Capítulo 18: La premiére


Donald pasó toda la noche en vela para terminar el trabajo pendiente en la bóveda y poder vestirse apropiadamente para el evento. Se reunió con Scrooge en la entrada de la mansión y pretendió haber tomado un taxi para que nadie sospechara.

—Soy Donna Moo Goo —se presentó en el portón —, Scrooge McDuck me está esperando.

—En seguida le paso su mensaje.

Donald decidió retocar su maquillaje. Daisy le había dado unos cuantos consejos y quería verse fabulosa en la premiére. Había trabajado arduamente en esa película y estaba ansiosa por ver los resultados.

Scrooge bajó en compañía de los trillizos, Webby, Violet, Lena y Della. Ver la molestia en sus rostros hizo que sintiera cierta incomodidad. Ni los había visto, como Donna, desde el baile al que fue con Scrooge, y temía que su presencia fuera el motivo de esa incomodidad.

—Hola —saludó tímidamente.

Su saludo fue respondido, y no había hostilidad en este. Donalf siguió indagando en el motivo de su molestia, feliz de saber que su presencia no era el motivo del conflicto.

—¿Podrías convencer a tío Scrooge de que tío Donald asista a la premiére? —le preguntó Dewey.

—Louie —le reclamó Scrooge —, ya te dije los motivos por los que no puede asistir.

—Pero Minnie lo invitó —insistió Dewey —, y eso debe significar algo. No seas como la madrastra malvada de Cenicienta, tío Donald merece ser amado.

—Conozco a Minnie —interrumpió Donald, no quería que Scrooge fuera culpado de algo que no era su culpa —, ella es mi mejor amiga y sé que no está enamorada de Donald. He hablado con ella y me ha dicho que lo que desea es recuperar a su amigo y compensarlo por el tiempo perdido.

—Pero la premiére podría cambiarlo —insistió Dewey —, es el sitio ideal para el romance.

—Así no funciona el corazón de una mujer, cuando una mujer se enamora, sus sentimientos son constantes y nada puede hacer que ese amor desaparezca.

Donald notó que Scrooge se mostró un tanto incómodo por esa frase. Lo primero en lo que pensó fue que había dicho algo inapropiado, pero luego pensó en Goldie y el tiempo que habían pasado perdidos en medio de la nada.

—¿Sabías que ella salía con nuestro tío Donald?

—No recuerdo que lo mencionara, suele hablar más de Mickey. Nunca lo he visto personalmente, pero he escuchado tanto de él que creo lo conozco.

—Es una lástima que Donald no pueda venir, los dos se llevarían muy bien.

—Lo es —Donald intentó parecer casual.

—¿Qué te ha dicho sobre nuestra salida el sábado?

—Nada —respondió con sinceridad, Daisy las había mantenido ocupadas la última vez que se vieron.

—¿Nos damos prisa? —comentó Scrooge molesto —. No quiero llegar tarde a mi película.

Louie y Della mostraron sospecha, pero ninguno dijo nada. Donna no supo cómo interpretar eso. Sabía lo observadores que podían llegar a ser y eso le preocupaba. Se dijo que podían sospechar de un romance entre ambos y que, en el peor de los casos, sospechar de su no tan pequeño secreto.

Esperaba que no se tratara de lo último.

Donald fue el último en entrar y lo hizo sola. Había varios periodistas en la entrada y no quería darles motivos para que sospecharan de una relación con Scrooge McDuck. No quería que su secreto peligrara o ser el centro de comentarios mal intencionados.

—¿Por qué ha venido sola? —le preguntaron.

—Es algo de lo que preferiría no hablar —Donald se mostró apenada y deseó, por primera, pero no única vez, haber entrado de la mano de Scrooge —, soy extranjera así que mi familia no pudo acompañarme.

—¿Qué hay de un novio?

—He estado trabajando en la película.

Donald comenzaba a sentirse molesta. Hizo uso de todo su autocontrol, no quería causar una mala impresión como lo había hecho siendo Donald años atrás. Forzó su mejor sonrisa y se disculpó diciendo que no quería llegar tarde al evento.
Los primeros minutos fueron tranquilos. Donald firmó varios autógrafos y se tomó algunas fotografías con sus fans. Se sentó al lado de Scrooge y compartieron algunas palomitas. Sus manos se rozaron en algunas ocasiones y eso le hizo recordar los primeros días, cuando los roces "accidentales" eran frecuentes y su relación comenzaba a transformarse en algo más.

