¡Aquí me presento con otro capítulo!
Primero que nada, lamento la demora. He tenido muchos problemas encima, pero, por suerte, la gran mayoría ya están solucionados. También el hecho de que deba poner al corriente con mi otra historia hizo que estuviera mucho tiempo ausente por aquí, pero eso ya es otro asunto.
En este capítulo, plantearé la pequeña escala de poder que tenía pensado hacer. Serán algunas demostraciones vagas, pero será lo suficientemente abarcador para que sepan la diferencia existente de poder entre unos y otros. Solo espero que los números no me jueguen en contra en un futuro, ya que eso es lo jodido de andar planteando ese tipo de herramientas.
Habiendo ya explicado un par de cosas, me gustaría actualizar los objetivos que ya se completaron. Por cierto, el número fue algo elevado, por lo que habrá un capítulo triple.
Aquí les dejo los objetivos actualizados, y los que aún faltan por completar:
Wattpad: 38.421/40.000 lecturas. 4623/5000 estrellas.
FanFiction: 199/200 favoritos. 204/250 seguidores. 258.792/300.000 palabras.
*Recuerden que cumpliendo uno de estos objetivos, significa un capitulo doble. Puede haber hasta capítulos triples o cuádruples si se acumulan los objetivos cumplidos.*
Antes de comenzar, me gustaría contestar algunas reviews:
Camilo Navas: Espero que los cambios que se darán en el arco puedan ser interesantes bajo tu perspectiva. A partir de ahora comenzaran a cambiar varias cosas respecto a la obra original, aunque la esencia y los conflictos de los arcos seguirán siendo casi los mismos (por lo menos, hasta que haya un punto de ruptura entre Issei y los Demonios).
Shi'er: Primero que nada, me alegro haber respondido todas tus dudas. Al final, hiciste una sugerencia más que interesante, y la utilizaré a partir de ahora para que se sepa bien quien está en el harén. Para finalizar, como ya te dije antes, a mí tampoco me gusta el estilo Mecha, por eso es que lo haré aparecer lo menos posible (esto último puede ser medio redundante, pero quiero dejar bien en claro este punto, no solo para ti, sino también para aquellos que estén leyendo esto).
sil-celestion-boos imperial: La aparición será bastante temprana, pero como Issei no irá a la reunión, se verá todo lo sucedido desde otro punto de vista mucho más secundario. Eso sí, no pienso dejar la batalla entre Loki e Issei de lado, por eso tengo varias cositas planeadas. Incluso, probablemente se vea la primera escena de celos en la trama en este mismo capítulo.
Ahora sí, habiendo contestado todo, ya es hora de comenzar.
Disfruta!
"¿Cómo crees que lo estoy haciendo?" Preguntó el castaño, mientras comía en una fogata junto con Penemue y Tiamat.
"Aceptable." Fue la simple respuesta de Penemue, para después comer un pequeño pedazo de carne. "He mejorado un poco…" Pensó con una pequeña sonrisa, saboreando el sabor de la cena.
"¿Qué sucede?" Preguntó Tiamat, inclinando ligeramente su cabeza hacia un lado al ver la expresión del castaño.
"No es nada…" Comentó, haciendo una pequeña mueca mientras miraba su comida.
"¿Te molesta las pocas ganancias que estás obteniendo?" Preguntó Penemue, haciendo que Issei negara con la cabeza.
"Ya me avisaste que estaba casi al límite del poder que podía obtener." Contestó, frotándose el cabello. "Lo que realmente me molesta, es que todavía no pude volver a activar mi habilidad desde la batalla contra Vali, y ya han pasado varios días…"
"No seas impaciente." Respondió la Cadre, haciendo que la dragona y el castaño le miraran. "El control de tu Habilidad Definitiva es secundaria. Primero debes aprender las técnicas con la katana, ya que apenas sabes blandirla adecuadamente." Declaró, para luego mirar al castaño de reojo. "Además, ya he estudiado todo lo que rodea a esa Sacred Gear, incluso desde antes que nos conociéramos. Cuando yo quiera, podremos iniciar un entrenamiento especial, que, por cierto, solo duraría un día." Finalizó, cerrando sus ojos con satisfacción cuando le dio otro mordisco a su comida.
"Eso parece muy sencillo…" Comentó el castaño con ligera sorpresa. "En un solo día de entrenamiento."
"No es sencillo." Aclaró Penemue rápidamente. "Solo sé lo que necesitas para lograrlo, y el medio que debo implementar para obtenerlo…" Concluyó, entregándole una rápida mirada a Tiamat.
"Ya veo…" Comentó el castaño, dándole una pequeña probada a la comida, sorprendiéndose ligeramente por el sabor conseguido. Algo que no pasó desapercibido por Penemue, y esa diminuta sonrisa en su rostro era prueba de ello. "Cambiando de tema, me gustaría saber más sobre la escala que mencionaste anteriormente…"
"Uh, ¿todavía estabas pensando en eso?" Preguntó Penemue, para luego alzar una ceja. "¿Qué es lo que quieres saber exactamente?" Issei no pudo evitar enseriar su mirada tras pensarlo.
"Me gustaría saber en qué posición me encuentro…" Comentó, frunciendo ligeramente el ceño. "Ya sabes a lo que me refiero…"
Penemue simplemente lo miró, para luego dejar su bandeja vacía a un lado.
"Entiendo tu curiosidad." Declaró con seriedad. "Solo espero que después no te sientas abrumado…" Agregó con una pequeña sonrisa burlona, haciendo que Issei negara rápidamente con su cabeza. "Ya sabes que con 'Explosión', y después de este entrenamiento, lograrías estar en el numero 8 u 7, similar al poder de Sirzechs, Gabriel, y las entidades que son grandes pilares en sus razas." Aclaró, para luego poner una mano sobre su pecho, señalándose a sí misma. "Mi poder total estaría calificado en el nivel 18." Aclaró, haciendo que los ojos de Issei se ensancharan ligeramente.
