El arco de Tenjiku finalmente comienza y trae recuerdos muy duros


Advertencia de spoiler del manga capítulo 128 al 162. Leer notas al final del capítulo


CAPÍTULO 21

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Karlly parecía ser fanática del mirador de Shinjuku, o simplemente consideraba que era un buen lugar para pasar con amigos. Una vez que salió de la estación del tren que conectaba el ayuntamiento con el resto de la ciudad, Takashi empezó a recorrer las tiendas. Que la chica no lo haya llamado hasta ese momento era una buena señal, significaba que había tenido éxito en que Tami saliera de casa.

Takashi ya hasta se había rendido y solo esperaba ansioso a verla el día lunes en su regreso a clases pero la pelinegra había dejado claro que un reencuentro así no podía esperar. Ni siquiera sabía si es que Tami estaba consciente de las cosas que había planeado su mejor amiga y que ambos eran los protagonistas de sus planes.

En la estación había logrado escuchar que había algún tipo de altercado entre dos pandillas y que preferible se eviten los callejones ¿Acaso había más pandillas por el lugar? Mientras observaba algunas cosas en los escaparates de una tienda de colección de estética de vida, sintió que alguien más lo observaba. Pensó que quizás se trataba de la dependiente de la tienda o incluso de los demás clientes, pero al mirar a su alrededor se dio cuenta que aparentemente nadie lo observaba, al menos no cercano. No podía ni calcular si el dinero le alcanzaba para regresar a casa y poder comprarle algo a Tami ya que desde ese momento mantuvo un mal presentimiento sobre el día; así que antes de cometer alguna tontería en contra de su presupuesto, prefirió salir del lugar.

Empezó a caminar rápido dirigiéndose al ayuntamiento, el cual estaba a tres cuadras de donde había estado. Al principio pensó que era normal pero después logró percatarse de que las personas huían en la dirección contraria a la que él se dirigía, no se escuchaba ninguna alarma de incendio ni ningún indicio de que se había producido algún accidente en el barrio hasta que logró encontrar el lugar de donde se había originado el problema. En uno de los callejones, estaban personas peleando entre ellos, hubiera sido algo indiferente para Takashi sino se hubiera percatado que una parte de los chicos tenían el uniforme de la Tokyo Manji. El otro grupo de chicos estaban vestidos de rojo, algo que le recordó al uniforme de Taiju cuando era el líder de los Black Dragons.

La mayoría de los chicos de su pandilla ya estaban en el piso, y al juzgar por sus golpes se podía decir que los tipos con los que se estaban enfrentando, estaban dispuestos a matarlos.

- ¡Oye tú! - Takashi sabía que se estaban dirigiendo a él - ¡El de la chaqueta! - Por mucho que quisiera salir del lugar y huir, no podía, sus compañeros necesitaban una mano - ¿Eres Mitsuya? ¿Uno de los capitanes de la ToMan? - Lo que no esperaba es que lo conocieran, pero si se habían preparado para enfrentarse con su pandilla, significaba que los conocían.

- Ah genial, no esperaba que un desgraciado como tú, me reconociera - Cuando menos lo pensó, estuvo a punto de recibir un golpe. No esperaba encontrarse con el antiguo líder de Jugemu, Mochizuki Kanji, y más que nada enfrentarse con él. Mochizuke se veía como un tipo muy intimidante, su altura y su cabello negro en corte mohawk con trenza le daba puntos extras a su fisonomía amenazante, pero lo que menos quería Takashi era dejarse vencer por un tipo como él.

Después de un largo tiempo de ataques parejos, el sonido de una llamada los hizo desconcentrar. De un momento a otro sintió como dos personas lo sostenían mientras un tercero le quitaba el teléfono de su bolsillo y miraba al pelinegro aparentemente esperando una orden, Mochi había logrado darse a entender con una sola mirada haciendo que el chico se lo diera inmediatamente, aunque no entendía cuál era el fin de quitarle su teléfono.

- ¿Quién es Karlly? ¿Tu novia? - De todas las personas que podían llamarlo, tenía que ser ella - No pensé que alguien como tú, correría con esa suerte -

- No es como si se tratara de ti, idiota - Contestó Takashi con desprecio. Escupió al piso ya que su boca se había llenado de sangre después de los golpes que había recibido directo en el rostro.

