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TONTERÍAS A DOS

Fecha: 30/1/22

Pareja: Kenyako

Tiempo: 15m y 24s

Consultorio—

Cuando escuchó el cierre de la tapa, Ken apartó la mirada de sus libros. Solo tuvo que ver su entrecejo arrugado para entender que algo no iba bien. Cerrar el portátil tan bruscamente, mientras trabajaba en la red de digidestinados, no era una buena señal.

—¿Qué sucedió?

Fue al escuchar su voz, cuando Miyako reparó en él. Con las manos en las caderas, dejó escapar un sonoro resoplido.

—Esto no funciona Ken. Se supone que creamos la red para mantenernos comunicados, alertas y ayudarnos los unos a los otros en los asuntos digitales, pero últimamente… —Apretó los dientes, tomando la computadora. La abrió mostrándosela a Ken—. ¡Esto parece un consultorio sentimental!

Impresionado por semejante reacción, Ken leyó, o intuyó (porque Miyako no paró de gesticular en ningún momento), lo que el mensaje de aquel muchacho decía. Algo sobre cómo gustar a un compañero de clase. Contuvo la risa, más por la mirada demencial de Miyako. Fue una tierna sonrisa lo que no pudo esconder.

—Muchas veces los problemas no son tan visibles. Hay muchos chicos que tan solo necesitan a alguien que los escuche. Si nuestra red cumple esa función, no veo que hay de malo.

Miyako fue relajando el rictus al tiempo que reflexionaba las palabras de su novio. Quizá tuviera algo de razón, pero tampoco estaba dispuesta a que la alianza global de digidestinados se convirtiera en un consultorio digno de una revista para adolescentes. Asintió en forma de bufido.

—Lo derivaré a Takeru, de momento.

Ken asintió, ya regresando a sus libros de estudio.

—Sí, creo que es lo ideal.

—¿Por qué crees que es lo ideal?

No esperaba Ken que al darle la razón, Miyako reaccionara a la defensiva. La miró sin entender.

—Takeru es la clase de chico que sabe escuchar y dar buenos consejos —musitó, atemorizado por los gestos de Miyako. Brazos cruzados, mirada fulminante.

—¿Insinúas que yo no sé dar buenos consejos?, ¿tampoco escuchar?, ¿que como soy la pequeña de mi familia y siempre he estado rodeada de amigas a las que pedir consejo como Mimi-oneesama o Sora-san yo no tengo la capacidad de aconsejar? —No respondió Ken, ni falta que hizo, porque Miyako ya estaba frente a la pantalla. —Pues ahora mismo te voy a demostrar que yo también soy una gran consejera. ¿Preparado para el mejor consejo de tu vida Yuuki_Leafmon05?

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