ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
En Chicago, George había finalizado el juicio contra Legan, donde al no haber denuncia por un robo de infante relacionada con la no adoptada Candy Legan, no podían incluir ese asunto para alargar el juicio, dejarían en libertad a Reymond, pagaría solo la sanción con responsabilidad compartida ya que el juzgado contaba con los papeles de la adopción inconclusa que no advirtieron los que realizaron el matrimonio legal, por lo que no era del todo responsable, ya que la falta de revisión y proceso dependía de quienes hicieron los trámites, no de quien había celebrado una adopción a destiempo, así el registro de los documentos incompletos resultaba también siendo una situación permitida. En la sala del juzgado se encontraba supervisando la asistente más abnegada y entregada a su trabajo, Ludivina, quien informaba mediante mensajes a su jefe de los términos de libertad de su amigo, para al final notar que este no le devolvía las llamadas ni los mensajes ni siquiera tenía su celular activado para marcar de vistos sus cientos de mensajes de todo cuanto estaba enviando, solo se justificaba que debía estar en los tramites funerarios de su esposa Greta, quien por fin había fallecido y dejado en libertad a su apreciado jefe Gerald Mc Connery.
En efecto, Gerald había realizado durante días los procesos fúnebres de su mujer, con una seriedad incalculable, ya que los hijos de John, el hermano de Greta, estaban tratando de acercarse a él, más sus guardias los evitaban por todos los medios, puesto que su padre se encontraba encerrado en la cárcel con el agravante de actor intelectual de los fallecimientos del hermano menor y el sobrino de Gerald, así se justificaba que no recibiera ni hablara con nadie, incluso ahora con su propia asistente, quien trataba como siempre mantenerse cerca de él y por algún motivo la estaba evitando.
- Charles, ¿Cómo se encuentra el jefe? - Bien señorita Ludivina, solo que hubo problemas y no estoy enterado porque no se ha reportado con usted. - Si, ya lo hizo. Mintió la asistente, pues su jefe siempre se reportaba con ella más de lo debido, solo que ahora, había perdido la comunicación con Candy, quien al parecer tenía apagado su celular, además que al investigar este se había dado de baja por lo que entendía que no se encontraba localizable para colmo, la muerte de Greta, lo había alejado de la oficina por más de una semana. Así ella iba a las oficinas generales haciéndose cargo de todo, con cierto nerviosismo, al recordar que, en las declaraciones de John Mc Gibson, su jefe se había enterado de muchas cosas, las cuales ignoraba y no le había comentado, cuando este siempre la mantenía informada de todo.
Gerald por su parte, estaba agobiado por trabajo que iba separando de sus oficinas centrales, unido al fallecimiento de su mujer, ya no había nada que lo uniera a los Mc Gibson, su suegro había fallecido hacía seis años, su mujer se le había unido y su cuñado estaría preso por los próximos cuarenta y cinco años, lo que ahora tenía en mente eran las palabras de Greta, quien no finalizó de decirle quien le había avisado donde encontrar a su mujer y su hija, pero no dudo en ir a la habitación que en vida ocupó su esposa Greta, revisando cada detalle dentro de sus cosas, hasta que vio un papel muy escondido en una cartera, identificando la letra de quien había escrito la entonces dirección de su hogar en Lakewood, donde residían Aisla y Candy, bastante lejos de todos sus negocios, para que nadie lo relacionara con ellas, además su intento de decirle quien le había dado la información, misma que solo él tenía y nadie más, solo quien estaba tan cercana a él… Ludivina, podía haber sabido esa información. Recordándola nerviosa por no tener contacto con Candy, su hija, a la que por una casualidad Evander Mc Bride se había llevado con una equivocación de documentación, bajo el apellido de su madre y que desde hacía semanas se encontraba residiendo en Europa, cerca de Leslie, su hermana.
