Trolls AU: Mírame, Mírame.
"Cuando los diálogos estén entre comillas y las letras estén así son pensamientos"
Cuando los diálogos estén así significan que es un recuerdo o algún evento del pasado
Parte 01:
La desgracia de Pushy Poppy.
✨ Aclaración: está historia se ubica en el universo Alterno mencionado en el capítulo 13 de la tercera temporada de Trollstopia en el cual vive la contraparte "malvada" de nuestra linda Poppy.
Para esta historia usaré los nombres en inglés originales de los personajes en lugar de sus versiones en español latino por razones que explicaré abajo en mis notas finales pero para los que no están familiarizados con los nombres de cada personaje en su idioma original aquí dejo esto...
❤️ Adaptación de los nombres:
Branch = Ramón.
Pushy Poppy = Poppy Mandona.
Creek = Arroyín (que aquí llamaré "Cutie Creek")
Dingy Diamond = Diamansucio.
Hollizabeth Darlintonshire = Hollizabeth D'encantoshire
Smidge (que aquí se llamará "Smidgabelle") = Chiquilina (Chiquilibelle).
Val Thundershock (que aquí llamaré Val Sparkleshock) = Val Trueno Shock.
Listo. A leer...
Érase una vez, en una villa feliz, en un bosque feliz, una pareja de pequeñas criaturas coloridas llamadas trolls que junto a sus amigos festejaban y cantaban cada día y noche de la semana como si no hubiera mañana…
Uno se llamaba Branch, un troll algo cascarrabias y gruñón pero con un corazón de oro, y el otro Poppy; la reina y líder en extremo optimista de los Pop Trolls.
Poppy era, por describirla en pocas palabras, la personificación de la alegría y la positividad de su especie...
Solo imaginen a la criatura más feliz y despreocupada del mundo, multipliquen esa felicidad por 10, reduzcan su tamaño y píntenlo de rosa con cabello fucsia:
Esa era Poppy.
Ningún troll de ninguna tribu (ni siquiera la suya) podía competir con el entusiasmo, dulzura, optimismo y amor por la música (bueno, tal vez la reina Barb en esto último) que la pequeña reina rosa guardaba en su corazón. Y estos rasgos eran la razón principal por la que era tan amada por muchos. En especial por su novio: Branch; para quién era imposible imaginar a su chica siendo algo opuesto a la adorable reina que ella era.
Y sin embargo, esto último era posible… pero en otra dimensión.
En otro mundo muy parecido al de nuestra parejita feliz, en otra villa feliz ubicada en otro bosque feliz, vivía una linda troll rosada con cabello fucsia rizado atado en una coleta alta que dedicaba su vida a cantar y festejar en compañía de sus amigos día tras día de cada año.
Esta troll también se llamaba Poppy y al igual que su contraparte también era la reina de su tribu.
Pero hasta ahí llegaban las similitudes.
Mientras la Poppy original era una gobernante amable, altruista y ansiosa por ayudar a quienes lo necesitaban, esta segunda Poppy (cuyo nombre completo era apropiadamente "Pushy Poppy") era casi todo lo opuesto siendo una mocosa odiosa, egoísta y extremadamente malcriada cuyos únicos intereses eran obtener lo que quería cuando lo deseaba en lugar de ver por las necesidades de sus súbditos quienes se resignaban a cumplir con los caprichos de su reina por temor a despertar su mal humor…
Mal humor que si no era descargado en la pobre víctima incauta que lo causó, entonces era desahogado con gritos y berrinches sobre su novio/asistente personal: Creek.
O burlándose y humillando a trolls que ella considerara perdedores patéticos por debajo de ella.
Y su víctima favorita de todas para molestar era la paria de su aldea…
– "¡Branch!" – exclamó la reina del pop en su mente cuando el troll entró en su campo de visión mientras caminaba enojada por el bosque.
El aburrido de Branch estaba otra vez recolectando madera para el invierno a pesar de que apenas estaban en verano.
Al verlo a lo lejos, todo gris y simplón recogiendo cualquier palito que hallaba en su camino mientras observaba la hierba de un lado a otro en busca de más, Pushy Poppy sonrió con malicia. Luego de una tarde tan horrorosa junto a Dingy Diamond y Hollizabeth Darlintonshire, aquello era justo lo que necesitaba para que su ánimo mejorara un poco….
Burlarse de Branch siempre hacía que su día se volviera un poco más brillante.
La reina troll dió un paso adelante sonriendo, pero antes de dar otro repentinamente se detuvo y sacó un espejo dorado de su espesa melena rizada y esponjosa...
Tras asegurarse de que su cabello, maquillaje y ropa siguieran luciendo perfectos, Pushy Poppy suspiro aliviada y guardo el espejo para seguir caminando con confianza hacia su objetivo de cabello negro y piel gris.
Al no ver más ramas de árbol que pudieran funcionar como leña o armas potenciales, Branch se encogió de hombros y decidió internarse en otro sector del bosque. Pero…
– ¡Hey Branch! – dijo una irritante voz femenina tras su espalda que le hizo detenerse cerrando los ojos.
– "Sabía que el día había sido demasiado bueno como para durar…" – pensó el troll mientras se giraba con hastío para ver a la dueña de esa empalagosa voz con acento de "valley girl".
Vestida como siempre de manera ostentosa (bueno, para él era ostentosa) con una blusa amarilla de seda sin mangas con un gran corazón en el pecho de un tono más claro, falda azul cielo del mismo material a juego con el pañuelo que sujetaba sus gruesos rizos color fucsia, chaleco de mezclilla y calzas de algodón debido a que para ella el fieltro era un material pasado de moda, Pushy Poppy lo miraba de arriba abajo con una sonrisa engreída en su lindo rostro rosado y una mano apoyada presuntuosamente en su cadera…
– ¿Ahora qué quieres Poppy? – Preguntó con brusquedad.
– (risita) Oh nada… – dijo la joven diva con un tono falsamente dulce. – Solo quería darte algo.
– ¿Qué cosa?
– Esto… – dijo Pushy Poppy sacando una reluciente invitación de su cabello y dándosela a Branch. – Es una invitación para mí fiesta de esta noche. La hice especialmente para ti.
A pesar de esta última frase, la cara de Branch no abandonó su expresión de desinterés y simplemente le arrancó la invitación a Poppy de las manos solo para averiguar de una vez que tramaba la chica.
Pushy Poppy de inmediato le dió la espalda al troll para que no viera sus intentos desesperados por contener sus carcajadas.
Entonces la grabación de la tarjeta comenzó a oírse…
– ❤️ ¡Mega fiesta de luces brillantes esta noche cerca de mi capullo! ❤️ – gritó con voz aguda la grabación en medio de varios fuegos artificiales diminutos. – ⭐ ¡Absolutamente todos están invitados! ⭐ Menos Branch.
Y con esto último la reina malcriada dejó de contener sus risas y soltó una enorme carcajada orgullosa de su genialidad y sentido del humor.
– Pero descuida Branchie-boo… – dijo Pushy Poppy aún dándole la espalda al aludido admirando las pulseras que adornaban sus muñecas. – Hoy me siento un poco generosa así que, solo por esta exclusiva ocasión, te dejaré ir a mi super fabulosa fiesta si me haces unos favorcitos por una semana o quizás dos. Cosas simples como organizar mi ropa y limpiar mi capullo. Nada diferente a lo que seguro haces todos los días en ese agujero de tierra donde vives ¿Cierto?
Pushy Poppy esperó una respuesta, pero tras diez segundos de espera lo único que escuchó fue el sonido del viento tras su espalda y el canto de un grillo que pasaba por ahí...
La troll se volteó y para su gran sorpresa, Branch ya no estaba.
– ¿Perdedor? ¿Branchie-boo?
Miro su entorno de un lado a otro buscándolo y en la hierba, en el lugar donde hace unos momentos estuvo de pie el ermitaño de la aldea, vio tirada la invitación de papel rosa metalizado con joyas de plástico en las esquinas que hacía unos momentos le había dado a Branch. Solo que ahora estaba aplastada y arrugada.
– ¡Hey! – chilló indignada, y al buscar otra vez vio a Branch (ya a varios metros lejos de ella) caminando tranquilo hacia otra parte del bosque con las ramas y palos que había recolectado en esa zona cargados bajo su brazo.
Esa noche, aunque la estruendosa y luminosa fiesta fue un rotundo éxito, y cada uno de sus amigos e invitados halago su apariencia, Pushy Poppy no pudo deshacerse por completo de su mal genio. Ni las atenciones devotas de Creek o el saber lo irresistible que se veía con su vestido dorado de listones metalizados (el cual hacía juego con sus aretes de estrellas y sombra de ojos de oro) no consiguieron que la joven reina del pop se sacará de la cabeza el desplante que Branch le hizo en la tarde…
¡¿Cómo se atrevía?! ¡¿Acaso tanto tiempo aislado de la sociedad civilizada le hicieron olvidar con quién hablaba?! ¡ELLA ERA LA REINA!
