Capítulo 3 Los regaños de la Reina.
El Edificio de caballeros del Real Colegio San Pablo estaba hecho un tremendo desastre. Sillas tiradas por los pasillos, el cristal de la vitrina quebrado igual que una ventana, el área de baños con los pisos completamente mojados pues también se habían lanzado agua y el comedor tenía todas las mesas y sillas recorridas pues habían necesitado espacio para agrupar al enemigo. Pareciera que lo único intacto fue la azotea.
La hermana Gray estaba que echaba lumbre por los ojos, no dejaba de llamar a gritos a Terry y a Erik
-¡Grandchester! ¡Macklahan!
Pero nadie acudía a tal exigencia. Las dos hermanas, el velador y el pobre de Julius no sabían que hacer para calmar a la rectora. La seguían por todo el edificio inspeccionado cada rincón dándose cuenta del desastre que ocasionaron los chicos.
-Hermana Monica, Hermana Clay, Sr. Max. Tráiganme de inmediato a TODOS al comedor y cuando digo todos es todos, tienen cinco minutos.
-Sí hermana Gray – respondieron al unisonó y de inmediato corrieron a cumplir la petición de la enfurecida rectora.
-Tu Julius Gregoriano, vendrás conmigo al comedor y me dirás que paso aquí.
-Pero… no lo sé yo estaba en la enfermería con la hermana Mónica.
-Que casualidad ¡¿crees que soy tonta?!
-No para nada, se lo aseguro yo no sé nada – contestaba tembloroso el chico que no podía mirar los ojos enfurecidos de la rectora.
-¿Estás seguro? -insistía la hermana a lo que el chico solo asentía – Bien vamos al comedor a esperar a tus compañeros. Si mientes el castigo para ti será doble.
Al llegar al comedor la hermana Gray se percato que todas la sillas y mesas estaban recorridas a los lados dejando espacio en el centro. No imaginaba porque, pero seguro tenia algo que ver con el caos que habia en los pasillos. Como fuera le convenía pues así podría reunir a todos los chicos y tenerlos de pie para su regaño.
Terry se encontraba en su habitación, apenas y escucho los gritos de la hermana Gray, después los de la hermana Mónica y la hermana Clay gritando por los pasillos y abriendo puertas ordenando que salieran todos y fueran al comedor.
-Ay no, seguro fue idea de la hermana Gray -apenas pensaba Terry que yacía acostado en su cama tapándose hasta su cabeza cuando de pronto se abrio la puerta de su habitación estrepitosamente.
-¡Terry Grandchester! Al comedor de inmediato.
-Pero hermana Mónica ¿Por qué me despierta? -dijo el chico fingiendo sueño.
-Deja de hacerte el tonto, al comedor ¡ahora! O te llevo cargando.
-Está bien – el chico a regañadientes se puso de pie, se colocó sus pantuflas y comenzó su andar hacia el comedor. La hermana Mónica como custodio iba detrás de él.
En el comedor ya estaban llegando la mayoría de los chicos. Conforme llegaban se iban acomodando de pie en el centro, justo donde habían estado minutos antes solo que ahora sin sabanas y en pijama. La hermana Gray se encontraba frente a ellos con actitud retadora. El pobre de Julius estaba delante de todos los chicos y conforme llegaban intentaba hacerles la seña de que el no habia dicho absolutamente nada.
Al fin llego Terry que intento irse detrás de todos los chicos pero de inmediato la hermana Gray lo paro en seco.
-¡Terruce Graham Grandchester! Te quiero delante de todos y frente a mí. ¡Es una orden!
Terry no objeto solo respiro profundo y mantenido la cabeza baja para no mirar los ojos de la hermana Gray. Camino y se puso justo frente a ella sin levantar la mirada. En cuanto Erik llegó paso lo mismo, la hermana exigió que se colocara a un costado de Terry.
Pasaron los 5 minutos de tolerancia que dio la hermana Gray y con exactitud ya todos los chicos estaban en el comedor esperando el regaño de la rectora.
-Hermana Mónica dígame ¿Cuánto tiempo duro ausente de este edificio?- Preguntaba la hermana Gray sin quitar la mirada a los chicos que mantenían su cabeza baja.
-Unos 35 minutos máximo, estoy segura porque el remedio que le dimos a Julius debe tomarse y esperar unos 20 minutos para ver que le haga efecto. Justo por eso volvimos porque ya habia pasado el tiempo. A eso agréguele el tiempo que hicimos camino a la enfermería y en preparar el remedio.
-Muy bien. Como verán jovencitos, me parece increíble que en menos de una hora destrozaron este edificio. Nunca en la historia de este colegio se había visto ¡semejante cosa! La vitrina con nuestros reconocimientos que por generaciones se han ganado ¡ahora es un desastre! Así que en este momento me van a decir quienes fueron.
El silencio se apodero de todo el comedor, ningún chico emitía sonido alguno. Todos mantenía la cabeza mirando al suelo para evitar que sus gestos los delataran. Las hermanas al darse cuenta que ninguno quería hablar empezaron a caminar entre ellos para tratar de mirarlos más de cerca e intimidarlos. Pero solo conseguían que algunos se pusieran a temblar y otros mejor cerraban los ojos. La rectora se quedó al frente sin quitarle la mirada a Terry y a Erik.
-Ya veo, ahora resulta que nadie sabe nada. ¿Qué hay de ti Terry? ¿tu sabes algo? Y quiero que me contestes -retaba la hermana Gray
Pero era inútil, Terry levantó su mirada, la miro fijamente y regalándole una de sus sonrisas respondió con tono de sarcasmo - Hermana Gray. Me temo que no soy el indicado para hablar.
-Ya veo. ¿y que ha de ti Erik? – insistía la rectora pero no recibió respuesta alguna. Entonces decidió presionar - Muy bien en vista de que no piensan decir nada, debo deducir que, O están solapando a alguien o que fueron ustedes. En ese caso, Terry estas expulsado del Real colegio San Pablo al igual que tu Erik.
-¡¿Qué?! eso es injusto – replico Erik que por fin levanto la mirada para ver a la hermana.
