¡Hola!

Se que dije que no era muy probable que actualizara rápidamente, pero como vii el apoyo dado a la historia, me apuree un poquito y decidi traerles un nuevo capitulo impuslado por esta milagrosa (y vacacional) semana.

Paso al Review y luego al capitulo:

LittleStarMyu: ¡Hola! Como siempre, ¡muchas gracias por tu fidelidad con esta historia! (En serio, tus comentarios me dan muchísimos ánimos para escribir. Ojala hubiera más lectores activos como tú) Ahí va una respuesta súper larga para un Review súper (pero SUPER) largo... Pues yo no diría que fue mala suerte, sino que más bien fue descuido. ¿Cómo iba a estar con una persona que acababa de conocer y no protegerse? Digo yo que por lo menos debe haber un encantamiento para protegerse o algo así… ¡Ja, ja, ja! Me mataste con lo de los tijerazos XD… A lo mejor en una situación normal de matrimonios arreglados hubieran dejado pasar a lo del bebe, pero la cuestión principal es que aquí son magos chapados a la antigua (y con antigua me refiero como a antes de Cristo), ellos no hubieran aceptado a una chica tan "lujuriosa", ni a un bebe de "sangre impura" que poseyera un "terrible color de piel". Si a eso le sumas el descaro que tuvo, pues bueno… Con lo del título: pues así ahora, es totalmente inútil. Habría que esperar a ver si Harry obtiene un título que no sea situacional. Por cierto, Harry tiene la [Insignia del Jugador Novato, la cual básicamente mejora su LUC (cosa que se me olvidó reflejar en el cap. anterior) y le da más EXP...Desde el principio el grindeo solo era para aguantar, no le iba a ganar ni en pintura alguien que le cuadriplica la edad. Eso era lo que tenía planeado desde el principio… "Extremo déficit de atención". Le has dado en el clavo y creo que ni siquiera te has dado cuenta… Sobre lo de que Harry es muy confiado. Pues entiende que es un niño de 10 años. El actúa inteligentemente por todo lo que ha tenido que vivir (a mí nunca me cuadró eso de que viviendo con gente tan abusiva Harry fuera tan imprudente), pero tampoco es que toda le vaya a salir bien. Quiero reflejar que el aprenderá sobre la marcha. Además, él no se confió, ¿cómo iba a saber que Vassago tenía una varita extra? Ni que fuera adivino… Y por último, sobre la voz: pues diste mil teorías y predijiste casi cualquier posible dirección de quien era (¡incluso tomaste en cuenta a los Booker! ¡Te felicito!), pero a la final estuviste tan concentrada en lo del vagabundo que se te olvidó tomar en cuenta el otro personaje de LV misterioso que aparece en este fic. Pero no te culpo. "Esa persona" prácticamente no volvió a aparecer desde su primera aparición… Ve al capítulo para ver de quien te esto hablando… ¡Y de nuevo, muchas gracias por tu atención!

Y con eso dicho…

Disclaimer: Solo la trama y los OC son míos. Lo demás es obra y gracia de los verdaderos autores.


Capítulo 08: Lección Potterica #1 – Versus Con Maestros Sustitutos (Parte 2)

Marilyn Johnson se consideraba a sí misma una mujer inútil.

Era un hecho risible, algo totalmente contrario a la realidad; o al menos eso era lo que le decía la gente a la que le había dicho sus propia autoevaluaciones.

– ¿Cómo te puedes considerar una inútil? – le decían luego de que su expresión les hubiera dado a entender que no estaba bromeando –. ¿Es que acaso no eres consciente de tus capacidades? ¡Eres toda una chica prodigio!

Pero la opinión de Marilyn no cambiaba sin importar cuanta gente le dijera que estaba equivocada.

Sí, era cierto, ella –– una chica que era hija de un humilde mago nacido de inmigrantes muggles americanos y una simple mujer de sangre mestiza –– había logrado muchísimas cosas a pesar de que su falta de recursos y su condición social debieron haberle cerrado muchas puertas.

Logró graduarse con honores de Hogwarts, una beca dada por el mismísimo Albus Dumbledore permitiéndole estudiar en el prestigioso internado. Logró entrar en la academia de Aurores, su promedio de T.I.M.O.S y E.X.T.A.S.I.S siendo los mejores entre todos sus contemporáneos (e incluso mejores que los de gente que le doblaba su edad). Ella incluso logró convertirse en una de la mejores aurores de Gran Bretaña, siendo ella y Amelia Bones de las pocas mujeres que ejercían esa clase de profesión.

Pero, al fin y al cabo, ¿tenían esos logros valor alguno?

¿Sirvió de algo haber sido la mejor de las estudiantes cuando su mejor amiga padeció una extraña enfermedad que nunca nadie había visto, y ella, la supuesta chica más inteligente, no logró encontrar una cura y tuvo más tarde que ir al funeral de su compañera?

¿Sirvió de algo haber sido la mejor de los aurores cuando un día, ella estando en el trabajo, su padre perdió la vida en una redada hecha por mortifagos, y luego más tarde su madre pereciera por culpa del dolor dado por la noticia?

Pero sobre todo, ¿servían de algo todos sus «talentos» cuando al final lo más importante no podía ser logrado?

Era inteligente; eso ella lo sabía. Sin embargo, ella era una total analfabeta emocional y parecía que todas las relaciones que construía simplemente estaban destinadas al fracaso.

Era una inútil: una persona que se suponía tenía las capacidades más que suficientes para cambiar el mundo, y que nunca podía hacer nada cuando la situación lo requería.

Solo una oportunidad; eso era lo que ella quería: una oportunidad para fin por poder cambiar el equilibrio en la balanza.

Pero naturalmente, se había dicho Marilyn, esa clase de oportunidades simplemente no se daban así como así. El mundo no era un lugar tan conveniente.

Pero entonces, como si un cruel demonio de alas angelicales se riera de ella antes sus pensamientos, una gota de efímera y diabólica esperanza le fue dada.

– Dime, ¿has oído acerca de los «inefables»?– le preguntó un hombre que ella jamás en su vida había visto, la pregunta sonando tan causal como si él le estuviera preguntando por el clima.

Ella no podía saber lo que esa pregunta generaría. Pero para su yo actual ese era un recuerdo agridulce: una remembranza de aquella situación en la que, presa de su propia estupidez e ingenuidad, ella aceptó convertirse en una Inefable –– una agente de una agencia mágica secreta distribuida por todo el mundo mediante subdivisiones que eran impedientes entre sí y que tenía la labor de realizar misiones que simplemente no podían ser explicadas con palabras–– pensando que por fin podría ayudar a la gente.

No iba a mentir. Al principio le fue bien. Cientos de caminos fueron salvados por su mano oculta en las sombras; cientos de personas conservaron su vida, y cientos de niños no padecieron la tristeza que ella sintió al perder a ambos padres. Sin embargo, como todo en esta vida, prontamente las maravillas de su entorno desaparecieron y su inutilidad volvió a mostrar su fea cabeza.

– Cuida a Harry Potter – le dijo su jefe, Saúl Crocker –. Es una persona muy importante para el futuro de Gran Bretaña. No dejes que nade le pase. Disfrazate como su maestra y evita que él y los seguidores de Albus Dumbledore que estén a su alrededor sepan quién eres mientras lo proteges. Evita por todos los medios que nadie sepa de su ubicación. Pero sobre todo: ¡no permitas que se separe de sus parientes!

Por supuesto, si Marilyn era sincera consigo misma, al principio sintió emoción por su misión. ¡Iba a proteger al Niño-que-vivió! Para ella, que tenía tanto un gusto oculto por los «superhéroes» así como una especie de instinto maternal con los niños, la misión era más una recompensa que una especie de carga laboral.

Eso, por supuesto, fue hasta que dio cuenta de lo que sus indicaciones significaban. Hasta que se dio cuenta de que «evitar que se separara de sus parientes» era más la labor de un villano de la calaña de los mortifagos que de los héroes que tanto amaba.

Porque no podía ser «bueno» simplemente sentarse a ver como un niño ser maltratado.

Porque no podía ser «bueno» saber que algo incorrecto pasaba y no solo no hacer nada para corregirlo, sino además realizar labores para encubrir el hecho.

¡Porque, jamás de los jamases, sin importar cuantas protecciones milagrosa se metieran en la ecuación, el hecho de que dejara que monstruos como los Dursley vivieran destruyendo a dos almas jóvenes (a una con malos tratos y a otra con malas crianzas) nunca podría ser considerado algo «bueno»!

– No importa – le respondió su jefe con frialdad cuando ella le dio sus quejas –. Esa es tu misión y debes acatarla sin meter sentimientos en ella. Eres una inefable: una que realiza misiones cuya importancia no puede explicarse con simple palabras. Por el bien del futuro, es indispensable que ese chico viva con sus parientes. Algo así como una simple mala infancia es banal e irrelevante; nada más que un simple sacrificio que debe realizarse por un bien mayor.

– ¿« Por el bien mayor»? – cuestionó ella, horrorizada ante lo que escuchaba –. ¡¿Cómo puede ser « por el bien mayor» algo tan malvado y rastrero como esto?! ¡Nosotros, los adultos, somos quienes deberíamos hacer esa clase de sacrificios! ¡No un niño!

Pero, por supuesto, sus pensamientos y opiniones eran inútiles. Sin importar lo que le dijera a su jefe, este nunca dio su brazo a torcer, y por ende, ella –– que para poder entrar a los inefables había firmado un Geas, el más poderoso de los juramentos mágicos cuyo precio por incumplirlo era la vida –– no podía hacer nada para poder cambiar la trágica situación de la que era testigo.

Al final, eso era lo que era ella: una mujer inútil que fingía ser buena. Una dama de basura que hipócritamente decía ser una heroína y por debajo de la mesa cometía malas acciones por su ingenuidad e inutilidad en lugar de su maldad.

