Capítulo 13 Otro dia mas en el San Pablo
En el salón de clases, Terry ya estaba sentado en su lugar justo en primera fila cómo había ordenado el padre Ricardo.
Estaba pensativo mirando hacia la ventana recargando su cabeza sobre una de sus manos mientras que con la otra jugaba con la pluma dando golpecitos a la libreta.
Al poco rato se acercó Stear
-Terry ¿puedo hacerte una pregunta?
El chico salió de sus pensamientos como si lo hubieran despertado y se reincorporó para atender a su primo político.
-Dime Stear.
El inventor se acercó al odio de Terry y le preguntó discretamente.
-¿que hacía la abuela O'Brien en tu habitación?
El rebelde sonrió, tanto por la pregunta como por la cara de atónito que tenía su compañero.
-Es una vieja amiga que quería visitar a su nieta, pero no pudo porque casi la descubren las hermanas así que se quedó conmigo. Pero ya se fue. En el comedor vi cómo se despedía.
-que lástima, me hubiera gustado tratarla y conocerla mejor.
-Es una buena persona.
-Sí, Paty la adora. En fin, también te quiero avisar que ya tengo tres candidatos para tu asistente. Te dejo sus hojas de vida - decía el chico entregando a Terry una carpeta.
-Gracias Stear.
-Por favor revísalos y avísame cuando te decidas por uno. Y por último necesito que dejes en mi balcón los planos que dejé en tu cuarto. Con tu religiosa sombra no podré entrar a terminarlo.
-¿Y por qué no esperas? solo serán quince días. Además no es bueno que esos planos estén de un lado a otro.
-¿Estás seguro?
-Sí, por favor. Además no tenemos liquidez ¿o si?
-Tienes razón. ¿Ya planeas algo?
-La competencia, podemos iniciar las apuestas. Ya solo faltan 4 semanas para la competencia. Podemos empezar a organizarnos.
-Suena bien.
-Hazme un favor. Por obvias razones ni Eric ni yo podemos planearlo así que pídele a los gemelos que consigan la lista final de los participantes. Y ya que las tengas que Zach y Bastian se encarguen de ir con nuestro proveedor en su próxima salida para imprimir las boletas.
-Pero Terry ¿con qué dinero vamos a imprimir?
-Con lo que deje de emergencia en la caja fuerte.
-Hum me temo que ya no está.
-¿Cómo?
-Perdon Terry, lo tome para prestarle a Michelle para que pudiera regresar a Escocia y verse con Albert.
-¿Qué dices?- preguntó Terry frunciendo el ceño.
-Es que pasó la noche en la fraternidad buscando asilo ya que se peleó con su familia. Intentó ver a Albert en el zoológico, pero no estaba ahí. Ella supone que tal vez está en Escocia con George.
-¿Y eso en que me debería interesar ?- insistía con enojo el rebelde.
-Terry, no seas malo necesitaba dinero para el boleto del tren.
-¿Y cuando se supone que nos va a pagar? Faltan cuatro semanas para la competencia. La próxima semana es el quinto domingo, es el único día que podrán salir los chicos a ver a nuestro proveedor. ¿Con qué pagarán Zach y Bastian?
-Quedo que en cuanto llegara nos enviará un giro.
-Con lo rápido que es el correo.
-Ay Terry ya no me digas eso, me pongo nervioso. Mejor tengamos fe de que llegará a tiempo.
-¿Y puedo saber de quién fue la idea? ¿Desde cuando la Fraternidad es una Fundación de caridad?
-Verás, cómo va a ser nuestra futura tía, de hecho hasta tu suegra.
-¿Qué dices?
-Se casará con el papá de Candy así que técnicamente ya es tu madre política.
-que horror.
-Vamos Terry no la íbamos a dejar en la calle. De hecho ella esperaba verte a ti y pedirte ayuda.
-¿A mi? ¿qué mosca le picó?
-Cómo sea Terry, es una dama y es nuestro deber ayudar.
-Pues será el tuyo porque yo no la tolero. El nombre del ángel que le corresponde es Luzbell no Michelle.
-Terry, no exageres.
-Creeme, las maldades que me hacía de niño me dan la razón. Porque como te dije tenemos el tiempo menos que justo. Así que más vale que nos pague a tiempo. A menos que pienses hacerlas a mano tú mismo.
-No, tengo una mejor idea.
-¿Cuál?
-Creare mi propia imprenta, será mejor que la de Gutenberg- confesaba orgulloso.
-Ah no Stear ni se te ocurra.