– "Ya verá…" – pensó Pushy Poppy comiendo, o mejor dicho engullendo, furiosa puñados de galletas de queso tras otra de un plato sentada en un trono de flores con cojines rosa. – "...Cuando vuelva a ver a ese rarito le enseñaré cuál es la forma correcta de tratar a una reina cómo yo."
– Um… ¿mi florecita? ¿Te encuentras bien? – preguntó Cutie Creek, quien durante los últimos veinte minutos había estado sosteniendo el plato de galletas de Poppy junto a su trono, observando preocupado como esta devoraba sus aperitivos de una manera nada femenina. – Me parece estar viendo un ceño fruncido en tu adorable carita rosa…
El troll de cabello azul verdoso y ropa estilo preppy compuesta por pantalones de vestir amarillos a cuadros, una camiseta blanca de mangas cortas con los tres primeros botones desabotonados y un suéter (también amarillo pollito a cuadros) amarrado sobre sus hombros intento acercar un dedo lila a la frente de su novia pero rápidamente fue repelido por un manotazo rosa…
– ¡Cállate y tráeme más jugo de manzana! ¡Tengo sed! – ordenó (o mejor dicho rugió) la troll.
– ¡Si, mi amor! – respondió Creek y de inmediato desapareció para ir a buscar el jugo.
Pushy Poppy rodó los ojos y se hundió más en su trono. Esto de tener un novio solo para lucir bien a veces era un verdadero dolor de cabeza…
– (suspiro) Tranquila Poppy, piensa en otra cosa... – se dijo a sí misma para intentar calmarse. – "¡Lo que sea! Cualquier cosa que no involucre al perdedor de Branch o al idiota de Creek"
Entonces enfocó su vista en la gran fiesta que sucedía delante de ella, viendo desde la altura que le ofrecía el hongo donde estaba su trono como los trolls en el suelo bailaban y saltaban eufóricos al ritmo de la estruendosa música de su ejército personal de Djs mientras se arrojaban brillantina en medio de una lluvia de láseres y flores que vomitaban espuma de su boca.
En resumen, lo mismo de siempre.
– Aburrido. – musitó la reina cansada cerrando sus ojos.
Sin embargo, a los pocos segundos de decir eso, la música junto con la energía se detuvo de golpe y la fiesta se sumió en un repentino silencio que confundió a los invitados y enfureció a Pushy Poppy.
– ¡Oh vamos! – chilló la troll rosa levantándose de su trono. – ¡¿Ahora qué sucede?! ¡CREEK!
– ¡Lo sentimos Popeñaja! ¡Fue nuestra culpa! – dijo una voz en medio de la multitud.
– ¿Qué?
– Demo, apúrate… esto es incómodo. – dijo una troll femenina de piel gris y cabello púrpura con mechones blancos, atado en varias coletas desiguales con ligas de caritas felices y arcoíris, a su compañero envuelto y enredado en una gran maraña de cables negros.
– Lo siento, Val. Ya casi…
Finalmente, luego de que sus compañeros le echarán una mano al desafortunado rock troll con el cableado, y tras cinco minutos de espera, la energía volvió.
Y con ella un nuevo elemento musical para la fiesta…
– ¡HOLA TROLLSTOPIA! – gritó la troll de coletas con una enorme sonrisa en su rostro desde otro hongo que había sido equipado para servir como escenario. – ¡¿LISTOS PARA QUE ESTA FIESTA SUBA DE NIVEL?!
La respuesta del público fue un rotundo "¡Si!" y como una disculpa por la interrupción incómoda de hace unos momentos, Val y su banda de inmediato comenzaron a tocar una nueva canción.
– ¡Ugh! – bufo Pushy Poppy, sentándose de nuevo en su trono mientras veía a la rock troll femenina hacer espectáculo con su guitarra eléctrica.
Val Sparkleshock; una troll marimacho y sin sentido de la moda (según Poppy) que además de ser la embajadora de la tribu del rock en su aldea, también era (de nuevo, según Poppy) la rival de la reina del pop quien no podía soportarla por varias razones.
Primero: por la forma tan desastrosa en la que se vestía...
Su ropa era básicamente un revoltijo absurdo de calcetines rotos y correas de cuero puestas encima de una vieja camiseta negra de mangas cortas con el dibujo de un corazón alado en el pecho y una falda de mezclilla azul desteñida, deshilachada y rota.
Y segundo: por su personalidad.
En serio odiaba aquella personalidad tan despreocupada y relajadamente alegre que Val poseía.
Su "Disfruta las cosas pequeñas de la vida" y su tendencia a encontrar la felicidad en cosas comunes y sencillas (por ejemplo; al comer un helado) le parecían a Poppy ridículas, absurdas e irritantes. Casi tanto como Branch...
– "¡Hmp! Eso podría explicar porque se llevan tan bien." – pensó Pushy Poppy con ironía al recordar haber visto a los dos hablando de una manera bastante amigable en más de una ocasión.
...Y lo peor era que todos pensaban que ella (Val) era genial.
– ¡Por favor! ¡¿Cómo pueden considerar genial a alguien que se viste con ropa andrajosa y además se pinta los ojos como si fuera un mapache?! – se quejó la troll rosa. – ¡Incluso su música es un fraude! Solo es 50% gritos, 40% ruido y 10% canto… no es música de verdad como la música Pop.
No cabía duda de que Val era una digna aprendiz de su ídolo, la reina Bright Barb, siendo una troll igual de grotesca, ruidosa, desaliñada y fastidiosamente alegre que ella.
Y mientras Poppy repudiaba en su imaginación la falta de estilo de los Rock Trolls para vestirse, un pensamiento vino de pronto a ella...
– "¿Y si Branch fue secuestrado de bebé de su cuna y en realidad es un troll rockero y no un Pop Troll rarito como hemos pensado todo este tiempo?" – pensó Pushy Poppy al comparar en su mente al cascarrabias del pueblo con los trolls de la tribu del rock. – "Las señales están ahí y eso explicaría muchas cosas…"
– ¡Tu bebida, mi amor! – exclamó Creek apenas llegó, poniendo una cajita de jugo de manzana delante de los ojos rosados de su reina, los cuales se abrieron de más al ser sacada tan repentinamente de sus pensamientos.
– ¡Al fin! – dijo Poppy arrebatándole groseramente la cajita que le ofrecía su novio. Pero cuando trato de beber su jugo noto que algo importante faltaba: – Amm… ¿Y mi pajilla?
Creek salió corriendo y cuatro segundos más tarde volvió al lado del trono de flores sosteniendo una pajilla naranja flexible doblada en la forma de tres corazones.
Una vez la pajilla fue introducida en la cajita, Pushy Poppy volvió a recostarse en su trono, aburrida, oyendo como Val y su banda al fin tocaban una canción semi decente mientras hacía que sus pensamientos retomarán su carril original: Branch.
~ 🎶 ¡Mírame, Mírame! 🎶 ¡¿Qué no ves?! 🎶 ¡Traigo a otros al revés! ¡Pero tú ni me ves! 🎶🎶 ~ cantaba Val desde el escenario mientras era animada por su público. ~ 🎶 ¡Mírame, Mírame! 🎶 ¡¿Que no ves que me tienes a tus pies?! 🎶 ¡Por favor mírame! Tan solo mírame… 🎶
Confiada, hermosa y 100% egocéntrica, Pushy Poppy apostaba que en uno o dos días tendría a Branch a su merced, en la palma de sus manos o besando sus pies, y disculpándose entre lágrimas por el trato que le dio en el bosque.
Al fin y al cabo, ella era una reina y él un don nadie sucio sin talento.
Pero con el correr de los días la mimada pop troll rosa pronto se dio cuenta que, quizás, su apuesta requeriría de más esfuerzo y dedicación si quería ganarla…
Un mes. Un mes entero había pasado desde que aquel perdedor la abandonó, dejándola sola en el bosque, y sin importar las bromas usuales, los comentarios hirientes acerca de su apariencia con los que siempre hería su autoestima o cuantas veces se había aparecido en su camino cuando hacía sus aburridas tareas de troll antisocial… ¡Él la había seguido ignorando!
Pasándola de largo como si solo fuera una vulgar roca que se cruzó en su camino… ¡No! ¡Incluso las rocas recibían más atención en comparación con ella! ¡Eso era inaudito!
¡Ella era Pushy Poppy! La reina del pop y los Pop Trolls. La chica con más estilo, talento, carisma, belleza y popularidad de todas las tribus troll conocidas y ese tarado perdedor la trataba como si fuera un simple hierbajo podrido.
