"Muéstrame (Tu Oscuridad)."
Por B.B. Asmodeus.
[+]+[+]
Parejas/interacciones principales: ¡AGÁRRENSE, exploraremos Usagi Tsukino (Sailor Moon)/Kou Seiya (Sailor Star Fighter) al estilo Multiverso! Habrá menciones de muchas otras parejas.
Nota especial: Estoy moldeando esta historia para que funcione de manera independiente, sin embargo, también podrá considerarse parte del Multiverso de "Me Basta." Especialmente cuando lleguemos al final. Sí, ya sé, como doy lata.
Advertencias importantes:
(1) Muertes de personajes principales.
(2) Violencia por medio de contenido bélico y asesinatos.
(3) Depresión; pensamientos obsesivos.
Rating: Teen por violencia, por ahora.
Categorías/Advertencias:
Sorcerers AU; Fic tipo Fusión de la trama de "Doctor Strange In The Multiverse of Madness."
Dark!Fic, Acción/Aventura, Tragedia, Humor (lo intentaré), Romance, Drama, Hurt/Comfort, AU, Team fic, Future fic, Post-Sailor Stars. ¿Ya mencioné tragedia? Lenguaje explícito, Insinuaciones sexuales, posible Lemon más adelante.
Uso de Magia, Hechicería, Embrujos, etc. Ya que es un Fusion Fic, adaptaré conceptos de la magia de Strange y Wanda junto a las identidades de Sailor Senshis. Pero no esperes que adapte todos los conceptos de manera idéntica al canon de Marvel.
Yuri/Mujer-Mujer, Het-Hombre/Mujer.
Dedicatoria: A Dani, y a Jeremy. ¡No culpo a nadie más que a ustedes dos!
Sinopsis: La luz es fácil de amar, muéstrame tu oscuridad. -R. Queen. Esta es una historia de Caos y Amor.
[+]+[+]
prólogo.
[+]+[+]
"Todo lo que vemos o parecemos
no es más que un sueño
dentro de un sueño."
-Edgar Allan Poe.
[+]+[+]
Comenzaba a pensar que serían perseguidas por siempre.
Sailor Sorcerer Fighter abrió un portal para saltar del edificio y reaparecer en la plaza principal del Distrito. Esperó tener tiempo para mejorar su estrategia con el acto de desaparición.
"¡Ouch!" Escuchó a sus espaldas, segundos posteriores al duro aterrizaje.
"¡Corre! ¡Tenemos que escondernos!" Fighter jaló a la chica del piso de piedra. A su alrededor la gente de la capital corrió despavorida con la mera imagen de una Sailor Sorcerer. Sabía lo que significaba. Si Fighter estaba usando portales abiertamente, era porque un inminente combate se aproximaba. "¡Healer, vamos, arriba!"
"No, espera—¡No lo entiendo! ¿Qué diablos quiere esa loca conmigo?"
"¡Escuchaste lo mismo que yo! Dijo que había algo vital en tu sangre que necesitaba. ¡No sé tú, pero dudo que vaya a pedir por una simple transfusión!"
Healer estaba jadeando, aceptando los jalones de su líder con múltiples mohines de frustración y pánico. "¿Crees que Sailor Maker esté bien?"
Fighter no lo sabía. Su silencio comunicó su ambigüedad. El ataque había sido completamente inesperado. La explosión dentro del Palacio había sido extensa.
Se dirigieron al área boscosa de la parte trasera de la plaza. Fighter minimizó el uso de los portales para guardar sus energías. Todavía estaba en entrenamiento. Todas ellas lo estaban. Aun desconocía tanto sobre el poder vinculado a su estrella interior—La Comandante Mortimer había declarado que no estaban listas, justo esta misma mañana, durante la sesión de tácticas de defensa…
Llegando a la cortina lúgubre de los árboles de gillo, Healer demostró lo que había aprendido de transfiguración hasta ahora, creando una inmensa y gruesa niebla para camuflaje. Se apresuraron a tomar protección debajo de un barranco, cerca del río, hundiendo sus cuerpecitos bajo el follaje. Fighter presionó a Healer contra la tierra con firmeza con su brazo, a pesar de las quejas vanidosas.
En silencio por un momento, ambas se dedicaron a recuperar su aliento.
"Debes correr."
Healer la miró de reojo. Ya tenía la bocota abierta.