-Ya verás que quedarán esas boletas a tiempo.
-Pues suerte con eso.
El padre Ricardo entró junto con la hermana Sofía provocando que todos los chicos guardaran silencio.
-Jóvenes a sus lugares por favor. Vamos a comenzar la clase. Terry, Archie y Neal los quiero en primera fila. Erick tú vuelves a tu lugar de siempre ahora la hermana Sofía se sentará junto a Terry.
-¿De que está hablando padre? -Preguntaba desconcertado el rebelde.
-Son órdenes de la hermana Gray.
-Ella solo ordenó que se cerciorare que cumplo con mis obligaciones no tenerla pegada a mi. Una cosa es que me siga o incluso en el comedor se sienta junto a mi, pero ahora también aquí.
Los chicos liderados por Neal comenzaron a burlarse de Terry.
-Silencio jóvenes nadie ha contado un chiste. - regaño el padre - Abran su libro en la página 58 hoy veremos "La batalla de Waterloo"
Terry estaba cada vez más enojado. Una cosa era tener a la hermana Sofía siguiéndolo, pero tenerla a lado en clase o el comedor ya era demasiado. Así que hizo una petición algo cruel.
-Padre, dada la visita deberíamos leer la Santa Inquisición o mejor aún las Brujas de Salem.
-Basta Terry eso ni siquiera viene en nuestros libros - comentó el padre
-En ese caso, yo puedo contarle la historia. Verá en la Santa Inquisición quemaba a las monjas.
-querrás decir las brujas- corrigió Archie.
-Por eso. Monjas es sinónimo de brujas
-Basta Terry una grosería más y no serán quince días de castigo ¡serán 20! - amenazó la hermana.
-Esta bien Hermana. Pero créame que va desear que me quiten el castigo.
-Basta ya Terry. Archie por favor ponte de pie y comienza la lectura - ordenó el padre Ricardo.
Así comenzaba el día en el San Pablo para Terry con una sombra que lo seguirá a todos lados durante 15 días.
Pero al parecer no sería el único Grandchester en tener una mala mañana.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Desde Broadway Eleonor Baker tenía una fuerte discusión por teléfono con el Duque. Aunque la llamada se entrecortaba de vez en cuando, el enojo de la actriz era indudable.
-Eleonor por favor estás exagerando -decía el Duque sentado tras su escritorio y sobando con sus dedos la sien pues la voz quejosa de su amada ya le estaba dando jaqueca.
Mientras tanto su mejor amigo Lord Hamilton se encontraba sentado frente a él y de vez en cuando esbozaba una sonrisa al ver la cara de preocupación que ponía Richard.
No cabía duda que Eleanor Baker era el único ser sobre la tierra que podía doblegar al gran duque de Grandchester.
-¿Te parece que estoy exagerando? Ponerme un guardaespaldas para ver que hago y dejo de hacer.
-Te repito que no es así.
-Richard ya no tengo 16 años.
-Eleonor déjame explicarte, envié a David para protegerte.
-¿De que? Tengo 14 años de actriz Richard, nunca he necesitado un guardaespaldas. Con mi chófer y mi asistente es suficiente.
-Eso era cuando eras soltera.
-¡Y lo sigo siendo! - dijo con énfasis la actriz para enojar a Richard. Y lo logró, pues este abrió los ojos exorbitados y se puso de pie para levantar la voz.
-¡Tal vez para el mundo entero, pero sabes perfectamente que sigues . .. eres mi mujer! - dio un golpe sobre el escritorio- Y aunque se haya anulado nuestro matrimonio eres la madre de mi hijo y además tú me amas y yo...
-¿Qué Richard? Dilo.
-Déjate de burlas Eleonor.
-Sigues tan orgulloso que no te doblegas. Pero ya se que me amas me lo dijiste todos los días que estuve en el Palacio y yo también te amo.
-Entonces porque te molesta que David esté contigo.
Por fin el Duque se calmó al escuchar el "te amo" de Eleonor por lo que volvió a sentarse pero seguía sobando su sien.
-Me molesta que no me tomes en cuenta. que me impongas tus deseos, yo no soy tu súbdita que deba obedecer a su merced.
-Eleonor no te dije porque sabía que te pondrías así.
-Pues no me conoces entonces. Si me hubieras dado tus razones tal vez hubiera aceptado. Más sin embargo me haces sentir que solo quieres espiarme.
-No es así. Las cosas cada vez están peor con los nacionalistas por un lado y por el otro las sufragistas. Ya han atentado a algunos miembros del parlamento. Eleonor es cuestión de tiempo para que en Nueva York se sepa que tú y yo estuvimos juntos en el Palacio y nos relacionen.