Había mucha más diferencia entre él y ella de lo que pensaba…
"Soy una de las 10 entidades más fuertes en la actualidad. La décima, para ser más exactos." Concluyó, haciendo que los ojos de Issei se ensancharan un poco más. "Las entidades que están por encima de mí, son los pocos Dioses que sobrevivieron a la catástrofe sucedida hace mil años, teniendo un nivel que varía entre el 22 y el 30." Penemue, agitó su mano ligeramente, indicando que no quería entrar en detalles. "En el quinto lugar, esta Vali." Esta aclaración hizo que Issei prestará especial atención. "Lo conozco bien, y sé con seguridad el potencial que tiene, al igual que el poder naciente de su Sacred Gear." Penemue se llevó una mano a su mentón, pensando detenidamente. "Nunca he visto todo el poder que contiene. Pero teniendo en cuenta lo que demostró, y sumando el hecho de que puede controlar el Juggernaut Drive con suma facilidad… Creo que su nivel estaría en el 200."
"¡¿Doscientos?!" Exclamó Issei, con los ojos bien abiertos.
"Existe una enorme diferencia entre los primeros cinco puestos." Aclaró Penemue. "Por ejemplo, Tannin es el doble de fuerte que Vali." Aclaró la mujer, aunque esto no tomó por sorpresa al castaño, ya que era algo que imaginaba, siendo un Rey Dragón.
"¿Incluso existe una diferencia tan amplia entre Tiamat y Tannin?" Preguntó, haciendo que la dragona le mirara con una pequeña sonrisa intrépida.
"Ya te había dicho anteriormente que existe una gran diferencia entre los Reyes Dragones, a pesar de que todos tengan el mismo título." Explicó, viendo como Issei se frotaba el cabello.
"¿Cuánta ventaja? ¿Cien niveles?" Preguntó el castaño, haciendo que la sonrisa de Tiamat aumentara.
"Un poquito más…" Aclaró la dragona.
"¿120?" Volvió a preguntar, haciendo que Tiamat se riera.
"Ya deja de burlarte de él, Tiamat." Comentó Penemue, haciendo que el castaño la mirara.
La Cadre simplemente bajó su mirada, y desató la bomba como si no fuera nada:
"Son mil niveles."
Un silencio abrumador se presentó en el bosque. Lo único que se pudo escuchar, fue la bandeja de Issei cayendo al suelo.
CAPÍTULO 37: DESASTRE EN LA REUNIÓN, ENCUENTROS INTERESANTES Y… ¿CELOS?
"De esa manera, Hitler convenció a las suyos de ser una raza superior, o como él y los Nazis lo llamaban, una Raza Aria." Explicó Penemue, haciendo diferentes dibujos sorprendentemente claros, mientras todos los alumnos prestaban especial atención. "Eso hizo que los Nazis se consideraran seres que están sobre todos los demás, denigrando a los demás humanos que no pertenecían a esa 'raza'. Tal y como sucedió con los judíos…" Continuó, terminando el dibujo, para luego señalarlo con su tiza. "Esto es un campo de contención. Un lugar en donde encerraron a todos los judíos, los convirtieron en esclavos y los obligaron a vivir en condiciones precarias, incluso millones y millones murieron." Penemue comenzó a agregar una gran cantidad de banderas de diferentes nacionalidades dentro del campo de contención. "Si los Nazis y los Fascistas hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial, lo más probable es que una gran mayoría de nosotros estuviera viviendo dentro de un campo de contención, siendo tratados como esclavos y viviendo bajo una gran miseria…"
La campana sonó, haciendo que muchos comenzaran a guardar sus cosas, incluida la misma Penemue.
"Continuaremos con el desenlace en la próxima clase." Aclaró la Cadre mientras se marchaba del salón, sin antes darle una rápida mirada a Issei.
El castaño tan solo asintió con una sonrisa, despidiéndose de la mujer.
"¡Oye, Issei!" Matsuda se dio una rápida media vuelta desde su asiento, ganando la atención del castaño. "¿No quieres hacer algo hoy?" Preguntó el calvo, recibiendo una rápida negativa por parte de Issei.
"Lo siento, pero estoy muy ocupado…" Respondió el castaño, haciendo que Matsuda diera un gran suspiro de fastidio.
"Hace una semana que nos vienes diciendo eso." Comentó Motohama, uniéndose a la conversación. "No te sobre-esfuerces…" Finalizó, ajustando sus gafas.
"¡No te preocupes!" Exclamó el castaño con una sonrisa dentuda en su rostro.
Murayama se unió rápidamente al trio, dándole un gran beso en la mejilla a Matsuda, haciendo que este se sonrojara. "¿No podrás venir con nosotros de nuevo?" Preguntó la mujer, abrazando con fuerza a Motohama, haciendo que este se sonrojara aún más.
"Seguro no quiere venir, porque se sentirá excluido si va sin acompañamiento." Declaró Aika, abrazando por la espalda a Motohama.
"¡N-no es eso, en serio!" Issei agitó ferozmente sus manos para hacer énfasis en sus palabras, mientras una sonrisa nerviosa se apoderaba de su rostro.
Aika dio un pequeño suspiro. "Lo sé, solo estaba bromeando…" Concluyó, pensando que quizás su broma había ido un poco lejos. "Cuando termines esa actividad tuya, avísanos. No es que queramos demostrarte la buena pareja que somos, solo queremos que nos acompañes como unos buenos amigos que se divierten juntos."
"¡Exacto!" Exclamó Murayama con una gran sonrisa en su rostro. "Has demostrado ser un muchacho muy bueno, y por eso nos gustaría que los cinco pasemos más tiempo juntos."
"De hecho, gracias a ti es que terminamos juntos." Continuó Aika, haciendo que Issei le entregara una sonrisa a ambas.
"No se preocupen." Aclaró el castaño. "Una vez que este liberado, haremos una gran barbacoa."
"¡Me gusta cómo suena eso!" Exclamó Matsuda con una sonrisa dentuda, mientras alzaba su pulgar.
"Entonces, nos vemos mañana…" Motohama colocó su mano en el hombro de Issei como gesto de despedida, haciendo que todos se fueran.
El castaño se quedó allí solo, mirando atentamente la ventana más cercana.
