¡Aquí me presento con la última parte de este capítulo triple!

Antes de comenzar, me gustaría contestar una review:

Camilo Navas: Esa no será la única razón. Poco a poco se irá revelando todo el pasado de Rossweisse, y se verá lo que realmente la está afectando. Me alegra que te haya gustado esa escena, ya que no todos pensaron lo mismo. Los lemons de esta historia serán bastante intensos (si los comparamos con mis dos historias anteriores). Más que nada porque habrá algunos lemons donde serán sexo entr mujeres, y el protagonista tendrá un libido monstruoso, al igual que sus enamoradas.

Pepe: Primero que nada, me alegra que te esté gustando todo lo demás, quitando ese punto que mencionaste. Hablando de ese punto, no hay mucha interrogante respecto a cuanto faltará para que haya relaciones sexuales entre los protagonistas, ya mencioné que todavía falta para eso. También dijiste que la actitud de Issei en ese aspecto te parece sumamente ridícula. Todas las veces que se presentó una insinuación, Issei simplemente rechazaba la oferta porque no le parecía atractiva ninguna mujer, salvo Tiamat y Penemue (Issei lo aclara varias veces, y este no es un manga porno en donde el prota se folla a todas las que se cruzan en su camino). Si nos ponemos con ellas dos, digamos que Issei no hizo ningún movimiento porque la gran mayoría de las veces que las cosas se calentaron entre ellos, fue por un malentendido (como él lo vio en el capítulo anterior con Penemue, ya que no sabe realmente lo que sucedió), o fue algo correspondiente a la naturaleza que tienen las protagonistas (un ejemplo es el caso de Tiamat, en donde ella ya le explicó que esta en Época de Apareamiento, y evidentemente no se va a aprovechar de ella si se encuentra inestable) (de hecho, hubiera sido mucho más razonable que te molestaras con Penemue y Tiamat por mentirle). En resumidas cuentas, si quieres ver una escena sexual pronto, esta no es la historia correcta. En lo personal, me gusta pasar a la parte física de las relaciones cuando las cosas entre la pareja ya están claras, y te recuerdo que aún falta trabajar con Rossweisse, y Ophis ni siquiera apareció todavía. Entiendo que no te guste tanto este tipo de desarrollos, y respeto completamente tus gustos. Además, también debo disculparme, porque atrasar tanto las actualizaciones hace que las cosas sean más frustrantes para el lector. Después de todo, quieres leer ese momento de una vez y a veces descuido mucho las actualizaciones, incluso he estado un mes ausente en varias ocasiones.

Habiendo contestado esta review, ya es hora de comenzar.

Disfruta!

"Ahora puedo entender un poco más porqué quiere mi ayuda…" Pensó el castaño, mientras miraba atentamente al baño. Él se encontraba sentado al borde de la cama, viendo como varias sombras se turnaban por debajo de la puerta, algo que se veía sumamente extraño.

"|Es muy conservadora, demasiado…|" Comentó el dragón a secas, ya que nunca había visto a ninguna mujer actuar de la misma manera en sus miles de años con vida.

"Ni que lo digas…" Pensó el castaño.

"Abre más las piernas, no puedo ver bien…" Comentó Rossweisse, haciendo que Issei se sonrojara.

"¿Está haciendo lo que pienso que está haciendo?" Se preguntó Issei internamente, sin poder evitar poner sus ojos en blanco cuando escuchó la respuesta de Tiamat.

"¿En serio tienes que revisarnos el himen?"

"¡Si-si-silencio!" El gritó avergonzando de Ross hizo que el castaño se tapara los oídos. "¡Es la manera más rápida de confirmar que me están diciendo la verdad!"

"¿Sabes que podríamos seguir siendo vírgenes sin tener nuestro himen, verdad?" La voz de Penemue fue fácilmente escuchada.

"¡Por-por eso dije que esta es la manera sencilla de comprobarlo!" Exclamó la Valquiria, sin poder evitar tartamudear nuevamente.

Después de unos pocos segundos de silencio, Issei no pudo evitar encogerse ante la gran sensación de incomodidad que le estaba brindando esta situación. Después de todo, no se pudo evitar imaginar a Tiamat sentada en el taburete con las piernas abiertas mientras era inspeccionada exhaustivamente por Rossweisse.

"¡Mierda!" Issei no pudo evitar maldecirse internamente, al mismo tiempo que tenía un gran escalofrió por imaginarse esas cosas.

"Si, está allí…" El comentario ligeramente sorprendido de Rossweisse fue seguido de otro sonido, indicando que Tiamat se había puesto de pie.

"¿Ves?" La vos de la dragona resonó dentro del baño. "Te lo dijimos."

