mauriciosalinas3969: ¡Hola! Sé que probablemente te tome rato para llegar aquí; ¡pero gracias por el review! ¡Me alegra que te halla gustado el capítulo! ¡Espero que los que siguen también te agraden!
Nightgt429: Hola. Me alegra que te haya gustado el capítulo. Tienes razón con lo de Gabe, simplemente fue justicia. Él los hizo sufrir durante años así que lo mínimo es que sufra durante un rato. Respecto a las diferencias, pues… si no mal recuerdo, son bastantes. Dejando de lado que en las pelis le cambian la edad de 12 a 16 (restando cierto impacto a la cosa, por cierto) creo que hay como dos o tres escenas que fueron completamente alteradas al punto en que no se parecen en nada a lo que ocurre en los libros o que de plano no aparece. Pero bueno, no todas las cosas pueden ser como Crepúsculo (que es una peli horrible, pero de que alguna manera es idéntica a los libros que no son tan malos). Probablemente te lleves una sorpresa en ese sentido, aunque tampoco es como si yo siga al canon alca-letra (aunque eso ya te debiste haber dado cuenta)… En fin. ¡Gracias por el review! Espero que el capítulo te guste
Gregor Kokersen: Ja, ja. Me alegra que la historia te guste lo suficiente como para querer verla en una versión leyendo; pero lamentablemente te diré por lo menos yo no tengo planes a corto plazo de hacer algo como eso. Principalmente es porque el tamaño exagerado de los capítulos de esta historia dificultaría un montón hacer algo como eso. Aunque quien sabe, quizás si estoy aburrido un día lo intente, aunque no prometo nada… ¡Muchas gracias por tu review, de todos modos!
Con esos reviews respondidos, vuelvo a decir lo mismo de siempre: ¡por favor perdonen cualquier horror ortográfico, gramatical o lo que sean! Es que esas cosas son cosas como las cucarachas: siempre que trato de eliminarlas se esconden (XD).
Con eso dicho…
Disclaimer: Lo de siempre. Nada es mío excepto los OC's y la trama
Capítulo 19: Lección Potterica #2 – Clases de Control de Furia
Harry deseó que su cerebro estuviera fallando. Deseó con todas sus fuerzas que sus ojos estuvieran sufriendo una clase muy extraña de alucinación y que no estuviera viendo como encima de la cabeza de lo que parecía ser una maestra de edad avanzada se leía el nombre de una de las tres Furias de la mitología griega.
Lamentablemente, su cerebro no le estaba fallando como en muchas otras ocasiones lo había hecho. Aquella anciana, según el juego, era Alecto, la propio Furia mayor que era conocida por perseguir implacable e insistentemente a los criminales que quería matar hasta el fin del mundo.
—«¿Por qué está ella aquí?»—se preguntó, mientras veía como Percy saludaba a la «señora Dodds» (nombre falso que al parecer Alecto estaba usando, y que hacia recordar a Harry la forma en que su tía Petunia llamaba a Dudley) con nerviosismo (había visto también lo que se leía encima de su cabeza), antes de hacer una mueca y contestarse a sí mismo —. Pues obvio, Harry. Ella es uno de los sirvientes de Hades. Probablemente se enteró de alguna manera que Poseidón tuvo un hijo y vino a aquí con la intención de matarlo simplemente por haber nacido. No es como si se la pasara enseñando a niños por diversión, aunque probablemente ella no vea la diferencia entre torturar a un pecador y enseñarle a un niño. Eso sería muy conveniente para tu salud física y la de Percy. ¡Obviamente eso no puede ocurrir!»
—«Guau, Harry. Calmate un poco»—le pidió Harmusp, algo sorprendida ante su exaltación.
—«¡No me pidas que me calme! —le gritó Harry, incluso aunque de todas maneras se estaba calmando gracias a [La Mente del Jugador] —. ¡No han pasado ni quince minutos desde que llegué a esta escuela y ya hay un monstruo súper-ultra poderoso en frente de mí!... ¡¿Exactamente cómo quieres que me calme?!»
—«Tampoco es para tanto, Harry —le respondió Harmusp, no pareciendo ofendida ante el hecho de que la estaba gritoneando salvajemente —. Moby Dick era una criatura mucho más peligrosa que Alecto y logramos matarlo, ¿recuerdas?»
—«Pero a Moby lo matamos metiéndonos dentro de su estómago, y además lo hicimos con ayuda del capitán Ahab —le recordó Harry— . A menos que tú puedas encogerte al tamaño suficiente como para meterte en el estómago de una Furia y tengas a un narval gigantesco guardado en algún lado, contra Alecto no podemos hacer lo mismo»
—«De todas maneras, Harry. Alecto no es el monstruo más fuerte de la mitología griega. Sí, es brutalmente sádica, no muere aunque la asesines un millón de veces, goza de echarle a la gente acido en la cara, ama causar conflictos y tiene la suficiente fuerza como para romper concreto como si fuera papel; pero no es el monstruo más fuerte. Hay peores. Mucho pero mucho peores»
—«Eso es extremadamente tranquilizador»—le respondió Harry con ironía, antes de regresar a la realidad al ver como Percy parecía estar discutiendo con la «señora Dodds».
—No estoy haciendo nada malo. Solo quiero acompañar a mi primo a su salón de clases. Es su primer día y no sabe ni donde está parado —le dijo Percy de manera airada a la señora Dodds, quien al parecer había insinuado que Percy estaba cometiendo una afrenta grave con la cual podría terminar destruyendo la Academia Yancy por completo.
Tomando en cuenta todo lo que Sally le había dicho acerca del porqué Percy había sido expulsado de sus otras escuelas, Harry pensó que Alecto no estaba exagerando.
—¿Su primo, señor Jackson? —cuestionó Alecto, su voz sonando tan armoniosa como el chillido que hacia un gato al rasguñar una pizarra—. No sabía que tenía un primo estudiando en esta escuela.
A continuación le dio a Harry una mirada analítica, igual a la de un depredador que busca un tipo específico de presa.
Pero lo que sea que estuviera buscando al parecer no lo encontró, pues su mirada —que de repente se había vuelto tan o más agresiva como la que le daba a Percy cuando lo miraba— se había vuelto extrañamente suave. No era agresiva, ni tampoco indiferente. De hecho, era extrañamente… ¿amable?
—«Debo estar imaginado cosas»—se dijo Harry. Decir «Alecto» y «amable» en la misma oración era como decir que Zeus era un puritano que guardaba celibato con insistencia: simplemente no cuadraba de ninguna manera.
—¿Cuál es su nombre? —cuestionó Alecto, sonando de alguna manera igual que una niña que le pregunta al dueño de una tienda de mascotas el nombre de un gato que quiere comprar.
Le tomó a Harry unos minutos darse cuenta que se estaba dirigiendo a él.
—H-Harry, Harry Potter —contestó, sin poder evitar tartamudear un poco. No todos los días un Demonio del Inframundo te preguntaba cómo te llamabas.
—Pues bien, señor Potter, acompáñeme —le dijo Alecto con su tono siendo extrañamente amable—. No hace falta que el señor Jackson lo lleve a su salón. Yo misma puedo llevarla.
—¡Pero…! —protestó Percy, tal vez porque se había apegado a Harry y no quería separarse de él, tal vez porque temía que Alecto tratara de arrancarle la cara de un zarpazo y mandar su alma directo al Inframundo de un solo golpe.
—Dije, señor Jackson, que no hace falta que lleve a su primo a su salón —lo interrumpió Alecto, su tono de repente volviéndose extremadamente peligroso—. Yo soy la maestra que le dará clases, usted es un alumno que debe llegar rápido a su propia clase. Es obvio quien debe guiar a un nuevo alumno, así que, por favor, haga lo que digo… A menos, claro, que quiera pasar un rato en detención por andar vagabundeando mientras todo el mundo está en sus salones.
De alguna manera, Harry sintió que Alecto quería que Percy la desobedeciera; que le diera un solo motivo con el cual pudiera aplastarlo implacablemente sin el menor remordimiento.
Harry no pudo evitar preocuparse ante eso.
Afortunadamente, Percy también pareció captar las intenciones de la señora Dodds.
—Bien —dijo, frunciendo el ceño, para luego dirigirse hacia Harry—. Cuidate, por favor —exclamó, de una manera que para cualquiera debió parecer como un hermano mayor extremadamente sobreprotector preocupándose por su hermano menor, pero que para Harry pareció como un soldado preocupado al ver a su camarada yendo a la guerra completamente desarmado y sin un solo aliado a su lado a lo que era una muerte segura.
(De todas maneras, la preocupación de Percy hizo que Harry se sintiera bien. Tal vez sonara un poco patético; pero saber que le importaba a alguien lo hacía sentir bien)
—Tranquilo —le dijo a Percy en respuesta—. Yo sabré cuidarme.
Percy camino hacia su salón luego de que Harry dijera eso, aunque parecía un poco dudoso y a cada instante parecía querer sacar su [Espada Rúnica de Fuego] y abalanzarse contra Alecto para alejarla de Harry (o tal vez simplemente porque quería apuñalarla con una espada). Afortunadamente, Grover —quien debía ser tan consciente como Harry de la peligrosidad de Alecto— lo empujó cada vez que parecía querer hacer eso hasta que Harry terminó perdiéndolo a él y a Percy de su campo de visión.
Alecto sonrió al ver eso. Aunque su cara era la de una anciana, su sonrisa no pareció de ninguna manera suave o amigable, sino más bien como si estuviera sufriendo contracciones o espasmos faciales.
—Bien, cariño. Vamos hacia el salón de clases.
Como Harry no quería que de repente se enojara y tratara de arrancarle la cara de un zarpazo, le hizo caso y la siguió en silencio.
Alecto pareció muy contenta ante eso. Por su cara, Harry supuso que alguien que le (respetara) temiera era para ella un ser muy sabio y hermoso.
Pero ella no hizo realmente más nada aparte de parecer contenta. Igual que un humano que se pasea con un perro, ella simplemente camino esperando que Harry la siguiera y con un rostro que daba a entender que estaba teniendo un buen día (o que estaba teniendo un dolor atroz. Su cara podía interpretarse de cualquier forma)
Harry aprovechó que no lo veía para lanzarle un [Observar].
¡Ping!
[Nombre: Alecto].
[Edad: Alrededor de 10. 000 años]
[Título: La Implacable].
[Raza: Furia]
[Estatus: Vivo].
[LV 45]
[HP: (4.000) — 7.000/7.000]
[MP: (1. 800] — 3.150/3. 150]
[ATK: 2. 296]
[DEF: 12%]
[ATK. MAG: 9, 94%]
[DEF. MAG: 10, 71% (25%)]
[STR: 40]
[VIT: 45]
[END: 45]
[AGI: 42]
[DEX: 42]
[MAG: 40]
[INT: 30]
[WIS: 20]
[CHA: 0 (¿Era inesperado?)]
