Bueno, aqui les traigo otro cap. Lamento si es algo mas corto que el promedio, pero no le vi el caso de seguir alergando las cosas. Ya que lo mejor viene más adelante.
Sin más que decir, vamos con el cap.
Capítulo 45
Decisiones Importantes
Al tener un primer plano de un charco de limo negro en una tierra de color rojo oscuro y púrpura. Una pata grande emergía del interior del limo y un Beowolf salía lentamente, el limo se deslizó hacia el suelo.
La imagen se desplaza para mostrar varios grupos de este tipo y muchos Beowolves emergiendo. La imagen se alejó más y más para mostrar una tierra mayormente oscura y desolada formada por suelo rojo, cristales púrpuras y un cielo nublado rojo y negro.
Al final de todo esto, se pueden ver a Mercury Black y Emerald Sustrai reflejados en una ventana, mirando desde el interior de un edificio alto. Emerald se lleva la mano a la boca, mientras que Mercury parece un poco disgustado. Una mano enguantada aparece entre dos formaciones de cristal púrpura y chasquea los dedos.
AL verse mejor el interior, se revela una gran sala con ventanas, en el centro de la cual hay una larga mesa de cristal de color púrpura. Cuatro personas se sientan a la mesa con siete sillas. Uno de ellos es Cinder Fall, quien luce diferente.
Su cabello es mucho más corto, llevaba una máscara negra que parece estar hecha de vidrio negro sobre el ojo izquierdo que le falta y las cicatrices de dicha lesión se extienden en una leve forma de X sobre el puente de la nariz, además de haberse deformado y degradó el tejido de su oreja izquierda.
Lleva un vestido largo de color rojo oscuro con una manga larga y ancha que oculta su brazo izquierdo. Los bordes del cuello y la abertura del brazo derecho son de color dorado, y la parte superior del pecho y la manga izquierda están decoradas con diseños dorados. El lado derecho de su vestido está abierto desde la cadera hacia abajo con dos tiras de color dorado hechas de cuerdas entrelazadas que conectan la mitad delantera con la mitad trasera de su muslo. Debajo del vestido, parece usar pantimedias negras. En la cadera derecha, el vestido tiene una gema negra en forma de rombo engastada en un metal dorado de la misma forma, con plumas de diferentes tonos de azul que se extienden desde la parte inferior. En su brazo derecho, lleva un guante largo y gris, cuya parte superior tiene un anillo de metal de color dorado con extensiones curvas que van hasta su brazo. Su oreja derecha tiene un pendiente nuevo en forma de anillo más arriba que el pendiente de gema negra.
Ella alzó la vista, para ver a la persona que estaba sentada enfrente suyo. Era un hombre alto, de mediana edad, de complexión delgada y piel ligeramente bronceada. Tenía el pelo corto, negro y gris, así como un gran bigote y cejas, y ojos verdes. Llevaba un abrigo gris con forros amarillos, una camisa de vestir amarilla y una corbata negra. Sus pantalones son del mismo color que su abrigo. Su prenda interior abotonada en amarillo y sus guantes sin dedos hacen juego con sus zapatos cordobés, bajo los cuales lleva calcetines amarillos.
Ugh. Detestaba verlo, se cree la gran cosa. Pero al final, ella solo sentía más asco de la persona que estaba a su lado. Era un hombre pálido con ojos dorados y una coleta marrón trenzada para parecerse a la cola de un escorpión. Viste una chaqueta blanca sin mangas con cinturones de cuero atados a ella, junto con pantalones blancos. Su chaqueta se deja abierta, dejando al descubierto su pecho desnudo, que está atravesado por cicatrices prominentes. Sus brazos están cubiertos con vendas color crema y brazaletes de cuero. También usa botas de cuero que cubren toda su espinilla con rodilleras. Vaya que se siente el mal ambiente de este sujeto…
Al menos, el que estaba parado enfrente de él. Era más… agradable a la vista. Era un hombre de mediana edad alto y musculoso. También era inusualmente grande y ancho, tenía cabello castaño corto, barba y ojos color avellana. Sus brazos peludos tenían algunas cicatrices grandes corriendo por ellos. Llevaba un abrigo verde oliva de dos tonos sobre una camisa negra de manga 3/4 y un cinturón grande. Sus pantalones eran negros, con una bolsa atada a cada pernera, y sus botas son marrones con frentes blancos. Algunas de sus cicatrices cerca de los bordes de sus mangas son visibles. Estaba cruzado de brazos, como si nada.
Si bien los tres que llegaron, se sentaron…
-Veo que has quedado mal, querida. – El hombre delgado con bigote, le sonrió… burlón.
Cinder no le quería dar ninguna razón para que se siga burlando de ella. Además, el daño que recibió en la pelea, la caída y demás, la había dejado muy mal… que hasta hablar era un lujo.
-Debo agradecer a quien te derrotó… Al fin sabes mantener la boca cerrada.
-Je… Deberías cazar a esa persona. Mírate… te quitó un ojo. – Cinder miró al tipo pálido con rabia. – Jejejejeje.
-A lo que yo pienso que todo pasó por su patético-
En eso, se oyó el sonido de una puerta de metal pesado que se abría. Las puertas se abrieron y todos se pararon justo antes de que entre una persona. Se deslizó junto a la mesa con pasos suaves antes de llegar a la cabecera, las joyas tintinean de su cabello. Una mujer se detuvo, de espaldas a ellos y hacia una vela y una pantalla de cristal.