Y es por eso que cuando ese día, en el que justamente había acabado de rendir su reporte semanal a su jefe, fue llamada por su compañero inefable, Damián, informándole que había sido herido, contra todo pronóstico, por uno de los criminales más buscados de la Bretaña mágica, el cual de alguna manera había logrado dar con la ubicación de Harry, causando que ella se apresurara tan velozmente como pudiera al sitio donde Harry Potter vivía, para tan solo ser recibida con la dantesca escena de un niño volando por los aires víctima de la [Maldición Asesina, ella reafirmó su creencia de que era una mujer inútil al ser incapaz de hacer otra cosa que no fuera gritar un apasionado: « ¡NO!»

De nuevo, perdía a una persona ante sus ojos y ella no podía hacer nada.

De nuevo, ella era completamente incapaz de ser de ayuda,

¡De nuevo, la mujer conocida como «Marilyn Johnson» demostró que justamente en los momentos que más se le requería sus «destacadas capacidades» eran totalmente inútiles!

– «Pero esta vez es distinto – se dijo ella así misma, la rabia, frustración y odio que sentía consigo mismo tornándose hacia la persona que tenía ante sus ojos –. ¡Esta vez, por lo menos, puedo encargarme de quien cometió estas atrocidades!»

Y tras pensar eso, ella cargó sus varitas con decisión, y se lanzó a la carga.

Porque, aunque pudiera no ser «bueno», sin duda era lo correcto hacer que corriera la sangre de ese atroz asesino de niños.

¡[Ventus tria]! – pronunció ella entonces, llena de una determinación tan brillante como una hoguera y una rabia tan fría como un glaciar.


A pesar de que se encontraba lleno de quemaduras y prácticamente desnudo en una noche extremadamente fría, Vassago Brown sonreía, puesto que pensaba que luego de haber hecho volar por los aires con la [Maldición Asesina] al joven Harry Potter, el odiado niño que había matado a su maestro, ya nada podría salirle mal.

Pero, desafortunadamente para él, se equivocó.

¡[Ventus tria]! – escuchó él a la lejanía.

Y eso fue lo único que le advirtió a él, que se encontraba por completo con la guardia baja, acerca de lo que iba a suceder a continuación. En otras circunstancias ese mero murmullo le hubiera permitido reaccionar con la velocidad necesaria para poder defenderse. Sin embargo, en esos momentos la velocidad y la sorpresa del ataque fueron tales que él simplemente no pudo actuar a las velocidades requeridas para la situación.

Y es que luego de que aquellas palabras fueron enunciadas un fenómeno de la naturaleza se dio forma en el medio de la calle; una fuerte ráfaga de viento en forma de espiral, casi como un huracán en miniatura, se formó, no solo acabando con toda la neblina que había conjurado mediante el uso de [Nebulus maxima] , sino que además causando que saliera volando a varios metros a la distancia.

– «¡KU! – se quejó Vassago de manera mental, sin querer darle el gusto a su oponente de escucharlo quejarse, el fuerte impacto habiéndolo mandado a volar como si fuera un simple muñeco de papel y causando que impactará duramente en contra de un poste; el sonido del impacto siendo tan fuerte que Vassago estaba seguro de que al menos uno de sus huesos debió haberse roto.

Pero él no tuvo tiempo de revisar sus heridas para confirmar ese hecho.

[Diffindo] – exclamó su misterioso oponente de manera implacable, aparentemente no queriendo darle el tiempo de que siquiera reaccionara.

Pero a pesar de que debía encontrarse con alguno de sus huesos roto, Vassago, como uno de los pocos mortifagos que habían tenido la «dicha» de entrenar con el mismísimo Lord Voldemort y que por lo tanto era uno de los que estaba más acostumbrados al sentimiento conocido como dolor, sí fue capaz de conjurar esta vez una defensa adecuada para la situación.

[Protego duo] – entonó, causando que el [Encantamiento seccionador] rebotara inofensivamente con la cúpula hecha de energía mágica. Al ver esto, él sonrió, y, sin perder tiempo, dijo a continuación: – [Incendio tria]

E inmediatamente tras que él pronunciara esas palabras, un mar de poderosa y mortales flamas salió disparado de la varita que tenía en mano (la cual él le había robado a un auror mediante el uso del [Encantamiento desarmador]) con dirección hacia su oponete misterioso.

Y mientras eso sucedía, Vassago, por primera vez desde que había iniciado la batalla, pudo por fin atestiguar la apariencia de su misterioso oponente.

Era una mujer; eso era más que obvio. Era peli-castaña, por lo que podía ver, su cabello estando envuelto en un moño, en lo que parecía ser una especie de forma de cola de caballo. Vestía esos extraños ropajes que utilizaban los muggles en estos días, con una capa semitransparente estando envuelta sobre el conjunto; lo anterior permitiéndole a Vassago ver las atractivas curvas de la mujer con pasmosa facilidad. Su rostro era simple pero hermoso, igual que una de esas pinturas que no necesitaban muchos detalles para atrapar la atención de alguien; ese mismo rostro estaba envuelto en una máscara fría de rabia que hizo que por alguna razón el corazón de Vassago latiera a velocidades anormales.

Había muchos más detalles que Vassago gustosamente hubiera podido quedarse apreciando de su oponente; pero simplemente no tuvo el tiempo para hacerlo, ya que su contrincante transformó el mar de fuego que le acababa de lanzar en una enorme serpiente ígnea de 4 metros altura que se apresuró rápidamente hacia su posición.

¡[A-Aqua eructo tria]! – entonó Vassago con rapidez al ver eso, su voz tartamudeando por alguna extraña razón.

Y al instante, un enorme chorro de agua tan o más grande que Vassago (quien media un metro ochenta y era un hombre bastante alto) salió disparada en contra de la serpiente de fuego con una potencia inimaginable, tal así que el chorro de agua no solo dispersó a la serpiente formada mediante las flamas del [Incendio tria] de Vassago, sino que además salió dirigido con la fuerza de un misil liquido en contra de la mujer que era su oponente.

Cualquier otra persona hubiera hecho aunque sea una mueca de nerviosismo ante tamaño ataque, pero la mujer no hizo ni el más mínimo gesto. Por el contrario, con toda la tranquilidad del mundo, como si todo fuera pan comido, ella dijo:

[Glacius tria]

Y de súbito, la enorme masa de aguas cambió de solido a liquido así como así, pasando en tan solo segundos de ser un proyectil de agua a convertirse en una enorme superficie de hielo; el tamaño de la estructura siendo tan grande que Vassago no pudo evitar compararlo por unos segundos con una especie de iceberg en miniatura; claro que esos pensamientos sin sentido se borraron de su mente cuando vio como su contrincante hacia un movimiento con su varita, transformando el trozo de hielo en cientos de carámbanos mortales, los cuales luego lanzó en su dirección.

– « ¡Mierda! – blasfemó Vassago al ver eso, para luego apresurase a exclamar: – ¡[Protego diabolica]!

Y tras que él dijera eso, un aro de fuego azul se formó a su alrededor, el cual él amplió en tamaño y volumen con un gesto de su varita, causando que el aro lo rodeara en todas las direcciones posibles al formar una especie de enorme cúpula de flamas.

Y justamente segundos después luego de que el hiciera eso, los carámbanos salieron apresurados en contra de las flamas conjuradas por el [Protego diabolica] , convirtiéndose de inmediato gracias al calor en vapor y gotas de agua fría cuyo único efecto fueron apagar las llamas que lo rodeaba y hacer que él temblara momentáneamente ante la frialdad del líquido (él todavía seguía semidesnudo).

Pero a pesar de que probablemente podría sufrir una hipotermia muy grave, Vassago no estaba precisamente concentrado en la temperatura del medioambiente.

– « ¿Qué esta sensación? – se preguntó él confundido mientras esquivaba un rayo de luz blanca que su oponente le había lanzado –. Nunca en mi vida había sentido algo como esto. Mi corazón late aceleradamente sin control alguno. Un sudor extraño corre por mi cuerpo. Y cada vez que ella me mira, mi cuerpo se estremece. ¿Acaso esto será…?»

Para cualquier persona normal en su sano juicio esos síntomas eran una prueba irrefutable de la sensación conocida como «pavor». Sin embargo, para Vassago, quien debido a la mala crianza dada por su madre era en cierta medida incapaz de comprender las emociones humanas, todos y cada uno de esos síntomas eran una prueba irrefutable de la sensación conocida como…

– «… amor – pensó, un haz de luces verdes de un [Verdimilious tria] de su oponente siendo contrarrestado por él mediante un haz de luces rojas de un [Vermilious tria] –. Sí. – reafirmó –. ¡Esto debe ser amor!»

Una sonrisa apareció en su rostro al pensar eso. ¡Por primera vez en su vida, él estaba enamorado!

Y era algo natural, pensó él, ¡¿cómo no iba a enamorarse de una persona tan atractiva (aterradora) que lo miraba con tanto cariño (odio)?!

Era simplemente irresistible. ¡Él no podía permitir que tremendo espécimen femenino se alejara de él! ¡Él debía hacer algo para evitar que ella se apartara de su lado, ¿pero qué?! ¡¿Qué podría hacer él?!

– « ¡Ya se! – pensó él sonriendo mientras esquivaba otro ataque mortal.

– ¡¿Te casarías conmigo?!


Si cualquier otra persona hubiera estado en el lugar de seguro que soltaba un: « ¡¿EH?!» lleno de confusión e incredulidad, pensó Marilyn de manera distraída para sí misma, su implacable y mortal carga ofensiva de hechizos no deteniéndose por nada del mundo.

– ¿Eh? ¿No me escuchaste? ¡Dije que si te casarías conmigo! – volvió a decir Vassago Brown tras esquivar uno de sus hechizos.

Marilyn ni siquiera se detuvo a hacer una mueca de impresión o algo por el estilo al volver a escuchar tamaña locura de un criminal al que acababa de conocer. Como una inefable, ella era una persona entrenada para poder mantener la calma en cualquier situación sin importar lo que sucediera, razón por la que aun estando llena de tanta ira era capaz de conservar el raciocinio. Además, gracias a su ya mencionada profesión ella también tenía la capacidad de ver los expedientes de casi todas las personas británicas (ya sean estas criminales o no), por lo cual era por completo sabedora de la personalidad de su rival.