"Corre y no mires atrás. Si nos encuentra, haré todo lo posible por entretenerla mientras huyes. Debes buscar refugio en el Templo de Froid, y avisarle a la Sorcerer Supreme del ataque del Palacio para que manden refuerzos."
Silencio petulante fue lo único de lo que Sailor Healer fue capaz, con la orden de su superior. A pesar de ambas ser Iniciadas, Yaten la respetaba para tomar liderazgo en momentos difíciles. Seiya esperaba que en esta ocasión, Yaten no recurriera a su naturaleza rebelde.
"Ni siquiera…" Masculló la chica, atragantándose visiblemente con sus emociones. "No puedo crear portales para una distancia tan larga—Me perderé en el limbo."
"Lo puedes lograr, Yaten." Seiya susurró con una sonrisa. "Recuerdas las coordenadas, ¿qué no? No me mientas, sé que Taiki te obligó a memorizarlas, como lo hizo conmigo."
Taiki siempre pensaba en el futuro. En las emergencias. En planes de contingencia.
Seiya en verdad tenía la esperanza de que se encontrara a salvo.
Alaridos cortaron la conversación. Estremecedores aullidos de la tierra siendo partida en contra de su voluntad asustaron a Seiya hasta el fondo de su estómago. El piso se estremeció por igual, débil antes la fuerza desatada.
"Está arrancando los árboles desde raíz." Yaten gimió levemente.
"Shhh." Fighter tapó la boca de su hermana de guerra. Los temblores adquirieron fuerza, afirmando lo dicho. Astros…
-¿Por qué es tan poderosa? ¿Quién demonios es?
Seiya flexionó su mano derecha. Concentró energía, tejiendo el hechizo ardiente de Eldritch de manera lenta.
"No lo olvides, Healer. Prométemelo."
Healer, presintiendo la urgencia, asintió a regañadientes.
Esperaron.
Los temblores se detuvieron.
Sorcerer Fighter frunció el ceño. El silencio absoluto que pesaba por el bosque era anormal. Ni siquiera la música de los pájaros o la demás vida silvestre hicieron eco.
"A mi señal." Murmuró a la oreja expectante de Healer. Ambas se reincorporaron, adhiriéndose espalda a espalda. La neblina se aligeró para mejorar la visibilidad al comando de la peliplateada.
"¿Crees que-?"
El cuerpo de Yaten golpeteó contra su espalda, la frase esfumándose en seco. De inmediato, Fighter dobló su cabeza. Actuó en instinto, lanzando el látigo de energía hacia—
Yaten fue arrastrada fuera del barranco. Su gemido alterado se perdió en la neblina. Fighter corrió detrás de su rastro, inclusive con el riesgo de perderse.
"¡HEALER!" Invocó mandalas para saltar hacia las alturas. Necesitaba encontrar un modo de atravesar el obstáculo visual. -Por favor, no, no, no…
No estuvo lista para lo que deslumbró.
Luminosidad del color del alba coloreaba la niebla creada por Sailor Healer. Daba la impresión de estar contaminando el parque por entero. ¿Cuál era la fuente de tal magia? Mandalas la ascendieron por los aires, llevándola a un camino escalonado hacia el núcleo de la luminosidad.
Yaten estaba gritando.
"¡YATEN!"
Relámpagos resplandecieron desde el pequeño huracán de energía carmín.
Sin remedio, Fighter se aventó a lo desconocido.
El conjuro de la Espada Sagrada de Froid fue prematuro para su poca práctica. Fighter concentró sus sentidos para delinear el arma con su magia exitosamente y dejó salir un sonido de emoción al lograr el cometido y cortar el viento con la punta de la espada, cayendo en picada hacia el epicentro del torbellino.
Los alaridos de agonía no se detenían. Sirvieron para guiarla.
"¡DEJALA IR!"
Al cortar su descenso, la Espada de Froid atravesó un campo de energía que la hizo rebotar contra el suelo. El impacto liberó tanta energía restante, que la magia parpadeó fuera de las manos de Fighter, llevándose con ella la Espada.
Yaten siguió gritando.
Fighter materializó la mandala de su Star Yell. "¡Star Serious Laser!"
El láser rebotó por igual. Fue difícil discernir la entidad que tenía sujetada a Yaten de cabeza a pies. Cuerdas carmines la tenía en posición sacrificial, brazos extendidos sobre su cabeza en forma de Y. Las cuerdas resplandecían, cubriendo a Yaten en una trampa mortal.
