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Capítulo 52: Twilight GAMES (Segunda Parte)

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...

La sombra del pasado

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Fueron los primeros en encontrar al guardián, el público en las gradas aun tardó en darse cuenta de la presencia que merodeaba en el escenario. Pero para ese entonces los cristalinos ojos de Link ya habían sentenciado a la misteriosa bestia.

—Vamos...

La Diosa fue la primera en avanzar. Su fiel compañero el Lobo la seguía estando muy cerca. Se acercaron al "nido" de la creatura casi a hurtadillas, cuidando con sumo cuidado no delatar su presencia.

El ser oscuro estiró lo que parecía ser su cuello. Dos grandes destellos rubíes adornaban lo que parecía el rostro, y una nube negra se desprendía desde un orificio, quizás aquel fuera su aliento, pero con semejante bruma oscura rodeándola era difícil decirlo.

Zelda engulló aire, cerró los ojos y llevó sus manos a los costados, buscó a tientas sus pistolas pero las armas ya no estaban en su sitio, las había perdido en su pelea contra Cronos.

—My lady— susurró la voz a su lado. El fiel acompañante la tomó por la cintura y ahí colgó el cinturón que se había perdido. Link había cogido las armas de su compañera en un acto reflejo mientras huían

—Gracias

—Si— respondió a secas, se abanicó un poco y trató de desviar la mirada.

La creatura se movió internándose en las rocas, reptando, dejando tras de sí rastros de su esencia, unas huellas enormes y reptidas, y un olorcillo a azufre. Zelda sintió cierto escalofrío, a veces las sensaciones que causaba el juego se sentían tan reales que le daba miedo.

— ¿Qué te parece si lo emboscamos?... Link...

Por un segundo creyó que lo había perdido, estaba tan cayado que su presencia apenas si era perceptible. Zelda se viró de golpe pero en ese instante fue acorralada contra la roca más cercana. Link la atrapó contra el granito, la sostuvo ahí, cautiva, prisionera. Ella simplemente soltó una risita nerviosa.

— ¿Qué haces?... ¿Link?, no es momento para ésto.

—Es tu culpa, Zel.

Ella ladeó la cabeza de manera tierna. Tiempo atrás lo hubiera golpeado y después habría huido. Pero no ahora que eran pareja, tenía que admitir que le encantaba que la tratara de esa forma posesiva.

— ¿De dónde sacaste eso?

—De por ahí— musitó aun jugando con su mentecilla— ¿te gusta?

—Zel, por las diosas...—gruñó, no podía quitarle la vista de encima, es decir, le había notado ese nuevo atuendo desde que puso un pie en el estadio Dragonfly, aunque por la urgencia que tenia de reunirse con ella aquel asunto había pasado a segundo plano.

—Hey...— le coqueteó, le puso un dedo en los labios frenando así lo que pudo haber terminado en un beso.

—Ok... si... digo no.

— No, ¿Qué?— le gruñó entre risas.

—Lo amo y lo odio por igual.

—Oh, ¿entonces, no me veo bonita?

—Zel, ¡por Hylia!

Nuevamente ella soltó una risita, Link estaba colorado como tomate. Ella Simplemente creía que él se veía demasiado adorable cuando ponía esa cara.

—Mi diosa. Te ves bonita siempre. Siempre... siempre, Zel.

Y suspiró. Realmente amaba y odiaba ese atuendo.

—Era una sorpresa. Quería verme linda para mi Link. Además veníamos a jugar pensé que sería ideal, es cómodo para correr.

—Ya— gruñó. "Esa cosa..." pensó. Volvió a mirarla y no podía evitar sentir mariposas en el estómago, a la princesa se le había ocurrido de buenas a primeras usar un pantalón tipo malla muy ajustado que contorneaba perfectamente su figura, una túnica corta azul cerúleo, de manga larga y terminación holgada. Estaba cubierta con un peto de tela níveo y esponjoso, era una suerte, se lo había añadido porque se veía lindo pero al final le había salvado del golpe sofocante que le había metido el intrépido lizalfo. Y bueno casi siempre llevaba botas, aunque esta vez se había puesto las que llegaban hasta la parte alta de la pantorrilla.

—Vas a matarme de los celos. — rechistó.

Ella se echó a reír graciosamente, sabía lo que venía, justo un...

—No quiero que nadie más te ponga los ojos encima.

Lo sabía, así que simplemente no podía aguantarse su risita picara.

—Pero no me vestí para ellos, me vestí para ti.

