Disclaimer: Nada, aparte de los OC y la trama, es mío.


Capítulo 10: El Libro y el Barco.

Al principio, mientras abría sus ojos, Harry pensó que todo lo que había pasado no fue más que otro de los muchos sueños que siempre tenía: otro sueño en donde un pariente desconocido venia y se lo llevaba lejos de los Dursley.

Pero para su alegría, ese pensamiento pronto demostró ser erróneo cuando al terminar de abrir sus ojos avistó la cara amable de la mujer que era su tía.

Y fue entonces que dos sensaciones asaltaron sus sentidos: la alegría y… la vergüenza. Al ver el rostro de su tía, él inmediatamente recordó el numerito que acababa de montar, haciendo que el bochorno se apoderada de su ser. Con un rubor en sus mejillas, él se preguntó, ¿cómo había sido posible que se hubiera derrumbado tan fácilmente ante un extraño? Ahora ni siquiera sabía que decirle a la mujer que tenía en frente.

– No tienes por qué sentirte avergonzado – exclamó la mujer, cuyo nombre Harry sabía que era Sally –. Llorar no es malo ni es un signo de debilidad. A veces es necesario llorar y permitinos deshacernos de aquello que aqueja nuestro interior. Dejar esas emociones encerradas permitiendo que se acumulen a la larga solo será perjudicial.

Había una especie de melancolía en el tono de su recientemente descubierta tía al decir aquello, notó Harry. Era casi como si ella hablara por experiencia propia.

– Oh, perdona; acabo de notar que ni siquiera me he presentado – dijo la mujer con una sonrisa avergonzada en su rostro –. Mi nombre es Sally, Sally Jackson. Y, como supongo que ya deben haberte informado, yo soy tu tía.

Harry no estuvo seguro de que responderle a aquella mujer, la incomodidad impidiéndole actuar como lo hacía normalmente. Sin embargo, para su fortuna él contaba con [La Mente del Jugador], por lo que cosas tan sencillas como lo eran la pena y la vergüenza él podía ignorarlas como quien ignora algo inconveniente. Gracias a eso, él pudo responderle a su tía con todo lo que sus magníficas habilidades sociales le permitían.

– Mi nombre es Harry Potter – dijo él, para luego hacer una mueca mental de inmediato.

Desafortunadamente, como un sub-producto de carecer de amigos (cortesía de Dudley) y haber vivido con personas que odiaban que les hablara, Harry carecía de habilidades sociales. Él no era para nada lo que uno llamaría una «mariposa social». Como prueba de esto estaba el hecho de que el tan solo se relacionaba con cuatro personas, siendo una de estas una serpiente y los otros tres poseedores del más del doble de su edad.

– «Al menos no soné descortés» – pensó Harry a manera de auto-consuelo, a la vez que agradecía las lecciones de cortesía que la señora Booker le había dado.

– Ya lo sabía, Harry – le contestó Sally, no pareciendo importarle para nada la sequedad de Harry –. No sé si te lo han dicho antes, pero tienes un nombre muy bonito. Aunque supongo que es de esperarse. De seguro que Lily fue quien te lo puso.

Harry quiso decirle a Sally que tenía un mal gusto si consideraba que su nombre era bonito. Para él, su nombre era extremadamente común; algo que era extra-ordinario en lugar de algo extraordinario. Él preferiría mil veces tener un nombre único como Adrián en lugar de llamarse simplemente «Harry». Si no fuera porque era la única cosa que sus padres le habían dado, el incluso estaría dispuesto a cambiárselo cuando fuera un adulto.

Sin embargo, él no le dijo a Sally nada de lo que estaba pensado, ya que al analizar lo que esta había dicho cayó en cuenta de un hecho que no pudo pasar por alto.

– ¿Usted… usted conoció a mi madre? – preguntó él, para luego volver a hacer una mueca en su mente y contener las ganas de darse un golpe en la cara por preguntar tamaña estupidez. ¡Pues claro que iba a conocerla! ¡Eran parientes!

Afortunadamente, Sally no se burló de él como sus tíos habrían hecho si él hubiera cometido una equivocación de ese tipo.

– Si, Harry. Yo conocí a tu madre – le contestó Sally, un destello de melancolía apareciendo en su tono de manera momentánea al decir eso –. Ella y yo éramos intimas amigas. Nosotras crecimos juntas, puesto que su madre, tu abuela Rose, y mi madre, tu tía abuela Estelle, eran hermanas gemelas; cosa que nos convertía a tu madre y a mí en primas-hermanas.

Harry la escuchaba embelesado. Esa era la primera vez que escuchaba acerca de sus familiares.

– Nosotras hacíamos todo juntas – le siguió diciendo Sally –. Dormíamos juntas. Comíamos juntas. Jugamos juntas. Molestábamos a su hermana juntas. Hacíamos las tareas juntas. Incluso nos bañamos juntas – ella dio una sonrisa al decir aquello –. Éramos extremadamente cercanas. Como yo nunca había tenido una hermana, la trataba a ella como tal, y ella a su vez veía en mi más a una hermana de lo que veía en su propia hermana biológica.

Hubo un momento de silencio luego de que Sally dijera aquello. No fue hasta ese momento que Harry se dio cuenta que su tía estaba deliberadamente evitando pronunciar el nombre de su tía Petunia.

– Si eran tan cercanas – soltó él de repente, rompiendo el silencio –, entonces, ¿por qué se separaron?

Un destello de tristeza apareció en el rostro de su tía al escuchar esa pregunta.

– Fue por causas mayores – dijo ella –. Mi padre era americano, y como tal una gran parte de su vida estaba en Estados Unidos. Él vino a Inglaterra porque algunos negocios menores que tenía lo llevaron a viajar para acá. Al principio se suponía que iba a ser un viaje corto, pero luego se enamoró de mi madre, y como esta no quería viajar a Estados Unidos, ellos vivieron una gran de parte de su vida aquí, al punto que yo nací en este país. Sin embargo, mi papa no era millonario, y el negocio que tenía aquí en Inglaterra prontamente falló, obligándolo a regresar, y a su vez obligándonos a mí madre y a mí a irnos a vivir a Estados Unidos cuando yo tenía 11 años.

Ella entonces volvió a guardar silencio por un momento luego de decir eso.

Harry no sabía que decir. Lo que escuchaba parecía extremadamente duro. Vivir todo el tiempo en un país, llamarlo tu hogar y forjar lazos inquebrantables en el, para luego solo tener que abandonarlo sonaba tan… doloroso. Él ni siquiera podía imaginarse como debía sentirse su tía.

Y entonces, con una punzada pasando por su mente, él se dio cuente que estaba obligando a su tía a hablar acerca de ese pasado que ella recordaba con tanto cariño y melancolía.

– Lo siento. No quería hacerla sentir mal – dijo él, la culpa y el auto-reproche recorriéndolo.

Pero, para su sorpresa, Sally le sonrió.

– No tienes que disculparte, cariño. Esos recuerdos no duelen. Por el contrario, los guardo con esmero en mi corazón. Y además… – ella le dio una mirada llena de compasión y compresión, totalmente distinta a las miradas llenas de fastidio y desagrado que tía Petunia siempre le daba –… Estoy segura de que debes ansiar que alguien te cuente cosas de tu madre.

Harry no pudo llevarle la contraria. Habiendo crecido bajo el mandato de los Dursley, cuyo lema era: « ¡No hagas preguntas!», él nunca había sabido nada acerca de sus familiares. Tía Petunia encontraba terrible hablar de su hermana, al punto que ella nunca había pronunciado su nombre en el frente de él. Él lo único que conocía de sus padres era que habían muerto en un accidente automovilístico, e incluso eso resultó ser una mentira que ocultaba la terrible y fantasiosa verdad.

Era por eso que Harry, quien hasta poco ni siquiera se sabía el nombre de sus padres, encontraba una especie de sensación reconfortante en conocer detalles sobre ellos. Sentía que era más cercano a ellos y que también descubría más cosas de sí mismo al saber cómo habían sido estos cuando estaban vivos.

Y de alguna manera que Harry no podía entender, Sally parecía ser consciente de este hecho.

– Yo te puedo contar muchas cosas de Lily – dijo ella, sonriéndole –. Aunque no se mucho de su vida luego de que nos separáramos, puedo relatarte como era ella cuando era niña.

Harry no encontró razones para rechazar su propuesta.

Así, Sally le contó a él acerca de su madre. Ella le dijo que ella era inteligente como ninguna otra, siendo capaz de entender cosas que niños mayores que ella no podían. Ella le contó que esta era compasiva y simpática, siendo capaz de hacerse amiga de cualquiera, a pesar de que también tenía una buena tanda de temperamento. Ella también le contó de las amistades de estas, dentro de las cuales destacó a un tal Severus Snape, quien al parecer era, luego de la propia Sally, el mejor amigo de su madre.

Ella también le contó otras cosas; cosas acerca de si misma. Cosas como que ella era huérfana (aunque él ya lo sabía) de padres desde los treces años, producto de un trágico accidente de avión; así como también le contó que ella había vivido con un tío de parte paterna hasta los 18 (ella no lo especificó, pero Harry dedujo que él también había muerto). Ella también le dijo que ella soñaba con ser una escritora, aunque por el momento trabajaba en una humilde tienda de dulces.

