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Capítulo 26: Trotadores de Mundos (Tercera parte)

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"Respuestas desde el bajo Mundo"

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Almacenes en los barrios del sur del gran centro, aproximadamente 6 años antes…

Vamos a ponerlo a prueba

Las palabras de Jolene hicieron que Linebeck sintiera un poco de miedo, habían decidido que lo mejor era ir a practicar a los almacenes. Las viejas construcciones corroídas por el tiempo parecían casi derrumbarse.

— ¿Qué es éste sitio?— preguntó Link en un tono de voz que denotaba demasiada curiosidad.

—Los fantasmas del pasado— murmuró la capitana pirata— Antes, un glorioso símbolo y orgullo de Hyrule City, pero ahora sólo es el hogar de las ratas, aquí también nos reunimos los marginados.

— ¿Marginados?— murmuró el pequeño hylian.

—Eso somos, ¿No?, ¿Acaso no estamos fuera de la línea?, ¿crees que el gobierno se pregunta qué paso contigo, Link?— la voz de Linebeck parecía demasiado seria y Link decidió ya no preguntar nada.

—Bien vamos a ver que tienes— clamó Jolene haciendo una seña extraña, de la nada apareció Nabooru y Link y Linebeck se cayeron para atrás del susto.

—Trata de ganarle a mi mejor chica— dijo de forma burlona.

— ¿No sería mejor empezar con lo básico?

—Tengo fe en que se aprende mejor sobre la marcha.

—Estás loca mujer— gruñó el lobo de mar poniendo cara de berrinche.

Link simplemente asintió con la mirada y con cierta determinación fue a practicar con Nabooru.

—Si estas en peligro seguro que la magia fluye sola— dijo la Gerudo guiñándole un ojo— ¿sabes pelear?

—Para nada, señorita Nabooru— clamó de forma alegre.

—Pues ni modo— dijo de manera graciosa mientras se tiraba para atacarlo.

El pobre Link profirió un grito asustado y corrió como loco mientras la Gerudo lo perseguía con dos espadas gemelas en las manos.

—¡Muy bien, Nabooru!, no dejes que quede nada— dijo la otra con una sonrisa sarcástica.

— ¡Quería que lo entrenaras no que lo deshicieras!— gruñó Linebeck seguro de que perdería a su recién estrenado grumete.

Después de eso ambos fueron a sentarse en una mesita que estaba en una esquina, Link y Nabooru seguían medio matándose aunque estaba claro quién era la que tenía la ventaja.

—Hace tiempo que no la veía sonreír tanto— dijo Jolene mientras sacaba una cantinflora con vino de su bolsa.

—Vaya— gruñó su acompañante.

—Linebeck, ¿has oído?

— ¿Qué cosa?

—Ayer escuche…— le susurró en tono bajito y Linebeck se inclinó hacia ella para escuchar lo que decía—… que el ave negra está viva.

— ¡Viva!— susurró abriendo los ojos de golpe.

—Apareció el Cuervo— musitó ella con un dejo de nervios.

Linebeck tragó saliva casi de forma tortuosa.

— ¿Y qué ha pasado?

—Está furioso, en el bajo mundo se comenta que se ha cargado a varios nobles en busca de respuestas.

—Si— susurró él con la mirada perdida— algo como esto no puede pasarse por alto, es decir… solamente quedo él, ¿cierto?

—Eso parece, el clan entero desapareció entre las llamas…

— ¿Y nosotros?— preguntó él con un nudo en la garganta.

—No lo sé, por ahora se rumora que prefiere estar solo, pero… realmente no sabemos si en algún momento cambie de decisión…

—Espero que no se acurde de mí, nunca.

—Me burlaría diciéndote enclencle pero… quien sabe, es decir, el Cuervo tiene fama de siempre tomar lo que quiere.

— ¿Tienes miedo?

Cierto silencio invadió la conversación y de un momento a otro sólo se escuchaban los gemidos de Link mientras corría, Nabooru se reía de forma alegre y parecía divertirse acorralando a su pequeño rival.

—Te desconozco, Jolene.

— ¿Y si te llama?

Linebeck tragó saliva nuevamente.

—También tienes miedo…

—Sí, yo… soy un contrabandista no un asesino, yo … no sé cómo lidiar con eso.

—Es porque somos la punta del iceberg en el bajo mundo, el idiota que liquido al Clan de los Dragones seguro no sabía que despertaba a una de las bestias que yacían en las profundidades.

—La Elite de ésta ciudad se ha vuelto cada vez más imbécil, pronto despertaran cosas que deberían permanecer dormidas en lo profundo del hielo… No solamente Cuervo, también… aquellos otros que han permanecido al margen durante años, tienen un poder que La Elite no comprende.

