¡Respuestas a los reviews!
Leonidas-thunderage: ¡Hola! ¡Muchas gracias por el review!... Pues en cuanto a lo de las armas de una vez te digo que sí: habrán muchas armas personales para cada uno. Algunas serán OCS basadas en la mitología y otras me las robaré de algunos animes y series… y en cuanto a lo de Artemisa, pues… solo digamos que no reaccionaria muy bien de entrada a un muchacho que goza de la bendición de un «cerdo asqueroso»; pero luego se daría cuenta de que son buenas personas y decidirá darles el «honor» de ser parte de sus cazadoras (XD)… Y en cuanto a emparejarla, pues… por los momentos no hay planes sobre eso; pero quién sabe. El futuro no está está escrito en piedra después de todo.
Nightgt429: ¡Hola! ¡Me alegra leerte de nuevo! Primero que nada, muchas gracias por tus palabras de apoyo. La verdad es que siempre he escrito esta historia con amor y como una forma de auto-entretenerme; pero es muy bonito ver que hay gente a la que le gusta lo que hago. Me da a entender que aunque sea tengo una pisca de talento para esto de escribir.. Y en cuanto a lo de los comentarios, pues… Eres bienvenido. Me agrada recibir comentarios, porque me ayudan a mejorar y a darme cuenta de cualquier posible fallo (como un lector que me señaló un detalle que se me había olvidado). Respecto a lo de la historia aparte… me lo pensaré. Viendo a futuro preveo que habrán varios dioses OCS y sería interesante escribir un poco acerca de todo ese montón de detalles que termino sacando cuando los investigo. No sé si vaya a recibir mucho apoyo; pero por lo menos veo que a ti te interesa la idea, así que… tal vez lo haga… En fin. De nueva cuenta, ¡muchas gracias por tu review!
Nikopelucas: ¡Hola! ¡Muchas gracias por tu review!... Me alegro que te halla gustado el capítulo, y sobre todo que hallas leído el extra. Lo de los dioses temiendose entre sí no es nada extraño; de hecho, los dioses griegos temen a las Moiras por ser quienes controlan su destino y a Eros porque si le da la gana les lanza una flecha y hace que se enamoren de una maceta. Hay muchos dioses de personalidades y poderes terribles, y sólo puedo decirte que la señora Booker es una de las que peor fama se carga respecto a ambos… Y en cuanto a la señora Booker siendo la esposa de Dagda, pues… habrá que esperar a ver Harry hable con ella para saber si es así o si es otra.
Y ahora al cap.
Disclaimer: nada es mío, solo los OCS y la trama.
Capítulo 18: La Llegada e Inicio de los Problemas.
Por fortuna, ni el taxi estuvo lleno de monstruos, ni ninguna criatura malvada los persiguió durante el trayecto. Con una tranquilidad que resultaba espeluznante (Harry casi ni recordaba cuando fue la última vez que tuvo «tranquilidad» desde que obtuvo el juego), habían llegado al destino que Sally le había dicho al taxista («Al East, calle Ciento cuatro con la Primera») y habían entrado al pequeño departamento que era la casa de Sally y Percy, y que ahora sería la casa de Harry.
Al entrar, lo primero que Harry pensó de su nueva casa era que era una total basura.
El hecho de que Harry, quien había vivido en un armario durante casi toda su vida, dijera eso, bastaba para expresar como lucia el sitio.
El problema no era que fuera pequeño (de nuevo, Harry había vivido en un armario); en realidad, el problema era que literalmente era un basurero. Nada más entrar vio pedazos de pizzas, patatas fritas, latas de cerveza y cartas desparramadas por todos lados, y además contempló la «contaminación sonora» de la que tanto había hablado la señora Johnson en sus clases al escuchar el ruido de un televisor a todo volumen y los gritos de varios hombres que estaban sentados en una mesa jugando lo que parecía ser poquer.
—«¿Suena muy feo si digo que prefiero el estómago de Moby Dick?»—cuestionó Harmusp, un profundo asco estando presente en su tono.
—«No, tranquila. Yo también pienso lo mismo»— le respondió Harry, a la vez que notaba que había pisado un calzoncillo sucio que olía aun peor que la más terrible de sus pesadillas olfativas (es decir, Percy)
—Se lo que piensas, Harry —le dijo Sally con una sonrisa algo forzada—. No te preocupes. Normalmente, este lugar no luce tan… impresentable.
—Sí. Normalmente luce mucho peor —murmuró Percy mientras hacia una mueca, solo para agachar la cabeza al recibir una mirada severa de parte de su madre.
Harry guardó silencio, sin saber muy bien que decir. La verdad no había tenido grandes expectativas de su hogar; a lo mucho había pensando en tener su propia cama por una vez en la vida. Pero aunque no había deseado la gran cosa, tampoco era como si hubiera estado preparado para… lo que estaba viendo.
Sabía que había dicho que cualquier lugar estaba bien mientras estuviera con su familia; pero…
—«Vivir debajo de un puente estaría mucho mejor que esto»—se dijo mientras hacia una mueca de asco al notar que había pisado otro calzoncillo sucio que tenía papitas fritas por todos lados.
—«Lo repetiré, Harry: prefiero el estómago de Moby Dick. Ahí había menos amenazas contra nuestra integridad física»
Cualquier posible contestación que Harry pudo haberle dado a Harmusp fue interrumpida por la voz rasposa y hedionda (¿cómo una voz podía oler tan mal?) de un hombre.
—Ah. Llegaron —dijo un hombre que parecía el hermano perdido de las morsas monstruos que Harry había tenido la desgracia de contemplar durante la aparición inicial de Moby Dick—. Que bien… ¿Trajiste dinero?
Harry parpadeó.
—«¿"Trajiste dinero"? »—se preguntó, solo para notar con incredulidad como Sally sacaba de de su bolso de mano unos billetes y se los entregaba aquel hombre.
Harry no supo ni que pensar ante eso. Él no era un experto en matrimonios ni en relaciones sociales de cualquier tipo (el hecho de que sus mejores amigos eran un primo al que acababa de conocer y una serpiente remarcaban ese hecho); pero que él supiera, los matrimonios normalmente no funcionaban de esa manera. Lo más común era que fuera el hombre quien le entregara dinero a la mujer. Por lo menos, eso era lo que tío Vernon hacía con tía Petunia.
—«Y además, ¿qué clase de recibimiento es este?»—pensó. Había visto más afecto en los documentales del reino animal acerca de las mamás que se comían a sus hijos al nacer.
Le dio una mirada a Percy de reojo. «¿Siempre es así?», le preguntó con la mirada.
Este frunció el ceño y no le dijo nada.
Ante eso, Harry hizo lo que siempre hacia cuando quería saber algo (aparte de preguntarle a Harmusp y a Aissi): le lanzó un [Observar] a aquel tipo de decadente aspecto y muy fétido olor.
¡Ping!
[Nombre: Gabriel Ugliano].
[Edad: a nadie le importa]
[Título: Gabe el Apestoso].
[Raza: Humano]
[Estatus: Vivo].
[LV 6]
[HP: 610/610]
[MP: 275/275]
[STR: 10]
[VIT: 10]
[END: 8]
[AGI: 1]
[DEX: 2]
[MAG: 0]
[INT: 15]
[WIS: 15]
[CHA: -12]
[LUC: 10)
[Rasgos: Humano. Masculino]
[Gabriel Ugliano es un hombre que padece una extraña enfermedad relacionada con sus glándulas sudoríparas que causa que cada parte de su cuerpo huela extremadamente mal. Ha sufrido mucho acoso por eso, y por eso piensa que tiene el derecho a hacer lo que venga en gana con la gente. Es una de las razones por las que varias razas mágicas sapientes piensan en los humanos como seres parasitarios]
[Está casado con Sally; pero no la ama. Simplemente le gusta presumir el hecho de que tiene una mujer hermosa a su lado y ama robarle el 90% de sus ganancias para tonterías. A menudo le pega cuando esta no hace lo que él quiere o simplemente porque le da la gana, y también le pega a Percy cuando Sally no está mirando, cosa que lleva haciendo desde que la conoció cuando tenía cuatro años de edad]
[Harry le importa un comino. No piensa la gran cosa aparte de que es una posible molestia que alimentar. Internamente, se prepara para golpearlo si demuestra tener un carácter como el de Percy]
Por un segundo, Harry se quedó ahí, mirando fijamente la ventanilla.
Luego, hizo uso de [ La Mente del Jugador] para calmar la marejada de emociones que le invadían.
Sintió una gran variedad de cosas; pero el principal sentimiento que le invadió fue uno muy simple: furia.
¿Cómo podía existir alguien tan… despreciable? Sí, tal vez hubiera sufrido acaso en su vida; pero eso no era ninguna clase de excusa. Harry también tenías sus propios demonios y no por eso andaba quemando viva a la gente con su [Magia de Fuego].
Aquel tipo, con la idea de sentirse superior, no solo golpeaba a Sally y a Percy, sino que también parecía tratar a la primera como un trofeo y a la vez como un trapo sucio. Era tan, pero tan…
Harry ni siquiera tenía palabras para describirlo.
—«Yo si las tengo: ¡es una escoria! —dijo Harmusp, sonando de una manera extremadamente agresiva que rebosaba de disgusto—. ¡Deberías dejarme salir para que lo ahorque con mi [Atadura, le eche un [Escupitajo Venenoso] en la cara y haga que pierda la respiración con mi [Aliento Toxico]! »
En otras circunstancias, Harry se habría preguntado desde cuando Harmusp era un ser tan cruel.
Pero como una parte de él, una que lo sorprendió, se encontró concordando con ella, no tuvo tiempo de hacerse cuestionamientos, demasiado preocupado por revisar su propia moral.
Después de todo, sin duda alguna, Gabe (o como se llamara) era un ser despreciable; pero… ¿Harry tenía derecho a castigar con mano dura sus acciones? ¿Podría matarlo sin cargo alguno de consciencia?
Una cosa eran monstros, y otra eran los seres humanos.
—«Aunque…»—pensó Harry, recordando como Merrish y Sealkish habían sonado bastante humanas (aunque unas muy raras) y como Vassago, humano por naturaleza, había actuado incluso más cruel que estas.
—«Si lo que te preocupa es matar a otro ser humano, estate tranquilo —le dijo Harmusp con seriedad —. Yo puedo encargarme de esa parte. A diferencia tuya, no tengo ese concepto innecesario de "piedad" que ustedes los humanos tienen. Si algo me ataca, lo mato. Si me hace sufrir, lo hago sufrir aún más. Así es como actuamos los Musanus»
Escuchando eso, Harry no pudo evitar recordar algo que era muy fácil de olvidar: Harmusp no era una humana. A pesar de que muy a menudo decía cosas de una manera bulliciosamente alegre que llegaban a ser como un alivio cómico, ella era totalmente inhumana en personalidad como lo era en apariencia. Como la serpiente que era, a ella le daba lo mismo matar a un ratón o a un ser humano, y con los dos era capaz de actuar inesperadamente cruel.
—«Menos mal que no es mi enemiga. No sé cómo sería pelear contra un monstruo de su tipo»— pensó, recordando que Harmusp, una Musanu «bebé», era capaz de matar a seres del quíntuple de su tamaño con su veneno.
—Percy, cariño; por favor ve a enseñarle a Harry su nueva habitación —dijo Sally de repente con una sonrisa notablemente forzada, causando que Harry saliera de sus pensamientos y que, medio aturdido, la mirara.
Al hacerlo, pudo notar como, de una manera que resultaría inadvertida para cualquier que no fuera el muy observador Harry cuyo pasatiempo favorito había sido observar a la gente pasar por la calle, esta parecía estar temblando.
Harry frunció el ceño ante eso. De repente, la idea de soltar a Harmusp para que se tragara a ese tal Gabe de un bocado no le parecía tan mala.
Pero antes de que pudiera hacer cualquier cosa, Percy lo agarró del brazo de una forma que debería haber sido amable pero que hizo que Harry se sintiera con irritación como un muñeco de trapo ( «¡estúpido estado [Desnutrido]!» ), y lo jaló hacia un cuarto.
La primera impresión de Harry de su nueva habitación era la misma que la que tenía sobre su nueva casa: una total basura. No tenía tantas cosas desparramadas como la sala, pero lo que no tenía en cantidad lo compensaba en calidad. El lugar estaba lleno de revistas, botas sucias, uno que otro cigarro y olía a una mezcla de cerveza rancia, colonia barata y cigarrillos que hicieron que Harry sintiera unas fuertes ganas de vomitar.
De repente, Harry comprendió porque Percy olía tan mal. Entre estar con un tipo que olía como basurero, y estar en una casa que era tratada como si fuera una pocilga, que oliera como a mil demonios era algo simplemente natural.
—Otra vez dejó este sitio hecho una basura —murmuró Percy con irritación, antes de darle una sonrisa forzada. Harry pensó que Sally debió habérsela enseñado—. Bueno. Este departamento es un poco pequeño, así que no tocaras compartir cuarto. ¿No te incomoda, cierto?
Harry lo miró sin saber que decirle. Compartir un cuarto no le incomodaba (con todo, tenía más espacio que en la alacena de los Dursley), pero…
Dio una mirada a toda la basura en el piso y contuvo una arcada ante el olor.
—«Ojala Cernunnos me hubiera enseñado a deshacerme de la contaminación»—pensó, recordando cómo Cernunnos había dicho que había estado limpiando Inglaterra durante la Revolución Industrial.
Para Harry, el olor de su nueva casa era tan toxico como el smog.
—«¿Tienes alguna forma de deshacerte de este olor, Harmusp? —le cuestionó Harry a su compañera, con la esperanza de que la respuesta fuera afirmativa.
Recibió como respuesta un sonido como de alguien vomitando.
Harry hizo como que no escuchó eso. No sabía si se podía vomitar en las almas de otras personas, pero tampoco quería averiguarlo.
—¿Solo hay una cama? —preguntó, con la intención de distraerse.
Percy asintió.
—Hasta ahora, no había necesidad de tener dos camas —explicó, cosa que, notó Harry de improvisto, en realidad era bastante obvia—. Creo que mamá te comprara una cama luego, pero por ahora solo hay una, así que nos tocara compartir… ¿No te incomoda, cierto?
Harry negó. Dormir en una cama con otra persona era mucho mejor que dormir en el piso incluso aunque la cama fuera pequeña.
—Aunque —dijo, una sonrisa burlona apareciendo su rostro—… ¿Estás seguro de que no me babearas cuando duermas?
Percy le lanzó una almohada como respuesta.
Todavía sonriendo, Harry la esquivó.
Luego, agarró la almohada, con la intención de lanzársela a Percy (¡nadie le lanzaba una almohada y salía impune!), pero, de repente, escuchó un sonido como de una leve discusión, y sus intenciones murieron, siendo remplazadas por aquella mezcla de sentimientos que había decidido contener hasta que todos aquellos hombres no relacionados (es decir, que podían ser posibles testigos) no estuvieran.
—Siempre… ¿siempre es así? —le preguntó a Percy con el ceño fruncido, haciendo una seña a la puerta, la cual Percy había cerrado levemente.
Percy, también con el ceño fruncido, asintió.
—Gabe nunca ha tratado bien a mamá —dijo. Harry no pudo evitar notar que no había dicho que a él tampoco lo había tratado especialmente bien—. Siempre ha sido así. Cuando lo conocí, se portó bien los primeros cinco minutos, y luego reveló sus verdaderos colores. Es un total excremento que no hace otra cosa que no sea fumar, tomar cerveza o ensuciar la casa… Y aun con todo eso, mamá sigue con él. Trato de llevarme bien con él para evitarle problemas a mamá, pero…
Él calló de repente.
Pero gracias a [Observar], Harry sabía lo que había querido decir.
Guardó silencio y empezó a reflexionar para sí mismo. Por lo que estaba escuchando, al parecer Percy no era consciente de que Gabe maltrataba a su mamá, y al mismo tiempo, Sally no era consciente de que Gabe maltrataba a Percy. Probablemente, si cualquiera de los dos supiera lo que el otro estuviera pasando las cosas no serían como lo eran. Por lo menos, Harry pensaba que Sally jamás permitiría que nadie le pusiera un dedo encima a Percy.
Y pensando eso, Harry recordó la razón por la Sally se había casado con Gabe, razón que en un primer momento no había entendido muy bien, pero que ahora, consciente de que Percy era un Semidiós, le quedaba muy clara: Sally se había casado con Gabe porque el olor de este era tan terrible (Harmusp vómito en ese momento) que todos los monstruos repelerían a Percy y no se darían cuenta de su verdadera naturaleza.
De repente, Harry sintió algo de enojo contra Sally por ser tan buena y abnegada. ¿Por qué tenía que auto-sacrificarse? ¿Por qué no podía pensar un poco más en si misma? ¿Por qué no podía ser un poco más como tía Petunia, y ser una mujer egoísta que solo existía para pensar en si misma?
Luego se dio cuenta que en realidad no estaba enojado con Sally (nunca podría enojarse con ella), sino que estaba enojado con todo lo demás. Contra Poseidón, el padre de Percy, que tenía un montón de piratas fantasmas como sirvientes, que había abandonado a una mujer embarazada, y que no hacía nada para proteger a su ex-pareja y a su hijo; contra Gabe, por ser una basura acomplejada que maltrataba a una mujer tan buena como Sally y a un chico tan bueno (aunque muy rebelde y bromista) como Percy para sentirse mejor consigo mismo; contra el mundo, que era tan injusto y permitía que cosas como esas pasaran tan a menudo.