-Watts… - el tipo con bigote se tensó. - ¿Es necesaria tanta burla a Cinder? – Ella se giró, para mostrarse como era ante todos.
Su piel era de una palidez mortal, con escleróticas de color negro azabache en sus ojos e iris carmesí resplandecientes que brillan más cuando está agitada. Pareciera que le han salido venas de color púrpura oscuro que recubren su rostro y brazos, y tiene una marca negra en forma de diamante en el centro de la frente.
Llevaba una túnica negra muy larga y de manga corta que le oculta los pies y se arrastra parcialmente por el suelo, siendo su característica distintiva un cuello alto curvo con un borde rojo oscuro que bordea el borde exterior de una ventana estrecha que deja al descubierto su busto en vertical, y se completa con un chal largo adornado con tres sigilos elípticos verticales de color granate interconectados que se asemejan a un trío de ojos supervisores sobre una serie de emblemas de diamantes de color granate. También usa un anillo que se asemeja a un escarabajo en su dedo medio derecho, que ahora tiene uñas más largas con esmalte de uñas negro azabache.
-Le pido disculpas, señora. No soy particularmente aficionado al fracaso. – Watts se disculpó con ella… Arthur Watts, no era tonto en ir contra esta mujer.
Ella se sentó, vio a todos… Sabía que las cosas no iban a seguir de la misma manera. Ella solo tiene una meta. Ella, Salem, solo desea una cosa…
-Entonces no veo ninguna razón para tu crueldad hacia la joven Cinder. Se ha convertido en nuestra Fall Maiden, destruyó Beacon y, lo más importante, mató al querido Ozpin. Entonces tengo curiosidad, ¿a qué fallas te refieres?
-… Los Megaman, madame. Y la chica de ojos plata. – Watts dijo ello. – Los reportes de los 3, son algo que…
-Oh si… Los Megaman. Es una información interesante. – Salem sonrió un poco. – Tengo entendido, que uno trató de usar un tal llamado… Modelo V, para destruir Vale. Ganar poder ilimitado. Y que fue derrotado. – ella sonrío más, ya que… - Lo de la chica, es algo secundario.
-Si. Hemos tratado con los de su clase antes. ¿Cómo es que un novato pudo vencer a uno de nosotros?
-Concuerdo con Hazel. Ella no es nada que podamos preocuparnos.
-Lo sé Watts. La chica es… secundaria. Pero no me voy a arriesgar con los Megaman. – Todos notaron como Salem estaba seria. – Siento, que he visto sus poderes antes. Pero a su vez, es un recuerdo vago. Dime querida CInder. ¿Qué puedes decirnos de ellos?
-Son… dos… - Cinder trató de hablar, le era difícil, pero era capaz de ello. – Pyrrha Nikos… ella es la Megaman Roja… usa una espada. Vent Lucilum. – Salem sonrió al oír ese nombre. – Megaman Azul… y de lejos, el más peligroso… él… él tomó la data de la Fall… Maiden.
Salem borró la sonrisa al oír ello. Hasta los demás la vieron con sorpresa…
-…Eso es, interesante. – Salem pensaba que este chico, puede ser una molestia mayor en sus planes. Más si es que… - Por ahora, tengo entendido, que esos dos y la de ojos plata, han desaparecido del rastro público.
-Así es madam. Los de Atlas, parecen querer saber donde están. Pero, tengo la sospecha que de seguro quieren hallar más de esos Modelos V. – Watts le dijo a Salem, lo que puede ser el plan.
-… Tengo curiosidad de ese Modelo V. El poder crear Grimms más poderosos. Controlar las mentes… es algo que nos vendría de maravilla. – Salem se puso de pie, caminó donde estaba la ventana y soltó un suspiro. – Pero deberá eso de esperar… Dime Watts. ¿Cuánto hasta que podamos movernos con libertad?
-Unos meses… Lo que pasó en Vale. Tiene a todos en alerta. Hasta nuestro informante en Haven, parece no querer meterse mucho en ese asunto. Ya sabe lo cobarde que es.
Buen punto. Salem sabía que esto, lo puede complicar todo. Ya ha pasado 1 mes desde que la batalla de Beacon se hizo presente. Lo que lleva a que deban de…
-Cinder, tienes la llave de nuestra victoria. Pero tu nueva fuerza trae consigo una debilidad paralizante. Es por eso que permanecerás a mi lado mientras continuamos tu tratamiento. – Cinder asintió, con algo de molestia. - Dr. Watts, debe tomar el lugar de Cinder y reunirse con nuestro informante en Mistral, cuando sea el momento…
-Muy bien…
-Tyrian, quiero que continúes tu búsqueda de la Spring Maiden.
-Jejejeje. Con gusto.
-Y Hazel, te envío con el líder de White Fang. Quiero que me digas, si nos pueden ser útiles aun. Sienna Khan, puede ser manipulada. Puede que hayamos perdido a Adam Taurus, pero… podemos hallar un nuevo peón en todo esto.
-Como desee. – Hazel dio una reverencia, lo que llevó a que todos vean a Salem.
-Nuestros esfuerzos, trajeron la caída de Beacon. Pero esos Megaman, no me quiero arriesgar a saber que son. Traten de hallar algo de ellos. No importa que… Regresen en unos meses, para poder decirme lo que saben. – Todos asintieron. – Cinder. Quédate. Deseo hablarte de algo.