-Lo sé, los periodistas de Broadway replicaron la foto que nos tomaron durante el baile en la fiesta de Terry.
-¿Y por qué no me lo dijiste?
-¿Para que me mandes un ejército? Olvídalo, voy a aceptar solo a David no más Richard. Si necesito más seguridad estoy segura que él te lo hará saber.
-Gracias Eleonor.
-Pero solo estará aquí para cuidarme. Si me entero que habla contigo para darte santo y seña de lo que hago puedes dar por hecho que nuestro compromiso termina.
-Cómo tu digas- aceptaba el Duque que poco a poco se le bajaba el dolor de cabeza al escuchar de nuevo el tono suave y dulce de la voz de Eleonor.
-¿Cómo está Terry?
-El está bien. Quiere llamarte pero tú sabes que eso no es posible.
-Lo sé. Y pensaba que tal vez lo dejes ir a la mansión un quinto domingo. Yo sé que lo tiene prohibido por lo que pasó en su fiesta de cumpleaños, pero déjalo que vaya a la mansión y desde ahí me llame.
-Puede ser. Aunque como se ha comportado últimamente tendrá que esperar, ahora lo castigo pero la hermana Gray.
-¿Cómo que está castigado? ¿que ha hecho?
-solo destruyó el comedor y el Hall del dormitorio de caballeros.
-Dios debo hablar con él, eso no está bien. Richard por favor permite que me llamé desde la oficina del San Pablo. Puede fingir que es una llamada para ti.
-No, Eleonor ya está bastante grande para saber como comportarse. Debe pagar por sus malas decisiones.
-Richard…
-Te prometo que cuando lo vea le propondré venir a la mansión y llamarte desde ahí.
-Esta bien. ¿Al menos puedo escribirle?
-Eleonor sabes que no. Por favor no insistas.
-Esta bien. No me queda más que esperar a verlo en sus vacaciones.
-Te prometo que haga lo que haga, le permitiré tomar sus vacaciones para que puedan verse en Escocia.
-Gracias.
-Debo colgar la línea es cada vez más intermitente.
-Lo sé, hasta luego Richard. Un beso para ti y los niños.
-Hasta luego Eleonor. Cuídate.
-No te preocupes ya tengo guardaespaldas. Te amo. Adiós.
-Adios.
El Duque colgó el teléfono mientras su amigo le entregaba una copa de ron.
-Por un momento pensé que perderías el control.-comentaba Lord Hamilton con una sonrisa.
-Se atrevió a decir que era soltera. ¿Puedes creerlo?
-Sí, Eleonor es la única que puede ponerte de cabeza en segundos.
-No te burles. Además Terry ya cada vez está más descontrolado, antes era por su madre ahora no entiendo ¿por qué?
-Pero Terry es tu hijo y aunque muy poco aun sigue tus órdenes. Además está Candy con él. Ella lo mantendrá disciplinado.
-No me gusta esa relación.
-Richard ¿otra vez?- preguntaba Lord Hamilton con hartazgo mientras se sentaba.
-Terry es capaz de todo por ella.
-¿Y por qué te sorprende? Tu harías lo mismo por Eleonor.
-No lo sé. Quiero que Terry sea feliz. Me prometió que tomará el Ducado cuando yo se lo solicité pero…
-¿Entonces qué es lo que te preocupa?
-No niego que Candy es una hermosa niña, pero siento que es capaz de lastimarlo.
-¿Te refieres a terminar su compromiso con él?
-Tengo un mal presentimiento. Y nunca le perdonaré si se atreve a lastimar o meter en problemas a mi hijo.
-Estoy seguro de eso, pero en mi opinión Candy me parece una buena chica. Y también creo que debes aceptar y entender que si ella y Terry tienen problemas será algo que solo ellos deberán arreglar.
-Espero tenga la madurez para enfrentarlo.
-Por otro lado, ¿ya vas a tomar cartas en el asunto de las amenazas a los miembros del Parlamento?
-¿Qué puedo hacer?
-¿Acaso quieres esperar ?
-En Londres tenemos a nuestro propio Monarca y a quien debemos proteger.
-Justo sobre eso, hablé con mi padre y aceptó que mi sucesión como nuevo Marqués será después de que Gabrielle de a Luz. No quisiera que en plena ceremonia un sufragistas o nacionalista quiere atentar contra el Rey o contra ella.
