magia, o siquiera sabes lo que es magia?" Preguntó, para después poner los ojos en blanco al ver la reacción sumamente cobarde de Gasper.
"¡No!" Gritó. "¡La magia me asusta!"
"¿La magia te da miedo?" Preguntó el castaño, recibiendo un rápido asentimiento por parte de Gasper. "Entonces, déjame mostrarte algo genial." Concluyó, haciendo que Gasper lo mirara con gran atención mientras se levantaba.
Issei levantó su mano, creando un orbe de energía violeta. Esto hizo que Gasper lo mirara con gran intriga.
"¿Puedes usar magia sin conjurarla?" Preguntó el medio vampiro, impresionado ante la vista.
"No sé si te diste cuenta, pero cada vez que usabas tu poder, no estabas usando ni un círculo mágico. Digamos que esto es algo parecido, aunque no le estoy brindando la magia a mi Sacred Gear, como lo haces tú." Explicó el castaño, sin poder evitar mirarlo con un poco de envidia. "Sinceramente, me das mucha envidia. Yo tuve que aprender todos los principios de la magia antes de poder utilizarla, porque mis reservas mágicas en aquel entonces eran escasas. Aunque ahora tampoco son la gran cosa…" Finalizó, frotándose el cabello con nerviosismo ante sus últimas palabras.
Gasper se levantó y miró atentamente el orbe, viendo que parecía ser totalmente inofensivo.
"¿Quieres tocarlo?" Preguntó el castaño, haciendo que Gasper lo mirara con gran preocupación.
"Pero si me acerco…"
"No te preocupes." Contestó rápidamente el castaño. "Yo soy el que está proponiendo acercarme a ti. Así que, si algo me pasa, será culpa mía, y solo mía."
"Hum, si lo pones así…" Comentó el rubio, acercándose lentamente a Issei. Su mirada parecía tan enfocada en el orbe, que no le dio mucha importancia al castaño, y no se puso nervioso. Probablemente, su curiosidad estaba en lo más alto en estos momentos.
"Por lo visto, ni siquiera se tomaron el tiempo de entrenarlo. Esto es evidente, porque por lo menos debería saber cómo funciona la magia." Pensó el castaño, viendo que Gasper parecía bastante vacilante. "Tócalo, prometo que no te hará daño." Comentó Issei con una sonrisa, haciendo que Gasper lo mirara con inquietud. "Confía en mí."
Al escuchar sus últimas palabras, Gasper tragó duro y acercó lentamente su mano temblorosa al orbe, para después tocar levemente su superficie. Él ensanchó sus ojos en completa conmoción cuando no sintió ningún tipo de dolor, de hecho, la textura se sentía como si fuera la de un Slime.
Gasper introdujo toda su mano en el orbe, haciendo que una enorme sonrisa apareciera en su rostro mientras sus ojos brillaban con gran emoción.
"¡Wow!" Exclamó completamente emocionado. "¡¿Cómo es esto posible?!"
"Como dije antes, te faltan aprender los principios de la magia." Comentó el castaño. "Mientras quieras utilizar magia sin querer dañar a nadie, simplemente será así. Aunque es extraño hacerlo, ya que por lo general se usa la magia para fines hostiles… O como lo haces en tu caso, con fines defensivos." Al ver que Gasper parecía muy interesado en el tema, Issei decidió continuar. "También hay diferentes tipos de magias, o más bien, funciones para la magia. Esas diferentes funciones pueden brindarse a través de una Sacred Gear, por factores curativos, o por tener un linaje con poderes extraordinarios, entre otros. Tú eres como yo, porque, hasta donde sé, ambos tenemos Sacred Gears, y ambos tenemos un factor curativo. Aunque esto último lo tienen todos los seres que sepan cómo utilizar magia, siendo muy inútiles si no cuentas con un linaje o una Sacred Gear que potencie esa habilidad." Una pequeña sonrisa un tanto nostálgica apareció en el rostro del castaño, tras recordar sus inicios en el mundo sobrenatural. "La que me enseñó todo eso, fue mi primera Maestra."
"¿Tú primera Maestra?" Preguntó Gasper, aun moviendo su mano dentro del orbe. "¿Eso quiere decir que tuviste más de una?"
"Tuve dos en total." Contestó el castaño. "La primera es una dragona llamada Tiamat, y la segunda es la Cadre que conociste hace unos instantes, Penemue. También conocí a otro dragón llamado Tannin, aunque no era un maestro… más bien, era el ayudante de Penemue, ya que seguía todas sus órdenes." Concluyó, para después mirar al rubio con una sonrisa entre dientes. "¿Qué me dices? ¿Quieres que te enseñe como usar tu magia?"