Cinder asintió. Emerald y Mercury se retiraron a paso lento, siendo la chica la que se veía preocupada por Cinder. Al quedar sola con la bruja, Cinder se puso tensa.
-… NO te haré nada Cinder. Tengo entendido, que esos niños, eran más fuertes de lo que pensaste. Si bien no tenemos la reliquia, puedo considerar, esto una victoria. Ozpin ha perdido…
-… Mi lady… - Cinder habló con calma. – Los Megaman…. Son fuertes. No… debemos subestimarlos. – Salem se mostró ligeramente sorprendida al oírla decir ello. – Ambos… son capaces de grandes cosas. Y deben ser…. Más fuertes que antes… Quiero, poder entrenar lo más pronto posible.
-Todo a su tiempo. Dudo que puedas pelear en el estado en que estás. Es más… Si lo que dices es cierto, entonces… el tiempo es lo que tenemos de nuestro lado. Ellos también deben de estar planeando, que hacer… antes de moverse. – Salem miró el exterior de su castillo. – Siento que… sería lo justo.
-¿Justo? - ¿De que habla?
-… Que tengan la esperanza de que pueden lograr algo. Sé… que con todo lo que pasó en Vale, las cosas no andan bien ahí. Así que… - Salem sonrió. – Hay que darles esperanzas, hasta que podamos destruirlas de una vez. Y que caigan en la desesperación.
Era un plan cruel y malvado. Le gusta. Es más…
-… Yo misma… deseo matar al Megaman Azul…
-Oh. ¿Por qué exactamente Cinder? ¿Qué es lo que te impulsa a querer pelear con ese chico?
-… Él… vio mi pasado. Me lo hizo recordar… Quiero que pague por ello.
-… Muy bien. Suena justo. – Salem sonrió al ver que… todo estaba yendo por buen camino. – Veamos que puedes hacer pequeño Megaman. Tengo interés, de como piensas luchar contra tu destino y el del mundo.
Salem sintió, por primera vez en años, un interés en algo que no sea solo la destrucción. Era extraño… pero a la vez, nostálgico.
En otro lado del mundo, un niño con pecas y ojos color avellana, se despierta presa del pánico de lo que sea que vio en sueño. Suspira de alivio después de mirar a su alrededor, era solo un sueño. Sale del desván de un granero y baja una escalera. El niño llevaba pantalones caqui remendados, camisa blanca y tirantes y guantes naranjas. Metido en su bolsillo hay un paño multicolor a base de naranja. Abrió la puerta del granero a una apacible escena campestre con un sol naciente y pájaros twitteando. Las montañas blancas son el fondo de un camino de tierra, césped, algunos árboles y una bomba verde de agua.
Sonríe y bombea agua a un balde azul. Mientras su mirada vaga por el paisaje, se distrae de la bomba y emite un silencioso sonido de sorpresa al darse cuenta de que ha llenado demasiado el cubo. Sus hombros caen con un suspiro.
-Bueno… otro día más, supongo. – Sentía que esta sería su vida.
La verdad, no sabía lo equivocado que estaba en verdad.
Había pasado ya dos meses desde la batalla de Vale, desde la derrota de Serpent, el Megaman Modelo V. Vale seguía sumida en el caos de dos ataques sorpresivos, muchas cosas se trataban de arreglar.
Lamentablemente, no era sencillo, dado que, en verdad, las personas estaban divididas en las decisiones que se debían de tomar. Eso llevaba a la isla de Patch. El invierno estaba presente aun, no era tan fuerte como para obligar a uno usar más ropa acogedora, pero la nieve ayudaba en los entrenamientos.
Se veía como Ruby Rose, estaba moviendo a Crescent Rose hacia Neo, quien esquivó el ataque, pata luego dar una patada. La chica de la guadaña, esquivó el ataque por los pelos, para luego dar una patada, usando su arma como apoyo hacia la chica con heterocronomía. Ella usó su Semblance para poder esquivar el ataque. Ruby usó la suya, para moverse a otro lado, esquivando el ataque de Neo.
Ambas se quedaron viendo un rato… hasta que…
-¡Y tiempo! – Nora alzó la voz. - ¡Muy bien chicas!
Ambas soltaron un suspiro. De nuevo en un punto muerto. No era sorpresa que eso pase en verdad. Dado que entrenar, es lo que han estado haciendo en verdad desde que lograron recuperarse de sus heridas.
-Se nota una gran mejora en tu técnica Ruby. – Weiss estaba feliz con el progreso de su compañera. Aunque ella también estaba feliz con lo que ha logrado.
Ruby sonrió algo apenada, se llevó una mano a la cabeza. Su cabello se había hecho más largo de lo que esperó. Aun así, no era ni de cerca, lo largo que el resto de su equipo.
Cuando supieron la verdad de todo lo que estaba pasando en Remnant, además de una cosa que otra, supieron que para poder hacer frente a los Grimms, Salem y de seguro enemigos con el Modelo V que pueden hallar, deben de entrenar al 100%.
Y por ello, es que pensaron que lo mejor era solo centrarse en eso, hasta que puedan hallar la manera de llegar a Mistral, sin que sean descubiertos. Las salidas de Vale, siguen bloqueadas. Por lo que…
-Tengo entendido que sigues buscando la manera de salir de Vale, ¿no es así? – Ren miró a Neo, el chico había dejado crecer su cabello.