[LUC: 10)
[Rasgos: Humanoide. Femenino. Demoniaco. Divino. Mitológico]
[Alecto es una de las tres Furias que nacieron (como muchos otros seres) cuando Cronos destripó a Urano. Es un Daimon (ósea, un Demonio) fiel al Dios del Inframundo Hades, aunque su origen le da un núcleo divino semejante al de una Deidad. Es especialmente conocida por castigar a los criminales, ser brutalmente cruel e implacablemente sádica, perseguir a quien debe castigar hasta el fin del mundo y por haber una vez envenenado a una reina por orden de Hera/Juno. A menudo es comparada con cierta Diosa a la que conoces, aunque la comparación es como decir que un gato es igual al León de Nemea simplemente porque ambos son felinos]
[Es notablemente peligrosa; pero su poder real radica en pelear al lado de sus hermanas bajo las protecciones del Inframundo. Dicho esto, también es especialmente peligrosa porque a diferencia de otros Monstruos ella no va al Tártaro al morir, sino que va al Inframundo, de donde Hades la saca al instante para que siga persiguiendo a quien tiene que perseguir]
[Está en la Academia Yancy para castigar los crímenes de Percy. Espera que este muestre el menor indicio de su verdadera identidad para llevar su alma a donde Hades sin miedo a recibir un castigo divino… Dicho esto, lleva mucho tiempo esperando, así que ya está algo impaciente. Se pregunta si simplemente debería matar a Percy y ver qué pasa luego. Después de todo, es inmortal y Hades la protegerá cuanto pueda de Poseidón]
[Su núcleo divino reverbera ante la presencia de Harry por alguna razón, haciendo que lo encuentra tan agradable como los chillidos de terror de los pecadores cuando los golpea con su látigo. Sin embargo, si Harry se mete en su camino, ella de todas maneras lo matará sin piedad]
[Ventajas]
[Implacable: Ya sea contra sus enemigos, o personas que le agradan, a la hora de luchar Alecto es completamente implacable. Como resultado, su daño crítico se mejora en un 50% y tiene una chance permanente del 30% en lo que respecta a su índice de críticos]
[Castigadora: Alecto es una que se llama como una Hija de la Venganza (Némesis), siendo la responsable de perseguir y castigar cruelmente aquellos que cometen crímenes, teniendo una forma especialmente cruel de tratar a pecadores como a los ladrones, los traidores, los mentirosos y la gente descortés. Su daño se mejora en un 100% en contra de los criminales debido a esto]
[El Divino Núcleo del Monstruo Divino (A): Una forma evolucionada de la habilidad [Divinidad] que es semejante a la habilidad [El Divino Núcleo de la Diosa]. Alecto, quien fue junto a sus hermanas uno de los primeros seres en nacer cuando Cronos destripó a Urano, y que es llamada como una Hija de la Venganza, es semejante a una Diosa incluso aunque su base y poder son totalmente distintos a la de una. Su [HP] y su [MP] se incrementan en un 75%; su resistencia a la magia y a debuffs se incrementa en un 25%; y, como es de esperar, su daño se mejora en un 50% en contra de aquellos de [Divinidad] inferior a la suya o que no la poseen, y así mismo puede atravesar ciertos tipos de invulnerabilidades]
[Triple Partida: Incluso aunque es capaz de pelear muy bien por sí misma, Alecto está diseñada para pelear junto a sus hermanas, Tisifone y Megara. Cuando lucha al lado de ellas, su [ATK] y su [DF] sufren una mejora del 25%]
[Bendición Divina de Hades: Alecto es una subordinada de Hades. Como tal, su poder se incrementa sustancialmente cuando pelea en el reino de este: el Inframundo. En aquel lugar, sus [STATS] se mejoran en un brutal 50%]
[Valoración de Aissi: este es el tipo de jefe que siempre vuelve más y más fuerte cada vez que lo matas. En este momento, muestra un alto daño y un poder brutal gracias a su ventaja [Implacable]; pero, aunque su ventaja [El Divino Núcleo del Monstruo Divino] mejora su [HP] y su defensa es alta, carece de alguna manera de la naturaleza de un superviviente (lo cual probablemente se debe a que puede resucitar muy rápido). Unos dos o tres golpes críticos bien puestos bastaran para matarla (o también puedes apuñarla en el pecho. Eso también funciona)… Claro, esto es siempre y cuando ella no te mate primero con su alto daño]
[En resumen, este es un monstruo al cual sería mejor que no te enfrentaras en este momento. Sobre todo porque aunque la logres matar va a volver luego a por más siendo mucho más fuerte y estando completamente cabreada contigo]
—«Okey, ya entendí —se dijo Harry, conteniendo un tic nervioso —. La señora Booker es el Diablo. No me tienes que decir que Alecto es como un bebé en pañales comparada con ella. Ya con lo de ser reina de Banshees y Merrows estaba suficientemente preocupado»
—«¿Es eso lo primero en lo que te vas a concentrar?»—le cuestionó Harmusp, incrédula
—«¿En qué más quieres que me concentre? —le cuestionó él en respuesta —. ¿En que Alecto es capaz de matarme de un golpe y que aunque logre por algún milagro matarla vendrá luego a vengarse mientras es mucho más poderosa?»
—«Bueno, si lo pones así suena un poco… »—Harmusp hizo una mueca, pareciendo no saber que decir por la ocasión.
Harry agradeció que guardara silencio, porque la verdad necesitaba paz y tranquilidad para poder tranquilizarse.
Y es que enserio, ¡¿qué diablos pasaba con el mundo?! ¡¿Cómo era posible que su último gran enemigo a vencer (dejando de lado a Moby Dick) hubiera tenido [LV 21] y que ahora su nuevo enemigo tuviera [LV 50]?! ¡¡¿Qué clase de juego loco era el que estaba jugando?!!
—«¡Al menos dame un súper incremento de poder, Aissi! ¡No sé, alguna habilidad milagro con la cual pueda matar a Alecto más fácilmente, por ejemplo!»— le grito a Aissi, rezando por que esta se compadeciera con él.
Pero a Aissi su suplica le importó un comino y no le dio ninguna habilidad exagerada y sin sentido con la cual pudiera vencer a Alecto en un parpadeo.
Harry dio un suspiro. Debió imaginárselo.
—Ya llegamos, cariño —le dijo Alecto, sacándolo de sus pensamientos—. Pasa y toma asiento. La clase ya está por comenzar.
Harry le hizo caso. Pasó por la puerta, ignoró las miradas de curiosidad de todos los alumnos que estaban en el aula (las cuales por dentro lo pusieron muy nervioso), buscó un asiento que estuviera libre y se sentó en él.
Y luego se puso a meditar en cómo podía evitar que Alecto matara a Percy sin terminar muriendo en el proceso.
Terminó llegando a una conclusión muy mala para su integridad física: no le quedaba más remedio que pelarse con Alecto y esperar a sobrevivir de alguna manera.
—«Aunque tal vez no deba apresurarme tanto. Alecto parece tener todavía algo de paciencia, así que tal vez pueda grindear un poco junto a Percy antes de tener que pelear contra ella»—se dijo, reflexionando.
Pero su reflexión murió cuando escuchó un montón de «¡YEY!», seguido de un siseo amenazador.
—¿Qué está pasando? —le preguntó con confusión a un chico que estaba cerca de él, un tal Daniel Radcliffe o algo así.
—¡La señora Dodds nos acaba de decir que nos sacaran de excursión! —le respondió el tal Daniel de manera emocionada.
—¡Silencio! —gritó Alecto por su parte, algo de instinto asesino deslizándose por su cuerpo (Harry lo supo porque tenía una habilidad que detectaba esa clase de cosas).
Todos los alumnos quedaron en silencio ante su grito.
Harry tenía que admitirlo. A Alecto se le daba bien ser maestra.
—«Supongo que en verdad no hay gran diferencia entre lo que hacía en el Inframundo y lo que hace aquí»—se dijo, antes de tener que volver a la realidad para prestar atención a lo que Alecto estaba diciendo.
—Como les dije, irán de excursión al Museo Metropolitano de Arte—exclamó Alecto, teniendo espasmos fáciles (léase: sonriendo) al ver que todos estaban callados—. Irán junto con el señor Brunner a aprender acerca de la historia grecorromana mientras ven un montón de estatuas antiguas durante horas y horas.
—Eso suena a tortura —murmuró alguien.
—Lo sé —le contestó Alecto, sus ojos brillando—. ¿No es genial?
La clase no pareció darle importancia a aquel comentario. O ya estaban acostumbrados a la actitud sádica de Alecto, o temían que de decir algo esta sacara un látigo y empezara a golpearlos (o peor: que los castigaran y luego llamaran a sus papás)
—Yo también iré. Serviré como supervisora —continuó Alecto—. Debido a que el director cometió un error en el papeleo —Alecto gruñó como si quisiera llevarse al director directo a los Campos de Castigo— tendrán que ir junto con los alumnos de quinto y sexto. Así que iré para ayudar al señor Brunner a ver si alguien comete una falta y así poder llevármelo para castigarlo.
—«Estoy sintiendo un mensaje muy subliminal por aquí»—comentó Harmusp.
—Alístense para el viaje. No quiero desordenes, gritos, chistes o flatulencias, o ya saben lo que les pasará —terminó Alecto con tono amenazante.
La clase empezó a alistarse para el viaje, aunque Harry no estaba realmente muy seguro de que clase de preparativos estaban haciendo. Solo estaba seguro de una cosa.
Y el juego también lo estaba:
¡Ping!
[¡Alerta de Misión!]
[Clases de Control de Furia ]
[Objetivo: derrota a Alecto antes de que mate a Percy (y tal vez también a ti)]
[Recompensa: Percy sigue con vida, Alecto se cabrea un montón contigo y obtienes un montón de recompensas misteriosas]
[Fallo: Percy muere, te deprimes por eso al punto de suicidarte y Poseidón se enoja tanto con Hades que se va a la guerra con este, guerra donde muy probablemente muera un montón de gente]
—«Estoy extrañando las misiones cuyo fallo únicamente era la muerte»—se dijo Harry, viendo la gran cantidad de cosas terribles que pasarían si no lograba derrotar a Alecto (y las que pasarían si lo lograba)
—¿Todos listos? —cuestionó Alecto, poniendo una cara que daba a entender que le haría cosas horribles al que respondiera negativamente.
Todo el mundo (Harry incluido) dijo que sí
—Bien —dijo Alecto, y entonces procedió a hacer señas para que todos salieran.
Harry no se sorprendió cuando Alecto le dijo que se reunirían con los estudiantes de quinto y sexto cuando llegaran al Museo Metropolitano de Arte. Tomando en cuenta todo, pensó que era muy difícil (por no decir imposible) que tanta gente pudiera caber en un solo autobús.
De hecho, pensándolo posteriormente, encontró difícil que dos profesores pudieran hacerse cargo de tantos niños al mismo tiempo, cosa que le hizo entender porque Alecto parecía odiar al director de la Academia Yancy tanto como odiaba a Percy.
—«Pero bueno, eso no importa»—se dijo Harry mientras miraba por la ventana del autobús. Los problemas que tenía Alecto en su trabajo no eran algo que le interesara; es más, mientras más problemas tuviera ella mejor por él. Si le daba un infarto por el estrés (¿las Furias podían tener infartos?), entonces no tendría que pelear contra ella.
—«Aunque de todas formas ella podría resucitar incluso si muriera de esa manera»—le comentó Harmusp de pasada, rompiendo sus muy incoherentes ilusiones.
Harry no dijo nada en respuesta, concentrado en mirar por la ventana. Tal vez era una ilusión; pero de alguna manera le pareció que había visto un cuervo de ojos rojos volando por el cielo.
Pensar en eso hizo que recordara a la señora Booker y la misión que tenía sobre buscar su verdadero nombre. Como en el departamento donde vivía con Percy y Sally no había internet (según Sally, los dispositivos de telecomunicación atraían a los monstruos cuando eran usados por Semidioses), y como Harry dejaba frita toda computadora a la que se acercaba (según Harmusp, la magia era la enemiga de toda tecnología moderna), básicamente había tenido que buscar información a la antigüita: buscando en libros de la biblioteca.
El problema era que a la biblioteca a donde había ido era una biblioteca muy cutre donde no había libros de mitología. Solo había libros infantiles con información muy mala que parecía sacada de una película de Disney (en un libro ponían que Hera era la amorosa mamá de Heracles y que por eso lo amamantó cuando era niño)
Como resultado, Harry no pudo avanzar mucho en su búsqueda; aunque una parte de él tampoco quería avanzar. De alguna manera, sentía que no quería encontrar la respuesta a la pregunta de «¿quién es la señora Booker?». Sentía que se metería en un lio horrible si averiguaba su verdadera identidad.
—«Pero ya estoy metido en un lio horrible»—se dijo, viendo de reojo a la Furia sentada cerca del asiento del conductor.
Dio un suspiro al pensar en eso. ¿Por qué Percy no aceptó su oferta de nunca salir del departamento de Sally hasta que lograra llegar al [LV 100]? Hubiera tomado mucho tiempo; pero por lo menos estaría a salvo.
Dio otro suspiro y miró de nuevo por la ventana, solo para ver a lo lejos un árbol, cosa que lo hizo pensar en Cernunnos.
¿Qué estaría haciendo en esos momentos?, se preguntó Harry. ¿Acaso estaría hablando con los Dioses Celtas acerca de la amenaza que era el Dios Malvado que quería a Harry muerto? ¿Acaso los Dioses Celtas se estaban poniendo sus armaduras de batalla y estaban preparándose para ir matar al Dios Malvado y hacer de la vida de Harry algo mucho más fácil?
—«Si, claro. Como si eso fuera a pasar»—resopló Harry. Los Dioses eran seres caprichosos y egoístas que no harían nada que no les beneficiara. A menos que aquel Dios Malvado fuera una amenaza nivel Tiamat a pleno poder, Harry no creía que ellos fueran a hacer ninguna clase de movimiento.
—«Al menos Cernunnos me dio unos regalos y su [Bendición Divina] »—se dijo Harry mientras daba un suspiro y deseaba que todos los Dioses fueran tan molones como Cernunnos. Si todos le daban regalos y [Bendiciones Divinas], tal vez su vida fuera un poco más fácil.