Otra gran brillo apareció en los ojos de Gasper. "¡¿En serio podría hacer esto?!" Preguntó con completa emoción.
"¡Por supuesto!" Exclamó el castaño con total confianza. "¡Esto, y mucho más!" Issei se agachó en frente suyo, quitando el orbe. "De hecho, estoy seguro que lo aprenderás mucho más rápido que yo. Después de todo, ya puedes usar magia."
Gasper apretó fuertemente sus puños. "¡Eso suena genial!"
"¿Te diste cuenta de algo?" Preguntó el castaño, haciendo que Gasper lo mirara con curiosidad. "Estoy cerca de ti, y no me has hecho nada." Al escuchar esto, el medio vampiro no pudo evitar ensanchar sus ojos en shock. "Eso quiere decir que si puedes controlarlo. Solo tienes que quitarte ese sentimiento de inseguridad de encima, y comenzar a creer más en ti mismo." Issei puso un rostro serio, haciendo que Gasper lo mirara con gran atención. "A mi todos me llaman 'el Sekeryutei más débil', algo que puede mermar la fe en sí mismo sin problemas. Pero, a pesar de eso, yo nunca dejaré de creer en mí mismo, y nunca dejaré de creer en las dos mujeres que también creyeron en mí. El Líder de los Caídos también cree en mí, en mi futuro. Por eso es que incluso en estas circunstancias es que tengo un espíritu tan fuerte, porque creo en mí mismo, y también porque hay muchas personas que me apoyaron y siempre están a mi lado. Eso, solamente eso, hace que me sienta la entidad más fuerte del mundo, aunque este bastante lejos de hacerlo." Issei posicionó una mano en el hombro de Gasper, sin poder evitar entregarle una sonrisa cuando vio que esa aura gris extraña no se generó alrededor suyo. "Por esa razón, nunca es bueno estar solo. Si no eres como yo, y no crees que puedes ser fuerte, está bien, lo entiendo perfectamente. Pero entonces, apóyate en las personas que más quieres, y conviértete en alguien fuerte, gracias a ellos, y sobre todo, por ellos."
"Hyoudou… Yo… No sé qué decir…" Comentó el rubio, completamente maravillado por sus palabras.
El castaño esbozó una pequeña sonrisa, posicionando una mano sobre la cabeza de Gasper. "Puedes llamarme Issei."
Varios minutos más tarde…
Issei miró hacia la ventana, viendo que ya estaba atardeciendo. Aun así, se entretuvo bastante con las charlas de Gasper, mientras el medio vampiro intentaba materializar un orbe de magia al igual que el castaño.
"¡Lo logre, lo logre!" Exclamó Gasper con gran alegría, haciendo que Issei lo mirara con una sonrisa.
"Eso es genial…" Los ojos de Issei se ensancharon con gran incredulidad al ver como el orbe mágico era el doble del tamaño que Gasper. "Increíble…" Esta última palabra se la guardó para sí mismo, completamente impresionado de lo que podría llegar a ser capaz el rubio.
Gasper metió sus dos brazos dentro del gran orbe, pudiendo distinguir que el material era mucho más espeso y sensitivo que el de Issei, algo que le agrado bastante.
"¿Lo ves?" Preguntó el castaño, acercándose a Gasper. "Te dije que podías hacerlo." Gasper tan solo asintió con una gran sonrisa. "Ahora ya es un poco tarde, ¿pero no te gustaría salir de esta habitación mañana?" Preguntó, pudiendo ver como Gasper parecía completamente reacio ante la idea. "No me refiero a salir en Kuoh." Rápidamente agregó. "Me refiero a un lugar en donde no hay personas. Es un bosque en el Infierno que es conocido por los Familiares que viven allí. En sí, se lo llama 'el Reino Familiar'. Allí fue donde me encontré con Tiamat, mi Maestra, y también mi Familiar." Issei se acercó rápidamente a su oído. "Aunque esta última parte, solo quede entre nosotros. Como es una dragona, no le gusta ser sometida bajo ninguna circunstancia." Susurró con ligera gracia. Sabía que si Tiamat le estuviera escuchando ahora, se hubiera llevado un fuerte golpe en la cabeza.
"Una dragona enojada…" Pensó Gasper en voz alta con miedo, mientras se imaginaba a un enorme dragón escupiendo fuego por su boca. Algo común, siendo que ni siquiera conocía la apariencia de Tiamat, y mucho menos que los dragones más evolucionados debían y podían convertirse en humanos para aparearse.
"Entonces, ¿qué me dices?" Preguntó el castaño, haciendo que Gasper lo mirara con un poco de dudas.
"¿Estás seguro que no habrá personas?" Preguntó el rubio.
