¡Aquí me presento con otro capítulo!

Debido a que los capítulos están siendo bastantes consecutivos uno tras otro, sinceramente no me encuentro mucho a lo que deba comentar, en especial porque a estas alturas avanzadas de la historia es raro que se les presenten dudas cuando ya conocen mi manera de hacer las cosas. El hecho de que esta historia ya tenga más de 400mil palabras es una prueba bastante clara de ello.

Muchas gracias a todas las personas que siguen aquí y continúan leyendo esto. Sé muy bien que ciertas partes pueden tornarse pesadas, en especial la condición traumática de Issei que he estado estirando más de lo que tenía planeado (en esencia, pensé que todos los arcos escritos previamente durarían mucho menos, pero ya quedó bastante claro que mis especulaciones estaban lejos de ser realidad, igual que los goles de Lukaku).

Vuelvo a agradecer a todos aquellos que leyeron todos los capítulos, en especial a toda esa gente que aun sigue leyendo esto desde el primer capítulo, siendo que todo comenzó hace 25 meses.

Dejando de lado todo esto, es momento de contestar una review:

Camilo Navas: Aunque cuente como una victoria para Rías, todos ahora saben bastante bien de lo que es capaz Issei, incluso ni siquiera vieron lo que realmente puede hacer, ya que durante toda la batalla se acopló al nivel inferior de sus compañeros. Como último, me alegra bastante saber que te gustó la pelea, ya que tuve que cambiar bastantes ideas a la hora final debido a que no quería que se alargara por más de un capítulo.

Con la review ya contestada, es momento de comenzar.

¡Disfruta!

"¡LA GANADORA DE LAS SEMIFINALES ES RÍAS GREMORY!"

"…"

"…"

"…"

El silencio desconcertante se presenta por varios segundos, hasta que…

"¡UUUUOOOOHHHHHHHHHHH!"

El grito de todas las valquirias se escuchó en todas las gradas mientras saltaban y alentaban con gran energía.

Mientras tanto, en el sector opuesto se encontraban casi todos aplaudiendo. Uno de ellos era Sairaorg, quien parecía estar bastante satisfecho ante el despliegue que pudo presenciar del castaño.

Lo primero que hizo Issei como festejo fue acercarse a Gasper y estrechar con gran fuerza su mano. El medio vampiro le entregó una gran sonrisa triunfal y él no tardaría en responderle de la misma manera.

Tiamat, Penemue y Rossweisse bajaron de las gradas, a pesar de que eso era ilegal. Ellas corrieron rápidamente al castaño mientras le entregaban una gran sonrisa. Incluso la misma Penemue lucia bastante orgullosa de su rendimiento.

Issei se levantó del suelo, chocando las manos con Tiamat que fue la primera que llegó, quien no tardaría ni un segundo en encerrarlo en un fuerte y cálido abrazo. Penemue y Rossweisse no tardaron en llegar, encerrando y rodeando al castaño dentro de un abrazo cubierto de amor y cariño.

Gasper tan solo sonreiría ante lo presenciado, mientras que Rías y Asia parecían compartir el mismo sentimiento que el medio vampiro.

"¿Te encuentras bien?" Le preguntaría la pelirroja, notando que Asia apenas podía estar de pie. "Déjame llevarte a la enfermería para que te recuperes rápido. Recuerda que mañana tienes que levantarte muy temprano."

"No se preocupe, solo es una pequeña herida." Asia contestaría con una sonrisa, siendo acompañada por la pelirroja a la sala donde trataban a los heridos del evento.

Mientras tanto, las tres mujeres continuaban llenando de amor a Issei que aun se encontraba dentro de ese abrazo grupal.

"¡¿En que estabas pensando para actuar de esa manera?!" Le criticaría Penemue, quien no tardó mucho en recobrar su actitud estricta. "¡Deberías haberlos acabado en un instante!" Ella exclamó, haciendo que sus dos amigas se separaran un poco del castaño para escuchar su respuesta.

"Bueno, ustedes me enseñaron que en algún momento tendré que luchar en equipo, así que pensé en el inicio de la batalla que este era el momento indicado para hacer una prueba." Fue la respuesta del castaño, una respuesta que aparentemente no contentaría mucho a ninguna de las tres, en especial a Tiamat.

"¿Estás bromeando?" La dragona se rio. "Es cierto que dijimos eso, pero no puedes luchar en equipo con alguien que es mucho más débil que tú. En vez de sumar y aportar más al combate, solo estarías aumentando el porcentaje de que te maten." Ella le explicó, y el castaño pareció comprenderlo.

"Dejemos las preocupaciones tácticas para más tarde." Declaró Rossweisse con una leve mueca de molestia. "¡Ahora es momento de festejar!" Exclamó la Valquiria con una energía sin igual, abrazando nuevamente al castaño.