Los trillizos y Webby tuvieron que retirarse junto a Minnie. Las escenas comenzaron a volverse más violentas y a tener un mayor índole ó cerca de media hora para que tuviera su primera escena, una en la que Arleen se vestía para su trabajo y simulaba una sonrisa. Luego de eso pasarían veinte minutos para que tuviera otra escena, en esa ocasión más larga y en compañía del Ducker.

Los dedos de Scrooge se encontraban trazando pequeños círculos en la palma de su amante, pero su rostro no mostraba nada más que concentración en la película. Eso era algo que francamente le sorprendía. Nunca había entendido cómo podía pretender que nada pasaba mientras acariciaba sus piernas y algo más, durante la cena o podía joderla en un restaurante de dudosa reputación para luego alejarse y pretender que solo la había despeinado. Era algo que le fascinaba y fastidiaba en igual manera.

—Creí que tendrías más escenas —le susurró.

—Grabé más escenas, pero no todas llegaron al corte final.

Scrooge se mostró indignado.

—Escenas que cuestan dinero, me imagino.

—Es parte del proceso de filmación de una película. Eres un hombre de negocios, creo que lo entenderás.

—Pues estoy pensando en una forma de sacarles provecho.

Pasarían meses antes de que entendiera el significado de esas palabras.

—¿Una violación? —Scrooge no estaba gritando, pero poco le faltaba —. ¿Era necesario?

—Alistair dice que es la mejor manera de reflejar como un alma inocente es mancillada y quería que se supiera que Arlequín es una muñeca rota.

—Sigue sin gustarme.

Donald se preocupó un poco cuando el agarre que Scrooge ejercía sobre su mano se hizo más fuerte. Sabía que estaba molesto pese a que no había apartado su mirada de la pantalla en ningún momento.

Las cosas se tornaron estrañas cuando la película estaba por terminar. La pantalla fue cubierta con una nube de humo y esta dio paso a alguien que muchos conocían. Muchos de sus rasgos eran similares a los de Darkwing Duck, incluso el diseño de su ropa era el mismo, pero sus colores eran diferentes y su mirada se encontraba nublada por ciertos matices de locura que lo hacían aterrador.

—Soy la mancha de chocolate en la camisa favorita, soy el spoiler malintencionado, soy el reboot de la serie que marcó la infancia de muchos, soy el liveaction innecesario, soy —el pato enmascarado hizo una pausa —, soy NegaDuck y esta es la primera llamada.
NegaDuck desapareció del mismo modo en el que había aparecido, sin dejar rastro. Scrooge y Donna intentaron buscarlo, pero todo lo que encontraron fue uno de los carteles promocionales destrozado y una palabra escrita sobre el rostro de Drake Mallard "Falso héroe".

—Cuatro de diez —comentó Donald con una sonrisa nerviosa —, es original, pero no demasiado llamativa.
Scrooge no encontró su comentario gracioso y se lo hzo saber antes de llamar a los guardas de seguridad. Alguien se había animado a colarse en su evento privado y para él esa era una ofensa personal. Su principal sospechoso era Glumgold, sabotear una première sonaba como algo que haría.

Buscaron por varios minutos antes de decidir que era el momento de regresar a la proyección de la película. No habia nada fuera de lo ordinario y faltaba poco para que el filme terminara.

—Reforzaré la seguridad —comentó Scrooge —, incluso si solo se trata de una broma de mal gusto, no puedo permitir que se repita.
Las entrevistas comenzaron después de que la película terminara. No era únicamente un privilegio para quienes asistían a la première, era una forma de evaluar el impacto que tendría la producción en los cines.

—Oráculo tiene muy pocos diálogos —se quejó la reportera de la revista Gold Times.

—Y aún así es el personaje más importante —respondió Alistair —, ella es quien une a los protagonistas y descubre que el Ducker es el verdadero villano.

—Debería tener más tiempo en escena ¿qué hay de Arleen Feather?