- Ya saben que hacer – Mochi hizo un chasquido con sus dedos haciendo que los chicos que lo sostenían lo soltaran y acto seguido se llevaran su teléfono, Takashi quiso alcanzarlos, pero Mochi logró nuevamente meterse en su camino y golpearlo directamente en el estómago - ¿Dónde vas? Aún no termino contigo – Takashi escupió nuevamente, le dio nauseas, el tipo era demasiado molesto para su gusto.

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Al no recibir contestación alguna, Karlly decidió cerrar la llamada. Ya casi eran las 13 pm y Mitsuya no parecía haberle dado señales de vida, salió del cubículo del baño en el que había estado para verse en los espejos del frente, con Mitsuya o sin él, igual iría al Mirador después de todo, también podía ser la última salida de amigas que Tami y ella podrían tener.

- ¿Escuchaste lo que está pasando? – Una chica estaba con su amiga en el baño y a pesar de que era una conversación ajena, no pudo evitar escucharla.

- ¿Qué cosa? - Preguntó curiosa la otra chica.

- Por favor, media ciudad esta en caos por unos delincuentes, escuché que se están enfrentando con unos tales Tokyo Manji -

- ¿ToMan? Mi primo es de ahí, espero este bien – Karlly se percató de que esta se estaba mordiendo los labios, probablemente por la preocupación.

- Necesitará suerte, dicen que esos tipos ya no parecen adolescentes – La chica que había empezado la conversación comenzó a recoger su maquillaje, el cual había desparramado un poco en el lavabo - Vamos, recoge tus cosas, regresemos a casa antes de terminar en medio de alguna pelea – Ambas salieron caminando muy rápido y ni siquiera la miraron.

Karlly terminó de lavarse las manos y las usó, aun húmedas, para alisar esas pequeñas hebras de cabello que se habían salido de su peinado. No tenía que darle tantas vueltas al asunto para darse cuenta de las cosas, Mitsuya tenía que estar en medio de un enfrentamiento de pandillas, y ellas tenían que mantenerse al margen.

De un momento a otro, su ida al ayuntamiento había sido cancelada y lo mejor era ir a la estación de trenes más cercana para luego llamar a su padre y que las recoja en algún lugar seguro. Fue por esa razón, que no tuvo más remedio que llevar casi a rastras a Tami hacía algún lugar seguro.

- Espera, espera, ¡Espera! - De un fuerte jalón, Tami había arrebatado su mano del fuerte agarre de su amiga. - ¿Por qué estamos corriendo? Me pones nerviosa – Apenas salió del baño, ni siquiera le dijo algo a su amiga, simplemente se la había llevado consigo.

- ¡Estoy tratando de que salgamos vivas de aquí! - Habían quedado paradas en medio de la vereda, las personas que pasaban también parecían huir.

- ¿Qué? - Karlly iba a contestar las dudas de su amiga hasta que su teléfono sonó, esperaba que fuera su padre y así poder decirle lo que estaba pasando, pero su sorpresa fue cuando reconoció el nombre del novio de su amiga en su identificador.

- Espero tengas una buena excusa - Dijo apenas aceptó la llamada, pero nadie contestó - ¿Hola? Por Dios, para que llaman si igual no van a ha-hablar - Su última palabra salió casi como una niña asustada, no era para menos, alguien le había arrebatado su teléfono.

Se giró para encarar al atrevido que había usurpado sus cosas, pero calló de inmediato cuando vio el tamaño de los chicos que estaban frente a ella, instantáneamente tomó la mano de Tami y sin siquiera mirarla iba a salir corriendo, pero al parecer habían estado rodeadas desde un inicio y apenas se daban cuenta.

- Oh que bonitas son - Dijo uno de esos chicos, las miraban tal como un cazador miraba a su presa. A Tami se le revolvió el estómago apenas escuchó esas palabras y no sabía aún muy bien el porqué.

- ¿Qué quieren? Ya tienen mi teléfono, déjenos ir - Karlly apretó el agarre en la mano de su amiga e iba a correr entre el espacio que sin querer habían dejado dos de los matones entre el círculo que habían hecho a su alrededor. A pesar de que parecía un plan con éxito, no contó que esos chicos las doblaban en tamaño y que sin esfuerzo alguno se las iban a llevar. No, definitivamente no tenia que estar pasando esto.