Vassago Brown era lo que uno llamaría: «un total loco sádico». Sin embargo, paradójicamente él era poseedor de una mente lo suficientemente brillante y lucida como para poder realizar increíbles artimañas. Él era uno de los pocos magos oscuros que prefería no utilizar la [Maldición Asesina] y que alargaba las batallas con discursos destinados a sacar de quicio a su rival, para luego cuando estos perdieran el juico comenzar con una sesión implacable de «juego» (tortura)

Para Marilyn era eso mismo lo que Vassago estaba haciendo en estos momentos. Simplemente no podía haber otra explicación. De seguro que consideraba que ella era una de esas mujeres estúpidas que estaban tan desesperadas por un hombre que al ver un muy atractivo cuerpo masculino y escuchar una propuesta de matrimonio perdían por completo el juico.

– «Pero no puede estar más equivocado conmigo – se dijo ella mientras conjuraba mediante la [Transfiguración] unas enormes picas de metal en contra de Vassago –. Un método tan estúpido como ese simplemente no funcionará para hacerme perder la concentración»

– ¿Hmn? ¿Por qué no dices nada? ¡¿Es que acaso dije algo mal?! – gritó Vassago, su mano realizando florituras en el aire con su varita por unos segundos, causando que los picos de metal se transformaran en patos, los cuales salieron volando mientras graznaban airadamente –. ¡Ya se! ¡De seguro que eres de esas mujeres que desean una petición formal con anillo incluido!

Y tras decir eso, Vassago hizo florituras con su varita, causando que un montón de rocas se agruparan por encima de su cabeza en forma de una esfera de 5 metros, para luego, con un gesto de su mano y seguramente haciendo uso de la [Transfiguración], convertir la gigantesca esfera en un gigantesco diamante.

– ¿Eh? ¿Qué tal? ¡¿Qué te parece este diamante?! – exclamó él, para luego lanzarle el gigantesco diamante.

El ser atacada por un gigantesco diamante por un tipo loco que le pedía matrimonio debió haber hecho que Marilyn cuando menos arquera una ceja, pero como en su trabajo como inefable ella había visto y vivido un montón de situaciones raras, ni el menor rastro de emoción siguió sin aparecer en su rostro.

Con algo que rozaba la indiferencia, ella lanzó el [ Encantamiento ligero como pluma] sobre la gigantesca joya, para luego alzar su pie derecho y darle una patada, causando que el gigantesco diamante que cualquier mujer mataría por tener saliera volando por los aires como si tratara de la pelota de futbol más grande del mundo.

Ella no se preocupó por lo que sucedería si el enorme diamante llegara a ser visto por los muggles. Con el tamaño que el objeto se cargaba era muy probable que los efectos de la magia desaparecieran en cuestión de minutos y este volviera a ser un montón de simples rocas dispersas en instantes.

– ¿Hmn? ¿Así que no te gustan las joyas? ¿Eres más del tipo de las flores? – volvió a preguntar Vassago, para luego exclamar con su varita apuntando en su dirección: –. ¡Entonces toma! ¡[ Orchideus]!

Y entonces, un rayo salió apresurada en su dirección, rayo que Marilyn desvió de inmediato al evocar una burbuja protectora mediante el uso del [Encantamiento escudo]. Debido a ello, el rayo terminó chocando con un poste, causando que el aparato generador de luz explotara bizarramente en un montón de variadas flores.

Por un microsegundo, Marilyn se preguntó quien habría tenido una mente tan loca como para tener la idea de inventar un hechizo tan raro.

Pero de inmediato esos pensamientos desaparecieron al ella escuchar la voz de su oponente.

– ¿Hmn? ¿Así que las flores tampoco? Eres una mujer bastante exigente, ¡por lo menos espero que te gusten los chocolates! – volvió a parlotear Vassago.

Pero antes de que él tuviera la oportunidad de conjurar algún bizarro hechizo ofensivo relacionado con el uso de chocolates, Marilyn lanzó un [Reducto duo] hacia la parte baja del hombre de piel morena. Este de inmediato hizo una mueca de ¿emoción? y conjuró un objeto, cuya forma Marilyn no pudo discernir, para que actuara como escudo.

– Ya entiendo lo que pasa. ¡Eres más más del tipo pasional! ¡De seguro que con el [Reducto duo] querías quitarme la poca ropa que me queda! – volvió a exclamar Vassago mientras el objeto que había conjurado era reducido a cientos de pedazo, la lógica de lo que decía teniendo tantos huecos como un queso suizo. Internamente, Marilyn no pudo evitar preguntarse el cómo era posible que existiera una persona tan fastidiosa –. ¡Pero no te preocupes, querida, dejame que te quite la ropa y luego yo me quitaré la mía!

Y entonces, con tal ímpetu que Marilyn por primera vez en toda la batalla fue verdaderamente incapaz de reaccionar, Vassago lanzó un hechizo en su contra, el cual impactó directo en el blanco.

Por un momento, un momento tan fugaz que los sentidos humanos simplemente serian incapaz de registrar el hecho, Marilyn se congeló con miedo, pensando que Vassago había cumplido su palabras y le había lanzado el [Hechizo desvanecedor] a su ropa; pero cuando notó que su ropa solo tenía ligeros cortes y que su cuerpo estaba sufriendo un montón de cortes severos que sangraban a una velocidad a la cual ella seguramente moriría en cuestión de minutos de no ser tratados, ella se tranquilizó.

– «Es un simple [Sectumsempra]»– pensó ella con alivio, para a continuación tocar su ensangrentado cuerpo con su varita y exclamar: –. [Vulnera sanentur]

Y entonces, durante un instante, una majestuosa luz verde cubrió su cuerpo, causando que todos los profundos cortes de su cuerpo sanaran y que por lo tanto las hemorragias se detuvieran. Como resultado, ella quedo ilesa, tan solo los cortes en su ropa lo que daba algún indicio de que alguna vez ella había sido atacada; pero ella se encargó incluso de eso al murmurar un rápido [Reparo] , dejando sus ropas tan relucientes como si estuvieran recién salidas de una tintorería muggle y así misma como si nada hubiera pasado.

– Oh, ¡que persistencia! ¡Como era de esperar de la mujer de la que me he enamorado! ¡Eres toda una mara…!

Ya más fastidiada que furiosa, Marilyn le lanzó un [Oscausi] a Vassago.

Este, sin embargo, a pesar de encontrarse en una condición verdaderamente lamentable por la fuerte tanda de hechizos que Marilyn le había estado lanzando, logró conjurar un [Protego] , el cual causó que el [Oscausi] rebotara en un anuncio publicitario de dentífrico, el cual perdió bastante sentido una vez que el hechizo borró la boca sonriente del mural.

– Oh, ¡querida! ¡Eso estuvo cerca! ¡No sé tú, pero a mí me gusta gritar el nombre de mi pareja cuando llegó al clímax! – siguió hablando Vassago, dándole a Marilyn una información que ella hubiera dado cualquier cosa por no conocer –. De ser otra persona de estaría molesto porque solo se interese en mi físico, ¡pero como eres tú, te perdonó!

Y mientras decía eso, lanzó un hechizo del cual Marilyn no alcanzó a escuchar el nombre.

Recordándose a sí misma que el uso del [Avada Kedavra] causaba que el alma del usuario sucumbiera ante la oscuridad y por eso no debía utilizarlo, Marilyn esquivó el hechizo mientras se aguantaba las ganas de degollar a su rival y buscaba entre su amplio repertorio de hechizos uno con el que pudiera matar al en extremo fastidioso asesino de niños que tenía en frente.

Pero entonces, mientras hacía eso, ella sintió con verdadera sorpresa por primera vez en la batalla como perdía por completo el equilibrio.

– « ¿Qué demo…?»– se preguntó Marilyn, sin comprender lo sucedido. De inmediato dio una mirada al piso en donde había estado parada, y entonces descubrió que este se encontraba lleno de una gran cantidad de jabón líquido.

– ¡Je, je! ¿Sorprendida? – rio Vassago, para luego lanzarle un [Expelliarmus] que hizo que la varita de Marilyn saliera volando, para después acercarse de una manera digna de un acosador de la talla de Damián, el compañero de misión de Marilyn con un extraño gusto por disfrazarse de vagabundo –. ¿Quién diría que un simple [Hechizo de enjuague] sería tan útil en una batalla, cierto?

Y mientras decía eso, el fornido hombre que solo tenía un pedazo de túnica cubriendo sus partes nobles se ciñó sobre ella, de una manera que haría a cualquier mujer normal carente de fantasías masoquistas (Marilyn incluida en esta categoría) apresurarse a sacar un gas pimienta.

Aunque un poco alarmada, Marilyn no perdió la calma. Como una inefable que siempre estaba preparada, ella tenía una varita extra guardada entre su ropa, solo era cuestión que hiciera un movimiento rápido y…

¡ [Curse]! – exclamó una voz de repente, sacando a Marilyn de sus pensamientos.

Ella pudo escuchar a Vassago gritar, su desnuda espalda completamente expuesta recibiendo un repentino ataque; pero ella no le prestó atención, solo tenía ojos para una cosa: el niño de ojos verdes que hace unos instantes había salido volando víctima de la [Maldición asesina].

– «¡Harry!»– pensó ella con alivio.


Hace unos instantes…

¡Ping!

[¡Ataque de muerte instantánea detectado! ¡Alegrate, humano; [Toque de Muerte] ha neutralizado el efecto de [ Avada Kedavra] !]

¡Ping!

[¡El [Campo Nebuloso] ha sido dispersado! ¡Todos los efectos negativos y positivos relacionados con este desaparecen!]

¡Ping!

[Has dormido en el piso de una [Zona enemiga]. HP y MP se recuperan en un 25% del total y estados adversos han sido eliminados]

Gimiendo mientras recogía sus gafas que habían salido volando y se levantaba apresuradamente del suelo, Harry miró con confusión los anuncios que tenía enfrente por unos segundos, sin comprender en donde estaba ni que había estado haciendo. No fue hasta unos cuantos segundos después que todos los recuerdos de lo sucedido llegaron a su mente.