- Leslie ¿Como sigue papá? - Bien Gerald, hoy iba a presentarle a Candy y… se negó a recibirla, se notaba bastante nervioso, le pidió a su asistente que no dejara pasar a nadie, solo a mí, además… Andrew no se despega de ella y los Mc Briden están tramando algo para llevársela. - Dices que está embarazada, Andrew no la dejará y en parte, eso era lo que esperaba. - ¿Vendrás? - Si, es solo que surgió un problema al final de la partida de Greta. - ¡todavía más, problemas! - Una confesión inesperada. - Al final hizo su odio a un lado. - No lo creo, pero recuerda ella también fue una víctima de su familia, como lo fuimos nosotros Leslie. - Ten cuidado, papá tenía un plan, luego de tu llamada se puso mal, fue cuando te avise, ahora se encuentra algo nervioso por su inesperado padecimiento. - Debería estarlo, ahora que los hijos de John estaban buscando darme las condolencias, no los deje acercarse y… sé que no son como su padre o su abuelo, pero mejor evitarlos, no quiero nada con los Mc Gibson. - Regresa a casa, Gerald. Creo que Andrew, tendrá problemas y esconderá a Candy. - Con él, mi hija estará bien, me hará abuelo, Leslie. - Si, y te caerás de espaldas con la noticia extra. - Supongo que ¿será niño? - No se pudo ver si lo será, lo cierto es que… ¡son dos! - ¿dos? ¡como su madre! - Si, creo que los Mc Bride están cuidando a Candy como si hubieran recuperado a su hija. - Yo lo haría si pudiera, tengo tanto que pagarle a mi hija. - Todo lo hiciste por su bien. - Si, al final terminé siendo como mi padre, alegando que fue por su bien. Leslie recordó como tuvo que regresar a vivir con él, supuestamente por su bien.
En el auto donde era llevado Johnson, contestaba una llamada de Alistar Cornwell, - Si, ¿diga señor Alistar? - Buen día George, necesito de tu ayuda con algunos contactos, tengo una investigación que solicité de Candy Mc Bride, conoces muchos contactos de mi tío sobre los Mc Bride y los Mc Connery, me gustaría que hicieras algunas llamadas para poder visitarlos, - ¿Por qué Los Mc Connery, señor? -En la investigación, existe la posibilidad de que Candy Mc Bride sea la hija extraviada de Leslie Mc Connery, - Tengo entendido que murió junto a su padre, Mc Clister, - No, George, según la investigación la niña desapareció además no era hija de él, sino de un amorío que tuvo la joven Mc Connery antes de que se casara con Mc Clister por eso me gustaría hablar con ella ¿podrías ayudarme a contactarla?
La llamada se cortaba, Johnson se quedaba estupefacto al escuchar lo que Alistar había encontrado al tratar de localizar a Candy Mc Bride, una información desde otra perspectiva que él ignoraba sobre ese caso. El teléfono volvía a sonar, era Alistar de nuevo, por lo que titubeante contestaba, - Si señor, se cortó la llamada, podría enviarme los documentos de la investigación y… trataré de ir para allá lo antes posible, finalice unos pendientes que tenía aquí, así podré ayudarlo mejor. - Gracias Johnson, sé que mi tío es el indicado para esto, más temo que en cuánto se entere que ando investigando a Candy Mc Bride, se moleste. Johnson tragaba seco, sabía que no debía ocultar información a William tratándose de su mujer, por lo que debía ver esa investigación, así que solo atinaba a decir, - Comprendo, lo manejaremos de manera discreta, señor Cornwell. - Sabía que podía contar contigo, le iba a pedir ayuda a mi Tía abuela Elroy, pero ya sabes lo difícil que es, lo mejor será que lo veamos en privado, espero verte pronto, me iré a Escocia, a la mansión de mi tío William. - Como usted desee, señor.
Continuara...
Gracias por todos y cada uno de sus comentarios, avanzando cada vez más en esta historia que pronto veremos su desenlace,
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