El ruido de ropa colocándose se escuchaba, indicando que las tres estaban preparándose para salir.

"¡De acuerdo, lo siento!" Exclamó Rossweisse con un tono ligeramente fastidiado. "¡Debería haberles creído!"

"Ese no es el principal problema." Penemue abrió la puerta, haciendo que Issei viera ya a las tres mujeres con sus clásicas vestimentas para los entrenamientos. "El problema es que te metes demasiado en lo que no te incumbe." Declaró la Cadre, entrecerrando ligeramente los ojos. "Tienes hábitos e ideales demasiado extraños…" Concluyó, haciendo que Rossweisse alzara una ceja.

"Tomaría tus palabras sin problemas, si es que ustedes dos no tuvieran nada de eso." Respondió, poniendo ambas manos en su cadera. "¿Me estás diciendo que dormir junto a él por sentirte un poco incomoda es algo normal?" Cuestionó, para luego mirar a la dragona, frunciendo el ceño. "Y mejor ni hablemos de ti…"

"¿Qué?" Preguntó la dragona, alzando ambas cejas. "Solo hago lo que me gusta…"

"No te hagas la tonta." En esta ocasión, tanto Penemue como Rossweisse hablaron, haciendo que Tiamat mirara hacia otro lado, como si no hubiera escuchado nada.

"Hem, chicas, ¿qué haremos hoy?" Issei rápidamente cambió de tema, ya que no quería que el interrogatorio de Rossweisse le tomara su turno.

"Hoy variaremos." Comentó Tiamat, haciendo que todos le miraran. "Tengo pensado enseñarte algo importante. Después de eso, corresponderás al entrenamiento que estabas haciendo con Penemue regularmente, así emprendes a usar tu Katana." Concluyó, para luego fijar su mirada en Rossweisse. "Necesitaré tu ayuda para esto, Rossweisse."

"¡No hay problema!" Exclamó la Valquiria con una sonrisa.

"Ahora que lo pienso, Tiamat no me ha enseñado nada por si sola desde aquella vez…" Pensó, recordando los viejos tiempos en aquella cueva, en el Reino Familiar. "Que recuerdos…" No pudo evitar pensar, dibujando una sonrisa un tanto nostálgica. "Solo han pasado poco más de 4 meses, pero parece que fue hace un año…"

"Bien, en marcha." Declaró la dragona, haciendo un pequeño gesto con su cabeza.

CAPÍTULO 39: LA VALQUIRIA QUE DESEABA AMOR.

"N-no estoy muy seguro de esto…" Issei no pudo evitar frotarse el cabello con gran intranquilidad.

Los cuatro se encontraban entre medio de las enormes montañas que limitaban a Asgard, donde la nieve caía y se podía sentir un gran frio en el ambiente. No solo por esa densa neblina helada, sino también por el hecho de estar rodeados de riscos y más riscos cubiertos de nieve.

"¿Qué es lo que me puede aportar esto exactamente?" Cuestionó el castaño, fijando su mirada en Tiamat, quien se encontraba a su lado.

Estaba seguro que era la segunda vez que la veía con ese abrigo polar hecho de piel de oso completamente blanco, y le quedaba realmente bien.

"Solo has silencio y observa." Fue la simple respuesta de Tiamat mientras soplaba sus manos para calentarse, para luego mirar hacia el frente, colocando las manos en los bolsillos de su grueso abrigo polar.

"Bien, no podemos confiarnos, porque ella no se contendrá…" Declaró la Cadre mientras ajustaba la bufanda roja en su cuello. Ella llevaba una gabardina negra que cubría completamente su cuerpo. De hecho, era algo novedoso, ya que por lo general usaba su túnica ultra-pesada, y la verdad es que también le quedaba bastante bien.

La Cadre miró hacia el frente, solo para entrecerrar sus ojos cuando fijo su mirada en una Tiamat de hielo.

"Está bien que sea un clon de hielo y todo eso, ¿pero crees que estaremos bien?" Preguntó Rossweisse, llevando su clásica armadura de Valquiria, mientras respiraba un gran aire frio. Estaba claro que estaba acostumbrada a este tipo de temperaturas.

"Solo será un calentamiento…" Declaró Penemue, sacando las manos de sus bolsillos.

"No me gusta esto…" Comentó el castaño por lo bajo, haciendo que la dragona le mirara de reojo. "Entiendo que sea un clon, pero eres cientos de veces más fuerte que ellas…"

"No te preocupes, no pasará nada." Contestó Tiamat, mirando hacia el frente. "Solo observa bien sus movimientos."