Y por supuesto, como era natural para una madre, ella también le habló de su hijo: Percy Jackson; quien, le dijo Sally, se encontraba en estos momentos en el barco en el cual ellos habían venido desde Estados Unidos.

Ella le contó muchas historias acercas de él. Historias y hechos vergonzosos tales como que él babeaba cuando dormía, que él le había tenido miedo a los payasos hasta los diez años, que él una vez cuando era pequeño se paseó desnudo por toda una playa, y otro montón de anécdotas bochornosas que Harry supuso que su primo jamás desearía que fueran reveladas y que harían que se muriera de la vergüenza si descubriera que alguien (Harry en este caso) las sabia.

(Como cuestión aparte, Harry se dijo a si mismo que jamás iba hacer algo vergonzoso en frente de Sally. A ella parecía encantarle narrar las experiencias que la mayorías de las personas preferían olvidar)

Una cosa que Harry notó era que cuando su tía hablaba acerca de su primo, su tono se llenaba de un cariño sin igual. Un sentimiento que por un pequeño momento hizo que una gota de envidia apareciera en su corazón.

– «Ella debe quererlo mucho» – pensó él en aquel instante, obligando a ese sentimiento dañino a apartarse de su mente con ayuda de [La Mente del Jugador]

Otra cosa a destacar era que ella nunca le habló del tal Gabe, quien, Harry sabia, le pegaba, ni tampoco le habló acerca de quien había sido el papa de Percy. Harry por su parte tampoco la molestó preguntándole acerca de ellos.

En lugar de eso, Harry prefirió escucharla atentamente, haciendo una que otra pregunta ocasional y narrándole una que otra cosa pequeña de su vida a Sally cuando esta se lo preguntaba. Él no se dio cuenta, pero mientras hacía eso pronto toda incomodidad desapareció, y pronto estuvo hablándole a Sally como si la conociera de toda la vida; como si hubiera crecido con ella en lugar de haber crecido con sus desagradables tíos.

Y así estuvieron ellos, hasta que el tiempo voló, y más de una hora fue consumida.

TOC. TOC.

– Pase – dijeron Harry y Sally al unísono, causando que una sonrisa apareciera en el rostro de cada uno.

Y al instante la puerta fue abierta, siendo la señora Johnson ni más ni menos quien pasó a través de ella.

– Veo, señora Jackson, que usted y Harry han logrado congeniar de una manera increíble – dijo la señora Johnson, sonriendo al verlos.

Sally le asintió – Sí. Resultó ser que mi sobrino es un niño encantador – al decir esto dio una mirada en la dirección de Harry, quien enrojeció.

La sonrisa de la señora Johnson se amplió al escuchar aquello.

– Me alegra escuchar eso – dijo –. Ahora, si no es mucha molestia, por favor vaya hacia el pasillo. Mis compañeros las están esperando para que firme todos los detalles pertinentes y el doctor Healer también quiere hablar con usted acerca de unas cuantas cosas importantes.

Al escuchar eso, Sally se levantó de la silla de la cama de hospital en donde estaba Harry –– lugar en donde ella había estado sentada desde que empezó la conversación –– y se acercó a la puerta, su paso ligeramente tambaleante y su mirada cernida sobre Harry con preocupación.

– No se preocupe por su sobrino – dijo la señora Johnson al notar la preocupación de Sally–, yo me encargaré de hacerle compañía mientras usted está ocupada.

Aun a pesar de haber escuchado las palabras de la señora Johnson, la preocupación de Sally no disminuyó. Al notar esto, Harry, sintiendo una sensación cálida en el estómago, le dio una sonrisa y le dijo que no se preocupara.

Sally le dio una última mirada, como diciendo: « ¿Estás seguro?», antes de partir al recibir otra sonrisa tranquilizadora de parte de Harry.

Y con el sonido de la puerta al ser cerrada, Sally partió de la habitación.

– Al parecer todo salió bien. ¿No, Harry? – exclamó de inmediato la señora Johnson cuando Sally desapareció.

Harry le dio una sonrisa – Si, todo salió bien. Ella es una mujer muy agradable, y la verdad si me gustaría vivir con ella. No era para nada como me la imaginé – lo último Harry lo dijo en un susurro, pero por la cara que hizo la señora Johnson, probablemente había llegado al oído de su ex-maestra.

– Me alegra escuchar eso – le contestó la señora Johnson –. La verdad yo también tenía mis dudas acerca de ella; sobre todo porque cuando la llame por ella alguna razón rechazó el viajar en avión y decidió venir por sus propios medios. Pero cuando la vi me di cuenta que todas mis preocupaciones eran infundadas.

– Si, de lejos se nota que ella es una muy buena persona – le contestó Harry, a su mente llegando los recuerdos de su conversación y el abrazo que ella le dio – Un momento, ¿acabo de escuchar bien? ¿Acaba de decir que usted fue quien la llamó? – preguntó al caer en cuenta de lo que había dicho la señora Johnson.

La señora Johnson le sonrió, divertida.

– Si, fui yo – parló ella –. No debes saber esto, Harry, pero yo soy una persona con un poco de autoridad en el mundo mágico; más o menos lo que tu llamarías una «agente secreto». Algo como actuar como una agente del gobierno muggle es totalmente fácil para mí.

Harry la miró por un segundo. Gracias a [Observar, él ya se había hecho la idea de que la señora Johnson era una especie de agente secreto, por lo que realmente no estaba sorprendido por eso. En realidad lo que le llamaba la atención era…

– ¿Por qué me dice esto? ¿No se supone que la parte de «secreto» en agente secreto es porque nadie debe de enterarse acerca de quién es usted?

La sonrisa de la señora Johnson desapareció, cosa que hizo que Harry se diera cuenta de que su pregunta era más grave de lo que había pensado.

– Por lo general así sería – le contestó ella –. Oculta en las sombras; desconocida por todos; un fantasma que no existe para nadie: eso es lo que se supone que las personas como yo deberían ser. Sin embargo, eso es algo imposible; nada más que una fantasía ilusa de los muggle. En este mundo existen cientos de tipos de seres mágicos. Algunos pueden leer mentes, otros detectar cualquier presencia e incluso existen seres que con tan solo una mirada pueden averiguar montones de información acerca de lo que ven…

Las cejas de Harry se alzaron al escuchar lo último. ¿Eso no sonaba extremadamente familiar?

–… En esta clase de mundo – continuó la señora Johnson, ignorante de sus pensamientos –… mantener un secreto es casi imposible. Así que la gente como yo decidió actuar de la siguiente manera: siendo parte de un todo «superior», colocaron hechizos tan potentes que ni siquiera puedo explicarte lo que hacen, convirtieron su propio ser en «algo que no puede ser explicado con palabras»

Harry le dio una mirada confundida, sin entender para nada lo que esta le estaba explicando.

Al notar esto, la señora Johnson de inmediato procedió a explicarse,

– Incluso si lo ves, no puedes describirlo; un recuerdo que aunque esta en tu mente no es accesible; una cosa que no puede ser explicada con palabras: algo «inefable» – exclamó esta –. Eso es lo que soy.

– Pero eso es… – murmuró Harry, extremadamente sorprendido.

– Si, es algo increíble – le asintió la señora Johnson –. Pero tampoco es un hecho que dé permiso a la vagancia. No está permitido dejar que mucho gente sea parte del «secreto», y como tal yo y mi gente nos esforzamos para no ser descubierto por mucha gente. Por lo general tendría que borrarte la memoria, pero dado quien eres y en visto de lo sucedido se me ha permitido volverte parte del «secreto»

Harry no pudo evitar estremecerse un poco –. ¿Eso quiere decir que si le digo alguien acerca de que usted es una agente enviaran a alguien para deshacerse de mí?

La señora Johnson le sonrió, entre divertida y exasperada –. Ay, Harry. ¿Acaso no escuchaste nada de lo que te acabo de decir? Aunque quisieras, no puedes decirle nada a nadie. Te daré una prueba de esto. Dime, ¿quién es la señora Johnson?

Harry no pudo evitar mirarla como si estuviera loca. « ¿Quién es la señora Johnson?» ¡¿Qué clase de pregunta era esa?! ¡La señora Johnson era la señora Johnson!

– «Espera, ¿no hay un problema en eso?» – se preguntó él.

Si, la señora Johnson era la señora Johnson, pero, ¿qué significaba eso? ¿Quién era la señora Johnson para él aparte de la señora Johnson? ¿Cómo lucia para él la señora Johnson aparte de «tal cual como siempre lucia la señora Johnson»? ¿Qué era lo que le había dicho la señora Johnson aparte de «algo»?

Sintiendo una migraña surgir en su cerebro, Harry se agarró su cabeza y le dio una mirada confundida a la señora Johnson.

– Ves lo que te digo – le dijo la mencionada –. Es algo tan confuso que ni aunque quisieras podrías explicarlo. Algo más terrible que el hechizo [Tabú] y el [Encantamiento Fidelio]. Yo ni siquiera estoy segura de cómo funciona, lo único que sé es que no afecta tu mente sino que afecta tu alma

Aunque Harry no sabía lo que hacían el hechizo [Tabú] y el [Encantamiento Fidelio] , él le dio la razón a la señora Johnson. Esa cosa era terrible. Incluso [La Mente del Jugador] no podía bloquear lo que sea que hiciera.