"¡¿Qué estás haciéndole?! ¡SUÉLTALA EN ESTE MOMENTO! ¡STAR SERIOUS LASER!"
Se abalanzó sobre el enemigo indefinido, su puño en lo alto. El láser intrépido fue repelado, aunque el campo de energía parpadeó, reaccionando al ataque. Fighter no cesó de repetir conjuros al unísono que su Star Yell, identificando el punto débil. El campo de energía siguió parpadeando en corto cuito.
Entonces, las cuerdas sujetando a Yaten se aflojaron de su silueta. La chica, desvanecida, cayó a la tierra, rodando sobre su estómago.
Dejó entonces, al descubierto, a su captora.
Fighter se congeló. No estuvo segura si de la impresión, o por la influencia de una fuerza mayor e intangible.
Las cuerdas carmines habían sido tejidas por manos pálidas y esbeltas. Un cuerpo femenino—el mismo que se había aparecido en el Palacio, derrumbando los muros del laboratorio donde Taiki había estado estudiando—mostró aquel ensamble de ropas foráneas, ahora deterioradas.
Lo que había sido una falda entalonada azul oscura, se había reducido en largo y calidad. Un zapato se había perdido en la persecución, dejando un pie en calcetín deshilado. Un moño rojo estaba manchado de sangre seca, adornando el pecho de la atacante. Le faltaba el doblez superior derecho.
En el pecho mostrado, no obstante, un cristal flotaba fuera de su broche. Estaba inyectado de poder, resplandeciendo; una esmeralda rica en vitalidad.
"Yaten…" Fighter se sintió horrorizada con la revelación. En el piso, no obtuvo respuesta de su amiga. "No…"
Franjas de cabellos sucios se elevaron junto con la cabeza del enemigo. Alguna vez, la entidad había vestido dos coletas. Sangre corría por el rostro que surgió de la ventisca. Fighter gimió con su corazón roto, conectando miradas con algo tenebroso y oscuro.
Descubrió que el terror la tenía petrificada.
La figura masacrada, de lo que alguna vez había sido una joven extendió sus brazos a lo alto. Al instante, el resto de su cuerpo emprendió una convulsión masiva. El cristal de su pecho explotó, rompiéndose en pedazos. Quedó libre entonces, aquella vitalidad esmeralda, electrocutando a la portadora.
A espaldas de la jovencilla que las había atacado, Fighter presenció un portal nacer, en forma de una estrella de cinco picos. Un portal de características distintas a todo lo que Fighter había presenciado, hasta ahora, sobre las Artes Místicas.
Sin duda, la fuerza vital de la Semilla Estelar de Yaten, había sido el gatillo.
La figura extraña se desfalleció en sus rodillas, emitiendo sonidos ahogados durante el desliz. La piel vistiendo sus huesos se volvió gris; corrugada.
-El portal. Fighter dedujo, impactada con lo que estaba presenciando. -El portal está alimentándose de ella. Astros. El ímpetu de las borrascas de viento, incrementadas por el vórtice que representó el portal, obligó a Seiya a hincarse para no ser llevada por la corriente.
Del otro lado del portal, el paisaje de una ciudad nocturna fue desnudada a sus espectadores, cubierta en luces neón y señalamientos en idioma ajeno al de Kinmoku. Fighter achicó sus ojos, notando la silueta de una nueva forma de vida haciéndose presente.
Demonios. Había alguien, o algo, esperando desde el otro lado.
"¡De… Detente!"
Fighter aspiró de golpe; de reojo, divisó a Yaten reincorporarse sobre el piso. Las fuertes ráfagas de vientos dificultaban sus esfuerzos. Fighter quiso imitarle, levantarse, seguir peleando.
"¡Yaten!"
"¡No debe… cruzar! ¡No puedes… permitírselo, Fighter!" Sailor Healer extendió un brazo tembloroso hacia el portal. La energía cetrina delineando el portal se desvió en una corriente separada hacia el llamado de su dueña. Fue un esfuerzo débil de intentar cerrar el portal y Fighter admiró a Healer por no darse por vencida.
Contraatacando, energía escarlata brotó del otro borde: una soga que se ancló alrededor del cuello de Seiya. Quemó su piel. Gimió, ante la dolorosa sensación. Comenzó a forcejear para liberarse, pero una fuerza inminente haló de ella para doblegarla hacia el piso.
"¡SEIYA!"