-No puede hacernos eso solo porque si -reclamo Terry empuñando sus manos.
-Claro que puedo, soy la rectora.
-Hermana Gray estoy de acuerdo con Erik eso es injusto – intervino Stear.
-Alistear Cornwell. Dime entonces ¿quién fue? – retaba la rectora a lo que Stear solo pudo quedarse callado.
-No es justo que castigue a Terry y a Erik sin pruebas.
-Vaya tu también Archibald. Muy bien veo que su estancia en Dublín los ha unido. Y casualmente justo hoy que ustedes 4 regresan pasa este desastre. Bien pues los 4 están expulsados.
-¡¿Que?! – volvieron a gritar sorprendidos los 4 chicos.
-No hermana espere… – intervenía Zach.
-Basta es mi última palab…. – decia la rectora pero una risilla entre la multitud de chicos la desconcertó y pregunto indignada -¿Quién se está riendo? ¿A quién le parece gracioso el castigo de un compañero?
-Fue Neal Legan hermana – contesto Bastian mirando con desdén a quién señalaba.
-No es verdad hermana.
-Ven al frente Leagan – ordeno la rectora. Que miraba enojada al chico en pijama y usando su gorro de dormir.
El chico sin más remedio se acercó frente la hermana Gray mientras todos lo miraban con desaprobación a diferencia de Stear, Erik, Terry y Archie que ya lo querían pulverizar con la mirada.
-No entiendo como te puede parecer gracioso un castigo de esa magnitud.
-Lo siento hermana Gray, me puse nervioso – decia Neal fingiendo arrepentimiento.
-No me digas hipócrita – dijo Archie.
-Silencio jovencito, no les han permitido hablar y menos para decir groserías-regaño la hermana Clay al más pequeño de los Cornwell.
-Neal, ¿Acaso tus nervioso son porque tú sabes quien fue el que inicio todo? -continuaba la rectora.
-Sí hermana, pero no quiero que me golpeen.
-No te preocupes aquí la violencia no se permite, me encargare de cuidarte. Así que dime entonces ¿quién fue?
El chico empezó a reír dentro de sí y conteniendo su odiosa risa burlona respondió - Fue Terry Grandchester.
-¡Maldito infeliz! -exclamó el rebelde tratando de írsele encima pero sus primos lo detuvieron.
-¡Silencio Terry! no me hagas llamar a tu padre para que venga por ti esta misma noche – amenazaba la rectora al rebelde, después continuo con Neal que permanecía junto a ella y frente a todos – Continua ¿Cómo es que Terry inicio todo?
-Vera hermana, todo empezó porque Terry se quería vengar de mí y el muy cobarde uso a sus amiguitos para golpearme a mí y a mis amigos mas cercanos.
-Ya veo.
Mientras Neal hablaba todos lo escuchaban alertas, pues se habían jurado que nadie absolutamente nadie debía hablar de la fraternidad. Quien lo hiciera sería considerado un traidor. Ademas no se podían arriesgar a que la hermana destruyera su único centro de libertad en esa cárcel.
-No te quedes callado continua, ¿Por qué Terry quiso golpearlos?
-Es porque su orgullo no le permite que yo sea mejor que él. Y que haya logrado ser el presidente de nuestra fraternidad.
-"Traidor" o "Imbécil"-pensaron algunos y otros apenas lo murmuraron.
-¿De que estas hablando Neal?
-Vera hermana desde hace 4 años Terry…
-¡Basta de estupideces Neal!– interrumpió a gritos Michael.
Michael era un chico buen mozo de facciones finas, alto, de cabello ligeramente despeinado y negro azabache. Tez blanca y ojos color avellana. Muy reservado casi no acudía a la fraternidad pues prefería estar en la biblioteca. Amaba leer nuevos libros y documentarse. Era el más adelantado en clase. Terry más de una ocasión intento persuadirlo a ser parte del comité de tareas clandestinas pero el chico se rehusaba. Se sabía que le tenía cierto coraje a Terry, pues mientras el tenía que esforzarse a Terry no le costaba casi nada ser también el mejor en clase. Mientras que en entre las hermanas era considerado uno de los chico más disciplinado y estudioso del colegio y eso a la hermana Gray le agradaba. Por ello y sus buenas notas en algunas ocasiones y si Terry no le ganaba en notas, él llevaba el estandarte del Colegio en los desfiles formales.
-Michael, ¿que son esas palabras? tu eres un chico muy educado, jamás te habia visto así. -decía sorprendida la hermana Gray. Al igual que todos se sorprendió por la intervención tan furiosa de Michael.
-Perdon hermana pero no podía seguir escuchando tantas… tonterías.
-Entiendo, pasa al frete y explícame ¿qué pasa? porque veo que al igual que todos tienes moretones en la cara.
El chico obedeció y camino hacia la hermana Gray quien al tenerlo enfrente le examino los moretones en su cara. Eso a la hermana le parecía tan extraño. Todos estaban con golpes excepto Neal.
Lo que le hacía pensar que si se suponía que Terry habia iniciado la pelea era obvio que Neal debería tener mínimo un golpe. ¿acaso lo tendría en su cabeza bajo su gorro de dormir? ¿pero por qué Terry si tenía un par de moretones si se supone que peleo con Neal? Se preguntaba.
-Hermana permítame decirle que quien inicio todo fue Neal - comenzó a decir Michael. A lo que Legan objeto.
-Mentira hermana fue Terry.
-Michael dime la verdad ¿fue Neal?
-Sí y no.
-¿Como es eso Michael? Explícate – pidió la rectora
-Vera hermana yo escuché todo desde mi habitación que como sabe esta al fondo del primer piso. Supe por rumores en los pasillos que Terry y sus amigos efectivamente tenían planeado poner en su lugar a Neal y a sus amigos porque… este… estuvo hablando mal de Terry en su ausencia. Terry solo quiso ponerlo en su lugar, pero al parecer Neal escapo y una vez en el pasillo se subió a la vitrina de reconocimientos y… comenzó a incitar a todos diciendo que … Me dio coraje escucharlo pues como sabe hermana mi padre es general de la fuerza armadas. Neal gritaba que muriera el rey y todos lo de sangre azul.