Sus dos amigas hicieron lo mismo, por lo que Issei fue encerrado nuevamente en ese abrazo. La vista que dejaba era un tanto graciosa, ya que Issei hacia todo lo posible para corresponder el cariño que todas le entregaban, pero era un tanto difícil hacerlo cuando una de ellas te estaba abrazando por la espalda.

Justo en ese momento, su mirada se alzó para distinguir a una solitaria Ophis, quien lo estaba mirando con mucha atención. Por el momento, la Diosa parecía olvidar todo ese molesto sonido que la rodeaba, y solo estaba centrada en la cantidad de sentimientos de felicidad que trasmitían todos a su alrededor. En especial, ese abrazo que ellos cuatro estaban compartiendo ahora mismo.

Issei le entregaría una sonrisa mientras alzaba un puño hacia ella.

Por alguna razón ese simple gesto hizo que Ophis sonriera un poco. Rápidamente se dejó llevar por el ambiente festivo, por lo que no tardó en comenzar a aplaudir.

Al ver que la Diosa le había devuelto el gesto, Issei no hizo otra cosa más que entregarle una sonrisa dentuda como respuesta.

El festejo no solo se quedaría dentro del gran escenario, ya que rápidamente se trasladó al exterior con aun más energía.

En vez de estar disfrutando de la fiesta y toda la atención que estaba recibiendo por parte de muchos Demonios que ahora parecían idolatrarlo, Issei solamente se enfocó en todo lo que el Infierno tenía para brindarle.

"Quédate quieto por un segundo más…" Comentó Tiamat por lo bajo mientras continuaba recubriendo sus heridas leves con hielo curativo.

La mirada de la dragona se alzó tras notar que Issei parecía estar más compenetrado en los edificios que toda esa gente que los estaban rodeando y bailando.

"¿Hay algo que te llame la atención?" Indagó la dragona, volviendo su mirada a la última herida en su pecho que debía cubrir.

"He estado en el Inferno antes, pero es la primera vez que puedo ver un Distrito Civil tan de cerca." Respondió el castaño, haciendo una pequeña mueca cuando Tiamat colocó su mano congelada sobre su mejilla claramente a propósito.

"Te has enfrentado a una invasión, y te sorprendes por una infraestructura…" Ella comentaría con cierta gracia.

"¿Deberíamos de ayudar a Rossweisse?" Penemue se metió en la conversación tras notar que las heridas menores del castaño finalmente habían sido tratadas.

"Me parece una excelente idea, pero Issei no debe moverse mucho para que el tratamiento funcione adecuadamente." Declararía la dragona, para luego enfocar su mirada en el castaño. "Quédate por aquí, volveremos en un segundo." Ella concluyó, haciendo que Issei tuviera un escalofrió cuando posó uno de sus dedos congelados sobre su frente.

Ambas mujeres se marcharon mientras hablaban de una Rossweisse que había ido a buscar a una perdida Ophis que de seguro estaba admirando diferentes tiendas de comida en el lugar.

"Espero que ella no esté armando un gran escándalo…" Pensó el castaño en voz alta con cierto nerviosismo, sin notar como una figura se posaba detrás de él.

"Por fin estás solo." Issei se dio media vuelta tras escuchar la voz.

Era un encapuchado, pero podía reconocer esos rasgos faciales incluso a kilómetros.

"¿Vali?" El castaño no pudo evitar tensarse un poco. "¿Qué haces aquí?"

"Tenía algo de tiempo libre, así que vine a divertirme un rato." Declaró el albino, para luego alzar ambas manos en defensa. "Descuida, no quiero combatir. Solo quería decirte que fue entretenido, aunque hay algunas cosas que no me cerraron del todo…" Vali señalo sobre su hombro, señalando una banca. "¿Te gustaría hablar un rato? Ya sabes, no como Sekiryuutei y Hakuryuukou. Solo como Issei y Vali."

Issei lo miró por varios segundos. La tensión en el lugar era más que obvia.

Dicha tensión no tardaría mucho en romperse cuando Issei finalmente cambió su expresión, entregándole una sonrisa condescendiente.

"De acuerdo, hablemos un poco." Issei invitó con su mano, haciendo que ambos se dirigieran a la banca.

El silencio se presentó entre los dos cuando se sentaron. Los ojos de ambos estaban enfocados en toda esa gente que iba y venía, siendo el número cada vez menor, hasta que casi no había gente en el lugar.

"¿Cómo es que puedes estar aquí sin armar un revuelo?" Cuestionó el castaño, entregándole una corta mirada.

"No siempre busco problemas, Hyoudou." Fue la respuesta de Vali, una respuesta que no convenció a Issei.

"Sabes bien que no me refiero a eso." Él le respondió, logrando que el albino sonriera levemente.