Y contra sí mismo por estar permitiendo que la situación continuara.
En ese momento, se dijo, nada que no fuera acabar con ese saco de excremento debía importarle.
Pero a la vez, no pudo evitar pensar en las posibles consecuencias de sus acciones. Dejando lado las consecuencias naturales de matar a otra persona, matar a Gabe en específico tenía una consecuencia en especial: al acabar con él, también acabaría con una protección que evitaba que los monstruos aparecieran para comerse a Percy.
Con ayuda del juego, Harry se había vuelto más fuerte, siendo que con la ayuda de Percy incluso había sido capaz de despacharse a un Kelpie gigante; pero aun así, no se sentía muy seguro. Un Kelpie gigante era una cosa, y la serie de terribles criaturas que conformaban la mitología grecorromana era otra cosa. Había un montón de criaturas vengativas que podrían querer matar a Percy simplemente por llevar la sangre de su padre: Medusa, quien había sido abandonada mientras estaba embarazada debido a que había sido transformada en un monstro por culpa de Poseidón; los cuervos, que habían sido creados cuando Atenea «salvó» a Coronis de Poseidón al transformarla en el primer cuervo (aunque otras historias decían que los cuervos habían sido creados por las acciones de un Apolo iracundo y que Poseidón no tenía nada que ver); Polifemo y Anteo, que eran hermanos de Percy pero eran monstros desalmados capaces de comerse a sus propios hermanos; ¡dioses! ¡Por lo que Harry sabia, hasta el espíritu vengativo de Caenus, la mujer que Poseidón había convertido en hombre, podría estar por ahí buscando de quien vengarse!
Y eso solo era por mencionar algunos. De ponerse a pensar seriamente, le tomaría como dos días terminar de contar los posibles casos de seres mitológicos que quisieran dañar a Percy solamente porque era hijo de Poseidón.
Harry ya tenía suficiente con aquel Dios loco que aparentemente pertenecía al panteón celta y con la señora Booker (quien apartemente era la versión del Diablo de la mitología celta) como para además tener que lidiar con los posibles enemigos de Percy.
—«Pero, tampoco puedo dejar que Sally siga sufriendo —pensó, la idea de Sally siendo golpeada causándole más dolor que la imagen de sí mismo siendo petrificado por una iracunda Medusa —. Haa… ¿Por qué nada puede ser fácil?... Todo estaría bien si tuviera una forma de evitar que los monstruos detecten a Percy…»
—Cuestionamiento. ¿Debe esta IA tomar eso como un deseo de activar la [Sala Protectora] que concede la [Ventaja] del [Escudo de Amor de Lily]?
—«¿Eh? — Harry parpadeó ante aquella pregunta —. ¿ [Sala Protectora]?
¡Ping!
[Sala Protectora]
[Técnica mágica de protección usada muy a menudo por los Homo-Magis. Es una especie de barrera compuesta de barreras que tiene distintos efectos y cuya potencia varía dependiendo del tipo de magia usada para su invocación]
[La [Sala Protectora] que posee el jugador es un resultado de la protección otorgada por el [Escudo de Amor de Lily, el cual fue creado cuando Lily Potter sacrificó voluntariamente su vida para proteger al jugador, usándose a sí mismo como «sacrificio» y generando el más poderoso de todos los tipos de protecciones mágicas: una protección que se alimenta del amor reciproco entre el jugador y los familiares de sangre de Lily Potter que, entre otras cosas, genera una [Sala Protectora] sobre un lugar que el jugador llame como «hogar»]
[Algunos de los efectos de esta [Sala Protectora] son: [Anti-Aparición, [Rechazo de Hostiles, [Anti-Detección, [Anti-Rastreo, [Pseudo-Encantamiendo Fidelius, [Protección Anti-Magia, [Protección Anti-Espíritus, [Protección Anti-Dioses]….]
Y la lista seguía y seguía.
La boca de Harry casi llega al piso.
—«Eso… ¡Eso es tan genial! —pensó, viendo el lado bueno y tratando de contener los sentimientos de tristeza que le había provocado escuchar (de nuevo) que su madre había dado su vida por él —. ¡Es exactamente lo que necesito! ¡Por favor, activala de una vez, Aissi!»
—Antes de cumplir con su petición, jugador, quiero hacerle una acotación —dijo Aissi repentinamente —. La [Sala Protectora] repelerá a cualquiera que usted considere como su enemigo; pero sus efectos se limitaran a la vivienda que usted seleccione como su hogar. Fuera de ella, seguirá siendo tan vulnerable como de costumbre.
Harry frunció el ceño ante eso.
—«¿Entonces sigo en las mismas?»—se preguntó.
—Un consejo, jugador. Su preocupación es que el individuo Gabe golpee al individuo Sally y al individuo Percy, y que de matarlo perderá el olor de este, ¿cierto? —preguntó Aissi, solo para recibir un asentimiento—. Entonces lo que tiene que hacer es sencillo: destroce la mente del individuo Gabe para que no pueda hacer otra cosa que no sea aportar su olor.
Harry guardó silencio por un momento. Internamente, se preguntó desde cuando Aissi era capaz de dar consejos tan crueles.
Pero luego, sin darle mucha importancia a lo que le había dicho (destrozar la mente de alguien no podía ser peor que matar, ¿cierto?) le cuestionó:
—«¿Cómo hago eso?»
—Sencillo. Use el [Encantamiento Confundus] varias veces seguidas.
Harry acarició la idea por unos momentos, y asintió.
—«Entendido, Aissi. ¡Gracias por tu aporte! —agradeció, para luego decir: —. Ya sé lo que tengo que hacer. ¡Por favor activa la [Sala Protectora]! »
Y tras que dijera eso, las pantallas que estaba en frente de Harry desaparecieron, causando que Harry pudiera contemplar con tranquilidad como Percy estaba moviendo su mano repetidamente en frente de su rostro.
—¿Qué estás haciendo? —le cuestionó Harry ante eso, mirándolo raro.
Percy lo miró aún más raro.
—De repente te quedaste mirando fijamente el vacío y mirando esas ventanillas —comentó—. Sé que deben ser cosas del juego y todo eso; pero aun así es muy raro. Incluso yo no me distraigo tan fácilmen… Ey, ¡acabo de recordar algo! —comentó repentinamente.
Harry lo miró fijamente, preguntándose si se estaba burlando de él.
—¿Qué era eso de lo que estaban hablando tú y el tipo con cuernos? —le cuestionó Percy, ignorando su mirada.
—Ah —exclamó Harry en respuesta—. Eso.
—Sí. Eso —asintió Percy—. Parecía muy importante, así que… ¿Qué fue lo que te dijo?
Harry estuvo a punto de responderle: «Me habló de manera misteriosa, me dijo que podría morir en cualquier momento y que me cuidara, y me regaló unas piedras y un pedazo de madera», pero en ese momento un «¡Ping!» sonó, interrumpiéndolo.
[¡Felicitaciones! ¡Se ha activado la [Sala Protectora]! ¡Tú y todos los miembros de tu [Fiesta] obtienen 1000HP y 1000MP de manera temporal mientras se encuentren bajo sus efectos!]
Harry sonrió al ver eso.
—Ey, Percy, ¿qué harías si de repente Gabe hiciera todo lo que le ordenaras?
—¡No, Gabe! ¡No orines en la alfombra! —exclamó Percy con nerviosismo, para luego dar un suspiro—. No debí haberle dicho que actuara como un perro.
—No. No debiste —le dijo Harry, sin saber muy bien que sentir al ver a un Gabe a cuatro patas persiguiendo su propio trasero
—«Y tú no debiste darle a tu primo control absoluto sobre esa escoria»—le dijo Harmusp, quien ya estaba más repuesta de la terrible experiencia que era oler la nueva casa en donde iban a vivir.
Viendo como Percy hacia que Gabe mordiera sus propias botas y se comiera sus propias revistas, Harry se encontró por un breve momento dándole la razón.
Luego recordó que Gabe había golpeado a Percy desde que era un bebé/infante, y se le pasó. El tipo merecía eso y más.
Habían pasado unas cuantas horas desde que Harry había llegado a su nueva casa y desde que activara la [Sala Protectora]. Sally había salido por un momento a hablar con alguien (algo acerca de su trabajo, creía Harry haberle escuchado decir), y tanto el como Percy habían quedado a solas con Gabe, quien había despachado a sus «amigotes» luego de que estos lo hubieran dejado casi limpio.
Como tal, Harry y Percy habían quedado por completo a solas con Gabe, quien, al parecer queriendo darle a Harry la «bienvenida», había ido al cuarto donde este estaba con Percy de una manera bastante hostil.
Si el tipo no fuera un completo desgraciado que mereciera ser lanzado a los Campos de Castigos del Inframundo griego o ser cazado por la Diosa Artemisa (ella era bastante cruel con los hombres que maltrataban a las mujeres y a los niños o que simplemente le caían mal, según recordaba Harry lo que decían los libros), Harry hubiera sentido pena por Gabe. Nada más entrar fue desmayado de un golpe por un Percy que tenía activado su [Cuerpo de Agua], y recibió tantos [Confundus] como Harry pudo lanzarle sin sufrir un [Rebote, causando que al despertar no fuera capaz de exclamar otra cosa que no fuera: «¡Woohoo!» o «¡Yupi!» y que quedara completamente expuesto a una posible hipnosis.
Y por supuesto, como Harry quería tanto a Percy, le dio a este total permiso a este para que hiciera lo que le viniera en gana con Gabe.
¿El resultado?
Un Gabe que había actuado como pollo, como cabra, como vaca, y que ahora estaba actuando como perro.
Harry había pensado por un momento que destruir la mente de alguien, así fuera alguien tan despreciable como Gabe, lo haría sentir culpable; pero para su sorpresa, sucedió que no, no se sintió culpable para nada.
—«No tiene nada de raro, Harry. Lo que acabas de hacer se llama justicia —le dijo Harmusp —. La Diosa Astrea debe estarte mirando con orgullo desde las constelaciones de Virgo y Libra… Aunque yo sigo pensando que debimos haberlo matado con extrema violencia»
Harry ignoró la última parte. Por el bien de su salud mental, quería seguir pensando en Harmusp como una inocente y linda serpiente amante de los animes en lugar de un ser sádico y beligerante.
—¡Atrapalo, Gabe!
Ante aquel grito, Harry salió de sus pensamientos, solo para ver como Percy lanzaba uno de esos antiguos discos de música al aire, causando que Gabe, tratando de perseguirlo mientras se movía a cuatro patas como si fuera un perro, se diera de cara contra la pared y cayera desmayado.
O al menos, Harry pensó que estaba desmayado.
—No está muerto, ¿cierto? —le cuestionó a Percy, algo preocupado. Si Gabe moría, entonces se quedaban sin protección súper apestosa… Además, Harry no sabía cómo se tenía que esconder un cadáver.
—Hmn. Dejame ver —le dijo Percy, para luego gritarle a Gabe—: ¡Gabe, si estas vivo, golpeate en la cara!
Gabe se golpeó en la cara.
—Está vivo —le dijo Percy con una sonrisa al ver eso.
Si no fuera porque dentro de sí tenía una serpiente que seguía gritando que debía matar a Gabe, Harry se hubiera asustado un poco ante lo cruel que podía ser Percy.
—Oye, una pregunta, ¿ese disco de música de no era importante? —preguntó Harry de repente, señalando el disco de música que Gabe no había podido atrapar, y que por tanto se había roto en cientos de pedazos.
—Nah —le contestó Percy, haciendo un ademan con la mano de restar importancia—. Era de Gabe. Algo así como una especie de disco de colección que no se ve en ningún otro lado y que debió haberle costado como mil dólares… Ya sabes. Algo totalmente sin importancia.
—Sí, algo totalmente sin importancia —repitió Harry, mirando los pedazos del disco mientras se preguntaba si podía usar un [Reparo] para dejarlo como nuevo y luego venderlo… Necesitaba dinero para una nueva cama… y para comprar ropa que no fuera de Dudley y no tener que pedirle prestada ropa a Percy (que era más de su talla, pero que aun así le quedaba grande)… y bueno, para un montón de cosas.
Pero las preocupaciones de Harry acerca de su economía y el hecho de que por estar [Desnutrido] todo le quedaba grande tuvieron que ser interrumpidas.
—¡Ya llegué, chicos! —gritó Sally, entrando por la puerta, solo para contemplar como Gabe rodaba por el piso y trataba de morder su propio trasero, sin éxito alguno.
—…
—…
—…
Por un momento, solo los repetidos «¡Guau! ¡Guau!» de Gabe pudieron escucharse.
—¿P-pueden explicarme esto? —preguntó Sally, quien parecía no saber si desmayarse, gritar de la impresión, romper en carcajadas o regañarlos.
Percy le dio una mirada a Harry, como preguntándole: «¿Y ahora qué?»
O tal vez estaba preguntándole si también podía hipnotizar a su mamá.
Harry prefirió pensar que era lo primero.
—Yo puedo explicarlo todo —le dijo Harry a Sally, para luego pedirle que por favor se sentara… Tenía muchas cosas que contarle.
—Entonces, eres un mago, tienes una serpiente parlante que ama las series japonesas, tú y Percy ya saben que este es un Semidiós, y además tu vida es por alguna razón como un videojuego y has hecho que la de Percy también lo sea —repitió Sally, sentada en frente de Harry y Percy.
Harry asintió mientras la miraba con un poco de miedo. No sabía cómo esta podría reaccionar. Tal vez se desmayara. Tal vez creyera que le estaba mintiendo. Tal vez le gritara que era un fenómeno, lo golpeara, lo echara a la calle y le dijera que más nunca en su vida quería volver a verlo…
Okey, Harry admitía que estaba exagerando horrores con la última parte. Pero desde que por accidente terminó contándole a Percy todo acerca de su vida (o al menos la mayor parte) había estado temiendo la reacción de Sally. Sabía que tenía que decirle en algún momento la verdad, pero no podía evitar sentir miedo ante la posibilidad de un rechazo incluso aunque sabía que era muy improbable que esta actuara de mala manera. El miedo era algo irracional, después de todo.
La única razón por la que Harry se había armado de valor era debido a la situación con Gabe. Al dejarlo como… como sea que se pudiera llamar el estado en que este se encontraba, era simplemente imposible que no le dijera a Sally cuando mínimo que era un mago. Al fin y al cabo, no era como si pudiera decirle que Gabe había enloquecido de un momento para otro y que este creía sin lugar a dudas que era un perro sarnoso.
Aunque, ahora que lo pensaba…
—«No. Eso no hubiera funcionado»—se dijo, negando la posibilidad. No por ser la mamá de Percy quería decir que Sally fuera una mujer estúpida.
Miró a Sally luego de pensar eso. En el poco tiempo que llevaba de conocerla, admitía que se había apegado a esta. Ella había sido una de las pocas personas que le había mostrado cariño en su vida, y a diferencia de la señora Johnson y los señores Booker, quienes se habían mostrado extrañamente distantes con Harry (cosa que, ahora sabia, era porque una era una super-espia mágica y los otros eran Dioses Celtas), esta había actuado como nadie nunca había actuado ante Harry: como una madre.
Harry todavía carecía de la confianza necesaria como para expresarlo, pero ya había empezado a pensar en ella como…
—«Concéntrate»—se dijo, regresando la mirada a Sally, en parte porque sentía que se había distraído increíblemente en cuestión de unos pocos segundos, y en parte porque sentía que se sonrojaba un poco ante sus pensamientos. A veces odiaba el hecho de que era tan tímido y que solo podía expresarse con la cabeza caliente.
Por su parte, Sally, dándole un sorbo a la taza de té que se había preparado, y recogiendo los pies para evitar al Gabe perruno que quería lamer sus zapatos con avidez, le dio una mirada a Harry.
Y entonces, ante la mirada expectante de este, dijo:
—Okey.
Harry parpadeó.
—¿«Okey»? —repitió, incrédulo.
Sally le dio una mirada divertida.
—Ay, cariño. Me pasaron cosas más extrañas mientras salía con el padre de Percy. Lo que me has dicho sin duda es sorprendente; pero ya estoy acostumbrada a las cosas sorprendentes. Soy amplia de mente. Tengo que serlo o sino sufriría de ataques de ansiedad cada vez que veo algo extraño pasar a mi alrededor.
Harry volvió a parpadear. Eso... eso tenía sentido, pero… De alguna manera se sentía estúpido.
—«Tanto que temía este momento y ella lo toma todo tan bien»—se dijo.
—Pero todo lo que me has dicho no explica porque Gabe está actuando como un perro —dijo Sally, sacándolo de sus pensamientos.
Harry aspiro un poco, preguntándose cómo iba a decir lo siguiente.
—Digamos que… no podía dejar que este siguiera actuando como actuaba —le dio una mirada seria a Sally.
Esta desvió la mirada por un momento, entendiendo a lo que se refería.