Había estado luchando con Vassago, una especie de mago malvado que (por alguna razón) se había disfrazado como una mujer obesa para infiltrarse como su maestra sustituta, quien deseaba ansiosamente matarlo para vengar a un tipo loco cuyo ridículo nombre no recordaba en esos momentos. Al principio la cosa había ido bien; o al menos eso pensó él; pero Vassago prontamente le demostró que había sido un tonto por pensar que un grindeo apresurado podría hacer que pudiera lidiar con un mago que le cuadriplicaba la edad.

No solo no fue ni la más mínima molestia, sino que además fue víctima de una especie de hechizo maléfico que hizo que revaluara su propio concepto personal de lo que era el verdadero dolor. Lo único bueno de haber recibido ese ataque había sido que pudo tomar a Vassago con la guardia baja y logró deshacerse de la varita del mago, para luego atacar sin clemencia a Vassago con una combinación del terrible poder del maquiavélico aceite de cocina y [Fireball] ; el ataque fue tan letal que Harry incluso llegó a pensar durante unos que verdaderamente podría llegar a tener una posibilidad de ganar la batalla; pero esa esperanza fue completamente destrozada de inmediato cuando Vassago reveló que tenía una varita extra guardada y, tan solo habiendo sufrido heridas leves, le atacó con una especie de rayo verde que lo mandó a volar.

Y luego de eso, Harry recordó haber escuchado a alguien gritar antes de que perdiera la conciencia.

Con todos esos recuerdos llegándole de improvisto, Harry se deshizo con rapidez de las ventanillas que tenía en frente y miró a su alrededor con alarma, buscando cualquier seña de un posible atacante; al no encontrar nada aparte del hecho de que la espesa capa de neblina que había hace unos momentos había sido dispersada (tal cual como decían las ventanillas), se tranquilizó levemente y le preguntó a Harmusp airadamente:

– «Eh, Harmusp, ¿qué sucedió con la neblina? ¿Dónde está Vassago?

Pero, para su consternación, Harmusp no le dio ninguna clase de respuesta.

– « ¡Eh, Harmusp, responde! ¡No es momento para bromas! – volvió a decirle a Harmusp –. ¡Estamos en una situación muy apretada! ¡No es momento para juegos!»

Pero por más que gritaba en su mente, Harmusp seguía sin contestarle.

La preocupación lleno la mente de Harry entonces ante ello. ¿Le había sucedido algo a Harmusp?

– « ¿Sera qué ese extraño hechizo si la afectó a ella? – pensó él de repente con un terrible pavor.

De inmediato quiso negar con la cabeza y decir que era una idiotez; pero simplemente no pudo hacerlo. Que él supiera, [Toque de Muerte] lo protegía a él solamente de los ataques de muerte instantánea (de los cuales no había que ser un genio para adivinar acerca de lo que se trataban). Era totalmente plausible que a pesar de que él no hubiera sido afectado por el hechizo, Harmusp si hubiera sufrido consecuencias.

Aunque trató de evitarlo, pudo sentir como unas lágrimas traicioneras empezaban a aparecer por el borde de sus ojos. Harmusp había sido aparte de los Booker la única amiga verdadera que había tenido en su vida, y a diferencia con los señores que eran bibliotecarios, con ella él no guardaba ningún tipo de secreto (porque simplemente era incapaz de hacerlo). Por más ilógico que pudiera sonar, la pequeña serpiente había logrado convertirse en su confidente más cercano en tan solo cuatro días.

Y entonces, al recordar que por culpa de su debilidad Harmusp había muerto, Harry sintió una rabia extremadamente verdadera como no había sentido desde que peleó con el Rey Rata: una fuerte rabia consigo mismo por ser simplemente tan débil.

Pero, al recordar que no solamente había tenido él la culpa, prontamente esa rabia se tornó contra otra persona; la persona que había conjurado el hechizo que le arrebató a su fiel compañera viperina: Vassago Brown.

– « ¡Nunca lo perdonaré!»– pensó él con rabia mientras se levantaba apresuradamente del piso, dispuesto a abalanzarse sobre Vassago. ¡Pasara lo que pasara, él tenía que vengar a su compañera! ¡Él tenía que…!

« ¿Eh, ya estas despierto? ¡Qué bien! ¡Acompañame a ver esta increíble pelea entonces! ¡Es tan increíble que no te la vas a poder creer! »

Como si fuera un robot o un búho, Harry giró su cabeza lentamente en un ángulo de 180 grados. Al hacerlo observó como Harmusp estaba vivita y coleando mientras lo miraba con una sonrisa.

Definir lo que Harry sintió en ese momento con palabras sería muy difícil; la mejor forma de describirlo sería que los colores del alma de Harry cambiaron de azul (tristeza) combinado con rojo (rabia) a amarillo (alegría) combinado con verde (irritación) a una velocidad tan increíble que el alma de Harry se convirtió en una especie de arcoíris maléfico cuyo única intención era vengarse de Harmusp por haberle hecho pasar un mal rato.

(O, dicho en palabras que sí tuvieran sentido y no parecieran una cita de poesía abstracta, también podría decirse que Harry se sintió muy, pero muy estúpido y quiso desquitarse con Harmusp)

– «Eh, ¿por qué me miras así?»– preguntó Harmusp extrañado, un poco de pánico empezando a llenar sus rasgos.

Harry no dijo nada, tan solo se levantó levemente con una mirada sombría en su rostro. Avanzó lentamente en dirección a Harmusp, quien dio un paso (o el equivalente de alguien que no tenía pies de eso) mientras parecía prepararse para comenzar con una persecución digna de una comedia.

Pero entonces, Harry escuchó sonidos de una cruenta y feroz batalla, y recordó que estaba en el medio de una zona de guerra.

– «Estúpida incapacidad para concentrarme»– se insultó él durante un segundo, agitando la cabeza para deshacerse los impulsos de idiotez que recorrían su cuerpo. Luego de hacer eso le dio una mirada a Harmusp y le preguntó:

– ¿Qué está pasando?

Harmusp lo miró con temor con unos segundos, como temiendo que el de repente enloqueciera y tratara de hacerse un abrigo de piel de serpiente mágica con ella; pero luego ella pareció notar que se había calmado y le contestó:

– «Pues la verdad no estoy muy segura. Luego de que ese rayo tan potente te mandara a volar y te desmayaras por haber chocado con una pared gracias a esa extraña maldición, yo escuché unos fuertes sonidos de batalla, por lo que me separé de tu cuerpo y me preparé a misma para defenderte – le explicó, y Harry no pudo evitar sentir una especie de sentimiento cálido en su interior al darse cuenta de que ella estaba hablando completamente en serio –, pero resultó que no había necesidad de eso. Esa extraña y súper poderosa mujer que vino estaba muy concentrada masacrando a ese mago loco para prestarnos atención»

Las orejas de Harry se alzaron ante lo que acababa de escuchar.

– ¿«Extraña mujer súper poderosa»? – cuestionó.

Harmusp le asintió «Si, eso es lo que dije. Ven conmigo para que puedas entenderlo mejor»– le dijo.

Harry le asintió. Harmusp serpenteó por el suelo ante ello, guiándolo con dirección hacia la batalla. Con cautela y sigilo, Harry se apresuró a seguirla.

Y a tan solo unos cuantos metros después., Harry observó una verdadera lucha mágica que era cien mil veces más sorprendente que cualquier cosa que él hubiera visto en la televisión. Fuerzas de la naturaleza era comprimidas en un espectáculo que era simplemente atrayente para la mente humano; sin embargo, lo que más llamó la atención de Harry fue la identidad de la mujer que era unos de los contendientes de la batalla.

– « ¡Esa es la señora Johnson! – pensó Harry, impresionado –. ¡Y le está dando una paliza a Vassago!»

Y es que, en opinión de Harry, la vista de su maestra luchando con Vassago (y ganándole) era simplemente increíble.

Si, él había teorizado que la señora Johnson muy probablemente fuera alguna especie de maga (¿bruja?), pero de ahí a pensar que su maestra de aulas tuviera una capacidad de batalla tan grande como para hacer ver a Vassago, quien había sido el oponente más duro que había tenido en su vida (lo cual, teniendo en cuenta que solo había tenido cuatro grandes batallas con anterioridad, tampoco era mucho que digamos), como un simple debilucho.

Para Harry, era simplemente increíble; la batalla entre la señora Johnson y Vassago era, en su opinión, magistral, igual que una legendaria y encarnizada lucha del bien versus el mal realizada entre un maquiavélico guerrero Sith semidesnudo y una poderosa pero amable Jedi mal vestida.

– « ¿Esto… esto es lo que un verdadero mago entrenado puede hacer?»– pensó para sí mismo con impresión, sus puños apretándose inconscientemente al él sentir una extraña mezcla de frustración y emoción. Apresuradamente lanzó un [Observar] sobre la señora Johnson luego de pensar eso.

¡Ping!

[Marilyn Johnson]

[Edad: 29 años]

[Título: Brillante y Bendecida Chica Prodigio].

[Raza: Homo-Magi]

[Estatus: Vivo].

[LV 37]

[HP: 2.490/2.490]

[MP: 1.500/1.825]

[STR: 12]

[VIT: 18]

[END: 14]

[AGI: 30]

[DEX: 34]

[MAG: 42 (8: 50)

[INT: 40]

[WIS: 35]

[CHA: 30]

[LUC: ¿? (Infinitamente cambiante). Proporcional a infinito]

[Rasgos: Humanoide Mágico. Femenina. Santo (Bendito)]

[Una mujer llena de impresionantes capacidades, las cuales son un sub-producto de haber sido bendecida por la Santa Brigid al momento de nacer. Ella es ignorante de este hecho, lo que causa que la [Bendición Divina de la Santa Brigid] se reduzca a una bendición de la buena fortuna que paradójicamente trae desgracia a las personas más próximas a su entorno]

[Ella tiene la misión de proteger a Harry, a quien quiere como un familiar cercano. Piensa que él está muerto y por eso está dispuesta a mostrarle a Vassago como luce el infierno por haberlo matado]

Por un segundo, la boca de Harry se abrió en la forma de una perfecta «O». No solo estaba sorprendido por el [LV] de la señora Johnson, el cual era incluso superior al de Vassago, sino que también había muchas cosas increíbles mostradas por el [Observar]. ¿La señora Johnson era poseedora de una bendición divina? (Cosa que, por cierto, ni siquiera estaba exactamente seguro de que era). ¿Ella tenía la misión de protegerlo? ¿Es que acaso ella era una especie de agente secreto que por la mañana trabajaba en la escuela y en la noche salía cuando veía la Johnson-señal? Y si eso era así, ¿por qué lo protegía a él? Él no tenía nada especial aparte de la habilidad del jugador, y eso ella no podía saberlo, ¿cierto?

