Naruto (de esta historia) aparece por primera vez en: Feliz Navidad con los Hokages: Campanada 6 y 7: Recuerdos pasados (Minato Namikaze y familia). En ese one-shot aparece un Naruto de poco más de un año en una cena Navideña junto a su padre, Kakashi, Iruka y Hiruzen. Y ese one-shot forma parte de Nunca Imaginé.
NARUTO UZUMAKI
Conoció a Sasuke de muy pequeños y se hicieron buenos amigos. Luego Sasuke se mostró más distante al perder a sus padres y su clan, solo quedándole su hermano mayor, pero él no pensaba rendirse y perseveró y, continuaron siendo amigos. Muy buenos amigos. A medida que iban creciendo una sana competición nació entre ellos; adoraba competir contra el teme aunque siempre perdiera. Y así como sus ganas de competir aumentaron, la amistad que se tenían se fortaleció a tal punto que empezó a no diferenciar entre si le consideraba su mejor amigo, casi un hermano o si estaba enamorándose de él.
Se besaron una vez y luego otra, las dos de forma accidental. La tercera no fue un accidente, la cuarta tampoco… Tampoco fue un accidente esa vez que tocaron sus penes mutuamente bañándose en un rio, fue así como descubrieron la sexualidad y el placer. Aun no habían presentado, pero si disfrutaban de explorar sus cuerpos, una inocencia juvenil en sus actos, curiosidad por eso que les gustaba y les causaba placer.
Cuando creció algo más, llegó a la conclusión de que le quería, quería a ese teme arrogante. Estaba seguro de que Sasuke sería su destinado. Él era un alfa, estaba segurísimo de ello, entonces era claro que el azabache sería un omega, por mucho que hubiera oído a los mayores decir que Sasuke sería un prometedor alfa. Pero en lo no podía equivocarse era en que le quería y estaba seguro de que el teme también a él. La conexión que sentía con el Uchiha era muy fuerte, eso debía significar que era la típica conexión entre destinados, igual que esas historias que le explicaba Iruka-niichan. Kakashi-nii también era alguien muy poderoso y era omega, estaba claro que el teme era igual al peligris… Un omega podía ser igual o más poderoso que un alfa, así que Sasuke era omega y punto.
Cual fue su sorpresa al Sasuke presentar como alfa… ¿Eso significaba que él era un omega? Pero eso rompía todos sus esquemas mentales, esa vocecita en su mente que le decía que él sería un muy poderoso alfa por ser hijo de alfas… Parecía que se había equivocado y era un omega. Uno que estaba tardando en presentar… Pero decidió no darle mucha importancia y disfrutar de Sasuke. Su aroma se había vuelto tan profundo, tan rico en matices… Le hacía salivar de tanto que le gusta. El teme mostraba claras actitudes románticas hacía él; según el capitán Tenzou, que había pasado por ese proceso con Iruka-sensei, el Uchiha le estaba cortejando. Y eso fue suficiente para dejar sus preocupaciones de lado y disfrutar de la compañía de Sasuke y sus acercamientos. Más besos, más toqueteos excitantes cuando entrenaban a solas o cuando el Uchiha se colaba por la ventaba de su hogar. Toqueteos, ya no tan inocentes, donde ahora llegaban a correrse al masturbarse el uno al otro… Le encantaba.
Pero un día algo le postró en cama, algo que le provocó una intensa fiebre, un fuerte malestar, estaba irritable y dolorido, tan molesto. Su padre le envió a dormir a su cuarto. Ese día no permitió que el teme fuera a verle, también le pidió a Kakashi-sensei que no fuera a visitarles durante un par de días. Mejor que un omega no marcado no hiciera presencia en el hogar del Hokage en esos momentos… Su padre sabía que le ocurría, Tenzou, Iruka y Kakashi también… Naruto Uzumaki estaba presentando, había alcanzado la madurez sexual y… Era un alfa, tal como todos habían sospechado.
Durante ese primer celo, el que marcaba el inicio de su vida adulta y su capacidad sexual, llama a su compañero, le necesita… Sasuke tendría que estar ahí con él.
Cuando terminó su celo, sabe que seguía y sigue amando a Sasuke y está seguro de que Sasuke a él también… Es algo que sabe, lo nota. Y le importa un comino que eso no se considere adecuado. Sabe que ambos son alfa, que esas relaciones no terminan de ser bien aceptadas, ya existe algo de reparo cuando uno de los alfas es masculino y el otro femenino, pero lo de ellos no se ha visto nunca, son los dos alfas masculinos… Eso es casi una aberración o eso ha escuchó… Le importa bien poco.