—Harry, yo…
—No importa. Ya no tiene nada de qué preocuparse —le dijo Harry, interrumpiéndola, a la vez que miraba a Percy de reojo. Ni este parecía estarse enterado de nada, ni parecía querer decirle a su madre que había estado siendo maltratado durante varios años a sus espaldas—. Ahora este no es ninguna amenaza. Hace todo lo que le pidamos, y nos sigue protegiendo con su asqueroso y fétido olor.
—¿Cómo lo…? —empezó a preguntar Sally, antes de negar con la cabeza—. Cierto. Me dijiste que puedes saber cosas de la gente con una mirada —recordó
Harry asintió.
—Además —añadió—, también tenemos otra protección. Mi… mi madre antes de morir lanzó un conjuro sobre mí, y este nos protege absolutamente de todo mientras estemos dentro de esta casa. Por lo menos, aquí adentro no tenemos nada que temer.
—Entonces… ¿Lily también era una maga? —murmuró Sally, a la vez que su mirada se llenaba de añoranza y tristeza.
Harry no tuvo el corazón para decirle que su madre había muerto a manos de un terrible mago oscuro que había querido matarlo cuando era un bebe.
—Sí. Sí lo era —se limitó a decir—. Tanto mi padre como ella lo eran… O al menos, eso fue lo que me dijeron.
—¿Lo que te dijeron? —repitió Sally, luciendo como si estuviera a punto de preguntarle quien le había dicho eso, antes de que su expresión repentinamente se iluminara —. ¡La mujer de servicios sociales! Ella también era una maga, ¿cierto? ¡Por eso es que el proceso de adopción fue tan rápido y fácil!
—«Guau —murmuró Harmusp en la mente de Harry, impresionada —. Tu tía es extremadamente inteligente y perspicaz. ¡No se parece en nada a tu primo!»
Harry ignoró aquel comentario lleno de verdad.
—Sí, la señora Johnson es una maga —le dijo a Sally, decidiendo no usar el término «bruja» para evitar la ambigüedad de la palabra, y a la vez omitiendo el hecho de que la señora Johnson era una súper espía mágica debido al hechizo que le impedía dar detalles en específicos acerca de su persona.
Sally lució satisfecha consigo misma. Desde que había actuado como una especie de Sherlock Holmes mujer, Harry pensó que tenía derecho a estarlo.
Pero, entonces, la mirada de Sally se posó sobre Percy, y su expresión se tornó en un tanto conflictiva.
Por un momento, Harry se preguntó la razón, antes de recordar algo muy importante: le acababa de decir a Sally que Percy sabía la verdadera identidad de su padre.
—Así que… ¿ya sabes la verdad? —le preguntó Sally a su hijo, pareciendo no saber que decir precisamente.
Percy asintió.
Luego se hizo el silencio
—«Hmn. Bueno, por lo menos en la elocuencia sí se parecen»—comentó Harmusp, antes de que Harry la mandara a callar.
—¿Por qué no me dijiste la verdad? —preguntó Percy luego de un par de segundos—. ¿Por qué me ocultaste que mi padre es un Dios?
Sally dio un suspiro. Lucia aliviada, triste y fatigada, como si siempre hubiera estado esperando esa pregunta, pero al mismo como si siempre hubiera temido que le fuera hecha.
—Hay varios motivos, Percy; pero el principal es uno muy sencillo. Si te decía la verdad, el riesgo que correríamos se duplicaría. Cuando un Semidiós se entera de su verdadera naturaleza, su «olor» se intensifica, y se vuelve más fácil para los monstruos rastrearlo. Como un hijo de los Tres Grandes, tu olor es más potente que el de un Semidiós normal. Incluso cuando eras un bebé, sucedía uno que otro incidente relacionado con monstruos del que te podía salvar de milagro. Fue por eso que…
Sally calló repentinamente, pero Percy —por obra y gracia del Harry que ahora se sentía fuera de lugar— adivinó lo que iba a decir.
—¿Fue por eso que te casaste con este tipo? —preguntó, señalando a Gabe, quien alegremente le ladró un «¡Guau!»
Sally dio un suspiro. Percy tomó eso como un «sí»
—Entonces fue por mi culpa que tu vida se echara a perder —murmuró Percy, luciendo triste y culpable.
—Te equivocas, Percy —le dijo Sally con una expresión severa y seria, como si esas palabras fueran algo que no permitiría que nadie, ni siquiera el propio Percy, dijera—. Tú no echaste mi vida a perder. Tú eres el tesoro más grande que tengo en esta vida… uno de los dos mas grandes —se corrigió Sally a sí misma, dándole una mirada cariñosa al Harry que a cada momento se sentía más y más fuera de lugar—. Desde el primer momento en que supe de tu existencia, te amé interminablemente. Supe que cualquier otra cosa era menos importante que tu bienestar. No me importó abandonar mis estudios o mi sueño de ser una escritora. Verte crecer sano y salvo era mi nuevo sueño. Todas las decisiones que he tomado han sido por tu bien, y no he sido obligada por nadie: las tomé por mí misma. Por favor, nunca vuelvas a decir que me arruinaste la vida. ¡Tú lo que hiciste fue mejorarme la vida!
Y a continuación, mientras sus ojos se tornaban acuosos, le dio un abrazo a un Percy que parecía estar conteniendo las ganas de llorar.
De repente, como muchas veces había pensado en secreto, Harry se sintió como un intruso. Como alguien que no debería estar ahí. Como un tercero ajeno a aquella hermosa escena de amor familiar. Como alguien que no debería estar ahí; un extra que dañaba aquel cuadro .
Tuvo el repentino impulso de levantarse e irse; pero entonces —tal vez por obra de Sally, de Percy o de los— al tratar de hacer aquello se encontró de alguna también metido en el abrazo familiar.
—Tú también eres muy importante para mí, Harry —le dijo Sally—. No es solo porque el aprecio que le tengo a Lily, y porque cada que te veo no puedo evitar ver un trozo de ella. También es porque en este corto periodo de tiempo me he podido dar cuanta que eres un niño increíblemente especial. Por favor, no te sientas excluido. Tú también eres parte de esta familia.
Harry trató de no llorar.
Pero fracasó miserablemente en el intento.
Y así, sin saber que más hacer, disfrutó aquel abrazo familiar. Aquel abrazo que le era increíblemente desconocido, pero que le era extremadamente agradable. Aquel abrazo que le hacía recordar algo: tenía una familia. Una familia que lo quería. No tenía porqué sentirse solo o excluido.
Tenía una madre y un hermano.
—Entonces —preguntó Sally un rato después (el abrazo había durado bastante)—, ¿dices que hay una barrera mágica que nos protege de absolutamente todo?
Harry, con los ojos todavía llorosos, le asintió.
Sally lució escéptica, pero a la vez parecía querer creerle.
—Eso… eso es bueno —dijo. Su mirada luego se centró sobre Percy—. Sobre todo ahora que sabes la verdad.
Percy, también con los ojos llorosos, dio de repente un resoplido.
—¿Sabes, mamá? Ya no tienes que preocuparte tanto. Gracias a Harry y esta habilidad suya del juego me he hecho fuerte y capaz. Creo que puedo manejar lo que sea que me lance el mundo mitológico.
—¿Incluso a un ejército de Lestrigones e Hiperbóreos? —le cuestionó Sally.
—¿Lestri-que e Hiper-que? —cuestionó Percy en respuesta, luciendo notablemente confundido.
Sally lo miró como diciéndole: «¿Y quieres que no me preocupe?»
—Hmp. Las peleas son una cosa y los exámenes sorpresa de mitología griega son otra cosa —refunfuñó Percy mientras se cruzaba de brazos y hacia un mohín.
Siendo sincero consigo mismo, Harry no vio la diferencia entre un monstruo y un examen sorpresa; pero decidió ahorrarse su opinión para evitar hacer quedar mal (o peor de lo que ya estaba) a Percy.
Es más, Harry decidió ayudar a Percy.
—Percy tiene razón —le dijo a Sally—. Él y yo hemos pasado varias cosas y nos hemos vuelto notablemente fuerte. Podemos sobrevivir a cualquier cosa.
Sally lo miró como si fuera una cosa extremadamente adorable.
Harry contuvo las ganas de decirle que se había peleado contra un caballo gigante de diez metros que aquella mirada le provocó. Algo le decía que contar sus aventuras no haría precisamente que Sally dejara de preocuparse.
—Estoy segura, Harry, que cualquier cosa que tú y Percy hayan afrontado no es nada comparado con lo que puede venir en cualquier momento —dijo Sally, para luego fruncir el ceño—. Además, sé que eres un mago y todo; pero no creo que debes meterte en esto. Percy es un caso aparte, pues ya es inevitable que afronte el mundo mitológico debido a su herencia; pero tu eres tan mortal como yo. No tienes porqué lidiar con monstruos y Dioses caprichosos.
Mirándola detenidamente, Harry supo que lo Sally quería decir era: «no quiero que te pase nada»
Pero aunque su preocupación lo hacía feliz, Harry tenía que desecharla.
—Lo siento. Ya es muy tarde para eso.
Y seguidamente, ante la mirada expectante de Sally y Percy, habló acerca de la señora Booker, del misterioso y malvado Dios Celta que lo quería muerto, de Cernunnos, y lo poco que este le había dicho acerca del malvado Dios Celta.
Aunque todo aquello impresionó a Sally y la hizo parecer querer llorar (Harry se sintió culpable al ver eso), lo que más pareció hacerle ruido fue la parte de la señora Booker.
—¿Dices que es una Diosa Cuervo? —preguntó, luciendo de repente asustada.
—«¡¿Ella también?! »—se cuestionó Harry, sorprendido. ¡¿Por qué todo el mundo se aterrorizaba ante la señora Booker?!
—«¡Espera! ¡Más importante que eso! —se dijo, auto-interrumpiéndose —. ¡¿Sally sabe quién es la señora Booker?!»
Esa misma pregunta se la hizo a Sally.
—No exactamente —le contestó esta—. Cuando era niña y vivía en Inglaterra, mis padres me contaban cuentos de terror acerca de la malvada Diosa Cuervo y sus hermanas, y me decían que si me portaba mal ella vendría por las noches a comerse mi alma.
Harry la miró con la boca abierta.
—«¿Qué clase de padres le cuentan algo así a su hija?»— se preguntó.
Luego sacudió la cabeza. Eso era lo que menos tenía que importarle.
—¿No le dijeron como se llamaba? —preguntó, esperanzado (y algo temeroso). ¿Tal vez por fin pudiera descubrir la verdadera identidad de la señora Booker?
Sally mató esa esperanza al negar con la cabeza.
—Lo siento, Harry. Ha pasado tanto tiempo desde que me contaron esa historia que he olvidado muchos detalles —explicó—. No recuerdo su nombre. Solo recuerdo que me decían que su graznido era el sonido más espantoso que podía existir en la tierra, que su mirada podía hacer que los hombres enloquecieran y se mataran entre ellos, que podía comerse las almas de las personas de un solo bocado, y que reinaba sobre todas las Hadas.
—¿Hadas? —se entrometió Percy en la conversación. Por su mirada, Harry dedujo que estaba pensando en Campanita.
—En Inglaterra las llaman como Hadas; pero en realidad solo es un tecnicismo —explicó Sally—. No es nada más que una forma para englobar a todas las criaturas sobrenaturales. Criaturas como las Banshees, las Merrows y los Dullahan, por ejemplo
—E-esas de ninguna manera se parecen a las Hadas —dijo Percy mientras palidecía un poco, probablemente acordándose de Merrish, y de cómo esta había querido seducirlo.
Por su parte, Harry estaba demasiado ocupado preocupándose más y más. Escuchando lo que decía Sally, a su mente no pudo evitar venir el recuerdo de aquella vez que se topó con ese tal «Horripilante». ¿Acaso ese era una de las «Hadas» de las que gobernaba la señora Booker?
—«Esto cada vez se pone más y más feo»—pensó, palideciendo. Cada vez la idea de que la señora Booker era el Diablo Celta tenía más validez.
—Y también —añadió Sally, aunque parecía estar preocupándose tanto como Harry con cada cosa que recordaba—, me dijeron que amaba la cortesía más que nada, y que tenia que ser cortes todo el tiempo porque si me topaba con ella y decía algo que la hiciera sentir insultada me mandaría a todas sus Hadas a torturarme durante todas las noches de mi vida.
—«¡Confirmado! ¡Es la señora Booker!»—gritó Harry en su mente al oír la parte de «amaba la cortesía más que nada», a la vez que se volvía a preguntar qué clase de padres contaban historias tan aterradoras a sus hijos para que esto se portaran bien.
—Y además… —continuó Sally
—«¡¿Hay más?!»
Ajena a sus pensamientos, Sally frunció el ceño.
—No… no lo recuerdo. Creo que era algo relacionado con un perro o un hombre —murmuró, antes de negar con la cabeza—. La verdad es que no sé quién es esa Diosa porque en Inglaterra abundan más las historias sobre Hadas y héroes como el Rey Arturo que de Dioses en sí; pero sea quien sea no parece ser una buena persona, Harry…. Me estoy preocupando bastante por ti —añadió, mirándolo con preocupación extrema, cosa que Percy también hizo.
Que el niño que atraía monstros se estuviera preocupando por su seguridad decía mucho de su situación, pensó Harry, antes de decirle a Sally con la intención de calmarla (y a si mismo):
—Pero Poseidón tampoco parece ser una buena persona, y usted se enamoró de él, ¿no?
Fue unos cuantos segundos después que Harry se dio cuenta que tal vez hablar mal del padre de Percy estando este presente no fuera una buena idea.
Por su parte, Sally lo miró como si quisiera regañarlo, a la vez que se ruborizaba un poco.
—Supongo que tienes razón —dijo finalmente, dando un suspiro añorante—. Tal vez haya más de lo que los mitos dejan ver.
Luego guardó silencio.
—¿Eso es todo? —preguntó Percy, luciendo algo decepcionado—. ¿No vas a hablar de mi padre, de cómo se conocieron, y todo lo que siempre me has dicho pero sin tanta mentira?
Sally lo miró como diciéndole: «Cariño, estamos hablando de Harry. Por favor deja de ser tan celoso, egocéntrico y narcisista, y espera un momento para que luego hablemos de ti. ¿Vale?»
(O al menos, eso fue lo que Harry pensó)
—¿Qué quieres saber? —preguntó Sally.
—¿Tal vez por qué este, siendo un Dios y todo eso, te abandonó estando embarazada y ni siquiera se digna a mandarte dinero una vez al mes como todo padre desentendido hace? —le cuestionó Percy en respuesta.
A lo mejor fue porque dijo la pura verdad, pero Sally no hizo ni el más mínimo de regañar a Percy por hablar mal de su padre.
—Ay, cariño. No porque tu padre sea un Dios, quiere decir que este pueda hacer lo que quiera —explicó Sally, luciendo algo triste. Harry, con un poco de vergüenza, se le acercó a darle la mano, con la intención de tratar hacerla sentir mejor. Sally le dio una sonrisa ante eso—. Hay reglas que incluso un Dios tiene que seguir. Reglas que impiden a un Dios entrometerse con sus propios hijos.
—Pues que reglas tan estúpidas —murmuró Percy.
Sally pareció opinar lo mismo.
—Además —dijo Sally, dudando un momento como si se preguntara como podía decir lo siguiente—, se supone que tú no deberías estar aquí. Poseidón y sus hermanos (Hades y Zeus) juraron por el rio Estigia que nunca tendrían más hijos luego de lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial.
—«¿Lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial?»—se cuestionó Harry, apretando la mano de Sally. Se estaba volviendo a sentir fuera de lugar.
Por su parte, a Percy no pareció importarle el hecho de que tal vez sus hermanos fueron Nazis.
—¿Entonces por qué estoy vivo?... Digo, no es como me molestara estar vivo. Es extremadamente genial —se corrigió rápidamente—; pero, ¿por qué me tuvo si juro que no tendría mas hijos?
Sally pareció no saber cómo no responder aquello.
O mejor dicho, parecía no estar seguro de cómo decirlo.
—Digamos que… son cosas que pasan, Percy —le respondió Sally, sonrojándose notablemente.
Percy rápidamente cambio de tema.
—Pero aun así, te deja embarazada y ni siquiera te da una colección entera de perlas marinas que pudieras vender. ¿Es que acaso no le importábamos para nada? ¿Acaso éramos menos que su familia divina?
Sally lució incomoda.
—En realidad —el tono de Sally se volvió culpable—, él ofreció detener las mareas y construirme un palacio sub-marino donde pudiéramos vivir.
Percy la miró en shock.
—Entonces, ¿por qué…?
—Hubiera sido como vivir en una jaula de oro —explicó Sally—. Sí, hubiera tenido todo lo que deseara; pero a la vez hubiera estado apresada, controlada por la voluntad de un Dios, incluso aunque fuera uno que me amaba. Una vida como esa… no hubiera tenido ningún significado. Si mi vida tenía que significar algo, debía vivirla por mí misma. No podía dejar que un Dios se ocupara de mí. Tenía que encontrar yo sola el sentido de mi existencia… Estoy segura que puedes entenderlo, Percy. Te pareces bastante a mí, después de todo.
Por un momento, se hizo el silencio, y solo los repetidos ladridos de Gabe llenaron el lugar.
Fue la propia Sally quien rompió el silencio.
—Además, no soy tonta. Sé que una vida como esa no hubiera durado mucho tiempo. Los chismes se riegan rápidamente. Estoy segura que luego hubiéramos tenido que afrontar la mala voluntad de otros Dioses.