Pronto sus bobos coqueteos fueron relegados por caricias, y de vez en cuando uno que otro toqueteo fuera de lugar.

.~*}{…..}{*~.

/ ¡Cayó uno más!/

/Quedan cinco Mochi... ¡oh que rayos está pasando allá!/

Una nube de polvo se elevó no muy lejos de donde los Kyu tenían puesta la vista.

/Un extraño evento se ha activado en la zona que va hacia el gran rio/

Todos dirigieron su morada hacia el sitio, de la nada un gigantesco rugido invadió todo el estadio

La sombra negra fue captada por las cámaras y se reflejó en los monitores aledaños que habían sido predispuestos para la vista del público.

Ahí, justo fuera de los laberintos el lobo había dado su primer golpe, la creatura había salido del modo incógnito y finalmente había aparecido en los marcadores del juego. Aun envuelta en brumas elevó el vuelo. El golpe de Link que había contado como "emboscada" le había tirado la barra de salud en poco más de un cuarto. Marco un —30% y fue el detonante para que comenzará el verdadero reto que se había impuesto en el juego.

/Salió el guardián. ¡Damas y caballeros el lobo del crepúsculo fue quien dio el primer golpe!/

Seguido a eso un par de disparos le hizo descender de nuevo, el estadio completo tenia puestos los ojos en esa parte del escenario, era como si de pronto la salida del guardián hubiera acaparado toda la atención existente, el resto del juego dejó de importar.

—Tenía que ser Link— habló una voz, el par de kyus se viraron un poco sorprendidos. El hombre había aparecido de la nada, se sacó la chaqueta y la dejó caer al piso, cogió de un cajón cercano un pañuelo y se limpió el sudor para en acto seguido tomar otras ropas que yacían en un maletín estratégicamente acomodado bajo los asientos de los narradores.

— ¿Adonde fue, señor?

—A por ahí — contestó— no le quites los ojos al campo de batalla, está por ocurrir algo interesante

.~*}{…..}{*~.

Fue como si las palabras de aquel hombre hablaran de una profecía.

Link escrutó el firmamento mientras veía caer en picada a la creatura, el tiroteo de Zelda había perforado una de sus alas. El joven Hylian creía jamás haber visto ningún Twili que se le pareciera.

—"¿Que eres?"— pensó.

Pero estaba por descubrirlo.

Cuando arrimó al suelo abrió las extremidades y cayó pesado sobre sus patas, los brillos carmesí se incrustaron en los ojos azules de su atacante. Y entonces una "magia" descomunal emanó de aquel ser oscuro. El manto de tinieblas que le rodeaba desapareció para dejar paso a su verdadera forma.

.~*}{…..}{*~.

Zelda bajó de su escondite, había estado en modo sigiloso agazapada entre las grietas de una estalagmita. Cayó pesado al suelo polvoriento que conformaba el paisaje aledaño a los laberintos y sus botas se cubrieron de aquella delicada tul de arena.

—"Cielos, esa cosa es enorme"— pensó sintiendo escalofríos mientras escrutaba la figura de la bestia, recargó de inmediato desde su almacén virtual y se acercó al Twili desde un ángulo distinto. — ¡Link, ahora!— gritó la orden a su compañero pero éste no se movió.

Link parecía haber quedado fuera de combate, quizás se había paralizado del susto. Después de todo ella misma estaba que no creía lo que veía, hasta cierto punto le temblaban las piernas y eso que se encontraba a una distancia considerable. Su corazón también latía más rápido de lo debido.

—"Es solo un juego"— pensó, solo que la realidad virtual era tan tangible que de un momento a otro le costaba creerlo.

Incluso a esa distancia podía oler el misma que se desprendía del aliento fétido de la creatura.

— ¡Link!— le llamó de nuevo.

Pero Link no respondió a su llamado.

.~*}{…..}{*~.

Habían pasado tantos años...

Había dejado ir la pesadilla...

Pero la pesadilla había regresado a él. Sabía que en algún punto de su vida volvería a encontrarlo. Pero siempre creyó que lo enfrentaría como Zilant.

Trago saliva, su vista se nubló.

Desde las gradas altas los kyus habían dejado caer sus sillas. Cuervo bajo su disfraz miraba expectante.

— ¿Querías un reto?... no tienes idea de lo que me costó darle vida a la creatura a la que yo también anhelo ver muerta.

...

Y ahí estaba.

Ese era el Twili. El que le había quitado su vida, su casa, su familia. Nuevamente parpadeó y tragó aire hondo tratando de recuperar el aliento.

