Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, pero la idea si.

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Advertencia: Contenido levemente sexual y desnudez.

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Después de un atraco exitoso en el que estuvo involucrado el mismísimo Bill Williamson, en compañía de sus amigos, Arthur Morgan, Lenny Summers y Karen Jones, el mismo Bill consigue regresar al escondite de una persona muy cercana a su vínculo, con el fin de ocultarse y tranquilizarse.

Siendo ya muy noche y teniendo en mente dormir para ir al día siguiente al escondite de la banda a la que pertenece y reunirse ahí con sus viejos conocidos.

Bill, extrae de su bolsa de su pantalón las llaves del sitio que utiliza como departamento y guarida.

Mientras abre lentamente la puerta de metal y en la completa soledad de la noche, Bill logra decirse asimismo – ¿Qué día? ¡Rayos! Morgan, Summers y Jones, unos completos lunáticos– riéndose levemente ante lo comentado, y una vez que entra a su refugio; el mismo megalómano barbudo queda atónito ante lo que consigue mirar con lujo de detalle – ¡Ay mi Dios!– logra exclamar ante lo que consigue mirar con tanto asombro.

Observando a su vínculo cercano recostada en la cama y jugando con un consolador de goma mientras lo saborea y lo introduce en su entrada femenina.

Esto último revela así a la hermosa y despampanante, Caine Quintonia, siendo está misma, la que le consigue dar a Bill, un simple y coqueto saludo – Hola…–.

Algo impávido, el hombre, ante lo que llega a ver de la hermosa chica, hace esto último que el mismo hombre, le termine preguntando, un poco incrédulo y titubeante a la joven – Hola… ¿Por qué estás desnuda?–.

Pasando la hermosa muchacha su pequeña lengua sobre sus dulces labios algo húmedos y tocándose cada exuberante curva de su sensual cuerpo, en tanto no deja de observarlo a Bill, le responde a este último, con una ceja inclinada – ¿No me dijiste que me querías ver desnuda?–.

Frunciendo el ceño ante lo indicado en ese momento por la hermosa muchacha y aún incrédulo, Bill en ese instante adquiere un semblante agresivo, y sin dudarlo le pregunta – ¿Qué? ¿Cuando te dije eso?–.

Tomando su celular de su pequeña bolsa de mano que tiene cerca y en la misma cama e intentando mostrarle la evidencia de que Bill la llamó.

La joven le termina diciendo a manera de respuesta y mientras le consigue mostrar a Bill, el mensaje – Me mandaste un mensaje de texto en el cual me pedías que te enseñará mis pechos, idiota. Oh, ¿Acaso lo olvidaste?–.

Quedando algo confundido y no recordando que le haya pedido eso a la chica, el mismo Bill sin dudarlo le termina preguntando con ese semblante confuso – ¿Desnuda?–.

Observando, la chica, la incapacidad de creerle, el mismísimo bigotudo en lo más mínimo, la misma joven le vuelve a recalcar nuevamente – Si, lo dijiste tú y te lo cumplo, Mary–.

Pensando en ese momento la joven que Bill se le acercara y la tocará como cualquier hombre dominado por la innegablemente belleza de una mujer desnuda, al final se termina retractando debido a que Bill en lugar de alabarla, la termina atacando por la condición en la que se encuentra.

– ¡Eres una maldita puta!– le consigue gritar mientras lentamente y amenazante se le comienza a acercar a la hermosa castaña, quién al verlo furioso, levemente retrocede sobre la cama.

Sintiéndose afectada ante la ofensa de parte del barbudo, la chica de inmediato lo termina cuestionando ante la falta de respeto – ¡¿Qué?!–.

Siendo firme y estando en todo sus sentidos y cabales, Bill nuevamente le reafirma su ofensa a la joven, volviéndole a decir dichas palabras – ¡Lo que oíste! ¡Una golfa de mierda!–.

Incapaz de dejarse tratar de esa forma, la joven al instante toma cartas en el asunto, y sin dudarlo o dejarse humillar, lo consigue confrontar; diciéndole con tanta rabia liberada – Maldito. ¡Dijiste que me querías ver y ahora sales con que no! ¡Eres un asqueroso gordo de mierda, Bill Williamson!–.

Tratando de justificarle el porque no quiere verla de esa forma, Bill, en ese momento, le responde con – ¡Yo no pedí que vinieras desnuda! ¡Si, Micah te ve, eso es lo que te dirá! ¡Que eres una puta!–.

Furiosa y decepcionada la hermosa jovencita ante las horribles palabras del bigotudo, decide la misma chica tomar su bolso y también asiento en el costado derecho de la cama y posteriormente levantarse del lugar para luego ir por su abrigo tipo gabardina y colocárselo.

Sumamente molesta e hirviendo de rabia, le logra pronunciar antes de irse – ¡Ambos son unos completos malagradecidos! ¿Y sabes qué? Mejor me voy… Ojalá que nuevamente un hombre te vuelva a ver la cara de idiota, Bill Williamson–.

Una vez que logra llegar a la puerta principal y abrirla, la joven castaña consigue abandonar el lugar donde se encuentra Bill, dejándolo solo a este último.

Mostrándose aún molesto por lo sucedido y quedándose contemplado por unos cuantos segundos la puerta por donde se retiró la joven, en tanto levemente se logra calmar; al final, concluye, con – Mierda. Soy un idiota, hubiera aprovechado para estar con ella… ¡Demonios!–.

Maldiciendo y reflexionando, una y otra vez.

Y recostándose molesto por haberla alejado, al final, Bill se dan cuenta de que es el hombre más idiota que no entiende a las mujeres aunque conviva con muchas.

Terminando así está historia.

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Notas del autor:

Hola lector, nuevamente con ustedes.

Aunque me inspire totalmente en un fanfic Helsa, realmente me gustó una misión de Red Dead Redemption 2 y por ello lo base enteramente este fic en esa misión.

Inicialmente era Hans y no Bill Williamson pero al final decidí que fuera este último para demostrar que aún se pueden hacer cruces con personajes de Disney, Dreamworks y Rockstar Games.

Y bien, sin más que agregar, cuídense mucho y que estén bien.

Nos leemos pronto.