—Si…

Un fuerte tronido retumbó entre las paredes de los almacenes, la plática entre el lobo de mar y la pirata se cortó de golpe y ambos se viraron para ver lo que había sucedido.

Nabooru había terminado por tirar a Link de un solo golpe y ahora lo amenazaba con la espada al cuello.

— ¡Basta!— gruñó Linebeck.

—Sí, basta— clamó Nabooru de modo triste, se inclinó y le tendió la mano a su pequeño amigo.

— ¿Y qué paso?— gruñó Jolene.

—Lo siento… creo que…él.

— ¡Él qué!

—Tal vez deberías verlo por ti misma.

La pirata gruñó con un poco de enfado, se acercó a Link y lo empujó con una sola mano sobre el pecho, con ayuda de algo de magia le hizo una inspección rápida, fueron sólo dos segundos y después cuando quitó la mano retrocedió unos cuantos pasos con ojos tristes.

—Y bien— dijo Linebeck.

—Está…

— ¿Si?

—Bloqueado— pronunció la Gerudo bajando la mirada.

— ¿Bloqueado?— preguntó de forma boba sin entender a lo que las mujeres se referían.

Link suspiró de modo triste y se viró dándoles la espalda.

—De verdad que no puede usar magia, Linebeck— gruñó Jolene como si le molestara la idea.

—Bloqueado, significa que le hace falta algo.

— ¿Algo?, ¿Qué algo?

—Cualquier cosa… mejor dicho motivación, parece que te topaste con uno de esos hylians— clamó la Gerudo.

—Uno de esos que siempre cusan problemas, podría no encontrar su magia nunca o podría despertarla y ser muy poderosa, cualquiera de las dos situaciones representa un extremo, ese chico va a traerte problemas.

—Oye, oye, no seas tan ruda— clamó Nabooru acercándose a Link para consolarlo. — Link no estés triste seguro que esto ha pasado por algo, recuerda que cada hylian tiene un destino, ese es el designio de las diosas.

—Lo sé— musitó de forma queda— la verdad es que… alguien ya me había dicho esto antes, mi tío ya me había dicho esto del bloqueo aunque creo que no lo había entendido bien en aquel entonces… ¿Me falta algo?... ¿Qué cosa?, ¿Qué motivación puede ser más grande que defender las cosas que amo?

—Tal vez…— musitó ella abrazándolo de forma tierna, Link agachó la mirada tratando de reprimir el llanto— Tal vez necesitas un amor más fuerte, mantente tranquilo y espera con paciencia… cuando llegue serás más fuerte que nadie, recuerda, solamente tú puedes proteger a tu diosa, ¿cierto?

— ¿Solamente yo?— musitó levantando la mirada.

—Me dijiste que debes de cuidar a tu compañera sin importar lo que a ti te pasara, pude sentirlo en tus palabras, ¿la quieres verdad?

—Sí.

—Entonces, no te rindas.

Durante algunos momentos Link la abrazó con cariño. Jolene negó con la cabeza y salió de los almacenes en señal de que ya todo había terminado.

—Vámonos— murmuró Linebeck— volveremos cuando hayas encontrado el algo que te falta, de lo contrario sólo perderemos el tiempo.

—Bien.

—Bien— también murmuro ella— regresa y te estaré esperando.

—Gracias.

Ambos hylian salieron de los almacenes y despidieron a Jolene simplemente con la mirada, Nabooru se posó a su lado y suspiró con algo de tristeza.

—Sera un problema— gruñó la pirata.

—Pero su corazón es noble.

— ¿¡Y por cuanto tiempo!?… es mejor que se quede sin magia o que si la encuentra se aleje del bajo mundo.

— ¿Por qué?, le vez competencia— clamó la otra de modo divertido.

—Competencia, no… carnada, piensa, si alguien como Cuervo lo descubre…

— ¿Crees que se lo lleve?— clamó de pronto sintiendo algo de miedo.

—No lo creo, lo sé… las aves negras siempre son atraídas por las piedras brillantes.

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—Escucha bien Link, ya casi anochece, en esa puerta de ahí esta nuestro cliente.

Link asintió de manera firme y después siguió a Linebeck con cautela, el lobo de mar tocó la puerta de modo curioso como si contara los golpes y siguiera cierta tonada.

— ¿Si?— gruñó una voz detrás de la madera podrida.

—Venimos por el trabajo— aclaró de inmediato.

La puerta se abrió con un chirrido y los hylian entraron con paso lento, la oscuridad sumía a la habitación entera y cierto olor a moho se dispersaba por el aire.

—Encargo sencillo, buena paga, traerme el paquete desde el otro lado de la cuidad.

