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Capítulo 2: Las Creaturas de Twili (Primera parte)

"Compañeros"

...

—Zelda— pronunció de forma susurrante mientras se acomodaba en su regazo.

Una pequeña venita apareció en la frente de ella, un estridente golpe sonó por todo el campus…

— ¡Link!

—Auch, duele…. El amor verdaderamente duele— dijo mientras soltaba una lagrimita.

Una risa estridente sonó detrás de un árbol.

—Eres un Idiota— dijo divertidamente la Twili.

Un hermoso día en los jardines de la universidad era algo que Zelda siempre disfrutaba, claro hasta que Link comenzaba a hacer el tonto y después todo se iba cuesta abajo.

—Ya te dije que no me toquetees.

— ¿Pero?, no te estaba toqueteando solo me quería dormir un rato contigo— añadió él con una sonrisita burlona.

—Demasiado cerca— gruñó ella— alguien merece de verdad un buen castigo.

—Está bien— dijo él bajando la mirada parpadeó un par de veces y de la nada comenzó a dar cabezazos.

—Link no te quedes dormido— gruñó ella empujándolo.

El joven hylian inevitablemente se cayó al pasto.

Zelda solo meneó la cabeza mientras él la miraba con una tierna sonrisa.

—Zel, ¿Podemos hablar un rato a solas?— dijo Midna mientras se acercaba.

— ¿Qué ocurre Mid?

La joven Twili levantó a la hylian del pasto.

—Lo he estado pensando y tal vez Vilán no sea tan malo, ¿qué te parece si hablo con él? le pediré que sea tu cita.

— ¡Qué!— bramó ella, pero antes de que pudiera objetar otra cosa Midna le tapó la boca con la mano. — ¡Estás loca!— dijo ella zafándose—, ¿Por qué de repente dices esas locuras?

Link había escuchado por lo bajo y miró a la Twili con una mirada casi asesina. Midna le devolvió la mirada y arrastró a Zelda a un lugar lejos del alcance de los chismosos oídos del joven hylian.

—Oye, el festival del Otoño se acerca, necesitas una pareja. — dijo sin más.

—Pero Midna, yo…

— ¿Si?

—Ya sabes... ya tengo una pareja.

—Link no es una pareja, es un perrito faldero, un sirviente. Si de verdad quieres triunfar en la vida necesitas un buen chico.

— ¿Y Vilán es un buen chico?— clamó haciendo una mueca rara.

—Bueno por algo se empieza.

Zelda puso una cara de verdadero enfado.

—Ok, ok, si no te gusta me sacrificare en la ardua tarea de buscarte otro, así que no digas que no te quiero eh— dijo la Twili con el pecho inflado orgullosa de sus proposiciones.

—Mid basta— dijo ella finalmente con la voz algo triste.

Midna dejo de susurrar tonterías para prestarle atención.

— ¿Qué pasa?

—Es que… pareciera que de verdad no me conoces, yo… realmente ya tengo pareja

—No estás hablando en serio ¿o sí?, ¿De verdad te gusta?

Zelda despidió a Link con la mano, él la miro con gesto interrogativo y algo triste. "Fuera" le dijo ella con la mirada y el joven rubio se alejó de los jardines.

—Mid escucha— dijo ella tomando aire, — sé que parece un juego pero…— de repente se había puesto toda ruborizada. — yo…yo, realmente estoy enamorada.

—No puedes decir eso— gruñó la Twili con cierto disgusto.

— ¿De qué hablas?… claro que puedo, lo siento pero es mi corazón el que elige.

— ¡A Link?

—Sí, desde siempre, desde el primer día, es solo que por ahora no quiero que él lo sepa. No quiero que dejemos de ser amigos, no quiero que nada cambie entre nosotros…

—Me da pereza ese sujeto, ¿¡Por qué tiene que gustarte tanto!? No voy a aceptar la excusa de que es tu perfecto sirviente.

—Bueno, menos mal— dijo ella desviando la mirada – porque no es mi excusa, la verdad es que... no tengo idea de cómo o cuando comenzó ese juego, cuando menos me di cuenta ya actuábamos de esa forma, pero Link es... más que eso, más que un sirviente, incluso más que un amigo.

Midna solo la miró de manera inquisitiva.