—¿Lo dices por Anfitrite? —cuestionó Percy.
Sally negó con la mano.
—Oh, no. Ella es todo un amor. Nada parecida a una Diosa como Hera. Me trató con dulzura y afecto cuando Poseidón nos presentó. Creo que incluso puedo decir que fue como una amiga.
Al oír aquello, a la mente de un impactado Harry llegó la imagen de Poseidón con Sally abrazada de su costado derecho y Anfitrite del costado izquierdo.
Percy pareció estar tan shockeado como él.
—Me refería a tus tíos —explicó Sally—. Estoy segura que si ellos descubren que estas vivo, harán todo para que deje de ser así.
—Suenan como unos amores de persona—le respondió Percy, aunque en realidad parecía un poco asustado ante el hecho de que tenía dos tíos, uno bajo la tierra y otro sobre los cielos, dispuestos a matarlo a la más mínima oportunidad.
Harry quiso acercársele, tomarlo de una mano en señal de apoyo, y decirle: «Ey, tranquilo. Yo sé lo que es tener un par de monstruos por tíos. Puedes contar conmigo para lo que sea»; pero como estaba muy ocupado agarrando la mano de Sally (que era maternalmente cálida) y como además Percy seguía oliendo como a mil demonios, prefirió simplemente dedicarle una mirada y esperar que esta de alguna manera le trasmitiera a Percy sus sentimientos de apoyo.
Naturalmente, Percy ni se dio por enterado de lo que estaba pensando.
—Es por eso que estoy tan preocupada —dijo Sally, frunciendo el ceño en leve angustia, aunque por un momento una pequeña sonrisa apareció en su cara cuando Gabe volvió a tratar de morder su propio trasero—: Nunca puedo estar segura de lo que puede pasarte. Por lo poco que me contó tu padre y lo que sé de la mitología, sé que el mundo divino es una total locura… Y ahora, con esto que me está contando Harry acerca de la Diosa Cuervo y aquel Dios Malvado…
Harry apretó su mano.
—No tienes que preocuparte, Ma… Sally —se corrigió rápidamente, a la vez que se sonrojaba. Deseó con todas sus fuerza que nadie hubiera notado su metida de pata—. Percy tiene razón. Nos hemos vuelto fuertes.
—Sí —respaldó Percy—. Incluso matamos a un calamar de siete metros y a un gigantesco caballo cambia-formas
—¡¿Que ustedes qué?! —gritó Sally de improvisto, alterada, antes de dar un suspiro y tratar de calmarse—. Luego quiero que me cuenten todos los detalles —ordenó, dándoles una mirada severa. En aquel momento, Harry deseó no estar agarrando su mano—. Por ahora, lo importante es su seguridad. No estoy muy segura de que hacer con Harry —por un momento, el tono de Sally se llenó de duda y preocupación—; pero sí sé que hacer contigo, Percy… Hay un lugar donde…
—No —la interrumpió Percy.
Sally le dedicó una mirada severa, molesta.
—Ni siquiera sabes lo que voy a decir.
—No, no lo sé —admitió Percy—. Pero me doy una idea… Ibas a decir algo relacionado a que quieres mandarme a un sitio para mi seguridad, ¿cierto?
Sally lució sorprendida. Percy lució ofendido de que pareciera tan impactada.
—Por eso te digo que no —continuó, tratando de hacer como si su mamá no hubiera dado a entender que lo consideraba un niño lento—. Sé que probablemente traiga más problemas que soluciones, pero; ¡no te pienso dejar sola! ¡Ni a ti ni a Harry! ¿Qué tal si un monstro aparece buscándome, y los lastima a ustedes dos? ¿O qué tal si ese tal Dios Malvado vuelve a hacer un movimiento en contra nuestra? Mientras no me digas que tú y Harry van a estar completamente a salvo, no me pienso ir a ningún lado.
Sally dio un suspiro. Lucia orgullosa y molesta a partes iguales.
—Te pareces tanto a mí y a tu padre —dijo. Por su tono, era muy difícil saber si aquello era un halago o un insulto.
Dio otro suspiro luego de decir eso.
—Bien. No te mandaré a ningún lado —concedió luego de unos momentos—. Pero es solo porque estamos en ciclos escolares —aclaró al ver como Percy parecía dispuesto a hacer un baile de la victoria—. En el momento en que comiencen las vacaciones de verano no habrá excusas: iras al lugar que quiero que vayas. Y además, al primer signo de amenaza divina, de todas maneras te mandaré al Campamento. ¿Queda claro?
—¿Campamento? —cuestionó Percy en respuesta.
—Dije: ¡¿queda claro?! —repitió Sally fuertemente.
—¡Sí, señor! —dijo Percy rápidamente, haciendo un saludo militar, solo para luego corregirse y decir: — Quiero decir… ¡Sí, señora! ¡Se hará como usted diga!
—Bien, soldado. Puede romper formación —contestó Sally entonces.
—«¿A qué familia de locos hemos ido a parar?»—le cuestionó Harmusp a Harry al ver aquello.
—«A mi familia de locos»—le contestó Harry con una sonrisa, viendo a la sonriente Sally y al sonriente Percy.
—Por cierto. De una vez les digo que ustedes serán los que se encargaran de pasear a Gabe y de que este haga sus necesidades —aclaró Sally.
La sonrisa de Harry murió al escuchar aquello.
Ya a la hora de dormir, Harry se encontró con un dilema inesperado.
—No creo que los dos podamos dormir ahí —le dijo a Percy, estando ambos en pijamas, su mano señalando la cama.
—Hmn. Ahora que lo dices… —Percy le dio una mirada a Harry y luego a la cama, como analizando las dimensiones de ambos—. Sí, tienes razón —concedió luego de unos segundos—. Pensé que podríamos dormir cómodamente porque al ser tan flacucho y enclenque no ocuparías mucho espacio, pero parece ser que me equivoqué.
Harry contuvo las ganas de lanzarle un rayo que aquel comentario le provocó.
—¿Qué vamos hacer, entonces? —preguntó—. No podemos dormir los dos en una cama tan pequeña. No solo sería súper incómodo y raro, sino que además me babearías por completo.
Percy le dio una mirada irritada que decía: «En serio, ¿otra vez con lo de babear?»
—¿No puedes usar tu magia? —le cuestionó—. ¿Hacer la cama más grande o quizás hacer otra cama?
—No. No puedo hacer eso —le contestó Harry. Su repertorio de habilidades no incluía fabricar o agrandar camas.
—Bueno, supongo que entonces yo duermo en el piso —dijo Percy.
Harry frunció el ceño.
—Yo soy el que debería dormir en el piso. Es tu cama, después de todo.
—«Además, ahora que me doy cuenta, tu cama apesta tanto como tú»—pensó para sí mismo, sin querer ofender a Percy.
Percy pareció dispuesto a discutir aquel punto.
—Tienes razón. Es mi cama, y por eso te digo que quiero que duermas en ella.
—Y yo te digo que quiero que duermas en tu cama —le contestó Harry—. Al fin y al cabo, yo ya estoy acostumbrado a dormir en el piso
Percy frunció el ceño
—¿Qué?
—Nada. Olvidalo —dijo rápidamente. Percy no necesitaba saber con exactitud como había sido su vida al cuidado de los Dursley.
Percy siguió frunciendo el ceño por un momento, antes de que su mirada se desenfocara momentáneamente y luego se iluminara.
—Acabo… acabo de recordar algo —dijo, luciendo un poco nervioso.
Aunque estaba impresionado por la capacidad de Percy para distraerse tan abruptamente (en su cabeza, Harmusp le dijo que él no era quien para hablar), Harry no dijo nada, y le hizo a Percy una seña para que continuara.
—Es acerca de lo que pasó cuando caí en aquel lago lleno de las Sirenas pedófilas —aclaró.
Y seguidamente, le contó a Harry acerca de la monstruosa mujer de cabello azul que lo había confundido con su hijo y de cómo había aceptado una misión para hacerse fuerte y poder ayudarla a darse cuenta que no todo el mundo era malvado y cruel.
La parte que más llamó la atención de Harry fue:
—Y encima de su cabeza se leía algo como: « Magna Mater del Mundo»
—«¿"Magna Mater"? —se cuestionó Harry, a su mente llegando la información aprendida durante aquellas largas horas en las que la señora Booker lo golpeaba con una regla mientras leía libros de mitología para así evitar que se distrajera —. ¿Ese no es un epíteto de Rea, o algo así?»
—«Mas o menos —le contestó Harmusp —. Ese es el antiguo nombre que tuvo Cibeles, quien se dice es un aspecto de Rea, antes de que fuera incluida al panteón grecorromano… Aunque de todas maneras Rea ya se llamaba "Gran Madre" antes de que Cibeles apareciera»
Harry parpadeó.
—«¿Y tú como sabes todo eso?»
—«Ay, Harry. ¿Cuántas veces te lo tengo que repetir? —preguntó Harmusp con cansancio —. ¡Todo lo que sé es porque mi mama me lo contaba antes de dormir!»
—«¿Hasta algo como lo que me acabas de decir?»
—«Por supuesto —contestó Harmusp —. ¿Acaso ese trozo de información inútil no te da sueño nada más escucharlo?»
—Ey, ¡tierra llamando a Harry! —exclamó Percy, sacando a Harry de sus pensamientos.
—«Vamos hacer una cosa —le dijo Harry a Harmusp al ver eso —. Sales y le dices a Percy todo lo que sabes para que así no luzca como un estúpido que está mirando fijamente el vacío. ¿Vale?»
—«Aunque de todas maneras tú siempre luces como un estúpido que está mirando fijamente el vacío»— comentó Harmusp de manera extremadamente halagadora.
—«¡¿Lo vas a hacer, sí o no?!»—le cuestionó Harry con irritación (sobre todo porque Harmusp había dicho la verdad)
—«Bien, bien»
Y tras decir eso, Harmusp apareció en la cama en un destello verdoso innecesariamente colorido y brillante.
Percy parpadeó al verla.
—¿Y esta serpiente?
—Es Harmusp —le dijo Harry.
Percy lo miró con irritación.
—Sí, se quién es. Lo que te pregunto es porqué la sacaste y porqué se está apoderando de mi cama —explicó—… Y además, ¿no está más grande que cuando la vi esta mañana?
Ante la última pregunta, Harry parpadeó y miró a Harmusp, solo para ver que si, efectivamente, Harmusp ahora media cincuenta centímetros y se había vuelto tan gruesa como su muñeca.
—¿Volviste a crecer? —le cuestionó Harry a Harmusp, cosa que, se dio cuenta este unos minutos después, era una pregunta con una respuesta bastante obvia.
—«Sí —le contestó Harmusp de todos modos—. ¿No te lo dije? Yo todavía estoy en mi etapa bebé. Puedo seguir creciendo y creciendo»
—Espero que eso no signifique que de un momento para otro te vas a transformar en una mini-Godzila —comentó Percy con impresión, cosa que el muy impresionado Harry en secreto también se preguntó (al parecer, se le estaban pegando las mañas de Percy)
Harmusp lo miró como preguntándose si debía decir la verdad o debía mentir.
—«Como le decía a Harry, Magna Mater, que significa «Gran Madre», es el nombre que Cibeles, la Diosa del Agua, la Vida y la Muerte que se dice es un aspecto de Rea, la Titán de la Maternidad, tuvo antes de ser incluida al panteón grecorromano»
—«¡¿Cambió por completo de tema?!»—se cuestionó Harry con miedo. ¡¿Dónde iba a meter una Harmusp tamaño Godzila?! ¡Él ni siquiera cabía en la misma cama que Percy!
—¿Eso quiere decir que aquella mujer era Cibeles? —cuestionó Percy, pareciendo no querer ni pensar en lo que Harry estaba pensando.
Ante su pregunta, Harmusp negó.
—«Cibeles no tendría porqué estar en el estómago de Moby Dick. Ella debe estar muy ocupado paseándose por ahí mientras le da latigazos a Hipomenes y Atalanta para que muevan su carro —explicó, aunque la última parte Harry la consideró algo innecesaria—. No. Tomando en cuenta que dijiste que era la " Magna Mater del mundo", y dado lo que Harry ya había visto con su [Observar] acerca de Moby Dick, solo puede ser una Diosa…»
De repente, Harmusp hizo una pausa y miró nerviosa a todos lados, como preguntándose si de repente las tuberías del apartamento se romperían y luego de estas aparecieran látigos de agua que tratarían de ahorcarla.
Pero como lo único que pasó fue a que lo lejos Gabe aulló un «¡Auuuuuu!», y que un hombre en la calle gritó «¡Callen a ese maldito perro!», ella lució tranquila y continuó con lo que estaba diciendo.
—«La Diosa Tiamat»— reveló Harmusp.
Harry dio una exhalación, sorprendido. Percy parpadeó y los miró a los dos, totalmente confundido.
—¿Quién? —les cuestionó.
Harry lo miró como si fuera un inculto.
—Es la Diosa Primigenia del Mar, la Maternidad, la Vida, la Creación, el Caos, la Muertey los Monstruos de la mitología sumeria —le explicó—. Es una Diosa similar a Gaia, con la diferencia de que está relacionada con el mar en lugar de la tierra. Se dice que tuvo una serie de hijos que luego trataron de matarla a ella luego de ya haber matado a su esposo, razón por la que dio a luz once terribles monstruos, dentro de los cuales estaba el primer Dragón, para que lucharan contra sus hijos. También se dice que al final de la batalla, Marduk, el Rey de los Dioses, la enredó con todos los vientos, tormentas y redes que existían, y la destripó con el diluvio universal, creando el cielo y la tierra.
Percy lo miró con impresión.
—Guau. Yo apenas y recuerdo que Cronos se comió a sus propios hijos
Pero seguidamente, palideció.
—Espera, ¡¿quieres decir que aquella mujer era una Diosa Primigenia Madre de Todos los Monstruos?!
Luciendo tan pálido como él, Harry asintió.
Por un momento, Percy pareció asustado.
Luego, pareció querer tratar de parecer valiente ante Harry (cosa en la que fracasó miserablemente)
Y por último, recobró la calma.
—Pero… —dijo, pareciendo un poco dudoso—. Ella no parecía tan mala. De hecho, daba un poco de pena. Lucia como una de esas mujeres maltratadas, a pesar de que también era un poco aterradora.
—«¿Es que no estas escuchando, Percy? —le cuestionó Harmusp—. Te lo voy explicar mejor: se supone que ella se formó a si misma a través del Caos que era lo único que existía, y que luego dio a luz a su propio esposo…
—¿Se casó con su propio hijo? —cuestionó Percy, antes de hacer una mueca ante la mirada que le estaban dando—. Cierto, cierto. Es como Gaia
—«Luego, con ayuda de su esposo tuvo un montón de hijos, que luego tuvieron otro montón de hijos —continuó Harmusp, dándole una mirada a Percy que decía: «si me vuelves a interrumpir te enveneno»—. Estos hijos luego se volvieron ambiciosos e hicieron una rebelión para derrocar a su padre, quien era el Primer Rey de los Dioses, cosa que ella, como una prueba de que amaba más a sus hijos que a su propio esposo, consistió y ayudó, solo para luego que sus hijos también se volvieran en armas contra ella. Dolida y traicionada, dio a luz a once monstruos primordiales para que la protegieran mientras estaba en un estado de frenesí, luego batalló contra sus hijos por el bien de su supervivencia, solo para que su hijo Kingu, el rey de los monstros que creo, fuera asesinado (se supone que de su sangre nacieron ustedes, los humanos) y que ella luego fuera destripada tal y como dijo Harry, y que lo poco que quedaba de ella fuera expulsado al Abismo, una región del Otro Mundo (o Mundo Inverso) que se encuentra debajo de Irkalla, que es el inframundo mesopotámico»
—¿Qué tiene que ver eso con lo que dije? —cuestionó Percy, sin entender.
Harmusp lo miró como si fuera estúpido.
—«¿Es que no lo entiendes? —preguntó, frustrada—. Te lo voy a poner más sencillo: ¿Cómo te sentirías si tus hijos matan a tu pareja, te traicionan, te parten a la mitad, usan tu cuerpo y el de uno de tus hijos para crear el mundo y a la humanidad, y luego te destierran a la parte más profunda, fea y solitaria del inframundo para que más nunca vuelvas a hacer visto?
Entendiendo el punto, Percy hizo una mueca.
—Oh —exclamó.
—«Sí. "Oh" —repitió Harmusp—. No sé ustedes, pero por lo menos yo quisiera recuperar lo que es mío… Y también me volvería un monstruo sediento de sangre que planea la aniquilación de toda forma de vida»
Percy se alejó de ella un poquito.
—Pero espera un momento —cuestionó, su expresión tornándose dudosa de repente—, si de ella surgieron el cielo y la tierra, ¿dónde entran Gaia, Urano y Caos en todo esto? ¿Cómo explicas el origen de los Dioses Griegos?
Harmusp le dio una gran respuesta:
—«Yo que sé»
Percy se tambaleó ante aquella respuesta. Le dio una mirada a Harry.
—¿Está hablando en serio? —cuestionó
Harry le asintió. Harmusp varias veces le había dado esa misma respuesta.