Penemue se ajustó los guantes negros que llevaba en sus manos, mientras que Rossweisse creaba una especie de guanteletes de hielo con pinchos que cubrieron por completo sus manos. Ambas mujeres se miraron, para luego asentir.

En esos momentos, se pudo ver como el clon de hielo abrió sus ojos.

"¡Comiencen!" Exclamó Tiamat, al mismo tiempo que un aura gélida cubrió sus hermosos ojos celestes profundos.

Las tres salieron corriendo rápidamente al contacto. Cuando Penemue y Rossweisse se preparaban para pegarle con sus puños, el clon de Tiamat dio un gran salto y le conectó una fuerte patada en el pecho a Penemue, para después seguir su movimiento en el aire y propinarle una fuerte patada en la mejilla a Rossweisse que la mando lejos.

Issei tan solo observó esto con ligera preocupación, mientras que Tiamat permanecía con su mirada impasible, sus manos aun cubiertas por su abrigo.

Penemue intentó darle un fuerte puñetazo en el pecho que el clon esquivó solo con inclinar su cuerpo ligeramente a un lado, para luego desviar otro golpe de la Cadre con su antebrazo. El clon se agachó rápidamente para esquivar un golpe en su rostro, aunque no pudo prever cuando Penemue dio un gran giró sobre sí misma, utilizando la misma inercia de su anterior golpe como impulso para propinarle una fuerte patada en la cabeza, que parecía no haberle hecho mucho daño. Penemue intentó continuar con sus ataques, pero el clon nuevamente desvió el puñetazo con su antebrazo. La Cadre utilizó esto a su favor y le propinó un rápido puñetazo con su otra mano, que terminó descendiendo hasta el brazo que le había bloqueado recientemente, y todo había sido una estrategia para agarrarlo con sus dos manos. Ella entrecerró los ojos ligeramente y se dio una rápida media vuelta mientras le torcía el antebrazo con sus dos manos, haciendo que el codo del clon quedara completamente al revés.

Penemue miró a sus espaldas, solo para dibujar una mirada fastidiada cuando sintió como el hielo del clon comenzó a moverse en el brazo recientemente fracturado, volviendo completamente a la normalidad.

"¿Estás borneando?" Fue lo último que pudo decir la Cadre antes de que recibiera un contundente puñetazo en su mejilla que la agitó por completo, generando un pequeño cráter a sus pies, al mismo tiempo que escupía una pequeña cantidad de sangre.

El hielo del clon comenzó a brillar, haciendo que tuviera un arranque de puñetazos increíble, dándole numerosos puñetazos rápidos y cortos en su espalda, haciendo que se escucharan fuertes estruendos mientras el cuerpo de la Cadre se agitaba violentamente, hasta que finalmente recibió una fuerte patada en la espalda que la mandó a rodar por la nieve.

"¿No crees que las cosas se están yendo u poco de las manos?" Preguntó el castaño tras ver la última acción.

"Lo que quieres hacer, es meterte en la pelea." Contestó la dragona con un tono burlón. "Te dije que guardaras silencio y observaras." Concluyó, haciendo que Issei asintiera.

El clon rápidamente se dio la media vuelta cuando sintió una presencia hostigadora, ensanchando ligeramente sus ojos cuando Rossweisse iba sobre un enorme camino de hielo que iba creando mientras se iba deslizando, y estaba avanzando realmente rápido…

El clon logró dar un gran salto hacia el costado para esquivar el fuerte puñetazo de Rossweisse, pero no pude prever que ese camino de hielo se generara en todo momento y circunstancia. Ross se acercó rápidamente cuando el camino de hielo hizo un giro de 180 grados, propinándole un fuerte golpe en el rostro al clon cuando la cabeza de la Valquiria se encontraba apuntando al suelo. Fue un golpe tan fuerte y contundente que había liberado unos pequeños trozos de hielo por doquier. No se sabía si era del mismo guantelete de Rossweisse o del rostro del clon.

Pero una cosa era segura…

Eso tuvo que doler.

"Esa es una habilidad bastante interesante." Pensó Tiamat sin poder evitar sonreír. "Me pregunto hasta donde llegaran sus poderes especiales en una batalla real..."

Desafortunadamente, la demostración de la Valquiria no duró mucho más, ya que el clon la derribó de su camino de hielo y comenzó a propinarle fuertes golpes a lo largo de todo su cuerpo sin que ella siquiera pudiera defenderse. Algo muy parecido a lo que le paso a Penemue, por no decir igual.

Finalmente, el clon dio una gran voltereta sobre sí misma, propinándole una fuerte patada descendente en el rostro a Rossweisse que la clavó profundamente en el suelo, generando un pequeño cráter.

El clon rápidamente se dirigió a Penemue quien ya estaba acudiendo a la ayuda.