– Pero esto no se quedará así… – murmuró la diva mientras se probaba el nuevo vestido que le encargó a las gemelas. – Cuando Branch me vea con mi nuevo look se quedará tan deslumbrado que babeara y quizás hasta confiese que siempre estuvo enamorado de mí en secreto. Pero, como soy una reina y además la chica más popular en el medidor de popularidad de la aldea, lo rechazaré por ser un perdedor patético y luego me iré a tener una cita con Creek. Soy un genio…
Minutos más tarde, Pushy Poppy salió por fin del vestidor y su imagen, que parecía venir incluida con una resplandeciente aura celestial, dejó boquiabiertas al dúo de diseñadoras troll…
– ¿Y bien? ¿Cómo me veo? – preguntó Poppy con una sonrisa arrogante en su cara al intuir las respuestas que recibiría…
– Divina… – dijo Satín deslumbrada.
– Preciosa… – dijo Chenille.
– ¿Algo más?
– ¡Gloriosa! – respondieron al unísono las gemelas embelesadas.
Cuando Pushy Poppy salió del capullo de sus diseñadoras predilectas, automáticamente se robó las miradas de cada troll con el que se cruzó los cuales, al igual que Satín y Chenille, se quedaron boquiabiertos con las miradas fijas en ella al verla caminar con su lindo cabello rizado (recogido en una coleta alta) espolvoreado con brillantina rosa y su encantador vestido semitransparente hecho de volantes blancos cubiertos por diminutos trozos de espejo en forma de diamante.
Aretes de cuarzo con destellos de arcoíris, pulseras de perlas en sus tobillos, broches de corazones hechos también de diminutas perlitas sujetando parte de su flequillo y brillo labial transparente complementaban su apariencia.
Esta vez, estaba segura, sería imposible que Branch la ignorara.
Una risita de nerviosismo quiso salir de sus labios pero se controló. Estaba tan impaciente por ver la reacción que Branch tendría al verla que no podía evitar sentirse inquieta por la expectación…
– Cálmate Poppy… no pierdas el estilo… – se dijo a sí misma la troll mientras caminaba.
Según Chiquilibelle, Branch en estos momentos se hallaba en el bosque (como siempre) recolectando estiércol de cachorritos abrazables (¡Asco!).
– Ugh… asqueroso. – musitó Pushy Poppy, sacando la lengua asqueada al llegar al sitio, muy cerca del búnker del terror, y ver a Branch recogiendo grandes cantidades de popo maloliente con una pala que a continuación depositaba en un par de cubetas de metal. – Las que cosas que ese perdedor me obliga a hacer…
Iba a respirar profundo hasta que recordó que el hedor del estiércol todavía llegaba levemente hasta su escondite. En su lugar boto aire por la boca, contuvo la respiración y como la vez anterior sacó su confiable espejito dorado de su cabello para asegurarse por última vez de que no hubiera ningún detalle poco favorable en su rostro, cabello o vestido…
– Perfecta. – declaró la reina sonriendo antes de devolver el espejo al interior de sus rizos.
Con pasos muy delicados y sigilosos, la reina rosa se acercó al troll gris con chaleco de hojas mientras este trabajaba dándole la espalda (lo más importante era el factor sorpresa) y cuando estuvo lo suficientemente cerca, pero al mismo tiempo guardando cierta distancia para evitar el riesgo de ser salpicada con popo de cachorro, se aclaró la garganta para hacerse notar…
– Vaya… vaya… miren a quién tenemos aquí.
Branch clavo el recogedor de popo en la apestosa montaña de desechos negros y cerró los ojos rogándole al universo por paciencia...
– ¡¿Acaso me estás siguiendo?! – cuestionó irritado el troll superviviente encarando a la reina mimada.
– ¡Ja! ¡Ya quisieras! – respondió Poppy, fingiendo mirar sus brazaletes para evitar los ojos azul cielo de Branch. – Estoy esperando a Creek. ¡Vamos a tener una cita para celebrar nuestro medio aniversario juntos! 💕
– Vaya, y yo que creía que él era solo una especie de esclavo de lujo para ti. – dijo Branch en un tono sarcástico bastante ácido que molestó a Poppy. Pero no tanto como cuando lo vio tomar los cubos de popo y alejarse de ella…
– ¡Hey! ¡¿A dónde vas?!
– De regreso a mi búnker. – contestó Branch sin dejar de caminar. – Lejos de ti y tu rosada presencia superficial.
– "¿Lejos…? ¿De mí?"
Aquello dejó congelada en su sitio a la vanidosa reina pop troll quien veía aturdida como, a pesar de sus mejores esfuerzos, la escena que tanto la molesto el mes pasado volvía a repetirse frente a sus ojos rosados: Branch dándole la espalda, alejándose, y dejándola sola y abandonada en medio de la nada.
Con la diferencia de que en esta ocasión, no permitiría que las cosas terminarán de la misma manera...
– ¡Oye! – Chillo Pushy Poppy, recogiendo furiosa la falda de su vestido y corriendo tras Branch.
Su vestido además de ser pesado era bastante incómodo para correr (en especial por todos los accesorios que traía puestos) y aunque sentía como su elaborada cola de caballo se deshacía durante su trote, aquello era lo último que le importaba a la troll rosa en esos momentos…
– ¡Espera ahí! ¡Detente! – gritó con tono imperioso, interponiéndose en el camino del troll gris. – ¿C-Co… Como… Cómo te atreves a tratarme así? – cuestionó Pushy Poppy con la respiración agitada luego de su pequeña carrera. – ¿Con qué… derecho… tu…?
– Con el mismo derecho que se obtiene cuando una mocosa troll malcriada y odiosa como tú se aparece en tu vida solo para acosarte y fastidiarte sin razón con bromas estúpidas y comentarios desagradables. – respondió Branch con una dureza y brusquedad que sorprendió a la chica. – Personas como tú lo único que se merecen es que los ignoren. Y por fortuna, he adquirido mucha práctica en esa área gracias a Tipo Nube que aunque me pone de los nervios es, en muchos sentidos, una mejor compañía que usted reina Poppy.
– ¡¿Insinúas que te desagrado?!
– No. Lo estoy afirmando. Y por si quieres saberlo, también me das lastima.
– ¿Lastima? – Tras repetir la palabra a los pocos segundos la reina troll se echó a reír como si acabara de oír algo ridículamente divertido.
Aún así la cara seria de Branch no se inmutó en ningún momento y espero a que Poppy terminara de reírse...
– ¿Sientes lastima por mi? – preguntó todavía entre risas. – ¡¿Acaso pasar tanto tiempo solo en ese búnker te atrofió el cerebro?! Yo soy la reina del pop y de los pop trolls. La troll más asombrosa, genial, fabulosa, talentosa, con sentido de la moda, y amada de toda Villa Troll: Pushy Poppy. Las chicas hacen fila por ser mis amigas y los chicos mueren por ser mis novios. Si algún día me cansara de Creek (lo cual estoy segura sucederá pronto) solo tengo que chasquear los dedos ¡Y listo! Nuevo novio para mi.
– Con sólo ordenarlo ¿Cierto?
– Exacto. – respondió Poppy, asintiendo con orgullo y una sonrisa presuntuosa en la cara.
– ¿Lo ves? Es por eso que tengo lástima por ti. – dijo Branch, mirando a Poppy con una mezcla de decepción y tristeza que la reina malcriada no pudo ignorar; borrando así la sonrisa presumida de su rostro.
– ¿Eh?
– Estás desesperada por recibir amor y atención, pero eres tan odiosa y artificial que la única manera que tienes para obtenerlo es a través de órdenes y sobornos. – dijo Branch, haciendo que Pushy Poppy lo mirara como si la hubiera golpeado en la cara. – Nadie quiere estar a tu lado, así que tienes que obligar a los demás a pasar tiempo contigo gritándoles o dándoles algo a cambio….
– ¿Qué? ¡Eso no es cierto! ¡Retráctate! – ordenó Pushy Poppy, indignada y ofendida por las palabras de Branch. Pero este continuó con su discurso…
– Eres tan patética, que simplemente te conformas con que los trolls te den su cariño o afecto solo porque cedieron a un berrinche tuyo y no porque realmente lo deseen. Eres incapaz de ganar o conseguir algo sin tener que abusar de tu poder de reina y para mí eso es muy triste porque piensas que con eso es suficiente. Por eso tengo lástima por ti.
– ¡E-Eso no es cierto! ¡¿Cómo te atreves a decir que soy patética cuando el único patético aquí eres tú?! ¡Eres un perdedor que no sabe nada! Para que lo sepas, yo no tengo que obligar a nadie a estar conmigo porque mis amigos adoran mi compañía. ¡Todos en Villa Troll me aman!
– ¿En serio? – dijo Branch escéptico. – Entonces dime ¿Cuántos trolls buscan diariamente estar contigo solo porque les caigas bien y no porque se los hayas ordenado o tengan que estar a tu lado para cumplir con su trabajo de séquito? ¿Puedes decirme un nombre?
– ¡Claro! Está…
– Te recuerdo que los séquitos no cuentan. – agregó Branch antes de que Poppy terminara de hablar. – Un séquito es solo un grupo de personas que te siguen de un lugar a otro halagándote y diciéndote lo que quieres oír para obtener un favor tuyo. Así que difícilmente cuentan como amigos.