La chica, ex criminal, asintió. Tomó su Scroll y…
-Creo que ya sé como podemos llegar a Mistral, sin llamar mucho la atención. Pero a la vez, siento que será un viaje muy largo. Solo trato de saber, si es que podemos usar lo que pienso.
-Esperemos que sea así. – Blake regresó con Jaune, luego de ayudarlo con su entrenamiento. – En verdad, estar aquí todo el tiempo, puede ser algo aburrido…. Lamento el golpe Jaune…
-No te preocupes. – el rubio se tomaba la nariz. – Que te hayas esforzado, me hace feliz. Estoy mejorando.
Era un punto que nadie le puede quitar al muchacho. Saben que estaban siendo mejores, pero a la vez, saben porque tienen que entrenar con ellos.
Todos posaron sus ojos en los dos Megaman, que estaban entrenando sus poderes. Ambos se movían a toda velocidad, atacando con sus armas, pero a la vez tratando de improvisar y mejorar. Se notaba eso, en el como era que peleaban. Pyrrha estaba usando más las habilidades del Modelo Z en hacer combos veloces. Vent, usaba el Buster y las demás armas del Modelo X, para dar más amplitud en sus ataques.
Ambos Megaman, tenían sus armaduras como siempre. Solo que había un cambio… y era que los chalecos de armadura de ambos, ahora yacían abiertos. Parece que al ambos estar en contacto con lo que fue el Double Megamerge, les dio más poder, por lo que estaban tratando de dominarlo, pero…
-¡Woah!
-¡AH!
Ver como ambos atacaban, y sus ataques fueron en direcciones diferentes, solo hizo que ambos caigan al suelo. Con los demás, viendo eso con una gran gota de sudor.
-…. No acabó como esperé.
-Si… fue peor…
Ambos Megaman se pusieron de pie. Volvieron a la normalidad, mostrando que vestían sus ropas de civiles. Pyrrha dejó que le crezca un poco el cabello. Y el de Vent era también más largo, teniendo que amarrárselo en una cola baja.
-¿Cómo están? – Ruby hizo la pregunta, mientras se acercaba a ellos. – Eso último no salió tan bien.
-Mal… el poder que tenemos es grande. Me cuesta mantener el poder en mis cortes. – Pyrrha miró al Modelo Z, que flotaba a su lado. - ¿En serio solo mejoraré con la practica?
-Es lo único que puede ayudarte a ti y Vent.
-Es verdad… Debido al poder del Double Megamerge, ambos logramos tener más poder. Así que, es solo cosa que se acostumbren.
-No ayudas a subir el ánimo, Modelo X. – Vent se rascó la cabeza, se puso de pie y… - ¿Ya acabaron?
-Sip. El entrenamiento fue 10/10. – Nora alzó el pulgar. – Solo quedan Yang y su papá. Pero ellos tardan más en regresar.
-Es de esperarse. Debe de ayudar a Yang a acostumbrarse con ese brazo nuevo. – Weiss miró la zona donde ellos deben de estar entrenando. – Ya lleva un mes con ese brazo, pero…
-No es fácil acostumbrarse a algo que no es suyo. – Ren sabía que… - En parte, el problema de Yang, es psicológico. Aun debe de recordar lo que pasó y lo que Prometheus le hizo.
Todos guardaron silencio. Vent se sentía culpable. Ruby también, dado que fue por ella que… su hermana perdió el brazo. Y sabe que aun le debe de costar ver el que tiene como repuesto. Puede escuchar a su hermana, a veces despertar en las noches, tras quejarse del dolor fantasma que siente. A veces como trata de no llorar…
-… Yang lo debe de tener difícil. Pero… - Blake soltó un suspiro. – Es mejor que haber perdido el brazo por una imprudencia. Lo perdió para salvarte.
-Igual… no es algo que me agrade. – Ruby miró a la Faunus, quien… la entendía.
-…. ¿Vamos a comer algo? De paso, darnos un baño. – Weiss sabía que lo mejor era eso.
-… Vayan ustedes. Tengo que tomar algo de aire. – Vent se giró y caminó hacia otro lado.
Los demás sabían a donde quería ir. Pero no le dijeron nada. Conocían bien al muchacho…
-… Saben. Ese corazón suyo, sin duda es su mayor fortaleza y su más grande… problema. – Nora sabía, que era ese modo de ser suyo, lo que le hace cargar con el peso de todo lo que pasa a su alrededor.
Mientras caminaba donde sabe, están entrenando esos dos…
-No pienses mucho en ello. La chica eligió su camino. Así como el resto. – El Modelo X le quiso hacer entender, que no era su culpa, pero… - Sabes, no dejes que esa sensación de culpa que tienes, impida que veas las cosas como son. Que no sean un vendaje a tus ojos, Vent.
Solo que la idea, de que Yang aun piense en lo que pasó, lo hace sentirse mal… Caminó, hasta llegar donde ella y su padre entrenaban. La nieve, era un buen trabajo para las piernas y ayudaba a que se mantengan en buena forma.
Vio como Yang levantó la cabeza, los brazos como si estuviera lista para la pelea. Taiyang la golpeó con su mano izquierda, pero ella lo bloquea fácilmente con su muñeca robótica, alejando su mano de ella. La interacción se repite con su derecha y su izquierda, solo que esta vez Yang usa el impulso para girarse y regresar a su padre con una patada circular. Taiyang se inclina hacia atrás para esquivarlo, con las piernas en una estocada. Él le da a su hija un puñetazo sólido, empujándola unos metros hacia atrás.