– Si te estoy diciendo esto, no es por simplemente querer decírtelo, Harry – le dijo la señora Johnson –. Te lo digo es porque es necesario para que tengas una salvaguardia para cuando tu tía te lleve a Estados Unidos. Ya ella me dijo que vivirán en Nueva York, y eso es extremadamente preocupante. En ese sitio los problemas mágicos suceden muy, pero muy a menudo, y la MACUSA (la policía mágica americana) de esa parte no se lleva muy bien con los magos británicos a raíz de un cierto incidente relacionado con criaturas mágicas…

– « ¿Incidente relacionado con criaturas mágicas?» – se preguntó Harry, curioso, pero no al punto de querer interrumpir a la señora Johnson.

–… así que me contacte con mis superiores y hemos decidido hacerte parte del «secreto». Al hacer esto tú podrás pedirle ayuda a cualquier Inefable americano con el que te encuentres – le dijo la señora Johnson, segundos antes de que la puerta fuera tocada y un tímido «Señora Johnson, ¿podría venir un momento?» sonara.

– Disculpa, Harry, pero tengo que irme – le dijo su ex-maestra, mientras se acercaba a la puerta.

– ¡Espere! – la interrumpió Harry –. ¿Cómo se supone que encuentre a uno de estos «Inefables americanos»?

– Si te hace mucha falta, creeme que te será muy fácil encontrarlos – fue la respuesta de la señora Johnson, quien sonrió misteriosamente y abrió la puerta para luego salir por esta.

Harry se quedó mirando fijamente la puerta por un par de segundos.

– «Eso no me explica nada» – pensó con una gota de sudor resbalando por su nuca. Él se quedó mirando fijamente la puerta por un segundo, preguntándose a que se refería la señora Johnson, cuando escuchó un ruido estremecedor:

– « "¡Dare mo go utsumikumachi!..»

– « ¡¿Qué es ese ruido?!» – se preguntó Harry, saliendo de sus pensamientos anteriores al escuchar aquel infernal ruido –. ¡Es horrible! ¡Suena como si un gato se estuviera muriendo al lado de un amplificador!»

Agarrándose sus oídos, Harry dio una mirada rápida a sus alrededores, en busca del responsable de aquel ruido que haría llorar al mismísimo Satanás. Casi al instante dio con el responsable.

– « "¡Kawaita kaze fukinuketeku!" – cantó Harmusp, su canción siendo una especie de chillido tan terrible que Harry se sorprendió de que los vidrios del lugar no estallaran espontáneamente –. Oh, ¡qué bien! ¡Al fin estas despierto!» – exclamó ella, dejando de cantar para alivio de Harry, para luego acercársele con rapidez

Harry le dio una mirada temblorosa por un segundo mientras la veía acercarse, sus oídos doliéndole tanto que él por un instante pensó que estos iban a empezar a sangrar. Él abrió la boca, dispuesto a pedirle a Harmusp que jamás volviera a utilizar el arma mortal que era su voz de esa manera, cuando analizó detenidamente a su compañera serpiente y parpadeó, sorprendido.

– Tú... ¿estas más grande? – preguntó.

En respuesta, Harmusp le dio una sonrisa – « Oh, ¿lo notaste?» – dijo ella.

Harry la siguió mirando, pensando que sus ojos los estaban engañando, pues en lugar de una pequeña serpiente él estaba viendo una serpiente de tamaño medio, cuya extensión, supuso él, era de aproximadamente 25 centímetros,

– ¿Pero qué te paso? ¿Cómo creciste tanto? – le volvió a preguntar él, sin creerse el cambio de su compañera.

La sonrisa de Harmusp creció.

– «No sé de qué te sorprendes. ¿No te había dicho que soy parte de esas criaturas mágicas que crecen físicamente en base a la cantidad de mana que poseen?» – le dijo ella.

Harry parpadeó –. No, no me lo dijiste.

– «Oh, bueno, ya te lo dije» – ella se acercó rápidamente a la cama en donde él estaba luego de decir eso.

– Espera, ¿eso es lo único que vas a decir? – preguntó él, un poco de incredulidad en su tono –. ¿No me vas a dar una increíble explicación de la razón de tu cambio, o por lo menos decirme en dónde estabas?

Harmusp dio un suspiro –. Está bien, está bien. Aunque realmente tengo mucho que decir. Crecí porque mi mana aumento, y dado que el incremento de este fue tan rápido, me tomo una semana para desarrollarme de manera normal. Realmente no entiendo porque te sorprendes tanto. Esta es una mínima parte del tamaño máximo al que puedo llegar»

Al escuchar la última parte, Harry se imaginó a una Harmusp del largo de una manguera de un camión de bomberos, causando que se estremeciera. Harmusp no iba a crecer tanto, ¡¿verdad?!

– «Pero cambiando de tema, dime, ¿hay alguna novedad?» – le preguntó la serpiente mientras quedaba en frente de él, sacándolo de sus pensamientos.

Al escuchar la pregunta, Harry sacudió su cabeza, deshaciéndose de esos pensamientos, para luego proceder a explicarle a Harmusp todo lo que había sucedido (lo que en realidad no era mucho).

– « Uh, ¿ósea que tienes una nueva familia? – preguntó Harmusp, para recibir un asentimiento –. ¡Eso es genial, Harry! ¡Es casi como uno de esos animes que estaba viendo! ¡De seguro que tu tía y/o tu primo tienen poderes mágicos súper especiales y tienen unas fuerzas malvadas buscándolos por ello!»

– Por favor, Harmusp – dijo Harry, sonriendo divertido ante las ocurrencias de su compañera –. No digas tonterías. La vida real no es como los animes. Es imposible que algo tan problemático como lo que dices pase.

Harmusp le dio una mirada suspicaz – « ¿Tu si te acuerdas que en tu sótano nos peleamos con un Rey Rata y que en el bosque justamente nos topamos con un Treant?» –le preguntó ella.

Harry de inmediato hizo una mueca. La verdad es que en su vida las cosas increíblemente inconvenientes y fantasiosas pasaban muy a menudo, pero aun así… – Eso es una cosa y lo de mi tía y mi primo es otra.

– «Está bien, está bien. Como tú digas – le contestó Harmusp, sin prestarle especial atención a sus palabras –. Mejor olvida lo que dije y dame espacio para enrollarme en tu brazo. No vaya a ser que alguien venga»

Haciéndole caso, Harry le permitió a Harmusp escalar por su cuerpo (cosa que le provoco cosquillas) para llegar a su brazo derecho, donde está, a pesar que era casi tan grande como su brazo, se enrolló fácilmente hasta tomar su típica forma de tatuaje.

– «Solo espero que mi tía no se tarde tanto – pensó Harry –. Ya quiero irme de aquí».

Lamentablemente, como Harry prontamente descubrió, su tía se tardó bastante en hacer lo que sea que estaba haciendo.

Varias horas después…

– Ya llegamos – le dijo Sally alegremente –. Luego de aproximadamente una hora y media de viaje, ¡he aquí el puerto de Southampton!

Bajándose del taxi en el cual habían viajado, Harry le dio una mirada al puerto.

– Si, es un… puerto – le contestó él de una manera en extremo poética –, un puerto muy bonito.

En respuesta, Sally le dio una mirada divertida –. Supongo que no te gustan muchos los puertos.

Harry no supo que decirle. No era que odiara los puertos, era simplemente que él no era un amante de estos. No le llamaban tanto la atención como para llegar al punto de gritar: « ¡Oh, un puerto! ¡KYAAAAAAAAA!»

– Entiendo que no te llamen tanto la atención los puertos – le dijo Sally –, pero tienes que saber que este puerto es muy rico en historia. Escucha lo que dice este folleto – ella sacó un folleto de su cartera luego de decir aquello –. «Southampton, una de las principales ciudades portuarias de todo Reino Unido. Fue fundada en un principio por romanos con el nombre de Clausentum. Es notablemente famosa por ser el principal punto de partida londinense para viajar a Nueva York, y mucho de los viajes en barco entre Reino Unido y Estados Unidos son realizados desde aquí: siendo el mejor ejemplo de ellos el famoso viaje del Titanic...

Sally hizo una mueca y guardó silencio por un momento al darse cuenta de lo que acababa de decir, seguramente pensado lo mismo que Harry: «Tremendo buen augurio para cuando estas a punto de realizar un viaje en barco».

– Mejor olvidemos el folleto – dijo mientras metía el mencionado objeto de nueva cuenta en su cartera –. Ven, apresurate. Quiero que veas el barco en donde vamos a viajar – exclamó, en lo que era un obvio intento de cambiar de tema, a la vez que lo agarraba del brazo y caminaba apresuradamente.

Por un momento, Harry se preguntó quién era el niño entre los dos.

– «No seas grosero – se reprendió a si mismo de inmediato –. Ella solo está tratando de tener un momento de unión familiar contigo»

Pero, tal como opinó Harmusp, hubiera sido mucho mejor si su tiempo de unión familiar hubiera consistido en una noche de películas que hacer el mismo trayecto de un barco que se hundió.

– «Pero bueno, ni modo» – se dijo él mientras seguía a su tía velozmente, hasta que luego de varios minutos esta por fin se detuvo.