Pero eso no iba a pasar. Los Dioses no daban cosas así como así. Cernunnos era un caso muy especial (pues, recordaba Harry, en realidad le dio lo que le dio porque temía que la señora Booker le hiciera cosas malas por alguna razón)
—«Luego de esto debería revisar qué puedo hacer con sus regalos»—se dijo, recordando que no había tocado los regalos de Cernunnos, demasiado preocupado en matar monstruos junto con Percy y ayudar a Sally en todo lo que pudiera.
El repentino ruido de un motor deteniéndose lo sacó de sus divagaciones.
—¡Ya llegamos! —gritó Alecto, poniéndose de pie—. ¡Salgan ordenadamente y eviten romperse los huesos del cuerpo, o de lo contrario yo misma se los romperé!
Con aquellas palabras llenas de amabilidad, Harry y el resto de los alumnos bajaron del autobús escolar.
Ya estando a las afueras del Museo Metropolitano de Arte, lo primero que Harry hizo fue buscar a Percy con la mirada, cosa que no se le dio muy bien (había como doscientos alumnos a las afueras del museo).
Por fortuna, Harry contaba con la habilidad [Percepción Mágica], así que podía buscar a la gente por su «aura» siempre y cuando estuviera familiarizado con esta. Como se la pasaba todo el tiempo junto a Percy, Harry estaba requeté-familiarizado con su «aura», así que rápidamente pudo encontrarlo.
—¡Percy! —gritó Harry, acercándosele.
—¡Harry! —gritó Percy, también acercándosele mientras lucia especialmente contento de que Alecto no le hubiera arrancado la cara ni se hubiera comido su alma.
—«¡Harmusp! —gritó Harmusp en el interior de la mente de Harry, solo para hacer una mueca de confusión al sentir como Harry le mandaba vibras de molestia —. ¿Eh? ¿No estamos jugando a eso?»—cuestionó ella, confundida.
Como hacia cada vez que algo estúpido sucedía, Harry ignoró a Harmusp por completo.
—¿Estas bien? —le preguntó Percy, caminado junto con él a un lugar más o menos apartado (que no era decir mucho, tomando en cuenta la situación), al mismo tiempo que Harry conjuraba una barrera de [Silencio] para que nadie los oyera—. ¿La señora Dodds no te torturó con sus poderes de malvada maestra de matemáticas?
—No —le respondió Harry, antes de darle a Percy una mirada de preocupación—. Pero si yo fuera tú me preocuparía por ti en lugar de por mí.
—¿Qué? —exclamó Percy, luciendo especialmente confundido.
Le tomó unos segundos a Harry darse cuenta del enredo de palabras que acababa de decir.
—Quiero decir… ¡La señora Dodds quiere matarte! —exclamó, alarmado.
—Amigo, cuéntame algo nuevo —le dijo Percy con tranquilidad—. Ha sido así desde aquella vez que dije un chiste obsceno relacionado con la raíz cuadrada de pi y la hipotenusa.
Harry lo miró con confusión.
—«¿Un chiste obsceno sobre la raíz cuadrada de pi?»—repitió, antes de sacudir la cabeza. No era tiempo para estupideces—. ¡Quiero decir que la señora Dodds te quiere matar de verdad! ¡Es una sierva de Hades y quiere castigarte cruelmente por todos los crímenes que has cometido!... ¡¿Es que acaso no era por eso que lucias tan preocupado cuando viste el nombre encima de su cabeza?! —le cuestionó a Percy a lo último, sin entender.
—Me preocupé porque vi que su nivel era altísimo, no porque supiera que era una sierva del Dios del Inframundo… Aunque creo que debí sospecharlo. Solo un Demonio del Inframundo podría amar las matemáticas como ella lo hace —murmuró, solo para luego darle una mirada alarmada al analizar todo lo que había dicho—. Espera… ¿quiere castigar mis crímenes? ¿Cuáles crímenes? No creo que esconder un alijo ilegal de dulces en mi dormitorio o haber sacado una redacción sobre Tom Sawyer de internet sin siquiera haberme leído el libro merezca que me lleven al Inframundo.
Harry dio un suspiro y agachó la cabeza, escondiendo la sonrisa divertida que quería aparecer en su rostro.
—Te lo voy a decir en palabras que entiendas —le dijo a Percy, levantando la cabeza—. Alecto: malo. Señora Dodds siendo Alecto: súper malo. Cosas súper malas quieren decir muerte. Muerte quiere decir que nosotros nos morimos. ¡El que nosotros nos muramos es algo extremadamente malo!
—¿Por qué no dijiste eso desde el principio? —le cuestionó Percy, luciendo repentinamente preocupado.
Harry respiró hondo. Por cosas como esas era que a veces quería lanzarle [Silencios] a Percy a cada rato.
—¿Qué vamos a hacer entonces? —le preguntó Percy, pareciendo pensar que Harry le iba a dar un increíble plan.
—Vamos a pelear contra ella —fue lo que le dijo Harry en su lugar.
Percy le dio una mirada incrédula.
—¿Sabes? Se supone que yo soy el de las ideas estúpidas e imprudentes y que tú eres el que da las ingeniosas
—¿Tú crees que me quiero enfrentar contra un jefe que tiene el doble de niveles que yo? —le cuestionó a Percy con algo de molestia—. ¡Por supuesto que no quiero hacerlo! Pero si no lo hago entonces te mueres y yo… yo no quiero que te mueras.
Percy le sonrió.
—Me alegro que no quieras que me muera.
—¿Sabes? Estás haciendo un gran trabajo en tratar de que cambie de opinión —le dijo con molestia, sintiéndose extrañamente avergonzado a pesar de que no había dicho nada extraño.
Pero la repentina visión de una Alecto que se acercaba mientras parecía estar buscándolo a él o a Percy (o a los dos) hizo que abandonara rápidamente ese sentimiento.
—Olvidalo —le dijo a Percy—. Tenemos que concentrarnos en lo que importa: derrotar a Alecto.
—¿Por qué tiene que ser precisamente en este momento? —le cuestionó Percy—. No sé. ¿No podemos esperar a subir como unos treinta niveles y luego peleamos con ella?
—Eso es lo que yo quisiera; pero me llegó una misión que decía que si no la matábamos ahorita tú te morías —le explicó.
—Entonces… ¿Qué? —le preguntó Percy, pareciendo algo preocupado (cosa que Harry encontró natural)—. ¿Simplemente le caemos encima? Quiero decir… Aquí hay un montón de gente. Si la matamos en frente de todo el mundo probablemente nos condenen por demonicidio.
—Tenemos que alejarla de toda la gente —le dijo Harry, en acuerdo con lo que decía Percy—. Y para eso tengo un plan: tienes que insultarla y hacerla enojar para así alejarla de todo el mundo.
—¿Por qué siempre soy yo el que tiene que insultar a la gente? —le cuestionó Percy, pareciendo extrañamente molesto—. ¿Por qué no puedes insultarla tú?
—Es que tú tienes un don natural para irritar a las personas —le respondió Harry, sonriéndole.
Percy lo miró con molestia; pero como Alecto se estaba acercando peligrosamente a su ubicación, no le dijo nada.
—Bien, la insulto. ¿Y luego qué? Yo supongo que debe tener estadísticas altísimas. No creo que podamos ganarle en una pelea frontal.
—Estuve pensando en eso…
—«Querrás decir que estuvimos pensando en eso»—le corrigió Harmusp en su mente.
—Harmusp y yo estuvimos pensando en eso —se corrigió Harry. Había que darle merito a quien se lo merecía—. Tenemos un plan. Pero no te lo puedo contar porque tiene que ser una sorpresa.
Percy pareció querer discutir ese argumento; pero como Alecto finalmente los encontró, no tuvo nada que decir.
—¡Señor Jackson, señor Potter, ¡¿se puede saber qué están haciendo?! —les gritó Alecto, la des-encantación de Harry del [Silencio] permitiéndole tanto a él como a Percy escucharla.
—Eh… —por una vez, Percy precio no saber que decir.
—Lo busqué porque quería hablar con él —dijo Harry una verdad a medias, para luego darle su mejor intento de mirada tierna a Alecto—. ¿Hay algo malo con eso?
Alecto frunció el ceño.
—No; pero… —ella carraspeó—. ¡La clase está por comenzar! ¡Tienen cinco minutos y luego deben regresar con sus respectivos grupos!
Y a continuación, se fue.
Percy miró eso con incredulidad.
—¿Qué demonios acaba de pasar?
Harry en secreto se preguntó lo mismo.
A lo que el juego respondió con dos «¡Ping!»
[¡Felicitaciones! ¡[Manipulación] ha subido de nivel!]
[¡Felicitaciones! ¡Mediante una determinada acción has creado la habilidad [Seducción]!]
—…
—…
Hubo un minuto de silencio.
—Vamos a hacer como que no vimos lo último —dijo Percy, a lo que Harry asintió.
Y a continuación, la mirada de Percy se iluminó, indicándole a Harry que este acababa de recordar algo.
—¡Acabo de recordar algo! —le dijo Percy. (Harry celebró para sus adentros ante eso. ¡Su predicción fue acertada!) —. ¡Cuando estaba en la clase del señor Brunner, vi que este también tenía un nivel altísimo! ¿Tal él pueda ayudarnos a matar a Alecto? Digo, él es un tipo súper molón (y además es mi profesor favorito), así que yo supongo que él debe ser el personaje bueno que se contrapone al personaje malo, quien es la señora Dodds. ¡De seguro que él puede ayudarnos!
—Como le digo a Harmusp todo el tiempo, Percy: la vida no es una película o una saga de libros —le respondió Harry, mirándolo como si fuera idiota—. El mundo no es blanco y negro. No porque haya un personaje malo disfrazado de profesor quiere decir que deba haber un personaje bueno disfrazado de profesor.
—«Pero, Harry, ¿acaso eso no fue exactamente lo que pasó con ese tal Vassago y esa tal señora Johnson?»—le cuestionó Harmusp en el fondo de su mente.
Harry hizo como que Harmusp no acababa de tocar un buen punto.
—No sabemos quién es en realidad el «señor Brunner», ni que es lo quiere —le continuó diciendo a Percy—. Tal vez sea un aliado de Alecto, así que lo mejor será que continuemos con nuestra misión de matar a nuestra profesora de matemáticas y que luego lidiemos por separado con el profesor de historia.
—¿Pero no puedes echarle un [Observar] para ver qué es lo que quiere?
—Puedo; pero… —Harry frunció el ceño, sin encontrar ningún argumento—… ¡Solo hazme caso! ¡Tengo un plan súper genial que no puede fallar! ¡Solo confía en mí!
—Bien —le dijo Percy, pareciendo que el «¡solo confía en mí!» había tocado un punto frágil de su corazón—. Pero solo quiero que sepas que si muero me convertiré en un fantasma que te hará bromas pesadas por el resto de tu vida.
Harry le sonrió, sin decirle que según el juego él no podría vivir con la culpa si Percy llegaba a morir.
—No te preocupes. Lo tengo todo calculado
Percy no estaba seguro de que Harry tuviera todo calculado.
Sin embargo, como Percy confiaba en Harry (tenía que hacerlo, siendo este su fiel compañero de aventuras y el único que junto a su mama parecía aceptarlo con todos sus defectos), siguió su plan a pesar de sus dudas
Y el primer paso para matar a su monstruosa profesora de matemáticas era uno sencillo y difícil a la vez: Percy tenía que insultarla.
Ahora, Percy no tenía problemas con eso. El quería insultar y matar a la «señora Dodds» desde antes de saber que esta era un monstruo (cosa de la cual no se sorprendió al enterarse); pero era que simplemente sentía una especie de presión invisible en esos momentos.
Y es que no solo probablemente tendría otra mancha en su historial si insultaba a la señora Dodds, sino que también podría terminar muriendo si lo hacia.
—«Pero eso es básicamente lo de siempre»—se dijo, armándose de valor, para luego darle una mirada a tres estatuas que según Harry representaban a la señora Dodds y sus hermanas y decir:
—Eh, señor Brunner, ¿quiénes son estas tipas tan feas?
El señor Brunner —un tipo de mediana edad con una barba desaliñada que tenía un [LV 50] encima de su cabeza y que a Percy le caía súper bien— lo miró como si acabara de insultar a un reo muy peligroso que acababa de escaparse (sucedía que la señora Dodds estaba justamente en esos momentos muy cerca de ellos).
—Esas, señor Jackson, son las Erinias, también conocidas como las Furias o las Benévolas.