—Él de verdad es mi pareja— dijo alzando la mirada— Pero aún más importante, no entiendo a qué viene todo esto, ¿Por qué te disgusta tanto? Tampoco voy a aceptar la excusa de que es porque te preocupo yo, mi bienestar o mi futuro, ¡o lo que sea!

—Él es realmente desagradable.

—Pero es porque tú nunca lo has querido, creo recordar que así es incluso desde antes de que él te dijera la verdad sobre sus padres. ¿Por qué?

—Simplemente no puedo llevarme bien con él, ¿contenta?

—De ninguna forma— refunfuñó Zelda mientras se alejaba enojada.

Entre los pequeños bosquecitos de los jardines encontró a Link dormido, le dio una palmadita en la cabeza y él despertó de inmediato.

—Vámonos— susurró de manera algo dolida.

Link se levantó de un salto, miró a las espaldas de Zelda y descubrió que Midna se acercaba.

—Zelda espera, ¡No te vayas enojada!— le gritaba.

— ¿¡Qué le hiciste!?— Murmuró Link con cierto enfado una vez que la Twili les había dado alcance.

Parecía un juego de miradas matadoras, casi asesinas.

— ¡Todo es tu culpa!— bramó la Twili.

— ¡Basta…!— gruñó Zelda.

El último comentario de verdad la había dejado dolida, una cosa era que se llevaran mal, pero por lo menos Link no soltaba cizañas venenosas, lo único que había hecho durante casi un año era soportar los insultos e injurias de la Twili.

—Basta— volvió a gruñir mientras tomaba a Link del brazo y se lo llevaba.

—Zel, espera.

—Te veo mañana, Midna— dijo con cierta firmeza.

La Twili los vio desaparecer tras los edificios del campus.

.~*}{…..}{*~.

—No entiendo, Link— dijo de forma triste

Él arrojó una piedra al pequeño río. En el parque central de Hyrule City las personas paseaban alegremente, los dos hylians se habían sentado al borde un puentecito que cruzaba un río en el que nadaban pequeños peces rojos.

—Si vuelve a hacerte llorar no voy a reprimirme— dijo él de manera tajante.

—No me hizo llorar. —clamó ella volteando la cara hacia otro lado haciendo cierto puchero.

—Que tú cuerpo no lo exprese no significa que tu corazón no lo sienta.

Por unos instantes la miró atentamente, su cuerpo gimoteaba levemente, se movió un poco como si quisiera que él no se diera cuenta.

—Estas llorando— afirmó él mientras la abrazaba por la espalda.

—Ya te he dicho… que no me toquetees— le reclamó entre sollozos.

—Sí, ya me lo dijiste— le refutó él sin soltarla— Pero soy un tonto masoquista.

Zelda se viró lentamente, él le limpio las lágrimas con la palma de su mano de manera suave y cariñosa, entonces cuando Zelda lo miró a los ojos la vergüenza desapareció por completo, lo abrazó inesperadamente y se quedó ahí a su lado apretándolo de manera fuerte.

Link le devolvió el gesto y mientras el río fluía calmadamente de la nada aparecieron muchas sacraliposas…

—Oh…— dijo él con cierta nostalgia— ya se van al sur.

Zelda que hasta entonces había estado ocultado su rostro en el pecho del hylian levantó la mirada para ver a las sacraliposas. Las alas de los pequeños insectos parecían brillar a luz del sol haciendo un bonito espectáculo.

—Sí, es cierto... bueno ya casi se acaba el Otoño, en ésta ocasión el festival será en la última semana, creo que hará un poco de frío, ¿Verdad?

—Sí, pero no te preocupes siempre podemos abrazarnos.

—Tonto— dijo susurrando mientras la sangre se le iba a las mejillas.

—Y hablando de eso, sé que vas a golpearme pero… escuche a Midna decir algo sobre el festival y Vilán, ¿No estarás pensando en aceptar su loca idea verdad?, sabes que no lo permitiría.

— ¡Claro que no! qué horror. Y si voy a golpearte por chismoso— dijo de manera graciosa.

— ¿Ella se enojó por eso?

—Ella no se enojó conmigo. Yo me enoje con ella.

—Eso es extraño… ¿Por qué?

—Porque no te quiere… porque a veces pareciera que quiere separarnos y eso me duele, porque yo a ella la aprecio mucho y sé que conmigo es de la misma forma.

