La boca hambrienta del rey consorte bajó por el cuello de Sam, se entretuvo unos segundos en cada tetilla mientras manos acariciaban sus muslos y un dedo se introducía lentamente entre sus glúteos del moreno. El gemido de placer de este fue acallado por una boca que asalto la suya tomando su lengua como suya para degustarla totalmente a gusto. El dedo giraba en su interior haciendo que su cabeza girara con él, luego un segundo y un tercero haciendo sincronía perfecta con la boca que descendía por su vientre bajando hasta su entrepierna, totalmente erguida que le exigía contorsionarse impulsándolo hacia el cielo, buscando mayor contacto

Por unos tortuosos minutos los dedos se movían en su interior, e incluso tocaban ciertos puntos en su interior que lo disparaban a lugares inimaginables para Sam, mientras una tibieza de otro mundo envolvía su hombría palpitante al máximo nuevamente. Sin embargo la tibieza abandonó su miembro arrancándole un gemido de molestia, ya que cuando estaba a punto de venirse, algo grande se lo impidió mientras de fondo escuchaba dos risas suaves

¡Por favor! – suplicaba Sam – ¡ya no puedo más!

Aun no hermoso – le dijo una voz al oído antes de sentir como este era asaltada por una lengua – ten paciencia

Delicioso – dijo otra voz sobre su entrepierna estremeciéndolo completamente por lo que inconscientemente busco algo a que aferrarse

Ya no… – gemía Sam perdida en la niebla de placer

¿estás listo, amor? – pregunto la primera voz, Sam quiso responder pero no lograba recordar cómo seguir hablando, sin embargo alguien más contesto por él

Solo si me das un beso de los que me gustan – dijo alguien y entre sus palabras logró distinguir algo como una risa

Eres muy consentido, mi rey – le respondieron con una risa suave

¡Y más ahora que me van a consentir el doble! – dijeron con tono de victoria

Algo grueso, tibio y muy, muy duro se abrió paso entro los glúteos de Sam hacia su interior. Quiso gritar, al principio de dolor por la intromisión y luego por el placer que le estaba empezando a provocar las sensaciones del cuerpo moviéndose alrededor de su miembro. Sin embargo una boca volvió a tomar la suya acallando cualquier sonido que pudiese salir de su garganta. Se aferró a la espalda de la persona como un náufrago a una tabla en medio de la tempestad, mientras otros brazos fuertes rodeaban su cintura para que unas caderas marcaran dentro de él el ritmo en que él se debía mover.

La boca que devoraba la suya cedió unos centímetros para que una tercera lengua tomara también parte de una lucha en la cual habría tres vencedores a partes iguales. Sus manos viajaban en diferentes direcciones, sin perder ni por un instante contacto con pieles que se sentían distintas y a la vez parecían una

El mundo de Sam Wilson estalló en millones de colores cuando baño el interior del hombre que amaba, mientras el hombre del que se empezaba a enamorar regaba sus propias entrañas

Si esa no era la gloria misma, la gloria no le interesaba en lo más mínimo

Un suave ruido trajo a Sam del mundo de los sueños al real. Con pereza entreabrió los ojos para notar donde estaba. Una oleada de recuerdos invadió su mente a tropel, haciéndolo sonreír mientras tomaba conciencia de la posición en la que se encontraba

Abrazado al rey con su cabeza sobre el pecho del moreno y la de James a centímetros de la suya, Sam escuchó nuevamente lo que lo había despertado. Con cuidado se zafó del abrazo posesivo de… ¿su amante? ¿Su novio? ¡Su rey!