-¡Santa Madre, no puedo creerlo! -dijo la rectora persignándose igual que sus colegas - ¿Es cierto eso Neal?
-No hermana es un complot contra mí.
-Como comprenderá hermana aunque a nosotros no nos interesaba la pelea entre Terry y Neal, no pudimos evitar sentirnos ofendidos y pues entramos a la pelea. Debíamos hacer que respetara sin importar si son de América o Inglaterra.
-Mentira era por la fraternidad. -renegaba Neal.
-Es verdad hermana Gray, todo empezó por Neal – Apoyo Nick y seguido de él todos comenzaron a afirmarlo.
La hermana presionaba su tabique pues comenzó a dolerle la cabeza e indignada y desilusionada comenzó a hablar – He odio de esa famosa fraternidad pero por ahora no me interesa. Estoy muy decepcionada de todos. No puedo creerlo, destrozaron su lugar de estancia por una tontería de nobles, sangre azul y democracia. ¡¿Acaso no les he ensañado que ante Dios todos somos iguales?!
-Sí – respondían apenados todos los chicos.
-No solo castigaré a Neal por incitarlos a la violencia sino ¡a todos por haber participado! Por ahora todos ustedes limpiaran el desastre que dejaron, no quiero ni un solo rincón que no quede brillando de limpio. Señor Max, le agradeceré ahora que me apoye a traer utensilios para limpiar este desastre.
-Muy bien hermana iré por ellos.
-Espere, llévese a un grupo de chicos para que le ayuden a cargar.
-A la orden.
- Terry y Neal limpiaran la estantería. No quiero ni una sola astilla de cristal. Me encargare de que sus padres paguen tanto el cristal de la vitrina como de la ventana. Hermanas ustedes supervisarán que todos sin excepciones limpien. Y nadie se ira a dormir hasta que no quede todo limpio. Aunque ya hayan terminado su parte, esperarán al resto de sus compañeros de pie en el pasillo del primer piso para que el Sr. Maxwell los vigile.
-Sí hermana Gray -respondían al unísono como niños bien portados, pues no querían hacer enojar más a la rectora
-Y mañana los veo en misa de 8 para ver si así se les sale el demonio de la desigualdad social ¡¿Esta claro?! ¡Y entienden que ante Dios todos somos iguales!
-Sí hermana – respondieron nuevamente al unisonó.
-A las ocho en punto. No voy a aceptar que ninguno de ustedes no asista porque se quedó dormido. El que no acuda le daré un triple castigo. Sí señoritos, esto de limpiar es solo el primer castigo. El segundo se los daré mañana frente al resto de la escuela. ¡a trabajar! Buenas noches.
-Buenas noches hermana.
La hermana Gray salió de prisa del comedor, los chicos seleccionados por el señor Maxwell caminaban tras él para ir por los utensilios de limpieza. Y las hermanas apresuraban al resto de los chicos a comenzar a trabajar.
-Gracias Michael nunca imagine que tu…
-No me agradezcas nada Grandchester no lo hice por ti, lo hice por la fraternidad y porque es verdad, quien inicio el enfrentamiento contra todos fue Neal – dijo el chico con desdén.
-Ya veo. De cualquier forma gracias – agradeció serio Terry y continuo su camino al igual que Michael. Definitivamente no se podían llevar bien pero se respetaban.
Los chicos comenzaron la limpieza, rincón tras rincón, no dejaban nada sin revisar. Un par de horas después y ya exhaustos esperaron que la hermana Mónica revisara que todo estuviera tal cual ordeno la rectora. Al ver que así era les permitió volver a sus habitaciones a dormir. Eran las 2 de la mañana, apenas y tendrían un par de horas para dormir.
Algunos pusieron la alarma en sus relojes, otros incluso optaron por dormir vestidos por si se quedaban dormidos.
Así fue la noche de Terry y sus primos en su regreso al San Pablo. No tenían ni un día y ya tendrían dos castigos. El rebelde exhausto se quedó dormido pensando cual sería el segundo castigo. Como sea que importaba, al menos ya habia recuperado el liderazgo de la Fraternidad y el apoyo de la mayoría de sus compañeros.
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Misa dominical 7:55am
Los chicos y chicas del sacro colegio ya estaban entrando al templo para escuchar la misa de 8 de la mañana. Como cada semana era imperativo que asistieran y comulgaran.
Las alumnas que entraban se sorprendían al ver que los chicos tenían algún moretón en la cara o el labio roto. Otros que se quejaban de su espalda o muñecas. No daban crédito a semejante casualidad.
-Candy ¿ya viste? Todos tienen un moretón mínimo. ¿crees que tenga que ver con la fiesta de sabanas de Terry? -preguntaba Annie que entraba junto a su hermana.
-Puede ser, pero no veo a Stear ni Archie para preguntarles. ¿ese es Neal? – contesto Candy que al igual que todas no cabía de la sorpresa.
-Sí, ¿Por qué llevara una boina? – continuaba sorprendida la tímida
-Tal vez le dieron en la cabeza – dijo con una risilla la pecosa.
Paty llegaba a paso veloz alcanzando a Candy y Annie que ya se habían sentado en la 4ta fila de butacas. Al llegar a ellas les comenzó a hablar por debajo.
-Chicas, acabo de toparme con Stear… y dice que todo se salió de control… se pelaron todos contra todos y la hermana Gray los descubrió. Casi los expulsan.
-¿En serio? – preguntaba asustada Annie.
-Ay no Terry, no entiende que lo pueden expulsar. Definitivamente debo hablar con él lo antes posible -se enojó la pecosa.
Ya la mayoría habia llegado incluso las hermanas entraban tras el padre Roberto que daría la misa. Candy miraba a todos lados pero no veía a Terry. Vio a Erik adormilado y cruzado de brazos en primera fila. Después continúo buscando pero solo miro a Archie llegando quien le regalo una sonrisa. Stear que estaba a su lado no la vio pues estaba fijo en los ojos de su querida Paty.
-Ya va a empezar la misa y Terry no llega ¿será que la rectora lo expulso de última hora? -se decia así misma la pecosa.