– Eh, pues… ah…
– Y lo mismo va con tus "guardaespaldas" o mejor dicho matones. Ellos sólo te hacen caso porque eres la reina y se los ordenas.
– Bueno, entonces…
Poppy estuvo a punto de nombrar a Hollizabeth y a Dingy Diamond, pero las recientes palabras de Branch le recordaron que incluso en el juego del Reverse Lownote de la otra dimensión esos dos solo habían venido con ella porque se los ordenó.
Y la lista seguía y seguía… Desde que era un bebé, siempre había sido de esa manera y nunca le había molestado...
...hasta ahora.
En realidad, los únicos trolls que deseaban estar con ella por su propia voluntad como decía Branch eran…
– ¡Mi papá! – exclamó victoriosa Pushy Poppy. – ¡Y Creek! ¡Él siempre ruega por mi presencia!
– ¡Oh sí! ¡Por supuesto! ¡Creek y el rey Peppy! – exclamó Branch con una sonrisa sardónica que a la chica no le agrado. – Bueno reina, quiero señalar que si incluso tu padre rehuyera de ti, la situación sería más triste de lo que ya es. Y en el caso de Creek… tu amistad con él quizás funcionaría como una excepción de lo que acabo de decir si no fuera por el hecho de que ni tú misma lo soportas. O amas.
– ¡Claro que sí lo soporto! Digo… ¡Claro que sí lo amo! ¡Él es perfecto! ¡El troll más perfecto de toda la aldea! Aparte de mi obviamente. Es casi como si hubiera sido hecho sólo para ser mi novio… ¡A diferencia de un perdedor aguafiestas y gris como tú!
– ¿En serio? Bueno, si Creek es tan perfecto como dices y yo soy un perdedor aguafiestas, entonces… ¿Por qué soy yo a quién le dedicas toda tu atención y no a él?
– ¡Yuck! – Chillo Pushy Poppy dando un paso atrás como si algo repulsivo hubiera aparecido delante de ella de la nada. – ¡¿Enloqueciste?! ¡¿De dónde sacas que yo, de todas las criaturas en el mundo, dedicó siquiera una fracción de mi atención a una cosa como tú?! ¡En tus sueños!
– ¿Entonces por qué durante las últimas cuatro semanas te has estado apareciendo en mis rutas de recolección justo los días que salgo del búnker para reponer mis provisiones? – cuestionó Branch provocando que la reina se sonroje de vergüenza.
– E-Eso… ¡Eso es coincidencia! – dijo Pushy Poppy despectiva, esperando que su tono disimulara el hecho de que su cara había adoptado un tono más rojo que rosa.
– ¿Y también es coincidencia que vinieras aquí, excesivamente arreglada, justo cuando estaba recogiendo popo de cachorros abrazables? – preguntó de vuelta Branch, levantando las cubetas grises que cargaba para hacer énfasis en su comentario.
– ¿Acaso no me escuchaste cuando lo dije? ¡Estoy esperando a Creek!
– ¿Aquí? ¿De todos los lugares de la aldea?
– ¡Sí! ¡Él bosque es de todos! Y solo porque vivas aquí recluido no significa que sea tu propiedad privada.
– Es cierto. Pero aún así, aquí estás. Reclamándome por ignorarte y no quedarme a tu lado para escuchar las tonterías que salen de tu boca…
– ¡Por supuesto! ¡Yo soy tu reina! ¡Tienes que respetarme y adorarme! No puedes tratarme como si fuera… ¡Como si fuera tú! – Espetó, y entonces se dio cuenta de algo que Branch dijo recién: – Espera… ¡¿Cómo qué tonterías?!
– El respeto se gana comportándose como una reina inteligente y sensata. No como un enorme bebé malcriado y llorón que necesita una siesta.
– ¡No necesito una siesta! ¡¿Por qué todos dicen eso?! – bramó Poppy, pisoteando el pasto, harta ya de oír siempre lo mismo.
Tras terminar su pataleta, la reina rosa abrió los ojos y se dio cuenta que Branch, de un segundo a otro, había desaparecido…
– ¿Branch? – llamó, girando su cabeza de un lado a otro buscando al troll superviviente.
Poppy se giró, y su boca cayó al suelo cuando lo vio caminando ya a varios metros lejos de ella cargando las cubetas de estiércol...
– ¡OYE! – chilló. – ¡¿A dónde vas?!
– A casa. Tengo mucho que hacer todavía y ya perdí demasiado tiempo contigo. – respondió Branch a lo lejos.
– ¡Regresa Aquí En Este Instante! – gritó Pushy Poppy haciendo otro berrinche. – ¡AHORA! ¡Te lo ordeno! ¡VUELVE!
Pero aquello no dio resultado…
– ¡Grrrg…! ¡VUELVE AHORA MISMO! ¡Si no lo haces…!
Aquella frase sin terminar hizo que Branch se detuviera. Pero en lugar de volver temblando y temeroso al lado de su reina, el troll gris solo giró su cabeza hacia ella mirándola circunspecto…
– ¿O si no que?
– ¡Si no vuelves junto a mi en este instante jamás volveré a invitarte a una fiesta! – sentenció Pushy Poppy, cruzándose de brazos.
Sí bien esa amenaza solía darle resultado con los otros trolls, aterrorizándolos al borde de las lágrimas, Branch por el contrario sonrió…
– No hay problema. – dijo desafectado. – De todas maneras no me interesa, y tú siempre dejas en claro que no soy bienvenido a ninguna de tus celebraciones.
Dicho eso retomó su camino y Pushy Poppy se dio cuenta que las amenazas comunes no tendrían efecto en alguien tan extraño y antisocial como él.
– Quiero decir… ¡Te desterraré de la aldea!
– ¡Hecho! – respondió Branch.
Y Poppy entonces cayó en la cuenta de que, el día que tomó la decisión de vivir en el búnker, Branch técnicamente ya se había autodesterrado del pueblo hacía mucho tiempo…
– ¡Entonces te desterraré del bosque!
– El bosque es de todos. – dijo Branch, usando la misma frase que ella le dijo recién.
– ¡VUELVE AQUÍ!
– ¡Poppy! ¡Mi florecita! – llamó la voz de otro troll detrás de ella. Una que conocía muy bien y que no quería escuchar en esos momentos.
Y como si las cosas no pudieran ponerse más desagradables, la flor de su pulsera Hug-Time se abrió…
– ¡Hora de abrazar! – gritó Creek rodeando a su novia con sus brazos, quien además de no corresponder a su abrazo no estaba para nada feliz con su presencia. – Oh mi linda flor de amapola… hoy luces absolutamente hermosa con tu vestido nuevo. Como ángel troll caído del cielo, como una radiante estrella rosa y plateada, como una…
– ¡¿QUIERES CALLARTE YA?! – gritó Pushy empujando a Creek lejos de ella. – ¡Eres irritante! ¡Me voy a casa!
– ¿Eh? Pero… ¿Qué fue lo que hice?
Veinte minutos más tarde, al regresar a su capullo, lo primero que Poppy hizo fue patear la puerta para abrirla.
El impacto causó que las montañas de vestidos amontonados y acumulados en la habitación temblarán y luego se desmoronaran en una voluminosa avalancha de telas brillantes y coloridas que bloquearon su paso casi enterrándola viva.
Pero a Pushy no le importó esto y simplemente se abrió paso con su cabello hasta llegar a su cama.
¿Creían que eso era desordenado? Eso era porque no conocían el capullo de las Satín y Chenille alternativas…
Se arrancó furiosa los aretes y las pulseras tanto de sus tobillos como de sus muñecas y los arrojo hasta el otro lado de la habitación (derribando en el proceso un cofre de joyas al que no le dió importancia) sin fijarse en donde cayeron.
Se sentía tan humillada y molesta…
¡Era el colmo! ¡¿Cómo se atrevía?! Y más pensamientos de ese estilo se repetían en la cabeza de Pushy Poppy que aún no podía creerse el nivel de descaro que tenía Branch para comportarse como lo hizo con ella.
– ¡¿Lastima?! ¡¿Patética?! ¡¿Yo?! – repitió sintiendo su sangre hervir con cada palabra que recordaba le dijo Branch en el bosque.
Se quitó el vestido de encima, se limpió la cara con la zona que no tenía cristales, y a continuación comenzó a desgarrarlo para desahogarse…
– ¡Yo soy la que debería sentir lástima por él! ¡Él es un rarito sin vida social, sin amigos que se aisló en un búnker porque no sabe cantar ni bailar! – vociferaba la troll en medio de cada desgarro. – ¡Él es la criatura patética! ¡Yo no! ¡Yo soy una reina! ¡La mejor y más popular reina troll de todas las tribus y del mundo!