Eso era increíble, se ve el como Yang sabe pelear tan bien, Taiyang era un experto. Vent vio como Zwei observaba la pela, su cabeza moviéndose de modo tierno de un lado a otro.
En eso, Taiyang avanza, haciendo su propia patada circular. Yang une ambas manos una encima de la otra para bloquear el pie de aterrizaje de Tai. Y con un fuerte grito, lo empuja hacia arriba y hacia atrás. Taiyang recupera el equilibrio de un salto mientras Yang espera su aterrizaje. Usando su brazo robótico, lo golpea con un solo golpe.
Sosteniendo su bíceps derecho, Tai se desliza por la tierra, con los pies apoyados en el suelo hasta que se detiene.
-¡Vaya, esa cosa tiene un gran impacto de golpe! – era de esperarse, dado que era un miembro mecánico.
-Llevamos semanas en esto. Lo entiendo, quieres asegurarte de que todavía pueda pelear. Creo que lo estoy haciendo bien. – Yang sonó confiada al decir ello, era verdad, se notaba que seguía siendo igual de hábil.
-Estas cerca de estar lista. – Tai se pone de pie, ya no se acaricia el brazo. Caminando alrededor de su hija en círculo, evaluando su progreso.
-¿En serio? – Yang solo sonó más confiada, de seguro pensando que su padre se burla de ella.
-Aún estás fuera de balance.
-¡Claro que no!
Vent sonrió al ver a esos dos. Se notaba que de todos modos, Tai quería hacer que su hija olvide la sensación de tener un brazo robótico.
-Honestamente, estoy un poco sorprendida. Pensé que sería de este enorme peso, pero se siente ... natural. Hicieron un gran trabajo con esto. – Yang miró su nuevo brazo con una sonrisa en la cara.
En eso, Taiyang avanza hacia su hija, lanzando un gancho de izquierda directamente a su cara. La parte superior del cuerpo de Yang retrocede tanto por el impacto como por la sorpresa. Ella está lista para bloquear su gancho de derecha, sin embargo, usa el impulso de giro para lanzar un jab con el codo. Sonriendo todo el tiempo, Tai lo bloquea y luego esquiva todas las patadas que sigue. Yang cambia a golpes, pero Tai es demasiado acertado para ella. Mientras usa su mano izquierda para bloquear un empujón con el codo, Tai agarró su brazo robótico y lo empujó hacia adelante. La posición coloca a Yang en la posición de que su equilibrio dependa del peso de una pierna.
-Y no hablaba de tu balance físico. - Él barre su pierna delantera, enviándola al suelo de espaldas. - Aunque, eso también podría necesitar algo de trabajo.
Vent se sorprendió… Eso era habilidad. Parece que en verdad, hay gente increíble haya afuera. Duda poderle ganarle a Tai sin su armadura. Es más, sabe que solo es útil con la armadura… Sin esta, era apenas más fuerte que Jaune.
-¿A que te refieres? – Yang le hizo la pregunta, no notando el nuevo espectador.
-Vi como peleaste en el torneo. – Ella rodó los ojos… - eras predecible. Y ... terca. Y ... tal vez un poco tonta. – Yang hizo un puchero al oír ello. - ¿Te das cuenta de que usaste tu Semblance para ganar todas las peleas después de las eliminatorias?
-¿Y qué? ¿En qué se diferencia el uso de mi Semblance de la de otra persona que usa la suya? – En verdad, no estaba entendiendo nada de nada…
-Porque no todo el mundo es básicamente una rabieta. ¡Lo digo en serio! Una vez que recibes daño, puedes devolverlo el doble de fuerte, ¡pero eso no te hace invencible! Es genial cuando estás en un aprieto, pero ¿qué pasa si fallas? ¿Qué pasa si son más fuertes? ¿Entonces que? ¡Ahora estás débil y cansada! Siempre has sido alguien que brilla más que los demás, ya sea con tu sonrisa o, bueno, recuerdo tu primer corte de pelo.
Ella lo miró con rabia… aun recuerda ese monstruo con tijeras. No se arrepiente de haber destrozado el lugar. ¡Nadie toca su cabello! La única persona que dejará que lo haga, será la persona con que se case.
-Pero tienes que mantener tus emociones bajo control. Mantén la calma y piensa antes de actuar. Tu Semblance es una gran alternativa, pero no puedes confiar en él. No siempre te salvará. – Tai sabía que ella no lo iba a tomar tan a pecho. – aprende un poco de Vent.
-… ¿Qué tiene él que ver en esto?
-Yang. Si bien tiene un gran poder, debiste ver de primera mano, que él analiza a sus oponentes y busca una debilidad para acabar esto. Y ataca a este punto… Usa la cabeza. No el poder que tiene solamente. Puedes aprender algo de él.
Yang no dijo nada, siguió sentada en la nieve, no importando el frío. Vent, por su lado, no sintió que deba de ser alguien con quien deban de comparar y poner de ejemplo. Solo hacía lo que puede.
-No soy como Vent. Él mantiene la cabeza fría… Y no sé como lo hace. Yo… Yo solo pienso en atacar.