-Silencio todos vamos a comenzar nuestra misa dominical – ordenaba la hermana Gray parada junto al altar, mientras el padre ya preparaba todo. En ese momento, se escuchó como se abría la puerta de forma estrepitosa -Terry Grandchester, llegas tarde como de costumbre.
El chico ignoraba el reclamo de la hermana caminando por el pasillo del centro y mirando hacia un lado y a otro. Cuando vio lo que buscaba le guiño el ojo a su rubia favorita. Candy sintió que se le fue la sangre al suelo y baja lo mirada, pues temía que lo regañaran pero Terry dejo de mirarla con desdén y continuo su andar. Le regalo un guiño a Antonella para evitar que empezaran a cuestionar porque solo a Candy y finalmente a la hermana Margaret también le guiño y sonrió. La pobre monja se persignó de la pena.
-Terry, ven a sentarte ahora mismo. Deja de molestar a tus compañeras.
-Hermana Gray, veo a los chicos rezar y me pregunto ¿qué estarán pensando realmente?
-Eso no te incumbe. Ven y siéntate junto a Erik y ponte el saco aquí no estás en tu casa.
Terry soltó una risilla y con arrogancia contestó -Hermana Gray yo no tengo casa, yo vivo en un Palacio.
-Pero que engreído, va a matar a la hermana Gray – se dijo así misma Candy.
-No me importa si vives en casa, choza o en un palacio. ¡Aquí es la casa de Dios y la respetas!
-Como usted diga, ante Dios todos somo iguales – sin más Terry se puso su saco y se sentó en la primera fila de las butacas asignadas para los chicos.
-Exactamente -replico la hermana que le quería dar un aneurisma.
-¿Quién es ese buen mozo chico? - Preguntaba Eliza a su amiga Luisa. Casualmente se sentó tras Candy y se dio cuenta del guiño.
-Es Terry Grandchester hijo del Duque de Grandchester.
-Vaya Duque. Pero con muy mal gusto.
-Le gusta jugar con las chicas, también le coqueteo a Antonella.
-Pero Antonella si es linda y de cuna noble – murmuraba Eliza tratando de que Candy la escuchara. Al parecer Eliza aún no se enteraba del compromiso del hijo del Duque con la pecosa. Pero era cuestión de tiempo para que lo supiera – Ademas aun no me conoce y cuando lo haga va a amarme.
-¿Estas escuchando Candy?
-Sí Annie. Eliza será un dolor de cabeza aún más insoportable.
-Neal Leagan, te quiero sentado en primera fila junto a Grandchester y Macklahan -Exigió la rectora pero el silencio se hizo presente pues ningún chico contesto.
-Neal Leagan obedece a la rectora – intervino la hermana Mónica acercándose a Neal que se sentó hasta la última fila.
-Pero ¿por qué querrán a mi hermano al frente? – se preguntaba Eliza.
El chico Legan a regañadientes camino hasta la primera fila. Llevaba puesto una boina a lo que las hermanas se indignaron y todos se sorprendieron.
-¿Pero qué es esto Neal? Primero Terry entra sin su saco y ahora tu con una boina. Quítatela ahora mismo estas en la casa de Dios deben ser respetuosos.
-Pero hermana Gray… no puedo… es que…
-¡Ahora!
El chico apenado comenzó a quitarse la boina y cuando termino de hacerlo todos los presentes se dieron cuenta de su nuevo corte de cabello. Por lo que algunos soltaron la risa y otros se quedaron boquiabiertos. Eliza casi se desmaya.
-¡Silencio! No están en su casa. Neal ¿qué significa ese corte de cabello?
-Fue Archie, hermana Gray, me corto el cabello a la fuerza – señalaba con furia el chico.
-Lo siento hermana, es para que le entre el espíritu santo y ya no nos convoque a sus tontas peleas -se burló el elegante poniéndose de pie.
-Ven aquí Archie – ordenaba la hermana a lo que Archie se dirigió al frente. Contenía la risa de ver a su exprimo con semejante corte.
Terry solo miraba y evitaba reírse pues no quería mas problemas con la rectora. Debes en cuando volteaba hacia atrás disimuladamente para ver a su pecosa. Quien seguía sin creer lo que estaba viendo y escuchando.
-Candy, ¿van a expulsar a Archie?
-Calma Annie estará bien.
-¿Así que el espíritu santo?- decia la rectora mientras el padre Roberto se acercaba a Neal y examinaba el corte.
-Debo reconocer que está muy bien hecho. Cual buen franciscano.
-Gracias Padre – sonrió el elegante.
-Veo que te gustan los franciscanos.
-Pues… vera hermana Gray conviví con muchos en Dublín cuando nos tocaba llevar víveres al monasterio.
-Bien pues ya que has socializado con los monjes, a partir de ahora y junto con Neal, serás acólito del padre Roberto hasta fin de año.
-¿Cómo? Pero hermana – replicó Archie borrándosele su sonrisa. Terry y Stear se taparon la boca para no soltar la carcajada.
-Ese será su segundo castigo. Uno por instar la violencia y el otro por … hacer cortes franciscanos. Vayan junto al padre para que ya le ayuden.
-Sí hermana – respondieron la unisonó los dos. Caminando al altar donde los esperaba el padre.
-Padre ¿cuándo usted ordene?
-Gracias hermana Gray. Bienvenidos a nuestra misa de 8… bueno 8:15 por el retraso. Por la señal de la santa cruz de nuestros enemigos…
Y así inicio la misa dominical. Por primera vez Terry comulgo. La hermana no lo podía creer, pero solo lo hizo porque deseaba burlarse de su primo político que ahora era el nuevo acolito.
-Debes estar orgulloso Archie. Tu primer milagro como acolito es haberme echo comulgar.
-Vete al diablo Terry -decia Archie también por debajo.
-Uh, estas en el altar comportarte.
-Ya toma la comunión y vete. Cuerpo de Cristo
-Amen.