"Estoy muy feliz por ellos dos…" Pensó el castaño con una mirada un tanto melancólica. "Aunque Aika tiene razón, me genera un poco de… No lo sé…" El castaño no pudo evitar sonreír con un poco de tristeza. "Si Yuuma hubiera sido real, ahora estaríamos haciendo citas triples…" Pensó el castaño con bastante gracia. "Pero, ¿realmente hubiera sido mejor que Yuuma existiera, y que Raynare nunca me haya matado?" Se preguntó, meditando la respuesta por unos pocos segundos. "Por supuesto que no." El castaño se rio por un segundo, burlándose de sus propios pensamientos. "El Mundo Sobrenatural es algo muy peligroso, pero fantástico…" Issei no pudo evitar bajar un poco la cabeza. "Aunque lo fantástico solo se logra gracias a toda esa gente que conocí en el trayecto de estos 5 meses… Ddraig, Gasper, Azazel, Rías, Tannin…" Los nombres llegaban a su cabeza, hasta que sus ojos se ensancharon ligeramente. "Si… Si Yuuma hubiera sido real, nunca hubiera conocido a Penemue y Tiamat…" El castaño no pudo evitar dar un pequeño suspiro cuando el rostro sonriente más hermoso que le presentaron ambas mujeres cruzó por su mente. "Lo más probable es que el dolor que siento por culpa de Raynare nunca desaparecerá. Pero si lo comparamos con todo lo que he ganado… Todo el tiempo y los buenos recuerdos que tengo junto a ellas dos…" Pensó el castaño, sin poder evitar sonreír cuando dichos recuerdos atravesaron por su mente. "Si comparamos todo eso con el dolor que siento… Ese dolor no es nada." Finalizó, sin darse cuenta que sus últimas palabras las dijo en voz alta.
"¡Por fin te encuentro, mocoso dinámico!" Exclamó Azazel, algo que sorprendió al castaño.
Después de todo, era raro que Azazel lo buscara con tanta necesidad.
"¡Es urgente!" Exclamó el Cadre, haciendo que Issei se levantará de su asiento de inmediato.
Un minuto más tarde, en el Club del Ocultismo…
"Aclaren esto rápido." Declaró Penemue, cruzándose de piernas en el sillón, mientras que Tiamat estiraba los brazos a su lado. "No quiero que el entrenamiento de Issei se retrase más de la cuenta." Concluyó la mujer, viendo a Rías y las demás acomodados en otro sillón, mientras que Azazel estaba sentado en el escritorio.
"Hubo un gran problema en la reunión." Dijo Azazel, apoyando una mano sobre su barbilla. "Loki ha interferido, y comenzó a decir un montón de sandeces sobre los Demonios y Ángeles Caídos, hasta que finalmente exigió tu presencia." Concluyó, fijando su mirada en Issei, que estaba parado en la puerta junto con Gasper y Kiba. "Como nadie quiso hacerle caso, se armó un gran revuelo."
"¿Qué tengo que ver yo en esto?" Preguntó el castaño, señalándose a sí mismo.
"Loki no dijo nada sobre eso." Contestó Azazel, cerrando sus ojos. "Lo más probable es que Odín sepa algo sobre ello, o debe tener alguna pista como mínimo."
"En ese caso, iremos a preguntárselo personalmente." Declaró Penemue, haciendo que Azazel alzara una ceja.
"¿No que no querías perder mucho tiempo?" Preguntó el Cadre.
"Si un Dios está buscando a Issei, no puede significar nada bueno." Tiamat intervino en la conversación, frunciendo el ceño. "Independientemente si el Dios quiere ayudarlo o matarlo."
"Odín dijo que se quedaría en el lugar de la reunión, ya que no podía moverse por la enorme barrera que construyó." Declaró Rías, haciendo que Tiamat alzara una ceja.
"¿Barrera?" Preguntó, apoyando la mano sobre su mentón con interés.
"Odín les explicará cuando lleguen allí." Explicó Azazel, viendo como los tres se ponían en formación para marcharse. "Tengan los ojos bien abiertos." Advirtió Azazel, mientras creaba el círculo mágico. "Si Loki estaba allí, puede que algunos de sus secuaces estén merodeando por la zona." Finalizó, recibiendo un asentimiento por parte de los tres antes de desaparecer.
En el lugar de la reunión…
Issei observó con gran asombro el lujoso edificio. Era una enorme estructura que, por el gran espacio y las diversas habitaciones, parecía ser muy utilizado.
En el camino, Issei se cruzó a diferentes Demonios que tenían una edad cercana a él, aunque no tuvo la oportunidad de mirarlos mucho, ya que todos estaban muy apurados. Él concluyó que se debía a lo que había ocurrido recientemente.
Finalmente llegaron al inmenso salón principal y lo único que vieron en el sector, fue a Odín en la ventana más alta con sus manos extendidas hacia el exterior, mientras era resguardado por una mujer.
"¡Es esa Valquiria!" Pensó el castaño al ver a Rossweisse, recordando que era la mano derecha del viejo.
"¿El Sekeryutei?" Se preguntó Ross, abandonando un poco su postura.
Al escuchar el nombre, Odín giró su cabeza.
"¿Así que viniste?" Le preguntó el viejo. "Y veo que lo hiciste bien acompañado." Finalizó, viendo a las dos hermosas mujeres que le cubrían la espalda.
"¿Qué es lo que estás haciendo?" Preguntó el castaño, recibiendo un gesto por parte de Odín para que se acercara.
"Velo por ti mismo." Comentó el Dios, haciendo que Issei y sus dos acompañantes subieran las escaleras.
Cuando el castaño asomó su rostro por la ventana, sus ojos se ensancharon con gran impresión.
Afuera había una enorme cúpula de hielo con cientos de círculos mágicos que lo rodeaban.
"Allí adentro tengo a mi problemático hijo." Comentó el Dios.
"Espera un segundo…" Dijo Issei, entrecerrando sus ojos al ver algo extraño. "Los círculos mágicos…" Continuó, viendo como uno por uno se iban resquebrajándose, aunque a un paso muy pero muy lento.
"Si hubiera sido unos 40.000 años más joven, no tendría tantos problemas para castigar a mi hijo." Comentó el Dios con gracia, aunque el sudor que recorría por su rostro no dejaba apreciar el chiste. "Desafortunadamente, ya estoy viejo, y el poder que una vez rebozaba en mí se está apagando lentamente. Ahora, mis dos hijos son más fuertes que yo, aunque todavía puedo darles muchos problemas si es que quiero." Continuó, largando una pequeña carcajada. "Lo más probable, es que me agote por completo en una semana. Pero, por lo menos, Loki consumirá casi todas sus fuerzas para lograr escapar del sello. Eso hará que sea muy fácil detenerle…"
Lejos de importarle lo que el viejo estaba balbuceando, Tiamat dio un paso en frente con imponencia.