—«Te lo diré lo que siempre le digo a Harry —le dijo Harmusp a Percy—: soy una serpiente, por si no te has dado cuenta. ¿Exactamente como por que tendría que saber el secreto del origen del mundo y los diversos Dioses que lo conforman? Yo solo estoy contando lo que sé, allá tú la forma en que quieras interpretarlo… En serio, si por mi fuera agarraría el Mito de la Creación Azteca y diría que fue Quetzalcóatl quien creó el mundo. Él es un Dios amable y compasivo que es digno de ser llamado el Dios Padre. Es un Dios perfecto siempre y cuando no se emborracha»
—«¿"Siempre y cuando no se emborracha? "»—se preguntó Harry, antes de decidir que no quería obtener una respuesta—. Oye, Harmusp, yo también te tengo dos preguntas —le dijo a Harmusp—. La primera es porque Tiamat se llama Magna Mater del Mundo, y la segunda es como es posible que Percy se halla encontrado con ella si esta se encuentra apresada debajo del inframundo sumerio —preguntó, deseando con todas sus fuerzas que Harmusp no le contestara con un «yo que sé»
—«La primera es muy fácil de contestar —le contestó Harmusp. Harry dio un suspiro de alivio ante eso—. Se debe a que ella es, sin duda alguna, la más poderosa Diosa Madre Tierra. Ella se formó a si misma a través del Caos, siendo por ende la primera sustancia en existir: el mar. Ella dio a luz a la primera serie de Dioses que fue alabada por la humanidad, y también dio a luz a la primera serie de monstruos que fue temida. De ella surgieron el cielo y la tierra. Sencillamente hablando, ella es una que es el origen de todo, y que también cuenta con el atributo necesario para destruirlo todo. La representación del principio de la Vida y del principio de la Muerte: la Amable y Cruel Gran Madre Tierra que da bendiciones al mundo para luego quitarlas con maldiciones. Una mujer temible cuyo núcleo divino es el prototipo del de seres como Gaia, Talasa, Rea, Medusa, Equidna, Eiocha y demás»
Harry la miró con impresión.
—Suena como una Diosa extremadamente poderosa —comentó, impresionado.
—«Basta con escuchar que todos los Dioses le dieron sus poderes a Marduk y que este uso todos los vientos, tormentas, redes y el diluvio universal con el fin de poder matarla para que te des una idea de que tan fuerte es —le dijo Harmusp, luciendo un poco preocupada. Probablemente se estuviera acordando que estaba hablando de la misma Diosa que Percy prometió ayudar.
—De repente, me siento alegre de que me haya tratado como si fuera su hijo —exclamó Percy, palideciendo.
Harry le dio una palmadita en la espalda en señal de apoyo. Él también podía comprender lo que era tener la sombra de una Diosa supuestamente malvada (y extremadamente poderosa) encima todo el tiempo.
—«En cuanto a la segunda pregunta —continuó Harmusp, solo para luego fruncir el ceño—. Bueno, los Dioses Primigenios son tan inmortales como el mar, el cielo y la tierra, y no morirán a menos que el universo llegue a su fin. Incluso estando apresada, es muy probable que lo poco que haya quedado de Tiamat tenga la suficiente fuerza como para trasmitir parte de su poder a su cuerpo principal: el mar. Es muy probable que de esa manera haya logrado crear a Moby Dick y a Leviatán… Además, al parecer Moby Dick fue creado para transportar todo lo que se comiera directo a donde Tiamat. Por esa razón era que todo liquido en su estómago tenía una maldición transporta-almas»
Harry asintió, entendiendo.
—Ahora solo tengo una pregunta —dijo—. ¿Por qué alguien como ella dejó con vida a Percy?
Harmusp miró a Percy como si esperara que este tuviera la respuesta.
Por alguna razón, Percy se sonrojó.
—Em… pues… Ella al principio me confundió con ese tal Marduk del que hablaban, y quiso matarme, pero no lo hizo porque simplemente no tiene el corazón para matar a sus hijos. Luego de eso apareció una pantalla del juego ante mí y ella se me quedó viendo raro y me dijo algo así como que luego nos volveríamos a encontrar, para luego marcarme y mandarme aquí.
—En resumen —le dijo Harry—, no tienes ni idea de porqué te dejó ir, ¿cierto?
Percy asintió con timidez. Harry de repente quiso poder leer su mente. Era muy raro que Percy fuera tan tímido.
—Entonces… ¿Qué? —le cuestionó Harry, un poco preocupado. ¿Acababa de conseguir un nuevo hermano mayor y ya lo iba a perder?—. ¿Qué hacemos con este trozo de información?
—Pues lo de siempre —le dijo Percy, sonriéndole mientras salía de su estado de timidez—. Entrenamos.
Harry lo miró como si estuviera loco.
—¿Entrenamos para enfrentarnos a una Diosa cuyo poder es de escala planetaria? —le cuestionó.
—Esto es un videojuego, ¿no? —le contestó Percy—. En los videojuegos, los protagonistas siempre se tienen que enfrentar a un jefe final con poderes extremadamente rotos. Estoy seguro que de alguna manera nos las arreglaremos para enfrentarnos a esa sensual Dio… que diga, a esa tal Tiamat —se corrigió a lo último mientras se ruborizaba un poco al notar la mirada que Harry le estaba dando.
Pero aunque Harry tenía curiosidad por saber la razón de que Percy hubiera llamado «sensual» a la Madre de Todos los Monstruos, decidió dejar aquel detalle de lado por un momento.
—Bueno… Supongo que tienes razón —le dijo a Percy. No veía fallas en su lógica
—«Además —añadió Harmusp—, no creo que haya nada de qué preocuparse. Si Tiamat considera a Percy como su hijo, es más probable que le dé bendiciones que lo conduzcan a un camino espinoso digno de una epopeya a que trate de comérselo… Aparte que está encerrada en el inframundo y por lo tanto aparte de mandar Bestias Divinas no debería ser ninguna amenaza»
Percy hizo una mueca.
—Sobre eso… Creo que ella dijo algo acerca de hablar con sus hijos para poder liberarse.
Harmusp le dio una mirada que decía: «Estás bromeando, ¿cierto?»
Al ver eso, Harry dio un suspiro.
—Bien, recapitulando. Tenemos a los tíos de Percy, cualquier posible monstruo hambriento o sediento de venganza, a este loco Dios Malvado que quiere matarnos por sabrá quién qué motivo, a la señora Booker que aparentemente es el Coco de la mitología celta y a la Madre de Todos los Monstruos de la mitología sumeria —dio una mirada algo cansada. Como odiaba su suerte—. ¿Algo más?
—«Te faltaron los seguidores de aquel mago oscuro que mataste cuando eras un bebé»—le comentó Harmusp en respuesta.
Harry dio un suspiro ante eso.
—Bien, fuera de eso nada más, ¿cierto? —cuestionó—. No hay otro ser divino desquiciado del que tengamos que preocuparnos, ¿verdad?
Harmusp desvió la mirada por alguna razón.
Por el bien de su salud mental, Harry prefirió no darle importancia aquello.
—Tranquilizate, Harry. Tú y somos un dúo invencible —dijo Percy con confianza. Harry quiso recordarle que en la mañana casi murieron por culpa de un caballo gigante—. Además, si una rata puede vencer a un Dios, ¿por qué nosotros no podemos?
—«Oh —exclamó Harmusp con entusiasmo—. ¡Entendí esa referencia!»
Harry no pudo evitar sonreír ante eso. Tal vez, solo tal vez, Percy tenía razón.
—Pero antes de derrotar a los Dioses, tenemos un enemigo muy temible a vencer
Y tras decir eso, Harry le dio una mirada al temible enemigo de la ocasión: la cama.
—Ya te lo dije —le dijo Percy—. Tú duermes ahí y yo duermo en el piso.
Harry frunció el ceño, molesto con Percy. ¿Por qué tenía que ser tan amable? ¡Harry estaba tratando de evitarle la pena de decirle que no quería dormir en su cama porque esta olía horrible!
—Y yo ya te lo dije —le dijo a Percy—. Esta es tu cama, y por lo tanto tú eres el que debe dormir ahí.
—Creo que nos va a tomar un rato resolver esto —le comentó Percy, frunciendo el ceño también.
Y así, Harry y Percy se enfrascaron en una larga discusión sobre quien iba a dormir en el piso.
Y a la final, ambos terminaron durmiendo en el piso, y Harmusp, quien parecía haber ganado una inmunidad al mal olor, se apoderó por completo de la cama de Percy.
Y así, un día terminó.
…
Y pasaron los días.
Dos, para ser exactos.
Desde que habían llegado un día viernes a Manhattan, la mayor de las preocupaciones de Sally (la escuela) no visitó a Harry y a Percy durante dos hermosos, y carentes de tarea, días. En adición, siendo un caso especial, Sally tuvo que hacer maromas para poder introducir a Harry en una escuela que lo aceptara incluso aunque el ciclo escolar ya llevaba rato de haber comenzado.
Tal vez si Harry tuviera notas altas en su expediente (las cuales no tenia porque cada vez que sacaba notas más altas que las de Dudley, la brutalidad encarnada, los Dursley lo castigaban), o si Sally fuera una mujer rica que rebosaba de influencia, la tarea no hubiera sido tan difícil, pero desde que ni una cosa ni la otra se aplicaban a la situación, la pobre Sally tuvo que pasar un mal rato para inscribir a Harry.
Harry hubiera querido ayudarla. Fácilmente poda hipnotizar a las personas para que hicieran su voluntad (o al menos, a las personas mundanas). Si Sally se lo hubiera permitido, Harry hubiera hipnotizado a cualquier director para que lo aceptara sí o sí.
Pero Sally no se lo permitió. Algo acerca de que no todo el tiempo podía estar resolviendo sus problemas hipnotizando a las personas.
Afortunadamente (o desafortunadamente, dependiendo de cómo se mirara), Sally a la final logró de alguna manera inscribir a Harry en la misma academia a la que asistía Percy: la Academia Yancy. Según lo que dijo Sally, lo aceptaron fácilmente porque en comparación con el expediente de Percy, el suyo era impecable.
El resultado fue que Harry tenía que ir a la misma academia que Percy… Lo cual, en realidad, era bastante conveniente. Harry ni siquiera entendía como era posible que pudieran asistir a la misma academia y al mismo periodo escolar (aunque en aulas diferentes). En la parte de Inglaterra donde vivía, primaria y secundaria se estudiaban en periodos distintos para evitar varios… inconvenientes.
La respuesta de Percy fue algo así como que aquello se debía a que había nacido en un año bisiesto que estaba bañado bajo el poder místico de la constelación de Pegaso y el planeta Neptuno.
La respuesta de Sally fue que Percy había repetido un año porque lo expulsaron antes de que pudiera culminarlo.
Como resultado, aparentemente Percy todavía estaba estudiando en primaria, aunque ya estaba a punto de pasar a secundaria.
En palabras de Harry, era algo bastante conveniente… bueno, para él. El pobre Percy ahora tenía el estigma de ser un burro y además tenía que pasar un infernal año extra de estudio.
Y no era que Harry quisiera pasar más tiempo del que ya pasaba con Percy. Él, sin duda alguna, era su mejor amigo (pues, descontando a Harmusp, era su único amigo); pero en cierta medida era algo hastiaste. Harry dormía en el mismo cuarto que él, vivía en la misma casa que él y luchaba contra los mismos monstruos que él. Y aunque no le desagradaba la presencia de Percy, pasar tanto tiempo junto hacia que Harry se sintiera un poco raro. Ya hasta era incapaz de pensar más de dos oraciones sin que estas terminaran siendo sarcásticas.
No. La razón era que Harry nunca sabía cuándo podía aparecer un monstruo malvado. Tener a Percy cerca era algo bastante bueno, pues siempre podía aparecerse como un ninja en su habitación mediante su [Crear Mazmorra] para pedirle ayuda.
(Pensando eso, Harry se dio cuenta que necesitaba una forma de comunicarse con Percy a larga distancia)
Pero dejando de lado el hecho de que al pobre Harry se le habían acabado las vacaciones, habían pasado otras cosas en el fin de semana.
La primera era que Harry y Percy visitaron por primera vez la [Mazmorra Zombi [Normal] sin estar en medio de un barco.
Siendo sinceros, la diferencia no era mucha. Sí, ahora la cosa era más fácil por no tener el demerito (merito en el caso de Percy) de tener que pelear sobre el agua; pero dejando de lado eso, todo era casi igual. La mazmorra estaba llena de los mismos Inferius y Zombis de siempre (aunque estos últimos estaban ahora disfrazados como policías)
Lo único diferente era que ahora el jefe era un gigantesco oso Inferius de cinco metros que estaba obsesionado con dar abrazos en lugar de un gigantesco calamar pervertido obsesionado con el tentacle rape.
Y aunque el «osito cariñosito» (apodo dado por Percy) tenía más [HP], [STR] y [END] que el calamar gigante, era un jefe mucho más fácil que derrotar que su contraparte marina. Como no tenía tantas inmunidades, Harry y Percy fácilmente se lo podían cargar atacándolo con fuego y tarros de aceite.
Y hablando de fuego, Harry y Percy se habían repartido las [Joyas] que los monstruos de la [Mazmorra Estomago] habían dejado caer.
Percy había seleccionado las habilidades [Invocar: Grindylow, [Mirada Ígnea] y [Coraza]; mientras, Harry había escogido las habilidad [Modelado de Especies] y la ventaja [Esencia de Bestia Marina].
Ah, y tal como Harmusp se lo había pedido, le dio a esta la habilidad [ Canción Mortal, que había obtenido de Sealkish… Aunque por alguna razón la habilidad evolucionó a [Canción Fatal] cuando Harmusp la consumió.
Pero continuando con las habilidades que habían consumido…
Harry le había dado a Percy la habilidad [Mirada Ígnea, que permitía lanzar rayos de fuego desde los ojos, y la habilidad [Coraza, que permitía crear una especie de exoesqueleto casi invisible sobre la piel para reducir el daño recibido dependiendo de la cantidad de mana que fuera suministrada (con la ventaja de que la piel siempre estaba activa y que no consumía más mana del inicial), porque le había parecido bastante conveniente darle una capacidad de ataque a larga distancia de tipo fuego dado que este casi siempre estaba obligado a atacar cuerpo a cuerpo o usando agua, y había encontrado lógico darle una habilidad defensiva dado que este combatía a cuerpo a cuerpo y a menudo recibía ataques directamente.
Además que Percy había lucido bastante emocionado ante la idea de tener ojos laser (aunque técnicamente no eran láseres) y poder crear una coraza sobre su cuerpo (algo acerca de que iba a ser invulnerable).
Y sobre la habilidad [Invocar: Grindylow, pues… A Harry le daba un poco de pena decirlo, pero se la había dado porque le daba ñañaras la idea de invocar mini-calamares alienígenas para la batalla (aunque a Percy tampoco la idea le llamaba precisamente la atención)… Aparte que la habilidad combinaba dado que Percy era un hijo del Dios del Mar, y Harry no se perdía de la gran cosa porque los Grindylows eran súper débiles y no aportaban gran cosa aparte de su fealdad.
Y Harry se había quedado con lo que, en su opinión, era lo mejor de lo mejor: la habilidad [Modelado de Especies] y la ventaja [Esencia de Bestia Marina]
La primera era una habilidad basada en el cambio de formas del Kelpie que había matado, con la diferencia de que en lugar de cambiar su apariencia física, la habilidad le permitía alterar su raza para obtener las ventajas y habilidades de la raza a la que estuviera copiando. Lo mejor de todo era que la habilidad no parecía tener un límite en específico, y Harry podía «hibridarse» con tantas especies como se le diera la gana… claro que había unos cuantos deméritos.
El primero era que estando en el [LV 01] Harry solo podía añadir una raza a su raza base, el segundo era que la habilidad consumía una buena cantidad de [MP] (300 por minuto, para ser exactos), y el tercero era que Harry solo podía hibridarse en base a las razas que ya había matado desde que había obtenido la habilidad… lo cual básicamente se limitaba a Inferius y Zombis, quienes realmente no aportaban la gran cosa y más bien debilitaban su raza (aunque la inmunidad a ataques físicos de los Inferius era algo genial).
Pero con todo, era una habilidad extremadamente rota. Si Harry lograba subirle bastante niveles y mataba criaturas extremadamente fuertes, probablemente lograría volverse una quimera humana que haría temblar incluso a un Semidiós como Percy.
Por otro lado, la ventaja [Esencia de Bestia Marina] no era tan llamativa, pero a Harry le había encantado nada más leerla. Para resumir, la ventaja dotaba a quien la poseyera del «alma de un niño del mar», y como tal esta dotaba [10AGI] y [10DEX] al entrar en contacto con un cuerpo de agua, además que curaba [Debuffs] y aplicaba un efecto de auto-sanación de [25HP] por minuto al mantenerse en contacto con el ya mencionado líquido.
Con todo, no era nada comparado con el [Cuerpo de Agua] de Percy; pero había algo que hacía que cualquier clase de incremento de estadísticas perdiera relevancia. Algo que había sido la única razón por la que Harry había querido la ventaja:
Y eso era que al tener la [Esencia de Bestia Marina] Harry podía respirar debajo del agua.