La misa duro casi dos horas por el largo sermón del padre Roberto. En el que por supuesto recalco el respeto que se debía tener a los semejantes y a las naciones hermanas. La tristeza y guerras que pueden ocasionar los conflictos políticos. Y la responsabilidad cristiana de orar por la paz del mundo. Recalco que aunque el colegio contaba con prestigio de Real por la corona británica (1*) debían saber que parte de las colegiaturas eran para pagar los gastos de las fundaciones que tenían como orfanatos y hospitales para personas de bajos recursos.
Al finalizar la hermana Gray les dio su segundo castigo a los chicos (excepto Archie y Neal que ya eran acolitos) les ordeno hacer 300 horas de servicio social en cualquiera de las fundaciones que tenia la congregación. Erik casi se muere pues ya habia quedado harto del servicio que hizo en Dublín. Terry solo respiro aliviado pues esperaba algo peor. Stear le agrado la nueva experiencia, ya le empezaba a gustar trabajar por los demás sin recibir nada a cambio.
Los chicos y chicas salieron exhausto de casi dos horas de misa. Candy se quedo junta una columna cerca de la entrada esperando a Terry. Cuando este salió discretamente le hizo la seña de verlo en la colina y sin más se retiró.
Mientras tanto Eliza y Neal cuchicheaban en una esquina lejos de los demás.
-Debemos desquitarnos de Archie. Así que tu encárgate de Archie y yo me desquitare con Annie.
-No te preocupes hermanita yo ya veré como me desquito de él y de Terry.
-¿Terry? ese chico me gusta. Trátalo bien será tu cuñado – dijo la víbora Legan a lo que Neal soltó a reír – ¿de qué te ríes?
-Hermanita, ese aristócrata arrogante está enamorado de Candy.
-¡¿Qué?!
-Como lo oyes. Ayer los chicos corrieron la voz de que Terry dio la orden de que nadie puede mirar a Candy. La quiere como su futura Duquesa.
-Maldita zorra. Ahora entiendo porque la miro tanto en la misa. ¿pero como es que se conocen?
-No lo sé, pero recuerdo que en la madrugada Archie y él dijeron que ya se consideraban como primos.
-Ahora entiendo, todo cuadra. Primero esos arreglos, después ella y los demás incluyendo Erik se van a una fiesta. Y ese anillo. ¡Candy es la famosa prometido del hijo del Duque de Grandchester que tanto hablan las chicas de nuevo ingreso!
-¿Como es que no te diste cuenta antes?
-Porque nadie la reconoció. Al parecer solo salió en una foto en la reseña de sociales y estaba muy arreglada a diferencia de sus coletas de todos los días. Ademas no mencionaban su nombre.
-Pues me alegra saber cual es el punto débil de Terry Grandchester.
-Y yo me encargare de borrarla. Terry será mío. Esa dama de establo no puede ser Duqesa. Yo será la duquesa de Grandchester.
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Segunda Colina de Pony.
Candy esperaba de pie mirando el horizonte. Estaba muy molesta tanto que mantenía sus brazos cruzados. Clin noto su enojo pero no le dio importancia pues estaba tan entretenido comiéndose las nueces que le llevo su querida pecosa que el resto del mundo daba igual.
A lo lejos miro que ya venia su engreído padre por lo que corrio a recibirlo.- Hola Clin que gusto verte, toma te traje un poco de pan.
Candy volteo a ver como Terry le entrega dicho pan a Clin y este emocionado la tomaba para sentarse bajo el árbol para comenzar a comerlo en cuanto acabara sus nueces. Le provocó una ligera sonrisa pero seguía molesta por lo que se volteo de inmediato.
-Hola Pecosa, ¿Por qué tan seria?
-¿Tu qué crees? Paty hablo con Stear y le conto todo. ¡Casi te expulsan!
-Tranquila pecosa, todos los días la hermana Gray me expulsa, es su forma de presionar a los demás para que no hagan locuras -decia Terry mientras intentaba darle un beso y abrazarla pero esta se alejaba de inmediato.
-Sí claro. Terry te lo pedí ayer pero parece que no te importa que nos separen.
-Ay ya pecosa no seas dramática. Ya no te juntes con Annie – dijo con enfado el chico y al ver que su chica no se dejaba abrazar mejor se sentó en el pasto junto a Clin.
-Terry déjate de juegos. Prometiste comportarte para no meterte en problemas. Y resulta que destruyes todo el edifico.
-Basta Candy no quiero un sermón. Ya suficiente tuve con el de la hermana Gray en la madrugada y ahora con el sermón del padre Roberto.
-Pues por tu culpa todas tuvimos que aguantar ese sermón, así que tengo mucha razón para estar molesta.
-¿No me digas? ¿te molesta que te saquen el diablito que llevas dentro? -se burlaba Terry.
-Me molesta que mi novio se arriesgue por una tonta fraternidad. Al parecer le importa más que estar conmigo.
-A ver pecosa insisto ya no te juntes con Annie – respondió Terry poniéndose de pie frente a su rubia enojona - Numero uno no es una tonta fraternidad es mi fraternidad que funde hace 4 años y con mucho trabajo, por lo que no pienso dejarla y menos a un idiota. Y segundo tu eres mi esposa pero debes entender que tengo obligaciones y hay riesgo para cumplirlas. Ademas que este en la fraternidad no significa que ya no te veré.
-¿Ah no? ¿Y como le harás ahora que también deberás hacer 300 horas de servicio social? -retaba la chica. A lo que Terry solo le respondió con una sonrisa muy pero muy arrogante alzando las cejas. Candy al ver esto se asustó – Terry no se te ocurra, ¡hay límites!
-Te lo he dicho pecosa, en este colegio todo es dinero. Yo llevo muy buena relación con los sobrinos de la hermana Mónica. De hecho será mi nuevo negocio ayudare a mis compañeros a liberar horas de servicio social a cambio de unas cuantas libras esterlinas.
-Estás loco. Ademas de engreido, tramposo.
-Pero así me quieres.
-Empiezo a dudarlo.
-¿En serio?
-Sí, aunque lo tomes a burla.
-Pues que pena pero ya no hay devoluciones. Soy tu esposo hasta la muerte.
-Terry no me gusta lo que haces es tramposo. Debes portarte bien.