—¿Furias? —dijo Percy, tratando de hacer como que no sentía que Alecto lo taladraba con la mirada—. Yo pensaba que se llamarían como las Horrendas o las Esperpentos de la Naturaleza.
—No debería hablar así de ellas, señor Jackson —le dijo el señor Brunner, luciendo entre nervioso y como si se estuviera aguantando la risa—. Tal vez no sean muy… agraciadas físicamente; pero son personajes muy importantes de la mitología grecorromana. Se encargaban de castigar a los criminales que realizaban afrentas en contra de los Dioses y sus leyes.
—Oh. Eso suena interesante.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡[Mentir] ha subido de nivel!]
—Cuénteme mas —dijo Percy, ignorando la ventanilla flotante encima de su cabeza.
El señor Brunner lo miró con extrañeza.
—¿Se siente bien, señor Jackson? —le cuestionó, mirándolo con preocupación—. Debe estar enfermo si de repente le están importando las clases.
Percy ignoró las risas de los demás alumnos (dentro de los cuales estaba esa fastidiosa de Nancy Bobofit), y, con un rubor en las mejillas, le dijo al señor Brunner:
—No, no estoy enfermo, señor Brunner. Es solo que… Me parece tan flipante que todo esto haya sobrevivido tanto tiempo y que sea antiguo. No puedo evitar sentir algo de curiosidad —dijo, cosa que no era mentira. La verdad encontraba muy interesante todo en el museo—. Como además usted es tan buen maestro, no puedo evitar interesarme por sus clases y preguntar.
El señor Brunner lucio como si el presidente de los Estados Unidos le acabara de decir que lo iba a condecorar como héroe nacional e iba inaugurar un día para celebrar sus logros.
—Oh, señor Jackson. No sabe cuan feliz me hace escuchar eso —dijo, pareciendo tan contento que de repente Percy se sintió culpable por mentirle—. Pregunta todo lo que quiera. Yo le responderé con mucho gusto.
Ignorando como los demás alumnos (esa fastidiosa de Nancy Bobofit estando de nuevo metida entre ellos) cotilleaban acerca de que se había vuelto un nerd y un friki de la mitología, Percy aprovechó la oportunidad dada por el señor Brunner.
—¿Cómo dijo que se llamaban estas tipas tan feas? —preguntó, señalando otra vez la estatua de la señora Dodds y sus hermanas—. ¿Murrias? ¿Purrias?
—Furias —le corrigió el señor Brunner, dándole una mirada de reojo a la señora Dodds, quien parecía querer comerse sus propios labios por la insistencia en que los fruncía—. Eran, como le dije, las que se encargaban de castigar a los criminales. Mucha gente pensaba que eran doscientas o más porque parecían estar en todos lados; pero en realidad solo eran tres: Megera la celosa, la que castigaba a los infieles; Tisifone la vengadora, la que castigaba a los traidores y a los que cometían delitos de sangre; y Alecto la implacable, la que castigaba a los que cometían crímenes morales.
—¿Alecto? —repitió Percy, tratando de no sudar por la forma en que la mencionada lo miraba—. ¿Qué clase de nombre estúpido es ese?
El señor Brunner lo miró en son de advertencia.
—Señor Jackson…
—Perdón, perdón. Es solo que me sorprendí porque las otros dos tienen nombres muy geniales mientras que la última no lo tiene —le explicó Percy, poniendo la mejor cara burlona que se podía poner mientras se sentía el instinto asesino de un Demonio del Infierno—. Supongo que esa tal Alecto debía ser el esperpento dentro de las Esperpentos.
El señor Brunner lo miró como preguntándose qué flores debería llevarle cuando muriera.
—Pero no se preocupe, señor Brunner. Continúe. Quiero saber mas —continuó Percy, diciendo las palabras que nunca creyó que diría en toda su vida—. Por ejemplo: ¿cuál es el origen de estas tres tipas? ¿Tienen padres o nacieron de toda la caca del mundo?
El señor Brunner frunció el ceño, dudoso. A su lado, la señora Dodds lucia extrañamente tranquila, igual que la calma que presagiaba la tormenta
—Yo… Creo que esa parte sería mejor si usted la investigara por sí mismo, señor Jackson.
—Oh, vamos. Solo dígalo. No pasara nada… ¿O es acaso usted no me dijo que me contestaría todos mis preguntas?
El señor Brunner dio un suspiro ante su golpe bajo.
—Bien —dijo, aceptando la derrota—. Estas tres «tipas», como las llama usted, nacieron luego de que el Titán Cronos castrara a su padre, el Dios Urano. Ellas nacieron de la tierra debido a la sangre que se derramó de su… uh… miembro masculino
Percy aguantó la respiración por un momento.
—«Bien. Aquí va un material bien fuerte»— dijo, para luego abrir la boca.
—¿Sabe por qué esta aquí, señor Jackson? —le cuestionó la señora Dodds, luciendo como un jaguar furioso que estaba aguantando a duras penas las ganas de lanzarse sobre su presa.
—¿Por qué dije una grosería acerca de las estatuas de tres tipas muy feas que no existen? —le contestó Percy tratando de no mostrar su miedo. Por una y otra cosa, ni siquiera le había dado tiempo de mojarse para activar su [Cuerpo de Agua]. Justo ahora estaba a solas con la señora Dodds de [LV 50] mientras contaba con sus endebles estadísticas normales.
La señora Dodds aspiró por un momento, solo para luego darle una sonrisa extremadamente dulce.
—¿Sabe, señor Jackson? —le dijo, todavía sonriendo—. Una vez tanto yo como mis compañeras de trabajo tuvimos que hacer un viaje a las Islas Británicas debido a la expansión de las «empresas» de nuestro patrón. En ese viaje yo me encontré una mujer muy respetable y sabía que me enseñó una valiosa lección.
La señora Dodds lo miró a los ojos.
—¿Sabe cuál es esa valiosa lección?
Percy tragó saliva.
—¿Qué no hay que burlarse de las estatuas de mujeres feas que nacieron de los restos de miembros masculinos? —se atrevió a decir.
La señora Dodds sufrió un tic nervioso en los ojos.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has puesto [Furica] a Alecto!]
—Error —dijo la señora Dodds, solo para que luego su rostro se contorsionara en pura ira—. ¡Me enseñó que los que son descorteses con una dama son los peores criminales de todos!
Y entonces, la «señora Dodds» se metamorfoseó por completo.
Sus ojos brillaron como carbones en medio de una barbacoa hecha con las flamas más ardientes de todas. Sus dedos se alargaron y se convirtieron en garras que lucían tan filosas como para cortar acero puro. Su cazadora de motociclista se derritió y se fusionó con su figura, convirtiéndose en dos alas de murciélagos que lucían tan duras como paras rechazar una bala. De su boca que estaba contorsionada en una mueca de furia extrema, múltiples colmillos amarillos surgieron, colmillos que parecían estar ansiosos para triturar todo lo que se le pusiera en frente.
—¡I-imposible! —dijo Percy, tartamudeando por la sorpresa al ver eso—. ¡Logró volverse aún más fea!
En respuesta, la señora Dodds dio un grito de ira ante su insulto.
Y a continuación, con una velocidad rampante, se abalanzó sobre Percy.
—«¡Este sería un muy buen momento para que hicieras lo que sea que vayas a hacer, Harry!»—pensó Percy, sin poder evitar asustarse ante el hecho de que prácticamente estaba a punto de sufrir una muerte segura.
Por fortuna, pareció que su pedido llegó a su destinatario.
PLOP.
—¡¿Qué..?! —gritó la señora Dodds, chocando en contra de una especie de campo de fuerza eléctrico que un Harry que había aparecido enfrente de ella había formado.
Campo que ella destrozó como si estuviera hecho de papel, mandando a volar a Harry como un muñeco de trapo hacia una pared que fue abollada por el impacto.
Campo de fuerza que por alguna razón hizo que chispas de electricidad recorrieran todo su cuerpo y la hicieran caer al piso de rodillas, inmóvil.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has paralizado a Alecto!]
A Percy ese anuncio le importó un comino.
—¡Harry! —gritó, corriendo en dirección hacia donde su primo había salido volando—. ¡¿Estas bien?! —preguntó preocupado.
En respuesta, Harry dio un salto, saliendo del agujero en la pared que tenía la forma de su cuerpo, y le sonrió, totalmente ileso.
—Tranquilo. Usé mi [Modelado de Especies] y cambié mi raza a Inferius cuando me golpeó —le explicó, sonriendo—. Como los Inferius solo reciben daño de ataques con el elemento fuego, el golpe fue inválido. No me hizo ni cosquillas.
Percy dio un suspiro.
—Qué alivio —dijo.
Y a continuación, golpeó a Harry en el hombro.
—¡Ay! —chilló Harry, sobándose el hombro, para luego mirarlo con molestia—. ¡¿Y eso por qué fue?!
—¡Eso fue por hacerme preocupar! —le gritó Percy, cruzándose de hombros.
Cualquier posible replica de Harry fue interrumpida por los gritos de confusión de la señora Dodds.
—¡T-tú…! —exclamó, mirándolo con una extraña confusión—. ¡¿Q-qué h-haces tú a-aquí?!
—¿Qué no es obvio? —contestó Percy a pesar de que la pregunta no estaba dirigida hacia él—. Me está ayudando a matar a la loca profesora de matemáticas que me quiere matar.
Al escuchar sus palabras, la atención de la señora Dodds se volvió a enfocar sobre él.
—¡Tú…! ¡Debí haberlo sabido! —dijo, mirándolo con odio—. ¡Desde el principio sabias mi verdadera identidad! ¡Solo fingiste para salvaguardar tu pellejo y lucir como un tonto y extremadamente estúpido niño mortal ante los ojos de ese maldito caballo! ¡Todo el tiempo me estuviste insultando sabiendo quien soy!
—¿Tu sabes de lo que está hablando esta tipa? —le susurró Percy a Harry con confusión.
Harry negó con la cabeza, luciendo tan confundido como él.
—¡Y ese chiquillo de seguro es tu cómplice! —siguió hablando la señora Dodds, señalando temblorosamente a Harry con una de sus garras —. No. ¡A juzgar por las capacidades que demostrate en tus exámenes en el ultimo trimestre, de seguro que él es la mente maestra detrás de la operación y todo tu proceder!
—«Bueno, técnicamente no se está equivocando»—pensó Percy, a pesar de que se confundía más y más mientras seguía hablando la señora Dodds.
—¡Pero los crímenes de ambos no quedaran impunes! ¡¡No me importa si uno es un mortal, recuperaré lo que ha sido robado a como dé lugar!!
Y al gritar lo último, la señora Dodds se lanzó de manera amenazante sobre Harry y Percy, matándolos de manera instantánea al hacerlos trocitos con sus garras.
O eso era lo que hubiera de no ser porque una corriente de chispas rodeó el cuerpo de la señora Dodds e hizo que se cayera de cara.
—Vaya, esto es un gran cambio de aire comparado con hace cinco segundos —comentó Percy, viendo como la señora Dodds se arrastraba por el piso como un pez fuera del agua.
—¡No te quedes ahí parado! —le gritó Harry de manera repentina—. ¡Aprovechemos que está paralizada y matémosla de un golpe antes de que nos mate!
—C-cierto —asintió Percy, sintiéndose repentinamente estúpido.
A continuación, Harry le lanzó un chorro de agua con el hechizo que siempre le lanzaba (a Percy se le había olvidado como se llamaba) e hizo que todo su cuerpo fuera rodeado por una luz aguamarina que rebosaba del poder de su [Cuerpo de Agua].
Y a continuación, ignorando los repetidos «¡Lo sabía!» de la señora Dodds, Percy hizo lo que siempre hacia antes de una pelea: revisó su [Estado]
[Nombre: Perseus «Percy» Jackson]
[Edad: 12 años]
[Título: Gran Hermano Mayor (5STR, 5END, 5AGI y 5DEX cuando los hermanos menores están en peligro)
[Raza: Semidiós (5VIT y 5DEX])
[Estatus: Vivo].
[LV 19 EXP 34.821,63/2.049.300 ]
[HP: (2. 400) — 3. 400/3. 400 (Reg 1,36 seg —81, 6 Min)]
[MP: (800]— 1. 300/1. 300 (Reg 0, 195 seg — 11, 7 MIn)]
[ATK: 1. 296]
[DEF: 4, 36%]
[ATK MAG: 2, 84%]
[DEF. MAG: 2, 84%]
[STR: 15 —35]
[VIT: 15 — 40]
[END: 15 — 35]
[AGI: 15 —35]
[DEX: 15 — 40]
[MAG: 15)
[INT: 15]
[WIS: 15]
[CHA: 10]
[LUC: ¿? (Me estoy cansando de repetirlo: ¡es muy malo!)]