"¡Corre, Yaten!" Seiya berreó, apretando sus dientes juntos. Rabia, era poco para describir el infierno devorando su interior. "¡HUYE! ¡ME ESTÁ USANDO… PARA MANTENERSE… ANCLADO!"
Una mano se volvió visible por el portal. Dos dígitos derramando tinta oscura se asomaron, casi tímidos, manipulando la soga de energía para acelerar su mandato.
En el último momento, Seiya arrancó los Anillos de Honda de su mano izquierda, sabiendo que Yaten necesitaría toda la ayuda posible para escapar. "¡HÁZLO AHORA, YATEN!"
Nunca averiguó si fue obedecida. Dos orbes escarlatas se dispararon del portal, dirigiéndose hacia Seiya. Cuando la oscuridad vino a reclamarla, fue casi un alivio—
[/]+[/]
—Seiya despertó tragando aire.
Mierda.
Sudor la cubría y su corazón cabalgó dentro de su esternón. Seiya tocó su pecho, midiendo el poderoso sobresalto con la velocidad de sus latidos.
"Astros…" Vaya pesadilla. Hacía mucho tiempo desde que había tenido una experiencia similar y los terrores nocturnos no eran comunes para ella. Usualmente era Taiki la de los sueños premonitorios.
Seiya se destapó con una mueca, todavía aturdida.
Estaba en su alcoba. En su cama.
Despierta.
Resacada, pero despierta.
Levantarse fue una hazaña monumental. Su cabeza vibraba como si hubiera recibido martillazos. Trató de evocar rastros más específicos de la reciente pesadilla. No le fue posible hacerlo con facilidad, una densa capa de confusión protegiendo aquella parte de su mente. Sólo recordó el terror. La sensación de desesperanza y rabia…
Destapó la botella de vino que la doncella de servicio había dejado la noche anterior en su Suite. Se sirvió un cuarto de la copa que ya había dejado usada, añadiendo un analgésico en el último momento. De un trago, Seiya vació por completo la copa.
Se permitió un momento de quietud, sosteniéndose de la mesa de la recámara, mientras su cabeza dejaba de zumbar.
Una persecución.
Dolor. Miedo.
Preocupación.
Desesperación por salvar a alguien querido.
Seiya resopló por sus narices. ¡Había sido un tonto sueño y nada más!
Lentamente, su atención fue atraída a los primeros rayos de luz por la habitación. Había desorden por doquier, libros descartados y las ropas de la noche anterior regadas por el piso. La celebración que se había llevado a cabo en el Palacio había concluido bastante tarde. Era milagroso que esperaran que Seiya se levantase temprano a la siguiente mañana.
"Bueno, ni tanto." Seiya masculló, sobando su sien. Le sonrió al maniquí que Taiki había dejado bien plantado a lado de su clóset. El traje ceremonial estaba perfectamente en forma, listo para usarse. "…Si llego tarde a la boda, Kakyuu me matará."
Definitivamente, la Gobernante de las Flores Doradas nunca la perdonaría si Seiya robaba la atención en su gran día con su resaca y falta de profesionalismo. Si Seiya no quería terminar exiliada a las Montañas de Cian, debería ser este el preciso momento de meterse a la ducha y practicar un poco más su discurso.
Seiya permaneció sujetada de la mesa. Su mirada se volvió borrosa con los ecos.
Una persecución.
Dolor.
Miedo.
Preocupación.
Desesperación.
Cabellos plateados. Ojos esmeraldas.
Frustrada, Seiya pasó una mano por su flequillo. Estaba muy largo, ya debería cortarlo. Taiki se lo había dicho. Se dirigió al baño adjunto a paso lento, liberando su cabello de la colita tradicional. En el umbral de la entrada, Seiya divisó el espejo del baño encarcelado en sombras y en los primeros hilos de luz trisolar. Seiya intercaló su mirada consigo misma, y al reconocer desconcierto como el fiel retrato, sonrió ante el continuo delirio.
"¿Quién rayos… es Yaten, de todas formas?"
[+]+[+]
Fin de Prólogo.
[+]+[+]
Nda: Chan, chan, chaaaaaaaaaan. Por favor, sean pacientes, yo sé que van a tener mil preguntas. El próximo capitulo ofrecerá más detalles. Como dije, no seguiré MOM al pie de la letra. Aun así, será interesante. Dani y Jeremy, guárdense los spoilers de los que hablamos en el grupo de FB, ¡ssshhhh!