No había ni que decir lo que Harry podía hacer con esa capacidad. Ahora, ya no tenía que mantenerse sobre el agua con [ Magia de Agua]. Ahora, ya no tenía que andar sobre los hombros de Percy como chango cilíndrelo por miedo a morir ahogado. ¡Ahora, Harry podía aventurarse al fondo del mar a buscar a Bob Esponja!
Bueno, tal vez lo último no; pero soñar no costaba nada.
Aunque había que destacar una cosa: a diferencia de Percy que aparentemente sabía nadar desde el nacimiento (cosas de que tu padre técnicamente te daba ascendencia de pescado), Harry no sabía nadar gracias a su [Esencia de Bestia Marina]. Le tocaba aprender por sí mismo y con la ayuda de Percy, quien realmente era un instructor bastante malvado (algo acerca de vengarse por todas las tardes infernales de lectura).
Y en resumen, eso había sido todo lo que pasó en los últimos días. Descontando la ocasión en que Harmusp destruyó todos los vidrios del departamento (los cuales Harry tuvo que reparar con magia) e hipnotizó a media cuadra con su [Canción Fatal], no había pasado nada destacable.
Ah, y además Harry le había ofrecido a Sally la habilidad del jugador; pero esta había rechazado su ofrecimiento por no «querer torcer su estilo de vida con cosas mágicas». Y también había seguido lanzándole [Confundus] a Gabe todos los días por si las moscas, lo cual había hecho que su habilidad subiera un montón de niveles y que Gabe, según palabras de Harmusp, quedara en un estado mental tan endeble y fácilmente manipulable que ni siquiera un Dios de la Sanación podría curarlo.
Y eso había sido todo.
Ahora, ubicándonos en el presente, Harry, quien acababa de levantarse del piso (todavía seguía sin tener su propia cama y sin querer dormir en la cama de Percy) estaba desperezándose.
Cuando, ante sus extrañados ojos, sonó un «¡Ping!» y apareció una ventanilla.
[¡Felicitaciones! ¡El juego se ha actualizado a su versión 2.0! ¡Ahora, hay un montón de nuevas dinámicas de interacción para tu disfrute, jugador!]
—«¿Eh?»— Harry miró aquel anuncio con asombro. ¿Actualización? ¿Cuándo había sido la última vez que el juego se había actualizado?
—«Creo que desde que desperté en el hospital de Londres luego de que Vassago explotara Prive Drive»—pensó, antes de darle un toque a la ventanilla, intrigado.
¡Ping!
[Luego de una larga deliberación y análisis de sus pensamientos y opiniones, la IA del juego, Aissi, ha mejorado gran parte de las funcionalidades del juego, mejorando la dinámica y haciendo más fácil el entendimiento de los datos para su beneficio. ¡Ha sido un largo y duro trabajo, así que esperamos que disfrute de los añadidos!]
[Algunas de las mejoras añadidas son]
*Mejora en el [Estado] del jugador y los miembros de su [Fiesta]
*Mejora en los dinamismos de batalla]
*Mejora en el análisis de poder de los enemigos y aliados]
*Añadida la función [Tienda] de manera permanente]
*Añadida la valoración del sistema [Estrellas (*) para personajes y misiones]
*Añadido el [Sistema de Logros] en conjunción con la función [Tienda]
[¡Y otras cosas que te tocara descubrir, jugador!]
La boca de Harry casi llega el piso.
—«Esas… esas son un montón de mejoras»—se dijo, impresionado, antes de dar un toque sobre la primera ventanilla, queriendo saber más acerca de la mejora en su [Estado].
Como resultado, apareció una ventanilla con su [Estado], aunque este lucia algo cambiado.
¡Ping!
[Nombre: Harry James Potter].
[Edad. 10 años]
[Título: El-niño-que-vivió (25% al LUC. 100% de daño en contra de enemigos [Oscuros]. Resistes un ataque letal por día)].
[Raza: Homo-Magi (4 Mag y 2 Dex)]
[Estatus: Vivo].
[LV 19. EXP 140. 707/2.049.300]
[HP: 1.180/1.180. (Reg. 0, 0767 Sec. —4, 602 Min.)]
[MP: (1116, 5) — 2.759/2.759 ((Reg. 0, 48ec — 28. 8 Min)]
[ATK: 352, 98]
[DEF: 2, 197%]
[ATK. MAG: 3, 17%]
[DEF. MAG: 3, 38% % (25%)]
[STR: 12 — 6]
[VIT: 13 — 6, 5]
[END: 14 — 7]
[AGI: 20]
[DEX: 20 —22]
[MAG: 25 — 38, 15]
[INT: 25 — 18, 5]
[WIS: 20 — 17, 4)]
[CHA: 12]
[LUC: 10 — 14, 35))
[Puntos: 24]
[Dinero: 350£]
—«¿Qué es esto?»—se preguntó Harry, viendo la parte que mostraba lo que parecía ser su ataque, defensa, ataque mágico y defensa mágica.
Como respuesta, apareció una ventanilla.
¡Ping!
[Ataque (ATK): valor de aplicación de daño en combate cuerpo a cuerpo. Permite medir cuánto daño causas a un rival en combate cuerpo a cuerpo. Su fórmula de aplicación es ([10 x LV] [STR END] x [10 1por cada 10LV]) (STR)% del ataque total. El valor se incrementa en adición cuando equipas un arma ofensiva]
[Defensa (DEF): valor de aplicación defensivo en combate cuerpo a cuerpo. Permite entender cuánto del daño causado por un rival mediante un ataque físico es reducido por tu constitución. Su fórmula de aplicación es ([0, 1 x LV] [STR END] x LV] /1000) (END)% de la defensa total. Si añades artefactos defensivos el valor puede incrementarse. Efectos de reducción de daño de habilidades no se toman en cuenta en esta fórmula]
[Ataque Mágico (ATK. MAG): valor de aplicación de daño mágico. Permite entender cuanto del daño base de tus hechizos es incrementado debido a tu capacidad como mago. Su fórmula de aplicación es ([0, 1 x LV] [MAG INT] x LV] /1000) (INT)% del ataque mágico total. No se toman en cuenta los efectos de objetos de mejora o de habilidades mágicas que incrementen tu poder en esta fórmula]
[Defensa Mágica (DEF. MAG): valor de aplicación defensivo respecto a la magia. Permite interpretar cuanto del daño de los hechizos es reducido debido a la cantidad de energía mágica que emites, o a propiedades especiales que posees (como si, por ejemplo, te bañaste en la sangre de un Dragon o tu mamá te quiso volver inmortal y terminó haciéndote invulnerable). Su valor de aplicación es ([0, 1 x LV] [MAG INT] x LV] /1000) (MAG)% de la defensa mágica total. Algunas ventajas se toman en cuenta en la formula, pero en un sentido de aplicación posterior (es decir, primero se reduce lo que no está en paréntesis, y luego lo que fue reducido vuelve a ser reducido por lo que está en paréntesis). Este parámetro también se interpreta como la probabilidad que tienes de resistir un [Debuff] relacionado con los efectos mágicos]
De repente, Harry sintió que se mareaba.
—«Okey. No sé mucho de fórmulas; pero creo que está bien»—se dijo, agarrándose la cabeza con una mano mientras veía la tonelada de información que acababa de aparecer ante él —. Aunque… ¿Por qué mi [Defensa Mágica] tiene un adicional 25%? »—se cuestionó, curioso. Que él recordara, no se había bañado en la sangre de ningún Dragón.
—Sencillo, jugador. Es debido a la ventaja [El Escudo de Amor de Lily] —respondió Aissi.
Harry parpadeó.
—«¿Acabas de hablar como una persona normal?»
—Nop —contestó Aissi —. Es tu imaginación.
—«¡Sí acabas de hablar como una persona normal! —le gritó Harry —. ¡Ni siquiera dijiste "jugador" y me hablaste de manera formal!»
—No sé de lo que estás hablando —le contestó Aissi —. No es como si haya decidido no aplicar varias mejoras que estaban programadas para esta actualización para poder mejorarme a mí misma, a mis filtros de dialogo y mi personalidad en base a la información que he obtenido de cómo se comportan los seres humanos al observarlo a usted y al individuo Percy interactuar.
—«¿Quieres decir que me estas copiando a mí y a Percy?»—le preguntó Harry, aterrado. ¡Si Aissi estaba copiando a Percy, entonces su sarcasmo se había incrementado a la millonésima potencia!
—¿Quieres seguir hablando de mí, o prefieres que haga mi trabajo al enseñarte las nueves genialidades que mi grandioso intelecto, incomparable para ustedes, los monos sin cerebro llamados humanos, ha ideado? —le cuestionó Aissi de una manera que Harry encontró extremadamente insultante… Sobre todo porque el tono de Aissi seguía siendo monótono y robótico, y por lo tanto parecía que ella estaba hablando de una verdad universal.
—«Bueno. Prefiero seguir viendo las mejoras»—le contestó, solo para que justamente en ese momento Percy entrara en la habitación.
—Entonces, use [Observar] sobre el individuo Percy —le dijo Aissi, cosa que Harry encontró bastante conveniente y curiosa (¿acaso Aissi sabía que Percy iba entrar justo en ese momento?)
Pero como Harry de verdad estaba curioso acerca de las mejoras del juego, él le lanzó un [Observar] a Percy sin cuestionarle a Aissi lo que estaba pensando (y también porque temía recibir otra respuesta sarcástica que le hiciera bullying)
¡Ping!
[Nombre: Perseus «Percy» Jackson]
[Edad: 12 años]
[Título: Gran Hermano Mayor (5STR, 5END, 5AGI y 5DEX cuando los hermanos menores están en peligro)
[Raza: Semidiós (5VIT y 5DEX])
[Estatus: Vivo].
[LV 19 ]
[HP: (1.600) — 2. 600/2.600]
[MP: (800) — 1. 800/1. 800]
[ATK: 598]
[DEF: 2, 84%]
[ATK MAG: 2, 84%]
[DEF. MAG: 2, 84%]
[STR: 15]
[VIT: 15 (5): 20]
[END: 15]
[AGI: 15]
[DEX: 15 (5): 20]
[MAG: 15)
[INT: 15]
[WIS: 15]
[CHA: 10]
[LUC: ¿? (Me estoy cansando de repetirlo: ¡es muy malo!)]
[Rasgos: Humanoide. Masculino. Divino]
[El hijo de Poseidón que ha despertado con tu ayuda. Un chico más o menos normal (aunque con MUCHOS problemas de actitud) que quiere a su familia (lo que te incluye a ti) como nada en el mundo, y que está dispuesto a hacer todo por ella. Parece ser que ha atraído la atención de una cierta mujer que es el origen y pilar de todas las civilizaciones humanas debido a que la ascendencia de su padre ha hecho que lo termine interpretando como su hijo.]
[(Lo demás ya lo sabes, así que disculpa si me lo ahorro)]
[Ventajas]
[Nexo con el Jugador: ¡Percy, quien es tu amigo, también es un jugador! Como tal, él ignora la lógica convencional y vive su vida como si fuera un videojuego. ¡Ese es el poder de la amistad]
[Natural (Espadachín): Aunque no lo parezca, Percy es un espadachín nato que solo se ve una vez cada mil años. El talento recorre su cuerpo, y su aptitud con la espada es la de alguien que es uno con esta. ¡Si se trata de una espada, nada es imposible para él! Su efectividad con la espada se incrementa en un 100% como consecuencia, y la efectividad de las otras armas se reduce en un 90%]
[Niño de Poseidón: Percy es hijo del Dios Griego del Mar. Obtiene las ventajas [Cuerpo de Agua, [Divinidad] e [Instinto de Batalla] gracias a esto. En adición, obtiene habilidades propias de la [Autoridad Divina] de Poseidón, y obtiene de manera innata las habilidades [Navegación Mística, [Natación, [Idioma Griego Antiguo] y la capacidad de comunicarse telepáticamente con los caballos y los peces… ¡Tal es el poder de Aquaboy, quien tiene ascendencia de pescado y la compresión de un burro!]
[Divinidad (Rango B): La aptitud para ser un Espíritu Divino (Dios). Es una especie de energía mística que recorre el cuerpo y el espíritu y que es obtenida por la relación con un ser divino o por ser adorado como un Dios, lo cual da una ventaja comparado contra los seres normales. Gracias a esta ventaja tu daño en contra de seres de [Divinidad] de rango inferior (o que no tienen [Divinidad]) se ve incrementado en un 40%, y se obtiene la capacidad de ignorar ciertos tipos de protecciones basadas en la [Divinidad]… El rango original se ha incrementado debido a que cierta dama está tratando a Percy como si fuera su hijo]
[Cuerpo de Agua: Es la protección propia dada a un Niño del Mar, la cual se ve incrementada en gran medida puesto que Percy es el hijo de un Espíritu Divino. Gana 20 a los STATS físicos, 1000HP, 500MP y ve toda herida y dolencia curada cuando entra en contacto con cualquier forma de cuerpo de agua. Además, puede respirar bajo el agua y moverse incluso mejor que si estuviera en tierra firme]
[Marca de la Magna Mater: La marca de la primigenia del mar. Causa que todos los seres acuáticos y que todas las criaturas relacionadas de manera intrínseca con la Magna Mater detecten de manera automática a Percy; pero también causa que la energía de la Magna Mater se desperdigue en sus ataques contra todos aquellos que tengan el rasgo [Acuático, mejorando su daño en contra de estos en un 100%]
[Afección de la Dama Primigenia del Mar [Magna Mater]: El amor de una de una dama que ha sido sacrificada para permitir el desarrollo de la civilización humana, y que, aun enloquecida por el dolor, trata a humanos y Dioses como sus «hijos». Como un caso especial, parece considerar a Percy de la misma manera que su hijo Ea y su nieto Marduk, llamándolo su hijo con amor y al mismo temiéndole como si fuera su asesino destinado. Da fuerzas y causa de vez en cuando un milagro por el bien de la supervivencia, pero al mismo tiempo actúa como un limitante que impide el uso máximo del potencial en contra de Tiamat… Tal es el amor de una madre, que da fuerzas y permite hacer lo imposible, pero que al mismo tiempo es algo innecesario que debe ser superado por el bien de convertirse en adulto… Si Tiamat logra superar su miedo, parecer ser que el efecto cambiaría a la trasformación de un ser similar a un «hijo» (Dios) de la clase más alta]
[Extra (valoración de Aissi): Parece ser que es un tanque combinado con atacante físico, aunque también puede actuar como atacante mixto. Se valora en * porque se estima que podría matar a Bestias Divinas capaces de destruir ciudades si logra el máximo desarrollo, pero no se logra el rango * debido a la falta de capacidades necesarias para combatir a los Dioses, quienes pueden alterar la realidad, en pleno potencial. De todos modos, la valoración puede cambiar por motivos de que todavía está en etapa infantil]
[Resumiendo, es un aliado bastante bueno, sobre todo cerca del mar; aunque no recomendaría usarlo si requieres de sutileza, suavidad, le temes al agua, requieres a alguien que sea capaz de concentrarse, darte un plan o que no te moleste con comentarios tontos]
La boca de Harry se abrió de la impresión.
—«¡Percy está rotísimo!»—pensó, viendo ese montón de ventajas.
—Ey, sé que soy impresionante; pero tampoco es para que te me quedes mirando con la boca abierta —le dijo Percy con una sonrisa.
Harry hizo algo que sabía que era más irritante que cualquier respuesta sarcástica: ignoró por completo lo que Percy dijo.
—«Oye, Aissi. Si Percy tiene una valoración tuya, ¿yo también tengo? »—le preguntó a Aissi, algo intrigado. Según Aissi, ¿Cómo era su construcción como personaje de videojuego?
—Entendido —fue lo que le contestó Aissi, antes de que una pantalla apareciera en frente de él.
[Valoración sobre el Jugador]
[(Me salto las ventajas porque son muchas y además tú ya deberías sabértelas. Las tienes en la sección [Ventajas/Desventajas] y siempre puedes verlas, así que no seas flojo y no me hagas trabajar doble)]
[Resumiendo acerca del jugador, se podría decir que es un mago de construcción un poco extraña. Tiene una gran serie de capacidades relacionadas con los elementos, capacidades de soporte, capacidades de auto-salvamiento, y una gran resistencia a la magia y debuffs; pero su capacidad de defensa ante el daño físico es casi nula y su [HP] es demasiado malo como para ser un tanque. Podría decirse que es una mezcla entre un cañón de vidrio y un Jack-de-Todos-los-Oficios que además cuenta con daño y defensa mejoradas en contra de ciertos individuos]
[Siendo sinceros, esta IA no sabe ni que decir. Las capacidades del jugador lo harían una total molestia para los enemigos mágicos y además siempre que cuente con un aliado podría brillar grandiosamente dado su estilo de soporte y atacante a larga distancia; pero sus nulas capacidades en un combate físico son un total problema que lo hacen dependiente de alguien que actué como un tanque. Su valor se calcula en * debido a que su poder podría llegar alterar la geografía de un lugar, hacer un montón de locuras dignas de la palabra «magia», y además podría hacer un soporte bestial si logra todo su potencial; pero su fragilidad y el hecho de poseer una gran cantidad de deméritos disminuyen el valor, y lo ponen en el tope más bajo de los *. Si logra curarse de sus deméritos y mejora su capacidad combate cuerpo a cuerpo, sería una total molestia en todos los sentidos… La valoración puede subir además porque el usuario apenas está en su etapa infantil]
Harry no pudo evitar hacer una mueca. Aissi tenía razón en todo lo que decía. Aunque podía sin dudar dejar como pescado frito a Percy si lograba alejarse lo suficiente de él, si este llegara a acercársele estaba irremediablemente destinado a morir, y solo podría salvarse gracias a sus capacidades de supervivencia y resurrección. Básicamente, al igual que el resto de todas sus peleas, sería una pelea del tipo «corre-que-te-pego» donde ganaría el que lograra matar más rápido al rival.