-Es entendible. Pero no podemos doblegarnos ante sus amenazas
-Pero si tomar precauciones. Ya coloque mayor seguridad en la mansión.
-Haces bien. Yo por mi parte ya tengo a David con Eleonor y la mansión como siempre custodiada.
-¿Y el colegio? Antes David era quien cuidaba a Terry.
-Era más para que lo rescatara de sus locuras en bares y las calles de Londres pero ahora se que … está bien lo reconozco , por Candy ya no hará esas locuras.
-Que bueno que lo reconozcas. Pero no estaría de más que tuvieras seguridad para él en el colegio.
-¿Quién querrá meterse con la hermana Gray? Además de Terry creo que nadie la ha desafiado -se burló el Duque a lo que su compañero le hizo segunda.
-Eso es cierto.
-Honestamente Arthur. No creo que pase nada, quién se atrevería a hacer algo en un sacro colegio de monjas. Pero, tienes razón no está de más custodiarlo. En la próxima visita que haga hablaré con ella. Que por cierto será el tercer día de la competencia.
-Es cierto, la competencia de equitación. Se ha vuelto todo un suceso y ya tiene renombre.
-Sí, tanto que este año participarán externos.
-Pues esperemos que Terry vuelva a ganar ese trofeo. Aunque este año no la tendrá fácil precisamente por los competidores externos.
-¿Por qué lo dices? ¿Ya sabes quiénes participarán?
-Según me comentó Gabrielle por lo que se dice en su reuniones de té. De externos competirán Axel, hijo del príncipe Joseph de Hamburgo. Quien ha sido campeón de Europa. También ya confirmó la hija del Marqués de Salamanca de España. Y desde Gales el hijo del Marqués de Hereford.
-Vaya que se volvió popular esté torneo.
-¿Y sabes que es lo mejor para estos miembros de la realeza?
-¿Qué?
- Según las habladurías de las señoras de sociedad. Más que el trofeo quieren vencer a tu hijo.
El Duque soltó una leve risa. Bebió un trago a su copa y después dijo con arrogancia- Soñar no cuesta nada.
-¿Tú crees? - preguntaba con preocupación el padrino de Terry.
-¿Qué dices? Has visto cómo cabalga mi hijo. -respondió indignado el Duque.
-Claro que lo sé. No se te olvide que yo le enseñé a cabalgar. Pero no lo digo porque dude de la capacidad de Terry. Richard ambos conocemos al príncipe Joseph, esté es capaz de todo para que su hijo gane.
-Es verdad. Sus corruptos modos de salir airoso son conocidos en el parlamento.
-Deberías hablar con él. Sería muy desagradable que una competencia de jóvenes se convierta en una guerra campal.
-Hazme un favor Arthur. Investigame cuando llegan él y su hijo Axel a Londres. Y de inmediato iré a hablar con él.
-Claro que sí.
-Tengo que hacerle ver que no se le ocurre usar sus tácticas de poca monta en Londres, solo para hacer ganar a su hijo.
-El príncipe Joseph es capaz de todo por ver ganar a su hijo y si es contra un inglés que mejor.
El duque tocó la campanilla y acto seguido comenzó a escribir un mensaje mientras llegaba su fiel mayordomo.
-¿Qué haces Richard? -preguntaba intrigado Lord Hamilton.
-Ahora lo sabrás.
En ese momento llegó Daniel solicitando permiso para entrar.
-Su Excelencia, A sus órdenes.
El Duque no respondió, solo terminó de escribir, lo firmó, dobló el papel para después meterlo en un sobre junto con un rollo de billetes que sacó de su cajón.
-Haz que lo lleven de inmediato a la hermana Gray. Quiero a Terry aquí el sábado a primera hora. Metí unos billetes para qué pague el carruaje.
-A la orden su Excelencia. Con permiso.
El mayordomo salió haciendo una reverencia y cerrando la puerta tras de sí.
-¿Qué fue eso, Richard?
-Te aseguro Arthur que Terry no va a perder. De eso me encargo yo.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Escocia.
Mientras tanto en las afueras de Edimburgo Albert y Michelle se reencontraban en la Mansión Ardley muy cerca de la Villa de Escocia.
-Michelle ¿qué haces aquí? Dijiste que te quedarías toda la semana en Londres para aprovechar la visita de tus padres. -preguntaba sorprendido el tío abuelo mientras le daba un fuerte abrazo.
-Esos eran mis planes antes de que mi padre se comportará tan mal contigo.
-Entonces tu también peleaste con tu padre.