-Obviamente. Definitivamente tienes la terquedad de tu mamá. – Tai dijo eso con tristeza. Y ella lo vio con sorpresa y algo de fastidio.
-¿Entonces ahora podemos hablar de ella? – No pudo evitar sonar molesta.
-Por lo que sé, ya eres una adulta. – Era verdad, ella los cumplió unos meses antes que todo se fuera al demonio.
-Bueno, lamento recordarte a ella.
-No lo estés. Raven era genial en muchos sentidos: su fuerza, su ambición, su dedicación a cualquier causa por la que pensaba que valía la pena luchar. – Se sentía, como Tai en verdad, a pesar de todo, sentía algo por la madre de Yang. - Estoy orgulloso de cuánto de ella veo en ti. Pero me alegro de no verla toda en ti.
-¿Por qué…?
-Tu madre era ... una mujer complicada. Como todo el mundo, ella tenía sus defectos, pero esos defectos son los que destrozaron a nuestro equipo. E hizo un número real en nuestra familia. Ambas actúan como si la forma más fácil de abordar un obstáculo fuera a través de él. Esa fuerza es todo lo que importa en una pelea. Pero si solo echas un segundo vistazo, tal vez veas que también hay una forma de evitarlo. – Yang lo pensó… Quizás… - Es más, quizás alguien te pueda enseñar eso, mejor que tu padre.
Yang vio como él señaló en una dirección. Ella se giró, solo para ver a Vent con Zwei en brazos. Ella solo…
-Dejaré que hablen. He visto que estos meses, no lo has visto a la cara por una razón. – Ella no dijo nada. Solo vio a su padre ir donde Vent, quien le entregó a Zwei… le dijo algo que ella no oyó, pero el muchacho parecía algo… asustado.
Ver a su padre irse, dejándola a ella sola, con él… era algo que le costaba. Si, estos meses no han podido hablar como era debido, dado que… ella aun trataba de poner en orden su cabeza, lo del brazo. Y sabe que él se siente culpable de lo que pasó. No es que sea así, pero Vent era de ese modo.
Lo vio acercarse a ella, que seguía en el suelo. Se sentó y…
-Hey…
-Hey.
Ninguno supo como tratar la conversación.
-… Yang, yo…
-Vent… Ya lo dije. No te sientas mal por lo que pasó. Yo…
-Sabes que no puedo evitar pensar en ello Yang… - Vent la miró con seriedad. – Vimos como te atacó, lo que pasó… yo lo vi cerca y… - Soltó un suspiro. – Jamás había estado tan asustado en verdad… pensé que…
Yang vio como las manos del muchacho temblaban. Ella sabía que, en el fondo, todos eran lo único que él tenía. Los que lo habían sacado de seguro de la soledad que él tenía, que estaba acostumbrado a ella. Pero de todos modos, ella…
-… Hey. ¿Quieres aprender a hacer las llaves que mi papá me hizo?
Verlo sorprendido, le pareció tierno. Ambos se pusieron de pie. Ella le dijo como poner los brazos en el cuerpo del oponente.
-Mira, es así. Pones tu brazo derecho aquí, la pierna en esta posición y… - Ella lo hizo caer al suelo, con un fuerte impacto. – Solo aplicas fuerza.
-¡Ow! – eso si dolió. – Sabes, eso no era justo. Fue sorpresa…
-Así son las luchas. – Yang sonrió un poco. Le extendió la mano derecha para ayudarlo a ponerse de pie. Y él, alzando la mano izquierda, para tomarla y ella lo ayude a pararse. – Es más, creo que debo de darle razón a mi padre… Mi forma de ser, tiende a meterme en problemas.
-Bueno… también te hizo salvar a Ruby. Creo que solo debes ser mejor. – Yang lo miró con sorpresa. – Sabes, siempre he pensado que… es extraño. Esto… todo.
-¿Qué cosa…? – Vent miró el lugar, aun teniendo su mano y la de Yang, la robótica, juntas.
-… Todo… El de tener que pelear, sabiendo que hay algo más allá fuera. No solo ello, pienso que… Quizás alguien más pudo ser mejor para esto. Yo…
-No digas ello. – Yang lo miró con dureza. – Dudo que otro, se haya levantado para pelear contra Serpent como lo hiciste.
-Lo sé… Estoy decidido a seguir. Para poder proteger a todos… Ustedes… Quien pueda. No quiero sentir, que el poder que tengo, me lo dieron por… solo capricho. Yo… - Apretó su mano que sostenía la de Yang, haciendo que ella se tense. – No quiero volver a sentir esa desesperación cuando te pasó esto.
Yang lo miró con entendimiento. Ella soltó una risa. Solo para ponerse a pensar, que este chico, siempre va a querer cargar con todo. De seguro era eso lo que lo hacía fuerte, determinado. Pero a la vez, era su mayor defecto.
-Hey. Todos daremos lo mejor de nosotros. NO estas solo. Ya no. – Yang apretó su mano robótica con la de él, aunque no sentía nada con esta. – Es más, creo que podemos aprender de todo lo que hemos visto y vivido. – él asintió con una sonrisa. – Por cierto… lamento que sientas frío…
Él la miró confundido. Notó que seguía tocando su mano robótica.
-Oh… No. No te preocupes. Ni lo había notado.
-Claro… - Yang quiso decir algo más… - Solo espero que con todo esto, no me esté volviendo como mi madre biológica.