Cuando el vestido quedó convertido en un montón de pedacitos blancos traslúcidos en el suelo, Poppy los pateó y luego de vestirse con solo una blusita aguamarima que solía usar de pijama se arrojó a su cama (también cubierta de ropa) con la respiración pesada, agotada por su reciente rabieta, y cerró los ojos mientras se acurrucaba encima de sus vestidos como un gatito soltando un pequeño bostezo. Enojarse por cosas gastaba mucha energía…
– ¡Alto! ¡No es hora de siestas! – exclamó Poppy abriendo los ojos y saltando fuera de la cama antes de quedarse dormida. – ¡Tengo que regresar allá y arreglar las cosas!
Sí permitía que un perdedor gris como Branch se saliera con la suya, podría dar pie a que todo en lo que creía y estaba acostumbrada comenzará a derrumbarse pedazo por pedazo hasta no quedar más que un gran desastre colorido.
Sí dejaba que un ermitaño le hablara así a una reina ¿Qué seguiría? ¿El grupo de los elegantes empezaría a optar por outfits casuales? ¿Los perdedores mayores de la aldea (los que estaban unos niveles más arriba en la escala social por encima de Branch) comenzarían a mandar a los populares (su grupo) a hacer sus tareas? ¿Dingy Diamond empezaría a bañarse?
– ¡No, no, no, no, NO! – chilló horrorizada Pushy Poppy con cada uno de esos posibles escenarios. – ¡No puede pasar! ¡Tengo que proteger la jerarquía social de la aldea!
Con esta nueva determinación, Pushy Poppy (tras ponerse su ropa normal) ajustó la banda azul celeste de su cabello, se puso sus pulseras púrpuras (y el brazalete dorado de flor en su tobillo izquierdo) otra vez, sus aretes de estrella, quitó una pelusa de su chaleco de mezclilla y salió de su capullo con su orgullo más alto que nunca. Y un plan en mente:
Fase 1: ir al búnker de Branch. Fase 2: hacer que saliera a verla. Y Fase 3: arrastrarlo hasta la aldea y obligarlo a disculparse con ella delante de todos. De lo contrario lo haría pasar por tantas humillaciones que ahora sí tendría razones válidas para ocultarse bajo tierra.
– ¡Poppy! ¡Mi amor! – dijo Creek, parándose delante de ella con un ramo de sus flores favoritas.
– ¡Ahora no! – gritó Pushy Poppy empujándolo para hacerlo a un lado.
Llegó, luego de veinte minutos de caminata rápida, hasta la gran roca en las afueras de la aldea con el telescopio vagamente camuflado y su también poco discreto tapete de "LARGUENSE, POR FAVOR" al frente y sin perder el tiempo comenzó a tocar (pero sin recibir ninguna respuesta).
– ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡Branch! ¡BRANCH SAL DE AHÍ! – ordenó luego de golpear y patear como veinte veces la roca sin que el troll gris saliera de su hogar a verla o siquiera le gritara que se fuera.
– No está. – dijo una voz detrás de su espalda.
La reina se dio la vuelta pero no encontró a nadie.
– ¡¿Quién dijo eso?!
– FUI…...… yo.
A continuación una nube con ojos, boca y piernas salió del follaje de uno de los árboles cercanos y bajó hasta el suelo para acercarse a ella…
– Hola reina ¿Cómo estás? – saludo Tipo Nube, haciendo aparecer los brazos de su cuerpo nuboso.
– Ah... Hola. – respondió Poppy girando los ojos hastiada.
– Que bien luces hoy… ¿Te hiciste un nuevo corte de cabello?
– Como sea… ¿Sabes dónde está Branch?
– Uuuuuuuh…. – dijo Tipo Nube entrecerrando sus ojos de manera coqueta. – ¿Branch? – repitió con un tono sugerente que sacó más de sus casillas a la reina troll rosa.
– ¡Sí! ¡Branch! ¡Él perdedor gris y aguafiestas que vive en un búnker! ¡¿Dónde está?! – exigió furiosa, pero aquello no intimido a la criatura de vapor y agua.
– Tranquila mi reina, respira profundo y no frunzas el ceño o te saldrán arrugas. – dijo la nube sonriente mientras picaba el entrecejo de Poppy con su dedo. – Tu bolita gruñona está en el Rock Hollow con Val y la Reina Barb. Aparentemente la pequeña aprendiz de nuestra reina rockera favorita lo invitó a un concierto que daría su banda como apertura del verdadero concierto que daría su banda favorita: ¡Loca Cabellera!
– ¡No es mí bolita gruñona! – negó Pushy Poppy quitando la mano de Tipo Nube de su cara con un manotazo. – Alto… ¿Dijiste con-ci-er-to?
– Sip.
– O sea… ¿Cómo una fiesta? Branch y la palabra "fiesta"... ¿Juntos? ¿En la misma oración?
– Exactamente. – confirmó la nube guiñándole un ojo a Poppy y señalándola con su dedo índice con el pulgar arriba.
– Mmm… "seguro lo llamaron para arreglar algo…" – pensó Pushy Poppy para sí misma. – Okey, gracias por la información Sujeto Nube.
– Es "Tipo Nube" en realidad.
Una hora más tarde, Pushy Poppy se presentó en el "Rock Hollow" (hogar de los trolls rockeros que habían venido a vivir en la aldea) vestida casi en su totalidad de negro. Mallas y una camiseta de tirantes de este color, una falda con lunares blancos (a juego con la nueva pañoleta que se había puesto en el pelo como diadema), grandes pendientes de aro dorados, una chaqueta de vinilo rojo escarlata con capucha y lentes de sol púrpura en forma de corazón.
– ¿Dónde se metió ese tonto? – musitó la reina troll del pop, oculta detrás de unos grandes cristales naranja fluorescentes, observando detenidamente a la masa de rockeros con cabello oscuro, grasiento y ropa vieja y maltratada que rodeaban el escenario cercano bebiendo latas de gaseosa y comiendo asquerosas rebanadas de pizza de queso. – Ugh… tanto mal gusto me hiere los ojos…
– ¡PUSHY POPPY! – gritó alguien a su lado asustándola.
… Y de un momento se vio sujetada por unas ásperas manos grisáceas que además de sacarla de su escondite la sujetaron y apretujaron como si se tratara de una muñeca de felpa...
– ¡Sabía que esa abultada cabellera llena de ricitos rosados solo podía ser de una troll! ❤️ – exclamó Barb con alegría mientras le daba un apretado abrazo de oso a la aturdida Pushy Poppy que, a duras penas, podía respirar con normalidad. – ¡Qué gusto me da verte! 💕 ¡¿Qué haces por aquí?! Mi chica me dijo que estos conciertos no eran tu estilo...
– ¡SUÉLTAME! – Chillo Pushy Poppy empujando a la efusiva reina de cabello rojo (y sus apretados abrazos cariñosos) lejos de ella. – (jadeos) ¡Guarda tus falsos saludos de cortesía para después…! (Jadeos) Ya te dije antes que solo porque acepte ser parte de tu infantil proyecto de reunificación de tribus para, como dijo papi, probar que el malentendido causado por tus invitaciones estaba solucionado no quiere decir que ahora seamos mejores amigas... (Jadeos)
– Oh sí… – dijo Barb riéndose al recordar los eventos pasados que posteriormente le dieron la idea de Trollstopia. – Que locura ¿Cierto? Aunque tengo que decir en nuestra defensa que nunca se nos ocurrió que las otras tribus, en especial la del Pop, tomarían la frase "Conquistar Sus Corazones Con Nuestra Música" en un sentido tan literal.
– ¡Me da igual lo que sea que pase por las cabezas sin estilo de tú y tus desaliñados seguidores, solo vine aquí por Branch!
Luego de decir aquello las mejillas de Poppy se volvieron a ruborizar por segunda ocasión y tras asegurarse que nadie la veía se cubrió la cabeza con la capucha de su chaqueta y volvió a su escondite. Sí alguien corría el rumor de que fue por voluntad propia a un sitio tan cutre para verse con Branch, su reputación caería varios niveles por debajo del de las gemelas o Val…
– Oh ¿Van a cantar juntos? – preguntó Barb con una sonrisa dulce.
Pensamientos acerca de chismes maliciosos y posible muerte por vergüenza se evaporaron de la mente de Poppy cuando oyó esa pregunta…
– ¿Qué?
– ¿Cantarán juntos? ¿Tú y Branch? La verdad siempre he querido escucharlos desde que los conocí. – dijo Barb llevando sus manos a sus mejillas risueña. – Siempre he imaginado que los dos harían un bonito dueto juntos.
– Pff… – Las mejillas de Pushy Poppy se inflaron mientras intentaba contener la risa. – ¿Branch? ¿Cantando?
Tres segundos más tarde la troll rosa se tiró al suelo para reírse a carcajadas. Carcajadas tan ruidosas que muchos trolls que estaban cerca se voltearon a ver los cristales naranjas en los que Pushy se escondía...
– ¿Dije algo chistoso? – preguntó Barb, parpadeando confundida por la reacción de su (según ella) amiga en proceso.