Rossweisse se levantó con un poco de dificultad mientras escupía algo de sangre, uniéndose rápidamente al combate, ya que la Cadre no la estaba pasando muy bien.

Ambas comenzaron atacar al unísono, solo para ser constantemente bloqueadas por el clon, hasta que en una oportunidad bloqueó los dos puñetazos con sus dos antebrazos, para luego agitar sus brazos con mucha violencia, desestabilizando a sus dos contrincantes. Ambas recibirían exactamente la misma patada del principio, logrando que terminaran un poco apartadas.

El clon se fijó rápidamente en Rossweisse al ver que Penemue había quedado tendida en el suelo después de su último golpe en el rostro. Justo en ese momento, Penemue se levantó del suelo mientras un pequeño hilo de sangre recorría por su boca.

Tanto Rossweisse como Penemue fijaron sus miradas. La primera que asintió fue la Cadre, solo para recibir la misma respuesta por parte de Rossweisse.

Penemue se acercó detrás del clon con sumo cuidado, mientras Rossweisse creaba nuevamente sus guanteletes de hielo, y entraba en postura de combate otra vez.

El clon flexionó su puño con la idea de golpearla cuando vio que Ross se mantenía pasiva, solo para detenerse en seco cuando alguien la tomó del antebrazo. El clon miró rápidamente hacia atrás, solo para recibir un fuerte puñetazo en la mejilla por parte de Penemue.

Su rostro se torció hacia el otro lado, recibiendo un fuerte puñetazo por parte de Rossweisse con exactamente la misma contundencia que Penemue, generando grandes grietas en el suelo.

El clon se tambaleó claramente aturdido, solo para terminar recibiendo un fuerte gancho por parte de Penemue que casi le arranca la mandíbula, debido a que el hielo en su cuello se había resquebrajado de sobremanera.

Finalmente, ambas mujeres se entregaron una última mirada, justo antes de que Penemue le propinara una fuerte patada en el cuello, mientras que Rossweisse le produjo un fuerte puñetazo sobre su cabeza, haciendo que el cuello del clon estuviera a punto de quebrarse, además de que el resto de su cuerpo comenzaba a fallar notoriamente.

"Increíble…" No pudo evitar pensar el castaño con gran admiración, ya que el último combo efectuado por Rossweisse y Penemue había sido muy sincronizado.

Finalmente, Penemue materializó su katana, haciendo que una gran cantidad de rayos violetas se dispararan en varias direcciones cuando realizó un rápido movimiento, quedando detrás del clon mientras tenía su arma extendida.

La cabeza del ahora inerte contrincante quedó colgando, debido a que la Cadre le había dado un corte semi-limpio en la base de su cuello.

Rossweisse llegó rápidamente y le propinó una fuerte patada ascendente, demostrando su gran agilidad cuando mando la cabeza del clon a volar, haciendo que el cuerpo de hielo se desmoronara en mil pedazos.

Issei tan solo sonrió, clavando su katana en el suelo con un rápido giro, para luego comenzar a aplaudir.

Tiamat solo las observó con una pequeña sonrisa. "Buen trabajo." Declaró, asintiendo ligeramente con su cabeza.

Ross se acercó rápidamente a Penemue con una sonrisa y su mano extendida. La Cadre dudo por un corto segundo, pero finalmente sonrió y chocó las manos con ella.

"Tienes mucho potencial, Issei." El comentario de Tiamat hizo que el mencionado le mirara. "Pero habrá determinadas peleas en donde no tendrás otra opción más que luchar en equipo." Declaró la dragona, viendo como ambas mujeres se acercaban al dúo con una sonrisa en sus rostros. "Y me refiero a luchar junto a alguien que realmente tenga sinergia contigo, y que no sea una molestia." Tiamat finalmente le miró, posicionando un dedo sobre la nariz del castaño. "Asegúrate bien de saber cuáles son esas peleas cuando llegue el momento." Concluyó, esbozando una bella sonrisa.

Finalmente, Penemue se quitaría la sangre de sus labios, pero luego lamer su dedo de una manera un tanto lujuriosa, algo que erizó el cabello de Rossweisse.

Por suerte, Rossweisse se dio cuenta a tiempo que solo la estaba molestando…

En la noche…

Los cuatro se encontraban cenando en el salón principal del castillo. Todo estaba cubierto de platos y hoyas con diferentes alimentos en la enorme mesa redonda, representando un gran banquete. Algo un tanto extraño, ya que eran muy pocas personas para tanta comida.

"Chicas, después de bañarme me ausentaré por un par de horas." Comentó el castaño mientras comía con tranquilidad, teniendo a su lado a Penemue y Tiamat, quienes le miraron con ligera sorpresa tras sus palabras.