– Listo, Harry. ¡Admira el barco Pequod II! – dijo Sally, extendiéndole el brazo teatralmente con una sonrisa divertida en su rostro al hacerlo, sacándolo de sus pensamientos a la vez que le mostraba el llamado barco Pequod, el cual era…

– « ¡… una total basura! – exclamó Harmusp en la mente de Harry, disgusto y miedo mezclados de manera mixta en su tono –. ¿Enserio vamos viajar en esto?» – preguntó ella.

Y Harmusp tenía razones más que suficientes para decir aquello, pensó Harry. El barco Pequod II lucia igual a como se escuchaba su nombre: totalmente horrible.

Para empezar, el barco estaba hecho de madera, igual que como si fuera uno de esos barcos hechos hace cientos de años. De hecho, Harry reflexionó para sí mismo, era muy probable que el barco hubiera sido hecho hace cientos de años, puesto que la madera lucia tan mohosa que parecía que al mínimo movimiento se rompería. El único punto bueno que tenía a su favor era que era enorme, pero incluso eso era algo terrible, puesto que parecía que su tamaño se debía a que algún loco constructor de barcos había fusionado tres barcos en uno.

En resumen, pensó Harry sin darle la más mínima importancia a los demás detalles del barco, el barco era una total afrenta contra las leyes marítimas de seguridad.

– Sé que no luce muy bien que digamos, pero – exclamó Sally al notar su mirada –, es mucho más seguro y resistente de lo que parece. En los ocho días que estuve en el no sucedió ningún incidente. Además – añadió ella –, la tripulación que lo manejas es muy capaz. No tienes nada de qué preocuparte.

Harry la miró por unos instantes, sin saber muy bien si confiar en su palabra. Preguntándose si tal vez si debía reanudar su plan de huir, lanzó un [Observar] sobre el barco.

¡Ping!

[Barco Pequod II]

[Un barco que es un remanente del original barco Pequod. Ha sido reformado con fragmentos de otros dos barcos, lo que genera su apariencia actual. Luce terrible y desprende un aire de inseguridad en general, pero es extremadamente resistente y seguro (a menos, claro, que se encuentre con ballenas o icebergs) Es un barco muy, pero muy especial, al igual que su tripulación]

– «Bueno – pensó Harry – , pues aparentemente es seguro» – su mirada se dirigió a Sally luego de pensar aquello –. Está bien, confió en usted. Voy a darle el beneficio de la duda a este barco – le dijo.

Al escucharlo, Sally sonrió.

– Me alegra oír eso – dijo, para luego acercarse a una especie de cuerda a un extremo del barco y gritar: – ¡ISMAEL! ¡YA ESTOY AQUÍ!

Sorprendido al escucharla gritar, Harry se llevó sus manos hacia sus (todavía adoloridos) oídos mientras miraba a Sally impresionado. ¡No podía creer que alguien tan amable como Sally fuera capaz de gritar tan fuerte!

– «Supongo que a la final si es pariente de tía Petunia» – se dijo él, acordándose de como su tía era capaz de destrozar ventanas (y tímpanos) con sus chillidos.

– «Sabes, esto me hace pensar que es muy posible que haya sangre de Banshie en tu familia» – comentó Harmusp, su tono de voz demasiado serio, en opinión de Harry.

Desafortunadamente, Harry no pudo a contestarle a Harmusp, porque justo en ese momento un «PUM» sonó, haciendo que él saliera de inmediato de sus pensamientos, tan solo para ver como un puente levadizo (similar a los de las películas de piratas) había caído en frente de él y de su tía.

– Ven, Harry – le dijo su tía Sally, haciéndole señas con la mano –, vamos a subir.

Harry no estaba seguro acerca de eso (el puente parecía perfecto para la escena de una tragedia), pero a la final subió, sin alternativa, puesto que su amable y muy cuidadosa tía lo agarro amablemente del brazo y evitó que él se despagara de ella.

– Vinieron rápido – exclamó un joven de aparentes veinte años –. Creí que tardarían más.

– Si, yo también pensé que tardaríamos más, Ismael – le contestó Sally –. Pero a la final todo fue sorprendentemente fácil. Solo tuve que firmar unos cuantos papeles y someter a Harry a unos cuantos exámenes, y simplemente me permitieron llevarme a mi sobrino.

Al escucharla, Harry no pudo evitar recordar cómo se habían ido tan fácilmente del hospital. Había sido tan extraordinariamente fácil y parecía haber carecido de tantos procesos adecuados, que de no haber sabido que la señora Johnson había metido su mágica mano, él hubiera sospechado.

– Bueno, como sea. Me alegre que estén aquí. Así podremos zarpar más rápido – le contestó a Sally el llamado Ismael, para luego posar su mirada sobre Harry –. Tú debes ser Harry, ¿cierto? Mucho gusto, mi nombre es Ismael – dijo, extendiendo su mano en dirección hacia Harry.

– Mucho gusto, Ismael – le contestó Harry, agarrando su mano y mirándolo con curiosidad –. Disculpe la pregunta, pero, ¿acaso es usted el capitán de este barco?

Ismael le sonrió, divertido – No sabes cuantas veces me han hecho esa pregunta – dijo, para luego proceder a contestarle –. No, no soy el capitán; soy el vice-capitán. Pero como nuestro capitán no es muy propenso a tratar a las personas, yo soy la persona que se encarga la mayor parte del tiempo del barco y la tripulación.

Harry le asintió, dándole a entender que comprendía. Sin embargo, en realidad eso no era más que una treta para evitar que Ismael se diera cuenta del como lo detallaba.

Y es que había algo muy extraño en él, se dijo Harry. Era tan… ordinario. Sus rasgos eran tenues y carentes del brillo de la fealdad o de la belleza; algo tan insignificante como la apariencia del extra de una película. Y si bien eso en primera instancia no parecía realmente nada extraño, puesto que en la vida existían muchas personas «ordinarias» cuyo rostro era fácilmente olvidable, Ismael simplemente lo llevaba a otro nivel: era como si careciera de presencia alguna; como si fuera una especie de espejismo o ilusión en lugar de una persona real.

Y además, lo que hacía sobre todo que Harry sospechara de él era…

[Ismael – Navegante]

[LV 20]

… su nivel superior al de una persona normal.

Harry incluso estaba dispuesto a lanzarle un [Observar] a Ismael cuando Sally lo agarró del brazo y lo arrastró emocionada a algún lugar.

– Disculpa por agarrate así, Harry – exclamó Sally, su voz tan dulce que Harry simplemente no pudo enojarse con ella –, pero quiero que conozcas a alguien muy especial.

Aunque una parte de su mente todavía estaba centrada en el misterio que representaba Ismael, el tren de pensamiento de Harry se volvió a enfocar en Sally al escuchar lo que esta decía. ¿«Conocer a alguien»? ¿Acaso se refería a…?

– Percy, cariño, ven. Quiero que conozcas a alguien.

Y entonces, cuando esas palabras salieron de la boca de Sally, un adolescente peli-negro que estaba en la cubierta viendo la lejanía del mar, camino de manera rápida pero sin prisa hacia ellos.

– Percy, este es Harry. Harry, este es Percy – dijo Sally, señalándole de manera respectiva a cada uno –. Como ya deben haberlo notado, ustedes son primos y vivirán juntos de ahora en adelante, así que quiero que se conozcan bien. Sé que lo harán. Ustedes son bastante similares, pero por si acaso… – ella empezó a caminar apresuradamente, alejándose de ambos –… ¡los dejaré solos para que se les haga más fácil!

Y luego de decir eso, ella se fue apresuradamente, probablemente a hablar con Ismael o con otro miembro de la tripulación que Harry desconocía.

Fue entonces que un silencio incomodo se formó.

Por lo general, a Harry no le disgustaba el silencio. Cuando vivía con tía Petunia o con tío Vernon, quienes amaban gritarle por la más mínima excusa que pudiera ocurrírseles, el silencio era el único confort que tenía. Sin embargo, había ocasiones en que el silencio le era desagradable: estar con su recién descubierto primo sin que ninguno dijera nada era una de esas ocasiones.

Y es que, tal como se había dicho antes, Harry era un inepto para relacionarse con los demás. Él no era capaz de iniciar una conversación y por lo general tampoco era capaz de mantenerlas. La única forma en que pudiera entablar una conversación con alguien era que la persona con que hablaba fuera muy proactiva y fuera poseedora de la suficiente paciencia y amabilidad para comprender su silencio y a la vez incluirlo en la conversación.

Y aunque Percy parecía una persona proactiva, él por alguna razón también guardaba silencio, lo que hacía que un silencio extremadamente incomodo se formara entre los dos.

– «Sabes, yo había pensado que era imposible que hubiera algo más incómodo que ser metida en una maleta y ser encerrada en una caja – exclamo Harmusp –, pero me equivoque. ¡Esto es cien mil veces peor! ¡En la caja me aburría menos!»

Harry ignoró el comentario de Harmusp. De nada le servían los comentarios burlescos de su compañera viperina.

En lugar de eso, él analizó de manera disimulada a Percy con la mirada, tratando de encontrar algo con que poder iniciar la conversación.

Percy era, tal como Sally le había dicho, muy similar a él. O al menos físicamente hablando.