– «Oye, antes no lo hice porque tenía que protegerte, pero, ¿no deberíamos ayudarla? – preguntó Harmusp con extrañeza, sacándolo de sus pensamientos –. Digo, ciertamente luce como si tuviera todo completamente controlado, pero lo normal sería que nos uniéramos a la refriega haciendo una alianza con la misteriosa mujer para acabar con Vassago»

Al escuchar la pregunta, Harry cayó en cuenta de que Harmusp tenía razón. No importaba quien fuera la señora Johnson ni tampoco importaba cual era la razón por la que lo estaba protegiendo. Al final los motivos no importaban por el momento, solo importaba lo que estaba sucediendo precisamente ahora. La señora Johnson estaba peleando con Vassago, quien quería matarlo a él. Esa era su lucha, no la de ella; y a pesar de que ella pareciera no necesitar ayuda y era mucho más fuerte que él, no podía permitir que ella corriera riesgos innecesarios por su culpa.

Después de todo, como quien dice, dos son mejor que uno.

– Tienes razón. Hay que ayudarla – le dijo a Harmusp luego de terminar con su deliberación; por su parte, la serpiente pareció notablemente contenta con la noticia de que tenían que enfrentarse con el tipo que casi los asesina (lo que probablemente se debiera a que ahora contaban con el soporte de la súper poderosa señora Johnson) –. Pero primero tenemos que hacer un plan – exclamó rápidamente, sintiendo por segunda vez en el día una especie de deja vu al hacerlo.

Harmusp lo miró por unos segundos, y, justamente cuando Harry pensó que ella se quejaría diciendo algo como: « ¿Un plan? (Resoplido) ¡¿Para qué vamos a hacer un plan si estos siempre fallan?!)», ella dijo:

– «Bien. De hecho ya tengo un plan listo. Tan solo estaba esperando a que te despertaras para que pudiéramos realizarlo»

Harry no pudo evitar sorprenderse por unos segundos, antes de que recuperara la calma. Aparentemente, Harmusp estaba empezando a madurar.

– « ¡Después de todo, es imposible que la Gran Harmusp y compañía queden fuera de una batalla tan espectacular entre personas que sean poseedoras de una "Fuerza" tan magistral. ¡Jo, jo, jo!»

Harry sonrió nerviosamente. Tal vez había hablado muy pronto.

Y entonces, ellos dos se compartieron el plan ingeniado por Harmusp y lo que cada quien tenía que hacer, y esperaron al momento adecuado para poder introducirse a la batalla; momento que llegó cuando Vassago aparentemente logró acarralar contra todo lo pensado a la señora Johnson.

Y ahora, en el presente…

¡[Curse]! – exclamó Harry con su mano derecha alzada, aprovechándose de que Vassago tenía la espalda (literalmente) expuesta por completo.

Y de inmediato tras que dijera eso, una pequeña luz fantasmagórica surgió en la palma de su mano por un segundo, antes de que esta se transformara en una estela de luz que salió apresurada rápidamente en contra de Vassago.

– ¡GAH! – rugió el mortifago, el dolor causado directamente a su espíritu aparentemente siendo demasiado para que él pudiera soportarlo. Aun con sus ojos llenos de dolor, él miró en dirección hacia Harry, y el dolor de sus ojos rápidamente fue opacado por la estupefacción y rabia –. ¡TU…! ¡¿TODAVIA SIGUES CON VIDA!? – y con rabia que no parecía propia de aquel que había estado actuando durante toda la batalla de manera juguetona, levantó su varita, seguramente dispuesto a conjurar algún hechizo con el que fácilmente podría matar Harry.

Pero, entonces…

– « ¡Sorpresa! – exclamó Harmusp de manera sorpresiva mientras salía de un agujero que se había formado en el suelo, para luego abalanzarse sobre Vassago.

Este, tomado por sorpresa, trató de hacer cualquier cosa para evitar a la serpiente, pero esta prontamente demostró ser demasiado rápida para él.

– « ¡[Atadura]! »– gritó Harmusp con ímpetu, una luz cubriendo su cuerpo, causando que este se viera incrementado en tamaño por una extensión fantasmagórica que ella utilizó para enredarse a sí misma velozmente sobre los brazos y el torso del Vassago.

– ¡¿Qué es esto?! – exclamó Vassago, airado y sorprendido, sus manos forcejando para tratar de liberarse de la ahora no tan pequeña serpiente

Pero, por más que forcejeara, simplemente no pudo liberarse: el poder de la [Atadura] de Harmusp era demasiado como para que un simple humano que, al haber pasado la mayor parte de su vida entrenando sus habilidades mágicas, no había entrenado su fuerza física más allá de lo debido pudiera superarlo.

Y Harry, al ver esto, sonrió. El plan había sido un éxito.

De nuevo, había sido muy simple. Simplemente se aprovecharon de los dos nuevas de Harmusp: [Excavar] y [Atadura]. Con la primera Harmusp generó se rodeó a si misma con una capa de ácido y generó un agujero en el concreto solido del que estaba hecho la calle, mientras que con la segunda ella, como se podía observar, se aprovechó de la sorpresa de Vassago para enredarlo con su cuerpo transformado en una enorme soga.

Y eso solo dejaba la última parte del plan.

– ¡Bajaste la guardia! – le exclamó a Vassago de manera burlona, todavía sonriendo, para luego alzar su mano derecha en su dirección y decir: – [Curse: Spiritual Flame] (Maldición: Flama Espiritual)

Y al ser esas palabras pronunciadas, una luz de color azul apareció en la mano de Harry, momentos antes que de que la luz se transformara en una flama de intenso color azul que salió disparada velozmente en contra de Vassago.

Una expresión de momentáneo pánico apareció en el rostro de Vassago. Harmusp por su parte rápidamente regresó a su forma común y corriente con rapidez y se alejó de Vassago, haciendo todo esto con un margen de maniobra tan increíble que Vassago a pesar de quedar libre no tuvo el tiempo necesario para poder esquivar el ataque.

Un «BOOM» sonó y una pequeña estela de fuego se formó un por pequeño lapso de tiempo, la cual al ser disipada prontamente reveló que no había ningún rastro de un Vassago herido.

– ¡Eso estuvo cerca! – aulló una voz de repente. Rápidamente Harry desvió su mirada. Al hacerlo, pudo discernir a unos cuantos metros a su izquierda a un Vassago ileso –. De no ser porque me arriesgue a utilizar la [Aparición] de seguro que no la cuento – murmuró, para luego sonreír –. ¡Es una verdadera lástima, mocoso, parece ser que haber sobrevivido dos veces al [Avada Kedavra] no te servirá de nada! – y tras decir eso, Vassago alzó su varita dispuesto a volver a lanzarle un hechizo mortal a Harry.

Pero a pesar de ver esto, Harry siguió sonriendo.

– ¡«Es una verdadera lástima»! – repitió Harry las palabras de Vassago con el mismo tono burlón que este había utilizado–, ¡pero volviste a bajar la guardia!

Un rastro de inquietud apareció en el rostro de Vassago al escuchar eso, y él pareció prepararse a sí mismo para defenderse de cualquier clase de ataque…. Pero era demasiado tarde.

[Desmaius duo] – dijo la señora Johnson, el rayo de luz mágica impactando sin ninguna clase de problema en la descuidada espalda de Vassago, causando que este saliera volando unos cuantos metros a la distancia, para luego aterrizar en el frio concreto solido de la carretera, el irises de sus ojos completamente en blanco.

Con rapidez, Harry vio como la señora se acercó con una agilidad gatuna a Vassago, pareciendo analizar las condiciones en las que este estaba, antes de parecer completamente convencida de que este estaba desmayado. A pesar de eso, ella volvió a levantar su varita en contra de Vassago, un rastro de una emoción que Harry no supo identificar apareciendo en sus ojos por unos segundos, antes de que ella levantara la mirada en su dirección y esa extraña emoción en sus ojos desapareciera.

[Petrificus totalus duo] – exclamó ella finalmente, causando que un rayo de luz saliera expedido en contra de Vassago. Pareciendo no estar satisfecha con eso, ella murmuró unas palabras que Harry no alcanzó a escuchar, ocasionando que unas enormes cuerdas rodearan cada parte del cuerpo de Vassago como si este fuera un enorme regalo de navidad.

Y tras hacer todo eso, ella se murmuró algo que sonó como: «[ Accio Varita] » , causando que un de palo de madera saliera volando hacia la mano que tenía libre. Al verla así, con dos varitas en cada mano y con una especie de capa semi-trasparente cubriendo su cuerpo, Harry no pudo evitar que su impresión de que ella era una poderosa Jedi mal vestida se viera reforzada.

– « ¡Pues parece ser que todo salió bastante bien!»– exclamó Harmusp de repente, casi causando que a Harry el corazón se le saliera del pecho.

– ¡No me asustes así! – le reprochó Harry, exaltado, antes de que su mirada cayera en dirección hacia la señora Johnson y un poco de pánico brillara en su mente –. ¡Rápido, escondete! ¡No podemos dejar que la señora Johnson te vea! – le dijo a Harmusp.

Aunque Harmusp no tenía cejas, dio la impresión que esta las había alzado.