[Puntos: 19]
[Dinero: 275]
—«Bueno, no sé cuanto [HP] tiene la señora Dodds; pero tomando la cantidad de daño que hago y el hecho de que ella está indefensa, creo que esto no será tan difícil »—se dijo Percy, antes de parpadear y ver con sorpresa que de repente encima de la cabeza de la señora Dodds aparecían en letras verdes [7.000] puntos de lo que parecía ser su [HP]
—«Vaya, eso es nuevo. Y también muy útil»
Y tras pensar eso, Percy no perdió oportunidad y sacó su [Espada Rúnica de Fuego] de su [Inventario]
¡Ping!
[¡Has equipado la [Espada Rúnica de Fuego]! ¡Ganas [40ATK] como consecuencia!]
Percy volvió a parpadear al ver eso.
—«Okey. Eso también es nuevo»
Y tras pensar eso, agarró su [Espada Rúnica de Fuego] y lanzó una [Guillotine Blade] directo a la cabeza de Alecto (o la señora Dodds, o como sea que se llamara).
Pero para su sorpresa, sucedió que su [Espada Rúnica de Fuego] atravesó el cuello de Alecto como si este fuera un holograma, dejando a Alecto ilesa.
—¡Q-que estúpido! —rió Alecto, sin importarle el hecho de que ella parecía la definición misma de estupidez al estar convulsionando en el piso—. ¡Los artefactos mundanos no nos afectan a nosotros, los seres mitológicos!
Percy parpadeó al oír eso.
—¿Yo no he matado a varios seres mitológicos con mi espada? —le susurró a Harry, confundido.
—Sí; pero siempre lo has hecho cuando tú espada está rodeada de flamas —le aclaró Harry, también en un susurro.
—¿Estás seguro? —le cuestionó Percy—. Yo creo que lo hice cuando mi espada estaba normal.
Harry lo miró con molestia
—¡Solo rodeala de flamas y matala de una vez! ¡Yo no tengo armas y tengo un daño físico de basura, y Alecto tiene una monumental defensa mágica! ¡La única persona que pueda matarla aquí eres tú!
—Bien, bien. No te sulfures. De todas maneras no es como si Alecto pueda ir a ninguna parte.
Y tras decir eso, Percy hizo que su espada se rodeara de fuego.
¡Ping!
[¡La [Espada Rúnica de Fuego] pasa a su modo activo! [¡[ATK] adicional pasa a ser [115ATK] como consecuencia!]
—¡Bien! —dijo Percy—. Hora de matar a una profesora de matemáticas.
Y al gritar aquello, Percy lanzó un [Guillotine Blade] directo al cuello de Alecto.
Pero sucedió que un murciélago se metió en su camino y evitó que matara a Alecto.
—¿Un murciélago? —se dijo Percy, confundido, solo para repentinamente tener que alejarse de Alecto debido a una repentina parvada de murciélagos que se le lanzaron encima. No le hacían realmente gran daño; pero vaya que eran molestos.
—¡Al fin llegaron, mis familiares! —gritó Alecto con molestia, explicándole tanto a Percy como a Harry de donde habían salido tantos murciélagos—. ¡Apúrense y ayúdenme a sacar la gema!
En respuesta ese pedido, una parvada de murciélagos se dirigió hacia Alecto mientras tomaba la forma de una gigantesca mano y la ayudaba a pararse.
—¡Eso es físicamente imposible! —gritó Harry, estando tan asombrado como estaba Percy.
Ni los murciélagos ni Alecto le hicieron caso.
—¡Muy bien! —dijo Alecto, mirándolos a los dos con hostilidad, una parvada de murciélagos sacando una gran gema de color morado de su bolsillo y poniéndola en frente de ella—. ¡Menos mal que a la final decidí tomar previsiones cuando escuché que el Semidiós que vigilaba se había ido a Inglaterra por vía marítima!
Y al gritar eso, Alecto hizo que los murciélagos tiraran la gema al piso.
—¡Vengan a mí, espíritus vengativos del Inframundo! —gritó Alecto. Percy pensó que ella debía haber estado viendo muchos animes últimamente por la forma en que gritaba.
Pero ese pensamiento murió cuando se encontró viendo con sorpresa como repentinamente cientos de volutas de luz surgían del piso y parecían dirigirse a todas las dirección posibles.
—¡El primero que me traiga los cadáveres de estos niños tendrá el privilegio de quedarse con sus cuerpos para volver a la vida! —gritó Alecto, al aire solo para luego fundirse con las sombras y desaparecer.
Percy le dio una mirada a Harry.
—¿Sabias que podía hacer eso?
Harry no sabía que Alecto podía fusionarse con las sombras de manera dramática, usar murciélagos como familiares o invocar luces brillantes al romper joyas, ni tampoco se lo había esperado.
Lo que él había esperado era que luego de haber paralizado a Alecto con su nueva y mejorada versión del [Escudo de Mana], el [Escudo de Mana Eléctrico], haberla podido matar fácilmente de un golpe.
Pero no, eso no podía ser. Eso hubiera sido demasiado fácil y su vida nunca podía ser fácil. Ahora, en lugar de estar muerta Alecto andaba por quién sabe dónde haciendo quien sabe que para poder matarlos. Ahora no sabía prácticamente nada.
Lo único que sabía era quien tenía la culpa de su situación actual
—¡Todo esto es tu culpa! —le gritó a Percy, señalándolo acusadoramente con el dedo.
—¿Mía? —repitió Percy, incrédulo—. ¿Cómo que la culpa es mía? ¡Yo no soy el responsable de que Alecto tenga poderes misteriosos propios de los Vampiros!
—¡Pero tú no la mataste cuando tenías que matarla!
Percy guardó silencio al escuchar eso.
—Tienes un punto ahí —dijo tímidamente, desviando la mirada.
Harry hubiera seguido gritándole de no ser porque de repente un gran ruido llamó su atención.
—¿Qué fue eso? —murmuró sin poder evitarlo, solo para ver con sorpresa como un montón de estatuas atravesaban la pared abriendo huecos dentro de esta.
—¿Son estatuas? —preguntó Percy a su lado con confusión.
El todavía molesto Harry quiso responderle: «No. Son cebras disfrazadas de estatuas», pero no pudo hacerlo porque de repente se encontró esquivando los ataques de las estatuas tan bien como podía.
—Okey. Son estatuas y están vivas —murmuró Percy a su lado, desviando los ataques de las estatuas que tenían espadas con su propia espada—. ¿Exactamente por qué están vivas?
Como Harry también se preguntaba lo mismo, lanzó un [Observar] sobre las estatuas.
¡Ping!
[Estatua (Poseída)]
[Edad: (Es una estatua poseída. ¿Exactamente cómo quieres que defina su edad?]
[Título: (Lo mismo de arriba. ¿Por qué una estatua poseída debería tener un título?)
[Raza: Eidolon)
[Estatus: (Técnicamente) Vivo].
[LV 20 ]
[HP: 1. 350/1. 350]
[MP: 440/440]
[ATK: 816]
[DEF: 3, 36%]
[ATK MAG: 2, 75%]
[DEF. MAG: 2, 875%]
[STR: 20]
[VIT: 0]
[END: 20]
[AGI: 15]
[DEX: 15]
[MAG: 15)
[INT: 10]
[WIS: 10]
[CHA: 0 (¡Es una estatua/fantasma!)]
[LUC: 0 (De nuevo: ¡Es una estatua/fantasma!)]
[Rasgos: Golem. No-Muerto. Espiritu]
[Esta es una estatua poseída por un Eidolon, que es un espíritu/fantasma griego que ama poseer cosas para tratar de regresar a la vida. Ha sido invocado por Alecto al usar una joya dada por su señor, el Dios del Inframundo Hades]
[Esta estatua encuentra a ti y a Percy como unos jóvenes muy hermosos que están llenos de vida. Por lo mismo, ansía poseer tanto tu cuerpo como el suyo a como dé lugar (Este patrón de pensamiento es generalizado entre sus congéneres)]
[Ventajas]
[No-Muerto ( Eidolon): No puedes matar lo que ya está muerto y no puedes herir aquello que no tiene cuerpo, así que ataques que no tengan el atributo espiritual son ineficaces contra los Eidolon]
—¡Son estatuas poseídas! —le gritó a Percy.
—¿Estatuas poseídas? —repitió este, dándole una estocada a una estatua que hizo que esta perdiera la cabeza, solo para luego ver con sorpresa como la cabeza desafiaba las leyes de la física y se volvía a colocar en su sitio.
Harry hizo una mueca al ver eso.
—«¿La magia cuenta como ataque espiritual?»— le preguntó a Harmusp al ver eso, algo nervioso.
—«Nop —le dijo Harmusp, cosa que casi lo hace hundirse en la angustia —. Solo algunos tipos de magia generan daño espiritual, magia como el [Wishcraft] que aprendiste hace un tiempo »
—«¿ [Wishcraft]? »—le preguntó Harry, sin recordar cuando había aprendido una habilidad como esa.
¡Ping!
[Wishcraft]
[LV 10 (0%)
[Una variación oriental de la rama de la brujería europea, conocida mayormente por sus capacidades más potentes en las maldiciones a comparación de su contraparte. Permite conjurar hechizos aprovechando el poder del espíritu (mana) para realizar magia sin conocimiento de la magia realizada en si]
[Pasivamente, disminuye el coste de los hechizos en un 7%. Pasivamente, incrementa la efectividad de los hechizos en un 5%]
[Hechizos conocidos: [Curse] y [Curse: Spiritual Flame]
[Curse]
[LV 10 (0%)]
[El hechizo más básico del Wishcraft. Genera una pequeño destello de mana que tiene una posibilidad de maldecir el espíritu del objetivo]
[Efecto: causa 25 de daño espiritual. 6% de chance de causar estatus [Maldecido]
[Costo: 9MP]
[Curse: Spiritual Flame]
[LV 11 (0%)
[Variación del elemento fuego del hechizo [Curse]. Genera una flama que tiene la posibilidad de maldecir el espíritu del rival y causarle quemaduras. Es más fuerte que su contraparte normal]
[Efecto: causa 50 de daño espiritual. 6% de probabilidad de causar tanto el estatus [Maldecido] como de causar quemaduras]
[Costo: 24MP]
—«Oh —pensó Harry, de repente a su mente llegándole los recuerdos de cuando había aprendido la habilidad [Wishcraft] —. ¿Quieres decir que con esto puedo derrotar a estas estatuas locas?»—
—«Aja»—le contestó Harmusp.
—«Hmn —al escuchar eso, Harry le dio una mirada analítica a la pantalla que tenía en frente —. Por lo que veo, las habilidades no hacen mucho daño; pero cuestan mucho menos que cualquier otra de mis habilidades. Tomando en cuenta todo, creo que puedo usar los hechizos como ametralladora para matar a estas cosas»
Y tras pensar eso, Harry le hizo señas a Percy para que se moviera y le diera un tiro libre, cosa que este, acostumbrado a esa clase de estrategia, hizo con rapidez.
— ¡[Curse: Spiritual Flame]! —gritó Harry al ver eso, invocando una flama azul en su mano que luego salió disparada en contra de las estatuas poseídas de una manera misteriosa que lo hizo recordar a la forma en que en las películas se solían imaginar a los fantasmas.
Tal vez por la impresión o tal vez porque pensaban que el ataque no les haría nada, las estatuas no hicieron ni el más mínimo amago de esquivar el ataque.
Boom.
[-153, 7HP]
—«¿Eso no es mucho más de [50DMG]? »—se preguntó Harry, algo extrañado.
—Recuerde, jugador, que usted tiene muchas habilidades pasivas relacionadas con el incremento del poder de sus hechizos —le recordó Aissi—. Además, cabe destacar que los seres con el rasgo [Espíritu] sufren el doble de daño ante ataques espirituales.
—«Oh —exclamó Harry en su mente ante eso, sonriendo —. ¡Eso es genial!»
Y es que a pesar de que tan solo había hecho una décima parte del daño necesario para matar a los Eidolon, tan solo había gastado alrededor de una centésima parte de su mana al hacer uso de ese ultimo movimiento. Si a eso se le sumaba que había dañado alrededor de tres o cuatro Eidolon con un solo movimiento, tenía motivos de sobra para estar contento. ¡Según las matemáticas, podía hacer puré a los Eidolon en un santiamén!
—Deja que yo me encargue de esto —le dijo a Percy, sonriendo.
