"¡VAMOS GATA!"
¿Cuánto tiempo había pasado?
Algunos meses después de aquel vergonzoso incidente...
— ¡CATRAAAAAAA! —después de aquel grito sentí como unos grandes y musculosos brazos me elevaban en el aire.
Solo pude retorcerme incomoda.
— ¡Scorpia, ¿qué te he dicho de despertarme de esta manera?! —mi escandalosa amiga había, una vez más, irrumpido con mi privacidad. — ¡BAJAMEEEE!
Scorpia me acercó a su rostro.
— Lo siento gatita, pero no dejare que desperdicies tu juventud en esta cama.
Trague saliva al pensar en lo que sea que estaba pensando mi ruidosa amiga.
— ¡Entrapta! —grito enseguida cerca de la ventana— ¡Ya la secuestré!
Scorpia me envolvió totalmente en mi sabana y me saco de mi casa. Lo siguiente que sentí fue que me arrojaron al interior de algo.
— ¡Esto no se va a quedar así! —grité una vez que pude salir de mi sabana— ¿y cómo es que Melog estuvo de acuerdo con esto?
— Melog me agrada —dijo Entrapta con los ojos puestos en el camino, al parecer, ya hasta habíamos arrancado y ni cuenta me di— sus galletas de gatitos son las mejores, ¡y más cuando las hace minis como me gustan!
Melog era mi tutor, se encargó de mí y de Hordak, mi primo, después de un incidente con Prime, mi tío y padre de Hordak, quien era un gran, pero, no entremos en detalles incomodos.
— ¿A dónde me llevan? —pregunte aun con la sabana encima.
— ¡Es sorpresa! —dijo Scorpia con ilusión.
— Wow —dije con sarcasmo y me envolví más en mi sabana— avísenme cuando todo esto terminé, quiero volver a casa para repetir de nuevo TERESA.
— RUBI es mejor —menciono Scorpia— Además, no seas aguada. Veras que esta salida hará que Brillitos salga por completo de tu mente.
— Si como digas.
El día que salimos de vacaciones de verano, descubrí a mi novia besándose con un, obvio mi reacción no fue nada agradable y sin entrar en detalles violentos y destrucción de propiedad privada; terminamos, pero eso no impidió que me pegará la típica resaca de cuando se termina una relación sin que te avisen, supongo que son cosas que no se pueden evitar.
Y realmente no me sorprende, ya analizando las cosas fríamente, Glimmer era estudiante del prestigioso instituto Luna Brillante, además hija de la directora, nuestro romance era el típico de la chica buena y de la rebelde sin futuro, creo que al final el que ella se fuera con ese niño bueno era de esperarse, pero me hubiera gustado algo de sinceridad de su parte.
El sonido de la gente comenzó a molestarme, me asomé por la ventana aun con la sabana encima...
— ¿¡Demonios, Scorpia que hacemos en un balneario!? —pregunte alterada.
— Sorpresa, Gatita —Scorpia sonrió.
— Están locas si creen que voy a bajar...
Bueno, ahora estoy encerrada en un vestidor, con un traje de baño puesto, al final no soy rival para la fuerza descomunal de Scorpia.
— ¡Catra! —escuche la voz de Scorpia— date prisa, Entrapta está comenzando a poner nerviosa a las personas aquí.
Bufé y salí del vestidor, topándome con la imagen de Entrapta analizando a una pobre chica que estaba esperando su turno en el vestidor.
— Experimento social número 4. Las personas del mismo sexo no parecen tener problemas en compartir la misma estancia para cambiar su vestimenta.
— Entrapta —le llamé— vámonos de aquí.
Ella me hizo caso, alcance a ver como Scorpia se disculpaba de aquella chica y nos alcanzaba.
— Bueno llegó la hora, chicas, ¡DÍA DE MEJORES AMIGAS! —gritó mi musculosa amiga.
No pude hacer más que suspirar, me gustaba estar con ellas, pero no estaba de humor para divertirme.
Debo de darle créditos a Scorpia, de verdad lo intentaba, hicimos desde clavados hasta ir a comer helado, pero yo sentía que mi cara no había cambiado para nada, Entrapta parecía disfrutarlo.
— Gata —Scorpia se acercó a mí— lo lamento, en serio pensé que esto era buena idea.
Sonreí por primera vez en todo el día.
— Ey, no te agüites, supongo que aún no la supero, pero son cosas que deben de suceder, una princesa no podría estar con una gata callejera.
— ¡Tú vales la pena!
Scorpia me sorprendió, pero antes de contestarle, un alboroto llamó nuestra atención y el grito singular de Entrapta nos alertó aún más.
— Creo que no pudo evitar que sus manos cayeran en alguna máquina.
Sonreí ante la afirmación de mi amiga.
— Espera aquí, yo me encargo y volvemos a casa, ¿ok?
— De acuerdo.
La verdad, aunque no haya hecho algo extraordinario mi cuerpo estaba cansado, creo que era parte de que mi cerebro se había quedado en aquel momento, no lo podía sacar de mi mente, el recuerdo estaba ahí 24/7.