"Queremos saber qué es lo que tiene Loki con Issei." Declaró la dragona, indicando que no tenía ganas de escuchar sus problemas familiares y la tragedia que le llegó al viejo con la edad.
"Si, ya me imaginaba que venían por eso…" Aclaró el Dios, secándose el sudor con una de sus manos. "Para serte sincero, no tengo ni idea."
"Lord Odín, ¿recuerdas los movimientos extraños que estaba haciendo Loki antes de la primera reunión con las demás facciones?" Agregó la Valquiria, haciendo que el viejo ensanchara levemente sus ojos.
"Quizás tenga algo que ver contigo, mocoso…" Comentó el Dios, para después mirarlo con gran seriedad. "Solo te advertiré una cosa..." Odín no pudo evitar fruncir el ceño. "Sea la razón que sea, sé muy bien que Loki no exigiría la presencia de alguien solo para tener una pequeña conversación amistosa…"
"No le des muchas vueltas a eso." Todos miraron hacia atrás para toparse con Sirzechs. "Mi hermana y Sona se encargaran de contener exitosamente a Loki cuando rompa el sello." El Maou no pudo evitar cruzar sus brazos. "Por supuesto, tú estás en ese grupo, y podrás preguntárselo personalmente."
"¿No te parece un poco arriesgado?" Preguntó el castaño, señalándose a sí mismo.
"Como dije anteriormente, Loki estará demasiado agotado para representar un problema." Declaró Odín. "El verdadero problema es la gran cantidad de secuaces que tiene a sus espaldas." Aclaró, enseriando su mirada. "Aquí estamos en la punta de una Ciudad del Infierno. Da por hecho que vendrán a hacer tiempo para liberar a Loki a través de grandes estragos." Explicó, para luego mirarlo fijamente. "Ahí es donde entran las Valquirias, Serafall, Sirzechs y todos los demás Demonios con gran poder. Ellos se encargaran de contener el ataque a la ciudad." Finalizó, haciendo que Issei asintiera en comprensión.
"Aun así, enfrentarse a un Dios…" Penemue no pudo evitar bajar su mirada, denotando gran preocupación en ella.
"Es una oportunidad inmejorable." Declaró la dragona, haciendo que tanto Penemue como Issei se sorprendieran. "Si Issei tiene un objetivo muy grande en mente mientras continua el entrenamiento, podría llevarlo a dar un plus que necesitamos. Además…" Tiamat observó a Issei, viendo su estado. "Mira sus manos. Esta temblando de la emoción ante la idea…"
Penemue observó a Issei, viendo como el castaño le entregó una mirada llameante, haciendo que la Cadre diera un gran suspiro al final.
"Se nota con gran facilidad que fuiste entrenado por una dragona…" Comentó Penemue, palmeándose el rostro. "Estoy empezando a sospechar seriamente de que eres más un Dragón que un Demonio…" Al escuchar esto último, Issei no pudo evitar alzar una ceja.
"¿Por qué lo dices?" Preguntó.
"Piensas como un dragón, y actúas como un dragón." Respondió Tiamat, su pecho inflado de orgullo. "Aunque, siendo yo una dragona, puedo ver que esas acciones también tienen razonamiento humano."
"Al fin y al cabo, sigue siendo curioso." Comentó Penemue. "Humano y Dragón, pero no Demonio, siendo que eres eso, un Demonio."
"¿Supongo que es por la influencia de Ddraig?" Más que una respuesta, fue una pregunta.
"*Por mi causa tienes rasgos distintivos de los Dragones, pero eso no significa que por culpa de esos rasgos debas comportarte casi como uno.*" Aclaró el dragón a través del guantelete, haciendo que el castaño se frotara el cabello.
"¡Olvídalo, nos desviamos mucho del tema!" Penemue agitó sus manos, terminando la conversación. "Siendo que vas a enfrentarte a un Dios, es mejor dejar de perder el tiempo y comenzar ahora mismo." Concluyó, tomando con gran fuerza la mano de Issei, haciendo que el rostro del castaño se pusiera pálido.
"En ese caso…" Penemue, Issei y Tiamat miraron hacia atrás cuando escucharon la voz de Rossweisse. "Podrían entrenar junto a las Valquirias." Esta propuesta no solo sorprendió a ellos tres, ya que Odín también se veía sorprendido. "Por lo general, no permitimos la entrada de extranjeros a Asgard, pero es lo mínimo que podemos hacer, ya que el problema fue causado por culpa de uno de los nuestros." Continuó la Valquiria, para luego mirar al viejo. "¿No le parece bien, Lord Odín?"
"De hecho, me parece una idea estupenda." Declaró, fijando su mirada en Issei. "El entrenamiento de las Valquirias es sumamente feroz y desgastador, por eso son las mejores guerreras y el mejor ejército que existe actualmente." Afirmó el Dios con orgullo.
"He oído hablar que solamente 15 de las 1.000 mujeres que ingresan logran soportar el primer año de formación…" Pensó Penemue en voz alta, frotándose el mentón.
"Si, así de complicado es. Pero sé que ustedes tres podrá soportarlo sin problemas." Comentó la Valquiria con una sonrisa, ganándose la atención de ellos de nuevo.
Tiamat, Penemue e Issei se miraron entre sí, meditando la respuesta por unos pocos segundos.
"Muy bien, iremos a Asgard." La Cadre habló por los tres, ganándose una gran sonrisa por parte de Rossweisse.
"¡En ese caso, empaquen las cosas para mañana!" Exclamó la Valquiria. "¡Será una semana de concentración muy intensa y divertida!"
Unas horas más tarde, en el Bosque Maldito…
Penemue se encontraba sentada en un escritorio en medio de la arbolada, leyendo ciertos papeles con sus lentes puestos. A lo lejos, se podían escuchar leves perturbaciones, indicando que Issei estaba siendo entrenado por Tiamat.
"¿Tienes mucho tiempo libre, verdad?" Preguntó la Cadre, ordenando una pila de papeles.
"Tan fría como siempre…" Comentó Azazel sin darle mucha importancia a su comportamiento, sentándose al lado de ella. "Solo vine a darte una pequeña visita."