"Digamos que Sirzechs estaba un poco agradecido con el aporte que brindé para detener al ejercito que los invadió hace dos semanas." Fue la respuesta de Vali, quien se cruzó de brazos para decir lo siguiente. "Además, ¿en serio crees que la guardia que montaron podría detenerme?" Concluyó con una pregunta, fijando su mirada en el castaño con cierto recelo.

"Bueno, en eso último si que estamos de acuerdo." Respondió Issei mientras se acomodaba en su asiento. "Por cierto, ¿de qué querías hablar?"

"Me resultó extraño tu actuar en esta batalla." Vali giró su rostro para enfrentarlo directamente. "Solo quiero saber en lo que pensabas."

"¿Tan errado estaba?" Issei no pudo evitar dar un suspiro al notar que iba a ser regañado nuevamente, este detalle hizo que Vali alzara una ceja con gran intriga.

Mientras Issei le explicaba lo que había pensado, los pocos Demonios restantes que había en el lugar finalmente se marcharon, haciendo que solo ellos dos quedaran en esa fría noche.

"Ya veo…" Fue la neutra respuesta de Vali. "No me extraña que te vieras como un perdedor." Concluiría con una pequeña sonrisa, haciendo que Issei pusiera los ojos en blanco.

"¡Lamento no ser lo suficientemente bueno para ti!" Exclamó el castaño claramente indignado.

"Tienes razón, aun no lo eres." Fue la respuesta de Vali, quien fijó su mirada en el cielo nocturno. "Pero aun creo que eres bastante interesante, así que estoy seguro que llegaras a ese nivel que espero de ti tarde o temprano." Esas últimas palabras hicieron que Issei le mirara con cierto asombro.

"Ese es un buen elogio viniendo de mi rival, ¿supongo?" Declararía el castaño, ganándose una pequeña sonrisa por parte de Vali.

"Hace solo unos pocos meses que has comenzado. Has tenido un crecimiento que nunca antes he logrado presenciar." Comentó el albino, enfocando su mirada en Issei. "Por eso creo que eres interesante."

"En realidad, yo no hubiera hecho nada si es que no hubiera sido por Tiamat y Penemue…" Issei desmeritó sus avances lo más rápido que pudo, ganándose una sonrisa por parte de Vali.

"Después de los problemas que tuve con mi familia, Penemue también me había ofrecido ser su pupilo, pero me negué rotundamente. Probablemente porque en esos momentos era un mocoso arrogante y solitario que creía que no necesitaría la ayuda de nadie para controlar mi propio poder." Vali divagó entre sus palabras, sin darse cuenta que estaba contándole una parte de su pasado a Issei. "Supongo que ahora me arrepiento, ya que podría haber aprendido a controlar mi poder desde una edad mucho más joven. Después de todo, ella tiene pinta de ser una maestra excelente." Concluyó, fijando su mirada en el castaño quien lo miraba con mucho interés.

"De hecho, ella lo es." Issei contestó, para luego entregarle una sonrisa un tanto decaída. "Je, es gracioso que ambos portadores actuales hayan tenido problemas con sus padres, ¿no es así?" Esto último hizo que Vali ensanchara un poco sus ojos al notar que había hablado de más.

"Olvida lo que dije." Fue el comentario cortante de Vali, ganándose una mirada de Issei.

"Entiendo que no quieras hablar de eso."

Vali hubiera tomado esas palabras como la de todos aquellos que siempre decían entenderlo, incluso las palabras que siempre les entregaban sus amigos para reconfortarlo cuando se enteraron de su pasado.

Eran todas miradas de lastima.

Pero, en esta ocasión…

No estaba recibiendo lastima…

Solo podía ver a un hombre que se frotaba la cien con una frustración impresionante.

Así era…

No le estaba entregando su lastima…

Le estaba entregando su dolor…

Un dolor que por primera vez parecía ser bastante similar al suyo.

"Para mis padres soy una especie de paria. Siempre me trataron con una indiferencia absoluta, como si mi mera existencia les molestara." Issei no pudo evitar dar un gran suspiro final.

"Todo eso porque no resulté ser una niña…"

"Hyoudou…" Fue lo único que pudo decir Vali tras escuchar tal revelación.

"Ellos no ven la hora de deshacerse de mí. Aunque lo hacían de una manera indirecta, siempre me marcaron desde pequeño las aspiraciones que nunca sería capaz de llegar. Básicamente, me catalogaban como un pobre diablo que no valía la pena criar." Issei no pudo evitar apretar ligeramente los dientes ante los recuerdos desoladores. "Por suerte, conocí a una amiga que me alejó de mi propia soledad. Poco después volví a estar solo." Una pequeña sonrisa apareció en sus labios. "No sé cuantos años pasaron hasta que pude conocer a otros dos amigos, que probablemente sean la razón de que siga con vida." Issei alzó su mirada, sin poder evitar esbozar una sonrisa melancólica cuando un sinfín de recuerdos hermosos llegaron a su mente.