/Increíble ¡apareció un Twili más grande que las creaturas de las sombras/

/Jamás lo había visto/

/Deben de estar bromeando, ¡mírale las estadísticas!

Dragón de las sombras Nv. 20

La creatura rugió y subió un poco su barra de energía.

/Se me están actualizando los datos, parece que su habilidad secreta es regeneración, si no recibe golpes constantes recupera la vitalidad/

Mochi abrió los ojos de la pura sorpresa, se viró ligeramente y observo a su jefe. El hombre yacía inerte en su sitio con los ojos carmesí escrutando el escenario.

.~*}{…..}{*~.

Y el Dragón decidió ir por su presa. Link tardó un segundo en darse cuenta de que ya todo había acabado, no pudo moverse por mucho que comando a su cuerpo, el recuerdo de aquella noche en el infierno había vuelto a gobernarlo de golpe.

— ¡Link!— ni siquiera supo en que momento, pero ahí estaba su diosa. Zelda lo cubrió interponiéndose entre él y la bestia y sin dudarlo disparó a quema ropa haciendo que la bala se incrustara en la mandíbula del twili, como resultado de eso la creatura se atontó y dio un mal paso resbalando y cayendo sobre su costado.

/Aaaaah ¡la jugada de la diosa!/

/Fue impecable, Mochi./

/Acertó con una precisión increíble./

El público estaba extasiado, fue como ver en cámara lenta aquel momento. De inmediato Zelda tomó a su pareja y lo arrastró a un sitio seguro.

—Link, reacciona, ¡reacciona!— elevó la voz sacudiéndolo por los hombros. En ese instante Link recuperó el conocimiento de golpe.

El dragón se había levantado hace buen tiempo y viró la cabeza para echarles una buena chamuscada en su escondite.

Por un segundo Link olvido que solo era un juego

— ¡A mi princesa no!— rugió en una voz gutural que Zelda jamás en la vida le había escuchado, la tomó en brazos sacándola del "peligro" y desenfundó a Ryuuji mientras ciertas palabras arcanas comenzaban a replicarse en su memoria.

—Cielos...— la voz de Zelda parecía preocupada.

Link estaba por echársele al dragón encima, aunque perdió la concentración después de que ella volviera a jalarlo hacia uno de los resquicios del laberinto pétreo.

—Link ¿estás bien?

—Si yo...— por poquito y perdía el juicio. ¿Qué rayos le había pasado?

— ¿Seguro? Parecías asustado, amor.

—No yo... me paralice. Lo siento. Es peor de lo que me esperaba, y me saltó justo encima. Si yo...— de pronto estaba todo colorado de la vergüenza.

Zelda soltó una risita entre risueña y nerviosa.

—Si lo sé. Tampoco esperaba que fueran a tirarnos a un monstruo tan grande. Definitivamente el dragón blanco quiso hacer valer este torneo.

—Si yo... "Esta vez te pasaste"— pensó, asomó por un resquicio, Finalmente vio al susodicho al lado de los Kyu. Por un breve segundo sus miradas se conectaron. Cuervo le hizo un guiño de desquite y Link le bufó internamente.

Sabía que siempre buscaba ponerle retos, así había sido desde el inicio, pero usar a ese Twili... eso era demasiado. Aunque si lo pensaba bien esa creatura desgraciada seguía con vida y no faltaba el día en el que Zilant tuviera que enfrentarse a ella.

—Si hubiera sido real estaría muerto— soltó sin pensarlo, sintió rabia y cerró los ojos, tantos años de entrenamiento ¡a la basura!, realmente se juzgó de idiota haciendo que el pensamiento cada vez lo atormentada más y más.

—Posiblemente— soltó Zelda con su vocecita. Lo miró directo a los ojos, y a través de su mirada le dijo te amo.

—Zel, salvaste mi vida.

—Sí. No llores— le replicó limpiándole la lagrimita que se le había salido— No es para tanto mi Link bobito

El pobre bajó la mirada aún muy avergonzado. El dragón se las sombras volvió a rugir, olfateaba el terreno y escrutaba con los ojos en busca de sus presas. No lejos de ahí la voz de los Kyu narradores hacía eco, el grito de las personas en el estadio y la barulla que poco a poco se había ido extendiendo entre los espectadores. Finalmente los ruidos volvieron a recordarle a Link que solo era un juego. Respiró hondo y retomó la compostura.