Naruto siente el cambio en Sasuke cuando se encuentran, el Uchiha le olfatea y se retira un poco, le murmura una excusa poco creíble y se marcha, le deja ahí plantado. Desde ese instante nota como el teme intenta mantener las distancias y esa actitud le cabrea tanto que no ceja en su empeño de provocarle, de buscarle, de molestarle para que le haga caso. Y lo consigue… Discuten y se gritan. Si, Sasuke le termina gritando… Pero él no desiste, sigue apretando, siguiendo e incordiando al azabache hasta que terminan peleando. Esa vez nadie está allí para detenerles. Los puñetazos van y vienen, ambos descargando su frustración ante el otro, que es el causante de la misma. Y esos golpes terminan por dejarles en el suelo, se miran fijamente con las mejillas rojas y los labios sangrantes por algún golpe, los ojos de Sasuke le agradan tanto. Son oscuros y parecen fríos, pero si te fijas bien, si le conoces, ves el rango de emociones que transmite con su sola mirada. No puede evitar llorar al ver lo que esconde en su profunda mirada negra como la noche, estira su mano y acaricia su mandíbula con suavidad.
–Sasuke…– Le ama. Le importa bien poco que sea un alfa como él. Le ama y está seguro de lo que siente.
Se acerca, ignorando como el otro niega con suavidad y le mira amenazante, más no hace nada por apartarse y, le besa… Y tras una larga vacilación inicial, termina siendo correspondido. Acaban en el suelo de ese claro del bosque, donde se han enzarzado a golpes. Sus labios no dejan de besarse de forma hambrienta, mientras las manos de ambos cobran vida y se van desvistiendo o al menos apartando la ropa que les estorba. Terminan tocándose uno al otro mientras sus jadeos mueren en la boca de su rival. Usa su otro brazo para presionar al azabache contra su cuerpo, están frente a frente sin atreverse a encimarse sobre el cuerpo de su compañero Sus penes se frotan entre ellos y gimen, lanzándose a devorar la boca de su oponente. Sasuke en su pasión le aprieta la carne de uno de sus glúteos, durante un segundo se tensa pues es algo que no puede evitar como alfa, pero enseguida se relaja al ver que el otro tampoco va a más. Se corren por esa masturbación y esa forma de frotarse, alcanzando un nuevo éxtasis. Naruto siente algo que hasta ahora no le había ocurrido, a Sasuke si, pues él había presentado como alfa antes. Encuentra que se corre de forma más abundante que antes y en la base de su pene crece una protuberancia, sabe que es el nudo. Le sonríe al teme y vuelven a compartir un nuevo beso, está vez de forma calmada.
Eso se repite algunas veces más; veces donde consigue sortear esa reticencia, ese muro que parece querer interponer Sasuke entre ellos, que al final derriba y los dos terminan dejándose llevar por lo que sienten. No entiende porque el teme se esfuerza, él no va a cejar en su empeño porque es demasiado terco para rendirse.
La primera vez que van a más es después de otra fuerte pelea, parece que solo puedan llegar a comprender lo que necesitan y quieren del otro a base de los puños. Él no, él tiene muy claro lo que siente… Pero Sasuke parece requerir de una buena pelea donde derribe esa terquedad del azabache antes de que pueda tocarle, besarle, masturbarle y lamerle. Si lamerle, pues consigue poner su boca en el pene del otro hasta que le hace llegar a un intenso orgasmo. El semen del Uchiha no le desagrada, sabe tan bien como huele su teme. Y la respuesta del azabache es besarle con un fuego interno antes de devolverle el favor, esa no se la esperaba, pero disfruta de la inexperta boca de su amigo y el orgasmo que consigue le deja medio tonto… Según palabras de ese arrogante mientras lo ve limpiarse los labios.
–Teme… ¿Por qué siempre tengo que pelear contigo para conseguir esto, ttebayo?– Con lo fácil que sería reconocer que se aman y que no es nada malo.
–Porque no es correcto, dobe… Y esto nos terminará hiriendo.
–No me importa lo que piense la gente… Me gustas… Me gustas mucho desde siempre.
Recuerda que Sasuke le había mirado con dolor antes de levantarse, recoger su ropa y vestirse para luego marcharse.
–No me voy a detener, Sasuke. ¡No abandonaré, ttebayo!– Le ve desaparecer y suspira apesadumbrado…
Pero no dejara de pelear por lo que quiere. ¡Ama a ese teme aunque sea otro alfa! No le importa que sea otro macho como él, no piensa claudicar en sus afectos. Él no se siente culpable por amar a otro alfa, quizás Sasuke si se sienta culpable por eso, pero él no. Tampoco piensa que sea menos alfa por amar a otro de su mismo género, simplemente le ama y punto.