-Bueno…. Si Tai dice que heredaste lo mejor de ella, significa que no debe de ser todo mala. - Yang lo miró con fastidio, así como algo roja. – Digo… Ahm… No es que sepa de ella. Pero…
-Vent… cállate. – ella apretó su mano con la robótica, sacándole una queja. – Cielos. ¿Cómo eres tan bueno con las palabras?
-…. Solo digo lo que pienso. No es la gran ciencia. – Yang no dijo nada. Solo rodó los ojos. Pero…- Creo que lo mejor, sería que volvamos.
-Si… Oye Vent.
-¿Hmm?
-… Gracias por seguir a mi lado, a pesar de todo. No sabes lo que significa para mí… Desde lo del torneo… siento que eso me ayuda a superar esto. El brazo… Mis pesadillas con ese momento. Siento que si tengo a alguien a mi lado, puedo superar ese trauma.
Él se mostró sorprendido por lo que dijo… Solo pudo sonreír al pensar que…
-…. Sabes que es así Yang. Dije que estaría a tu lado.
-¿Siempre…? – ella sonó algo tímida. - ¿Siempre estarás a mi lado?
No supo porque, pero sentía que había un significado mas en esa pregunta. Pero no quiso indagar más en ello. Sabe que si… si ella se lo pide…
-Si lo deseas, lo estaré. Solo espero que no pienses que soy una molestia…
-…. Jamás pensé eso…
-Pero en el torneo….
-Olvida el torneo Vent… Ya no importa más… Me equivoque. Me agrada tu compañía. Mas de lo que crees. Es divertido verte sonrojarte.
-… Eres cruel. ¡No tengo la culpa que salieras de la ducha cuando yo entraba!
-Oh, pero bien te quedaste viendo como un idiota. – Yang sonrió al verlo sonrojarse, que tanto era el calor, que salía humo de él.
-… Soy un adolescente hormonal heterosexual… me preocuparía no reaccionar de ese modo.
-¿Aunque te golpearon Ruby y Blake? – ella se sonrojo un poco… Mientras que él pensaba que, si bien fue un accidente, la imagen que quedó en su memoria, valió la paliza.
-… No me hagas decir lo que pienso Yang… No quiero tu mano robótica en la cara.
La chica soltó una risa, al mismo tiempo que se apoyaba a él mientras caminaban. Ambos siguieron conversando, no notando que seguían agarrado de las manos. La robótica de Yang, en la de él. Y era como se decía, no sentían frío. Solo calor… Y más al conversar como si nada.
Un paso a la vez, era lo que permite a un recuperarse de algo difícil o traumático. Ayuda que tengas personas que, puedan entender en algo lo que sientas. Yang sabe que es así… está lejos de estar aun curada del trauma que tiene, pero… llegará un día… lo hará.
De vuelta en casa, se puede ver como todos estaban tratando de comer en paz… pero no era tan sencillo con tantas personas en la casa.
-¡Paséenme la salsa de tomate!
-¡Hey! ¿¡Quien se atrevió a darme la sal!?
-Ngh… Oigan. Dejen a uno comer.
Tai veía con asombro, como todos trataban de hallar que comer. En verdad, era gracioso. Tanto, que le parecía extraño. La casa, no había tenido este nivel de energía desde que Summer… Si. Puede que esa sea una razón, por la que la alegra tener a estos chicos aquí. Le daban alegría a su vida. Pero a la vez, sabe que ellos tienen su modo de hacer las cosas.
Lo que han vivido, los ha cambiado. Lo sabe.
Ruby a veces se despierta, recordando a las personas que no pudo salvar. Yang con sus dolores fantasmas. Weiss con el pensamiento de que pudo hacer más. Blake, pensando en las personas que murieron. Jaune, pensando que no era lo suficientemente fuerte. Pyrrha, tratando de superar su trauma de la niñez. Nora y Ren parecen tener un trauma similar, como si hubieran visto toda esta destrucción en el pasado.
Neo, ella parece tratar de tener su mente enfocada, en lo que sería… su misión de acabar con quienes originaron todo.
De Vent, puede ver que, si bien tiene una buena razón para pelea. Él aun se siente culpable por lo de Yang. Siente que es su culpa que su brazo haya sido cortado. Algo que no es del todo cierto…
Pero se nota que el chico tiene una manera de pensar las cosas, algo peculiar. Y hay algo más, el hecho de que parece preocupado más por sus habilidades, que en sí, su falta de ellas. Y eso era algo que habían hablado con Qrow. Que Vent, era un monstruo con habilidades que van más allá de las de una persona común.
Y esto llevaba a que…
-¡Hey! ¿¡Quien se comió mi…!? ¡NORA! – el muchacho vio a la chica, que se había comido su trozo de nugget.
-¡Tenía hambre!
Verlo discutir con la chica, solo hacía que piense que, es raro. El como es diferente. Todos actúan normales, a pesar de que tienen sus demonios, tras lo que han visto. La crueldad de una persona, las muertes y demás. Era algo extraño. No, quizás era el modo en que tratan de no pensar en la oscuridad que han visto. Era una manera clásica de afrontar los traumas del pasado.
Tai vio como Vent, harto de que la chica se robe su comida, se puso de pie y salió con su plato a la sala. Ruby en eso, le robó a Nora una papa frita, como venganza.
-¡Hey!
-¡Es lo justo!