—Lo es— susurro él pero con cierto ápice de duda. — Tal vez deberías comenzar a buscar una nueva confidente — clamó un poco temeroso de que su compañera fuera a reprenderlo por el comentario.

—Ese tono— murmuro ella— ¿Qué pasó con ustedes, Link?, desde siempre se habían peleado pero por lo menos antes siempre me decías ve con Midna, quédate con Midna, diviértete con Midna e incluso íbamos al cine los tres juntos, pero de la nada dejaste de hablarle y ella también se volvió sumamente fría contigo. No soy tonta si lo he notado y creo recordar que fue precisamente desde ese día…

—Ese día— murmuró él con la mirada perdida en el río.

—El día en que le dijiste a Midna la verdad sobre tus padres, yo sé que algo cambio desde entonces, ¿Pero, por qué no quieres decírmelo?

—Porque… acabas de decir que la aprecias. — dijo de manera triste mientras su mirada se clavaba en el brazalete que Zelda tenía puesto en su mano derecha.

—Sí, pero tú también eres importante, si algo pasó quisiera saberlo.

Link la miró de forma tierna y después tomó mucho aire.

—Ese día— repitió— cuando le dije la verdad, yo... hable con ella sinceramente…

— ¿Y entonces?

—Ella fue realmente cruel, realmente se burló de mis sentimientos, ese día ella hizo algo realmente horrible, Zel… creo que de alguna forma ya no puedo confiar en los Twili.

—No digas eso, Link, terminaras hablando como mi padre— susurró ella con tristeza.

El joven hylian miró hacia el cielo, las sacraliposas volaban alegremente pero por alguna razón al cerrar los ojos solo podía ver la imagen del Kargaroc abalanzándosele.

Por unos instantes se perdió entre los amargos recuerdos de esa noche hasta que sintió que alguien le tiraba de la manga de la chaqueta.

—Oye, despierta, ¿Qué fue lo que hizo?

—Si te lo digo va a dejar de ser tu amiga— agrego él en tono serio— Zelda, por ahora… solo por ahora eso ya no importa.

—Pero ella te lastimo, ¿Cierto?

—De alguna manera.

Sin que se dieran cuenta la tarde había caído de forma rápida.

—Ya no quiero hablar de eso, mejor cuéntame ¿Qué vas a hacer respecto al festival de Otoño?— clamo él tratando de animar a la chica que se había puesto demasiado nostálgica.

—A bueno... pues, ¿Por qué preguntas eso?

—Porque no sé si Midna influyó en tu pequeña mente, aunque seas una Diosa también eres un poco ingenua y además esa Twili es muy manipulativa.

—Idiota—gruñó golpeándolo de forma graciosa en la cabeza.— La verdad es que no he pensado en nada, Midna dice que necesito una pareja aunque yo no creo que quiera una, es decir... no como un romance, eso lo arruinaría todo. La verdad es quiero ir contigo, divertirnos en los juegos, pasear por ahí sin preocupaciones y esas cosas, después de todo es la única semana en la que la cuidad le presta a la universidad su sistema de protección contra las creaturas de Twili, ¿No sería genial que siempre pudiéramos disfrutar las cosas que trae la noche?

—Sí.

—Además, si no voy contigo ¿Quién va a comprarme cosas deliciosas?

—Estoy seguro que nadie, comes demasiado y también eres muy exigente— dijo de forma divertida mientras ella le picaba las costillas a causa de su comentario.

—De todas maneras vas a estar conmigo— dijo en tono de orden.

—Si jefa— clamó él nuevamente en tono gracioso— se hace tarde ¿por qué no volvemos a casa?

—Bien, nos vamos.

—Vamos a mi casa, después de todo te lo debo, ya sabes por lo del otro día.

—Eso tendrá que esperar, tengo que terminar un proyecto importante, menos mal que ya complete mis notas— dijo llevándose una mano hasta el lugar en el que debería de estar su bolso. — ¡Oh cielos!— clamó de repente.

— ¿Qué ocurre?

—Creo que por culpa de Midna olvide mi bolso en el aula. No quería llevarlo hasta el jardín así que lo deje para después recogerlo.

— ¿Y eso?

—Es que es blanco y cuando vamos al jardín siempre termina manchado de verde.

Link suspiró.

—Tienes ahí tus notas, ¿Cierto?

Ella meneó la cabeza de arriba abajo.

—Bueno volvamos a la escuela por él.