"Parecerá una broma lo que te voy a decir, pero siento que he comenzado a ser realmente feliz desde que Tiamat apareció en mi vida."

"De hecho, no me parece tan raro." El comentario de Vali hizo que el castaño le mirara con cierto asombro. "¿Sabes algo?" Vali se levantó de su asiento, entregándole su espalda a Issei.

"Como me has contado tu historia, yo voy a contarte la mía…"

Vali se quitaría la capucha, para luego cerrar sus ojos cuando aquellos recuerdos lejanos comenzaron a invadir su mente.

"Como ya deberías saber, mi padre era el Antiguo Rey Demonio. Él también estaba metido con los asuntos que tramaba mi abuelo, e incluso era el líder de las operaciones que se llevaron a cabo no hace mucho. Eso deja bastante claro que también estaba conquistando diversas mujeres humanas solo para tener hijos mitad demonios para añadir a su ejército. Ni siquiera sé cuántos medio hermanos habré matado en la última batalla, solo conocí a una hermana que ya es un recuerdo muy lejano. Evidentemente, el hecho de tener a Albión me salvó de que me corrompiera como les sucedía a todos, y como era tan pequeño, ninguno se dio cuenta que lo tenía dentro de mí. Gracias a eso tuve un comportamiento mucho más amable, algo que mi padre no podía soportar. Cuando cumplí 5 años, escuché que mis padres estaban peleando una vez más, por lo que rápidamente intenté defender a mi madre al saber la actitud de mi padre. Mi hermana también estaba allí, obviamente estaba del lado equivocado. Recuerdo que mi papá había utilizado magia en frente mío y de mi madre por primera vez, y ese fue el momento en que ella cayó inerte al suelo cuando le perforaron el cuello."

Los puños de Vali se apretaron tras lo comentado.

"No recuerdo exactamente que fue lo que sucedió después, lo único que se me viene a la cabeza fue el después. No sabía cómo lo había hecho, pero tenía una armadura blanca que me protegía mientras mi hermana y padre yacían en el suelo con figuras tan grotescas que apenas eran reconocibles."

Vali dio un pequeño suspiro, relajándose notablemente.

"Después de eso, vagué sin rumbo por un tiempo hasta que finalmente Azazel me encontró."

Vali se dio media vuelta para enfrentar al castaño, quien lucia bastante afectado tras todo lo escuchado.

"Todo lo que sigue es historia." El albino culminó, mostrando su típica expresión seria.

"Por eso es que buscabas a los Demonios de la antigua casta…" Dedujo Issei, recibiendo una respuesta negativa cuando Vali negó con su cabeza.

"No es del todo cierto. Solo me había propuesto a cazarlos porque habían lastimado a una persona muy importante para mí." Afirmó el albino. "Ahora están todos muertos, pero todo lo sucedido me hizo recapacitar sobre la seguridad de mis compañeros. Solo me queda un objetivo peligroso del que encargarme." Él concluyó, ganándose la atención del castaño.

"Pero si ya eliminaste a todos ellos, ¿quién queda?" La pregunta de Issei haría que Vali alzara su mirada al cielo.

"De seguro Tiamat ya te habló sobre él. Ya sabes, el Cazador de Dragones." Vali se pausaría, pensando en algo con detenimiento. "¿Cómo era su nombre…?"

"Al final Tiamat tenía razón acerca de tu presencia aquí." Las palabras de Penemue haría que la conversación entre los dos se rompiera. "¿Qué haces en un lugar como este?" La Cadre indagó, ganándose una inclinación de hombros por parte de Vali.

"Solo vine a brindarle mis felicitaciones a Hyoudou." El albino se escusó, logrando que Penemue entrecerrara sus ojos con gran sospecha.

"Si tú lo dices…" Su tono dejaría bien en claro que no le creía una palabra.

Esa pequeña tensión que se estaba creando se rompió de inmediato cuando llegó una Ophis con una vista bastante particular.

"ñom, ñom, ñom, ñom…"

Era lo único que se escuchaba mientras ella comía una paleta de dulce con sus mejillas infladas y con una mirada completamente inocente en su rostro.

Penemue y Vali se quedaron completamente petrificados ante la vista, mientras que Issei tuvo una reacción completamente adversa.

"¡QUÉ-QUÉ LINDA!" Gritó el castaño mientras su cuerpo se sacudía ante un gran escalofrió por presenciar semejante ternura que cegaría a cualquiera.

Esa reacción hizo que Ophis inclinará ligeramente su rostro mientras seguía comiendo su dulce con un brillo adorable a su alrededor.

