Capítulo 16

-¿Puedo confiar en tu palabra?

Todos nos giramos hacia ella asombrados. No podía estar valorándolo en serio. Gajeel la miró directamente por primera vez, cruzó sus brazos y asintió.

ALTO LUCY! ¡NO PUEDES HACER ESO! ¡AQUÍ NO HAY...! -Juvia empezó a gritar desesperada hasta que Lucy la detuvo. No le habló, no la tocó, ni siquiera se había movido de su sitio. Con una sola mirada la había callado. ¿Qué demonios? ¿Eso era todo lo que iba a hacer su amiga por intentar pararla? Bien, el no tenía pensado rendirse tan fácilmente. Lucharía por ella, tomaría su lugar. Le daba igual que fuera su amigo, no pensaba contenerse. La próxima vez no metería la nariz en asuntos ajenos. Podía sentir como se le tensaban los músculos del cuello, se estaba cabreando.

-¡BASTA DE ESTUPIDECES! Aquí no hay agua... No es un combate justo, yo ocuparé su lugar.

-¿No confías en mí? -Esas palabras me pararon en seco y apreté los puños de nuevo. Eso no tenía nada que ver. Abrí la boca con intención de decírselo pero no me permitió articular ningún sonido.

-¡Lo haré! Y ninguno tomará mi lugar. - Frunció el ceño antes de encaminarse hacia un extremo de aquel claro- No había duda en sus pasos, sus pisadas eran firmes y sus brazos caían relajados a sus costados.

Y una mierda. Pero no había dado ni un solo paso en su dirección cuando una mano tibia lo detuvo. No le hizo falta girarse a mirar para saber de quien se trataba. Maldijo en voz baja. Estaban todos locos. Intervendría. No entendía lo que estaba pasando. Si la cosa se ponía fea para Lucy pararía la pelea. ¡Demonios Lucy! ¿En qué estaba pensando? Gajeel era un gran luchador y era fuerte, y Lucy no tenía agua. ¡Maldito Gajeel! Era un grano en el culo. ¿Por qué diablos tenía que meterse en todo? Esto no era asunto suyo.

Natsu se quedo mirando a Lucy, analizando su expresión. Sus ojos ya no brillaban emocionados como siempre. Estaban vacíos, fríos, carentes de cualquier emoción. La postura de su cuerpo y la expresión de su cara emanaban determinación por todos sus poros. Natsu maldijo de nuevo para sus adentros. Por mucha determinación que tuviera...

Natsu ya no pudo seguir pensando, se estaban preparando. Lucy y Gajeel estaban el uno frente al otro, cada uno en un extremo del claro. Y, entonces, sin previo aviso, empezó.

El pelo largo de Gajeel empezó a ondear en el viento que se levantó de repente. Hojas caídas junto con polvo y tierra comenzaron a arremolinarse a sus pies. El viento cada vez era mas fuerte y envolvió a Gajeel en un gran tornado hasta que desapareció de nuestra vista. Lucy no se movía, lo miraba sin hacer nada. Se había colocado con una pierna delante de la otra pero eso era todo. Mientras se preguntaba porqué no estaba aprovechando para atacar, Gajeel lanzó el tornado sin miramientos contra Lucy. Natsu tuvo que utilizar toda la fuerza de voluntad que tenía para no ponerse en medio del ataque. Y, aún así, Lucy no se movió. El ataque fue contra ella y la arrolló por completo.

-¡LUCY! -El gritó provenía de Gray. El grito de Natsu se le quedó atascado en la garganta. Pero antes de que pudiera reaccionar el tornado se dispersó mostrando a Lucy de pie, exactamente en la misma posición en la que estaba antes, sin un solo rasguño. No era posible. Estaba seguro de que no se había movido. No la había perdido de vista ni un solo segundo y podía jurar que ella había recibido el ataque. Se pudo escuchar como Gajeel chasqueaba la lengua disgustado, eso no se lo había esperado. Enfadado, Gajeel no esperó ni un segundo más. Sacudió la cabeza para salir de su asombro y acto seguido, levanto un brazo dirigiendo una ráfaga de viento cortante hacia Lucy, la cual, una vez más, no se movió. La ráfaga la atravesó, apenas moviéndole el pelo, e impactó contra uno de los troncos que había a sus espaldas. Una equis enorme quedó marcada en aquel tronco, levantando parte de la corteza. Natsu ya no podía mantener la mandíbula en su sitio, con los ojos desorbitados y la boca abierta, miraba a Lucy sin dar crédito a lo que veía. Gray no se encontraba en mejores condiciones que él. La única que no parecía sorprendida era Juvia, no había emitido ni un solo sonido desde que habían empezado y estaba seria, muy seria. Natsu desvió su atención durante un segundo a su amigo. Su cara expresaba que estaba tan perplejo como ellos.