Él era pelinegro, tenía ojos verdi-azules (más azules que verdes, en realidad) y en sus rasgos Harry encontró uno que otro rasgo que él veía cuando se veía en el espejo.

Sin embargo, eran más las diferencias que las similitudes.

En donde Harry era pálido en un grado alarmante que solo podía achacársele a vivir en una alacena, Percy tenía un saludable color bronceado en su piel, propio de aquel que se pasa la mayor parte del tiempo. Además de eso, Harry era (para su propia vergüenza) bajito para su edad y extremadamente flaco, mientras que Percy, a pesar de no ser el chico más alto ni una persona con tantos kilos como Dudley, era mucho más alto y relleno que Harry, de una manera que Harry solo pudo achacárselo a la diferencia habida entre alguien como Sally y personas como los Dursley.

Y lo más importante de todo, sus posturas eran distintas. Harry acostumbraba a caminar con la mirada gacha; un gesto falso auto-aprendido por sí mismo para poder complacer a sus tíos al darles la idea de que los temía, y así, haciendo uso de la sabiduría, no traer problemas sobre su propia persona. Por su parte, Percy caminaba con la alzada de manera desafiante; un gesto rebelde propio de alguien que aunque sabía que estaba actuando imprudentemente prefería ser castigado a agachar la cabeza.

Y Harry supuso que habrían muchas más diferencia, pero había cosas que los simples ojos humanos eran incapaces ver a primera vista. Pensando eso, y sin todavía ocurrírsele nada que decir, Harry lanzó un nervioso [Observar] sobre Percy.

[Perseus «Percy» Jackson]

[Edad: 12 años]

[Título: Chico Problema].

[Raza: ¿Humano? (2VIT y 2DEX])

[Estatus: Vivo].

[LV 1]

[HP: 280/280]

[MP: 60/60]

[STR: 4]

[VIT: 6 (2): 8]

[END: 6]

[AGI: 5]

[DEX: 5 (2): 7]

[MAG: 1)

[INT: 5]

[WIS: 3]

[CHA: 10 (9): 1]

[LUC: ¿? (Es demasiado malo para describirlo)]

[Rasgos: Humanoide. Masculino. ¿?]

[Percy es lo que uno llama «un circunstancial chico problema». Padece de THDA –– Trastorno Hiperactivo por Déficit de Atención –– y Dislexia, las cuales le impiden dar un desarrollo adecuado en clases, lo que le da mala fama con los profesores. Cuando a esto se le suma que tiene una suerte terriblemente mala y siempre se encuentra en el lugar equivocado en el momento equivocado, es posible entender la razón de que haya sido expulsado de cinco escuelas]

[Es extrovertido, leal y por lo general es capaz de ingeniar un montón de chistes malos y bromas sarcásticas en cuestión de instantes. Es hijo de Sally Jackson y ¿?. Ama a su madre, quien es la encarnación misma del concepto de maternidad, con entereza, y odia a Gabe, quien es una mierda de persona, con fervor]

[Él no sabe que pensar de Harry y está tratando idear una manera de iniciar una conversación, puesto que sabe que Harry es su primo, y quiere llevarse bien con él. Él tiene a Harry en un tentativo [Me gusta] por lo mismo, pero esto puede cambiar dependiendo de la forma en que ambos se relacionen de aquí en adelante]

Harry sintió curiosidad por muchas cosas en esa ventanilla. En primer lugar, ¿su primo no era humano? (En su interior Harmusp dio una especie de resoplido de victoria). En segundo lugar, ¿por qué el nombre del padre de Percy estaba oculto? ¿Acaso era algo con tanta importancia que el nivel de [Observar] no era lo suficientemente alto como para revelarlo?

– «Y además, ¿por qué a pesar de ser un nivel 01 tiene estadísticas físicas tan altas? – se preguntó, envidioso –. En serio, ¡casi tiene la mitad de mi [HP] y ya yo estoy en el nivel 10!»

Pero, reflexionó Harry para sí mismo, a lo mejor el problema era que gracias a [Desnutrido] su [HP] era súper bajo en lugar del que [HP] de Percy fuera súper alto.

– Así que… ¿eres de Inglaterra? – preguntó Percy, rompiendo el silencio y obligando a Harry a salir de sus pensamientos–. ¿Es cierto que aquí todas las niñeras se trasportan con sombrillas y que todos ustedes a cada hora toman una taza de té?

Harry no supo que sentir ante ese comentario. ¿Debía reírse o debía ofenderse?

– «Mejor vamos por las dos cosa»

– Y tu dime – inquirió él por su parte –, ¿es cierto que babeas cuando duermes?

La cara de Percy se tornó de un leve color rosáceo –. ¡¿C-Como sabes eso?!

– «Entonces es verdad» – pensó, para luego decirle a Percy: –. Tú mama me lo dijo.

Percy puso una cara que Harry no supo cómo descifrar.

Pensándolo posteriormente, Harry pensó que el comentario que había hecho probablemente no fue la mejor jugada para hacerse amigo de alguien. Por el contrario, las personas normales se ofenderían y se cerrarían a hacer amistad con alguien que dijera esa clase de comentarios.

Afortunadamente, Percy parecía no ser una persona normal.

– Entonces… ¿te gustan los skates? – preguntó Percy, haciendo como si Harry no lo hubiera preguntado si babeaba cuando dormía.

Esta vez Harry si hizo su mejor intento para entablar una conversación.

– No, pero no me disgustan, así que no estaría mal si me hablaras de ellos.

Fue entonces que Percy procedió a hablarle de los skates.

Y eso fue solo el inicio de la conversación.

Hablar con Percy, en opinión de Harry era divertido. Tal vez fuera porque ambos tenían la extraña costumbre de distraerse y cambiar de tema de manera espontánea, pero hablar con él no era para nada aburrido ni difícil. Se sentía natural. Como si por fin… como si por fin hubiera encontrado alguien que, aunque diferente, era similar a él.

Algo similar debía pasarle a Percy, porque este en ningún momento se demostró disgustado o aburrido; por el contrario, pareció divertirse al hablar con Harry.

Y en la conversación Harry se enteró de la razón. Resultaba ser que Percy, al igual que él, no tenía una gran cantidad de amigos. La única persona que era su amigo, le dijo él, era un tal Grover Underwood, quien asistía a la misma academia que él. Pero incluso con él las conversaciones no resultaban tan fáciles como con Harry.

De hecho, era algo tan raro que Harry se extrañó de porque los dos congeniaban tan bien. Los dos eran de países distintos, sus gustos eran muy diferentes y sus acentos y uso distinto de las palabras inglesas a veces les dificultaba el comunicarse. Harry se preguntó cual sería la razón de que se llevaran tan bien ¿Tal vez fuera la sangre llamando?

– «O tal vez…» – se dijo Harry distraídamente, a su mente llegando la sensación de calidez del abrazo de Sally y el par de brazos adicionales que le pareció haber sentido en ese momento.

Como sea, se dijo Harry, no importaba las razones. Se llevaban bien y punto. Como la mayoría de los libros decían, los seres humanos eran caprichosos y realmente no necesitaban razones especiales para relacionarse entre sí.

– Y entonces el señor Brunner disfrazado con una armadura romana nos gritó « ¡Adelante!» mientras no desafiaba a que corriéramos a la pizarra a escribir los nombres de todas las personas griegas y romanas que vivieron alguna vez, a sus madres y los dioses que adoraban – le narró Percy.

Harry sonrió, divertido –. Suena interesante. Lo más divertido que a mí me ha pasado con un profesor fue cuando a uno de repente la peluca le cambio de color.

Por supuesto, pensó para sí mismo, eso era descontando la pelea súper mágica en la que participó junto a la señora Johnson.

Sin embargo, a pesar de que su anécdota no era tan interesante, Percy también sonrió, divertido –. ¡Eso también es genial!

Fue justo en ese momento que Sally llegó.

– Al parecer se están llevando muy bien – exclamó sonriendo, aunque Harry detectó como una pisca de alivio apareció en su rostro, casi como si hubiera pensado que iban a odiarse a muerte e iniciar una feroz lucha con espadas –. Lamento interrumpirlos, pero vine a decirles que la cena ya está lista.

Al escucharla, Harry miró a su alrededor, tan solo para caer en cuenta que, entre haber el viaje en taxi y la conversación con Percy, ya había atardecido.

– Está bien, mama. Ya vamos hacia allá – le contestó Percy a Sally, tanta complicidad en su tono al decir la palabra «vamos» que el sin amigos Harry no pudo evitar sentir calidez.

– «Creo en serio que me va a gustar mucho vivir con mi tía y mi primo – repitió Harry para sí mismo, sonriendo.

En la noche…

– «Lo sigo diciendo: ¡este barco es un basurero!» – exclamó Harmusp mientras Harry arreglaba la cama de su cuarto (o camarote, como al parecer le decían en los barcos), la cual parecía una mezcla entre el instrumento de tortura conocido como «doncella de hierro», un sarcófago egipcio y una tabla de surf.

– «Eh, me sorprende escucharte – le contestó Harry, sin darle especial importancia a la apariencia de su cama (estaba acostumbrado a la incomodidad gracias a los Dursley) –. Durante toda la cena y parte de la conversación con Percy no hablaste» – señaló.