"¿Qué es lo que vas a hacer a estas horas?" Preguntó la dragona con gran curiosidad.

"Rossweisse necesita ayuda con un par de cosas." Contestó el castaño mientras miraba hacia el frente, recibiendo una mirada agradecida por parte de la Valquiria, ya que no había dado los detalles.

"Si quieres, nosotras también podemos ayudarte." Declaró Penemue, fijando su mirada en Ross. "No es una molestia."

"¡Uh, realmente no es necesario!" El sobresalto de la Valquiria hizo que tanto Penemue como Tiamat alzaran una ceja. "¡Es decir…!" Rossweisse se calló por un corto segundo, mientras un sonrojo comenzaba a dibujarse en su rostro. "Solo con su ayuda será más que suficiente…" Finalizó, sin poder evitar tomar una gran cantidad de jugo por los nervios, para luego comenzar a toser cuando se ahogó.

Tiamat y Penemue tan solo se miraron entre sí, pestañeando un par de veces, para luego mirar a Issei en busca de respuestas, el cual simplemente se inclinó de hombros.

"No necesitas ponerte así." Comentó Tiamat. "Les deseamos suerte." Concluyó, haciendo que Rossweisse se relajara visiblemente.

"¿Tanta vergüenza le da admitirlo?" Se preguntó el castaño, sin poder evitar alzar una ceja.

"|La idea de que Asgard se entere que está buscando ayuda para su soltería le debe aterrar.|" Explicó Ddraig a través de su mente.

"Pienso lo mismo…" Issei continuó la conversación interna con su inquilino, mientras comía disimuladamente. "Pero eso solo me hace creer aún más que nos está ocultando cosas." Comentó, mirando de reojo a la Valquiria, que se encontraba comiendo con felicidad. "¿Por qué le daría miedo que se enteraran? ¿Por qué nadie quiso intentar cortejarla desde hace miles de años?"

"|Pensé que solo yo me había dado cuenta…|" Comentó el dragón con ligera sorpresa, viendo que el castaño se estaba volviendo más avispado a una velocidad cada vez mayor. "|Puede que su actitud sea algo complicada, pero sigue siendo una mujer hermosa. Y lo más importante…|"

"Ella es la futura Reina de las Valquirias…" Issei terminó el planteamiento de Ddraig. "Teniendo un título tan importante, ¿por qué nadie ha intentado acercarse a ella en tantos milenios?" Se preguntó el castaño, entrecerrando ligeramente sus ojos. "No creo que me esté mintiendo, pero es más que evidente que está sucediendo algo muy raro…"

"|Esperemos a ver como se desenvuelve todo.|" Declaró el dragón. "|Con el tiempo lo descubriremos.|"

"Estoy de acuerdo." Afirmó Issei, terminando su charla interna con Ddraig.

Unos momentos más tarde…

Issei salió de su habitación con su típica vestimenta de academia.

"¡Issei!"

El castaño no pudo evitar sonreirá tras escuchar la voz de la Valquiria. Él cerró la puerta de la habitación, y se volteó a verla con una gran sonrisa dentuda.

"¡Hola…!" La sonrisa del castaño decayó lentamente a una mirada de asombro cuando vio a la Valquiria con esa típica sonrisa animada suya, aunque hoy había algo muy diferente…

"Rossweisse…" Issei terminó su saludo con mucho menos energía, ya que la Valquiria llevaba puesto un hermoso vestido de una pieza de color violeta que dejaba a la vista algo de escote, una tela del mismo color ligeramente transparente caía desde la mini falda de su vestido hasta sus pies, teniendo un corte a un costado para que se pueda mover más libremente.

Al ver la expresión de Issei, Rossweisse no pudo evitar ponerse nerviosa.

"Lo sabía…" Ella se miró a si misma con algo de tristeza. "Este tipo de vestidos no me quedan bien, ¿verdad?"

"No, no es eso." Contestó el castaño rápidamente, sin poder evitar maldecirse al quedarse completamente anonadado. "Es la primera vez que te veo sin tu armadura, y me tomo un poco por sorpresa." Explicó el castaño, para luego alzar su dedo pulgar con una sonrisa dentuda. "¡El vestido y el maquillaje te quedan preciosos!" Concluyó, haciendo que una gran sonrisa apareciera en el rostro de Rossweisse.

"¡¿Lo dices enserio?!" Preguntó con una hermosa sonrisa, mientras juntaba sus dos manos por encima de su escote. Eso no hubiera sido suficiente para impresionar a Issei, pero el delgado sonrojo que se dibujó en su rostro hizo que su figura se convirtiera en algo majestuoso.