Siendo sinceros, Harry sufriría bastante en una pelea normal contra un oponente con alto [HP] que tuviera la suficiente velocidad como para cerrar distancia. Con ayuda de Percy, quien podía llamar la atención de los rivales y darle chance para atacar a larga distancia, podía superar esa debilidad; pero en un 1 vs 1 Harry sabía que solo podría ganar dependiendo de las circunstancias.
No era muy experto en los videojuegos, pero de alguna manera suponía que no era un mal personaje. Era solo que era demasiado… frágil. Incluso aunque podía resucitar gracias a su [Chispa de Vida] y tenía una capacidad de auto-salvamiento gracias a su título como el [Niño-que-Vivió], era demasiado endeble.
Afortunadamente, pensó Harry para sí mismo, eventualmente ese estúpido estado [Desnutrido] desaparecería con ayuda de Sally, aunque Harry no estaba seguro cuanto tardaría eso en suceder. ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Un año?
Lo último tal ver era una exageración, pero como Harry no era experto en pediatría, pensó que hasta ese último plazo podía ser plausible.
Harry suspiró al pensar en eso.
—«Ojala que sí aparece algún monstruo sea uno que use magia»—se dijo. Aparentemente, era medio tanque en lo que se refería a la magia.
—¡Ey! —le gritó Percy con molestia, zarandeándolo—. ¡Deja de ignorarme!
Harry lo miró con molestia.
—¿Me tienes que tratar como un muñeco de trapo solo porque te estoy ignorando?
—No —reconoció Percy—. Pero es divertido
Harry lo miró con irritación.
—¿Sabes? Se supone que los hermanos mayores son maduros, inteligentes y responsables —le comentó a Percy en lo que era una indirecta muy directa.
—Y también se supone que los Dioses y la magia no existen —le comentó Percy en respuesta.
—Touche —aceptó Harry la derrota. Aquel argumento era irrefutable.
—Pero dejando de lado las estupideces —dijo Percy, aparentemente siendo consciente de su propio comportamiento (cosa que hizo que Harry pensara que era un cara dura)—… ¿Qué haces?
En respuesta, Harry le dijo acerca de las mejoras del juego.
—¿Dices que todo el juego se actualizó? —le cuestionó Percy, luciendo emocionado—. ¿Cómo si fuera un juego en línea o una aplicación para celular?
—Exacto —asintió Harry.
—A ver —exclamó Percy, para seguidamente abrir su propio [Estado] y ver todo lo que Harry ya había visto.
—«Fuwaa. ¿Quién hace tanto ruido?»—cuestionó Harmusp desde el fondo de la mente de Harry
—«Oh, disculpa, Harmusp. No quisimos despertarte»—le dijo Harry. Últimamente, Harmusp había estado durmiendo más seguido de lo normal, lo cual esta decía que se debía a que su «evolución más impresionante» estaba por llegar, aunque Harry pensaba que simplemente era porque esta se estaba volviendo perezosa.
—«Como sea —le contestó Harmusp, sin sonar especialmente molesta —. Ya me despertaste, así que… Dime, ¿qué están haciendo? ¿Están acaso preparándose para enfrentarse a una gran travesía llena de interminables dificultades que pueden dañar su integridad física pero que le darán grandes méritos de lograr completarlas con éxito?»
—«Algo parecido —le contestó Harry —. Estamos viendo las mejoras del juego para luego ir a la escuela»
—«¿Mejoras? »—le cuestionó Harmusp.
Harry le explico todo lo que había visto.
—«Oh. Genial»—le contestó Harmusp sin mucho ánimo —. Me voy a dormir de nuevo entonces. Llamame si hay que matar a algo o alguien, ¿vale?»
Y tras decir eso, Harmusp se volvió a echar a dormir.
Habiéndose acostumbrado a eso, Harry no le tomó importancia y siguió con lo que hacía.
—«A ver… ¿Qué sigue? »—se dijo, para luego dar un toque en la parte que decía acerca de una tal [Tienda], lo cual, recordó Harry, sonaba bastante similar a aquello que una vez uso para obtener [El Derecho del Conquistador]
Y viéndolo bien, Harry se dio cuenta que si, en efecto, se trataba de la misma tienda.
—«¡Genial! —pensó Harry con alegría —. ¡Esta cosa por fin está de vuelta! ¡Ahora podré comprar un montón de cosas locas para estar más roto que Percy!»
Pero los ánimos de Harry bajaron cuando notó que sus [Puntos Gamer (o [PG] —que era lo que se utilizaba para comprar cosas en la [Tienda]— estaban en cero.
—«¿Aissi…?»
—Entendido… —contestó Aissi de inmediato.
¡Ping!
[Para obtener [Puntos Gamer, tiene que realizar [Logros]
[Los [Logros] son acciones similares a las [Misiones, pero con la diferencia de que no tienen un objetivo en específico. Existen tres tipos: en específico, de misión, o de enemigo]
[Ejemplo: si logras volverte el presidente de un país, ganas el [Logro] en específico [Presidente] y obtienes [PG, mientras que si completas una misión o derrotas a un oponente no-generalizado (es decir, un NPC nombrado y con características únicas) por primera vez, obtienes [PG]. Ambos sistemas valoran las [Estrellas (*)] y te dan puntos dependiendo de ellas]
[Los valores relacionados con los puntos son]
: Para misiones [3G] y para enemigos [1PG]
: Para misiones [10PG] y para enemigos [5PG]
: Para misiones [25PG] y para enemigos [12PG]
: Para misiones [100PG] y para enemigos [35]PG]
: Para misiones [1000PG] y para enemigos [250PG]
—«La diferencia es bastante entre una y otra»—se dijo Harry con impresión, antes de preguntarle a Aissi como se valoraban las estrellas para las misiones y personajes, y que esta hiciera que una pantalla le apareciera en frente.
¡Ping!
[Sobre el sistema [Estrellas (*)]
[Las estrellas se agrupan en tres grupos: bronce, plata y oro. Bronce agrupa * y , plata agrupa , y oro agrupa * y *. Cada una de ellas es usada para referirse al potencial de lucha de un personaje, o la peligrosidad de una misión, la cual se estima en base a los personajes que podrían aparecer en tu camino para molestarte o el efecto que tu misión tiene sobre el mundo]
[Los valores se calculan en base a la siguiente manera para los personajes]
: Carne de cañón con capacidad ofensiva. Puedes verlo en cualquier lado, y puedes decir que es como un bebé en batalla]
: Una unidad más entrenada y lista para la batalla, aunque no cuenta con algo destacable que asegure su supervivencia. Podrías decir que es como un soldado entrenado que está preparado para morir]
: Una unidad con capacidades certeras que aseguran su supervivencia siempre que no se encuentre contra algo más allá de sus expectativas. Un monstruo de capacidades medias y un usuario entrenado de magia podría entrar en esta categoría]
: Un ser que se encuentra en su propia talla, y que fácilmente puede ser una amenaza de gran calibre. Por lo general aquellos que están en esta categoría están respaldados por un poder milenario o se encuentran registrados en leyendas como seres sobrenaturales que se encuentran en una escala mucho mayor a lo humano. El hecho de que el jugador y su amigo Percy estén aquí se debe a que uno cuenta con la sangre ancestral de una familia milenaria de magos, una gran cantidad de poderes, tiene su propia leyenda y además está captando la atención de una Diosa de la talla de ¿?; mientras que el segundo es hijo de un Dios de la talla de Poseidón y además está captando la atención de una Diosa Primigenia. Otros ejemplos de seres que pueden entrar aquí son monstruos como la Quimera o héroes como Teseo]
: El máximo rango posible. Un ser que puede alterar el curso del destino humano tal y como es conocido. Para entrar en este rango se requiera la capacidad base de «hacer posible lo imposible», y como tal básicamente es un rango limitado solo para los Dioses, quienes pueden alterar la realidad; aunque hay magos como Merlín y Morgana, Semidioses como el Heracles pre-deificación, y avatares divinos como Tamamo-no-Mae, quien es uno de los Tres Grandes Monstruos de Japón, y Ramsés, quien es la más famosa de las encarnaciones mortales de Ra, el Dios del Sol. Por lo general, entrar aquí te hace una amenaza para la civilización, pudiendo cuando mínimo cargarte una ciudad como quien derriba un castillo de naipes]
[(Es importante destacar que esto solo calcula el poder base o el potencial. El poder de individuos con el mismo rango puede variar entre sí)]
[Los valores se calculan de la siguiente manera para las misiones]
: Una misión extremadamente fácil. Algo tan sencillo como ir de compras, limpiar la casa, o hacer los deberes]
: Algo un poco más difícil. Quizás una sesión de entrenamiento sin posibilidades de desmembramiento sea un buen ejemplo]
: Algo que entra en una etapa de dificultad. Ya aquí puede referirse a algo como limpiar una mazmorra de [Crear Mazmorra, mejorar tus habilidades, o lograr convencer a alguien importante de hacer algo. Misiones como esta pueden arriesgar tu integridad física, pero carecen de mérito que haga puedas decir que vas a hacer algo imposible o algo que revolucionara el mundo]
: Algo muy difícil que además afecta de una u otra manera a una civilización en menor o mayor medida. Quizás, por ejemplo, podríamos decir que un trabajo de Heracles como matar al León de Nemea, la misión de Perseo de matar a Medusa, o los objetivos de Teseo para lograr llegar a donde su padre mortal puedan considerarse misiones como esta. Fácilmente podrías morir de una manera terrible si aceptas algo como esto]
: El rango más alto de todos. Implica, literalmente, que haces algo que puede considerarse como «salvar el mundo». No implica literalmente enfrentarse a un ser de escala mundial; pero si se refiere algo que de no hacerse hará que el mundo no vuelva a ser como era antes. Un ejemplo seria que te mandan a buscar un artefacto místico necesario para evitar que un monstruo post-apocalíptico aparezca a hacer de las suyas, o la misión en la que los Dioses Japoneses tuvieron que hacer que Amaterasu saliera de su encierro auto-impuesto, puesto que esta estaba causando que el mundo se sumiera en penumbras y muerte absoluta. Cosas extremadamente difíciles dignas de una Epopeya, como los Doce Trabajos de Heracles combinados o los logros del Rey Gilgamesh también entran en esta categoría. Si aceptas una misión como esta, por favor no falles o la realidad no volverá a ser la misma… ni tu alma, ni tu cuerpo, y básicamente nada de ti]
Harry aspiró al ver todo eso.
—«No… no se ni que decir»—se dijo, impresionado. Sobre todo al ver que aparentemente tenía el mismo nivel de poder que un monstruo como la Quimera… Además que su curiosidad se acrecentó al ver que aparentemente descendía de una familia milenaria de magos y tenía su propia leyenda.
—«¿Desde cuándo tengo una leyenda?»— se preguntó, confundido. ¿Cómo alguien como él podría tener una leyenda? Los que escribieran sobre él solo podrían ser personas sin talento carentes de imaginación o propósito en la vida. Una historia sobre su vida sería una completa basura. Nadie jamás querría leer algo así.
—Guau. De verdad que se mejoraron varias cosas —le exclamó Percy de repente, sacándolo de su estado de auto-critica—. Incluso se mejoraron la forma en que aparecen las mejoras en los [STATS]. Lo cual es bastante bueno, porque ya me estaba dando dolores de cabezas leer mis [Estadísticas], cosa que, supongo, en tu caso debió haber sido peor.
Harry le asintió. La verdad es que a veces sentía que sus ojos iban a salirse de las cuencas cuando veía sus [Estadísticas] cuando estaba fusionado con Harmusp, sobre todo al ver su [MAG]
—¡Chicos, arréglense! —gritó Sally a lo lejos, Gabe ladrando un «¡Guau!» que probablemente fuera una forma de respaldarla—. ¡Es momento de que vuelvan a la escuela!
—Creo que no me importaría que apareciera un monstruo en este momento —le bromeó Percy a Harry… O al menos, Harry pensó que estaba bromeando.
Y con esas palabras, Harry tuvo que afrontar el hecho de que se le acabaron las vacaciones.
…
—¿Tienes todo? —le preguntó Sally a Harry, su tono lleno de preocupación—. ¿No se te ha olvidado nada? ¿Ropa, lápices, cuadernos… armas secretas necesarias por si algún monstruo aparece?
—Si. Tengo todo —le contestó Harry, sintiéndose algo extraño. Por una parte le gustaba que Sally se preocupara por él, pero por otra se sentía avergonzado al notar las miradas que le daban todos los que pasaban por la calle y hasta el propio Percy
—¿Estás seguro que estas bien con esto? —le preguntó Sally como por doceava ocasión—. Si quieres, todavía estamos a tiempo de cancelar todo y contratar un tutor privado para que te enseñe en caso. Tengo dinero de sobra como para hacerlo ahora que Gabe esta como… como está.
Aunque la idea de tener un tutor privado sonaba de alguna manera tentadora (sería más relajado que clases normales, ¿no?), Harry rechazó la oferta de Sally.
—No. Estoy bien.
Sally le dio un abrazo luego de escuchar eso.
—Buena suerte —le dijo, para luego separarse.
—¿Debería sentirme celoso? —le cuestionó Percy a su mama al ver como esta no le preguntaba nada de nada, completamente concentrada en Harry.
—Oh, cariño —Sally le sonrió con dulzura—. Tratándose de ti, no tengo nada de qué preocuparme… Más bien, tengo que preocuparme por lo que pueda pasarle a la Academia Yancy.
—¡Mamá! —gritó Percy, avergonzado y sorprendido.
Sally le sonrió otra vez. Harry pensó que ahora sabía de donde Percy sacó su lado bromista.
—Además, tienes que entenderme —dijo Sally—. Es la primera vez que Harry va a una Academia, siendo que además lo hace en un país por completo desconocido. Incluso descontando el «tú-ya-sabes-que», tengo motivos de sobra para preocuparme.
De nuevo, Harry sintió una mezcla extraña de emociones ante esas palabras. De alguna manera le gustaron, pero…
—«¡Qué vergüenza! ¡No soy un bebé!»—gritó en su mente, sintiendo sus mejillas enrojecer.
—Oh, entiendo —exclamó Percy, dándole una mirada a Harry—. Harry luce como una presa fácil siendo tan enano y escuálido. Estoy seguro que debes pensar que todo el mundo va a hacerle Bullying.
Harry miró a Percy con irritación… No estaba diciendo mentiras, pero… ¡Aunque fuera verdad, no tenía porqué decir cosas como esas!
—Percy, no hables así de Harry —le dijo Sally a Percy con una mirada severa, evitando que Harry pudiera decirle cualquier cosa a Percy—. ¿O es que acaso quieres que te recuerde todas las cosas que hacías cuando eras más pequeño?
Ante esa amenaza, Percy palideció y negó apresuradamente con la cabeza.
—Entonces disculpate con Harry —dijo Sally, cruzándose de brazos de manera autoritaria.
Percy se disculpó con Harry.
Viendo eso, Harry no pudo evitar impresionarse. ¿Qué importaba que él fuera un mago o que Percy fuera un Semidiós? ¡Sin duda alguna Sally era la más poderosa de toda la familia!
—«¡Ese es el poder de las mamás, Harry!»—le gritó Harmusp en su mente
Escuchando eso, Harry entendió porque Harmusp decía que las Diosas Madre eran tan poderosas. ¡Si una mamá como Sally era tan terrible, no quería saber lo que una Diosa que encarnaba la maternidad podía hacer! ¡De seguro que sus regaños eran tres mil veces más poderosos!
—Bueno, chicos. Eso es todo —le dijo Sally, todavía luciendo algo preocupada. Parecía que quería poder encerrar a Harry (y a Percy también) en una de esas gigantescas bolas de hámster para su protección—. Por favor, cuídense mucho. Recuerde que en el momento en que pase algo deben hablarme de inmediato.
Y tras decir eso, Sally se subió en el carro de Gabe (el cual este le dio con un feliz «¡Guau!») y se fue.
—Bueno —dijo Percy—, todavía queda algo de tiempo, así que dejame presentarte a alguien
El «alguien» al que Percy se refería era un chico algo escuálido cuyo acné e inicios de barba hacían que no parecía que debiera estar en primaria, incluso si hubiera repetido un año como Percy.
Percy lo presentó como «Grover Underwood», aunque Harry ya supo su nombre desde el primer momento en que lo vio gracias a sus poderes del jugador.
Percy también dijo otras cosas (algo así como que Harry era familia, y que Grover era su único amigo en la academia); pero Harry no le prestó mucha atención, concentrado en ver las letras encima de la cabeza de Grover.
[Grover Underwood —Sátiro Protector de Héroes]
[LV 18 ]
—«Ya apenas he dado un paso en esta academia y ya me encontré con un ser sobrenatural»—se dijo Harry, dando un suspiro. Como odiaba su suerte.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando repentinamente notó que Grover se la había acercado, invadiendo su espacio personal, y lo estaba ¿oliendo? con una expresión embelesada que de alguna manera parecía que se quería comer su cabello.
