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TONTERÍAS A DOS

Fecha: 16/1/22

Pareja: Kenyako

Tiempo: 13m y 53s

Biología—

Con un moribundo gemido, Miyako se recostó en las piernas de Ken. Con la bolsa de semillas caliente sobre su bajo vientre, dejó que su novio se ocupara de acariciar su rostro y su cabello.

—No sabía que te afectara tanto.

—No es como que a las chicas nos guste ir dando pena delante de nuestros amigos —dijo con una mueca de dolor—, pero si nos gusta un poco de comprensión y mimo de nuestros novios —terminó con un agradable suspiro. Las caricias de Ken, en verdad, aliviaban su dolor.

—¿Puedo hacer algo más?

Ella negó, con los ojitos cerrados.

—En breve las drogas me harán efecto.

Ken asintió, tranquilizándose a la par que el rostro de Miyako se relajaba. Daba la sensación de que se quedaría dormida.

—Es tan injusto —musitó. Ken emitió un sonido haciéndola entender que la escuchaba, mientras masajeaba delicadamente sus sienes—. La biología, no es justa para las mujeres. Está tan mal hecha... nos desangramos cada mes, la concepción no tiene ni por qué ser placentera y luego viene la trilogía del terror: embarazo, parto y lactancia. ¿Y vosotros qué?

—Lo siento, por la parte que me toca —dijo Ken, sin poder ocultar su enternecimiento.

Ella arrugó el entrecejo, negando.

—No es tu culpa, es de la biología que odia a las hembras humanas, y a casi todas las hembras, en realidad. Creo que se salvan el caballito de mar y poco más.

Contuvo la risa Ken. Ella parecía realmente enojada en su relato, pero al mismo tiempo era una imagen tan cómica que no podía evitarlo. Miyako suspiró, mientras se acomodaba. Sin intención de levantarse en un buen rato, o quizá en toda su vida.

—¿Pero sabes lo peor de todo? —susurró—, que incluso así, me gustaría tener hijos.

No dijo el contigo, ni falta que hizo. Ken lo vio en su rubor. Lo escuchó en su corazón. Y sintió lo mismo.

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