—Está recuperando el PH*

—Sí, y muy rápido. Debemos encontrar la forma de seguir golpeando—Afirmó, recargó de nuevo sus armas y dio unas largas zancadas hacia la salida de su escondite. Link la detuvo antes de que lograra su propósito, la aprisionó fuertemente por la cintura mientras la abrazaba por la espalda.

—Espera Zel.

— ¿Que sucede?

—Sé que es un juego. Pero si alguna vez vuelve a pasar... si llegara a paralizarme frente a otro Twili... déjame morir.

Ella sintió escalofrío, sus palabras habían sido muy directas. Sin saber porque recordó de golpe aquel día en que habían quedado encerrados en la escuela.

— ¿Qué?

—Si no puedo defenderte, no me salves.

— ¡Que estás diciendo!— clamó exaltada. De pronto se llevó las manos a la boca sintiéndose culpable por haber perdido la compostura.

—Debes vivir...

—Link.

—Para que ganemos, debes vivir.

La apachurró contra su pecho de forma posesiva, ella alzó la cabeza para mirarlo.

—Y también porque te amo. Pero sobre todo eso, porque te amo.

—Hey, somos un equipo. Hoy y siempre, en este juego, y también en la vida real. No me pidas que no te salve.

—Zel...

—No tienes derecho. No cuando he estado la mayor parte de mi vida centrada en eso.

Era cierto. Link soltó una carcajada sin poder retenerse.

—Rayos.

—Pero además, por hoy hicimos una promesa.

Gruñó, se zafó de su agarre, y asomó fuera de su escondite.

—Y ese Twili, feo, grande e intimidante no va a detenerme.

—Entonces yo creo que va a probar el castigo de la diosa— susurró el en voz seductora muy cerca de su oído. Dejó de pensar en lo que podría haber sido, lo hecho, hecho estaba, su lección estaba aprendida y además...

—"Este es mi juego"— pensó —"voy a demostrártelo"— replicó clavándose la vista al único espectador que sabía lo mucho que había significado superar esa prueba para él joven hylian.

—A ver que tienes... Rinku— clamó el Cuervo con una mueca un tanto malvada.

.~*}{…..}{*~.

/Ese dragón me está poniendo de nervios/

/Creo que la diosa y el lobo se han retirado/

/No te fíes. Mochi he visto a esos dos, cuando menos lo esperas aparecen de la nada, deben de estar.../

La diosa salió de la nada y arremetió con un varios disparos severos, el dragón retrocedió y alzó el vuelo.

Desde el cielo dio vueltas en el sitio, parecía confundido, no encontraba a la chica, cuando menos lo pensó Zelda volvió a salir de entre las rocas y esta vez dio en el blanco. Justo en el pecho una leve protección de cristal se rompió dejando al descubierto un objeto, era un cuarzo pequeño azulado, una brillante roca zarca.

—Ahí

La bestia cayó al piso pero se recompuso casi al instante, miró a la chica y se abalanzó sobre ella.

/¡Qué diablos está pasando, Mochi!/

/La diosa no se mueve... ¡cielos creo que ya no tiene balas/

El rugido del dragón de las obras congeló a todos los presentes. Salto sobre su presa, pero entonces Zelda se movió y terminó cayendo sobre otro individuo, el filo de Ryuuji consiguió dar en el blanco, literalmente le corto la pata delantera, Link consiguió dar varios golpes críticos antes de que la bestia se diera cuenta de que perdía vida a un ritmo alarmante, desde las gradas Grusi, Cocu y los demás espectadores a penas si podían creer lo que veían.

/¡El lobo paso a modo depredador!/

Se escuchaba en el altoparlante. Cada vez que el dragón atacaba Link se movía en sentido opuesto acertando cortes cada vez más precisos.

/Damas y caballeros ¡como puede ser posible!, el terrible, el oscuro, ¡el jefe de nivel veinte está cediendo demasiado fácil!, ¿será acaso que el lobo del crepúsculo había subestimado nuestras expectativas?/

/Pareciera ser/

/Oh, la opinión de Mochi, ¿hay algo que se nos escapa, joven narrador?/

/Es la estrategia de éste par, pareciera que el lobo es el más fuerte en este momento, pero la realidad es que fue la diosa quien dio los primeros golpes críticos, y mientras más lo golpean más lento se vuelve. Por algo durante los últimos años ellos han sido un equipo imbatible en este juego, es como si leyeran la mente de su compañero siempre saben en donde estar y cuando actuar/

/Está volando/...