-Sí. De hecho en cuanto tu saliste discutí con él y a la mañana siguiente otra vez volvimos a discutir. Así que tomé mis cosas y fui a buscarte al zoológico y a tu departamento pero no estabas.
-Lo siento, adelante mi viaje a Escocia porque este fin de semana necesito hacer una diligencia con Candy.
-¿Está todo bien?
-Sí, no te preocupes. solo cosas de familia. Pero dime ¿cuándo llegaste y cómo?
-Tuve que ir al San Pablo a pedirle dinero a Terry pero me topé con tus sobrinos los Cornwell y ellos me prestaron el dinero.
-Eso debió ser arriesgado. ¿Por qué te ríes?
-Tuve que pasar la noche en la fraternidad.- contestó riendo la chica.
-La famosa fraternidad del San Pablo.
-Así es.
-Vaya ya no solo me intriga cómo entraste sino de dónde sacaron dinero mis sobrinos.
-De una caja fuerte, que por cierto hizo Stear. Le quedó también que ni él la podía abrir.
-Mira sobrinos son lo más preciado que tengo y por supuesto Candy ahora lo es también. -confesaba Albert con una sonrisa. - Sabes si continúan portándose bien, o mejor dicho fingiendo portarse bien. Tal vez el próximo quinto domingo pasamos un día en el zoológico.
-Eso sería muy lindo. Y hablando de zoológico. ¿Crees que me puedan dar trabajo? Cómo te podrás imaginar mi padre ya me retiró el apoyo económico y pues ya no podré solventar mis gastos en Escocia.
-¿Y la universidad?
-Solo tengo beca para los estudios, no para hospedaje y comida.
-Entonces tengo una mejor idea. Puedes quedarte aquí en la mansión. Ya no está mi tía abuela pero George aún se quedará aquí hasta fin de mes así que te hará compañía cuando yo no esté.
-¿En serio ? - La chica se abalanzó a darle un beso en los labios - Gracias Albert te lo agradezco mucho.
-No tienes nada que agradecer. Estoy para ayudarte en lo que necesites.
-Hablando de necesitar. -la chica se soltó del abrazo y con tono titubeante continuó- ¿Me podrías prestar dinero para pagarle a los chicos?. Prometí que les enviaría un giro postal en cuanto arribará a Escocia.
Alberto soltó a reír- No te preocupes, enseguida lo hago. Ahora sí te parece ¿que tal si vamos por tus cosas a la Universidad y de paso hacemos el giro?
-Por supuesto.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-Entonces ya lo sabes debe parecer un accidente.
-Habrá demasiada gente ese día ¿está segura que desea que lo haga ese día?.
-Por supuesto. Quiero que todos vean que el hijo del duque no es intocable.
-Pues no será fácil con tanto personal.
-Eso es algo que tú debes prever. Lo que te voy a pagar es más que suficiente para que lo logres y nadie sepa quién lo hizo.
-Esta bien, pero quiero un adelanto.
-Ya te dije que te daré todo el pago cuando hayas hecho el trabajo. ¿Acaso no confías en mí?
-Esta bien. De todas formas si no me paga, yo sabré cobrarme mujercita.-dijo el hombre con malicia
-Cómo sea. Recuerda que debe parecer un accidente y también recuerda atacar a otros al azar para que no parezca un ataque directo.
-No se preocupe, ya tengo todo listo. Y si insiste que sea ese día pues todo mundo sabe que en una carrera de caballos todo puede pasar durante y antes de la carrera.
-Espero sepas lo que haces.
-Claro que lo sé.
-Perfecto. Entonces resumamos.
-Empezaré con veneno, después un caballo desbocado, una silla mal puesta y acto final … ese me lo reservo señorita.
La chica rodó los ojos con enojo - Cómo sea, solo hazlo bien.
-Puede preguntarle algo señorita?
-¿Qué dudas tienes?
-Ninguna, solo tengo curiosidad, ¿por qué tanto odio contra el hijo del Duque de Grandchester?
-Eso a ti no te importa, haz tu trabajo y punto. Adiós.
La chica se dio la media vuelta y se retiró hecha una furia. Cualquiera pensaría que vive enojada todo el tiempo.
-Adios señorita - dijo el hombre mientras veía cómo su visita salía de su habitación.- Está mujercita sí que está amargada le hace falta un buen hombre.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Área de equitación.
Las horas pasaron en el colegio. Terry seguía con su sombra siguiéndolo y entrando con él a todos lados a excepción de los baños y su habitación.