—Pero ya es un poco tarde.

—Todavía tenemos tiempo, si apresuramos el paso será lo mismo que si hubiéramos tenido la última clase.

—Gracias Link.

.~*}{…..}{*~.

Mientras los jóvenes volvían a la escuela, en la planta alta del edificio cierta chica daba vueltas como loca profiriendo blasfemias a todas deidades conocidas.

— ¡Estúpido rubio!, ¡Ah, me hace enojar tanto!, haciéndose el chico bueno, pero si Zelda se enterara— clamó de manera amenazante.

Dio un par de vueltas y volvió a gruñir hacia sus adentros.

—Diablos pero también sabría mi secreto. — dijo de forma muy molesta.

Suspiró muy hondo mientras su vista se perdía por una de las ventanas.

—Rayos… ya es tan tarde, con tanto enojo que ni siquiera me había dado cuenta— clamó mientras se acercaba a la ventana.

Miró de manera desinteresada pero entonces algo captó su atención, abajo en el primer piso Link caminaba despreocupadamente hacia la escuela.

— ¿Qué hace él aquí?, mmmh de seguro que se le olvido algo. Y Zelda no está con él— dijo con una risita malvada— ésta es mi oportunidad de vengarme.

.~*}{…..}{*~.

—Anda, Link, corre— dijo ella mientras corría hasta la puerta de la escuela.

—Zel, ya te dije que todavía es temprano— habló mientras caminaba de manera lenta hacia la entrada del campus.

Zelda le miró inquisitivamente desde la entrada techada de la escuela.

—Oye date prisa, que no ves que ya no hay nadie, no quiero que termine atrapándonos el crepúsculo antes de poder volver a casa.

—Es temprano— refunfuñó él con cierta pereza.

Entonces cuando llegó a su lado la chica lo tomó por el brazo y lo obligó a caminar deprisa. Al subir a los salones la escuela estaba realmente desierta, Zelda entró al aula con premura pero cuando fue a su lugar no pudo encontrar su bolso.

—Diablos ¿Y ahora qué?

—Alguien debe haberlo movido al cuarto de los objetos perdidos y olvidados— señaló Link

— ¡El cuarto!, eso es Link eres un genio... uh espera eso sono tan extraño, — dijo haciendo que el joven pusiera una cara feliz y después una cara curiosa— bien no importa, vamos.

Subieron las escaleras hacia la planta alta, el cuarto de los objetos perdidos permanecía siempre abierto y Zelda entró fácilmente, pasó la mano varias veces por el interruptor pero la luz no encendía.

—Creo que está dañado— dijo Link desde la puerta.

—Ni más remedio— gruñó ella al tiempo que entraba.

Había un montón de cajas y objetos extraños, Zelda removió las cosas pero en la oscuridad no podía distinguir nada, se viró hacia Link que permanecía en la puerta y lo encontró rebuscando algo entre su bolsillo.

— ¿Qué tanto buscas, ven y ayúdame?

—Está muy oscuro creo que puedo usar mi…

La frase del hylian fue cortada bruscamente.

Zelda parpadeó un par de veces ante aquella aparición extraña, detrás de su compañero había aparecido una sombra extraña y sin previo aviso empujó al joven hacia el interior del cuarto. Lo siguiente que ocurrió fue que el pobre Link cayó sobre Zelda sin previo aviso y que la puerta del cuarto se cerró de mala manera.

— ¡Cielos!—Gruñó él al sentir que había caído arriba de su compañera.— Zel, lo siento yo…rayos algo…

—Te empujó por detrás— terminó ella la frase.

—Sí.

—Bien… ¡Realmente bien!, ¡Estamos encerrados!, en cuanto sepa quien hizo ésta horrible broma juro que me las va a pagar y de mala manera…

—"No pude sentir ninguna presencia"… "Pero Zelda acaba de confirmarme que alguien acaba de empujarme por la espalda", "¿Alguien?, ¡Midna!"

— ¿Qué hacemos ahora?— preguntó Zelda con algo de miedo.

El crepúsculo se acercaba rápidamente y con él sus siempre fieles invitados…

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Continuara...

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Comentarios del Capítulo:

¿Que terrible error a cometido Midna?, sin saberlo ha puesto a su mejor amiga en terrible peligro. Las creaturas de Twili rondan en los limites del crepúsculo esperando el anochecer para salir de cacería.