Interrumpió a Mochi, el dragón había alzado vuelo tratando de huir de los golpes de su adversario.

— ¡Ahora Zel!— grito Link a todo pulmón.

Parecía que ya todos se habían olvidado de la diosa. Pero la joven era la carta final que el lobo tenía guardada. Su as de la victoria.

Desde lo alto del laberinto pétreo Zelda saltó a la cabeza del monstruo. Link sintió escalofrío pero confío plenamente en ella.

Los ojos de la diosa brillaban de adrenalina, jamás había hecho semejante locura, sacó su arma y apunto a la nuca, disparó a quemarropa sin dudar ni un solo segundo. Pero el dragón no murió su barra de vida bajo hasta el último punto crítico pero siguió subiendo y subiendo.

— ¡Princesa!— gruñó al ver que se elevaba más de lo debido.

Y entonces el silencio, el rugido de otra bala hizo hegemonía y el ph de la bestia marco cero absoluto, sus alas se petrificaron en pleno vuelo y después cayó. Su cuerpo fue presa de la gravedad y descendió dejando tras de sí un rugido lastimero.

— ¡Zel!

La diosa saltó del lomo de la bestia al ver que se estrellaría en una formación de rocas. Link corrió como loco y de milagro consiguió acacharla, por poquito y otra vez perdía la compostura había estado demasiado tentado a usar su magia para defenderla de semejante caída.

/¡El guardián fue vencido!/

La arena reventaba en gritos, aunque dentro del escenario virtual estos eran menos sonoros.

—Demonios, amor.

— ¡Ganamos!— gritó ella desde los brazos de su guardaespaldas, alzó los brazos y se echó a reír de manera traviesa.

Link suspiró vencido. La colocó en el suelo con cuidado y ella se puso a dar vueltitas a su alrededor.

Entonces él dragón salió de las rocas y de la nada con un solo batir de alas cayó frente a ellos, por un segundo todos pegaron un grito de susto, Link actuó por inercia y protegió a su pareja con su cuerpo ni siquiera lo pensó demasiado cuando decidió arrojar a Ryuuji directo al pecho de la bestia.

/¡Qué diablos está pasando!/

/Habilidad dos del jefe "último recurso"/

/Santas diosas, eso es malévolo. Se nota que éste torneo fue ideado para llevar a los participantes al límite/

El dragón se las sombras se volvió piedra y finalmente en su estatus apareció la leyenda "muerto"

—Algo brilla desde su pecho, Zel.

—Debe ser el ítem especial.

Dio un saltito y subió al pecho petrificado de la creatura, con una mano saco la piedrita color zafiro y la guardo en su alforja.

—Baja de ahí, princesa.

—Espera Link, tu espada...

—Déjala, la llamaré de vuelta con invocación

Le tendió los brazos para que saltara, Zelda estaba por dejarse caer cuando sintió que algo la cogió por la espalda.

—Hola Diosa—dijo con cizaña entre dientes.

Zelda pegó un grito al ver a Ceo tan cerca, el lizalfo le jaló la alforja y después la empujó para que cayera, pero Zelda vio venir el movimiento y se equilibró anclado sus botas a las escamas del dragón que recién habían vencido.

—Oye, ¡es mía!

— ¿Sí?...¡ahora es mía!

/Cielos, con tanto ajetreo no habíamos olvidado del resto de los participantes/

/Parece que el lizalfo Ceo está tratando de aprovecharse/

— ¡Ceo cuidado con el lobo!— advirtió Hiperión al ver que Link iba directo a su hermano

El lobo del crepúsculo le había echado una mirada casi asesina, no obstante el lizalfo mantuvo la cordura, le hizo una seña a su hermano y después se emprendió huida sin soltar el objeto hurtado. El resultado de aquello terminó en una corrediza desenfrenada con Zelda prendada a la pertenencia que se rehusaba a soltar.

/¿¡Qué demonios está pasando?!/

/La diosa fue secuestrada accidentalmente. Ceo está tomando el camino a hacia el rio caudaloso/

/Esto se va a poner feo Mochi el camino está lleno de kargaroc y moldorms oscuros/

La atención estaba centrada en eso, Grusi se llevó las manos a la boca al parecer se había olvidado que solo era un juego y estaba preocupada por su amiga mientras veía desde lo lejos como accidentalmente había terminado atrapada entre la riña de Link con el lizalfo.

— ¡Ven Ryuuji!— comando, al instante la espada que yacía incrustada en el corazón del dragón de piedra desapareció, y siguiendo la magia de invocación reapareció en las manos de su amo.