— ¡El otro lado!— gruñó Linebeck.

— ¿Algún problema?

—No se especificaba eso en el anuncio, ¿Cómo vamos a i volver antes de caiga la noche?

—Hay un albergue en medio del camino.

— ¡Albergue!— gruñó molesto

— ¿Algún problema?— volvió a repetir la voz ronca

—Quiero el doble.

—Confórmate con tu vida…

— ¿Qué?— murmuró Linebeck de modo atolondrado.

Desde la oscuridad salió una sombra horrorosa, un sujeto gordo y desgreñado que emanaba un aura terrorífica, Linebeck dio unos pasos hacia atrás y Link fue a esconderse detrás de él cuándo sintió la energía malvada.

—Lobo desgraciado tengo suerte de que seas tú quien haya cogido mi encargo, ¡Me debes dinero Linebeck!, pero que bueno que ya vas a pagarme.

— ¡Diosas!, ¿cómo es que le debes a todo el mundo?— murmuró Link pegándose a la espalda de su compañero.

—Demonios no sabía que él era el cliente.

—¿É..él?

—Un viejo pirata al que….

— ¡Al que le robaste!— bufó la voz con enfado.

Linebeck retrocedió de forma queda tratando de salir por la puerta.

—Muy tarde, ya dejaste aquí tu olor lobito, basta con que mis sabuesos vayan a buscarte, ¿Por qué mejor no te calmas y me pagas de forma pacífica?

Una pequeña gota de sudor escurrió por la cabeza de ambos hylian. Linebeck nuevamente tragó saliva…

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—No quiero ser grosero pero… eres un tonto, ahora vas a trabajar gratis y seguro que el tipo gordo igual se aprovecha de que fuiste a dejarle tu rastro.

A Linebeck le salió una venita en la cabeza, estaba furioso porque sabía que Link tenía razón en aquello.

—Y además… estos tipos, me dan miedo, no puedes negociar o algo— clamó el pequeño hylian virado la mirada a sus espaldas.

Dos ex -piratas les seguían a paso lento.

—No, no puedo hacer nada— gruñó de mal modo— están siguiéndonos para asegurarse de que no nos desviemos del camino.

—Si aquel tipo tiene hombres tan aptos no se para que dejó el anuncio en la taberna.

—Es precavido, si nos descubren que mejor que no perder a sus propios hombres.

Ambos exhalaron de forma cansada dejando que su aliento se perdiera entre las callejuelas.

—Si me conviertes en un criminal no voy a perdonártelo nunca— gruñó Link de modo gracioso.

— ¿A qué viene eso ahora?

—Es que desde que hable con la señorita Nabooru me di cuenta de algo, en cuanto recupere mi vida quiero volver con mi Diosa y si mi nombre queda manchado ¿Cómo voy a darle la cara?

— ¿A poco te preocupa eso?, ¡Que nena eres!— clamó muriéndose de la risa.

Link hizo un mohín gracioso y movió las manos tratando de darle un zape, pero Linebeck era mucho más alto así que no cumplió su objetivo.

— ¡Linebeck tonto!, claro que me preocupa, ella es una flor hermosa en medio del desierto y nada ni nadie debe manchar esa pureza.

—Y menos tú... ¿Verdad?, lo siento Link pero no creo que salgas limpio de esta, debiste buscar un mejor trabajo.

—Sí, lo hice— murmuró de modo triste, pero lo habían echado de todas partes…

—Ya llegamos, cielos que escalofríos, éste lugar me pone de nervios y además el crepúsculo está cayendo de forma rápida.

Entraron en una casa abandonada y los ex -piratas se quedaron esperándolos a fuera, al igual que el otro sitio estaba oscuro y pestilente, unas curiosas risitas se escucharon al fondo y mucho dekus parecieron casi de la nada.

— ¡Quien va!— rugió el más grande.

—Los mensajeros, venimos por el paquete— dijo Linebeck de forma rápida y fluida antes de que lo ametrallaran con semillas deku.

Nuevamente se escucharon las risitas burlonas y un pequeño saquito cayo desde lo alto, los dekus desaparecieron de inmediato y Linebeck fue a recoger lo que había caído.

— ¿Qué es eso?, ¡Apesta!

—Querido Link, tienes boca de profeta, la próxima vez mejor di que trataremos con caramelos, quien sabe y quizás funcione.

—Ya decía, es droga ¿cierto?

—Y de la buena— clamó en tono gracioso mientras la saboreaba con un dedo.

— ¡No te la tragues!, ¡Jamás terminaras de pagarle al monstruo ese!— gruñó de forma atolondrada meneando las manos como loco.

