.

.

TONTERÍAS A DOS

Fecha: 17/7/22

Pareja: Sorato

Tiempo: 19m y 51s

Evangelion

—Do —entonó Yamato, realizando el acorde con la guitarra.

—Do —imitó Sora.

—Eso no es un do —volvió a entonar Yamato, repitiendo el acorde.

—Do —imitó Sora.

Yamato lo dio por bueno esta vez. Rasgueó el siguiente acorde.

—Re.

—Mi —siguió Sora.

—¿A dónde te fuiste con el mi? —respondió Yamato, el sí, en mi.

—¡Mi! —repitió Sora, ya totalmente fuera de escala.

Rio Sora al ver la mueca de descontento de Yamato, alzando la guitarra lo justó para apoyar el mástil en la barbilla.

—No te lo estás tomando en serio —dijo, en un tono más intransigente de lo que Sora esperaba.

Sobre su cama, que era dónde estaban dando esta improvisada clase, Sora se inclinó hacia él. Gimoteó, mientras con la uña tocaba una de las cuerdas.

—No seas gruñón, Yamato-to-to-to —cantó.

Fue incapaz de mantener su seriedad, pues una acción tan adorable había instaurado automáticamente una tonta sonrisa en su rostro. Hizo un desvalido puchero.

—Eres capaz de entonar, ¿por qué haces esas aberraciones en el karaoke?

—¡Eh! —protestó Sora, pese a no tener autoridad alguna para hacerlo.

—En mi cerebro aún resuenan vuestros berridos.

Sonrió al recordarlo. La tarde pasada la habían pasado en el karaoke, y como era costumbre para Sora, había hecho pareja con Taichi. La canción, y la manera de cantarla, era también como acostumbraban. Costumbres con las que Yamato no estaba familiarizado.

—Yamato, solo nos divertimos.

—¿Destrozando canciones? —cuestionó Yamato, como si fuera un sacrilegio. Quedó expectante a la respuesta de Sora. Esta no se produjo con palabras, sin embargo, Yamato entendió esa risa contenida. Suspiró, sintiéndose profundamente idiota—, ¿es adrede?, ¿de verdad? —preguntó incrédulo. Para él, hacerlo tan mal era más difícil que hacerlo medianamente bien.

—Adrede tampoco… —empezó Sora, sacando sonidos aleatorios con las uñas—, es solo que no nos lo tomamos tan en serio. Empezamos a cantar, Taichi se viene arriba, yo le sigo… no sé, es divertido —encogió los hombros con una sonrisa de niña buena—. No sabemos hacerlo de otra forma.

Yamato reflexionó tras escucharla. Su relación con la música siempre había sido más respetuosa, más formal. Volvió a colocar la guitarra en posición y empezó a puntear, formando una melodía.

—Entiendo que no todo el mundo se lo tome en serio.

—Lo divertido del karaoke es hacer el tonto —aceptó Sora, viendo por fin a su novio más relajado. La mirada de Yamato le indicó que se había excedido. Volvió a su posición modosa, mientras Yamato iba sumergiéndose en su melodía.

—Te propongo un trato —dijo, sin detener el movimiento de sus dedos—, no volveré a entrometerme en el dúo lamentable —Sora, que había quedado obnubilada con su destreza, fue a replicar pero se detuvo al percibir la ladeada sonrisa de Yamato. Era cierto que sonaban lamentable—, y dejaré que sigan destrozando el opening de Evangelion hasta el fin de los días, pero a cambio —Se detuvo para concentrase al máximo en Sora, que se mostraba receptiva a cada palabra. Torció el rostro, sintiendo un ligero rubor—, conmigo tienes que cantar bonito.

Enternecida por su repentina vergüenza, Sora negó.

—No sé cantar bonito, Yamato.

—Me basta con que no hagas el idiota. —Recolocó la mano en el primer acorde, a la par que recuperaba el tono mandón. Con un quejumbroso resoplido, Sora asintió. Quizá, esta podía convertirse en una costumbre para ellos—. ¿Preparada?, empezamos de nuevo con la escala de do mayor… do.

.

.