– «No sé si te habías dado cuente, pero con todo el numerito de [Atadura] es muy probable que esa tal "señora Johnson" ya nos haya visto – dijo ella –. Además que creo que tienes peores problemas que yo. Después de todo, también es muy probable que ella te haya visto utilizar tanto [Curse] como [Curse: Spiritual Flame] »

Por un momento, la mente de Harry se congeló. No se había dado cuenta, pero Harmusp tenía razón.

Un destello de pánico cruzó por su mente luego de que esta se descongelara. ¡¿Y ahora que iba a decirle a la señora Johnson?! ¡¿Cómo le explicaba las extrañas habilidades que no poseía hace cuatros días?!

– «Eh, pero de todas maneras te haré caso. No vaya a ser que a esa tal señora Johnson no le agraden las serpientes y luego me haga lo mismo que le hizo a Vassago – siguió hablando Harmusp, aparentemente sin prestarle atención a lo que pasaba a la mente de Harry –. Así que… acercate, por favor»

Aun con su mente llena de dudas, Harry acató la petición de la pequeña serpiente. Él se agachó con cuidado, permitiendo que Harmusp saltara sobre su brazo y procediera a transformarse a su ya típico estado de tatuaje.

Y justamente luego de que hiciera eso, Harry notó que la señora Johnson había terminado de hacer lo que sea que estuviera haciendo con Vassago y se le estaba acercando.

– «Bien, ahí viene – se dijo, sintiéndose extrañamente nervioso –. Preparate, Harry; es momento de que te las ingenies y evadas todas sus preguntas. Es muy improbable que ella no crea que mi vida es un videojuego, y la verdad yo tampoco quiero decírselo, así que tienes que ingeniártelas para poder mentirle exitosamente»

Y justamente en ese momento, la señora Johnson terminó de llegar, quedando justamente en frente de él mientras lo miraba de una manera que Harry no supo como identificar. Ella abrió la boca, causando que Harry se preparara para el largo interrogatorio al que estaba a punto de ser sometido; pero, para su sorpresa, lo que ella dijo fue:

– Supongo que tendrás muchas preguntas.

Por un momento, Harry se quedó paralizado. ¿Había escuchado bien? ¿La señora Johnson le estaba ofreciendo respuestas en lugar de interrogarlo?

– Veo que de alguna manera has logrado aprender a utilizar un poco del estilo mágico del lejano oriente – dijo la señora Johnson en tono conciliador, causando que saliera de sus pensamientos –. Supongo que el que hayas aprendido algo como eso es debido a la misma razón por la que tienes en tu posesión a una serpiente mágica de una especie que en mi vida he visto… – ella sonrió al notar su estupefacción –. Tranquilo. No me importa saber como has obtenido esa clase de cosas. Sé que tienes tus propios secretos y no quiero invadir tu privacidad, así que no te obligaré a que me digas nada. Pero imagino que debes preguntarte porque ha sucedido todo esto, ¿cierto? Así que está bien, no guardes silencio; no he cambiado, sigo la misma amable señora Johnson de siempre. Has cualquier pregunta que tengas y yo te la contestaré en la medida que me sea posible.

Por un momento, Harry siguió guardando silencio, sintiéndose ligeramente incapaz de procesar lo que la señora Johnson decía; pero entonces, sin saber muy bien como, de su boca escapó una pregunta que había estado recorriendo fuertemente su mente:

– ¿Quién es Lord Voldemort?

De inmediato, Harry sintió el cambio que la mera pronunciación de ese nombre había producido.

Fue como si el mismísimo mundo se estremeciera del miedo; como si aquel viejo dicho de los cuentos de hadas de «los nombres tienen poder» fuera cierto, una especie de brisa siniestra sopló por loa alrededores en un instante, y por un momento a Harry le pareció que su lengua sufría una especie de descarga eléctrica (y él estaba notablemente familiarizado con como se sentían las descargas eléctricas) al momento en que esas palabras salían de su boca.

Sin embargo, eso no fue lo más remarcable en la opinión de Harry. Lo más sorprendente fue la reacción de la siempre amable e impasible señora Johnson.

– ¡¿Dónde escuchaste ese nombre?! – inquirió la señora Johnson de manera exaltada, mientras que, aparentemente guiada por una especie de instinto grabado en su cuerpo, daba una mirada alertada a su alrededor.

Harry no estaba seguro del porqué, a lo mejor fue por haber visto una demostración de la fuerza de la señora Johnson, pero él sintió que por un momento se encogía ante el grito de la mujer adulta e inconscientemente se estremecía.

Al ser testigo de esto, la señora Johnson de inmediato se calmó.

– Disculpame, Harry. No debí reaccionar así – dijo ella apresuradamente mientras hacia una mueca, luciendo como si se sintiera culpable –. Es una estupidez de mi parte preguntar de donde escuchaste ese nombre. Seguramente lo escuchaste de la boca de Vassago Brown, ¿cierto?

Como no podía decirle que fue gracias a [Observar], Harry aprovechó la excusa que la señora Johnson le había dado y asintió.

Al ver eso, la señora Johnson soltó un suspiro impropio de alguien de su edad.

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡[Mentir] ha subido de nivel!]

– Me lo imaginaba – dijo ella luego de suspirar –. Ya se acerca tu onceavo cumpleaños, así que creo que ya es momento de alguien que te lo explique… Pero, por favor, ¡no vuelvas a decir ese nombre! Ya luego te digo las razones, ¡pero por favor no lo vuelvas a decir! Llamalo como quieras, preferiblemente como «Quien-tu-sabes» o como «El-que-no-debe-ser-nombrado», pero no vuelvas a repetir ese nombre.

Al notar que la señora Johnson parecía ligeramente exaltada, Harry asintió –. Está bien, no vuelvo a decir ese nombre; pero lo voy a llamar Lord Valdemaro – dijo.

Al escucharlo, la señora Johnson pareció entre exasperada y divertida.

– Está bien. Yo también lo llamare así para que no hallas problemas en la mutua compresión – dijo sonriendo. Pero entonces ella hizo una pausa, y su sonrisa se borró –. Sobre quien es «Lord Valdemaro», pues… es una historia un poco larga, y habrá muchas cosas que probablemente no entiendas, pero trataré de explicártelo de la manera más rápida y entendible que sea posible.

Ella hizo una pausa por un segundo, antes de continuar.

– Nadie está seguro exactamente de donde, como o por qué surgió; incluso la fecha de su surgimiento es algo difusa, pero puedo decirte que fue alrededor de hace 30 años que él surgió – ella hizo otra pausa, esta vez para examinar si le estaba prestando atención. Al notar que si lo hacía, continuó –. Como todos los males en este mundo, al principio no fue la gran cosa; nadie sabía quién era esa extraña persona que se había autodenominado a sí mismo como un Señor Oscuro…

Harry guardó silencio, aunque en su mente se preguntaba que era un «Señor Oscuro». Probablemente gracias a su experiencia como maestra, la señora Johnson pareció darse cuenta de esto.

– Un Señor Oscuro es un mago que ha incursionado en la [Artes Oscuras] y ha dominado cada una de estas en su máximo grado, y quien mediante este conocimiento reúne seguidores para generar una especie de cambio en el mundo mágico, cambio que por lo general es de naturaleza maligna – explicó ella rápidamente –. Imaginate a alguien Hitler con poderes como los de Sauron del Señor de los Anillos para que te sea más fácil de entender.

Harry asintió de inmediato, diciéndole que prosiguiera. Con ejemplos como ese, ¿quién no iba a entender?

– Bien. Pues como te decía – continuó la señora Johnson –, al principio nade conocía a «Lord Valdemaro», pero él prontamente logró hacerse de fama en todo los rincones de Gran Bretaña; con una rapidez que nunca antes había sido vista, él logró reunir a una gran cantidad de seguidores, a los cuales denominó mortifagos, y con ellos generó estragos de magnitudes incluso más temibles que las que sucedían en la época del anterior Señor Oscuro: cientos de personas muertas en cuestiones de días, cientos de torturas realizadas a diario; cientos de batallas sucediendo a diario. De no haber sido por Albus Dumbledore y sus seguidores, nadie está seguro de lo que hubiera con la Bretaña Mágica e incluso con toda Europa.

Como si estuviera en clase, Harry levantó su mano. La señora Johnson, con una sonrisa divertida que no llegaba a sus ojos, le hizo una seña para que hablara.

– Usted dice que este tal «Lord Valdemaro» era tan terrible que incluso amenazaba con adueñarse a Gran Bretaña, pero si era tan terrible, ¿por qué el gobierno (si siquiera tienen gobierno) mágico de Gran Bretaña no pidió ayuda a otra nación? – preguntó.

– Muy buen pregunta – felicitó la señora Johnson –. Pues la respuesta es bastante simple en realidad: porque simplemente no iban a recibir ayuda.

Por la expresión de la señora Johnson, Harry supo que su cara había delatado lo que estaba pensando: «¿Tan terrible era "Lord Valdemaro"?»

– No es exactamente por miedo a la fuerza de «Lord Valdemaro» que los demás gobiernos no ayudaron – le explicó de inmediato la señora Johnson –. Las razones de cada país variaban. Los gobiernos latinos no podían debido a que estaban ocupados con sus propios conflictos. Los gobiernos orientales no ayudaban por la lejanía; pensaban que simplemente no iban a ser afectados. Por su parte, Estados Unidos, el más fuerte de nuestros aliados, tampoco pudo prestar su ayuda porque estaba demasiado ocupado con una gran cantidad de problemas que había en su territorio. Y finalmente, los demás países europeos no prestaron ayuda por miedo; pero no por miedo a «Lord Valdemaro», sino por miedo a las consecuencias que un posible conflicto pudiera desencadenarles.

Sintiéndose por primera vez emocionado al escuchar acerca de la historia (incluso Harmusp había guardado silencio, embelesada por el relato), Harry volvió a levantar su mano, para luego, la señora Johnson dándole permiso para hablar, preguntar:

– ¿A qué se refiere exactamente? ¿Cuáles eran las consecuencias que temían los demás gobiernos europeos del mundo mágico?

La señora Johnson hizo una expresión de ligera satisfacción, como contenta de que a Harry le importara tanto aprender.