Después de tomar un par de horas para descansar en su habitación, se cambió y se marchó a practicar. Esta vez con sus compañeros del sexo masculino entre ellos Erik quien con tal de salir de su encierro de una semana había decidido apuntarse de última hora en la competencia y así tener una excusa para salir de su habitación.
La hermana Sofía, solo se sentó en las gradas para observar a Terry así que el rebelde podría tener un poco de privacidad para hablar con Erik.
-Lo siento Terry, pero si gano no me odies por eso. La culpa la tiene la hermana Gray que me orillo.- se burlaba Erik
-Creeme que no te tengo miedo Erik.
-Deberías.
-Vamos a entrenar o aquellos no nos darán oportunidad.- señalaba Terry al resto de los chicos que ya estaban turnándose para practicar el salto ecuestre.
-Tienes razón. Pero son demasiados ya esperando ¿Por qué mejor no practicamos el cross country? Sirve que te alejas de tu sombra - proponía Erik
-Me agrada tu idea Erik. Vamos Teodora andando no dejes que Fenix te alcance - Terry sonrió y sin más comenzó a cabalgar lo más rápido que pudo
Erik hacía lo mismo con su pura sangre inglés de tonalidad oscura y patas blancas la qué nombró Darley.
Ambos jinetes se perdieron en las extensas tierras que formaban parte del prestigioso colegio.
La hermana Sofía se molestó cuando le perdió la vista al chico. Pero después lo pensó mejor y decidió recargarse en su asiento, estirar las piernas y disfrutar del cálido día. Pues también ya estaba cansada de seguir a Terry a todos lados y de paso soportar sus burlas haciéndola correr o subir y bajar escaleras.
Mientras los dos amigos entrenaban. Del otro lado estaba Neal que los había estado observando fijamente y hablando en voz baja se repetía a sí mismo.
-El caballo blanco es de Terry y se llama Teodora. Mientras que el negro inglés es de Erik y se llama Fenix.
-¿Qué tanto murmuras Neal? -preguntaba Michael uno de los chicos que entrenaba.
-Nada, solo pongo atención a los favoritos.
-Hum sí claro. Dime ¿Por qué no competirás?
-A última hora mi tía abuela solo nos envió un caballo de Escocia. Y cómo mi hermana es mejor que yo, decidimos que ella compitiera.
-Ya veo. Aunque no te molestes, de todas formas ya no hubieras tenido cupo.
-¿Qué quieres decir?
-Esta competencia se ha vuelto muy importante en el Reino. Así que por primera vez competirán chicos del exterior y debido a eso solo 30 de aquí podrán competir, los otros 20 serán de afuera.
-Vaya, vaya. Esto será un caos.
-Exacto, presiento que esto se abarrotará más qué de costumbre ese día. Al menos eso creo pues la hermana Gray está peor que otros años. Como podras ver ya están modificando el espacio de las gradas. Y el área para cross country.
-Oye, ¿y vendrá el público durante los tres días?
-Usualmente los dos primeros días es a puerta cerrada pero el último día ya permiten que los familiares de los finalistas estén. Pero este año no tengo idea cómo lo hará la hermana Gray.
-Es bueno saberlo.
-¿Por qué?
-No, solo digo que tanta gente será un caos. Por otro lado, ¿dónde está la lista de quiénes participarán?
-Me temo Neal que eso lo sabremos hasta ese día. A menos que quieras entrar a la oficina de la directora.
-¡Hey Michael ! vas a entrenar o seguirás tomando el té con nuestro monaguillo. - Preguntaba Terry que ya regresaba junto con Erik de su rápida carrera.
-Ya voy - contestó Michael dirigiéndose hacia el rebelde montando su caballo un caballo que debido a su melena y cola rubia se llamaba Leo.
-Por lo visto, esto será una gran competencia. Al menos el tercer día mucha gente observará. - decía con malicia el chico Leagan.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Dormitorio de señoritas.
Candy y Paty volvían de la biblioteca después de terminar su trabajo en equipo. Annie también era parte de dicho equipo, pero le estaba dando prioridad a su entrenamieto así que quedó de verlas terminando de entrenar.
Así que las dos chicas adelantaron el trabajo para que Annie al llegar solo terminará los puntos finales.
Candy ya podía caminar mejor pues la torcedura ya casi no le molestaba. Pero seguía dependiendo ahora de un bastón. Mismo que Paty le ayudó a conseguir con una de las chicas.
-Gracias por ayudarme Paty.
-¿Cómo te sientes Candy? Veo que caminas mejor con el bastón que con las muletas.
-Mucho mejor. Creo que en dos días más podré caminar sin apoyarme en este bastón.