Los ojos de más de medio estadio estaban fijos en el hecho. Link se habría paso entre los Twili de la zona tratando de alcanzar al lagarto prófugo.

—Oye, ¡suelta mi alforja!— gruñó Zelda. Cerca del gran puente que atravesaba el río del escenario le metió una buena patada. Ceo gruñó y le lanzó una mordida, casi casi fue como de verdad hubiera intentado herirla seriamente, o quizás era que de verdad quería. La diosa reaccionó a tiempo y esquivó jalando aun más la correa de su bolsa, como resultado de aquello el hocico de Ceo fue aparar en ese sitio y sus dientes cortaron el lazo que lo mantenía unido a la diosa, sin remedio Zelda resbaló y fue a parar al piso.

—Auch— musitó, rechistó al sentir que el lagarto la tomaba bruscamente de la tela de su blusa.

—Se acabo, hasta aquí llegó la imbatible. — dijo con burla.

— ¡Suéltala, lagarto estúpido!— rugió Link al tiempo que se le echaba encima.

Pero él lizalfo dio un brinco dispuesto a atravesar el puente colgante.

—Como gruñes perro sarnoso. ¿Qué? , aaaaaah, el lobito está furioso porque le robaron a su mujer— clamó para después echarse a reír

Esta vez Link lo amenazó con su arma, las ofensas comenzaban a escalar de tono y la tensión que había un aire podía sentirse hasta los rincones más alejados del estadio.

—Si yo fuera tu no haría eso— amenazó dejando colgar a su rehén.

Link hizo crujir su mandíbula del enojo.

—No creas que se me olvida, que sin ella no eres nada.

Y entonces la soltó...

Ella gritó al sentir que no había podido sostenerse de nada.

— ¡Zelly!— Link literalmente soltó su arma para poder alcanzar a su pareja. Terminó con la panza al piso y los brazos estirados sosteniendo los de ella.

—Link...

—Te tengo cielo— le dijo con cariño.

—Oh si, la tienes — replicó Hiperión con voz cantarina. Quien sabe de dónde había salido el lizalfo rojo, de la nada cruzo el puente saltando y pisó a Link por la espalda. El pobre hylian soltó un quejido al sentir el descomunal peso, más aun así mantuvo su agarre.

Los lizalfos simplemente huyeron entre carcajadas y al cruzar hacia el otro lado Ceo hizo una seña de burla.

—No.. te.. atrevas...— gruñó el pobre Link completamente sofocado.

Pero igual lo hizo. Utilizó la guadaña de la cola y cortó los amarres de la estructura. Lo último que se escuchó de ellos fueron un par de gritos y el chapoteo del agua caudalosa que cruzaba bajo ellos.

.~*}{…..}{*~.

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En el crepúsculo Zant se había percatado que en el mundo de la luz ocurría algo inusual. Una tremenda cantidad de magia se había retenido en un solo sitio.

—Midna...—bramó. Su voz sonó atronadora en medio del silencio.

Midna se acercó a él seguida se su nuevo compañero Blackavar.

— ¿Señor?

— ¿Por qué?, ¿es que acaso en el mundo de la luz traman algo?— bufó asomando por la pequeña ventana dimensional que le pertenecía.

Midna se percató del hecho, pero al descubrir de dónde provenía negó con la cabeza.

—No mi lord. No debe preocuparse, las creaturas de la luz son tan ingenuas que usan su potencial para cuestiones meramente inútiles.

— ¿Si?— preguntó su camarada con curiosidad innata.

—Viene del estadio Dragonfly, ya lo había olvidado pero hoy se celebra ahí un evento. En el otro mundo tienen juegos que combinan tecnología y magia.

— ¿Y qué hacen con la magia?

—No hacen nada, la magia desaparece y vuelve a la naturaleza.

Zant hizo gesto de desdén. "Imbéciles " pensó y volvió a considerarlos como creaturas inferiores y tontas. Esbozó una mueca malvada y una sonrisa terrorífica.

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Continuara...

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N.A: PH en referencia los puntos de vida.


Comentarios del Capitulo:

Cuando la Zeldita se pone un traje igualito al que usa en Botw y deja al pobre Link bien noqueado jajaja.

Otra vez su autora escribió aqui frases de doble sentido que tomaran sentido mas adelante en la trama XD.

Les recuerdo que es mes de Linktober, asi que también habrá dibujitos dedicados a este fic colgados en mi instagram owo