-Solo lo soy aquí en el San Pablo, me porte bien en Dublín y en el Mauretania. Tu lo sabes soy de noble corazón – decia Terry con voz de dulce y ojitos tiernos.
-No quiero que hagas esas cosas, quiero que te portes bien. Entiéndelo.
-A ver señora Grandchester, Soy el mejor gracias a mis conocimientos académicos y gracias a eso también todos mis compañeros pueden tener mis tareas , exámenes perfectos y demás cosas que necesiten para que alcancen un buen promedio como yo. Solo le sacó provecho.
-Pues no le saques provecho hazlo gratis se humilde.
Terry se empezó a desesperar porque su pecosa no lo creía un buen chico – Entiende pecosa, aquí no es el hogar de Pony es un colegio lleno de niños engreídos como Neal y no voy a dejar que nadie me pisotee.
-Pues no es tan malo si ignoras sus comentarios.
-Ah vaya ¿lo dices por lo que te dicen a ti por ser huérfana? Bien me alegra que no te importe las tonterías que te dicen, pero yo no voy a dejar que chicos como Neal rebajen mi apellido. Así que lo entiendas o no seguiré siendo el líder y señor de este colegio.
-Eres malo, y abusivo – decia desilusionada la pecosa, no le gustaba ese lado de Terry.
-¡Basta! Deja de decir tonterías sabes que no soy lo asi.
-Que mirada tan fría, solo una vez lo vi así y fue cuando descubrí lo de su madre – se decia así misma la chica. Bajo la mirada para después hablarle a Terry con voz entrecortada - Haz lo que quieras pero… entiende que no me gusta que te metas en problemas no quiero que te pase algo Neal es muy vengativo. Pero si insistes no puedo hacer nada. Así que lo mejor es terminar no quiero un novio a medias.
-No se te ocurra chantajearme Candice White – insistía Terry enojado y con mirada fría.
-No es chantaje, pero si es lo que debo hacer para que dejes esas tonterías lo hare. O yo o tu liderazgo en el San Pablo.
-Así nada más. Pues bien, que te vaya bien – se volteo Terry para ya no dignarse a mirar a su casi exnovia mejor dicho ex esposa
-Perfecto, hoy mismo enviare una carta al tío Brower para que rompa nuestra acta de matrimonio. Adiós Dueño y señor del San Pablo.
-No me interesa lo que hagas o dejes de hacer. Pero ya que nadas diciendo lo que quieres decir déjame decirte lo que yo haré. Ya que no iré a Escocia contigo pues entonces pasaré el verano en Dublín con una linda pelirroja con pecas.
Candy sintió que le empezó a hervir la sangre por semejante comentario. Empuño las manos y dado que Terry le daba la espalda este no pudo ver como su chica le arrebato el pedazo de pan al pequeño Clin que estaba a punto de morder y acto seguido lo lanzó directo a la cabeza de Terry.
-Auch ¡¿Estas locas?! -gritó el chico sobándose la cabeza y volteando a mirarla.
-Yo tengo más pecas. ¡Y me enloquece que digas tales tonterías!
-Pero si tu fuiste la que dijo que ya no quería nada conmigo. Tengo derecho a buscar otra niña con pecas.
-Tu no harás eso mocoso engreído. Estamos casados hasta la muerte. Y tú y yo iremos a Escocia en verano, olvídate de Irlanda, ¡te prohíbo que vuelvas a Dublín! punto.
Terry no sabía si reírse o asustarse por semejante cara roja y mirada fulmínate que tenía Candy y tratando de calmarla solo dijo - Puedo quedarme callado, temo que todo lo que diga será usado en mi contra.
-Sí, calladito te ves más bonito.
-Ok no diré nada pero si haré algo porque me encanta que me celes.
-¿Que haces?… aléjate… no…
Candy no pudo decir más, pues el chico se dirigió a ella para abrazarla, y aunque la chica forcejo un poco al final no le quedo remedio que aceptar pues Terry era bastante fuerte.
-Suéltame no quiero abrazos estoy enojada.
-¿Segura? -dijo con voz ronca y apenas perceptible mientras la recargaba en el gran árbol.
-Claro que sí. Nos vas a jugar conmigo. Ya suéltame odio cuando me abrazas a la fuerza.
-Tú tienes la culpa …- Terry no dijo más y la beso.
La atraía hacia él, con una mano rodeando su cintura y la otra su cadera. Así lograba sentir su cuerpo muy cerca del de su pecosa. Le encantaba tenerla así apretándola tanto como si fueran uno solo. Como deseaba dar el siguiente paso y no solo sentirla cerca de él sino que ese cuerpo ya fuera de él.
Pero ni modo se tenía que aguantar, debía cumplir como buen Grandchester con su juramento . Ademas tampoco deseaba presionarla así que solo disfrutaba de estar con ella como fuera y ver el tiempo pasar.
-Ya Terry… no me gusta cuando ya no me dejas respirar -apenas murmuraba la mareada chica. Y como no si Terry la subía a la luna y más allá.
-Pecosa ya deja de estar tan renuente.
-Porque me molesta que no quieras estar conmigo.
-Si no me gustara estar contigo no te tendría abrazada como ahora.
-Entonces ¿por qué te arriesgas a que te expulsen?. Por favor, pórtate bien.
– Pecosa … nunca me van a expulsar créeme, he hecho cosas peores y ve, aquí sigo. Lo de esta madrugada se salió de control por el estúpido de Neal. Pero si no hubiera sido por él nadie se hubiera dado cuenta.
-Entiéndeme no me gusta -suplicaba la chica con esos ojitos que derriten al caballero inglés.
-Ay pecosa definitivamente eres mi punto débil. Si alguien se entera estoy perdido.
-Pues ya lo deben saber, no olvides que ayer por tus celos les dijiste que no se acercaran a mí -decía la pecosa mientras jugaba con los botones del chaleco de Terry.
-Lo sé, por eso aprovecho para aclararte que también le guiñe el ojo a Antonella para despistar. Es mas comenzaré a decir que ella también me gusta y hasta tu loca compañera Eliza.