-Me alegro mucho por ti. Aunque debo decir que te he visto muy seria. ¿Sigues apenada por cómo los encontré?
-Oh no, no es eso, solo no dormí bien.
- Te ves tan seria que supongo que extrañas la colina.
-¡Sí, también!- exclamó con una sonrisa. Misma que se le borró al recordar a Terry. Y se decía a sí misma - Anoche no vino a dormir, me preguntó si ahora estará en la colina o entrenando. No puedo quitarme de la cabeza está imagen de él tan sonriente con Mildred. Se supone que no le gusta socializar pero en cambio con ella parecía que la conocía de tiempo atrás.
-Tierra llamando a Candy.
-Lo siento Paty.
-Candy ¿qué pasa? Tu estas seria y no precisamente porque extrañas la colina.
-Oh nada Paty, solo me distraje. Mejor démonos prisa y andando tal vez Annie ya volvió de entrenar y quisiera hablar con ella.
Durante su camino a la habitación, una de las hermanas le entregó un sobre de Albert. No quería abrirlo en medio del pasillo, así que cuidadosamente y lo más rápido que pudo llegó hasta su habitación.
En la puerta ya estaba Annie esperandolas.
-Hola Annie.
-Hola Candy, hola Paty.
-Vamos entren, me muero por saber por que Albert me envía esto tan importante.
-¿Qué dices Candy? - preguntaba Annie a lo que Paty contestó.
-La Hermana Margaret le entregó un sobre. Dijo que era de su tutor y que era importante que lo recibiera. La hermana Gray lo autorizo.
Ya adentro Candy se sentó en su sillón mientras que sus acompañantes hacían lo mismo frente a ella, intrigadas también por lo que contenía dicha carta.
Candy abrió con delicadeza el sobre. Y es que a la rubia con pecas le emocionan las cartas de Albert, pues siempre estan llenas de sus aventuras y alguna confesión sobre Anthony o Rosemary.
-Albert me preguntó porque me has hecho llegar está carta tan de repente - decía la chica para después comenzar a leer.
" Querida Candy
¿ Cómo estás? Apuesto que debes estar feliz porque Terry ya volvió al colegio. Espero no se metan en problemas, aunque creo que siendo unos rebeldes será difícil para ustedes. En fin te mando este mensaje rápido para darte está dirección. No te preocupes por la hermana Gray ella ya autorizó está salida. Será una visita importante porque me gustaría que conozcas a alguien. Nos vemos ahí, te dejo dinero para que puedas pagar el carruaje. Perdona que no pueda recogerte. pero me quedaré en Edimburgo hasta el viernes por la noche, comprenderás que estaré muy atareado. Espero me perdones. Portate bien. Con amor Albert.
-¿Qué pasa Candy ¿Está bien Albert?
-Sí, pero me pide que nos veamos este sábado en esta dirección. -Candy mostró la tarjeta dónde venía escrita una dirección en Londres.-Dice que quiere que conozca a alguien muy importante.
-¿Qué podría ser tan importante cómo para levantarte el castigo? Se supone que estamos castigados por lo que sucedió en la fiesta de Terry. - preguntaba Annie.
-Es cierto, nuestro castigo es que no saldremos sino hasta fin del año escolar así que seguramente debe ser algo muy importante - apoyó Paty.
-No tengo idea. Durante este tiempo solo he recibido dos cartas de Albert y ninguna mencionó algún miembro de la familia que deba conocer. Y a Michelle ya la conozco.
-Tal vez algún miembro de la familia de Escocia. - sugirió Annie
-Puede ser. En fin, ya lo sabré el sábado. Por ahora creo que debo preocuparme por este trabajo de frances no me sale la pronunciación
-Mira Annie ya casi terminamos todos los ejercicios, solo queda practicar para cuando nos hagan el examen oral.
-Claro, deja yo terminar mi parte y ustedes vayan practicando los diálogos.
La chica tomó el libro de ejercicios que le dio Paty. Se colocó en el escritorio de Candy y comenzó a escribir.
La pecosa quería preguntarle algo pero no sé atrevía. Por su parte Paty comenzó a repasar los diálogos pero Candy no respondía, por lo que desesperó a Paty.
-Candy perdóname, pero será mejor que nos digas que te pasa te estás distrayendo.
-Lo siento Paty. - se disculpó la pecosa, después con tono titubeante se dirigió a la tímida - Está bien. ¿Annie?
-Sí Candy. - contestó Annie sin dejar de escribir.
-¿Viste a Terry?