—Me alegra que pregunten por ella. Recuerdo el casting para la película del Sirepato, Donna Moo Goo se veía un tanto desarreglada, como si estuviera a punto de matar al Ducker y eso me hizo pensar en un asunto de gran importancia, la carencia de villanas en el cine. Cuando estaba escribiendo el guión pensé mucho en Donna y tomé varias cualidades de ella. Arlequín no tiene superpoderes, pero es igual de letal y empoderada. Su locura y sensualidad la hacen una villana de temer, pero apenas está empezando por lo que tiene mucho que aprender y que dar en futuras entregas.

—¿Qué significa el final? —preguntó el reportero del Rainy Days.

—Es una metáfora que representa el sacrificio de los héroes y cómo Batduck, Darkwing Duck y Oráculo renuncian a su propia vida para mantener la paz.

—¿Ellos mueren?

—No en el sentido literal de la palabra, ambos entregan sus vidas al bien de la humanidad.

Donald se sorprendió al tener que responder tantas preguntas. Había tenido varios papeles importantes, pero era la primera vez que recibía tanta atención.

—¿Qué se siente actuar al lado de un bombón como Chris Wolf?

Donald se río al escuchar esas palabras. No había burla, pero sí picardia.

—Al principio fue difícil, pero una cita bastó para limar las asperezas.

—¿Besa bien?

Donald asintió con un movimiento de cabeza. Una expresión pícara apareció en su rostro.

—¿Qué hay de la relación de Arlequín con el Ducker?

—Todos han visto al Ducker reír, pero Arlequín es la única que lo ha visto llorar.

Muchos suspiraron al escuchar esas palabras. Donna recordó cuando Launchpad le dijo que ellos eran su OTP.

—Arlequín lo seguirá ciegamente a dónde vaya y lo perdonará sin importar cuantas veces la haga llorar —Donna recordó su reencuentro con Scrooge, antes de eso había considerado que no lo quería en su vida, pero todo eso pasó a segundo plano cuando supo que estaba en peligro —, Alistair mencionó que es peligrosa y no lo niego, tuve que entrenar para poder estar a la altura del personaje.

—¿Puede mostrarnos algunos de sus movimientos?

Donald hizo una pequeña coreografía. No tenía mucho tiempo ni espacio, pero su público lo disfrutó de todos modos. Los elogios que recibió eran prueba de ello.

Ver a Chris hizo que se confundiera un poco, pero no tardaría en entenderlo. Drew, encargada de publicidad, le había dicho a través de los auriculares ocultos en su peluca que a el público le gustaba verla junto a Chris.

—No tienen que pretender que son pareja —le sugirió la roedora —, con algo de tensión sexual es suficiente.

Donald le sonrió de forma coqueta a Chris y él se colocó a su lado.

—Espero que no les moleste que continúe la entrevista al lado de Donna. Es una pena que me perdiera su baile.

—Sabes que puedo bailar para ti cuando quieras, solo por la fecha y una buena botella de whisky.

Varios de los presentes se rieron al escuchar esas palabras.

—El amor está en el aire.

—Arlequín y el Ducker deberían tener su propio spin-off.
Donald se reunió con Scrooge cuando terminó el evento. Él se había ofrecido a llevarla hasta su casa, algo que la tomó por sorpresa hasta que supo cuál era el lugar al que se dirigían.

—Eres un travieso —le dijo con tono pícaro.

—¿Qué? —Scrooge pretendió ser inocente —. Solo quiero felicitarte por un trabajo bien hecho. Vi lo que hiciste con Chris Wolf, a la gente le gusto y podré sacar muchas películas más si siguen así.

Donald pensó en la aparición de Negaduck. No había hecho nada y parecía que solo quería llamar la atención, pero la forma en que se había infiltrado le hacían pensar que ese pato no debía ser subestimado.

—Donna —le llamó Scrooge, parecía preocupado —, ¿me escuchas?

—Sí, lo siento, estaba pensando en Donna, supongo que hoy fue su última aparición.

—No estaría tan seguro de eso, podría haber una secuela si esta película tiene éxito. Pero no pienses en eso ahora, tengo otros planes para nosotros.