.

.

TONTERÍAS A DOS

Fecha: 30/10/22

Pareja: Sorato

Tiempo: 13m y 10s

Verano

De aquellas noches de verano que empezaban en la tarde. De aquel verano donde Sora varió su peinado y estrenó maquillaje. De las noches de aquel verano de música y clubs en sótanos. De entradas selladas incluyendo cervezas sin importar la edad.

Aquellas noches de aquel verano, último de su secundaria. Aquel verano en el que Yamato tocó música como si jamás fuera a volverlo a hacer. Exámenes de entrada a la universidad sería el horizonte tras aquel verano. Universidad donde Yamato, ya había decidido dejar a un lado la música.

Aquel verano donde Sora se acostumbró a vasos de plástico con cerveza aligerada con limón. A música en directo no siempre afinada. A chicas considerándola la causa de frustrar planes de noches de verano en love hotel junto a un cantante rubio. A chicos que lo intentaban con un «yo también tenía una banda en la secundaria.» La excusa —realidad— de «¿Te importa si hablamos luego?, mi novio canta ahora y quiero escucharlo», funcionó bastante bien aquel verano.

Aquel verano donde Yamato casi no tocó su bajo. El de alquiler del local para las diferentes bandas era más cómodo en esa situación. Aunque su rostro reflejara que disfrutaba más de tocar su bajo. Aquel verano Sora creyó que tocó mejor que nunca, no obstante, también creía que sus dedos se movían mejor en su conocido bajo rojo.

Aquellas noches de verano donde a veces quedaban largo rato en el local tras la actuación. A veces, amigos tocaban después, o bandas de su interés. A veces, simplemente, permanecer en ese ambiente era lo que disfrutaban de aquel verano. Aquella noche de aquel verano Sora tomaba su mano tras su actuación. Lo arrastraba fuera y tras ofrecerle su vaso, lo besaba con el sabor de la cerveza aligerada con limón.

Aquellas noches de verano seguramente no fueron tantas como pareció, pero lo recordaran como su rutina de aquel verano. Aquella noche de aquel verano donde no había nada indecoroso por besarlo contra un muro entre el ruido de la música y los jóvenes como ellos. Aquellos besos que finalizaban cuando los dedos de Yamato tocaban bajo su falda aquella melodía que llevaban un par de años interpretando; aprendiendo; perfeccionado.

De aquellas noches de aquel verano de últimos conciertos, primeras cervezas y habitaciones por horas empañadas por el calor.

.

.