Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo mis alocadas ideas.
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En sus recurrentes viajes, Arthur y Sadie habían durado mucho tiempo como amigos y desde que las cosas con su vieja banda habían salido mal.
Ahora con su nueva vida, tanto el hombre como la bellísima mujer habían decidido conciliar su "amistad" yendo a Saint Denis.
Como un pueblo verdaderamente avanzado, ambos en unos segundos pensaron en visitar a su viejo colega, Josiah Trelawny.
Dicho individuo alguna vez había sido un estafador y excéntrico colaborador de la vieja banda, además de que era un sujeto con doble vida (Esposa e hijos)
Mientras caminaban ambos por los pasillos del complejo patio que conectaba con la casa del estafador elegante, de repente, escucharon unas voces o quejas que claramente no eran de Josiah Trelawny y su doble vida.
Esas voces eran al parecer de una mujer joven y su novio de está última.
Justamente y una vez escucharon esas voces irreconocibles, inmediatamente tanto Arthur como Sadie se posicionaron en cada lado de la puerta, sumamente inquietos y completamente con la intención de patear la puerta y dispararles a los intrusos.
En tanto esperaban a que los perpetradores abrieran la puerta, de pronto se escucho la voz algo débil y cristalina de la chica — Jack—.
Queriendo ingresar a la vivienda para llenarlos de plomo a los dos intrusos, de repente escucharon al hombre de nombre 'Jack', responderle muy decidido a la joven — Todo estará bien. Solo aguanta un poco… Déjame bajar esto—.
Pensando los dos pistoleros que se trataban de no solo unos intrusos sino que también de unos pervertidos, repentinamente alcanzaron a escuchar la réplica de la voz masculina molesta — Lo haré rápido y con cuidado—.
En medio de la ira, la desesperación y el endurecimiento en sus rostros, de pronto tanto Arthur como Sadie, amartillaron sus revolvers y con la intención de una vez ingresar a la primera habitación del lugar.
Justo en ese instante en que ambos ya están completamente listos para disparar a matar, se terminan escuchando los primeros quejidos de la joven intrusa.
Entre tanto se escuchan los jadeos continuos y los golpeteos de lo que es una silla cercana, de repente y en ese momento la propia Sadie abre sus ojos y su boca ante la sorpresa de saber que los intrusos están haciendo el "Sin respeto" en el lugar.
Endureciendo por otro lado su rostro el mismísimo Arthur Morgan ante lo que son los chirriantes sonidos que producen los dos jóvenes intrusos.
Mientras escuchan el vaivén apasionante de la pareja sospechosa, en ese instante la joven le dice a su chico — Esto me dolerá mucho— replicándole el muchacho aludido —Tranquila, lo haré despacito—.
Siendo así en ese instante en que comienzan a escuchar plenamente como se empiezan majestuosamente a intensificar los gemidos, provenientes de la boca de la joven intrusa.
Oyéndose como si fueran disparos pero a la vez como si él chico intruso reconfortará a un pequeño animal.
Entre más y más escuchan, finalmente un poco curioso el propio Arthur, inmediatamente y sin dudarlo toma el pomo de la puerta y lentamente lo va abriendo hasta dejar la puerta casi abierta.
Con las intenciones puramente malintencionadas y dispuestos ahora sí a despejar el hogar de Trelawny, al instante ambos pistoleros en una cuenta de tres terminan pateando la puerta bruscamente.
Sorprendiendo así a los intrusos.
Justamente y una vez abren la puerta, se acaban encontrando con otro tipo de cosas que en absoluto no son para nada pervertidas.
Hallándose con una joven de melena rubia platinada con una enorme herida en su brazo y en tanto su novio de cabello blanco como la nieve la trata de curar cuidadosamente.
Una vez los dejan estupefactos a los supuestos intrusos por la irrupción que cometieron, de pronto tanto Arthur como Sadie se miran confundidos y más al notar que no se trata del hogar de su colega sino de la joven pareja.
Viendo su confusión como algo vergonzoso, rápidamente Arthur les dice a la joven pareja — Discúlpenos, casa equivocada. Con permiso— dándose inmediatamente la vuelta por donde vino y retirándose lentamente.
Por otro lado, Sadie les replica sumamente inquieta — Con permiso. Una disculpa. Que pasen un excelente día— retirándose lentamente y mientras cierra la puerta y de igual forma, yéndose por donde vino.
Una vez los dos chicos se quedan impresionados por la desafortunada irrupción de la pareja de pistoleros, de repente se dan una mirada comprensiva, sabiendo que esos antes mencionados son un par de lunáticos.
Terminando así este fic.
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Notas del autor:
Hola lector, nuevamente con ustedes.
Les traigo un fic corto Sadithur, probablemente el último.
Tenía muchos planes para esta pareja pero de momento será mejor esperar y tal vez en un futuro pueda continuar haciendo fics.
Y bien, sería todo, sin más que agregar, cuídense y que estén bien.
Felices fiestas.