– ¡Ajajajajajajajaja! ¡Sí! ¡Ajajajajajaja! – dijo Pushy Poppy entre risas mientras sostenía su estómago y agitaba sus piernas en el aire. – Dijiste: "Branch y yo" y "Cantando" ¡Juntos! ¡Aajajajajajajajajajajajaja!
– ¿Y eso por qué es gracioso?
– ¡Ajajajajajaja!... ¡¿No lo sabes?! ¡Branch no canta! ¡Ni tampoco baila! ¡Ajajajajajajajaja!
– ¿No canta ni baila? – repitió Barb con sorpresa, y los demás trolls intercambiaron miradas de desconcierto.
– ¡Exacto! Ajajajajajajajajajajajaja… – dijo riéndose un poco más.
Cinco minutos más tarde la reina de los Pop Trolls finalmente se calmó y se puso en pie tomando una bocanada de aire que luego sopló para serenarse y seguir hablando con más fluidez…
– Es decir… nunca lo hemos escuchado pero suponemos que su voz debe ser más espantosa que la de un… eh… ¿Cómo me dijiste que se llamaban esas criaturas desagradables que antes querían comerlos a ustedes para ser felices pero ahora son "amigos"?
– ¿Te refieres a los bertenos? – contestó Barb. – ¿Piensan que Branch canta tan mal o peor que un berteno?
– Pff... ¡Hello! O sea… ¡Siii! ¡Es súper obvio! De lo contrario ¿Por qué alguien pasaría casi toda su vida oculto bajo tierra sin cantar ni una sola nota? – dijo Pushy con la intención de ser irónica. Pero su ingenua compañera no captó el tono sarcástico de su pregunta capciosa.
– Pues no lo sé. – dijo Barb con una expresión pensativa. – Pero debe tener una muy buena razón ya que puedo asegurarte que si Branch no canta no es porque tenga una mala voz. "Mmm… ¿Será que es muy tímido? Pero eso no tendría mucho sentido…"
– ¿Eh? ¿Qué quieres decir con eso? ¿Cómo puedes asegurar eso sí nunca lo has escuchado? – inquirió Pushy Poppy despectiva provocando unas cuantas risas en la reina de los Rock Trolls. – ¿Qué? ¿Dije algo chistoso?
– (risas) Algo así… – musitó Barb entre risas. Entonces tomó la muñeca de Poppy para sacarla otra vez de su escondite. – Ven conmigo, quizás quieras ver esto…
– ¡Ey! ¡¿A dónde me llevas?! – se quejó Pushy Poppy mientras era llevada por Barb lejos de las rocas anaranjadas.
La respuesta a esta pregunta estaba en el escenario donde Val, luego de ser presentada por su representante, acababa de hacer acto de aparición con su banda en medio de una explosión de humo púrpura brillante…
– ¡¿CÓMO ESTÁN HOY ROCKEROS?! – gritó Val a todo pulmón a través del micrófono. – ¡¿LISTOS PARA UN PEQUEÑO APERITIVO ANTES DE "LOCA CABELLERA"?
Instantáneamente la multitud respondió con una gran ovación y gritos de emoción.
En medio del público, perfectamente camufladas entre los eufóricos y exaltados trolls rockeros, ambas reinas observaban el espectáculo a punto de comenzar frente a ellas con distintas emociones…
Pushy Poppy, por un lado, miraba todo con hastío y los brazos cruzados masticando una nueva goma de mascar preguntándose qué quería mostrarle Barb. Y por otro, Barb estaba dando saltitos de emoción en su sitio ansiosa por ver la cara de la reina rosa cuando cierto troll con chaleco verde hecho de hojas hiciera acto de aparición en el escenario…
– ¡Ahora…! – dijo Val tomando el micrófono y caminando un par de pasos seguida por un insecto/reflector. – ¡Antes de que hagamos pedazos este lugar… quiero escuchar un gran aplauso y sus mejores gritos de ánimo para recibir a un invitado muy especial que muchos aquí ya conocen! ¡Es un buen amigo nuestro y siempre ha estado ahí para ayudarnos desde que nos mudamos a Trollstopia... Con ustedes: BRANCH!
La burbuja de chicle rosa que Pushy Poppy estaba inflando explotó en su rostro cuando oyó ese nombre al mismo tiempo que otra explosión de humo, pero está vez de un color verde brillante, cubría de nuevo el escenario…
Al dispersarse, otro troll que no era Val quedó al frente de la banda, y cuando Poppy se quitó los lentes de sol cubiertos de chicle confirmó que efectivamente se trataba de Branch.
Cargaba una pequeña guitarra de madera en sus manos pero aparte de eso seguía luciendo igual que siempre...
– Hola. – dijo a todos a través del micrófono con una pequeña sonrisa, haciendo que el público aplauda y grite de entusiasmo para desconcierto de Pushy Poppy.
A continuación, las luces se apagaron y la iluminación en torno a Branch, Val (que estaba detrás suyo con los otros músicos) y la banda disminuyó y cambió a unos tonos azules algo sombríos dejándolos casi a oscuras.
Sin decir nada más, Branch dió un paso al frente hacía el solitario micrófono que tenía delante suyo y, tras unos segundos de silencio incómodo, comenzó a tocar unos agradables acordes en su guitarra con mucha naturalidad ...
Los acordes sirvieron de guía para Val, que de manera sutil acompañó con su guitarra eléctrica la melodía simple que el troll con chaleco de hojas estaba tocando...
~ 🎶 I wanna follow where she goes… 🎶 ~ comenzó a cantar, con una voz dulce y armoniosa que dejó a la reina del pop sin aliento. ~ 🎶 I think about her and she knows it… 🎶 I wanna let her take control… 🎶 'Cause everytime that she gets close, yeah… 🎶
🎶 She pulls me in enough to keep me guessing (mmm)... 🎶 And maybe I should stop and start confessing… 🎶 ~
– "¿Realmente ese es Branch?" "¿O esto es acaso una broma?" – se preguntó Poppy sin quitarle los ojos de encima, al mismo tiempo que sentía una emoción desconocida crecer en su pecho.
~ 🎶 ¡Confessing… YEAH! 🎶 ~
La luces entonces cambiaron y de un segundo a otro todos los focos iluminaron el escenario con luces blancas y brillantes; destacando a Branch mientras este hacía a un lado su guitarra acústica para tomar el micrófono y cantar con todas sus fuerzas el coro mientras el resto de la banda se hacía notar al añadir más instrumentos (piano, bajo y batería) a la canción volviéndola más potente pero sin opacar de ninguna forma la voz de su vocalista...
~ 🎶 ¡Oh, I've been shaking! ¡I love it when you go crazy! ¡You take all my inhibitions! 🎶 ¡ Baby, there's nothing holdin' me back ! 🎶 ¡You take me places that tear up my reputation! ¡Manipulate my decisions! 🎶 ¡ Baby, there's nothing holdin' me back ! 🎶
(🎵 Instrumental 🎵)
Sin poder resistirlo, Barb sacó una cámara de su cabello y le tomó una foto a la expresión boquiabierta y estupefacta de Pushy Poppy quien, a pesar de recibir un flash directo en la cara, no salió de su estado pasmado viendo a Branch sin aún poder creerse que se trataba del mismo troll gris gruñón y antisocial que toda la vida fue tratado por ella y los demás como el mayor perdedor de su aldea...
~ 🎶 ¡ There's nothing holdin' me back ! 🎶 ~ canto. Entonces volvió a tomar su guitarra y comenzó a tocar una suave melodía mientras Val, junto a él, lo acompañaba con su guitarra eléctrica. ~ 🎶 She says that she's never afraid... Just picture everybody naked. 🎶 She really doesn't like to wait… Not really into hesitation 🎶 ~
– "¿La habrá escrito él?" – se preguntó de pronto la troll de rizos rosados en medio de su fascinación – "Si es así, entonces…
~ 🎶 Pulls me in enough to keep me guessing… 🎶 whoa oh ooh…. 🎶 ~ Canto Branch, con los ojos cerrados, embelesando a la troll rosa. ~ 🎶 And maybe I should stop and start confessing… ¡Confessing, yeah! 🎶
– "¿La canción hablará de mí?" – pensó emocionada ante esa perspectiva.
🎶 ¡Oh, I've been shaking! 🎶
🎶 ¡I love it when you go crazy! 🎶
🎶 ¡You take all my inhibitions! 🎶
🎶 ¡ Baby, there's nothing holdin' me back ! 🎶
🎶 ¡You take me places that tear up my reputation! 🎶 ¡Manipulate my decisions! 🎶
🎶 ¡Baby, there's nothing holdin' me back! 🎶
(🎵 Instrumental 🎵)
Todos los trolls presentes no paraban de saltar y celebrar a gritos el show de Branch y Val (quienes tocaban juntos sus respectivas guitarras como si no fuera la primera vez que trabajaban juntos) y Poppy no los culpaba…
La música de Branch era bastante diferente a la música Pop común que ella y los demás solían cantar en la aldea. Y aunque no era su estilo, de algún modo parecía funcionarle...