"Pues, como puedes ver, estoy bastante ocupada." Respondió Penemue, sin quitar su mirada de los papeles.
"Solo quería saber la razón detrás de ir a Asgard." El comentario del Cadre hizo que Penemue lo mirara por un segundo. "Después de todo, tus entrenamientos son insuperables, al igual que tu tutoría."
"Solo es una semana." Fue el simple comentario de Penemue mientras alzaba una hoja y la leía. "No tengo tiempo ni el recurso necesario para hacer el tipo de entrenamiento que yo quiero." Explicó, entregándole una mirada bastante seria. "Al no tener lágrimas de fénix, el proceso se complicó de sobremanera, ya que Issei no podrá curarse de un segundo al otro. Y no estamos hablando de heridas superficiales." Continuó explicando, haciendo una bola al papel para luego arrojarlo a un lado. "Estudié las posibilidades, y creo que lo mejor es que él vaya a entrenar a un lugar donde no recibes mucho daño físico, pero sigue siendo muy efectivo."
"¿Y por qué necesariamente tu entrenamiento debe ser tan mortal?" Preguntó Azazel, alzando una ceja. "¿No habrá una manera de cambiarlo?"
"¿Crees que no lo pensé antes?" Preguntó, enarcando una ceja. "Issei está a punto de llegar al tope de su estado físico. El Boosted Gear obviamente puede aportar grandes ventajas en el futuro, pero esa no es la idea principal." Declaró, para luego apoyar la mano por debajo de su mentón, al mismo tiempo que se quitaba los lentes. "Además de aprender mis técnicas con la katana, quiero que Issei aprenda a moverse como yo." Esta última declaración hizo que Azazel ensanchara los ojos. "Y la única forma que pueda desarrollar esa rapidez y esos movimientos, es simulando batallas reales contra mi hasta que ya no pueda moverse." Penemue se levantó del asiento, dejando los lentes en la mesa. "Por pura obviedad, es más que evidente que ese tipo de entrenamiento lo lastimará bastante, y no quiero correr ese riesgo con una batalla tan absurda estando a la vuelta de la esquina." Finalizó, marchándose para ver cómo iba el entrenamiento del castaño.
"Además, también hay otra razón…" Comentó la mujer, justo antes de perderse entre los árboles.
"¿Y puedo saberla?" Preguntó el Cadre, mirándola con gran intriga.
Penemue bajó su cabeza por un corto segundo, para luego mirar a Azazel. "Como ya sabrás, Issei tuvo un gran problema con una Ángel Caída. Un problema tan grande que le generó un fuerte trauma." La Cadre no pudo evitar bajar su mirada con cierta empatía en sus ojos por lo que estaba diciendo. "En Asgard, las Valquirias son mujeres hermosas, pero lo más importante de todo, son honrosas, valientes, y muy confiables. Creo que si llevó a Issei allí y conoce a alguna Valquiria, tal vez ese trauma finalmente lo abandone." Concluyó, marchándose del lugar.
Azazel tan solo la vio desaparecer entre los árboles, para luego dar un pequeño suspiro.
"Podrías haber comenzado por esa parte…" Pensó el Cadre en voz alta, sin poder evitar sonreír al ver la gran preocupación de Penemue por el castaño.
Al día siguiente…
Issei, Penemue y Tiamat se encontraban caminando tranquilamente en la espesa arbolada que estaba cerca del enorme edificio en donde aconteció la reunión de ayer, dándole una última mirada para asegurarse de que no hubiera nadie sospechoso cerca.
"Hacer guardia es bastante aburrido." Pensó el castaño con una mirada aburrida mientras tenía sus dos manos sobre la nuca. "Espero que amanezca pronto para ir con la Valquiria…" Issei concluyó sus pensamientos, sin poder evitar dar un gran bostezo al final.
Mientras tanto, Penemue y Tiamat estaban cotilleando a sus espaldas con bastante energía.
De hecho, era muy raro verlas de esa manera en primera hora de la mañana…
"Entonces, ¿esperaremos a ver cuál es la Valquiria más adecuada?" Preguntó Tiamat por lo bajo, asegurándose de que Issei no la escuchara.
"Ya tengo una en mente, y estoy segura que sabes a cual me refiero." Susurró la Cadre, viendo de reojo al castaño. "Aun así, recuerda que no nos meteremos con la relación de ambos. Simplemente hay que ver que todo sea natural, y si en algún momento Ross necesita ayuda o algún consejo, se lo bridaremos."
"Lo entiendo." La dragona asintió. "Aunque quizás ya estamos suponiendo demasiado rápido que ellos dos podrían sentir algún tipo de atracción entre si…" Aclaró, frotándose el cabello.
"Tienes razón, nos mantendremos al margen en un principio." Explicó Penemue. "Lo que sí debemos asegurarnos, es que ninguna oportunista intente acercarse a él, porque una mujer así terminará de hundirlo."
"No te preocupes por eso." Aclaró la dragona. "Después de todo, es lo más sencillo de todo este plan." Finalizó con gran confianza en sí misma, haciendo que Penemue asintiera de acuerdo.
Después de todo, ambas habían hecho un gran trabajo cuando Xenovia intentó aprovecharse de Issei. Fue un trabajo tan bien hecho, que la mujer no se acercó nunca más al castaño con esas intenciones.
Lo malo es que ambas se habían concentrado tanto en su importante conversación, que no se dieron cuenta de la presencia de cierta Nekomata hasta que la tenían encima…
"Oh, mira el gran ejemplar que tenemos por aquí…"
Los tres se detuvieron al instante y rápidamente optaron por sus poses de combate, viendo atentamente el origen del sonido.
"¡Relájense!" Exclamó la mujer que estaba encima del árbol, las dos puntas de su cola negra se desplazaban cómodamente entre sus manos. "No vengo a luchar, solo estoy aquí para cumplir mi trabajo." Sus orejas de gato negras se agitaron con gran felicidad cuando captaron el sonido de la Boosted Gear. "Mi olfato no me falló, si eras tú." Finalizó, esbozando una sonrisa un tanto atrevida.
Esto último hizo que Penemue y Tiamat entrecerraran los ojos con gran sospecha.