-No sé.
-Debo distraer al enemigo. Pero tú sabes que eres mi esposa.
-Gracias por recordármelo, aunque Eliza estará peor cuando se enteré que has dicho que también te gusta.
-Y sigo sin saber cómo es y mira ya me gusta -soltó a reir el chico.
-Tonto.
-Lo sé . Me perdona señora Grandchester, por asustarla y que pensara que de verdad me podrían expulsar – decia Terry sin despegar su frente de la de la pecosa y ahora también lo hacía con su nariz.
-Haces cosquillas -decia la pecosa mirando a su duque y regalándole esa sonrisa que él tanto amaba.
-¿Eso es un sí?
-Está bien, pero trata de no meterte en problemas u olvídate de mí por un mes.
-Auch tú y tus amenazas, pero que puedo hacer eres mi punto débil. Ok me portaré bien. Y tu deberías pedirle disculpas al pobre de Clin lo dejaste sin pan.
-Oh Dios es verdad – la chica apenada se zafo del abrazo y se puso de cuclillas para hablarle a su coati - Lo siento Clin, no debí arrebatarte tu pan. Te prometo que en la noche te traeré una rebanada de pastel, de la que me da Annie – Clin un poco triste al oír pastel se alegró y asintió con su cabeza – Gracias. Oye Terry debo irme, la hermana Margaret nos dejo un trabajo en equipo y quede de verme con Antonella en la biblioteca ya es tarde.
-Ok te acompaño la mitad del camino. Adiós Clin.
El par de esposo caminaron de regreso al colegio. No iban de la mano para evitar que alguien pudiera verlos, aunque Terry a veces no le importaba pues cuando Candy menos lo imaginaba este la tomaba de la cintura para esconderse tras un árbol y besarla y por supuesto abrazarla muy fuerte.
Una vez que estaba por llegar a las inmediaciones del colegio Candy ya no dejo que su chico la volviera a abrazar temía que los descubrieran así que simplemente echo a correr - Lo siento Terry ya estamos muy cerca. Te veré después, bye - la chica alzo la mano y dejando que Terry leyera sus labios la frase "Te amo"
El rebelde y líder del San Pablo sonrió de oreja a oreja, como amaba a su rubia y enojona con pecas. " Te prohíbo que vuelvas a Dublín" rio al recordar esa frase tan amenazante de su esposa-novia. Diciéndose a si mismo – Pecosa si supieras que cada pecosa que veía me hacía recordarte. Era como intentar hacer que tu constelación de pecas encajara en su cara. Tu sonrisa, tus ojos, tu tez de porcelana y tu corazón tan noble que por cierto es mío. Así que no deberías preocuparte ninguna te igualará.
Cuando llegó a los pasillos del colegio borro su sonrisa, era hora de actuar, de fingir ser un chico inalcanzable, arrogante y hostil. Caminaba sin dignarse a mirar a quien pasara por su lado. El porte natural que heredó de sus padres le daban ese toque final para hacerlo ver realmente un verdadero noble de sangre azul digno heredero al trono, su lugar en la sucesión era el numero 25. Su presencia imponía tanto que nadie se atrevía a llamarle, esperaban a tener el honor de que él les hablara, algunos incluso se graduaron del colegio sin haber tenido tal privilegio.
Los chicos que ya lo conocían no tenían reparo en hablarle ya sea para invitarlo a su mesa a platicar trivialidades o planear el nuevo evento de la fraternidad. O mejor aun discutir un nuevo negocio. Con Bastián y los Gregoriano era con quienes mas negocios y acuerdos hacía.
-Hey Terry, dime que ya pensaste como libraremos las horas de servicio comunitario – preguntaba Erik acercándose a su mejor amigo seguido de otros chicos incluyendo el ya mencionado Bastian y los Cornwell.
-¿Tu que crees hermanito? -respondió el rebelde con una sonrisa.
-¡Por eso te quiero hermano! – exclamo Erik y acto seguido le dio un abrazo.
-Me alegro y si es lo que pienso supongo que los Gregoriano tendrá mucha participación – intervino Archie.
-Hum por lo que veo ya estas aprendiendo Archibald – menciono Terry dándole una palmada al hombro de su elegante primo – Pero mejor hablemos de esto en privado, aquí las paredes oyen.
-Bien vamos al cuarto de los hermanos Gregoriano ya nos deben estar esperando – propuso Bastian.
-¡Terry Grandchester! ¿Dónde estabas? Te he estado buscando por todos lados – retaba la hermana Clay llegando hacia los chicos.
-He estado aquí todo el tiempo hermana.
-Ve rápido a la oficina de la directora. Tu padre te espera y sabes que odia esperar.
-¡¿Qué dice?! Mi papá aquí – exclamo asustado el rebelde al igual que el resto de los chicos estaba sorprendido.
-Rápido deja de hacer preguntas el Duque no tiene por qué esperar más. Andando – ordenó la monja que sin esperar objeción se dio la media vuelta y comenzó a caminar rumbo a la dirección.
-Ve Terry, suerte.
-Gracias Erik – dijo Terry caminando tras la monja, el resto de sus amigos también le desearon suerte quedándose preocupados.
El rebelde iba pensativo y bastante molesto comenzando a hacerse preguntas – Lo que me faltaba primero soportar el sermón de la hermana Gray, luego el sermón del padre Roberto y el regaño de mi reina. Y hora para finalizar el día seguro el Duque ya me tiene listo su regaño. Sería el colmo que Eleonor también viniera desde América o me llamara. Ay no mejor no la invoco. Ash ¿por qué la directora es tan comunicativa? ¿Pero qué esperabas Terry? era obvio que le iría con el chisme al Duque, claro todo para cobrarle su bendito cristal de la vitrina y la ventana. Todo por culpa del estúpido de Neal, como me quede con ganas de darle un puñetazo – Terry de la furia interna paso a reír dentro de si – Pero Archie se llevó las palmas, no puedo negarlo la misa fue tan amena para mí, fue imposible dormirme por estar viendo el nuevo corte de cabello de Neal. Como odiarlo con semejante corte. Que seguro le dura muchos meses así que aunque entre clases y este con esa estúpida boina me encargaré de quitársela, serán un deleite. Archie si supieras que me has dado una razón para ya no faltar a clases. Definitivamente haré todo para que los maestros pasen a Neal a primera fila.