"El lugar donde nos quedaremos nosotros está estrictamente prohibido de transitarlo, a causa de…" Issei no pudo evitar poner sus ojos en blanco cuando recordó como conoció a Tiamat. "Bueno… Esa es una historia que está en el pasado. Aun así, nadie se atreve a acercarse mucho allí, salvo algunos familiares."
"Suena un poco aterrador, pero a la vez emocionante." Comentó Gasper, apretando fuertemente sus puños, a la vez que deshacía el robe mágico. "¡Cuenta conmigo!"
En una de las residencias para profesores de la Academia Kuoh…
Issei entró al pequeño departamento, completamente asombrado en los detalles extranjeros, denotándose que a Penemue también le gustaba el estilo francés y anglosajón. Algo parecido a Azazel, aunque él se destacaba por un diseño un poco más moderno, y solamente se fijaba en la Inglaterra actual.
"Después de ver tu habitación, no pensé que tuvieras este tipo de gustos…" Aclaró el castaño, completamente inmerso en la decoración.
"Bueno, no podía traer todas mis espadas aquí, así que…" Fue el simple comentario de la Cadre, sentándose en la cama. Issei no pudo evitar distinguir que el departamento era tan pequeño, que la cocina y la cama estaban en la misma habitación, y lo único que tenía un cuarto aparte parecía ser el baño.
La Cadre le hizo un par de palmaditas a su lado, indicando que se sentara junto a ella.
"Quiero entrenar a Gasper en el Reino Familiar." Comentó, sentándose junto a ella.
"¿En el Reino Familiar?" Preguntó la Cadre. "¿Estás seguro? Es un lugar muy hostil, y estoy segura que se sentirá muy incómodo."
"Por eso mismo es que lo llevo allí." Aclaró el castaño, haciendo que una pequeña sonrisa apareciera en el rostro de la Caída.
"Te has vuelto muy inteligente, Issei." Penemue lo alagó, dándole un pequeño beso en su mejilla, haciendo que Issei se sonrojara levemente.
"¿me pregunto de quien será la culpa?" Preguntó, mientras la mirada con una pequeña sonrisa.
Penemue solo atinó a taparse la boca para evitar que su pequeña risita sea más audible, algo que la hizo ver aún más tierna.
"Bueno, supongo que me voy." Dijo Issei, levantándose, para ser frenado por Penemue cuando le jaló levemente de la manga.
"No te olvides de tus estudios." Más que un recordatorio, parecía una orden, y su mirada solo afirmaba este hecho.
Issei no pudo evitar ponerse ligeramente nervioso ante su mirada. "No te preocupes. Iremos con Gasper después de la academia." Al escuchar esto, Penemue asintió con satisfacción y lo dejó ir.
En la casa de los Hyoudou…
"Ya llegué." Comentó el castaño, viendo que sus padres parecían no haberle dado ni un grado de importancia, mientras seguían leyendo el periódico. Issei vio que ni siquiera le habían dejado la cena, por lo que dio un gran suspiro.
El castaño se destinaba a subir para su cuarto, pero se frenó en la mitad de las escalaras. "Mañana es el día en donde los padres van a la academia." Comentó el castaño, sin siquiera mirarlos. "¿Por lo menos podrían tomarse un tiempo para mi mañana?" Preguntó.
Los segundos pasaron, y no obtuvo ninguna respuesta, haciendo que bajara un poco su cabeza.
"Me lo imaginaba…" Susurró por lo bajo, yendo a su habitación.
Cuando entró a su cuarto, lo primero que vio fue a Tiamat sentada en su cama.
"¿Cómo estuvo?" Preguntó la dragona, haciéndose un poco a un lado para hacer espacio a Issei.
"No estuvo mal." Contestó el castaño, sentándose a su lado. "Creo que tiene un gran problema de confianza, pero es un buen chico. Por lo visto, la Corrupción Demoniaca no le afecta, lo cual es extraño…"
"Ya te dije que parecía estar averiado…" Contestó la dragona. "Lo más probable, es que algo haya salido mal cuando lo reencarnaron."
"Gasper había dicho algo sobre eso, pero no dio muchos detalles. Creo que tampoco debe saber la razón concreta." Contestó el castaño, recordando la charla con el rubio.
"¿Gasper?" Preguntó Tiamat, ladeando su cabeza con curiosidad.
"Eso es su nombre." Respondió Issei.
"Ya veo…" Contestó la dragona, para luego esbozar una pequeña sonrisa cuando escuchó como el ruido de Issei hizo un sonido extraño.
"Lo siento, es que no comí nada." Contestó el castaño, completamente avergonzado.