Era más sencilla, relajada y sin grandes pretensiones.
Un poco como él...
~ 🎶 'Cause if we lost our minds and we took it way too far, I know we'd be alright, I know we would be alright… 🎶 ~ canto a capella acompañado solo por los acordes de su guitarra. ~ 🎶 If you were by my side and we stumbled in the dark, I know we'd be alright, I know we would be alright… 🎶
Entonces Val se unió a él y ambos comenzaron a cantar a dueto mientras la música a su alrededor comenzaba a subir su volumen otra vez…
~ 🎵 🎶 'Cause if we lost our minds and we took it way too far, I know we'd be alright, I know we would be alright...🎶 🎵
🎵 🎶 ...If you were by my side and we stumbled in the dark, I know we'd be alright, we would be alright. 🎶 🎵 ~
~ 🎶 ¡Oh, I've been shaking! 🎶 ¡I love it when you go crazy! 🎶 ¡You take all my inhibitions! 🎶~
🎶 ¡Baby, there's nothing holdin' me back! 🎶
~ 🎵 ¡You take me places that tear up my reputation! 🎵 ¡Manipulate my decisions! 🎵 ~ canto Val.
~ 🎶🎵 ¡Baby, there's nothing holdin' me back! 🎵 🎶 ~ cantaron Branch y Val compartiendo el micrófono.
~ ¡Oh Whoa! 🎶 ¡There's nothing holdin' me back! 🎶 ~
~ 🎵 I feel so free... when you're with me… baby… 🎵~ canto Val de fondo.
~ 🎶 ¡ Baby, there's nothing holdin' me back ! 🎶 ~
La canción terminó, y con ella la pseudo hipnosis bajo la cual Pushy Poppy cayó apenas Branch empezó a cantar, desatando una ruidosa ovación de aplausos, silbidos e histéricos gritos de emoción casi desesperados...
Avergonzado, Branch trató de alejarse pero Val lo tomó de la muñeca y lo hizo quedarse con una sonrisa.
– ¿Eh? – exclamó Pushy al percatarse de algo diferente en el troll cuya piel era normalmente grisácea, y empujó a unos adolescentes que estaban delante suyo para acercarse más al escenario.
– ¡Oye! – se quejaron la pareja de jóvenes rockeros.
¿Era cosa suya… o los colores de Branch habían cambiado y dejado de ser menos grises?
Inicialmente, la reina troll rosa pensó que era solo un efecto de las luces y los reflectores, pero cuando la iluminación volvió a la normalidad Pushy Poppy noto entonces como la piel y cabellos de Branch habían cambiado adoptando un tono azulado más lindo que incluso lo hacía lucir más apuesto…
– "¡¿Apuesto?! ¡Quise decir normal!" – se corrigió Pushy Poppy con un sobresalto al darse cuenta de lo que pensó. – "Branch casi podría pasar por un troll normal…"
– Poppy ¿Estás bien? – le preguntó Barb preocupada, sacándola de sus cuestionamientos mentales sobre porque si Branch tenía tanto talento elegía vivir como una paria lejos del pueblo en lugar de tener una vida de estrella (como ella). – Tu cara parece algo roja…
– No, no estoy bien. – dijo Pushy Poppy irritada, alejándose de la amable reina del rock justo cuando Branch y Val comenzaban a tocar otra canción (esta vez de estilo Rock-Pop). – ¡Me largo de aquí!
– Pero… Poppy…
Sin embargo la aludida ya se había ido empujando y golpeando a todo el que estaba en su camino para abrirse paso a través de la multitud de Rock Trolls que bailaban felices al ritmo de la música…
~ 🎶 ¡Díselo a mi corazón! ¡Dime que soy la única! 🎶 ~ Cantaba Val sonriendo desbordando como siempre mucha energía positiva mientras Branch tocaba la guitarra con ella (no su guitarra acústica de hace un rato, sino una guitarra eléctrica color rojo). ~ 🎶 ¡Sí esto en verdad es amor o simplemente un juego! 🎶
Mientras caminaba entre las masas de fanáticos enloquecidos que no dejaban de gritar y bailar, buscando la salida más cercana para huir de aquella cueva desordenada, Pushy Poppy sentía como su corazón no paraba de latir en su pecho al mismo tiempo que ciertos sentimientos no deseados inundaban sus sentidos.
Sentimientos que en realidad, desde hace mucho, siempre había sentido por Branch pero los sepultó (desde que era una niña para ser más exacta) en lo más profundo de su ser al no entenderlos y por considerarlos irritantes.
Y aun así, aquí estaban otra vez, manifestándose de la misma manera que lo hicieron cuando solo era una pequeña princesita mimada de papi...
Él corazón agitado, las mejillas calientes, la emoción burbujeante en su cuerpo y aquel anhelo impaciente e irracional por la presencia de Branch que no acababa de entender. ¿Por qué anhelaba tener a su lado a un troll aguafiestas, gris, simplón y aburrido cuando podía tener a mil trolls mil veces mejores con ella? ¿Por qué de todos los trolls solo sentía todo esto con él?
Fue entonces que la reina se detuvo y abrió tanto sus ojos rosados que quienes la vieron se preguntaron si estos saltarían de sus cuencas como dos bolitas de ping pong.
Sin embargo, tras cinco segundos, se alejaron decepcionados cuando vieron que esto no ocurrió…
– "Nonononononono…. ¡NO!" "¡Esto no puede ser!" – negaba Pushy Poppy en su mente caminando más rápido. – "¿Acaso estoy…?"
En ese momento, varios fuegos artificiales explotaron detrás de Pushy Poppy, específicamente en el escenario, coincidiendo con su reciente epifanía…
Pero lejos de estar feliz, la revelación de que estaba enamorada de Branch la horrorizó al punto de salir huyendo del Rock Hollow gritando…
– ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! – gritó Pushy Poppy mientras corría con un tono agudo, aterrorizado y tan alto que los cristales luminosos dispersos alrededor del lugar estallaron, los amplificadores se descompusieron soltando humo y las aves que descansaban tranquilas en las afueras de la aldea se cubrieron sus inexistentes oídos buscando la fuente del sonido que casi los dejó sordos.
Cuando la troll de cabellera rosa rizada desapareció de la madriguera lúgubre que los Trolls Rockeros adoptaron como hogar en la aldea de los Pop Trolls, todos intercambiaron miradas de confusión en medio de un extraño silencio esperando que alguien les diera una pista de lo que acababa de ocurrir.
– Esto… ¿Tu reina se encuentra bien? – preguntó Val dubitativa mirando a Branch (quien miraba con cautela e inseguridad su micrófono debido a que este estaba emitiendo humo y sacando algunas chispas) esperando que él tuviera la respuesta.
– No tengo idea.
De vuelta en su capullo, Poppy cerró con llave, acumuló toda su ropa delante de la puerta para que nadie entrara y luego se escondió debajo de otra pila de vestidos temblando de miedo…
– Tranquila Pushy… tranquila… – se decía la diva a sí misma mientras abrazaba sus piernas, meciéndose de adelante hacia atrás, encendiendo sus rizos esponjosos para proporcionarse luz. – Inhala y exhala… todo estará bien… Cálmate… Debe haber otra explicación… Cualquier otra cosa… "porque definitivamente, no puedo estar enamorada de Branch" Pff… o sea, es absurdo.
– No, no lo es.
– ¿Uh? – Poppy se calló y miró de un lado a otro buscando al dueño de esa voz que acababa de contradecirla. – ¡¿Quién dijo eso?!
– ¡Por aquí! – dijo la voz en tono cantarín. – En tu hombro…
Pushy Poppy miró y, como si las cosas no fueran ya lo suficientemente terroríficas para ella en esos momentos, sobre su hombro derecho halló a una versión miniatura de ella (mejor dicho, de la Poppy buena de la otra dimensión) con vestido de fieltro azul, tiara de flores y esponjosas alas de ángel de algodón en su espalda, sonriéndole dulcemente.
– ¡Hola!
Otro agudo grito de terror se escuchó por toda la aldea, rompiendo vidrios y descomponiendo (otra vez) los altavoces del Rock Hollow que Branch hacía unos momentos había reparado, y Pushy Poppy salió de la pila de vestidos en las que estaba escondida para correr hasta el otro lado de su capullo.
Con la espalda pegada a la pared de pelo fucsia, Pushy Poppy miró temblando a la otra Poppy, que ahora era casi de su tamaño, que le sonreía flotando delante de ella batiendo sus lindas alitas blancas…
– Tranquila, no hay nada que temer. – le dijo la otra Poppy. – Se lo que debes estar pensando y no, no estás loca. Simplemente soy una figura imaginaria que solo tú puedes ver y oír creada por tu subconsciente desesperado y estresado para ayudarte con tus sentimientos reprimidos.
– ¿Eh?
– Digamos… que soy algo así como tú conciencia. – añadió la Poppy imaginaria para que su creadora entendiera mejor.