Y seguidamente, levantó su mano, y, sin darle chance a los Eidolon caídos de reincorporarse empezó a lanzar múltiples [Curse: Spiritual Flame] como loco.
Y como resultado, en cuestión de segundos acabó con las estatuas poseídas.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has matado a nueve Eidolon! ¡La [Fiesta] gana 2. 475EXP como consecuencia!]
¡Ping!
[¡Ganas 1. 043EXP!
¡Ping!
[¡[El Derecho del Conquistador] se ha activado! ¡Obtienes la [Joya de Habilidad: Espiritualización]!]
Harry dio una sonrisa al ver eso.
—Bueno, ya no hay más estatuas poseídas —le dijo a Percy, quien estaba cruzado de brazos mientras lucia algo enfurruñado.
—No me dejaste hacer nada —dijo, haciendo un puchero.
—Si te diste cuesta que realmente no puedes hacer nada en contra de estas cosas, ¿cierto? —le preguntó Harry, algo incrédulo por su comportamiento infantil.
—Sí; pero… —Percy desvió la mirada—. No es divertido quedarse parado a un lado mientras ves como los demás se encargan de todo.
Ahí Harry tuvo que darle la razón a Percy. Realmente, no era muy divertido cuando querías aportar y venia alguien y hacia todo por su cuenta.
—Pero estos realmente no son nada importante —le dijo a Percy, tratando de hacerlo sentir mejor—. Son solo minions que nos envió a Alecto para distraernos. Lo importante es matarla a ella, y ahí es donde tú podrás demostrar tu valía.
—Bueno —murmuró Percy, luciendo algo todavía molesto—, supongo que tienes razón. Pero de todas maneras quiero que sepas que no me está gustando la [Mazmorra Museo], o como sea que se llame este «nivel» que estamos «jugando»
Harry no pudo evitar reflexionar por un momento ante las palabras de Percy.
En primera instancia sonaba algo infantil; pero Percy siempre sonaba infantil incluso cuando decía cosas inteligentes.
Y es que la verdad era que siendo Percy el que tenía mayor daño físico entre los dos, que este no pudiera dañar a los Eidolon era algo bastante impráctico. Era como tener una súper arma capaz de destruir naciones y que por razones de la vida no podías usar ni cuando estabas a punto de morir.
—«¿Hay alguna manera de hacer que la espada de Percy cause daño espiritual?»—le preguntó a Harmusp tras reflexionar.
—«Bueno, podrías tratar de usar tu [ Wishcraft] para añadir una maldición a la punta de su espada —le sugirió Harmusp —. Aunque como nunca lo has intentado antes, corres el riego de maldecirte a ti mismo o a tu primo»
—«Voy a ignorar ese último gran demerito»
Y tras pensar eso, Harry le dijo a Percy:
—Prestame un momento tu espada.
—¿Otra vez le vas a dar un power up? —le cuestionó Percy con curiosidad, entregándole su [Espada Rúnica de Fuego] sin mayor miramiento.
—Algo como eso —le dijo Harry, para luego concentrarse y tratar de «imaginar» que hacía que la espada de Percy pudiera golpear fantasmas.
Y luego de eso, trató de usar su [Wishcraft] para hacer realidad su deseo.
Y aunque al principio pareció no funcionar, luego de unos minutos logró su cometido.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡ [Wishcraft] ha subido de nivel!]
[Wishcraft]
[LV 11 (10%)
[Una variación oriental de la rama de la brujería europea, conocida mayormente por sus capacidades más potentes en las maldiciones a comparación de su contraparte. Permite conjurar hechizos aprovechando el poder del espíritu (mana) para realizar magia sin conocimiento de la magia realizada en si]
[Pasivamente, disminuye el coste de los hechizos en un 7%. Pasivamente, incrementa la efectividad de los hechizos en un 5%. Incrementa tu probabilidad de causar [Debuffs] relacionados con las maldiciones en un 1%]
[Activamente, puede usarse para encantar objetos para que causen maldiciones]
[Hechizos conocidos: [Curse] y [Curse: Spiritual Flame]
Harry sonrió.
—Toma, ahora puedes apuñalar fantasmas —le dijo a Percy, entregándole su [Espada Rúnica de Fuego]
—Genial —le dijo este, sonriéndole en respuesta—. Ya me puedo unir a Los Cazafantasmas.
—Bueno, si no tienes más nada de lo que quejarte, andando —le dijo Harry luego de unos segundos, recordando que no era tiempo para andar celebrando la obtención de una nueva habilidad—. Hay una profesora demonio que tenemos que matar antes de que se recupere.
—Cierto —exclamó Percy, asintiendo.
Y a continuación, salieron en búsqueda de la señora Dodds.
…
Algo extraño que Harry notó cuando salió de la habitación apartada donde Alecto estaba regañando (léase: tratando de asesinar) a Percy fue que el Museo Metropolitano de Arte de repente lucia extrañamente solitario para un museo donde debía haber poco más de una centena de estudiantes. Todo era silencioso y no parecía haber el menor signo de vida en todo el lugar.
—Esto es como una película cliché de terror —le comentó Percy, dando una mirada curiosa a sus alrededores—. ¿A dónde se fue todo el mundo?
—«Parece ser que esa bruja mitad murciélago uso algún tipo de habilidad mágica para dispersar a la gente»—le comentó Harmusp en su mente, su tono más de explicación que de teorización.
—«Solo espero que estén bien»—le respondió Harry, algo preocupado ante la idea de que tal vez Alecto haya hecho una locura como secuestrar a todos los estudiantes para un acto satánico con el cual pudiera incrementar sus poderes.
A continuación, le hizo señas a Percy para avanzar, cosa que este hizo hasta ponerse en frente suyo en la típica posición estratégica que habían ideado para los momentos de pelea.
Caminaron unos momentos luego de hacer eso, en búsqueda de Alecto (Harry usando su [Percepción Mágica] para tal cometido), cuando repentinamente fueron atacados por una serie de estatuas romanas.
—Neptuno, Cupido, Marte —exclamó, pasando su mirada por las estatuas, antes de hacer una mueca de confusión—, ¿y Atila el huno con un montón de vaqueros?
El Atila el huno que vestía como vaquero y estaba acompañado por unas figurillas de cera de vaqueros a tamaño humano le apuntó con su espada y una pistola al escuchar su nombre.
—Vaya, sabes bastante de estatuas —le comentó Percy con algo de asombro.
—Cosas de pasársela metido en una biblioteca —le dijo, para luego empezar a lanzar [Curse: Spiritual Flame] a diestra y siniestra.
Por su parte, Percy se lanzó a la carga a pelear en contra de los muy desnudos Neptuno, Marte y Cupido.
—Ey, esto es extrañamente tranquilizador —comentó él, partiendo la estatua de Neptuno con su espada desde la desnuda entrepierna.
Harry se alejó tanto como pudo de él al ver eso.
Pero no tuvo tiempo de psicoanalizar la imagen que acababa de ver, porque justamente el empistolado Atila el huno se lanzó a la carga en su contra en aquel instante.
Al ver eso, Harry le lanzó un [Curse: Spiritual Flame] directo a su espada mientras hacia una pose al estilo del viejo oeste, causando que la espada de Atila volara fuera de sus manos. Atila hizo un gesto de alarma al ver eso, y trató de dispararle con su pistola; pero luego reparó en que su pistola estaba hecha de cera (razón por la que no tenía balas), y se lanzó en su contra a matarlo a puñetazos.
Pero Percy apareció en ese momento y le arrancó la cabeza de un [Guillotine Blade]
—Debiste pedirle prestada su espada a Marte —dijo, mientras negaba con la cabeza y miraba al derrotado Atila el huno con decepción.
Harry le dio una mirada de sorpresa.
—Ey, ¡hiciste una referencia histórica! —le dijo, sorprendido.
—Cosas de que tu profesor de latín e historia sea un tipo muy guay que sabe explicar muy bien —le explicó Percy, sonriendo.
Y a continuación, decapitó al Cupido que estaba a punto de lanzarle una de sus flechas.
—Tal vez no sean las reales; pero no hay que correr riesgos —dijo, para luego agarrar el arco y las flechas de Cupido y hacerlas trizas con su espada.
—«Aw. ¿Por qué no pudiste bajar la guardia y recibir una flecha de amor directo al corazón?»—cuestionó Harmusp con decepción desde el fondo de la mente de Harry.
Harry prefirió hacer como que no escuchó eso.
Y a continuación, conjuró de manera rápida varias flamas espirituales de color azul y las lanzó en contra de los vaqueros hechos de cera, quienes se rodearon rápidamente de flamas ante eso y empezaron a derretirse
[¡-768, 5HP!]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has causado quemaduras a los Eidolon!]
Al ver eso, Harry sonrió, a la vez que veía como el [1. 350] que estaba encima de la cabeza de las estatuas poseídas decrecía a [581, 5] y seguía decreciendo a gran velocidad.
Y así, en cuestión de segundos, tanto él como Percy se deshicieron del grupo de diez estatuas.
—¿Sabes? Ahora que me doy cuenta, todo esto me hace recordar a una película que vi antes de conocerte —le comentó Percy, deshaciéndose de las ventanillas del juego con un gesto de su mano, acción que era copiada por Harry—. Ahí no había una profesora demonio ni fantasmas locos; pero todas las cosas del museo cobraban vida igualito que en este momento.
—¿Ah, sí? —le respondió Harry, algo intrigado—. ¿Y qué clase de cosas pasaban en esa película?
Percy frunció el ceño, luciendo de repente algo preocupado.
—Bueno, era sobre todo una comedia; pero lo que más me llamó la atención fue en el momento en que…
—¡ROAARR!
Al escuchar ese rugido, Harry y Percy desviaron la mirada con rapidez.
Y al hacerlo, fueron testigos de la increíble imagen de un gigantesco tiranosaurio rex mirándolos con unos extraños ojos de un color amarillo oro.
—¿Se supone que haya dinosaurios en los museos de arte? —cuestionó Harry al aire.
—¿Me lo preguntas a mí? —le cuestionó Percy en respuesta.
—¡ROAARR! —volvió a rugir el tiranosaurio rex, lanzándose en su contra de una manera bastante… lenta.
Harry y Percy miraron eso con calma.
—¿Cómo es que esta cosa puede hablar? —preguntó Percy—. Las demás estatuas no hablaban.
Harry se encogió de hombros.
—No sé. ¿Tal vez esta estatua tenga un aparato especial que le permite rugir? —le dijo, lanzándole dos certeros [Curse: Spiritual Flame] a cada una de las piernas del gigantesco tiranosaurio rex, causando que estas se derritieran y que tiranosaurio rex se cayera de cara al piso.
—Esta cosa tal vez fuera más fuerte si no estuviera hecha de cera —comentó Percy al aire al ver eso, antes de agarrar su [Espada Rúnica de Fuego] y asestarle un [Elemental Cut] al tiranosaurio directo a la cabeza.
[-2 451, 6HP]
—Guau. Eso fue un montón de daño —le comentó Harry a Percy con impresión, viendo como el tiranosaurio rex se derretía y explotaba en motas de luz.
—Bueno, normalmente se supone que los espadachines tienen bajo daño pero puede generar múltiples golpes, mientras que los magos tienen alto daño a cambio de tener golpes limitados; pero aparentemente en este juego todo eso es al revés —le respondió Percy, acariciándose su barbilla de manera pensativa.
—Eh… en realidad yo también puedo hacer un montón de daño como ese si usara mi habilidad para construir cosas con mana. Es solo que en estas circunstancias no puedo usarlo porque todas estas criaturas son inmunes a todos menos al daño espiritual —le respondió Harry, también reflexionando sobre la mecánica del juego.
—¿Sabes? Me estoy dando cuenta que eso quiere decir que hacemos muchísimo más daño que el que deberíamos hacer en el nivel que estamos —le comentó Percy, pareciendo encontrar curioso ese hecho.
—Pues en tu caso es por esa ventaja tan rota del [Cuerpo de Agua] —le señaló Harry.
—Y en el tuyo es por la cantidad absurda de mana que tienes —le señaló Percy en respuesta—. En serio, yo todavía me sigo preguntando que pasará cuando logres deshacerte de todos esas restas en tus estadísticas mágicas… Y por cierto, ¿por qué tienes esas cosas en primer lugar?
—Eh… —Harry dio una mirada nerviosa. ¿Cómo le decía que tenía en la frente un pedazo del alma de un loco que trató de matarlo cuando era un bebe?
Tap. Tap.
—«Nunca creí que me alegraría de que aparecieran estatuas poseídas ante mi»—se dijo Harry, viendo como una serie de estatuas romanas (Nerón y Calígula destacándose dentro de ellas) aparecían a unos metros de su personas con ánimos belicosos.