– Pare explicarte acerca de eso, primero tienes que saber unas cuantas cosas – dijo ella –. La primera es que existen distintos tipos de magos en el mundo. Están los que poseen el don de la magia desde el nacimiento, y luego están los que lo obtienen posteriormente mediante alguna especie de método místico: a los primeros se les llamas «Mago» o «Bruja» dependiendo del género, y a los segundos se les llama «Hechiceros» o «Hechicera». ¿Comprendes hasta ahora?

Harry asintió.

– Bien – dijo la señora Johnson, contenta. Harry pensó distraídamente que a ella de verdad que le gustaba ser una maestra –. Pues dentro de los llamados «Magos» existen de por si dos tipos: los que provienen de magos, o los que provienen de muggles, quienes son la gente mundana carente de magia; los primeros se auto-denominaron así mismos con el término «Sangre Pura» y a los segundos se les llamó nacidos de muggles. También existe la posibilidad de que exista un término medio entre ambos, con cada padre siendo de un tipo; en esos casos se les denomina «Mestizo». A lo mejor ya te lo habrás podido imaginar, pero cabe destacar que los Sangre Pura desprecian a los nacidos de muggles (a quienes llaman «Sangre Sucia») y a los Mestizos.

– Un momento, ¿pero entonces no se supone que en algún punto los llamados «Sangre Pura» tuvieron que haber surgido de muggles? ¡¿Cómo pueden despreciar algo en lo que en un principio fueron?! – cuestionó Harry.

La señora Johnson le sonrió, aparentemente encantada con la pregunta – ¿Y no los reyes debieron haber surgido en algún punto de entre los plebeyos? – le devolvió ella la pregunta, para luego auto-responderse ella misma –. Pues la respuesta es sí, pero simplemente la memoria humana tiende a recordar lo que le conviene y a olvidar lo que le incomoda; los «Sangre Pura» jamás admitirán que por lógica ellos surgieron de los muggles; su banal orgullo nunca se los permitía.

– Pues son bastantes hipócritas entonces – opinó Harry, sin importarle correr el riesgo de que la señora Johnson lo reprendiera.

Afortunadamente, a la señora Johnson no pareció molestarle su comentario; por el contrario, ella incluso parecía estar de acuerdo.

– La verdad es que tienes razón… Pero en fin, no te estoy explicando acerca de esto para que critiques (aunque sea con razón) a nadie. SI te lo digo es para que entiendas los motivos de los gobiernos europeos – mencionó ella –. Y es que todo se debe a que, gracias a su odio por los nacidos de muggles, los Sangre Pura están casi extintos en Europa. Ellos no aceptaron el mezclar su sangre con lo de los nacidos de muggles, y por eso al final terminaron casi extinguiéndose; años de endogamia y matrimonios arreglados causando que el don pronto empezara a debilitarse, hasta que un punto simplemente en cada familia de Sangre Pura nacía un Squib: un nacido de magos que carece de magia.

La señora Johnson hizo una expresión que indicaba que sentía lastima o pena por los Sangre Puras. Por su parte, Harry pensó que se lo merecían por ser mala gente.

– Es por eso que los gobiernos europeos no se movilizaron ante «Lord Valdamaro». Temían que de encarar un conflicto, sin importar a la escala que fuera, las pocas familias de Sangre Pura que tenían llegaran a la extinción. Además – añadió la señora Johnson –, es muy probable que en el fondo pensaran que «Valdemaro» no los tocaría. Un pensamiento tonto, si me lo preguntas, aunque con ligera base; después de todo, la mayor parte de los seguidores de Valdemaro eran de Sangre Pura. Pero si me lo preguntas, a él simplemente no le importaba nada de eso.; yo era demasiado joven para tener la «dicha» de conocerlo en persona, pero por su modus operandis era más que obvio que a él solo le interesaba el poder. Estoy segura de que no haber sido porque… – ella de repente le dio una mirada y pareció preguntarse si era prudente decir lo que iba a decir a continuación.

Pero Harry, adivinando que era lo que era que incomodaba a la señora Johnson, no le permitió guardar silencio.

– «De no haber sido porque lo maté»: algo como eso era lo que quería decir, ¿cierto?

– ¿C-Como lo…? – exclamó la señora Johnson, ligeramente desconcertada, antes de que la respuesta pareciera venirle por si sola –. Escuchaste a Vassago decirlo, ¿cierto? – preguntó, su voz de repente sonando más como la de una anciana que como la de una mujer joven

– Si – aprovechó Harry la mentira –. Y también lo escuche murmurar no-sé-que cosa acerca de «Él-niño-que-vivió».

La señora Johnson hizo una expresión de enojo, aunque ella rápidamente lo contuvo. Al ver como sus ojos parecían echar chispas, Harry casi sintió lastima por Vassago al imaginar lo que la señora Johnson le haría una vez que él no estuviera con ellos.

Palabra: casi.

– Supongo que no queda de otra que contártelo – suspiró la señora Johnson, dando a entender por su forma de hablar que había esperado contarle a Harry lo siguiente en otro momento –. Como te dije, Valdemaro era una fuerza demasiada poderosa; pero por suerte había otra fuerza extremadamente poderosa que le hiciera frente; el segundo mago más grande que habido en la historia de Gran Bretaña luego de Merlín, el Gran Mago de las Flores: hablo de Albus Dumbledore, La Luz de la Esperanza Británica.

Por todo lo que decía la señora Johnson, Harry casi esperó que un rayo cayera en el suelo de manera dramática ser pronunciado el nombre del tal Dumbledore. Pero para su decepción, nada de eso sucedió.

– Dumbledore era la única persona a la que Valdemaro temía; y las personas que se dieron cuenta de eso rápidamente encontraron una persona en la que confiar sus esperanzas – continuó la señora Johnson, ajena a los pensamientos de Harry –. Prontamente, cientos de magos se unieron al bando de Dumbledore, esperanzados de poder acabar con la tiranía de «Valdemaro». Las personas más íntimas incluso fueron seleccionados para pertenecer a una organización secreta creada por Dumbledore, la cual era llamada La Orden Del Fénix; aunque esa es información del quinto archivo, así que haz como si no hubieras escuchado eso – la señora Johnson guiñó un ojo de manera juguetona a Harry luego de decir eso –. Dentro de esta «Misteriosa-Organización-Cuyo-Nombre-es-un-Secreto» estaban tus padres, Harry: James Potter y Lily Evans de Potter.

De repente, fue como si todo se congelara para Harry.

– ¿M-Mis padres? – inquirió él, [La Mente del Jugador] siendo usada a su máxima expresión para contener la vorágine de emociones que esa declaración le había generado.

La señora Johnson le dio una mirada llena de tristeza y algo que no supo identificar –. Si, tus padres, Harry – reafirmó –. Ellos eran de los mejores seguidores de Dumbledore. Tu padre, James Potter era un mago de Sangre Pura, mientras que tu madre, Lily Evans de Potter, era una maga nacida de muggles. Se cree que es por esto, junto con su fuerte lazo con Dumbledore, que ellos fueron…

–… asesinados – completó Harry, [La Mente del Jugador] causando sus emociones fueran contenidas de manera momentánea y que solo la lógica prevaleciera –. Eso es lo que pasó, ¿cierto? Ellos fueron asesinados por Voldemort – Harry ignoró como todo a su alrededor (la señora Johnson incluida) parecía reprenderlo por decir ese nombre. No estaba de humor para seguir con bromas –, mientras que yo sobreviví; por eso es que Vassago me llamó «El-Niño-que-Vivió»: porque yo fui el único que sobrevivió ante su asesinato.

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Por realizar una terrible aunque lógica deducción, ganas 1INT!]

La tristeza se apoderó del rostro de la señora Johnson

– Harry…

– ¡Responda! –inquirió Harry, un pequeño destello de la marea de emociones que sentía escapándose del dominio de [La Mente del Jugador] y causando que un poste que había a unos cuantos metros de distancia estallara espontáneamente.

La señora Johnson no pareció enfadarse porque le hubiera alzado la voz; en realidad, más bien pareció que verlo enfadado la había hecho entristecer.

– Tienes razón, Harry; tus padres fueron asesinados por el Señor Oscuro – dijo ella.

– ¿Cómo fue? – preguntó él.

– Harry, de verdad creo que deberíamos dejar esta conversación para otro día, han sido…

– ¡¿Qué cómo fue?! – exigió Harry. Otro poste estallo ante su pregunta.

Por un momento, la señora Johnson hizo una expresión de duda, como preguntándose si debía explicarle o simplemente utilizar sus artes de espía mágica para dejarlo inconsciente; pero a la final ella dijo:

– Murieron víctimas de la [Maldición Asesina, [Avada Kedebra: un hechizo que corta la conexión que hay entre el alma y el cuerpo de las personas – la mirada triste de la señora Johnson se cirnio sobre él, un destello inquisitivo en el medio de la tristeza –. La misma maldición que fue utilizada en ti cuando eras un niño; la misma maldición que Vassago Brown utilizó en ti hace uno minutos.

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Un secreto ha sido revelado! ¡El titulo [¿…?] se revela como [El-niño-que-vivió, permitiéndole al usuario gozar de los efectos activos que este da!]

Harry ignoró la ventanilla y abrió la boca, dispuesto a hacerle otra pregunta a la señora Johnson, motivado por las emociones que sentía…

Pero, entonces…

– ¡¿…?! – De repente, Harry se sintió ser jalado por el brazo por alguien con una fuerza increíble.

Por un minuto, se llenó de pánico, pensando que Vassago había logrado liberarse del montón de hechizos que la señora Johnson le había lanzado, pero prontamente se dio cuenta de que quien le había jalado los brazos era la señora Johnson y el pánico fue borrado de su mente.

O eso era lo que hubiera querido que hubiera pasado. Pero él notó con rapidez que la señora Johnson lucia preocupada, y esa impresión se reforzó al ver él como ella conjuraba una gran multitud de hechizos a alta velocidad.

Una fuerte sensación de inquietud que hizo que dejara de lado cualquier otro sentimiento llenó cada parte de la mente de Harry. Por unos minutos, él no supo identificar de dónde provenía esa sensación. Pero entonces una pregunta que paradójicamente sirvió como respuesta llegó a su mente.