– Okey, entonces… ¡¿Cómo me deshago de ti?!
– Fácil. – dijo la Poppy imaginaria desapareciendo y volviendo a aparecer, en su versión mini, sobre el hombro de Pushy Poppy. – Solo tienes que empezar a sincerarte contigo misma.
– Ajá… y eso significa…
– (suspiro) Que tienes que dejar de ser tan falsa y ocultar tus sentimientos por Branch. – explicó la Poppy imaginaria mirando con cansancio a Pushy Poppy. Esto podría llevar tiempo… – Tienes que romper con Creek, disculparte con Branch, admitir que te gusta y de paso quizás ser un poco más amable con los demás…
– Si… – Pushy Poppy se puso en pie y con su cabello arrojó a la Poppy imaginaria lejos de ella. – Eso no sucederá.
Pero cuando intentó ir a su cama la Poppy alada volvió a interponerse en su camino, adoptando ahora su altura y tamaño, mirándola enojada y con los brazos cruzados…
– Vamos, solo admítelo… admite que amas a Branch.
– ¡Claro que no! – negó Pushy Poppy.
– Oh claro que sí. – afirmó su versión imaginaria entrecerrando sus ojos rosa y mirándola con una sonrisa maliciosa muy parecida a la de ella. – Yo soy tú ¿Recuerdas? Y por lo tanto sé perfectamente que has estado enamorada de Branch desde que eras una niña; pero nunca se lo dijiste a nadie, ni siquiera lo admitiste para ti misma, porque temías ser la burla de todos en la aldea ya que él, a diferencia de Creek, no era material popular.
Era cierto. Desde que Branch la salvó de esas bestias peludas cuando era niña, luego de que el cobarde de Creek la abandonara a su suerte en el bosque para salvarse a sí mismo, empezó a ver al joven trolling gris como su caballero de brillante armadura.
Pero existía un pequeño problemita...
Su caballero de brillante armadura no era un troll guapo y encantador como su novio sino, bueno… Branch.
Era un ermitaño. Un antisocial. Un troll con cero interés por la moda, su aspecto, las fiestas o cualquier cosa que implicara socializar, obsesionado con recolectar cosas asquerosas del bosque para guardarlas en su búnker…
Vivía en un búnker (¡UN BÚNKER!)...
Extraño, paranoico, más amargado y desagradable que ella, y por si fuera poco (o eso era lo que les hizo creer a todos durante muchísimos años) tenía un talento nulo para cantar y bailar.
Con tantos aspectos negativos en contra su yo joven rápidamente recapacito. Dándose cuenta que lo mejor sería reprimir cualquier sentimiento que pudiera tener hacia él y en su lugar se enfoco en tratarlo como el perdedor que era y en conseguirse un novio digno de una princesa y futura reina cómo ella…
Puesto para el que, por desgracia, Creek fue el único adecuado.
– "Bueno, ya sé que por lo menos si sabe cómo cantar pero aún así… "
Ahora que había vuelto a repasar la lista de razones por las que Branch no era el indicado para ocupar un puesto tan importante como el de ser su novio, la duda del millón volvió a atormentarla:
¡¿Por qué de todos los trolls que había en la aldea se había enamorado de él?!
¡¿Y por qué, a pesar de su larga lista de defectos, lo encontraba tan... extrañamente atractivo?!
Así, luego de tres horas más discutiendo consigo misma, y una canción cantada por su contraparte imaginaria, la malcriada y orgullosa reina del pop Pushy Poppy finalmente reconoció que amaba con locura al troll que hasta hace unos días para ella era el más grande perdedor (por debajo incluso de grupo de perdedores comunes de la villa) que había pisado la aldea de los Pop Trolls.
Sin embargo, todavía existían un par de problemas que nuestra protagonista tenía que resolver...
El primero, que Branch no quería saber nada de ella (por muy obvias razones) y el segundo, la enorme brecha de popularidad que existía entre ambos.
¿Cómo haría Pushy Poppy para que Branch correspondiera a sus sentimientos a pesar de lo horrible que fue con él en el pasado y al mismo conservar su popularidad al admitir delante de todos que amaba al ermitaño de su pueblo?
Bueno… Esa era otra historia.
Fin de la parte 01.
Y hasta aquí llegamos. Si llegaron hasta acá díganlo en los comentarios y también digan que les pareció está historia.
Admito que está primera parte quedó un poco tediosa pero supongo que es lo que pasa cuando metes material para una historia larga en un solo capítulo.
La siguiente parte supongo será el final; y digo supongo porque no estoy segura si está historia será un three-shot o un two-shot (pero lo más probable es que sea un Two-shot).
La razón por la que en este fic decidí usar la mayoría de los nombres originales de los personajes en lugar de sus adaptaciones en español latino es porque cuando escribí el borrador de este fic aún no salía la versión doblada del capítulo donde hace su debut Pushy Poppy.
Así que… 1) me ví el capítulo en inglés. Y 2) no tenía idea de cuál sería la adaptación que tendría el nombre en el doblaje.
Eventualmente, mientras terminaba está primera parte, finalmente salió la tercera temporada de Trollstopia con su doblaje y pude ver el capitulo debut de Pushy otra vez pero entendiendo mejor varias cosas XD. Pero de todos modos no quise reemplazar el nombre de "Pushy Poppy" por "Poppy Mandona" porque me acostumbre tanto a llamar a la Poppy mala por su nombre original que me encariñe.
Así que decidí conservarlo en el fic. Y como no se me hizo justo que Poppy fuera la única que recuperara su nombre original para este fic, decidí que los otros personajes (en especial Ramón) también serían llamados por sus nombres verdaderos y no los del doblaje.
❤️ Nombres:
Aparentemente en la dimensión de Pushy Poppy los trolls en lugar de tener un solo nombre tienen dos, siendo el primero (repito: aparentemente) una referencia a sus gustos o personalidad:
Por ejemplo: Pushy; se traduce como "molesto" o "agresivo" y Pushy Poppy tiene precisamente un carácter agresivo y se molesta fácilmente.
Basándome en esto les di a Creek y a Barb sus segundos nombres (no son muy creativos XD pero en mi defensa apenas estoy aprendiendo inglés):
Bright Barb: se traduciría como "Brillante Barb" Y Cutie Creek como "Lindo Creek"
Elegí "Bright" para Barb porque sentí que iba bien con su nombre y porque la Barb de esta dimensión alternativa la imagino siendo más dulce, amigable, abierta, alegre y con un carácter más "brillante" que el de la original Reina Barb (o sea, está Barb alternativa sería un poco más parecida a nuestra Poppy pero sin ser tan excesivamente intensa e ingenua)
De hecho, en este fic, los rock trolls son casi iguales a los Rock Trolls de la dimensión original, con la diferencia de que en lugar de ser trolls rudos y sombríos que siempre quieren dar miedo, los rock trolls de la dimensión alternativa de este fic son bastante relajados, simpáticos y amables (en realidad, son bastante normales. Como Branch).
En el caso de Creek, bueno es simple. El Creek original siempre fue popular y considerado atractivo por las trolls femeninas de la aldea; así que tomé eso, lo exagere, y decidí poner al Creek de la dimensión alternativa como un troll excesivamente popular (siendo superado solo por Pushy Poppy) que es una especie de influencer o famoso entre los Pop Trolls debido a su "belleza"
De ahí su nombre de Cutie Creek; que también lo puse como una referencia al Beau Brummel (Bello Brummel) un hombre que nunca trabajo y que, básicamente, se hizo notorio en su época solo por marcar tendencia en la moda masculina y dedicar un extremo cuidado a su apariencia XD
Con el resto de los personajes (por ejemplo: Branch) me dió flojera imaginarles otros nombres así que solo los dejé así o (como en el caso de Val) solo los cambié un poquito…
⭐ Referencias:
1] Chiquilibelle: el nombre de la Chiquilina alternativa directamente lo tome del capítulo "Crushin'it" de Trolls: No Pierdas el Ritmo en el que Chiquilina trata de conquistar al troll que le gusta adoptando una nueva personalidad más femenina, delicada y menos ruda llamada Chiquilibelle.
2] Poppy Imaginaria: que a Pushy Poppy se le apareciera una contraparte imaginaria suya lo saque del capítulo de Trollstopia "Jitobrilla Cherry" en el cual Val, después de destrozar el Brilla-mate de Holly, es perseguida por un tomate parlante imaginario que (según palabras de Poppy) es "su conciencia profundamente poco desarrollada" y que no piensa irse hasta que Val de disculpe apropiadamente con Holly.
La Poppy imaginaria también tiene su inspiración en el cliché del angelito bueno que siempre se le aparece a los protas para tratar que estos tomen las decisiones correctas XD
🎵 Canciones (por orden de aparición):
1) "Mírame" de Nikki Clan.
2) "There's Nothing Holdin' Me Back" de Shawn Mendes
3) "Tell It To My Heart" de Taylor Dayne