Linebeck se echó a reír de buena manera y después salieron juntos de aquella horrible casa. El camino se volvió presuroso y Link comenzó a sentir miedo a medida que la noche se acercaba, de pronto los piratas que los seguían comenzaron a lanzar blasfemias y cuando se viraron para ver lo que pasaba descubrieron a otros tres hombres siguiéndolos.

—No podía ser más fácil— gruñó el lobo de mar, tomó a su pequeño a acompañante y se echó a correr a una velocidad asombrosa. — ¡Corre Link. Corre! Era una emboscada.

— ¡Qué!

—Esos tipos deben ser rivales de nuestro cliente, si nos quitan el paquete me quedare con la deuda.

— ¡Deberías pensar más en tu vida!

— ¡Si también eso! Tampoco creo que nos dejen vivos, ¡corre!

De pronto se cernió una intensa balacera, Linebeck esquivó de forma fácil y se escurrió entre las callejuelas, incluso sin magia se las arregló para camuflarse y Link se quedó detrás de él mirando lo ocurrido, todo paso demasiado pronto, las balas se esfumaron en una dirección lejana y mientras la pelea principal acontecía en otro sitio el astuto lobo de mar aprovechó para emprender carrera.

Gruñó de forma pesada al saber que había perdido demasiado tiempo, la noche los atrapó entre las calles y las creaturas de Twili comenzaron a seguirles los pasos.

Link se puso realmente pálido al escuchar que eran Stalwofs los que los seguían y su pequeña mente se bloqueó a causa del miedo.

—No te detengas, sigue corriendo— clamó su compañero tomándolo aún más fuerte de la mano. A unas cuantas cuadras aparecieron los piratas también corriendo como locos, el otro grupo también se había dispersado y seguramente también había corrido al escuchar el gruñido de las bestias. — ¡Allá adelante!, ¡Allá está el albergue!

De pronto los Stalwolfs se dispersaron y uno de ellos cayó encima de uno de los piratas.

— ¡Linebeck!

— ¡No mires atrás, Link!— chifló de forma estridente y uno de los vagabundos que estaban detrás de la destartalada rejilla eléctrica puso los ojos como platos al ver que venían corriendo— ¡Abre la puerta!— gruñó de forma desesperada y el vagabundo desactivo la electricidad para poder abrir la rejilla.

Uno de los Stalwolfs emprendió carrerilla y cuando el lobo de mar lo sintió acercarse jaló a Link del brazo y lo lanzó realmente lejos, el pobre Link cayó en los brazos del vagabundo y Linebeck sintió como el Stalwolf lo mordía por la espalda.

— ¡Demonios!— gruñó de mala manera, el miedo pudo más que su orgullo y con el dolor de su alma se deshizo de su gabardina de marinero, el Stalwolf se quedó comiéndose la prenda y él salió disparado como el rayo, entró en la rejilla literalmente patinando.

— ¡Por favor espérenme!— gritaba desesperado uno de los piratas.

Pero las bestias le cortaron el paso por la delantera y el vagabundo cerró la rejilla sintiendo miedo de que las creaturas entraran, se empotraron de forma furiosa contra la reja y Linebeck actuó obedeciendo más a su instinto que a su compasión, cuando vio que las creaturas comenzaba a morder la reja reencendió el sistema eléctrico y los Stalwolfs chillaron de manera estridente. La electricidad los noqueó de forma severa pero después de unos instantes sólo se sacudieron y se viraron en busca de una presa más fácil.

Link se cubrió los oídos y a lo lejos se escuchó el lamento del pirata siendo devorado, un malestar en general recorrió a los habitantes del albergue, los vagabundos sólo desviaron la mirada y Linebeck profirió blasfemias de forma bajita, el grotesco espectáculo lo obligó a moverse de su sitio y mientras recuperaba la compostura se aseguró de virar a Link hacia una pared cercana, el desmembramiento del hombre ocurrió literalmente frente a sus ojos y eso le causo nauseas desmedidas.

—No mires— clamó en tono bajito y Link no pudo contener las lágrimas, el miedo se había apoderado de su cuerpo y cerró los ojos tratando de desconectarse del mundo.

—Menos mal que sólo fue uno— clamó el vagabundo— ayer… perdimos a cinco de nuestros hermanos.

—Que inmundicia— gruñó el lobo de mar en tono asqueado. — ¿ahora son capaces de verlo?

—No… siempre nos da asco.

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Continuara...

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Comentarios del Capítulo:

!Diablos, Linebeck¡ éste si que le debe a todo el mundo jajajajaja.

Hmmmm, pobre Link, si no consigue encontrar su magia no sera capaz de volver a los brazos de su Diosa, pero aun mas importante ¿Podrá sobrevivir al bajo mundo sin ella?

:(