– «Eh, lo hice porque no quería molestarte. Te veías muy ocupado hablando con tu primo y no quería interrumpir – dijo Harmusp, tanta compresión y sabiduría en su tono que Harry se impresionó –. Además, tu primo huele horrible»

La impresión de Harry desapareció al escuchar eso.

– « ¿De qué hablas? Para mi olía como una persona normal; aunque con un poco de aroma a mar, eso sí, pero como estamos en un barco no lo vi nada extraño»

Harmusp dio un resoplido – « ¡Oh, Quetzalcóatl bendiga a los seres humanos y sus capacidades inferiores! Estoy segura que si tu hubieras olido lo que yo olí, cuando mínima quisieras aprender hechizos de borrado de memoria»

– « ¿Tal mal huele? » – preguntó Harry, notando que en el tono de angustia y sufrimiento de Harmusp no había ninguna pisca de estar bromeando.

– « ¿"Malo"? ¡Malo es cuando estás viendo un capítulo de tu anime favorito y de repente interrumpen la trasmisión! – le replicó la serpiente –. Oh, no; lo de tu primo es otra cosa. ¡Si juntaras el olor de los No-Muertos con el de los calcetines de tu tío Vernon y lo multiplicaras por un millón, todavía no podría compararse con el olor de tu primo!»

– «Debes estar exagerando – le respondió él –. Después de todo, si es tan malo, ¿no mi tía también debería oler terriblemente? Como su madre, ella debe pasarse mucho tiempo con Percy, así que sería lógico que el olor se le pegara»

– «Oh, tu tía también huele mal – le contestó Harmusp –. Sin embargo, su olor es llevadero; terrible, pero todavía bajo el estándar. Tu primo, por otro lado, es otra cosa; de alguna manera es como si lo que sea que hace que huela tan mal se hubiera juntado con algo muy potente y se hubiera incrementado en el mal sentido»

Harry pensó que estaba exagerando. No podía ser tan malo, ¿cierto?

– «Bueno, después arreglamos lo del mal olor de Percy – le dijo a Harmusp, a su mente llegando el recuerdo del libro de hechizos que había obtenido. A lo mejor ahí había un hechizo para quitar el mal olor –. Por ahora, pasemos a un tema más importante»

– « ¿Cómo qué?

Tras escuchar la pregunta de su compañera, Harry miró a su alrededor con rapidez, viendo si había alguien a alrededor. Al no notar nada, convocó su [Inventario] y sacó la pluma y la carta que la señora Booker había dejado.

– «Como esto – dijo –. La señora Booker dejó esta carta y esta pluma junto a la varita de Vassago (la cual luego te muestro), y según [Observar] y el juego, esta pluma es de ella. ¿Tienes alguna idea de qué clase de ser pueda ser esta pluma?»

Harmusp guardó silencio por un minuto.

– « ¡Harmusp! ¡Te estoy hablando!» – le gritó Harry entonces.

– «Perdona – se disculpó la serpiente –, es que ver esa pluma solo confirma mis sospechas, y la verdad eso no es nada tranquilizador – ella dio un suspiro. Harry pudo sentir el miedo contenido en esa exhalación –. Antes de explicar cualquier cosa, concentrate y utiliza tu [Percepción Mágica] sobre la pluma para que me puedas entender» pidió

Un poco extrañado, Harry le hizo caso.

Concentrándose, él devolvió su atención a su «sexto sentido», permitiéndole a este funcionar a plena capacidad. Al hacerlo, cientos de colores llenaron todos sus sentidos primarios: el azul del aire , el verde que se desprendía de su propio cuerpo, un extraño color blanco que era desprendido por el barco y… una gigantesca marejada de energía dorada desprendida por la pluma que tenía en sus manos.

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Al detectar la ¿? emitida por la pluma de ¿?, [Percepción Mágica] ha subido de nivel!]

Asombrado como estaba, Harry no le prestó gran importancia al anuncio.

– « ¿Qu…? ¡¿Qué es esto?!»

– « ¿Ya entiendes por qué estaba tan asustada?» – le inquirió Harmusp.

Por su parte, Harry seguía sin dar cabida a lo que estaba «viendo» – « ¿Q-Que es esto, Harmusp? » – preguntó.

– «Esto es la energía emitida por un ser de la clase de los señora Booler – explicó Harmusp –. Un ser que es la máxima forma de vida espiritual y cuyos poderes son una manifestación misma de la imaginación del hombre. Un ser cuya existencia se origina de la Nada misma y cuyo poder es capar de aplastar los conceptos humanos como si fueran simples pedazos de papel. Un ser que es adorado por millones: un Espíritu Divino – Harmusp dio una exhalación nerviosa –. O dicho de otra forma: un Dios»

Harry no daba cabida a lo que estaba escuchando. ¿Un Dios, un ser mitológico como Odín, Zeus o Ra? ¿Era eso lo que era la señora Booker?

En otras circunstancias, Harry no habría creído lo que estaba escuchando, pero en este momento él simplemente no tenía alternativa. Gracias a [Percepción Mágica] podía ver la cantidad de energía que una simple pluma podía emitir, y esta era tan grande que el sencillamente no pudo imaginarse la cantidad de energía que tenía el cuerpo de donde salió esa sencilla pluma.

– «Por supuesto, no estoy hablando del Dios con "D" mayúscula que la mayor parte de ustedes los seres humanos adoran. Esas ya son palabras mayores – siguió explicando Harmusp –. En lugar de eso, estoy hablando de los máximos seres que existen en este mundo. Seres cuyo poder se deriva directamente de la fe humana, y cuyas capacidades destructivas son comparables a encarnaciones mismas de la naturaleza»

– «Entonces – preguntó Harry, todavía sin creer el hecho de que la señora Booker (y probablemente el señor Booker también) fuera un ser divino– , ¿lo que estoy viendo es el poder mágico de un Dios?»

– «No, no es poder mágico» – le contradijo Harmusp –. En lugar de mana, los Espíritus Divinos poseen poder divino; una energía derivada de su [Divinidad] y con la cual hacen usos de sus [Autoridades Divinas]… y por la cantidad de poder divino que esa pluma emite, creo que la tal señora Booker es un Espíritu Divino de la talla de Dioses extremadamente poderosa como los Tres Grandes de la mitología griega, Odín y Thor de los nórdicos o las diversas encarnaciones del Dios egipcio Ra»

Harry no estaba muy seguro de que decirle a Harmusp ante ello. Aunque él no era un maestro de la mitología, tenía un buen conocimiento de esta gracias a su pasión por la lectura. Él conocía una buena cantidad de Dioses y Diosas y podía defenderse en la mayoría de los mitos. Sin embargo, él no conocía a ninguna Diosa relacionado con los cuervos que fuera tan importante como para ser comparada con alguien de la talla de Zeus. De hecho, el único Dios que él conocía que tenía una estrecha relación con los cuervos era Odín, y a menos que resultara que Odín era una mujer, Harry no tenía ni idea de quien pudiera ser la señora Booker.

Pero ahora que Harry lo pensaba, eso realmente no era tan importante. Después de todo, la pregunta principal era…

– « ¿Por qué un Dios se interesó en mí?»

A lo que Harmusp respondió:

– «Pues es muy difícil de saberlo. Los Dioses son muy caprichosos y actúan de maneras que los mortales no podemos entender. Lo más lógico sería que la señora Booker tiene un interés romántico en ti, pero la verdad ella no lucia como una Diosa griega que se deja llevar por sus impulsos bajos»

Harry se pudo verde ante la idea de la señora Booker enamorada de él. ¡Ella era como una especie de abuela para él!

– « ¿No puede haber otra razón?»

– «Bueno, en realidad sí, pero realmente no quisiera pensar en ello, Me estremezco de solo pensar lo que nos depararía a nosotros si resultar ser que tú eres… – Harmusp se calló a si misma –. Olvidalo. Mejor le hacemos caso a la carta de la señora Booker y vemos el Grimorio que te regaló. No vaya a ser que ella se enfade y destruya el barco en un ataque de cólera»

Aunque Harry sintió un poco de curiosidad por la frase inacabada de Harmusp, él se concentró principalmente en la última parte de lo que ella dijo.

– «Que revisemos el Grimorio ahorita, ¿dices?» – repitió él.

– «Si, eso fue lo que dije – le contestó Harmusp –. Sea quien sea esa tal señora Booker, es muy probable que el Grimorio que nos regaló tenga una pisca de su verdadera identidad. Además – añadió ella –, ¡tan solo imaginate la clase de conocimiento mágico que debe tener un Grimorio dado por un Dios! ¡De seguro que contiene hechizos súper poderosos o habilidades trampa! »

– «Pero – exclamó Harry, todavía dudoso –, ¿no se supone que es súper riesgoso abrir un Grimorio? ¿Acaso no pasará algo horrible si lo abro?»

– «Pues la verdad es que abrir un Grimorio si es bien peligroso, pero comparado con el peligro de ignorar un pedido de un Dios no es nada – contestó Harmusp –. Tan solo crea una [Mazmorra Vaciá] y ábrelo. De todos modos, ya era muy probable que muriéramos al viajar en este barco»

Ignorando la última parte, Harry acató el pedido de Harmusp. Él levanto su mano, concentrando un poco de energía mágica (o mana) en ella, y exclamó en voz baja:

[Crear Mazmorra: Mazmorra Vaciá]

Y de inmediato, un montón de luces psicodélica a las que Harry ya había empezado a acostumbrarse aparecieron a alrededor de él. Segundos después, cuando esas luces desaparecieron, Harry atestiguó como aparentemente se encontraba en la misma horrible (y antihigiénica) habitación en la que había estado hace unos segundos.