Issei no pudo evitar sentirse ligeramente nervioso ante la expresión tan bella de la Valquiria.

"¡Totalmente!" Contestó.

"Entonces, si simulamos una especie de cita…" Comentó, Ross, comenzado a ponerse visiblemente nerviosa. "¿Deberíamos ir a un restaurant? ¿Ir al cine?" Preguntó mientras su sonrisa vacilaba más y más. "Bueno, escuché que eso hacían ahora…"

"Hmmm…" Issei no pudo evitar frotarse el cabello con dudas, haciendo que Ross se sobresaltara. "¿No te parece que una cita debería ser más divertido?" Preguntó, haciendo que la figura de la Valquiria se convirtiera en piedra. "¡No estoy diciendo que seas aburrida!" Exclamó el castaño rápidamente tras ver la reacción de Ross. "Solo pienso que, como pareja, quizás estaría mejor ir a lugares más concurridos y divertidos." Finalizó, haciendo que Rossweisse se asombrara.

"¡Lo entiendo!" Exclamó, chocando el puño contra su mano. "Entonces…" La Valquiria comenzó a sudar severamente, haciendo que una gota de sudor nerviosa rodara por la cabeza del castaño. "¿Qué-qué lugar puede ser algo divertido hoy en día?" Preguntó con leve tartamudeo. "¿Un-un bar? ¿Un-un casino?" El rostro de Ross explotó de vergüenza cuando pensó en su última propuesta. "¿U-u-u-un-un ho-ho-hotel?" Propuso con un gran rubor en su rostro.

"¿Por qué no una feria?" Preguntó el castaño con los brazos cruzados, mientras alzaba una ceja.

"¿Una feria?" Se preguntó en voz alta con ligero estupor, para luego esbozar una gran sonrisa. "¡Si, una feria!"

"Entonces, ya está decidido." Declaró el castaño con una sonrisa amistosa en su rostro.

"¡Espera!" Rossweisse lo detuvo con una pose dramática, haciendo que el castaño alzara una ceja. "¿Estás seguro de ir con esa ropa?" Preguntó, haciendo que el castaño se mirara a sí mismo.

"Hum, lo cierto es que me acostumbre a llevar esto…" Comentó, frotándose el cabello con gran nerviosismo. "¡Mierda, me olvide que esto se suponía que debía ser una cita!" Pensó internamente, dándose un gran golpe en la cara. "¡¿Quién mierda va con la ropa de la Academia a una cita?!" Inmediatamente después de hacerse esa pregunta, Issei no pudo evitar dibujar una sonrisa amarga cuando recordó que su cita con Raynare había sido con esa misma ropa. "Soy un desastre…"

"Bueno…" Comentó la Valquiria, restándole importancia. "Mientras no te moleste, no le veo problema." Concluyó, para luego crear un círculo mágico a sus pies. "Creo que había una gran feria en Estados Unidos. Podríamos ir a comprobarlo."

Issei simplemente entró en el círculo mágico, decidiendo no preguntarle cómo es que sabía acerca de eso.

Justo cuando los dos desaparecieron, la puerta de Penemue se entreabrió, en donde su querida amiga dragona la estaba acompañando.

"¿Deberíamos ir a vigilarlos?" Preguntó Tiamat. "Creo que Ross es una buena mujer, pero no deberíamos confiarnos…"

"Estoy de acuerdo." Respondió Penemue. "Pero, he de decir que me parece increíble que ella le haya pedido ayuda para eso." Comentó la Cadre con una pequeña sonrisa.

"Ya somos dos." Afirmó la dragona, exactamente con la misma expresión que Penemue.

En un lugar de New York…

"¡Wooow…!" Issei no pudo evitar ensanchar sus ojos con un gran brillo en estos debido a lo que estaba presenciando.

Frente a él, una enorme cantidad de tiendas y juegos se encontraban en el lugar, incluyendo una gigantesca noria perfectamente iluminada que parecía tocar el cielo.

"No es lo mismo que verlo por televisión…" Declaró el castaño, dando un gran silbido. Y no solo se refería por las atracciones, sino también por la gran cantidad de multitud que había en el sitio.

"Oye, Rossweisse..." Comentaría el castaño, viendo de un lugar al otro. "¿En dónde te gustaría comenzar?"

Después de unos pocos segundos sin recibir respuesta, pensó que Rossweisse se había perdido. Pero justo antes de darse la vuelta, pudo escuchar la voz de la Valquiria justo detrás de él.