Si ya Vassago ya había sido derrotado y no representaba amenaza alguna, ¿entonces por qué la misión relacionada en él no había concluido?


Varios de sus huesos estaban roto. Su poder mágico por alguna razón no le respondía. Su mente, producto del [Desmaius duo] que había recibido, se sentía extremadamente cansada. Estaba inmovilizado por una versión más poderosa de la [Petrificación total] y estaba atado por cuerdas conjuradas por un [Incarcerous]

Ese era la condición en que él, Vassago Brown, se encontraba; una condición en la que la mera idea de considerarlo una amenaza era totalmente ridícula, una burla al mismo concepto de lo que una era una amenaza.

Pero eso sería si esas condiciones se le aplicaban a una persona normal.

Vassago Brown no era una persona normal.

Como ser humano, él era diferente: lo que causaba dolor a él le causaba placer, y lo que causaba placer a él no le causaba ninguna sensación.

Como hombre, él era distinto: el placer físico era una sensación de la que él había precedido y el «amor» era una sensación que no había sentido hasta que «esa mujer» apareció.

Como mago, él era distinto: la lógica muggle era manejada por el de una manera que solo podía ser llamada una herencia de la sangre del padre que nunca había conocido.

Incluso como mortifagos él era distinto, diferente al cobarde y traicionero Lucius y a la leal pero estúpida Bellatrix.

Él no era mejor, incluso podría decirse que era peor; cada uno de los aspectos que un ser humano normal poseía y lo convertía en un «ser humano» no eran poseídas por él.

A la final la única razón que él tenía para vivir era causar dolor, su adoración para el Señor Oscuro un simple sub-producto de esto.

Y esa era la mayor arma que Vassago Brown tenia; no sus capacidades mágica; no su ingenio; ni siquiera su sadismo; la mayor armas que Vassago Brown tenia era simplemente que el propio Vassago Brown…

… no tenía especial aprecio por su propia vida.

– « ¡Je, Je, je! ¡Es una lástima! ¡De veras que me hubiera gustado ser una con esa mujer; pero ni modo! ¡Supongo que tendremos que reunirnos en el Valle de la Tierra de las Sombras!»

Y con ese pensamiento, él hizo una orden mental a dos perros que había conjurado, perros que por sí mismos carecían de la fuerza adecuada para incluso a enfrentarse a un niño de diez años que poseía unos cuantos trucos mágicos pero que para Vassago Brown tenían un valor igual al de un artefacto místico que era utilizado en el ritual de un hechicero.

– « ¡Je, je, je! ¡Se arrepentirán de haberme dejado con vida!»

Y con ese pensamiento, los dos perros conjurados se atacaron el a uno al otro, sus restos transformándose en una especie de líquido que hizo que múltiples marcas de extraña forma empezaran a surgir en el piso.


Y entonces, cuando Harry llegó a esa conclusión, eso sucedió.

De la nada, una por una, cientos de extrañas marcas, todas con la misma forma, empezaran a surgir en el suelo. Harry no les encontró una forma precisa; eran como una especie de línea en forma horizontal con un triángulo volteado en el medio; también podría haber sido una especie de dibujo de un banderín o de un ojo y tener un significado especial, pero Harry simplemente no le encontró mayor sentido.

Pero a diferencia de él, Harmusp si se lo encontró.

– « ¡¿Un esquema rúnico basado en [Thurisaz], [La Runa de la Destrucción]?! – exclamó ella, altamente alarmada –. ¡Incluso si son simples imitaciones creadas por un mortal, el número es simplemente abrumador! ¡Con esta cantidad, toda esta porción del pueblo volará en cientos de pedazos! ¡¿Cómo una sola persona pudo haber dibujado esta cantidad de runas en tan poco tiempo?!»

Era una pregunta valida, pensó Harry. Él no sabía nada acerca de lo que era una [Runa], pero la lógica le dictaba que simplemente dibujar esas figuras con tal precisión en esa cantidad requeriría una gran de tiempo para ser logrado con éxito, al menos tanto como…

– «… la mitad de un día – cayó en cuenta Harry de repente.

De repente quiso golpearse por su estupidez. ¡¿Cómo no se había dado cuente?!

Si él había tenido la oportunidad de haber subido tanto sus habilidades con tan solo medio día, ¿no podía Vassago también haber aprovechado esa misma cantidad de tiempo para dibujar todas esas marcas? ¿Acaso no había sido el quien se había dirigido a la calle, en donde se encontró a un Vassago que ya parecía estar muy familiarizado con el terreno?

– «Sí – pensó –. Ahora todo tiene sentido»

Y ese fue el último pensamiento que él pudo hacer; el ultimo pensamiento que pudo hacer antes de que la señora Johnson hubiera terminado de conjurar todos los hechizos que había estado conjurando, una gran barrera formándose alrededor de ambos como consecuencia; el ultimo pensamiento que pudo hacer antes de que todas las marcas en el suelo se iluminaran, para luego enceguecerse su visión; el ultimo pensamiento que él pudo hacer antes de que…

… antes de que Privet Drive «explotara»

BOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMMMMMMMM.

Esta historia continuara…


Estatus del Jugador…

[Nombre: Harry James Potter].

[Edad. 10 años]

[Título: El Jugador (25% a la ganancia de EXP hasta el nivel 10)].

[Raza: Homo-Magi (3 Mag y 2 Dex)]

[Estatus: ¿Vivo? Fusionado Espiritualmente].

[LV 10. EXP 8.077, 375/12.150]

[HP: 700. (Reg. 3,5 Sec.)]

[MP: 432,1 /432,1 (Reg. 2,311735 Sec.)]

[STR: 10 (-5): 5]

[VIT: 10 (-5): 5]

[END: 10 (5):5]

[AGI: 11]

[DEX: 12 (2): 14]

[MAG: 15 (-7,5): 10,5 (3): 10,5 (10,71]

[INT: 15 (-7,5): 7,5]

[WIS: 10 (-5): 5 (5,35)]

[CHA: 10]

[LUC: 10 (1,5: 11,5)

[Puntos: 5]

[Dinero: 14£]


Estatus del Familiar…

[Harmusp]

[Raza: Musanu]

[LV 11. Exp. 1.822/12.150]

[Raza: Musanu]

[HP: 650/650 (Reg. 6,5 Seg.]

[MP: 350/350 (Reg. 3,5 Seg.]

[Atk: 110]

[Def: 110]

[Atk Mag: 110]

[Def Mag: 165]

[Spd: 110]

[Puntos: 5]


¿Alguien se esperaba eso? Yo creo que no.

Tengo bastante que decir, pero comenzaré hablando de este capítulo en general.

Empecemos por la incógnita del capítulo anterior: la voz misteriosa resultó ser la de Marilyn (la señora Johnson), quien aparece en el capítulo 01 como «una misteriosa mujer de nivel ominoso» y quien Harry deduce en el capítulo 06 que probablemente se trate de un mago (bruja). A pesar de esto, nadie lo adivinó; pero supongo que en parte es mi culpa porque del resto ella prácticamente no volvió a aparecer.

Hablando más específico de ella, a pesar de ser una OC, hay muchas cosas interesantes en su Lore. Por parte del Potterverse tenemos que ella es una inefable (del cual cambié un poco el concepto canon); mientras que de la parte mitológica tenemos que ella es poseedora de la [Bendición de la Santa Brigid, cosa que será explicado (aunque no directamente) en el próximo arco.

Inicialmente, ella solo estaba planeada para pelearse contra Vassago y luego carecer por completo de importancia; pero mientras escribía la batalla entre ella y Vassago, ella terminó transformándose en una especie de Mary Sue trágica, así que decidí aprovechar lo que estaba haciendo y repotenciarla. No cambio mucho en el aspecto presente, pero ahora ella tiene la oportunidad de aparecer en una ocasión posterior como un personaje importante en un futuro arco de los inefables o en un arco de (Censurado por Spoiler).

Díganme, ¿Qué piensan sobre ella hasta al momento? ¿Les gustó su pequeño POV y la batalla que tuvo con Vassago?

Hablando de eso, creo que he mejorado un poco narrar batallas; esta en específico me salió tan natural que incluso hubo un montón de cosas que faltaron por poner y que me guardaré para una próxima batalla Potterica. Pero vuelvo a preguntar, ¿qué opinan ustedes? ¿He mejorado desde esa lejana primera batalla con el Rey Rata?

Hablando del universo Potterico, quiero decirles que todos los hechizos usados hasta el momento son canon (aunque hubo uno que otro que le agregue un «duo» a pesar de que no lo tenía); todo fue sacado de la Wiki Fandom de Harry Potter.

Pasando a otro tema, en este capítulo se hace la primera mención directa de quien es Valde… eh, que diga… la primera mención directa de quien es Voldemort. Traté de que no fuera muy repetitiva y añadí cosas para dar entender que este fanfic será global (es decir, abarcará la idea de un mundo mágico al máximo). ¿Qué les pareció? A mí me dio la impresión de que me salió muy largo, pero no sé, díganme ustedes.

Y por último (¡aleluya!), está la escena final: la escena tipo «¡Katsu!» de Vassago (¡Deidara -sama se sentiría orgulloso!). Desde el prólogo eso estuvo planeado, esa es la única razón para que Vassago exista. O así debería ser, pero al igual que Marilyn pueda ser que el aparezca en (Censurado) en un futuro MUY lejano, casi acabando la historia. Pero eso por ahora no importa. Para el final faltan como 5 años (de la historia, porque de la vida real no se ni cuanto me valla a tomar; nada más tomen en cuenta que han pasado como 4 días en la historia)

Y eso es todos, amigos. Agradezco a todos por el apoyo dado a la historia (¡más de 50 seguidores!), y espero sus comentarios en este capítulo, El siguiente será más corto, un interludio de transición que sirve como epílogo de este arco y de prólogo del siguiente. Trataré de subirlo con la misma rapidez de este y el anterior, pero no prometo nada.

Se despide, RAGM-0802.

¡Hasta la próxima!