—¿Más estatuas? —exclamó Percy, luciendo fastidiado—. ¿Es que acaso estas cosas no aprenden?
Y a continuación, se lanzó en contra de las estatuas, partiendo cuanta se le cruzara al frente al mismo tiempo que Harry disparaba repetidos [Curse: Spiritual Flame] a diestra y siniestra.
—¡Solo espero que no aparezcan más de estas cosas latosas! —gritó Percy
—Ya con estas van alrededor de doscientas —suspiró Harry mientras veía las volutas de luz que representaban a los caídos Eidolon, Percy a su lado también dando un suspiro de cansancio.
—Ya hemos explorado casi cada rincón de este museo y ni rastro de la señora Dodds —dijo, luciendo fastidiado—. ¿Hasta cuándo vamos a tener que seguir peleando contras estas estatuas latosas? En serio, para ser estatuas fantasmas son estúpidamente débiles. Deberían ver si poseen a una criatura fuerte, o algo por estilo.
—¡No les des ideas! —le gritó Harry, mirándolo con molestia, solo para luego también dar un suspiro—. Pero tienes razón. ¿Exactamente dónde se metió Alecto?... ¿Habrá vuelto al Inframundo? — se preguntó, esperanzado
—Qué más quisieran, cariño —entonó repentinamente una voz con tono peligroso.
Al escuchar eso, tanto Harry como Percy dieron una mirada alarmada hacia sus alrededores, solo para contemplar a unos cuantos metros de distancia como Alecto se materializaba a través de la sombras de un corredor.
—Lamentablemente para ustedes, yo nunca regreso a casa sin completar un trabajo —dijo, mirándolos con un instinto asesino sin fin—. Siempre castigo a quien tengo que castigar, y esta vez no será la excepción. ¡Haré que se arrepientan por todos y cada uno de sus pecados!
Y tras decir eso, Alecto dio un paso al frente, revelando que la parálisis causada por el [Escudo de Mana Eléctrico] de Harry había desaparecido, y a continuación se abalanzó en contra de ambos.
Harry no pudo evitar ver eso con alarma.
—¡No dejes que te golpee! —le gritó a Percy, preocupado. Sabía que gracias a su ventajas [implacable] y [El Divino Núcleo del Monstruo Divino] que Alecto hacia un monstruoso daño con alto índice de critico que podría incluso reventar los más de tres mil puntos de [HP] de Percy de un golpe. ¡Ni él ni Percy podían permitir que ella los golpeara!
—¡No te preocupes! —le gritó Percy en respuesta—. ¡Una anciana tan lenta jamás logrará golpearme!
Y a continuación, haciendo uso de todo el poder de su [Cuerpo de Agua], esquivó un zarpazo de Alecto que perforó la pared del museo como si fuera papel, causando que momentáneamente Alecto quedara de espaldas con sus garras clavadas en el muro
Viéndola expuesta, el Harry que se encontraba a unos metros de distancia no desaprovechó la oportunidad y creo una [Electric Rotary Sword] la cual luego lanzó en dirección hacia una desprevenida Alecto.
BOOOMMM.
Una cortina de humo se formó como consecuencia del ataque; pero a pesar de no contar con visibilidad, Harry, contando con su [Percepción Mágica] y además habiéndose dado cuenta que no había aparecido una pantalla que indicara el daño realizado, realizó maniobras defensivas al usar su [Aparición] para tele-trasportarse a varios metros de distancia de donde se encontraba, esquivando de esa manera el ataque sorpresa de una Alecto que se materializaba a través de las sombras.
—«¡Genial! ¡Ella también puede tele-transportarse como yo! »—pensó Harry con hastió ante eso, para luego lanzar un [ Lightining Strike] en dirección hacia Alecto, el cual esta esquivó al fundirse con las sombras.
Harry no pudo evitar alarmarse al ver eso. A toda velocidad, uso su [Percepción Mágica] para rastrear la ubicación en donde surgiría Alecto.
—¡Detrás de ti, Percy! —le gritó entonces a Percy con alarma unos segundos después.
Al escuchar eso, un desprevenido Percy dejó de estar desprevenido y dio una rápida y veloz rodada por el piso, esquivando así el golpe de una Alecto que había tenido la intención de decapitarlo (o arrancarle la cabeza) con sus garras. Como ella quedó momentáneamente abierta como consecuencia de su ataque, Percy no desaprovechó la oportunidad y le lanzó un [Elemental Cut] a quemarropa.
Estando tan cerca como lo estaba de Percy, para Alecto era imposible esquivar aquel ataque, y por ende debió haberlo recibido a quemarropa; pero para sorpresa tanto de Harry como Percy, Alecto hizo que una repentina oleada de murciélagos surgiera a través de su sombra, los cuales se posaron ante el [Elemental Cut] como una especie de muy poco ortodoxo escudo. Y aunque los murciélagos no nulificaron por completo el [Elemental Cut] la potencia del ataque si se vio reducida en gran medida.
[-514, 95]
—¿Es enserio? —comentó Percy con incredulidad, viendo como encima de la cabeza de Alecto se leían unos muy desalentadores [6. 485, 05] puntos de [HP]
Pero no tuvo tiempo de proferir más quejas, porque justo en ese momento una Alecto que lucía más o menos ilesa se abalanzó en su contra como una bala de una manera que para el Percy en el piso resultaba imposible de esquivar.
Sin embargo, donde Alecto vio una victoria segura, Harry vio una oportunidad. Usando su [Aparición], se tele-transportó ante Alecto al mismo tiempo que conjuraba su [Escudo de Mana Eléctrico] y cambiaba su raza a Inferius por un instante con su [Modelado de Especies] tal y como había hecho hace un rato, todo con la intención de volver a paralizar a Alecto y así poder matarla fácilmente.
Pero lamentablemente, su plan no resultó como quería.
—¡No volveré a caer otra vez en ese truco, cariño! —gritó Alecto, conjurando una parvada de murciélagos al frente de su cuerpo, murciélagos que recogieron la electricidad residual que se dirigió hacia ella cuando rompió el [Escudo de Mana Eléctrico] de Harry, dejándola ilesa a diferencia del Harry que salió volando en dirección hacia una pared.
PUMM.
[Daño es invalido]
—«¡Eso no salió como esperaba!»—se dijo, molesto, antes de usar su [Aparición] para esquivar un feroz ataque de una Alecto que surgía cerca de él a través de la sombras, a la vez que ignoraba un «¡Ping!» del juego que notificaba que su habilidad [Aparición] había subido al [LV 12] (una consecuencia de lo mucho que la había usado desde que la obtuvo)
Y seguidamente, sin desaprovechar la más mínima oportunidad, disparó dos [ Lightining Strike] en dirección hacia Alecto, quien tan solo logró esquivar uno al usar esa habilidad de inmiscuirse en las sombras que Harry estaba empezando a odiar.
[-282, 9]
—¡Esto es imposible! —gritó Percy por su parte con molestia, viendo como el ataque de Harry apenas y reducía el [HP] de Alecto a [6. 202, 1, Harry apareciéndose a su lado a la vez que lo hacía—. ¡Es demasiado difícil pelear con alguien que te puede matar de un golpe mientras soporta ciento de los tuyos, y que además se puede tele-transportar!
Harry concordó con Percy. Era demasiado difícil pelear contra alguien que te podía matar de un golpe y que además podía tele-transportarse. Básicamente, la situación actual era como un juego del gato y el ratón en donde si bajaban la guardia morirían de manera automática (o bueno, Percy lo haría. Él tenía más vidas que un gato)
—¡Tenemos que hacer algo para poder dejarla inmóvil! —le gritó a Percy una vez que terminó su análisis.
Este lo miró como diciéndole: «¿Algo como qué?», antes de que su mirada se iluminara repentinamente.
—¡Tengo una idea! —gritó—. ¡Pero primero tenemos que deshacernos de su habilidad para tele-transportarse!
A continuación, miró a Harry como diciéndole que esa era su parte del plan.
Harry quiso decirle a Percy que no porque él fuera un mago y pudiera tele-transportarse quería decir que tenía maneras para evitar que la gente se tele-transportara; pero la repentina detección de su [Percepción Mágica] de una Alecto que estaba a punto de surgir cerca de su posición se lo impidió.
—¡Agarrame! —le gritó a Percy, quien rápidamente le hizo caso, permitiéndole así a Harry usar su [Aparición] para esquivar un golpe de una surgente de las sombras Alecto, golpe que destrozó el piso del Museo Metropolitano de Arte y dejó a Alecto por un breve momento con la guardia expuesta.
—¡Qué bueno que esta vez no me dejaste sin cejas! —le gritó Percy mientras se tocaba la cara por un breve momento, para luego hacer un tajo en el aire con su llameante [Espada Rúnica de Fuego] y así lanzarle un [Elemental Cut] a Alecto, quien volvió a hacer aquel truco de invocar murciélagos para usarlos como escudo al verse al parecer incapaz de tele-transportarse con la suficiente rapidez.
[-514, 95]
—¡¿Vas a seguir recordándome eso toda la vida?! —le gritó Harry a Percy con molestia, a la vez que disparaba dos [ Lightining Strikes] en contra de Alecto, quien lo esquivó por completo al desvanecerse en las sombras—. ¡Solo pasó una vez, y además Cernunnos te les devolvió!
—¡Tú dices eso porque no fuiste el tú el que se quedó sin cejas! —le contestó Percy con molestia, separándose de él para así movilizarse y evitar otro golpe tele-trasportado de Alecto, golpe que Harry evitó al usar su ya muy acostumbrada [Aparición]—. ¡Además, todavía no se me olvida aquella vez en que me dejaste en calzoncillos frente al oso Inferius!
Harry no pudo evitar hacer mueca al oír eso. Aquel día (que había sido ayer, por cierto) había sido uno bastante incómodo.
—¡Yo ya te pedí disculpas por eso! —le gritó a Percy, a la vez que le lanzaba tres [ Lightining Strikes] a una Alecto que parecía estar divirtiéndose al ver como él y Percy peleaban entre sí, con solo dos de los [ Lightining Strikes] golpeándola.
[-565, 8]
—«¡Todavía sigue faltando un montón! »—se quejó en su mente, viendo como el [HP] de Alecto todavía estaba en [5. 121, 35] puntos.
—«Tu primo tiene razón, Harry. ¡Tienes que hallar una manera para deshacerte de su capacidad de tele-trasportación!»—le dijo Harmusp en el fondo de su mente.
—«Es muy fácil decir lo que la gente tiene que hacer en lugar de aportar ideas —le respondió él con algo de molestia, molestia que venía más por el hecho estar corriendo de aquí para allá con su [Aparición] para evitar los golpes de Alecto que por las palabras de Harmusp en si —. No es muy fácil pensar cuando tienes que esquivar como loco los golpes de una Furia encabronada, ¿sabes?»
—«¡Solo tienes que usar un poco la imaginación, Harry! —le gritó Harmusp en respuesta, también enojándose (o tal vez solo lo hacía porque lo encontraba divertido. A Harry se le hacía difícil leer sus emociones mientras estaba peleando) —. ¡No tenemos habilidades anti-teletrasportación; pero tenemos otro montón de habilidades! ¡Usa mis ojos y tu imaginación y trata de idear una manera de acabar con su tele-trasportación con los pocos recursos que tienes!»
No teniendo mejores ideas, Harry, dando un suspiro, aceptó la sugerencia de Harmusp. Activó los ojos de esta y, aun moviéndose de aquí para allá y lanzando ataque tras ataque, trató de idear una manera para acabar con la tele-transportación de Alecto.
—«Todo se basa en las sombras —pensó, viendo como Alecto se fundía en una sombra —. Desmaterializa su cuerpo para hundirse en las sombras, las cuales trata como una dimensión alternativa para así pode desplazarse de un punto "a" a un punto "b" usándolas como medio. Si no hubiera sombras en este sitio o estuviéramos a plena luz del día en un sitio muy iluminado, ella no podría tele-transportarse…»
Al pensar en lo último, un foco apareció sobre la cabeza de Harry
—«¡Eso es!»—pensó, para luego sonreír dirigirle una mirada a Percy—. ¡Maniobra brillante número uno, Percy!
Entendiendo lo que acababa de decir, Percy cerró los ojos por un momento ante la vista de una sonriente Alecto que se abalanzaba en su dirección.
—¡¿Ya te has rendido a tu destino, mocoso?! —cuestionó ella, teniendo espasmos faciales… que diga, sonriendo.