Pero esta vez Harry si pudo darse cuenta de la diferencia.

Gracias a [Percepción Mágica], Harry podía darse cuenta de muchas cosas que antes era incapaz de notar. Era capaz de notar como los colores que antes habían estado en la habitación habían desaparecido en su mayor parte, siendo que tan solo la gigantesca luz dorada de la pluma que sostenía en manos y la propia energía emitida por su cuerpo lo que llenaba la habitación.

No era como si no hubiera mana en la habitación; después de todo, la [Mazmorra Vaciá] estaba hecha de mana. En lugar de eso, era simplemente que la energía que fluía de manera «natural» en el mundo real no fluía de la misma manera en la [Mazmorra Vaciá]

Y no era solo el mana. Con sus sentidos mejorados, Harry era capaz de notar como los zumbidos de los mosquitos, el soplo del viento e incluso la sensación del barco moviéndose habían desaparecido. Era, tal como el nombre de la mazmorra lo decía, una sensación de que el lugar estaba «vacío»

– « ¡Ey! ¿Ya terminaste de mirar atontadamente el lugar? Tenemos algo más importante que hacer que impresionarnos por la fealdad de la habitación, ¿recuerdas? »

De inmediato, Harry despabiló al escuchar las palabras de Harmusp.

– «Cierto, cierto» – le dijo, para luego convocar su [Inventario, meter la pluma de cuervo que tenía en sus manos, y sacar el Grimorio que la señora Booker le había dado.

Y justo en el momento en que hizo eso, una luz verde apareció en su brazo derecho, la cual luego de desaparecer reveló a Harmusp en toda su serpentina y cristalina gloria.

– «Es mejor si estamos separados cuando lo abras – explicó ella ante su mirada –. No sabemos que pueda pasar exactamente cuándo lo abramos. Es tan posible que nos absorba y nos trasporte a un mundo paralelo como el que explote espontáneamente. Por si cualquier cosa llega a suceder, será mucho mejor que estemos separados»

Harry pensó que más bien ella quería decir: «Así me será más fácil escapar»

– «Entonces – siguió Harmusp, ignorante de sus pensamientos –, creo que es hora de que lo abras» – ella dio una exhalación nerviosa la decir esto último.

Harry regresó su atención al Grimorio luego de que Harmusp dijera eso.

Era el mismo libro que los señores Booker le habían dado: un libro prácticamente igual a cualquier otro, con la única diferencia que su portada estaba escrita en un lenguaje desconocido para Harry. Sin embargo, eso era solo apariencia externa. Gracias a su capacidades extrasensoriales, Harry era capaz de ver como el libro tenía una gran cantidad de mana por toda su extensión; un mana tan potente como el de la pluma de la señora Booker, pero mucho más controlado, al punto de que Harry no estaba seguro de si estaba sintiendo todo el mana del libro o si este estaba de alguna manera reteniendo gran parte de su poder.

Y además de todo eso, también estaba el detalle de que el libro parecía «hablarle», miles de susurros tentándolo a hacer cosas horribles llegando a su mente y siendo bloqueados de inmediato por [La Mente del Jugador].

– «Bien – pensó Harry, sus manos sudando un poco por los nervios –, llegó la hora»

Y tras pensar eso, Harry agarro la cubierta del libro. Temblorosamente, él despegó de poco a poco la tapa de libro, hasta que las hojas de este prontamente quedaron al descubierto. Y entonces, al momento en que el hiciera eso…

… no pasó absolutamente nada.

– « ¿Eh? – exclamó Harmusp a un lado en forma de ovillo, un ojo tembloroso abriéndose y centrándose sobre Harry –. ¿No pasó nada?»

Harry detectó una mezcla mixta de alivio y decepción en el tono de Harmusp al decir esto.

La verdad entendía a su compañera. Si bien era genial que nada horrible había pasado, era simplemente decepcionante que nada pasara. Por la cantidad de mana que el Grimorio tenia, Harry pensó que por lo menos una luz mística llenaría la habitación cuando él abriera el libro.

– «Bueno, no fuimos vaporizados ni devorados por un pulpo extraterrestre, así que creo que todo salió bien – volvo a hablar Harmusp mientras se le acercaba a Harry –. El primer paso ya ha sido cumplido con éxito. Ahora falta el paso dos: leer su contenido – ella centro su mirada sobre Harry –. Afortunadamente, esta tarea será súper fácil para ti. Gracias a [La Mente del Jugador] podrás resistirte a cualquier forma de control mental que el Grimorio use sobre ti, así que tan solo tendrás que preocuparte de que este trate de robarte el alma»

¿Que trate de robarme el-qué? – repitió Harry, esperando haber oído mal.

– «No te preocupes por eso. Tan solo hay una probabilidad del 50% de que eso suceda» – le contestó Harmusp haciendo un ademan con su cola, restándole importancia al hecho de que Harry quizás podría perder su alma.

Harry casi si echa para atrás en ese momento (¡no quería que su alma fuera robada!), pero utilizando [La Mente del Jugador] suprimió todo el miedo que sentía, y centro sus ojos en las páginas del libro, donde avistó…

… absolutamente nada.

– Eh, Harmusp; este libro está vacío – dijo él, la decepción llenando su tono al decir eso.

– « ¡¿Qué no hay nada?! – preguntó Harmusp, incrédula, a la vez que se acercaba velozmente hacia Harry, quien puso el libro en el suelo para que le fuera más fácil a ella leerlo –. T-Tienes razón. Aquí no hay nada. P-Pero…» – ella tartamudeó, aparentemente sin saber muy bien que decir.

– Creo que la señora Booker nos timó – exclamó Harry –. Supongo que ella en realidad es Loki de la mitología nórdica. Solo él podría encontrar divertido timar a gente de esta manera… De hecho, tiene bastante sentido. Él puede transformase en mujeres y animales después de todo.

– «No – exclamó Harmusp, rechazando sus palabras –. Simplemente no puede ser que no haya nada en este libro. Emite demasiado mana como para no ser nada importante…. No. Debe haber algún error. Algo debe estar escapándoseme. Debo haber olvidado algo… ¡Ya se! ¡Lo tengo!

Apresuradamente, ella se lanzó sobre el libro, quedando posicionada encima de este. Harry quiso preguntarle qué era lo que estaba haciendo, pero entonces fue testigo de como el cuerpo cristalino de Harmusp era rodeado por un manto de energía.

– « ¡Si esto no funciona, no sé qué lo hará!» – la escuchó exclamar.

Fue entonces que Harry vio lo que estaba haciendo con el manto de energía que había conjurado: lo estaba enviando hacia el libro.

Él se acercó rápidamente. No podía permitir que Harmusp malgastara sus energías arriesgándose a sufrir un {Rebote}.

Pero se movió demasiado tarde.

En ese instante, mientras Harmusp le estaba enviando su mana al Grimorio, un enorme circulo fantasmal lleno de galimatías apareció por encima de esta, brillando de una manera tan intensa que tanto la vista física como la vista mágica de Harry se vieron enceguecidas. Él sintió como un flujo de extraño andaba por su cuerpo, y entonces, casi en trance, él empezó a escuchar unas palabras trasmitidas directamente a su mente.

Archivo Mitológico. Sección Seres Primordiales. Código B: La Historia de la Inmortal (I)

Surgida de los más humildes orígenes, ella es uno de los seres más temibles de todo el mundo.

Poseedora de una sabiduría igual a la del Rey Dorado que vio las profundidades, nada en todas las etapas de la realidad se le escapa a ella.

Poseedora de una fuerza sin igual, ella es una encarnación de la Madre Tierra; esto debido a que ella se alimentó de las restos de la Monstruosa y Divina Madre Primigenia Marina de la Antigua Sumeria.

Poseedora de una amabilidad sin igual, ella fue adorada por los hombres, lo que atrajo la ira de los Dioses.

Su nombre es….

Archivo Mitológico. Sección Seres Primordiales. Código B: La Historia de la Inmortal (VIII)

[…] y luego de todo esto, solo sus descendientes, la poderosa raza de los Musanus, quedó como único vestigio del rastro de la todopoderosa Inmortal.

[…]

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Conocimiento místico ancestral ha sido forzado directamente a tu cerebro! ¡Obtienes [Compartir sentidos] como nuevo efecto compuesto de {Parselcraft}!]

¡Ping!

[¡Felicitaciones, Harmusp! ¡El Grimorio [¿?] ha despertado tu ventaja [Percepción Mágica (Especial) (Sellada), causando que esta pase a ser [Percepción Mágica [Especial]!]

De inmediato, mientras sentía sus sentidos regresar a la normalidad, Harry abrió los ojos, notando que se encontraba tirado en el piso al hacerlo.

– « ¿Dónde estás, Harmusp?» – preguntó, preocupado por su compañera, su voz saliendo como un mero susurro al sentir como todo su cuerpo y su mente todavía parecían estar en dos planos distintos.