Otra amenaza de sublevación llegó a sus oídos, un poco más alto por lo que terminó por levantarse de la cama. Se colocó unos pantalones de lino que vio cerca y una camiseta que encontró un poco más allá. Sin ponerse zapatos cuidadosamente abrió la puerta que conectaba con la del príncipe heredero y se topó con una de las niñeras terminando de cambiarle el pañal al bebe moreno

Perdón Alteza – dijo la mujer haciendo una reverencia – el pequeño príncipe despertó un poco antes de la hora acordada – y le hizo una cara graciosa al bebe

¿pero está bien? – pregunto Sam

Si – dijo la mujer sonriendo mientras Azari intentaba llamar la atención de Sam – solo tiene hambre. Voy por su biberón

Damelo – dijo Sam tomándolo en sus brazos – yo cuido a este anarquista mientras vas por la leche

Perdón Alteza – dijo la chica

No te preocupes – dijo Sam mientras Azari cambiaba el llanto por la risa

Permiso – dijo la mujer y haciendo una reverencia salió de la habitación

¿Tú no duermes? – le Sam al bebé haciéndole cosquillas que intentaba tocarle el rostro – no. No duermes ni dejas que nadie duerma – y Azari lanzo una carcajada – ¡oye no te rías de mí! Eres el retrato de baba pero algo me dice que te pareces mucho a papi

¿Qué crees que sacó de papá? – dijo una voz detrás suyo haciéndolo sonreír

Hola – dijo Sam girándose a verlo

Buen día… alteza – dijo T'Challa acercándose para darle un beso suave en los labios haciendo que Sam cierre los ojos – buen día mi príncipe – dijo besando la cabeza de su hijo pero sin tomarlo haciendo que el pequeño lance una carcajada – ¿Cómo te sientes? Si quieres puedo…

Estoy bien, no te preocupes – dijo Sam

Me desperté y no estabas – dijo T'Challa haciendo un puchero

Viene a detener una rebelión en tu contra – dijo Sam haciéndole cosquillas a Azari

Te ves lindo con un bebe en brazos – dijo el rey parándose detrás suyo pero invadiendo su espacio personal

Vuelve a la cama – dijo Sam – si Bucky despierta y no estás ahí incendiara el palacio

Corrección – dijo T'Challa – si James despierta y no nos ve ahí incendiara el palacio. Y como a mí me gusta el lugar donde vivimos, vine a llevarte a la cama

Buen día majestad – dijo la niñera entrando con un biberón y haciendo una venia mientras el rey respondía el saludo – debo alimentar al príncipe – y Sam le entrego con cuidado al bebé

Y yo tengo que secuestrar al futuro segundo rey consorte – dijo T'Challa tomando en brazos a Sam que protestó ante la sorpresa – nos vemos después

Suerte en su rapto mi señor – dijo la muchacha sonriendo mientras los hombres salían

Entraron a la habitación principal intentando hacer el menor ruido posible, pero les era difícil ahogar sus risas.

Afortunadamente el rey consorte aun dormía plácidamente boca abajo por lo que tenían tiempo de volver a la cama sin ser descubiertos. Sam no aguantó y le robó un beso a su nueva pareja que lo hizo reír nuevamente

Muy bonito – dijo la voz adormilada de Bucky que seguía acostado bocabajo en la cama – se fugan a media noche…

Son las seis de la mañana – dijo Sam

Es domingo – contesto el rey –, no cuenta

Cierto – dijo Sam asintiendo

…Y no me llevan con ustedes – continuo Bucky como si no hubiese sido interrumpido

¿Y si en vez de fugarnos, nos quedamos contigo? – dijo T'Challa sonriendo mientras volvía a la cama

Ya se fueron – dijo Bucky y T'Challa casi podía ver el puchero que hacia

¿y cómo podemos compensárselo, mi rey? – pregunto Sam

No hay manera – gimió Bucky – ni siquiera si adorasen mi cuerpo como si fuese el propio Sobek

Siempre hay manera – dijo T'Challa subiendo a la cama y besándole las pantorrillas mientras subía

No me convencerán – dijo Bucky

¿quiere ver, mi señor? – dijo Sam con una sonrisa torcida

No me gusto tu tono – dijo Bucky

Pues quizás menos le va gustar lo que viene… alteza – dijo T'Challa

O… tal vez si… – añadió Sam

Carcajadas se escucharon por toda la habitación mientras en el palacio y el resto de Wakanda un nuevo día empezaba

Espero haya sido de su agrado el capítulo. Nos leemos la siguiente semana