La próxima vez que le encuentra solo se acerca decidido a asaltarle de nuevo… Ya le ha dicho que no se rendirá, esa palabra no forma parte de su vocabulario.
–Ya basta Naruto, no se repetirá de nuevo. Tú y yo no podemos ser pareja.– Le dice sin mirarle a la cara.
No piensa aceptarlo, Sasuke es un cobarde por decirle eso sin encararle…
–Te amo, teme y no pienso cambiar de idea.
–¡Déjalo ya, imbécil! ¡Basta! No quiero oírte.– Se gira por fin, totalmente exaltado.
Y pelean de nuevo, con rabia ambos. Esta vez terminan uno delante del otro tras el intercambio de golpes, acelerados y con la respiración dificultosa tras el esfuerzo. Naruto se limpia el labio y le mira decidido, no se va a dejar vencer aunque tenga que hacerle entender con golpes. Sasuke niega para si mismo y desaparece. Intenta llamarle pero el Uchiha ya se ha ido, tampoco lo encuentra por ningún lado cuando le busca. Al oscurecer se va a su hogar cabizbajo, le dice a su padre que está bien que esas pequeñas heridas, que ya se le están curando, son de un entrenamiento. No cena, pues no tiene apetito. Esta vez siente que ha sido totalmente diferente la pelea con el teme, ha sido más seria, más brutal… En sus anteriores peleas casi parecían que ambos estuvieran jugando, seduciéndose con los puños… En ellas estaban liberando su frustración y al terminar, pues dejaban correr libres sus sentimientos por el otro. Pero esta vez fue todo lo contrario… Sasuke peleó con saña, como si quisiera deshacerse de algo que le causaba malestar, algo que no debía estar allí. También como si quisiera que le odiara… Pero eso no iba a suceder.
Esa noche, alguien llama por la ventana de su habitación, abre asombrado al ver al azabache. Sasuke no le mira, su mirada está centrada en el suelo.
–Teme…
Le ve cerrar los ojos con fuerza y apretar sus puños antes de lanzarse a unir sus bocas con desesperación…
Esa fue la última noche que le vio. Al despertar estaba solo en su cama, Sasuke se había marchado en algún momento mientras dormían. Recuerda que había recogido sus ropas desperdigadas y se había vestido dispuesto a hallarle. Ni loco le dejaba seguir con esos juegos de "No podemos" luego de lo ocurrido esa noche entre sus sábanas. Pero no encontró a Sasuke por ningún lugar.
¡Sasuke Uchiha ha desertado! ¡Sasuke Uchiha se ha marchado de la aldea!
Esos fueron los gritos que empezó a escuchar mientras se dirigía al despacho de su padre. ¡No podía ser! No pensaba aceptarlo.
Entró en el despacho sin llamar.
–¡Padre!
–Naruto… ¿Lo has escuchado verdad? Lo siento hijo…
–¡No es verdad! ¡El teme no haría eso, ttebayo!
–Lo siento hijo, pero me temo que si. Sakura Haruno lo encontró intentando salir y buscó detenerlo… Fue en vano. La noqueó y la dejó en una banca.
Naruto salió corriendo del despacho de su progenitor. Iría a por ese teme terco y lo traería de regreso agarrándole de una oreja si era necesario.
Kakashi-nii intentó detenerle, pero lo esquivó y continuó su veloz camino, con el ninja copia detrás. Ignorando sus intentos de hacerle entrar en razón… No lo entendían, el que consideraba su amado le había abandonado… Era demasiado doloroso para su corazón. ¡Tenía que encontrarle!
Un halcón gritó en el cielo y con un asombroso picado aterrizó delante suyo, haciéndole frenar mientras su padre cambiaba de nuevo a humano, sin importarle su desnudez.
–Vuelve…– Le negó tercamente al rubio más mayor.– Vuelve Naruto. Ahora.
–Pero padre, tengo que…
–Tienes que volver ahora. No vas a encontrarle y, no estás capacitado para detenerle. Sasuke quería hacerse más fuerte, quería más poder y por eso se ha ido.
–No… Sasuke solo está confuso…
–¡Basta! Vas a volver ahora y haremos las cosas con cabeza. No tienes el suficiente poder para vencer a Sasuke Uchiha y obligarle a volver.
Bajó la cabeza. Su padre tenía razón… El teme siempre le vencía cuando peleaban y sabía que no solía pelearle en serio… Excepto esa última tarde antes de que pasaran la noche juntos, o parte de ella.
–Prometo que me haré más fuerte y, prometo que traeré de vuelta al teme a su hogar.