—¡Grover, ¿qué haces?! —le cuestionó Percy a Grover, sorprendido. Al parecer, esa no era la forma en que Grover acostumbraba a saludar a la gente.
Harry aprovechó para alejarse del Sátiro rarito.
—Lo siento —se disculpó Grover, luciendo apenado—. Es solo que… Últimamente no he comido muy bien.
¡Ping!
[¡Mentira detectada!]
Harry quiso decirle a Aissi que ya se había dado cuenta que lo que Grover decía era una mentira.
—¿Tu amigo consume hierbas? —le cuestionó Harry a Percy en un susurro.
—Hmn, pues… Es vegetariano. O vegano… No recuerdo bien —le comentó Percy distraídamente, acariciando su barbilla de manera pensativa.
—«No me refería a eso»—se dijo Harry.
—De nuevo: ¡lo siento mucho! —le dijo Grover de nuevo, avergonzado—. Por favor, perdoname.
—Está bien. No pasa nada —le respondió Harry con una leve sonrisa, aunque internamente pensó que si había si pasado bastante—. Eres un amigo de Percy, así que supongo que debes ser una buena persona. Espero que podamos conocernos y ser buenos amigos.
—Sí —le dijo Grover con una sonrisa. Tenía lo que parecía ser restos de enchiladas entre los dientes—. Yo también espero poder olerte mejor… digo, conocerte mejor —se corrigió apresuradamente.
Harry lo miró con suspicacia. ¿Acaso tendría que comprarse un gas pimienta anti-Sátiros?
Negó con la cabeza tras pensar eso, y, aprovechando un momento en que Grover se distrajo, se volvió a acercar a Percy.
—¿Sabías que tu amigo es un Sátiro?
—Nop —le respondió Percy, luciendo bastante tranquilo para alguien que acababa de descubrir que su amigo era mitad cabra.
Pero Harry, quien últimamente parecía haberse fusionado con Percy (en serio, prácticamente siempre estaban juntos) sabía que eso era solo apariencia. Por dentro, seguramente Percy estaba lleno de dudas, incertidumbre, ganas de gritar de la impresión y tal vez alguna que otra intención de abandonar la Academia Yancy para así no tener que hacer tarea.
Harry se alegró que no gritara. Aparte de que haría que luciera muy raro, últimamente estaba sucediendo que cuando Percy se alteraba sus poderes se salían de control y causaban alteraciones en todo aquello que tuviera agua en treinta metros a la redonda. Harry todavía recordaba aquel trágico día en que un camión con botellas de agua pasaba tranquilamente por ahí y Harmusp por accidente (o eso decía ella) había hecho que Percy se asustara con su [Canción Fatal], causando un mini-diluvio en toda la cuadra. Era un evento muy difícil de olvidar… sobre todo porque había sucedido ayer.
Claro que Percy no era el único al que le pasaban cosas raras cuando se alteraba. Cuando Harry era sacado de sus casillas, los aparatos electrónicos cercanos explotaban espontáneamente, y a veces también sucedían cosas dignas de una de esas películas antiguas de fantasmas combinadas con una que otra explosión de energía. Pero como Harry contaba con [La Mente del Jugador], eran contadas las ocasiones en que cosas así pasaban.
—«Pero me estoy desviando del tema»—se dijo. Estaba pensando acerca de que Grover era aparentemente mitad cabra.
—«Y además que por alguna razón me quiere oler»—pensó de nuevo, haciendo una mueca ante el pensamiento. Eso sonaba tan, pero TAN raro.
—«Vamos a echarle un [Observar] para ver qué es lo que le pasa ».
Y tras pensar eso, Harry le echo un [Observar] a Grover.
¡Ping!
[Nombre: Grover Underwood].
[Edad: (¿Sabes qué? Yo creo que esto no te importa. No es como si sirviera de algo, de todos modos) ]
[Título: Sátiro Protector de Héroes].
[Raza: Sátiro]
[Estatus: Vivo].
[LV 18 ]
[HP: 1.310/1.310]
[MP: 705/705]
[ATK: 350, 7]
[DEF: 2, 23%]
[ATK. MAG: 2, 64%]
[DEF. MAG: 2, 60%]
[STR: 5]
[VIT: 14]
[END: 9]
[AGI: 14]
[DEX: 12]
[MAG: 13]
[INT: 15]
[WIS: 12]
[CHA: 6]
[LUC: 10)
[Rasgos: Humanoide. Masculino. Bosque. Mitológico]
[Grover, por si todas las partes que dicen «Sátiro» no te le dieron a entender, es un Sátiro encargado de proteger Semidioses. Es vegetariano; pero ama las enchiladas y comer latas de metal (¿?). Es pacifista; pero no le hables acerca de talar árboles porque puede terminar talándote a ti. Es todo un caso especial entre los Sátiros, aunque no es el más raro. Su sueño es encontrar a Pan, el Señor de lo Salvaje]
[Está cerca de Percy porque se le ha sido asignada la misión de protegerlo. Teme fallar su misión como le pasó hace mucho tiempo con Thalía Grace (Alias, «Hermoso Pino Eléctrico»), y considera a Percy como un muy buen amigo. Teme por su seguridad en adición debida a las cosas que están pasando, y porque Percy luce sospechosamente culpable desde que fue a un misterioso viaje a Inglaterra para recoger a Harry]
[Debido a que sus sentidos son más afilados que los del ser mundano común, detecta la energía natural que despide Harry gracias a la [Bendición Divina de Cernunnos, quien es un semejante de Pan, y se siente tan atraído hacia él como un drogadicto lo está hacia el crack. Encuentra su olor tan adictivo como un alcohólico en recuperación cerca de una botella del mejor vino del mundo. Se pregunta si podría arrancarle a Harry mechones de pelo sin que este se dé cuenta para regalárselos a su novia Enebro de regalo de aniversario; además que quiere quedarse con unos cuantos para olerlos todos los días y todas las noches]
[Ventajas]
[Niño de la Naturaleza: Sátiros son una forma de vida que nació cuando Cronos destripó a Urano. Son seres del bosque que representan fuerzas naturales, y como tal, son expertos en volverse unos con estas. La manipulación de elementos relacionados con la tierra y las plantas se incrementa en un 25%, y además Grover recibe un impulso en su [Reg] de [HP] y [MP] cuando está cerca de una gran fuente de energía natural (como un bosque, por ejemplo)
[Rastreador: El nombre lo dice todo. Grover es un rastreador. Su chance de encontrar Semidioses y detectar el peligro se mejora en un 50% gracias a esta ventaja]
[Valoración de Aissi: Sinceramente, es bastante malo para pelear. A menos que necesites a alguien que te pueda ayudar a escapar rápido, yo no te recomiendo a este tipo]
Harry trató de no asustarse ante la parte que decía que Grover quería arrancarle mechones de su pelo.
Pero no logró su objetivo.
Afortunadamente, justo en ese momento sonó el timbre, y Harry se salvó del loco Sátiro que quería arrancarle mechones de su pelo como si fuera una fangirl emocionada en frente de su ídolo.
Pero eso dejó a Harry con otro problema.
—«¿A dónde tengo que ir? —se preguntó, mirando a todos lados con confusión —. ¿Qué clase me toca? ¿Dónde está mi aula de clases?»
Tomando en cuenta que se había enfrentado contra un mago terrorista y contra un caballo gigante capaz de cambiar de forma, cualquiera diría que Harry no se asustaría ante algo tan simple como quedarse parado en una escuela desconocida mirando a todos lados en búsqueda de alguien que pudiera ayudarlo.
Aquel que pensara eso se equivocaba. Harry sintió un notable miedo a lo desconocido en aquel momento.
Afortunadamente, Percy, quien parecía estar a punto de irse, pareció reparar en el dilema de Harry.
—Oh, cierto —le dijo, sonriéndole en lo que parecía ser un intento de calmarlo—. No sabes dónde quedan los salones. Supongo que me tocara a mí llevarte hasta tu aula.
—¿Estás seguro? —le preguntó Harry, a pesar de que quería gritarle a Percy en agradecimiento—. ¿No te meterás en problema?
—Nah. Me toca con el señor Brunner. Él es un tipo bastante relajado. No se enojara si llego tarde por ayudarte —le dijo Percy, sonriendo mientras ponía sus brazos detrás de su cabeza en señal de relajación.
—Aunque… —añadió de repente Grover, causando que Harry casi diera un brinco. Se había olvidado de su existencia—… Él está en cuarto, ¿no? —cuestionó.
—Sí. ¿Qué pasa con eso? —cuestionó Percy luego de asentir.
Grover hizo una mueca. De alguna manera, a Harry le dio la impresión de que estaba aterrorizado.
—Pues, según tengo entendido, a cuarto le toca justamente con…
—Ah. Que alegría ver que ha regresado sano y salvo, señor Jackson
Escuchando esa voz que parecía rebosar de una extraña sensación de placer que hizo que y sintiera que todos sus instintos gritaran en advertencia, Harry volteó con rapidez su mirada en dirección de donde le pareció que provino aquel sonido.
Y al hacerlo, se encontró con una mujer anciana. Una mujer anciana que no media más de un metro sesenta, que vestía como si fuera una motociclista, y que, a pesar de que debería ser imposible debido a su constitución, lucia tan fiera como para darle nalgadas a un luchador profesional de lucha libre como si este fuera un bebé.
Por alguna razón, Harry la encontró entrañablemente familiar. Como si en algún momento de su vida hubiera hablado con un familiar lejano de aquella mujer, o hubiera visto a alguien con una atmosfera similar o con un porte parecido.
Pero aunque aquel detalle era uno que llamaba su atención, Harry solo se concentró en una cosa:
Las letras flotantes sobre su cabeza.
[Alecto —La Implacable]
[LV 45 ]
Esta historia continuara…
Estatus del Jugador…
[Nombre: Harry James Potter].
[Edad. 10 años]
[Título: El-niño-que-vivió (25% al LUC. 100% de daño en contra de enemigos [Oscuros]. Resistes un ataque letal por día)].
[Raza: Homo-Magi (4 Mag y 2 Dex)]
[Estatus: Vivo].
[LV 19. EXP 140. 707/2.049.300]
[HP: 1.180/1.180. (Reg. 0, 0767 Sec. —4, 602 Min.)]
[MP: 824/ 824 ((Reg. 0, 091 Sec. —5, 48)]
[ATK: 352, 98]
[DEF: 2, 197%]
[ATK. MAG: 2, 744%]
[DEF. MAG: 2, 899% (25%)]
[STR: 12 — 6]
[VIT: 13 — 6, 5]
[END: 14 — 7]
[AGI: 20]
[DEX: 20 —22]
[MAG: 25 — 17, 44]
[INT: 25 — 12, 5]
[WIS: 20 — 11, 1)]
[CHA: 12]
[LUC: 10 — 14, 35))
[Puntos: 24]
[Dinero: 425£]
Estatus del Familiar
[Nombre: Harmusp]
[Raza: Musanu (Serpiente mágica)]
[LV 20. Exp. 139 /1.024. 650]
[HP: 1.055/1.055 (Reg. 10, 26 Seg.]
[MP: 667, 5/667, 5 (Reg. 6, 204 Seg.]
[Atk: 240]
[Def: 280]
[Atk Mag: 280]
[Def Mag: 356]
[Spd: 260]
[Puntos: 20]
[Nombre: Perseus «Percy» Jackson]
[Edad: 12 años]
[Título: Gran Hermano Mayor (5STR, 5END, 5AGI y 5DEX cuando los hermanos menores están en peligro)
[Raza: Semidiós (5VIT y 5DEX])
[Estatus: Vivo].
[LV 19 EXP 34.821,63/2.049.300 ]
[ATK: 598]
[DEF: 2, 84%]
[ATK MAG: 2, 84%]
[DEF. MAG: 2, 84%]
[HP: 1.600/1.600 (Reg 0,32 seg —19, 2 Min)]
[MP: 800/800 (Reg 0, 12 seg — 7, 2 MIn)]
[STR: 15]
[VIT: 15 (5): 20]
[END: 15]
[AGI: 15]
[DEX: 15 (5): 20]
[MAG: 15)
[INT: 15]
[WIS: 15]
[CHA: 10]
[LUC: ¿? (Me estoy cansando de repetirlo: ¡es muy malo!)]
[Puntos: 19]
[Dinero: 275£]
¿ Me extrañaron?
Yo sí extrañaba escribir esta historia, por si quieren saberlo.
Ahora, la razón de que haya tardado tanto es porque a) hubo un apagón de luz catastrófico que dañó mis dispositivos eléctricos, reduciendo mi tiempo de escritura a la mitad, y b) estaba concentrado en mi otra historia
Pero tengo buenas noticias. Logré arreglar lo que estaba dañado. Los tiempos de escritura volvieron a la normalidad… o por lo menos mientras estoy de vacaciones. Dentro de poco tengo que volver a clases (inserte carita triste) y como tal creo que mis tiempos de escritura se volverán a reducir a la mitad.
Pero esas son cosas que sucederán luego.
Ahora, sobre el capítulo en sí hablaré brevemente.
Lo primero es sobre Gabe. Sinceramente lo de darle transfondo salió sin querer queriendo; pero al final la cosa no cambió mucho. El tipo es un bastardo, no me agrada y se merece lo peor.
Matarlo de lleno hubiera sido muy sencillo, así que decidí humillarlo y hacerle sufrir un rato. De alguna manera, salió hasta cómica la cosa, y uno no parece darse cuenta de lo inhumano que fue el accionar de Harry… aunque, como dijo Harmusp, Harry solo hizo justicia. No pienso que tenga que sentirse TAN culpable
De todas de una vez les digo que mataré a Gabe… Tal vez le lance a Artemisa y Artio para que lo destripen un rato… ¿Quién sabe? (XD). Todo puede pasar.
Lo segundo es que Sally termino ganando protagonismo. Tenía que pasar porque tenía que pasar, siendo que Percy tenía que conversar con ella y que luego no la vemos mucho. Traté de que no fuera cansino, y además añadí la parte de la «malvada Diosa Cuervo» porque me dije que Sally vivió en Inglaterra, cuando mínimo «algo» debió escuchar acerca de la señora Booker. Yo pienso con humildad que quedó súper divertido. ¿Qué piensan ustedes?
Luego está lo de Tiamat, alias Magna Mater. Tenía que hablar de ella para que se diera a entender que no me olvidé de su existencia, aunque en esta parte de la historia no tendrá tanta participación por estar demasiado rota y que además el Ladrón del Rayo no da para que ella o sus hijos se manifiesten (Ups. Creo que dije un Spoiler). Quiero decirles que ella no es mala como Gaia, es sólo que está bien traumada… y con razón. Yo también me traumaria si me partieran a la mitad (no sean mal pensados) y luego contaminaran mi cuerpo con desperdicios tóxicos. La pobre tiene razones de sobra para querer matar a los humanos.
Y por último, lo de las mejoras y lo de Harry en la Academia Yancy.
Las mejoras las tenía en mente desde hace meses. En base a criticas constructivas y sugerencias, las termine agregando. A partir de aquí la dinámica evoluciona y los enemigos (jefes) muestran más poder. A cambio, Harry y Percy (y amigos) se vuelven de poco a poco más rotos. Dentro de poco lo entenderán mejor, pero, mientras tanto, ¿qué les parece todo?
En cuanto a lo de la Academia Yancy, pues… Quería sí o sí el VS Alecto por motivos que luego entenderán. Tuve hasta que embrutecer a Percy (sorry, Sesos de Algas) para que no hubiera un fallo de lógica, aunque de alguna manera siento que algo falla (no soy experto en el sistema de educación de otros países). Espero que comprendan si hay algo raro por ahí. Esto es un fanfic de mitología, magia y cosas gamer, no uno sobre sistemas estudiantiles.
Y bueno, eso es todo. Este capítulo es sobre todo tranquilo porque luego empiezan los problemas (como spoiler les digo que en el siguiente capítulo y el que le sigue a ese hay batalla) y luego no hay descanso hasta el campamento… aunque hay la cosa tampoco se pone tan suave, y en realidad vemos a muchos personajes (otro spoiler: ¡la besto Diosa Hestia aparecerá e interactuara con Harry cuando esté llegue al campamento!). ¿Qué como Harry llega al campamento si no es un semidiós? Bueno, tendrán que esperar para averiguarlo. Solo recuerden que aquí nada es lo que parece, y tienen que esperar lo inesperado y no pensar las cosas de manera obvia… en resumen: jamás lo adivinaran (XD).
Y con eso dicho, el sondeo.
¿Qué les pareció el capítulo?
¿Cuál fue su momento preferido?
¿Qué les pareció el nuevo sistema gamer?
Y las dos que no tienen nada que ver:
¿Qué momento del Ladrón del Rayo esperan con ansías?
¿Qué personaje de PJO esperan con ansías?
¡Espero sus respuestas y comentarios!
¡Hasta la próxima!
¡RAGM-0802 fuera!
P.D: acabo de releer El Ladrón del Rayo y me di cuenta que Percy estaba en sexto de todas maneras al principio del libro. Sé que metí la pata; pero lo siento sinceramente. Ya lo que escribí se queda asi