"¿También te pusieron a cargo?" Preguntó el castaño, sin prestarle mucha atención a la clara mirada depredadora que le estaba dirigiendo la Nekomata.
"No te dejes engañar, Issei." Declaró Penemue con gran seriedad. "Es una Nekomata. Esa especie esta casi extinta, y solo Koneko está registrada dentro de las fuerzas Demoniacas." Finalizó, viendo como la mujer-gato se recostaba sobre el tronco, haciendo que sus pechos resaltaran mucho más a través de su kimono negro, que combinaba a la perfección con su cabello negro atado.
"¿Cómo ha sido convivir junto a Shirone?" La pregunta de la mujer tomó por sorpresa al castaño.
"¿Te refieres a Koneko?" Preguntó Issei, ligeramente sorprendido.
"¿Así es como mi hermana se hace llamar ahora?" Preguntó la Nekomata, entrecerrando sus ojos ámbar, haciendo una pequeña voltereta para caer al suelo.
"¡¿Tú hermana?!" Exclamó el castaño con gran sorpresa.
"Bueno, ella lo era…" La mujer cerró sus ojos con algo de dolor, aunque esa expresión no duró mucho en su rostro. "Mi nombre es Kuroka, y esa mujer tiene razón." La ahora reconocida como Kuroka se presentó, fijando su mirada en Penemue. "Digamos que estoy aquí no solo por órdenes, sino también por curiosidad…" Concluyó, volviendo su mirada a Issei. "Y esa curiosidad me ha recompensado exquisitamente…" Finalizó, optando nuevamente por esa mirada atractiva que generó un helado escalofrío en la Cadre y la dragona.
"Un momento, si dices que Sirzechs no te envió…" Lejos de sentirse un poco abrumado ante la sensación de coqueteo que le estaba golpeando, Issei rápidamente se puso a la defensiva. "¿Entonces quien fue?" Preguntó, alzando su guantelete y apretando fuertemente el puño.
"Creo que ya conoces a Vali." El comentario de la mujer erizó la piel del castaño. "Él ha hablado bien de ti. Dice que no puede esperar volver a luchar contigo." Dijo Kuroka, haciendo que el puño de Issei se apretara con aun más fuerza, mientras que Penemue y Tiamat parecían comenzar a prepararse para derribarla. "Pero, como dije antes, solo acepté la orden por pura curiosidad." Esto hizo que el castaño alzara una ceja en respuesta. "Después de todo, ya estoy lo suficientemente madura para reproducirme, y quiero reconstruir mi especie con hijos que sean muy fuertes." Kuroka se lamió uno de sus dedos, haciendo que Issei pusiera cara de palo.
". . ."
"¿Y eso que rayos tiene que ver con tu curiosidad?" Preguntó Issei, después de atravesar los segundos más incomodos de su vida.
"Mi curiosidad me dijo que si iba a un lugar peligroso, podría encontrarme a hombres con un gran poder, y por lo tanto, me encontraría con un fuerte material genético dispuesto a brindarme muchos hijos poderosos." Explicó, dando un par de pasos hacia el frente."
"Bueno, supongo que es algo lógico…" Pensó el castaño en voz alta, frotándose el cabello. "Mi nombre es Issei." Concluyó, dando un par de pasos al frente, para luego extender su mano con una sonrisa.
Kuroka observó la mano por un segundo, para luego mirarlo a él. "¿No me tienes miedo?" Preguntó con una pequeña sonrisa.
"Eres de la Brigada del Khaos, pero Vali dejó bien en claro que su grupo no buscaba causar ningún mal, y que no estaban obsesionados con el poder." Contestó Issei con una sonrisa dentuda. "Digamos que solo buscan divertirse."
Kuroka lo miró con ligera sorpresa tras sus palabras, para luego entregarle una pequeña sonrisa. "Tienes razón, solo buscamos divertirnos…" Aclaró la mujer, entrecerrando sus ojos ligeramente.
Issei no pudo evitar pestañear con gran confusión cuando Kuroka lo abrazó fuertemente, en vez de simplemente darle la mano. Esto obviamente alertó tanto a Penemue como a Tiamat, y sus ojos bien abiertos eran prueba de ello.
"Sabes algo, Vali es el hombre más fuerte que conozco." Comentó la Nekomata, abrazándolo con más fuerza. "Pero es alguien muy aburrido, así que no quiere tener ningún tipo de relación conmigo…" Continuó, alzando su rostro para mirar cara a cara al castaño, quien se veía atónito por todo lo que estaba sucediendo. "Siendo que tú eres el portador del otro Dragón Celestial, ¿no te gustaría hacerlo conmigo?" Le susurró al oído con un ronroneo, que fue fácilmente escuchada por las otras dos mujeres. "Podemos jugar de todas las maneras que tú quieras, siempre y cuando me des a mis hijos…"
"¡Ya basta!" Penemue la separó de Issei de un fuerte empujón, poniéndose en frente del castaño. "¡¿Quién te crees para hacer ese tipo de propuestas?!" Preguntó, cruzándose de brazos.
"¿Eres su pareja?" Preguntó Kuroka, haciendo que un leve sonrojo apareciera en el rostro de Penemue e Issei.
"No…" Contestó la Cadre después de unos pocos segundos.
"Entonces, ¿Quién te crees que eres para interferir?" Kuroka le devolvió la pregunta, frunciendo ligeramente el ceño.
"Eso no es lo importante." Tanto Issei como Penemue observaron como Tiamat se puso al frente de la Nekomata, que no se veía para nada afectada ante su presencia. "No permitiremos que zorras oportunistas como tú se aprovechen de Issei." La dragona la tomó por su kimono, haciendo que los pies de Kuroka dejaran el suelo.
"Oigan, chicas…" La sonrisa de Issei rápidamente se torció a una nerviosa cuando sintió el clima muy pesado. "Podemos…" La sonrisa del castaño se hacía cada vez más vacilante, al ver como las tres mujeres tenían miradas de muerte. "Calmarnos…" La última palabra de Issei fue prácticamente inaudible, siendo dominado completamente por el ambiente.
Lo ojos de Issei se ensancharon de sobremanera cuando Penemue lo abrazó protectoramente y se alejaron de un pequeño salto.
"Si él me lo dice con sus propias palabras, yo no tendría ningún problema, celosa." La respuesta de Kuroka hizo que Tiamat apretara fuertemente los dientes, al mismo tiempo que un delgado sonrojo aparecía en su rostro.