Su padre asintió satisfecho.
–Yo vuelvo ya. Kakashi… Asegúrate de que llega a casa.– Se transformó de nuevo en su animal y se marchó dejándole allí con Kakashi-sensei.
Desde ese día se dedicó a entrenar con dureza, a esforzarse para aprender de su padre y sus maestros. Pensaba cumplir su promesa de devolver Sasuke a Konoha, no porque Sakura se lo hubiera implorado cuando volvió a la aldea con el Hatake tras ser detenido por su padre, sino porque él quería al azabache allí a su lado, formando parte en su vida. Cuando encuentre a ese idiota le va a obligar a aceptar sus sentimientos y no tirarlos por el retrete, tiene muy claro que le ama.
De eso ya habían pasado casi un par de años y en cuanto les llegó una noticia sobre donde podría estar Sasuke, insistió tanto que su padre le concedió ir con un equipo de rastreo y captura. Lo que no contaron fue con hallar a ese Akatsuki extraño… Y menos se esperaban que ese se llevara a Kakashi-nii y desaparecieran con ese remolino raro.
–Debemos volver a Konoha– Toma el mando el capitán Tenzou.
–No me voy sin Kakashi. No le voy a abandonar.– Él no va a dejar al que considera parte de la familia allí. Kakashi ha sido como una madre y un hermano mayor a la vez, ha estado con él desde que era un bebé.
–No podemos quedarnos aquí, Naruto.– Él también quisiera quedarse y encontrar a su mentor y amigo.
–¡Pues yo voy a aquedarme!
Ve a Tenzou cerrar los ojos, sabe que lo que va a decirle no es agradable y no le va a gustar escucharlo.
–Kakashi ha entrado en celo, Naruto… Ese enmascarado era un alfa…
–¿Y qué? Kakashi es muy fuerte, no va a dejarse vencer por ese.– Eso ya lo sabe, lo que dice taichou lo sabe perfectamente… Lo ha olido, a Kakashi-sensei en celo, lo tenía al lado… Claro que ha podido olfatear el agradable e incitante aroma que libera un omega en celo.
–Naruto… Van a aparearse… Por eso el Akatsuki se ha llevado a Kakashi.
Naruto bajo la mirada entristecido. Había olido la excitación de ambos, no solo la de su "familiar" antes de ser golpeado… Mira a los demás y les ve algo azorados, las respiraciones algo superficiales. Todos los habían terminado oliendo al ser tan intensos los aromas en ambos y todos están afectados por esas fuertes fragancias a estro.
–No me iré Taichou… Y si pasa algo y consigue escapar… Tengo que estar aquí.
–Van a estar tres días juntos y, si vuelve, será tras ese periodo. Tenemos que ir a Konoha y contárselo a Yondaime-sama… Crear un plan y luego volver o… Lo que…
–¡No me iré! Kakashi volverá, aun si tarda más pero lo hará, ya verás.
Ve como Tenzou se tensa y se guarda un gruñido molesto y cabreado para si, le ve cerrar los ojos demasiado segundos para al final liberar el aire retenido de forma algo ruidosa.
–Vale, Naruto. Nos vamos a quedar aquí… –Sabe que está evaluando al menos afectado por los intensos aromas para que sea el guía y calme a los demás.
En poco tiempo, Tenzou y él observan como se marchan el resto de sus compañeros. Su misión es volver a Konoha e informar de lo sucedido al Hokage.
Envían a los perros del peligris a inspeccionar por si el Hatake o el enmascarado hubieran aparecido en otro lugar, pero parece que la tierra se los haya tragado. Un equipo, los guardias especiales de su padre, a los cuales les ha enseñado el Jutsu volador del Dios Trueno , aparecen en el claro para ayudarles en la búsqueda… De forma infructuosa.
Cual es su sorpresa cuando en poco más de 3 días, al poco de llegar esos 3 shinobis del Yondaime, un remolino se forma y aparece Kakashi Hatake desnudo y agotado. Se acerca corriendo a él y observa, durante unos segundos, todas las marcas de pasión que muestra en su piel después de esos 3 días de celo, además de marcas recientes de haber estado luchando. Se saca la capa y cubre la desnudez del omega con ella. Escuchan un par de potentes rugidos, cargados de dolor, de rabia, de tristeza… Los demás ninjas se ponen en guardia atentos a cualquier dirección, por si ese Akatsuki decide aparecer y atacarles para recuperar al omega que ha marcado. La reacción del peligris es mirar con tristeza el lugar desde donde parece que llega el sonido y posteriormente desviar la mirada al suelo.
–Vámonos a casa.– Musita apesadumbrado y con voz gastada Kakashi.