La hermana Clay saco de sus pensamientos al heredero de los Grandchester al tocar la puerta de la rectora. Después de un par de toquidos se escuchó como la rectora les daba permiso de entrar.
-Hermana Gray, Su Excelencia. Aquí esta Terry. -dijo la monja entrando con el chico.
-Gracias hermana Clay, puede retirarse -dijo la rectora.
-Con permiso – dijo la monja para salir y cerrar la puerta tras de si.
Terry observo como la hermana Gray estaba sentada tras su escritorio y su padre se encontraba sentado en la silla frente a ella. No se veía enojado pero si bastante serio. Bueno ¿qué día no está serio el Duque?
-Hola papá -saludaba Terry mantenido la cabeza baja en señal de paz. No deseaba otro regaño así que estaba dispuesto a decir que si a todo lo que pidiera su padre.
-Buen día Terruce. Te debes preguntar que hago aquí en domingo. Bien pues vine porque ayer me llamó Brian por la noche avisándome que ya te habia dejado en el colegio. Así que decidí venir a verte para saber cómo estabas. Pero me encuentro con la sorpresa de que no tienes ni 24 horas de haber regresado y ya acabaste con el edificio.
-Papá puedo explicarlo.
-No te permití hablar. Terruce, la hermana Gray ya me conto que todo fue por una absurda pelea que termino en una batalla campal entre todos lo alumnos del colegio y todo por tonterías de jerarquias y por el poder de esa famosa fraternidad.
-Así es.
-Que no hables. Sabes que odio que me interrumpan – exigió de nuevo el Duque a lo que el chico solo asintió conteniéndose – Como decia, todo por una fraternidad de la que confieso ya tenia conocimiento y la hermana Gray ya lo sospechaba pero no decíamos nada porque bueno no le vimos importancia, pero dado que por el liderazgo casi acaban con el edifico decidimos tomar cartas en el asunto.
-¿Entonces la quitaran? -pregunto asustado el chico.
-¿Qué te dije de no interrumpirme? -dijo serio el Duque, después dio un resoplo de molestia para continuar hablando -En fin, después de hablarlo hemos llegado a la conclusión que es positivo que ustedes los chicos tengan un lugar para desarrollar mas sus talentos como lo hacen en la grandes Universidades como Cambridge y Oxford. Y obviamente al no ser clandestina tendrá reglas que deberán respetar tú y todos tus compañeros.
Terry no daba crédito a lo que escuchaba, ¡su padre habia persuadido a la Hermana Gray para dejarlos tener una fraternidad!
-Así que ven y siéntate. Ya que tu serás el presidente, entre los tres vamos a discutir el nuevo orden de la fraternidad de caballeros del Real colegio San Pablo.
Terry obediente se sentó en la silla junto a su padre. Estaba que quería brincar como Candy cuando algo le agrada pero se contuvo y solo pudo decirse a sí mismo - ¡Mi papi es lo máximo!
Continuará…
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(1*)En el reino Unido se le da el distintivo de Royal (en español Real) a todas las instituciones, tiendas, servicios, etc que hayan dado servicio a la familia Real por varias generaciones y por supuesto tengan una reputación intachable. El colegio al tener al hijo de un Duque en este caso Terry (y seguro a otros miembros de la realeza por generaciones) más el tener una imagen de rectitud es seguro que por eso se ganó el distintivo, y en lugar de ser solo Colegio San Pablo se llama Real Colegio San Pablo. Ignoro si Mizuki por eso le dio dicha distinción o es mera coincidencia, pero como sea que bueno que lo hizo, pues el Duque lo dijo una vez, "mi hijo no será educado por cualquiera".
Por cierto alguien me nomino a unos premios que se dan el grupo de Facebook Autoras Candy y Terry, Gracias por hacerlo 😊 Así si dan ganas de seguir escribiendo.
Gracias por seguir leyendo la continuación y hacerme saber sus reviews: Gladys, Meribet, Astana, Lina 254, Aaronlaly, Yesi Hernandez, Anieram, palasatena2018, Astana, Annenov, Selenityneza, Amrica Gra, Blanca G, Natalia, Dulce Graham, Marta Hernandez, CGG, Eli, Dreamy GB, Magda Css, Rous DJ, Yuseli Granches, Oli Rojas, Yuseli Grandches, Gladys.
A quienes ya me han puesto en sus favs y follows Palasatenea2018, Kaori Shiny, Aaronly, Xiory. Y quienes me leen de forma anónima también gracias.
Respondiendo a sus dudas:
Archie y Terry: Yo siempre he visto a este par como el perfecto bromance. No son igualitos pero si tienen cosas en común. Ambos tienen exquisitos modales, les gusta la buena ropa (bueno Terry la tiene más por tradición, pero algo debió aprender con tantas visitas a prestigiados sastres) ambos atraen las miradas de las chicas y les encanta hacerlo, y tienen el mismo temperamento y pueden llegar a los golpes cuando se trata de una injusticia, por ejemplo con Eliza, Archie le dijo zorra y Terry le escupió la cara. Así que no dudo y en esta historia se conviertan en los mejores amigos.
Fraternidad: pues ya leyeron papi Grandchester ya logro que se permita la fraternidad, pero… ¿Cuáles serán las reglas para seguir? Y ¿será que también se haga una de chicas? Con eso de que Candy tiene su lado sufragista todo puede pasar
Candy y Erik: Uff ¿qué puedo decir? en el próximo capitulo verán porque Erik ya no la vera con buenos ojos cuando se entere que es su media hermana.
Cuando actualizo?: No lo sé, la verdad ya no tengo mucho tiempo estoy comenzando un nuevo proyecto. Realmente escribo en mi mente cada capitulo pero plasmarlo en Word es lo difícil toma tiempo y como les dije es lo que menos tengo ahora. Lo siento.
Muchas gracias y lindo fin de semana mis querid s Canderrys.