"¡Por fin te encuentro!" Exclamó Rossweisse con agitación mientras se posaba al lado de la Diosa, quien no pudo evitar alzar sus cejas en confusión.

"¿ñom, ñom, ñom, ñom?" La Valquiria tan solo pudo quedarse paralizada ante la vista.

"Pareces una ardilla." Ella dijo lo primero que se le vino a la mente, y a Ophis no pareció gustarle.

De un segundo al otro se encontraba Rossweisse gritando de dolor mientras rogaba que se detenga ya que la Diosa estaba jalando sus mejillas con mucha fuerza.

"¡Miren todo lo que conseguí!" Tiamat llegó a la pequeña reunión, alzando las bolsas llenas de ingredientes peculiares. "Por cierto, ¿por qué estás aquí?" Su mirada se fijó automáticamente en Vali, aunque su atención se desvió por completo al escuchar los "ñom, ñom" de Ophis.

En ese momento, la dragona no lo sabía, pero su pregunta la haría sufrir.

"¿Por qué está actuando como una ardilla?"

Los "ñom, ñom" de Ophis dejaron de escucharse cuando la Diosa fijó su mirada desinteresada en una Tiamat quien no pudo evitar alzar una ceja.

"Por lo visto, tienes mucho trabajo con el que lidiar a diario…" La ocurrencia que Vali presentó tras su comentario hizo que Issei asintiera mientras veía como Tiamat y Rossweisse estaban llorando cómicamente al mismo tiempo que sus mejillas eran estiradas.

"Bueno, ella aun tiene que adaptarse…" Declaró Issei con los ojos en blanco mientras los lamentos incesantes de Rossweisse y Tiamat rogaban para que se detuviera.

"ñom, ñom, ñom, ñom."

CAPÍTULO 53: EL BESO DE LA DISCORDIA.

El sol amenazaba con iluminar a la Ciudad de Kuoh desde el horizonte, brindando los primeros destellos de luz.

El silencio en aquel lugar era total, o por lo menos lo era hasta que el ruido de una puerta cerrándose se escuchó.

Issei colocó el bolso sobre sus hombros mientras se dirigía hacia el pavimento. Tiamat le siguió en silencio mientras que Ophis daba un gran bostezo.

"La estación esta hacia la otra dirección." Fue el comentario del castaño, quien pudo notar la mirada un tanto desanimada de la dragona.

"… ¿Ni siquiera podré visitarte en las noches?" Ella le consultó, ganándose una respuesta negativa por parte de él.

"Por lo que sé, es una residencia bastante abierta y podría ser un problema si alguien nos ve allí. En especial Matsuda y Motohama." Declaró Issei, para luego frotarse el cabello con ligera molestia. "Ya sabes, podríamos borrarle la memoria, pero eso es bastante doloroso…"

"De acuerdo, lo entiendo." Contestó Tiamat, esbozando una sonrisa.

"Entonces, supongo que nos veremos dentro de dos semanas." Issei alzó su mano para despedirse.

Obviamente no esperó que ella se abalanzara sobre él y le diera un lindo beso en la frente que pareció durar una eternidad.

"Cuídate mucho." Issei simplemente sonrió ante la preocupación de la dragona, respondiéndole el abrazo para reconfortarla.

Mientras tanto, Ophis miraba entre ellos al mismo tiempo que usaba una pajilla para tomar el contenido de la caja de jugo.

"¡No te preocupes, todo estará bien!" Exclamó el castaño con gran confianza, separándose de la mujer de cabello celeste, quien no pudo evitar mirarlo con una sensación de perdida cuando se fue de su lado.

"Te estaré esperando…" Pensó Tiamat mientras sostenía su pecho y veía marcharse a su amado junto a una Ophis que no tardó mucho en saltar sobre su espalda para que la cargara.

Un momento más tarde, en la estación…

"¡ISE, OE ISE!" Matsuda gritó con gran energía mientras se acercaba a su amigo con una sonrisa dentuda.

"¿Estás preparado para este viaje?" Le consultó Motohama, para luego hacer énfasis a lo que tenía entre sus manos. "Yo traje una cámara."

"Yo tengo mi celular." Fue la simple respuesta del castaño mientras les mostraba el celular.

El hilo central de la conversación se vio desviado cuando Ophis hizo acto de presencia desde la espalda del castaño.

"¡Wow, ¿Quién es ella?!" Matsuda y Motohama no pudieron evitar gritar. "¡¿Es tu novia?!" Ambos gritaron al mismo tiempo, logrando que mucha gente y algunos alumnos que ya habían llegado los miraran como si estuvieran locos.

"¡No! ¡Ella es mi…!" Issei pensó en la primera mentira que se le vino a su cabeza. "¡Mi prima de Irlanda!" El castaño casi se patea el culo a si mismo tras semejante escusa estúpida.