"¿Cómo… me llamaste?" El tono de la dragona era muy amenazante.
Kuroka se acercó lentamente a su odio, para luego susurrarle:
"No es mi problema que no puedas controlar tu propio miedo…"
Tiamat se vio ligeramente aturdida ante semejantes palabras, a lo que Kuroka aprovechó, dándole un fuerte zarpazo para liberarse.
Un gran rubor se disparó en el rostro del castaño cuando la ropa de Tiamat se rompió en pedazos. La parte más íntima de sus senos solo era cubierta por su propio cabello.
Penemue actuó al instante, tapando los ojos de Issei con su mano.
"¡Maldita…!" Rugió Tiamat con gran enojo, tomándola justo a tiempo por el cabello, haciendo que Kuroka diera un pequeño grito.
La Nekomata respondió de la misma manera y le comenzó a tirar del cabello, mientras sentía como su rival le destrozaba la parte frontal de su kimono.
Ambas mujeres rodaron por el piso y continuaron tironeándose el cabello, mientras intentaban darse diversos golpes.
Los movimientos de ambas mujeres hacían parecer que estaban en una clara pelea de gatas.
"No sé qué le habrá dicho esa mujer, pero Tiamat se dejó influenciar por sus palabras." Pensó la Cadre, viendo que la dragona estaba actuando de manera extraña. "Ya podría haberla dejado inconsciente, pero quiere humillarla para demostrarle que sus sentimientos son mucho más poderosos que la ambición de la Nekomata…" Penemue continuó estudiando como ambas mujeres se atacaban y rodaban por el piso, haciendo que el cuerpo sexy como el infierno de Tiamat se presionara al de Kuroka con gran fuerza. "¿Debería intervenir…?" Concluyó, viendo como Issei había puesto sus dos manos sobre la de ella para asegurarse de no ver nada de lo que estaba sucediendo.
"¡Alto!"
El grito de Issei hizo que las tres mujeres lo miraran con sorpresa.
El castaño se descubrió la vista y rápidamente se quitó su chaqueta, arrojándosela a las dos mujeres que tenían la mitad superior de su cuerpo expuesto.
Tiamat simplemente observó como la chaqueta caía sobre la parte desudo de su cuerpo, sin soltar el cabello de Kuroka, que, por cierto, la Nekomata tampoco la había soltado.
Issei se acercó lentamente a Kuroka y le entregó su camisa, sin importarle el hecho de que su torso quedara completamente expuesto.
"Lo siento, pero no me gustaría tener nada contigo." Comentó el castaño, ayudando a poner de pie a las dos mujeres. "Entiendo perfectamente tus motivos, pero por esa misma razón no puedo aceptar." Kuroka tan solo le miró con gran confusión ante sus palabras. "Si quieres construir una familia, asegúrate de que el padre de tus niños también quiera a sus hijos. Entiendo completamente que pienses que tú serás suficiente, pero no será fácil para ellos." Issei posicionó una mano sobre el hombro de Kuroka, entregándole una pequeña sonrisa. "Si realmente quieres que tus hijos sean fuertes, necesitan tanto de una madre como un padre."
Kuroka simplemente le sonrió y negó con su cabeza, alejándose mientras se ponía la camiseta.
"No es necesario que te inventes toda esa historia para decir que no quieres tener relaciones conmigo." Comentó la Nekomata, haciendo que el rostro del castaño adquiriera una sonrisa nerviosa.
"¡Me aferró a lo que dije!" Issei se defendió rápidamente, para después frotarse el cabello con timidez. "Aunque también es cierto que no me pareces nada atractiva…" Continuó, haciendo que Kuroka alzara una ceja. "¡N-no quise decir eso!" Gritó, agitando sus manos ferozmente. "¡S-solo es que, n-no me interesa estar con ninguna mujer!"
"¿Eso quiere decir que no ves atractivo en ninguna mujer?" Preguntó Kuroka, enarcando aún más su ceja.
"¡Exacto!" Exclamó el castaño, justo al mismo tiempo que las diferentes imágenes de Tiamat y Penemue nublaron su mente. "¡No, espera! ¡Eso no es exacto!" Issei rápidamente se agarró el cabello con sus dos manos. "¡¿Qué demonios estoy diciendo?!"
A estas alturas, las tres mujeres lo estaban mirando como si se hubiera vuelto loco.
"Eres como Vali…" Comentó Kuroka. "Muy bueno para las batallas, pero un ser completamente inentendible cuando se trata de otros asuntos." La Nekomata alzó su rostro por un corto segundo, para luego volver a mirar al castaño. "De hecho, tú eres incluso más extraño que Vali."
"Dejando todo lo ocurrido de lado, será mejor que nos des los detalles concretos de tu visita en el Inframundo." Comentó Tiamat, terminando de colocarse la chaqueta de Issei. "Si te preocupa tu seguridad, debo decirte que yo no trabajo para ninguna de las Facciones. Y aunque Penemue e Issei estén involucrados de lleno, ambos entienden perfectamente que su grupo no es el que está generando tantas complicaciones." Aclaró la dragona, recibiendo un rápido asentimiento de Kuroka.
"Lo sé perfectamente. Vali me dijo que la Reina Dragona escupía sobre el mandato de las Facciones, y que Penemue era igual que Azazel." Aclaró la Nekomata, para luego fijar su mirada en Issei. "Mientras que el Sekeryutei era alguien diferente."
El castaño supuso al instante que ser "diferente" debería significar algo bueno bajo el punto de vista de Vali.
"Por esa misma razón es que me acerqué a ustedes sin precauciones." Explicó Kuroka, para luego subirse a un árbol de un salto. "Lo único que sé, es que Vali lleva persiguiendo a un hombre desde hace años para matarlo." Esta declaración no solo sorprendió a Issei, sino también a Penemue, que conocía perfectamente al albino. "Se supone que es alguien poderoso, por lo que siempre rastreamos fuentes de energía poderosas que nos ayuden a dar con su paradero. Desafortunadamente, siempre nos equivocamos." Concluyó, con un suspiro cubierto de cansancio a causa de sus últimas palabras.