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Tami sintió sus rodillas tocar el piso, tenía la vista borrosa probablemente del llanto, lo único que escuchaba a su alrededor eran personas peleando y las quejas de su amiga. Ella no había podido decir nada, estaba demasiado nerviosa como para hacerlo, admiró a Karlly porque a pesar de las circunstancias se estaba defendiendo, más bien, estaba defendiendo a ambas. Ni siquiera sabía porque habían terminado de esta manera, pero ella a comparación de Karlly, no tenía intenciones de parar nada, se sintió enferma y muy avergonzada, esa no era ella, pero sentía que no podía exigirse más ni física ni mentalmente.

- Que bonita novia tienes Mitsuya - Ese nombre, escuchar ese nombre hizo que sus sentidos se despertaran y pusiera toda su atención así que, con esfuerzo, intentó volver su vista a su alrededor.

Al frente de ella logró ver al chico que hablaba, se miraba amenazante y justo a su lado estaba Takashi Mitsuya, siendo agarrado por dos tipos, mientras otro agarraba fuertemente el rostro de Karlly con descaro. Tami quería vomitar, se supone que su mejor amiga no debía de estar pasando por estas cosas, ni ella ni nadie.

- Déjala - Su voz salió como un susurro y probablemente nadie la escuchó.

- ¡Vaya! Si que tienes una voluntad fuerte – El tipo que le hablaba a Takashi sonaba ya cansado, pero parecía tener todas las intenciones de ganar este encuentro.

- No sabía que un monstruo como tú pudiera existir, hijo de puta, ¡Dije que la sueltes! - El tono de voz de su novio la hizo sobresaltar un poco, lo había escuchado molesto una ocasión, pero esta vez él estaba furioso y sus ojos lo confirmaban. Tami, más que nadie, sabía lo mucho que sus ojos lilas demostraban.

- ¡Hey Mochi! - Takashi había logrado safarze del agarre de sus captores e iba a continuar hasta lo último la pelea, pero este saludo lo distrajo nuevamente - ¿Por qué te estás quedando con toda la diversión? - Tami no sabía quién era el tipo, logró ver que usaba lentes y su cabello rubio tenía mechas celestes. El tono estoico del chico la hizo sentir que no iban a poder salir de esto. La expresión sorprendida de Takashi, le daba a entender que él probablemente lo conocía.

Y justo antes de que el peli lila se diera por completo la vuelta para encarar al nuevo visitante, otro chico de trenzas rubias y negras logró golpearlo en la parte trasera de su cabeza con un ladrillo, el grito de Karlly no se hizo esperar. Ella por su lado, sintió que su mundo se venía abajo, pero ya estaba muy cansada para gritar y seguir viendo la escena. Cerró sus ojos y trató de no escuchar a su alrededor, sintió pánico y nuevamente empezó a llorar.

Si Takashi no las defendía, si él estaba herido, eso significaba que ellas no iban a poder salir bien de ese lugar. Aunque su subconsciente le decía que lo mejor era no escuchar a los demás, igual lo hizo.

- No es fácil luchar contra ToMan – Dijo el chico de trenzas - Aún no nos agarran con la guardia baja, así que es mejor que nos encarguemos de ellos rápido -

- ¿Y esas chicas? ¿Serán tus putas? Yo quisiera la de cabello negro. Se ve que nos quiere matar – El de trenzas le dio un manotón en el cuello al chico de lentes. Por la conversación anterior, Tami logró captar que ambos eran hermanos – Lo decía de broma, no seas idiota -

- Mucho espectáculo por hoy, ¡Vámonos! - El chico de trenzas les dio la espalda y les hizo una señal con sus manos. Otra cosa que noto, es que estos dos últimos chicos estaban uniformados diferentes, llevaban ropa negra en vez de rojo, por lo que quizás podrían ser personas importantes para la pandilla.

A pesar de que había sido capaz de notar las cosas a su alrededor, aún se sintió preocupada por las cosas que ellos le harían. Sentía que su corazón se iba a salir de su pecho, y entró en un estado de pánico que, si no fuera por el cansancio, de seguro ya hubiera gritado.

- ¿Y ellas? - Señaló Mochi a las chicas.

- ¿No Escuchaste? Vámonos - Recalcó Ran Haitani al pelinegro.

Tami sintió que ya nadie la estrujaba, y antes de caer desmayada pudo ver el rostro preocupado de Karlly, este estaba lleno de lágrimas y la castaña sintió una presión en su pecho al ver sus ojos.

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- Esto te pasa por meterte donde no debes - El objeto cortopunzante era rozado delicadamente en su mejilla.

- No, déjame, déjame - Su mente repetía esas palabras, como si su agresor la escuchara. No la iba a escuchar, porque sus palabras eran simples pensamientos, Tami se esforzaba por salir de su agarre, pero nada daba éxito.