Annie contestaba sin quitar la vista en el libro y apuntaba algunos datos.
-Solo de pasada, en cuanto dieron las cinco la hermana Margareth fue asegurarse que ya ninguna de nosotras se quedará más tiempo.Cómo a la hermana Gray no le agrado que Terry y Mildred se quedarán solos hasta tarde, ordenó que ya no podíamos entrenar a cualquier hora y mucho menos con los chicos.. Así que ahora nosotras entrenaremos d ellos de 5 a 7.
-Ya veo. - murmuró Candy y al mismo tiempo volteo hacia su ventanal abierto. Suspiro y pudó ver que la ventana de Terry estaba cerrada.
Annie se dio cuenta del tono apagado de su amiga así que se volteó hacia ella, que no dejaba de mirar hacia la ventana de Terry.
-Candy, no deberías preocuparte. Terry solo la acompañó para que no se quedará sola mientras terminaba de arreglar a su caballo.
-Ahora entiendo. Por eso has estado tan seria - dijo Paty acercándose a Candy
-No dudo de Terry es solo que… ella es tan bonita y tan educada.
-Candy, no creo que eso le importe a él . Créeme tengo más tiempo aquí que tú y Annie y nunca se ha sabido que tuviera una novia.
-En el Palacio de Grandchester tuve un mal sueño dónde Terry debía quedarse con una chica y ella me lo arrebata aún sabiendo que él no la amaba. Desperté con tanto miedo y tristeza. Y ayer que lo vi tan sonriente con Mildred… tuve ese mismo sentimiento.
-Oh vamos Candy, Paty tiene razón. Terry nunca te engañaría. Ni se ve que se fije en lo exterior.
-Lo sé. Supongo que debo aprender a controlar mis miedos y entender que lo que tenemos Terry y yo es mucho más fuerte.
-Cómo el hilo rojo- sugirió Paty.
-No chicas, a Terry y a mí nos une un lazo indestructible.
-Y tú eres muy buena con el lazo Candy.
-Es cierto.
Las chicas comenzaron a reír por la ocurrencia de Annie. A lo que Candy solo agregó.
-Bien. Aclarado el punto. Vamos a practicar.
-Sí Paty. Soy todo oídos.
Xxxxxxxxccccccccccxxxxxxxxxxxxxx xxxxxxxxccccccccccxxxxxxxxxxxxxx
Las horas pasaron en el San Pablo.
Después de cenar todos los estudiantes volvieron a sus habitaciones. Excepto Erik que por castigo terminando de entrenar regresó a encerrarse en su habitación para cenar ahí.
Terry tuvo que aguantar a su religiosa sombra por segunda vez en su mesa.
Sin decir nada y al terminar, no le quedó más remedio que volver a su habitación. Extrañaba tanto su Fraternidad, y por su puesto a su pecosa. Pero no podía hacer nada solo esperar a que le quitarán a su religiosa sombra para poder hacer lo que más le gustaba.
Apagó las luces de su habitación, colocó una silla en el balcón y se sentó para vigilar el área incluyendo la habitación de enfrente.
De vez en cuando miraba la hora. Se notaba como en cada habitación se apagaban las luces. Pero la de Candy seguía encendida. Un par de minutos después y pasando de las 9 se apagó la luz.
Terry se levantó y revisó toda el área y ya solo había oscuridad. Se frotó las manos y bajó por el árbol.
Una vez abajo corrió en dirección a la habitación de Candy. Verificó que nadie lo viera y acto seguido lanzó una roca al balcón de su pecosa.
Se escuchó un fuerte ruido que hizo que varias habitaciones encendieran la luz menos la de Candy.
Terry más que enojarse se echó a reír. Al ver qué Candy no salia, corrió de regreso a su habitación.
-Candy duerme cómo una piedra. Nada logra despertarse.
Ya de vuelta en su habitación. Volvió a mirar hacia en frente y definitivamente Candy nunca encendió la luz.
-Pecosa lo que daría por ver tu cara cuando leas este mensaje.- Se burló de nuevo, y finalmente él también se metió a la cama para dormir.
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
¿Qué dirá el mensaje? ¿Quién intenta atentar contra Terry? ¿Quién ganará el torneo?
¡Que comiencen las apuestas! :)
Gracias EveStru1213, Gladys, Mia8111, Cla1969, Dajimar y anónimos, por sus comentarios y buenos deseos ? Les agradezco de corazón por estar al pendiente de mis actualizaciones.
Espero poder seguir actualizando cada 15 días.
Hasta el próximo capítulo mis querid s Canderrys.