– «No te preocupes, Harry. Aquí estoy»

Y tras escuchar esas palabras, Harry vio como su compañera serpentina se le acercaba rápidamente. Y cuando la tuvo directamente en frente, él…

… se sorprendió

– T-Tus ojos… – exclamó Harry, tartamudeando debido al cansancio y la sorpresa –… ¿Q-Que le pasó a tus ojos?

– «No es nada preocupante – le contestó su compañera, sus ojos brillando como un caleidoscopio infinito y careciendo de cualquier similitud con los ojos comunes de una serpiente normal –. Solo es un regalo del Grimorio. Un don de mi raza que por lo general es despertado con la edad y la experiencia»

– ¿U-Un don? – repitió Harry mientras trataba de levantarse del piso usando sus manos, sin éxito alguno.

– «Si – le reafirmó su compañera serpentina, sus palabras cargadas de una sabiduría que Harry encontró impropia de ella –. Un don dado por mi Divino Ancestro, la Inmortal: la capacidad de reconocer y comprender cualquier tipo de misterio mágico que tenga ante mis ojos»

Ella centró su mirada sobre él.

– «Y es fantástico. Puedo ver cosas que antes tan solo era capaz de imaginar. Cosas hermosas. Cosas fascinantes. Cosas terribles – ella dio una mirada distraída sobre su cicatriz –. Toda clase de magia o misterio mágico ya no es secreto para mí. Ya sea bueno o malo, mientras se encuentre en esta etapa de la realidad en frente de mí, yo… puedo comprenderlo»

Harry la miró, asombrado por escucharla hablar de esa manera tan… arcaica. Ella, sin embargo, lo ignoró por completo y centró su mirada en el Grimorio.

– «Y es por eso que ya se lo que es esto – exclamó –. Es algo increíble y a la vez algo sencillo. Es un aparato que analiza de manera automática todo misterio que encuentre a su alrededor y se lo suministra al usuario de la manera más fácil que sea posible. Es tanto un aparato de conocimiento, como un instrumento que despierta poderes. De hecho, tomando en cuenta lo que puede hacer….

Ella alzó la mirada al aire…

– Aissi, ¿puedes absorber este Grimorio?

Harry no entendió lo que Harmusp estaba diciendo. ¿Qué Aissi absorbiera el Grimorio? ¿Era eso siquiera posible?

–… Solicitud entendida, individuo Harmusp. Respuesta: es por completo posible. Sin embargo, pregunta: ¿desea el jugador que yo realice este procedimiento? Tenga en cuenta que de realizarse todos los procesos naturales del Grimorio serán absorbidos por el juego.

Atontado como estaba, Harry no entendió que Aissi le estaba haciendo una pregunta hasta que Harmusp le dijo: «Di que sí, Harry»

– Si, si acepto que realices ese procedimiento – exclamó entonces, a pesar de no saber ni siquiera que era lo que estaba diciendo.

– Entendido – contestó Aissi –. Comenzando con el proceso de absorción…

Y entonces, luego de que Aissi pronunciara esas palabras, el Grimorio que estaba tirado en el piso se cubrió de una luz similar a la que aparecía cuando Harry absorbía libros para ganar nuevas habilidades, solo que esta vez no era ni Harry ni Harmusp quienes estaban absorbiendo libros.

– « ¿Qué estás haciendo? – le preguntó Harry a Harmusp, por fin reincorporado.

– «Esta acatando mi petición» – se limitó a contestarle Harmusp.

Harry hizo una mueca, no gustándole la misteriosa y ominosa forma de hablar que ahora utilizaba su compañera. El quiso hacer un comentario burlesco, con la intención de hacer que esta volviera a su antiguo yo, pero entonces un « ¡Ping!» sonó y una ventanilla apareció, impidiéndole hablar.

[¡Enhorabuena! ¡Se ha añadido la función [Biblioteca] al [Menú] del juego!]

Harry miró de manera atontada el anuncio que estaba en frente de él, incapaz de reaccionar ante la velocidad de las cosas que se estaban sucediendo a su alrededor.

– «Bien – exclamó Harmusp, una expresión de distante satisfacción apareciendo en su rostro. Ella posó su resplandeciente mirada sobre Harry luego de decir eso –. Ahora, hablemos de ese pequeño y maquiavélico fragmento de alma en tu frente.

Esta historia continuara…


Estatus del Jugador…

[Nombre: Harry James Potter].

[Edad. 10 años]

[Título: El Jugador (25% a la ganancia de EXP hasta el nivel 10)].

[Raza: ¿Humano…? (1 Mag y 1 Dex)]

[Estatus: ¿Vivo? Fusionado Espiritualmente].

[LV 10. EXP 8.077, 375/12.150]

[HP: 700. (Reg. 3,5 Sec.)]

[MP: 432,1 /432,1 (Reg. 2,5429085 Sec.)]

[STR: 10 (-5): 5]

[VIT: 10 (-5): 5]

[END: 10 (5):5]

[AGI: 11]

[DEX: 12 (2): 14]

[MAG: 15 (-7,5): 10,5 (3): 10,5 (10,71]

[INT: 15 (-7,5): 7,5]

[WIS: 11 (-5,5): 5,5 (5,885)]

[CHA: 10]

[LUC: 10 (1,5: 11,5)

[Puntos: 5]

[Dinero: 14£]


Estatus del Familiar…

[Harmusp]

[Raza: Musanu (Serpiente mágica)]

[LV 11. Exp. 1.822/12.150]

[Raza: Musanu]

[HP: 650/650 (Reg. 6,5 Seg.]

[MP: 350/350 (Reg. 3,5 Seg.]

[Atk: 100]

[Def: 100]

[Atk Mag: 100]

[Def Mag: 150]

[Spd: 100]

[Puntos: 5]


Extracto de la [Biblioteca] acerca de los Espíritus Divinos…

Un Espíritu Divino (también conocido como «Deuz» o Dios) es la máxima forma de vida espiritual que existe en el mundo. Son una imitación de los Primordiales (léase el archivo: «Primordiales») y por lo tanto, pueden considerarse como los «hijos» de estos. Sin embargo, esta lógica solo puede aplicarse a aquellos Espíritus Divinos cuya [Autoridad Divina] encarna un aspecto del mencionado primordial. Es decir, los Dioses que manejan el destino son los «hijos» de Destino, los que manejan la muerte son los «hijos» de Muerte y los que manejan la vida (creación) son los «hijos» de Vida.

Los Espíritus Divinos son seres que se generan de dos maneras: derivados del Caos (La Nada misma) o derivados de otro Espíritu Divino. Es bien sabido que los primeros son más poderoso que los segundos.

Los Espíritus Divinos son seres que se alimentan de la fe humana. Ellos carecen del concepto de muerte que la mayoría de los seres mortales poseen. Ellos, aunque capaces de ser destruidos de manera física, no pueden perecer; su esencia siendo inmortal. A cambio, de perder la fe humana, ellos se extinguen.

(Sin embargo, esto no es aplicable para aquellos Espíritus Divinos que se originan del Caos mismo)

Por último, los Espíritus Divinos poseen dos cualidades que los hacen destacar sobre los demás seres: su [Divinidad] y sus [Autoridades Divinas]…


Pues resultó que si pude publicar un cap. nuevo rápidamente.

En fin, hablemos del cap.…

Me gusta este cap. No es tan genial como el anterior, pero tiene muchos detalles fantásticos. La verdad me agrada porque ya estamos avanzando en la trama en general, ¡ya hasta apareció Percy! No tuvo una participación así que digan «Guau, ¡que participación!» pero entiendan que hay muchas cosas que tratar y simplemente el cap. no me dio para darle mayor importancia. En serio, originalmente en este cap. habría time skip y todo, pero a la final decidí no forzar mucho las cosas y hacer las cosas poco a poco.

Ahora, permítanme hablarles de unos cuantos detalles específicos del cap.

Primero, cuando Sally le habla a Harry notaran que esta dice que perdió a sus padres a los trece, cosa que contradice al canon, puesto que ella los perdió cuando tenía 5 años. Esto es intencional, una manera de decir « ¡esto es un AU!». Ahora, que sea un AU no quiere decir que de repente los hombres pasan a ser mujeres o esas cosas que la mayoría de los AU sobre-utilizan, más bien solo es una metodología para aplicar ciertas cosas a mi historia. Además, ustedes saben lo que pasa cuando un fic es AU al canon y queda como universo paralelo (guiño)

Por cierto, hablando de la misma escena, noten que Harry siente compasión por Sally cuando esta le dice que abandono Inglaterra, pero él no siente ni la más mínima tristeza ante el hecho de abandonar el país. Esto no fue totalmente intencional, pero me gustó como termino y me gustaría remarcarlo.

Y dejando de lado eso, no tengo más nada que decir, el resto habla por sí mismo. Lo único que les digo es que ganan 50 puntos para su casa favorita de Hogwarts si me dicen de que Anime era la canción que estaba cantando Harmusp. Y si adivinan de que va el arco gracias a lo mostrado, se llevan 100 puntos extras, así que, ¡llamen ahora! ¡Es una oferta por tiempo limitado! XD

Y bueno, sin nada más que decir (¡gracias a Dios!), me despido. Espero sus Reviews.

¡Muchas, pero muchas gracias a todos por el apoyo! ¡

Con eso dicho, se despide RAGM-0802.

¡Hasta la próxima!