Era ella contra el mundo, tenía que hacer algo por ella mismo, sin siquiera pensarlo decidió gritar con todas sus fuerzas.

- ¡Déjame! -

Su corazón dio un vuelco y se sintió en un nuevo lugar, ya no estaba en el parque, frente a ella había una pared blanca. Ella tampoco estaba con su uniforme, cargaba puesto unos pantalones jeans. Una cabellera negra ocupo su visión del lugar y sintió que era abrazada desesperadamente por esta persona. Tami recordó poco a poco las cosas, había tenido una pesadilla, o más bien había recordado lo que tanto su mente había querido mantener de lado.

- Karlly - Suspiró cansada.

- Estamos bien, ¿sí? - Acarició su cabello - Te desmayaste pero los doctores dijeron que quizás fue...fue estrés -

- ¿Tú estás bien? – Karlly asintió y volvió a abrazarla. No sabía porque su amiga parecía tan normal, cuando ella había sido la ultrajada en el hecho.

- Tami – No esperaba escuchar la voz de su madre en medio de la habitación del hospital, no supo interpretar la manera en que le habló. Parecía muy preocupada y triste a la vez. – Estaba muy preocupada por ti. Lo siento por no cuidarte más – Tami miró raro a su mamá y vio directo a su amiga para que le explicara de que era lo que su madre hablaba.

- Lo siento Tami, estaba preocupada, el doctor dijo que quizás tuviste un colapso mental y nadie sabía el porqué. Decidí contarles lo que...lo que te pasó hace unos meses. Perdón, no se supone que debían ser así las cosas – Karlly empezó a sollozar después de eso.

Ella lo entendía, entendía que no había superado la situación a pesar de que había resultado ilesa. Una cicatriz había sido dejada en su pierna, pero a pesar de que se repetía todo el tiempo que las cosas podían haber sido peor, parece que nunca pudo superar el asunto. Había tenido miedo, miedo de que esta vez esas personas se salieran con la suya y tanto ella como Karlly resultaran heridas

- ¿Por qué? ¿Por qué nunca nos los dijiste? - Su madre lloraba desconsoladamente mientras la abrazaba. Su padre también había llegado al lugar y se unió al abrazó reconfortante que ella tanto había necesitado. Tami se sintió culpable, sus padres no había sabido nada de lo que le había pasado, y probablemente hubieran vivido en una mentira si es que esto no sucedía.

La dejaron descansar una hora más antes de darle el alta. Los padres de Karlly la fueron a recoger, y gracias a los cielos, su amiga parecía estar estable tanto física como mentalmente. Mitsuya ocupo su otra parte de su mente, había sido golpeado brutalmente, pero gracias a su amiga pudo enterarse que el chico estaba estable pero aún no había despertado. Después de estar más calmada se sintió molesta con el mundo, Takashi se había arriesgado y, por si fuera poco, había arriesgado también las vidas de ellas. Con todo el dolor de su alma, se dio cuenta que su padre tenía razón, no había nada de bueno salir con un pandillero, y ella quizás nunca se arrepentiría de darle la razón a esa cuestión.

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¡Ha sido un tiempo! Espero hayan pasado unas bonitas fiestas y más que nada ¡Feliz Año para todos ustedes!

La historia ya mismo cumple un año, la verdad pensé que nadie la leería, pero a pesar de que he estado ausente he visto que las vistas suben constantemente y también de vez en cuando me llega la notificación de que alguien ha agregado la historia a sus favoritas o listas de lecturas y eso en realidad me motiva a sacar tiempo para seguir escribiendo esta historia. Aunque me demore otro año más, estoy decidida a terminarla, tengo las ideas e incluso un final así que es imposible que la deje de lado.

La nueva temporada de TR ya se estrenó y por Dios, ¡es el arco que más me encanta! Espero también la estén disfrutando, en la historia vamos por el arco de Tenjiku así que por esa razón sigue saliendo al inicio una advertencia de spoiler para aquellos que no leen el manga. Por cierto, nunca dije nada, pero el final del manga no era lo que esperaba pero realmente me siento satisfecha.

Ahora sí, vamos con la única nota del capítulo:

Tienda de estética de vida: Se llaman así a las tiendas que venden artículos variados con temática japonesa al por menor. Ejemplo de tiendas de este estilo en latinoamérica son Miniso, Mumuso, entre otros.