"¿Qué tipo de hombre es ese?" Preguntó Penemue, ganando la atención de Kuroka. "Vali no iría a matar a nadie, a menos que sea realmente necesario."
"¿Brand Caíngelmon te suena de algo?" Preguntó la Nekomata, haciendo que Tiamat e Issei ensancharan sus ojos. "Eso es todo lo que puedo decirles." Aclaró, preparándose para marcharse.
"¡Espera!" Issei la detuvo, logrando que la mujer alzara una ceja. "¿Por qué dijiste que Koneko ya no era tu hermana?" Preguntó el castaño, haciendo que los ojos de Kuroka se inundaran de rabia y tristeza.
"Yo… yo era mucho más fuerte que Shirone, y eso fue lo que me salvó…" Kuroka no pudo evitar bajar su cabeza y dar un gran suspiro, recordando aquel fatídico día. "Nosotras venimos de una especie que fue completamente arrasada. Ni siquiera recordamos el rostro de nuestros padres, solo recuerdo al amo demonio que nos trataba con cariño y nos amaba, o eso aparentaba…" La Nekomata apretó fuertemente su puño, acordándose del hombre que más odiaba en su vida. "Un día, trajo una piezas de ajedrez, y dejo que eso nos protegería. Yo, siendo tan inocente, fui la primera voluntaria. El bastardo intentó incrustar la pieza de alfil en mi cuerpo, pero no pudo. Él dijo que yo era demasiado fuerte para usar una de las viejas piezas, y por eso me iba a colocar una de las nuevas, que ahora son conocidas como 'Piezas Mutadas'." Kuroka no pudo evitar llevarse una mano a su pecho, haciendo que una pieza de alfil violeta brillara fuertemente en su pecho. "Ni bien la pieza ingresó en mi organismo, note los cambios. Estuve a punto de desmallarme por la transformación dolorosa que estaba recibiendo mi cuerpo, pero de alguna manera logré mantenerme consiente. La naturaleza de mi cuerpo rápidamente me advirtió que la pieza incrustada hacia una extraña interferencia con la transformación Demoniaca, por lo que mi mente no pudo corromperse por culpa de la transformación. Y, además de eso, sentí un especie de atadura hacia ese hombre, algo que nos convertía en esclavas." Kuroka no pudo evitar apretar los dientes ante el recuerdo. "Después de eso, esta todo borroso. Solo recuerdo haber matado al bastardo y generar un gran incendio que destruyó toda la mansión, todo eso para asegurarme de que Shirone no recibiera la pieza." Kuroka no pudo evitar ensamblar una mirada de total tristeza. "Al final, me había olvidado de que apenas era una niña de 8 años, y que no iba a entender nada de lo que hice. Ella simplemente me recriminó, y dijo que me odiaría para siempre mientras se separaba de mis brazos y corría hacia la ciudad. Yo intenté alcanzarla, pero mi cuerpo estaba muy débil, así que no me quedó otra opción más que escapar y dejarla allí…"
"Y después conoció a Rías…" Comentó el castaño, terminando la historia.
Kuroka bajó su rostro, secándose las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos. "Por lo que veo, ya debes saber que la Corrupción Demoniaca destruye a la persona por completo. Por eso sé que Shirone ya ha muerto, y que nunca volverá…" la Nekomata finalizó su historia, dándose media vuelta para marcharse.
"Es cierto que la Corrupción Demoniaca hace estragos, pero Koneko sigue siendo…"
"¿Ella?" Kuroka le interrumpió, mirándolo de reojo. "Si algo aprendí en mi estadía en el Infierno, es que en la actualidad los Demonios no destruyen a través del poder o la fuerza…" Comentó, cerrando sus ojos. "Puede que sea una paranoica, pero tú eres demasiado confiado." Aclaró, abriendo sus ojos y entregándole una mirada indescifrable. "Ten cuidado, que los confiados son los más fáciles de manipular…" Finalizó, desapareciendo entre los árboles.
"Te entiendo perfectamente, pero no todos los Demonios son iguales…" Issei le respondió, aunque Kuroka ya estuviera bastante lejos.
"Tiamat…" Comentó Penemue, fijando su mirada en la dragona, quien se encontraba con un pequeño sonrojo mientras olía la chaqueta de Issei.
"Sabes bien que no me interesa todo esa estúpida discusión sobre los Demonios. La basura es basura, y nunca dejará de ser basura." Contestó la dragona casualmente, dándole la espalda al castaño para que no viera lo que estaba haciendo.
"Sabes bastante bien que no quería hablar sobre eso…" La Cadre entrecerró sus ojos con desaprobación al mismo tiempo que su voz áspera hacia que Tiamat finalmente saliera de su pequeño sueño infundado.
"No sé de lo que me estás hablando…" Murmuró Tiamat, mirando hacia otro lado con el ceño ligeramente fruncido.
Issei simplemente se frotó la mejilla con su dedo al ver como Penemue parecía regañar a Tiamat por la actitud infantil que había tenido contra Kuroka.
"Creo que ya es hora de reunirnos con la Valquiria." Comentó el castaño, haciendo que las dos mujeres lo miraran.
"Tienes razón." Tiamat reafirmó las palabras del castaño, al ver que la luz del amanecer comenzaba a filtrarse entre los árboles.
¡FINAL DE LA PRIMERA PARTE!
*Emparejamiento: Issei x Rossweisse/Ophis/Tiamat/Penemue.*
Los diez más fuertes actualmente (no se considera a Trihexa, porque aún está sellada):
10- Penemue (18)
9- Yasaka (22)
8- Odín (24)
7- Loki (29)
6- Thor (30)
5- Vali (200)
4- Tannin (400)
3- Tiamat (1000)
2- Ophis (¿?)
1- Great Red (¿?)
*En la tabla no se tiene en cuenta a los Dioses Griegos, ya que ellos se aislaron del mundo, tal y como se explica en capítulos pasados.*
Aviso que en el próximo capítulo cambiaré la clasificación de esta historia a M. Se vienen escenas bastante fuertes, y sinceramente ya he estado jugando con la clasificación K por mucho tiempo.
En el próximo capítulo ya se comenzará a trabajar en la relación entre Issei y Ross.
PD: Es la última vez que prometo hacer una pelea de gatas, porque siento que la hice horrible y súper forzado.
Sin nada más que agregar, nos vemos dentro de unos días!