Me levanté de mi lugar estirando mis músculos, recordé lo que dije antes del comenzar vacaciones.
"Este verano voy a bailar con el amor de mi vida"
Glimmer era una gran bailarina, de hecho, parecía brillar en el escenario, por lo cual a escondidas y como una sorpresa aprendí a bailar para hacer algo juntas, sin que termináramos en un callejón en plena pelea campal, o encerradas en un closet mientras sus amigas ensayaban para algún recital.
Pero eso no era posible.
El sol era estúpidamente brillante, camine buscando una sombra, mire hacia la piscina, creí ver una cabellera rosada, pero solo era una niña con el cabello teñido que nada tenía que ver con la chica que estaba en mi cabeza. Cuando quise volver a mirar el camino terminé chocando con una figura más alta que yo. Caí al suelo sin cuidado alguno, enojada miré hacia arriba, pero la persona que vi me deslumbro.
Les contaré algo interesante de mí, la vida se ha encargado de destruir todas mis creencias, y una de esas creencias es que el amor a primera vista no existe... Creo que me equivoque.
— Lo siento — dije.
La chica me miró con una expresión arrogante.
— Fíjate —dicho aquello, se fue.
— ¡Catra! —ni siquiera supe en qué momento Scorpia llegó a mi lado. Me sacudió levemente, pero yo seguía idiotizada.
— ¿Estás bien?, Dios mío, no pensé que Glimmer vendría a un lugar como este.
— ¿Quién Glimmer?
Mi mirada seguía de lejos ese par de largas y blancas piernas, Dios mío, qué mujer.
— Bitácora del plan para animar a Catra, el sujeto presenta evidente atracción hacia la atlética mujer con la que tropezó. Mejor conocida como Adora.
¡Entrapta, cierto!, gracias a todos sus experimentos sociales, ella es la primordial fuente de chismes de la ciudad.
— ¡Tú la conoces! —dije tomando a mi amiga por los hombros— siempre estás en todos lados.
— Oh claro, estuve husmeando a los alumnos de nuevo ingreso, y ella va a entrar el próximo semestre, solo que ira en el instituto Luna Brillante. Siempre hay que saber qué clase de personas nos toparemos para más experimentos sociales.
— Espera —dije inquieta— ¿ella estará en la escuela rival?
— Creí que ya lo sabrías... —dijo Entrapta mirándome con confusión.
— Ella iba acompañada de Glimmer y sus amigas, ¿no las viste? —pregunto Scorpia mirándome.
— ¿Qué? —de verdad no las había notado.
— No solo eso —añadió Entrapta— los últimos días de escuela, la vi con ellos cuando pasaban por nuestra escuela.
— Claro —susurre, la verdad había quedado anonada por su belleza, totalmente pasmada, pero aun así mi cerebro no estaba frito del todo.
Claro que yo no era algo serio para ese tipo de gente, pero nada podría impedirme rondar, aunque sea un poco, tal vez mis sentimientos seguían lastimados, pero eso no impedía en poner mi atención en otra parte.
Así que no pensé mucho más, decidí hacerle caso a mi atracción física y acercare a la hermosa chica rubia… ¿Cómo me dijeron que se llamaba?
— ¿A dónde vas? —preguntó Scorpia.
— Quiero verla de cerca.
Alcanzaba a ver su figura, efectivamente estaba acompañada de otras personas, pero ni siquiera puse atención, pude notar a Glimmer quien era opacada por esa hermosura, opaca no creí llamarla así nunca.
Estaba tan absorta en mis pensamientos que no note donde estaba, y termine cayendo a la piscina.
— ¡Mamá, mamá! —gritó una niña cerca— ¡Mira un pez gato!
Levante mi cara enojada, espantando a la niña y a su madre en el proceso.
— JAJAJAJAJA —Scorpia me había visto— Ay Kitty ten más cuidado.
Resople enojada, hasta Entrapta se reía eso era demasiado.
— De hecho, esto podría ser bueno —dije sonriendo.
— ¿Qué harás? —Scorpia me miro curiosa.
— Mira.
Mi plan era nadar hasta la otra orilla, donde se encontraba ella, la saludaría de forma casual, el efecto de mi cuerpo empapado la seduciría y listo. Nada podría salir mal.
Nade rápidamente, ya me encontraba cerca cuando...
— ¡UN MOJÓN QUE FLOTAAAAAAAAAAA!
Miré asustada, ¡mierda! hay baños aquí, no tienen por qué pasar esas cosas.
Hui lo más rápido que pude, seguía mirando hacia atrás observando el escándalo que ni siquiera puse atención a lo que me estaba sujetando para salir de la piscina.
No sé si agradecerle al cielo por la vista o al infierno por arruinar mis planes.
Me había sujetado de un traje de baño, un bikini para ser exactos, el cual ahora estaba en las rodillas de su dueña, debido a que me impulse de ahí para salir del agua contaminada con heces de niño, ¿quieren saber quién era su dueña?
— Ey, Adora —dije de forma nerviosa— lindas pompis.