"Yo…" Issei miró sobre sus hombros, viendo la expresión completamente tensa de la mujer. "Yo…" Rossweisse cerró profundamente sus ojos, haciendo que sus puños temblaran. "¿Qué lugar puede ser entretenido? ¿Podría divertirse estando conmigo?" Rossweisse no se dio cuenta que sus pensamientos salieran a la luz, haciendo que Issei se sintiera un poco mal por ella.

"Además de ser conservadora, también tiene severos problemas con su autoestima…" Pensaría el castaño, para luego sonreirá cuando se le ocurrió una idea.

"¡Creo que la noria estaría bien!" Exclamó la Valquiria muy exaltada, haciendo que Issei se diera vuelta.

"No es necesario que lo pienses tanto." La respuesta del castaño desconcertó visiblemente a Rossweisse. "Este lugar es divertido sin importar el lugar donde vayas. No pienses nada, no planees nada. Eso no es necesario." Un par de fuegos artificiales estallaron en los cielos justo al mismo tiempo que el castaño extendía sus dos manos, haciendo énfasis a todo el sitio. "¡Solo déjate llevar por el lugar, disfrútalo y se tu misma!" Exclamó el castaño con una gran sonrisa dentuda, siendo iluminado por la luz producida por la pólvora. "¡De esa forma podrás divertirte!"

"Pero…" Rossweisse no pudo evitar agachar su cabeza con muchas dudas. "Si no pienso en nada, entonces es más seguro que las cosas resulten mal…" La Valquiria apretó fuertemente su vestido. "Incluso cuando me esfuerzo, nadie ha vuelto a salir una segunda vez conmigo. Por eso tengo que dar el 200%." En estos momentos, el castaño finalmente se hartó y rodó sus ojos, para luego tomar firmemente la mano de la Valquiria.

Ella alzó su mirada con gran confusión.

"¡Ya deja de torturarte y vamos a divertirnos!" Exclamó el castaño, arrastrándola rápidamente hacia el interior.

Rossweisse no pudo evitar dar un pequeño grito de sorpresa. Pero ese grito fue completamente opacado por su mirada conmovida cuando vio la gran sonrisa que le entregó el castaño mientras la guiaba hacia las atracciones más cercanas.

Ninguno de los dos lo sabían, pero esta noche iba a pasar muy agradable…

Lo primero que hicieron fue entrar a una tienda que contenía una gran cantidad de disfraces, o más bien, partes de estos.

Issei rápidamente se internó a la tienda, arrastrando a una nerviosa Rossweisse que no sabía cómo debía actuar en estos momentos.

Issei internó sus manos en uno de los tantos baúles, comenzando a arrojar un montón de prendas hacia el exterior. Ross no pudo evitar poner los ojos en blanco cuando una gran cantidad de prendas comenzó a caer sobre ella, hasta taparla por completo.

La Valquiria se sacudió frenéticamente para quitarse las prendas de encima, para luego agarrar unas orejas de conejo que le habían llamado la atención, colocándoselas por mera curiosidad. Su mirada buscó rápidamente a Issei, quien se encontraba de espaldas. El castaño se dio media vuelta, viéndose que llevaba un par de gafas extremadamente exageradas con un bigote muy ridículo.

Rossweisse simplemente no pudo resistirse, por lo que intentó tapar su boca, pero la pequeña carcajada salió disparada de su boca. Eso hizo que Issei sonriera, aunque esa felicidad no duró mucho.

"¡¿Qué estás haciendo, mocoso?!" Un viejo calvo los interrumpió con claro fastidio, y claramente tenía los aires de ser el dueño de la tienda. "¡Y tú, una mujer mayor! ¿No te da vergüenza hacer este desastre?" Preguntó el anciano. "Será mejor que orden esto ahora, o…"

"¡Vámonos!" Issei la tomó nuevamente por la mano, haciendo que Rossweisse volviera a sorprenderse por el contacto tan repentino. El castaño arrojó un montón de billetes al suelo ante de desaparecer.

"¡¿Qué?!" Gritó el viejo con claro enojo cuando ambos salieron disparados de la tienda.

Ambos estuvieron jugando diversos juegos en las tiendas cercanas. Asombrosamente, Rossweisse era ridículamente buena en todo, especialmente en golpear los objetivos con rifles de juguete. El único que no pudo superar, fue un juego de golpear a los topos, donde Issei afirmó y reafirmó que el juego estaba amañado, obviamente sin decírselo a la cara al gerente. Después de todo, él había visto bastantes recompensas interesantes a las que podría obtener.

"Juro que le ganaré a ese viejo…" Comentó el castaño con gran frustración mientras se dirigía a la noria junto con Rossweisse. "No importa que me tome toda la vida hacerlo."

"¡Vamos, ya no pienses en eso!" Exclamó Rossweisse, dando un pequeño giro para ponerse en frente del castaño.