"No te preocupes." Contestó la dragona, juntando sus manos mientras aparecía un pequeño círculo mágico. "Te preparé algo." Concluyó, haciendo que Issei ensanchara sus ojos como loco cuando vio como un plato de comida caliente salió del círculo mágico y cayó en las manos de Tiamat, que se lo entregó con cuidado.
"¡Tiamat, eres la mejor!" Exclamó el castaño, mientras unas lágrimas cómicas salían de su rostro. Ella solo le entregó una linda sonrisa tras sus palabras, en donde se pudieron ver la punta de sus hermosos colmillos.
"¡Esto está delicioso!" Gritó, mientras comía como loco. "¡Maldición, creo que te volviste mucha mejor cocinera que yo!" Él alzó su mirada por un corto segundo, mirándola con gran admiración. "¡Eres simplemente maravillosa!" Concluyó, haciendo que un pequeño rubor apareciera en el rostro de Tiamat.
Issei siguió comiendo como loco, pero se detuvo drásticamente cuando la dragona alzó su rostro con sus manos y le dio un beso en la frente.
"Come con más tranquilidad, o te atragantaras." Comentó con una pequeña sonrisa, mientras ese leve rubor aun cubría su rostro, dándole un aspecto hermoso.
Issei no pudo hacer nada más que sonrojarse, mientras asentía lentamente.
En ese momento, se dio cuenta que había algo extraño en el ambiente.
Rápidamente tragó la comida y comenzó a olfatear como si fuera un perro. "Un momento… ¿Qué es ese olor?"
"¡Maldición!" Pensó Tiamat, claramente nerviosa.
"Es un olor extraño…" Comentó el castaño.
"¡Es un nuevo perfume!" Contestó rápidamente, haciendo que Issei la mirara con una ceja alzada. "Lo adorné en tu habitación. Espero que te guste…" Claramente fue una excusa perfecta.
"Hm, está muy bien." Contestó Issei con una sonrisa. "Es un olor muy agradable." Siguió, haciendo que Tiamat se pusiera sus manos en sus mejillas para taparse el enorme rubor que se había formado. "¿Cuál es el perfume? Me gustaría comprarlo." Finalizó, entregándola una gran sonrisa.
"shibaburamuno…" Tiamat murmuró en un tono muy bajo, mientras miraba a otro lado.
"¿Qué?" Preguntó el castaño, frotándose el cabello.
Tiamat lo volvió a mirar, aun tapando sus mejillas.
"Es un secreto."
Al día siguiente…
Unas risas silenciosas se escuchaban en las primeras horas de la madrugada en la residencia Hyoudou. Dichos sonidos venían de un cuarto en concreto…
"¡Espera, no me toques allí!" La voz de la dragona se logró distinguir fácilmente a través de la puerta. "¡Me da muchas cosquillas!" Agregó, mientras el ruido de la cama rechinando se escuchaba con gran facilidad.
Finalmente, la imagen de Issei cayendo sobre Tiamat pudo visualizarse.
"Yo gano." Comentó el castaño con una sonrisa victoriosa en su rostro, mientras observaba como Tiamat jadeaba debajo de él a causa del cansancio.
En estos momentos, es donde Ddraig se preguntaba como su compañero no podía tener ningún pensamiento obsceno, siendo que tiene a la dragona más hermosa en ropa interior, jadeando con un pequeño rubor en su rostro, mientras estaba completamente a su merced.
"¡Me rindo!" Exclamó la dragona entre jadeos, para después ver como Issei se desplazaba hacia un lado, liberándola.
"¿Me presentaras a tu nuevo amigo?" Preguntó la dragona, que no tardó ni un segundo en acomodar su cabeza en su pecho.
"No." Fue la respuesta del castaño, comenzando a acariciar el cabello de la mujer. "Tengo un plan, y necesito de tu ayuda." Finalizó, haciendo que la dragona alzara un poco su rostro, mirándolo con curiosidad.
"¿De qué se trata?"
¡Final del capítulo!
En el próximo, me centraré en el día de los padres en la Academia, en una pequeña charla con Rías, en el "entrenamiento" de Gasper, y, finalmente, de las primeras insinuaciones de Rías. Si después da para escribir más, sería el momento por lo menos de dejar algunos indicios de que la reunión entre las facciones para firmar la paz ya está bastante cercana. El tema de Gasper no creo que se extienda más de dos capítulos. Básicamente, en el primero me centraré en su adaptación, y el segundo, en fijar su objetivo y en demostrar todo su potencial. Después de eso, se viene la reunión. Creo que a este arco le deben quedar uno capítulos más para terminar. Solo espero que les haya gustado está introducción de Gasper, y como es que se desarrollará al personaje en el futuro.
Sin nada más que decir, me despido.
Un enorme abrazo!
Cantidad de palabras: 5754 palabras.