"¿Es así?" Matsuda la miró de pies a cabeza, aunque en realidad solo podía ver como la Diosa tenía su rostro apoyado en el hombro de Issei, sus ojos estaban cerrados debido a sus ganas de dormir.

"Eso explica el motivo de que nunca la hayamos visto antes. Ella es bonita." Agregó Motohama como una ocurrencia tardía mientras se ajustaba las gafas.

"Ella es Ophis." Issei movió un poco su hombro para que la dragona prestara atención. "Ellos dos son mis mejores amigos, Matsuda y Motohama." Ambos alzaron el pulgar con una sonrisa dentuda tras ser presentados.

Ophis se frotaría los ojos con cansancio mientras fijaba su mirada en uno de los dos amigos. Ella estiró su mano de una forma bastante dulce y la colocó sobre la cabeza de Matsuda.

La bella durmiente dijo lo primero que se le vino a la cabeza.

"Calvo."

"¡¿Ah?!" Matsuda no pudo evitar quejarse cómicamente mientras una flecha con la palabra "calvo" atravesaba su pecho.

"¡Ophis, no seas grosera!" Issei la regañó, ganándose una mirada cansada por parte de Ophis. "¡Realmente lo siento!" El castaño se inclinó frente a Matsuda. "¡Ella se comporta así cuando tiene muchos deseos de dormir!"

"Está bien, está bien. No es para tanto." Matsuda agitó su mano con desdén. "Te esperaremos dentro del tren." Concluyó su amigo, yéndose junto con Motohama.

Issei comenzó a acariciar la cabeza de Ophis para que se durmiera sobre su hombro mientras escuchaba como el calvo se quejaba, diciendo que en realidad solo era un corte de cabello.

"¿Qué te parece si vas a dormir en mi hogar?" Ophis abrió uno de sus ojos tras lo escuchado.

"¿No puedo ir contigo?" La pregunta hizo que Issei negara con su cabeza.

"Digamos que el lugar a donde voy es por invitación, y tú no estás invitada." Declaró el castaño, logrando que Ophis hiciera un pequeño puchero.

"Eso es injusto." Ella despotricó, para luego separarse del castaño.

"Gracias por acompañarme, y recuerda no usar la magia frente a los humanos." Issei la despidió con un tierno saludo, ganándose un asentimiento por parte de la Diosa antes de que desapareciera entre la multitud que cada vez era más abultada.

El tiempo pasó y no tardó mucho tiempo en que sus compañeros Demonios se unieran a él.

Poco después llegaron Penemue y Rossweisse. La Cadre se mostraba tan seria y escéptica como siempre, mientras que la Valquiria había desarrollado una especie de felicidad un tanto anormal.

Issei lo atribuyó a su siempre actitud alegre y energética, especialmente cuando Ross se sometía a aprender algo nuevo y por lo general eso nuevo siempre resultaba ser muy entretenido para la Valquiria.

Si, aunque ya la conociera hasta ese punto, era bastante curioso que una persona que había vivido miles de años encuentre tanta diversión en cosas tan básicas. Era simplemente adorable, o así es como Issei la clasificaba.

El siguiente en presentarse fue Azazel, quien hizo un par de comentarios para avergonzar a Rossweisse y enojar a Penemue. Cuando la Cadre comenzó a insultarlo por ser un vago de mierda, el hombre hizo oídos sordos y se marchó del lugar mientras se limpiaba uno de sus oídos con el dedo meñique, alegando que no escuchaba muy bien. La Cadre no pudo evitar escupir el cemento por la actitud que la volvía loca.

Finalmente, Rías llegó para despedir a su sequito un minuto antes de que se iniciara el viaje. Todos habían ingresado en el tren, el único que aun faltaba despedir era el castaño, quien se mostraba algo apurado porque la pelirroja parecía haber alargado toda la situación de más.

"Cuídate mucho, Issei." Declaró su ama, ganándose un asentimiento por parte de Issei.

"No se preocupe, lo más seguro es que no suceda nada malo. Y si llega a suceder algo, estoy preparado." Fue la respuesta contundente de Issei que demostró una gran confianza.

"Lo sé." Contestó la pelirroja, escuchando como la bocina del tren indicaba su pronta marcha. "Antes de irte, te daré un pequeño regalo de despedida."

"¿Un regalo de despedida?" La respuesta a su pregunta llegó de manera inmediata cuando Rías atrapó sus labios en contra de su voluntad.

En un principio, Issei no tuvo reacción.

Tampoco la tuvo después.

Todo era demasiado extraño en estos momentos.

Rías se separó, entregándole una linda sonrisa.

Issei no sabía que decir. Aprovechó que la seguridad dio su última llamada para entrar al tren y escapó de ella mediante un rápido trote mientras alzaba su mano como gesto de despedida.