Issei no pudo evitar sorprenderse, ya que la actitud de Ross había cambiado a lo largo de estas dos horas. Y no solo eso, ahora ella llevaba esas orejas de conejo y esa pequeña serpiente de peluche que usaba como bufanda, además de la enorme bolsa que estaba repleto de peluches pequeños.

"¡Vamos a la noria, que ya no nos queda tiempo!" Exclamó la Valquiria con una gran sonrisa, tomando al castaño por la mano.

Evidentemente, le sorprendió muchísimo que ella tomara la iniciativa por primera vez.

Issei continuó siendo arrastrada por ella, sin poder evitar mirarla fijamente al rostro.

Ese rostro tenso, serio y a veces malhumorado, había cambiado radicalmente…

Ahora, esa sonrisa dejaba bien en claro lo bien que lo estaba pasando…

Issei tan solo pudo sonreirá al verla de esa manera. Después de todo, finalmente había logrado que ella se soltara. Ahora realmente se estaba divirtiendo.

"Fue muy lindo ver como su rostro cambiaba a uno mucho más alegre y liberado por cada juego que iba atravesando…" Comentó una mujer completamente tapada mientras vigilaba de lejos a la pareja. Su tono de voz dejaba a entender que era Penemue.

"Supongo que nos preocupamos por nada." Declaró la otra mujer de pelo celeste, ajustando sus gafas. "Solo se está divirtiendo." Concluyó, esbozando una pequeña sonrisa.

"¡Aquí estamos!" Comentó Rossweisse, viendo a la gigantesca noria con una hermosa sonrisa, mientras le pagaba al encargado.

Ella arrastró a Issei dentro de la noria, que comenzó a girar en un santiamén.

El castaño simplemente observó como Rossweisse se balanceaba de un lado a otro mientras tarareaba una canción, viendo como la noria ascendía lentamente y permitía ver toda la feria. Al verla de esa manera, Issei no pudo evitar recostarse en el asiento y comenzar a reír. Esto claramente hizo que la Valquiria lo mirara con una ceja alzada.

"¿Qué es tan gracioso?" Preguntó, pensando que se estaba riendo de ella, no obstante, su suposición no era del todo errada.

"En un principio actuabas como una niña insegura y asustada, pero ahora eres alguien completamente diferente." Comentó, haciendo que Rossweisse se sonrojara de vergüenza por sus palabras. "Ahora podría decir que eres alguien bastante adorable." Concluyó, haciendo que el sonrojo de la Valquiria se intensificará, aunque en esta ocasión no era por vergüenza, sino por sus lindas palabras.

"¡Oh, mira!" Exclamó Ross, sacando su cabeza por afuera del asiento, algo que puso nervioso al castaño. "¡Ya estamos en la cima!" Concluyó con gran alegría.

"Rossweisse, no saques la cabeza por la…" Issei no pudo acabar su regaño, ya que ambos se vieron sorprendidos cuando una gran cantidad de fuegos artificiales comenzaron a iluminar el cielo.

"¡Es hermoso…!" Declaró la Valquiria, omitiendo el hecho de que Issei también había sacado su cabeza por fuera de la noria, siendo que antes la estaba regañando por eso.

"Si, hace tiempo que no veo tantos fuegos artificiales…" Comentó el castaño, recordando aquella vez que viajo en un cisne de hielo junto con Penemue. "Maldición, que buenos recuerdos." Pensó, sin poder evitar esbozar una gran sonrisa mientras miraba los grandes destellos.

Después de estar varios segundos espectando la gran fiesta en silencio, Rossweisse comenzó a hablar.

"Issei, gracias…" El castaño no pudo evitar mirarla con cierta curiosidad por sus palabras. "Creo que he aprendido algunas cosas importantes hoy." Explicó, para finalmente quitar su vista de los fuegos artificiales, entregándole una suave, pero muy linda sonrisa. "¡Y además de eso, me divertí mucho!"

Issei tan solo le sonrió, asintiendo con su cabeza.

Rossweisse incrementó un poco más su sonrisa, al mismo tiempo que tomaba su bufanda de peluche con sus dos manos.

Ella no pudo evitar sonrojarse por lo que iba a decir…

"¡Espero que la próxima noche sea igual de divertida!"

FINAL DEL CAPÍTULO!

En esta ocasión, mi mente está en blanco como para comentar algo (probablemente sea porque estoy muy cansado). Solo me queda esperar que les haya gustado el capítulo.

Nos veremos en la próxima parte!

Cantidad de palabras del capítulo triple: 7565+10333+5611= 23.509 palabras. *WTF casi un capítulo quíntuple*