Natsu no se podía creer lo que estaba viendo. ¿Con quién había estado viajando? ¿Era ese un nivel normal para Hargeon o simplemente era ella? Sentía a la vez alivio y decepción. SE había engañado a si mismo. La pobre e indefensa chica de Hargeon que nunca ha visto el mundo y que tampoco sabía demasiado sobre la vida fuera de su hogar. El la protegería, eso había pensado. Daría su vida por ella si fuera necesario, pero no iba a recibir ni un solo rasguño si estaba en su mano impedirlo. Aquel pensamiento lo golpeó fuertemente durante un instante. No tuvo mucho tiempo de analizarlo porque el duelo no daba tregua y continuaba pero la sensación de certeza que lo invadió con ese pensamiento incuestionable. Ante la atónita mirada de todos, el suelo comenzó a vibrar. Si, a vibrar, como si de un terremoto se tratase. Gajeel automáticamente se protegió con un escudo de aire sin quitar la vista de su oponente. Lucy se había movido, tenía los pies colocados a la altura de lso hombros y las manos flexionadas hacia arriba, apuntando con las palmas de sus manos hacia el suelo. La tierra a sus pies aumentó la vibración hasta que una gran columna de agua salió justo debajo de Gajeel lanzándolo por los aires. Menos mal que usaba magia de aire y pudo controlar la caída a tiempo. Sin embargo, no había puesto un pie en tierra firma y otra columna de agua emergió del suelo golpeándole de nuevo, esta vez de frente. Gajeel paró el ataque pero, no contaba conque otro gran chorro de agua surgiera a sus espaldas.

-¡GAJEEL!- El grito preocupado de Levy resonó en el claro.

Cuando el agua se dispersó, Gajeel se encontraba de rodillas mirando a Lucy con el ceño fruncido. Ella seguía en la misma posición, sin moverse pero su expresión había cambiado. Ahora estaba apretando los dientes. Antes de que Gajeel pudiera acabar de levantarse varias columnas de agua como las anteriores empezaron a irrumpir desde la mitad del claro, separándolos a ambos con una cortina de agua. Entonces, Lucy se movió. Levantó sus brazos y, después de un segundo, los bajó juntando sus manos a la altura de su cara. El agua siguió sus movimientos, elevándose primero y, después, estrellándose como una gran ola directamente contra Gajeel. Natsu no sabía si este había contraatacado a tiempo o si había intentado cubrirse pero, daba igual. Fue ferozmente lanzado contra el gran árbol que estaba detrás.

GAjeel apareció de nuevo empapado y sentado en la base del árbol. Jadeaba del esfuerzo y del golpe. Nadie habló. Juvia no apartó la vista de Lucy ni un solo segundo. Gray y Levy miraban a Gajeel sin poder creerlo. Uno con la boca abierta y la otra con las manos tapándose la boca. Natsu estaba igual que Juvia, sus ojos estaban sobre Lucy sin que su cerebro pudiera procesar lo que acababa de ver. Gajeel no la había ni rozado y Lucy de un solo golpe lo había estampado contra un árbol. ¿quién era esa chica? Tenía tantas preguntas. Se suponía que nunca había conocido a nadie que fuera de Hargeon, mucho menos luchar contra ellos, o eso había entendido. Pero no había mostrado ninguna expresión cuando vio el poder de Gajeel. Y su amiga, Juvia, no se había preocupado ni un solo momento de que su amiga corriera algún riesgo. No se había inmutado cuando Gajeel le lanzó sus ataques. ¿Ya sabía lo que iba a pasar? Si seguía pensando, le iba a explotar la cabeza. Pero, una vez mas, no entendía nada. Iba a necesitar muchas respuestas.

Cuando pensaba que ya estaba todo terminado, Gajeel se levantó y caminó hacia el frente de nuevo. Demonios, se le había olvidado que este tipo no era de los que se rendían. Tendría que esperar para poder hablar con Lucy. Quizás, si conseguía hablar con ella a solas, como aquella vez en el lago que encontraron a mitad de camino, ella se abriría con él de nuevo.

Gajeel se preparó para lanzar su ataque, sabía que esta vez no se contendría en absoluto. Después de lo que había visto y vivido, iría a por ella con todo lo que tenía. Pero, cuando parecía a punto de lanzarlo paró en seco y se abrazó el cuerpo. Tenía los ojos desorbitados y jadeaba profundamente.

Las lágrimas empezaron a juntarse en los ojos de Lucy, podía verlo desde donde estaba. ¿Le estaría haciendo lo mismo que a él?

-¡RINDETE!- Gritó Lucy con desesperación. Había dado un paso adelante, como si quisiera ir hace Gajeel. Éste se encontraba de rodillas en el suelo respirando demasiado fuerte para ser normal. Su frente brillaba llena de sudor y estaba clavando las uñas en la tierra.

-¡VAMOS, RINDETE YA!- Lucy volvió a gritarle. Su voz era demandante, quería parar. Pero no pararía hasta que hubiera ganado. Ganar el silencio era más importante para ella. Natsu chasqueó la lengua. Joder si lo entendía, claro que sí. Pero odiaba vera su amigo así, sin poder hacer nada. Y, si era lo que estaba pensando, nadie podría.

-Por favor... Por favor... déjalo ya. -Un par de lágrimas se escaparon de los ojos de Lucy. Su cara reflejaba la angustia que sentía.

-¡GAJEEL, NO SEAS ESTÚPIDO!- Esta vez fue Gray quien gritó enfadado. Se veía realmente mal, tenía la piel roja y llena de sudor, podía decirse que chorreaba. Parecía que no iba a hacer caso cuando se dejo caer al suelo casi sin respiración y todo terminó. Dejó de sudar y el tono de su piel volvió a ser normal. Lucy se dejó caer de rodillas con las manos tapándose la cara. Levy corrió hasta Gajeel y Juvia corrió hasta Lucy.

Natsu y Gray se miraron entre ellos sin moverse.

¿Y ahora qué?


Hola de nuevo!

Por aquí os dejo el siguiente capítulo.

¡Ahora poco a poco irán saliendo los secretos de las chicas!

No soy nada buena describiendo así escenas de lucha pero.. BUEH.

Espero que os guste! :3