Rías no pudo evitar reírse mientras el tren comenzaba a moverse.

"Ese ha sido un pequeño regalo para que no me olvides en estás dos semanas." Los ojos de Rías brillarían con una intención atrevida.

"Aunque eso no será lo único que voy a regalarte estos días…"

Unos minutos más tarde…

Todos los que se encontraban en el vagón de Issei estaban dormidos. El único que aún seguía despierto era él, quien se encontraba sentado solo en uno de los asientos del fondo.

¿Por qué no podía dormir?

Eso era simple.

Se debía a ese beso.

La primera vez que besó a alguien ni siquiera pudo sentir los labios de aquella mujer debido al momento que estaban atravesando, por lo que le era imposible recordar que sabor tenía la boca de Tiamat.

En este caso, pudo sentir el sabor a frutilla.

Podría decirse que ese es un buen sabor, pero la realidad era distinta.

Muy distinta, por algún motivo…

No sabía la razón, pero si tendría que describir su experiencia con una palabra, sería…

"Desagradable." Issei se dijo a si mismo mientras sentía el constante sabor a frutilla que había quedado en su boca, a pesar de que en realidad ya se había ido hace tiempo. "Muy desagradable…" El castaño se llevó una de sus manos a sus labios mientras utilizaba la otra para buscar algo en su bolsillo.

"¿Por qué demonios hizo eso?" su pregunta quedaría en la nada cuando finalmente obtuvo lo que buscaba.

Una tableta de chicles que le había regalado Azazel emergió de su bolsillo.

Eran de menta.

Justo lo que estaba buscando.

Issei se llevó dos de estos chicles a su boca, comenzado a masticar. En ese mismo momento una sensación de frio y sabor invadió sus labios y boca que le hicieron olvidar lo que había pasado hace poco.

Su expresión arrugada y tensa cambió lentamente a una de tranquilidad.

Ahora, ese sentimiento repugnante había sido reemplazado por uno de satisfacción.

"Por algún motivo, la menta es realmente relajante…" Pensó el castaño con una pequeña sonrisa mientras seguía degustando los chicles.

"¿No puedes dormir?" La puerta trasera se abrió, haciendo que Issei volteara su mirada para ver que se trataba de la Cadre. "Yo tampoco. Puede decirse que los vagones y yo no somos muy buenos amigos que digamos." Declaró la Cadre, sentándose en el espacio vacío que había al lado de su futuro amante.

"Yo no tengo problema con estos viajes, más bien es algo que me estuvo molestando…" Comentó con cierta timidez mientras se frotaba el cabello.

"Ya veo…" Fue la respuesta de la Cadre, quien tomó del hombro al castaño y lo acercó a ella sin previo aviso.

"¿Penemue?" El protagonista miraría a la mujer con dudas.

"Ven aquí." Penemue dio un par de palmaditas sobre sus piernas. "Siéntate en mi regazo." Declaró la mujer, ganándose una sonrisa por parte del castaño.

"Gracias por preocuparte por mí." Dijo él, sentándose sobre el regazo de la Cadre.

"Es lo mínimo que puedo hacer." Penemue llevó sus manos sobre el cabello de Issei para empezar a acariciarlo amorosamente.

En ese momento, Issei sintió como el sueño que nunca había aparecido comenzó a azotarlo con la fuerza de mil mareas.

Probablemente se debía al inexplicable e increíble confort y calidez que trasmitían las caricias de la hermosa Cadre.

Ambos estuvieron en silencio por varios segundos, un silencio cubierto de calma que los dos no paraban de disfrutar.

La frase de que el silencio a veces significa más que mil palabras podría acoplarse a lo que estaba sucediendo ahora.

"Ha decir verdad, el tren no es lo único que me mantiene despierta…" Esa declaración hizo que Issei abriera sus ojos. "Para ser sincera, hay algo que quiero preguntarte desde hace un tiempo…" Sus manos se aferraron con algo de fuerza al cabello del castaño, dejando en claro que ella estaba algo nerviosa en estos momentos.

"¿De que se trata?" Issei voltearía su mirada, solo para ver una expresión que la Cadre mostraba muy circunstancialmente, y esa expresión era una de pena. "¡Sabes que puedes contarme lo que sea!" Exclamó el castaño para darle más valor a la preciosa mujer.

"Lo sé." Ella sonrió, aunque esa sonrisa no duraría mucho tiempo a causa de sus siguientes palabras: "¿Cómo se siente…?" La Cadre dijo por lo bajo, para luego voltear su mirada y sonrojarse notoriamente. "¿Cómo se siente un beso?"

En estos momentos, la expresión de ambos era un completo deleite para cualquier espectador.