Tai soltó un suspiro. Mucha juventud… Se dio media vuelta, para ir donde estaba Vent, quien comía con mal humor.
-Supongo que estar ahí, es cansado.
-… No quiero acabar en medio de una pelea de comida. – Tai soltó una risa. Si, esas cosas no eran tan… raras en la escuela. Lo sabe él.
-Jajaja. Creo que es justo. Por cierto, gracias por hablar con Yang. – Vent lo vio con confusión. – Ella toma en cuenta mis consejos, pero siento que la ayuda de otra persona, es buena.
-Oh… No, está bien. Yo… - No sabía ni que decir. Es decir, fue cómodo hablar con Yang. Más que las veces anteriores… Aunque, la razón por la que no solo no la podía ver a la cara, aparte de lo que pasó en las duchas… era el beso que ella le dio tras derrotar a Fistleo. Si, eso era confuso para él y sus pobres emociones.
-Bueno… solo recuerda esto. Haces llorar a una de mis hijas… y me las pagas… - Anotado… Esa mirada le dice todo.
Ver a Tai irse al piso de arriba, solo hizo que Vent suelte un suspiro… Eso le dio miedo…
-Venciste a un ser que usaba el Modelo V. ¿Y le temes a un padre de familia?
No importa lo que diga el Modelo X. Taiyang daba más miedo, prefiere pelear de nuevo con Serpent. En fin, dado que mañana acordaron descansar un poco, al mismo tiempo que buscaban la mejor ruta para llegar a Mistral, puede servirle para pensar en algunas cosas.
-Oh. Ahí estás… - Weiss apareció con un vaso de jugo. – dejaste esto.
-Gracias Weiss…. – Tomó el vaso con jugo y bebió un poco. – Ah. Mejor… Sabes. A la próxima, no me sentaré al lado de Nora.
-Jajaja. Te lo haré recordar. – Weiss se sentó a su lado. – ¿Sabes que es lo que sigue?
-… Creo que tengo una idea. Pero a la vez, creo que en verdad, debemos de pasar por un lugar para llegar a Mistral. Solo espero que a Blake no le sea un problema.
-Lo dudo… Si en algo tenemos claro. Es que Blake desea esto… el único problema que veo, es como llegar. Los barcos a esa zona, no son tan accesibles.
Vent pensó en lo que ella decía. Si, no sería sencillo. Para nada, pero sería algo que pueden superar. Los Scrolls que tienen, muestran que tienen privilegios que una persona normal, no tendría jamás. Y eso es lo que lleva, a que se ponga a pensar… muchas cosas. Ngh… tanto pensar, era cansado.
Por su lado, Weiss sabía que esta puede ser una oportunidad. En los meses que han pasado, se han centrado en ser más fuertes, además de tratar de recuperarse mentalmente de todo. Eso último no ha pasado aun, porque duda que sean los mismos de antes de todo.
Pero, a su vez, ha servido para poder… conocerse todos mejor. Ya no ve a Neo con desprecio, la acepta como parte del grupo, más no son amigas. Duda que lo sean un día. Pero a su vez, sabe que….
-¿Qué planes para mañana? – Notaba a Vent pensar.
-…. De seguro seguir pensando en algo… Ya sabes, para poder irnos lo más pronto posible.
Ella frunció el ceño. Desde la pelea con Serpent, se ve que Vent es más serio y centrado en lo que hace, pero parece que piensa demasiado ahora. Se le notaba tenso, así como preocupado. Necesita relajarse… es más…
-Mañana pensaba ir al pueblo. A pasar el día…
-¿Con las chicas…? – Vent miraba su Scroll, tratando de hallar una ruta que les sirva.
Pero Weiss, harta que no le haga caso, tomó el Scroll y se lo quitó. Él la miro con rabia, solo para ver los ojos de la chica.
-… Tú… irás conmigo.
-¿¡Ah!? Pero… Los planes…
-Puedes pasar un maldito día sin esos planes Vent. – Ella no iba a dar su brazo a torcer. – Es más, me debes una cita. ¿O lo olvidas?
Él abrió la boca para decir algo… NO pudo. Lo había atrapado de una manera que en verdad, no lo esperaba. Es más, puede que sea la mejor manera de hacer algo… Es decir. Si, puede que el estrés lo esté matando. Lo mejor era…
-… ¿Qué tienes en mente? – Weiss sonrió al verlo rendirse a la idea de la cita.
-NO mucho, dado que Patch no es tan grande. Pero… creo que nos las podemos arreglar. Solo déjamelo a mí.
-… Bien. Si tú lo dices. - La verdad, él no sabía si era una buena idea. Pero confiará en Weiss. Dado que en si… si quiere un descanso.
-Excelente. Te dejo para que descanses. Buenas noches Vent. – Weiss se despidió de él, solo para ir al piso de arriba, lista para dormir.
Cuando al fin estuvo sola, su cara se tornó roja. Ok… lo hizo. Ahora solo debe de hacer esta cita, algo que sea impactante. Era una oportunidad de oro, dado que, en verdad, quiere ver a donde llega esto.
Si algo ha aprendido, es que las oportunidades se deben de tomar. Es más… Su padre no estaba aquí para regir su vida y…
-Es mi vida… y yo elegiré como vivirla. Y con quien… - Weiss asintió a su nueva determinación, para luego irse a la cama que tiene, para dormir.
Mañana será un largo día.