La siempre estoica Penemue ahora estaba sonrojada y avergonzada hasta el infierno, mientras que Issei no podía tener los ojos más abiertos ante semejante pregunta completamente inesperada.

"Bueno…" Issei tardó un par de segundos en hablar, pero finalmente lo hizo. "Para serte sincero, nunca imaginé que tuvieras curiosidad por ese tipo de cosas."

"Puede que siempre luzca bastante dura, pero al fin y al cabo sigo siendo una mujer y es obvio que sienta cierta curiosidad por ese tipo de cosas." Declaró la Cadre, un poco menos avergonzada que antes.

"Lo entiendo, tienes un punto en eso." Issei no pudo evitar bajar su mirada, y Penemue pudo notar que él se había puesto bastante nervioso. "Pero, no creo que sea el indicado para decirte como se siente eso…"

"Eres el único al quien puedo preguntárselo." Declaró Penemue con una estima y sinceridad absoluta.

"De acuerdo, pero luego no te decepciones." El castaño despotrico, para luego comenzar a pensar.

"¿Cómo se siente besar?" El castaño se preguntaría a si mismo mientras se llevaba una mano a su mentón, sin notar como la Cadre lo estaba mirando con gran atención e interés.

"Para serte sincero, la experiencia que tengo con ello es una mezcla entre un sentimiento desolador y repugnante."

Ese comentario hizo que Penemue se impresionara a tal grado que incluso sus ojos se agrandaron.

Según lo que ella había escuchado antes, los besos se suponen que deben ser algo gratificante, dulce, lindo, pasional e incluso placentero.

O en pocas palabras.

Una forma de compartir tu amor.

Pero…

¿Desolador y repugnante?

Nunca había escuchado una declaración semejante.

"Creo que se debe justamente por lo que mencioné, por mi experiencia." Aclaró el castaño al notar que Penemue estaba visiblemente inquieta. "No recuerdo absolutamente nada de mi primer beso." Los puños de Issei se apretaron ante el recuerdo. "Lo único que se me viene a la mente en aquel entonces es desesperación. Mi mente estaba completamente nublada de ese sentimiento. Recién me di cuenta de lo que había hecho cuando vi que Tiamat parecía estar recuperándose." Su explicación le sacó un suspiro a él mismo. "Recordar ese momento no es para nada agradable."

"Ya veo. Lamento haber hecho que recuerdes eso…" Penemue no pudo evitar bajar sus hermosos ojos carmesí con cierta culpa.

"Después vino el segundo." Ese comentario hizo que la Cadre volviera a alzar su rostro con gran sorpresa, ya que no había escuchado que Issei y Tiamat hubieran tenido un segundo beso.

"No sé en qué es lo que estaba pensando Rías."

Las alarmas de Penemue se encendieron de inmediato por tan solo escuchar ese nombre.

"Ella me besó en contra de mi voluntad. Recuerdo un sabor a frutilla. En ese momento tuve tiempo de procesarlo, no como sucedió con Tiamat. Pero supongo que solo puedes encontrar un beso como algo repugnante cuando te fuerzan a hacerlo, y además lo haces con alguien con el que no sientes ni el mínimo interés."

"¿Cuándo sucedió eso?"

Issei no pudo evitar sentir un pequeño escalofrió al notar el tono frio y mortífero de la Cadre.

"Eh…fue antes de subir al tren." El castaño le dirigió una mi arada a Penemue, haciendo que se pusiera un poco nervioso cuando sus ojos chocaron.

Era completamente natural, ya que los ojos de la Cadre parecían carentes de vida y prometían un dolor indescriptible.

"Ya veo…" Fue la simple respuesta de la Cadre, quien comenzó a acariciar el cabello de Issei nuevamente.

En ese momento, el silencio volvió entre ambos.

A pesar de que Penemue tenía una expresión de ultratumba, la calidez y cariño que le trasmitió al castaño no se desvaneció por ningún momento.

"No te preocupes, vamos a protegerte." Ella pensó internamente, viendo como su amado por fin concilió el sueño.

La mirada de la Cadre se alzó, y su ceño se frunció por completo.

"Voy a tener que hablar con Tiamat para que se encargue de esto."

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

¡Espero que les haya gustado!

Sabía que muchos iban a sentir bastante coraje al ver como Rías fue la segunda mujer con quien Issei tuvo un beso, por eso mismo sé que ahora deben estar regocijándose ante la idea de que ella coseche las consecuencias de sus actos.

El próximo capítulo viene bastante cargado (alerta de espoiler): Prepárense para el primer beso entre Penemue e Issei, que en realidad será no uno, más bien unos cuantos. Habrá castigo para Rías, Vali hará una aparición inesperada, ¡y más cosas interesantes!

¡Espero que nos veamos pronto!

¡Que tengas un buen día!