—¡No! —le respondió Percy, también sonriendo—. ¡Es solo que no quiero quedarme ciego tan joven, abuela!
La mueca de rabia de Alecto ante el «abuela» fue suprimida por la confusión que esta sintió al escuchar aquello.
Confusión que murió cuando escuchó a Harry gritar:
— [¡Lumos Maxima!]
Y a continuación, de la mano de Harry un gigantesco destello de luz surgió, iluminando todo el Museo Metropolitano de Arte y encegueciendo a Alecto por completo.
—¡Mis ojos! —gritó Alecto al ver eso, agarrándose sus adoloridos ojos con sus manos (lo cual, en opinión de Harry, solo debía empeorar la cosa; pero aparentemente a Alecto no le importaba clavarse sus propias garras en la cara)
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Les has causado [Ceguera] a Alecto!]
Harry, aun con los ojos cerrados, no pudo evitar sonreír al «ver» eso.
[Lumos Maxima] era la versión mejorada del común hechizo [Lumos] . Se diferenciaba de su versión normal porque en lugar de conjurar una pequeña luz conjuraba un gigantesco destello que, según Harmusp, podría llegar a verse por toda una ciudad cuando era realizado por las manos de un mago extremadamente poderoso. Normalmente solo se utilizaba durante un corto instante en cierta clase de situaciones (como por ejemplo, luchar contra un Vampiro); pero también era posible hacer que el destello continuara de manera indefinida, aunque este último uso normalmente no era muy utilizado por el problema de que también podía dejar ciego a su propio conjurador.
Afortunadamente, Harry contaba con la habilidad de [Percepción Mágica], la cual le permitía «ver» las cosas incluso sin la ayuda de su tradicional visión. Gracias a eso, Harry era capaz de «ver» a la Alecto que se retorcía por el dolor y al Percy que se había hecho un par de gafas ultra-oscuras con lo que parecía ser tinta
Y también le permitía ver como el gigantesco destello de luz que había conjurado acababa con todas las sombras en el Museo Metropolitano de Arte.
—«Bueno, fue mediante una manera bastante impráctica; pero lo lograste. ¡Acabaste con la tele-trasportación de Alecto!»—lo felicitó Harmusp.
Harry hubiera sonreído ante sus palabras de no ser porque, para su sorpresa, Alecto logró reincorporarse unos minutos después y, aun con los ojos luciéndole como si estuvieran chamuscados, se abalanzó en su contra.
—¡Buen truco, cariño; pero dejame darte una lección de biología! —le gritó una muy enojada Alecto, lanzándose en su contra—. ¡¡Los murciélagos pueden rastrear a sus presas mediante ondas sónicas!!
Harry quiso gritarle: «¡Pero usted no es un murciélago! ¡Es una Furia!»; pero la contemplación mediante su [Percepción Mágica] de como había múltiples murciélagos por todo el techo del Museo Metropolitano de Arte mató esa idea.
En su lugar, lo que hizo Harry fue usar su [Aparición] para alejarse de Alecto y luego lanzarle un [ Lightining Strike] con la mano que no estaba utilizando para conjurar el [Lumos Maxima, [ Lightining Strike] que la Alecto incapaz de tele-transportase no logró esquivar.
[-282, 9]
Pero Alecto no solo recibió un [ Lightining Strike]. Estando protegido por un par de gafas hechas de tinta (cosa que Harry no entendía como funcionaba), Percy decidió no quedarse parado y también aprovechar el actual estado debilitado de Alecto, disparándole dos rápidos [Elemental Cuts] a la ya mencionada Furia, quien se vio en la obligación de volver a sus murciélagos como un improvisado y muy poco ortodoxo escudo.
[ -1. 029, 9]
—¡Tenemos que hacer algo para que deje de hace eso! —gritó Percy con molestia al ver eso, con el «tenemos» sonándole a Harry como un muy mandón «tienes».
De no ser porque había pensando lo mismo y tenía una manera para lidiar con los murciélagos, Harry le hubiera gritado a Percy que él también tenía un montón de habilidades para usar. En si lugar de eso, lo que él hizo fue concentrarse, y, sintiendo como enrojecía levemente (lo que estaba a punto de hacer era algo que encontraba muy vergonzoso), invocó la habilidad más nueva que Harmusp había obtenido: [Canción Fatal]
El resultado no fue lo que Harry estaba esperando exactamente. En lugar de que su boca saliera una parodia muy mala de una canción de Justin Bieber (que fue por alguna razón fue lo primero que se le vino en ese momento), de sus labios lo que surgió fue una especie de silbido bastante horrible, más o menos el ruido equivalente de un gato rasguñando una pizarra amplificado por un megáfono (esto último porque Harry había combinado la habilidad con su hechizo [Sonorus] )
El resultado fue que hasta el propio Harry terminó agarrándose los oídos por el dolor.
—¡Avisa la próxima vez cuando vayas a hacer eso! —le gritó un molesto Percy, metiéndose unos tapones de tinta en los oídos (Harry no había interrumpido la [Canción Fatal] incluso aunque sentía que sus oídos estaban a punto de sangrar)
Por parte, Alecto también cayó al piso, lagrimas derramándose de sus enceciguicidos ojos.
—Ese sonido… —exclamo ella, llorando sin parar—. ¡Es tan hermoso!
—«¿Que-qué…?»—pensó Harry, pensando que estaba escuchando mal como consecuencia de su [Canción Fatal]
—¡Ese sonido es la cosa más hermosa que he oído en toda mi inmortal vida! —continuó gritando Alecto mientras lloraba en el piso, dándole a entender a Harry que no se había equivocado—. Pensé en mandar tu alma a los Campos de Castigo y torturate por toda la eternidad; pero este sonido lo ha cambiado todo… ¡Tengo que llevarte ante el señor Hades para que te escuche! ¡Estoy segura que esto le encantará incluso más que las mismísimas canciones de Orfeo!
—«¿Qué demonios le pasa a esta tipa?»—se cuestionó Harry con incredulidad, viendo como Alecto se retorcía en el piso mientras parecía pensar que estaba escuchando la Novena Sinfonía de Beethoven o algo por el estilo.
El juego le dio una sencilla respuesta:
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has [Confundido] y [Hechizado] a Alecto!]
—«Bueno… —pensó Harry, sin saber que sentir ante el hecho de la [Canción Fatal] de Harmusp era capaz de hacer que una Furia rodara por el piso como una fangirl obsesionada.
Pero la contemplación de como todos los murciélagos de Alecto también estaban tirados en el piso mientras parecían estar desmayados o muertos (o tal vez llorando de la emoción igual que su ama) hizo que recobrara de manera rápida su foco de atención.
—¡Listo, Percy! —gritó, deteniendo por fin su [Canción Fatal], a la vez que le daba un ligero golpe a Percy en el hombro para que se sacara los tapones de tinta de sus oídos—. ¡Alecto ya no puede tele-transportarse ni usar sus murciélagos como escudos! ¡Puedes hacer lo que sea que vayas a hacer!
Percy sonrió al escuchar eso.
—¡Entendido! —gritó, para luego alzar una mano en dirección hacia la Alecto que todavía estaba llorando en el piso mientras decía: «¡Es hermoso! ¡ES TAN HERMOSO!»—. ¡Ha llegado de tomar un buen baño de tinta, señora Dodds! ¡ [Chorro de Tinta]!
Y a continuación, de la mano de Percy un gran chorro de tinta salió disparado hacia la señora Dodds, entintándola por completo.
[-34, 4]
—¿Ese era tu gran plan? —preguntó Harry mientras trataba de ocultar su decepción, sin entender que era lo que estaba pensando Percy. Su [Chorro de Tinta] no era de ninguna manera una habilidad poderosa y la única ventaja que tenía era que enceguecía a la gente. Estando la señora Dodds ciega, era básicamente una habilidad inútil, y el hecho de que hubiera hecho unos míseros [34, 4DMG] respaldaba esa afirmación.
—Claro —le contestó Percy mientras lanzaba tinta como loco por todos lados—. Ahora, la señora Dodds no solo está mojada, sino que además no tiene escapatoria porque he entintado todo el sitio. ¡Puedes paralizarla con tranquilidad!
—Sigue sin ser un gran plan —le dijo Harry con decepción.
Los ánimos de Percy se desinflaron.
—Solo paralizala, ¿quieres? —dijo, entre molesto y triste.
Harry no pudo evitar sentir un poco de culpabilidad ante eso.
—«¡Y menos mal que lo haces, Harry! —le gritó Harmusp, molesta —. ¡Es muy cruel que tú burles de una persona solo porque sus capacidades mentales no se comparan con las tuyas! Es decir… ¡¿Cómo te sentirías si yo me burlara de ti ya que eres un tonto comparado conmigo?!»
—«Hasta la última parte estabas bien»—le respondió Harry con la cara plana, antes de concentrarse en la mojada Alecto que seguía en el piso, víctima de los maléficos poderes de la [Canción Fatal] de Harmusp.
—«Bueno, ha llegado la hora. Voy a lanzarle tantas [ Lightining Strikes] como pueda»—se dijo, decidiendo acabar con todo de una vez.
Y tras decir eso, alzó la mano que no estaba usando para mantener el [Lumos Maxima] , y le lanzó [ Lightining Strike] tras [ Lightining Strike] a Alecto
[-565, 8] [-565, 8] [-565, 8] [-565, 8] [-565, 8]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Les has causado [Parálisis] a Alecto!]
Ese último hecho pareció hacer reaccionar a Alecto.
—¿Q-que…? —murmuró ella, antes de mirarse a sí misma (o algo como eso, pues seguía incapaz de ver debido al [Lumos Maxima] ) y hacer una mueca de pánico—. ¡N-no puede ser…! ¡¿Otra vez?!... ¡¡Jackson!!
—¿Por qué maldice mi nombre si tú eres el que le está lanzando rayos? —se cuestionó Percy, luciendo irritado.
—No sé. ¿Tal vez es la costumbre que agarró durante su tiempo de maestra? —le contestó Harry con una sonrisa, sonrisa que murió cuando recibió un ceño fruncido de Percy.
—Eso no es gracioso.
Los repentinos gritos de Alecto salvaron a Harry de aquel momento muy incómodo.
—¡Sálvenme, mis familiares! —gritaba ella, pareciendo consciente de que estaba punto de fracasar su misión—. ¡Ayúdenme a levantarme y sacar la otra gema!
—«¡¿Tiene otra gema?!»—se cuestionó Harry, impactado. ¡¿Acaso todo lo que habían hecho se iba a ir al garete?!
—Ah, no. ¡Ni lo creas! —dijo Percy con molestia, para luego entonces quitarse las gafas y empezar a lanzar rayos de fuego desde sus ojos hacia todo murciélago que tratara de acercarse a Alecto, hiriendo de por si a esta última.
[-158, 4] [-158, 4] [-158, 4]
—¡¿Qué estas esperando, señor super-mega-inteligente-cuyos-planes-son-mejores-que-los-de-todo-el-mundo?! ¿Una invitación?—le gritó Percy con irritación, matando a todo murciélago que trataba de acercarse para salvar a Alecto—. ¡Lanzale ataques tú también!
— ¡S-si! —asintió Harry mientras por dentro se preguntaba que tendría que hacer para que Percy dejara de estar molesto. ¿Cuánta comida azul bastaría para ponerlo contento de nuevo?
—«¡Concentrate!»—le gritó Harmusp, sonando tan o más irritada que Percy.
Aunque ya se estaba empezando a molestar también, Harry hizo caso a su pedido.
—¡ [ Lightining Strike]! —gritó, causando que Alecto chillara del dolor al recibir un rayo y que él [HP] de esta bajara a un fulminante [0].
—¡Imposible! —chillo Alecto, su cuerpo vaporizándose por alguna razón de una manera muy lenta—. Yo, una nacida de la Madre Tierra y los restos del Dios Primigenio del cielo; yo, que soy temida por todos y todas como la más implacable; yo, que soy la más poderosa de los siervos del señor Hades... ¡¿Fui derrotada por un estúpido Semidiós que no ha pasado de la pubertad y un enclenque niño mortal aún más joven que este?! —gritó, sonando incrédula y llena de odio, antes de que su cuerpo explotara en motas de luz y desapareciera por completo.
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has matado a un monstruo cuyo [LV] es el doble del tuyo! ¡La EXP ganada (500.000EXP) se duplica como consecuencia!]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Ganas 421, 666, 6EXP como consecuencia!]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Tú y tu [Fiesta] han matado a una existencia de *! ¡Todos ganan [35PG]!]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡[El Derecho del Conquistador] se ha activado! ¡Obtienes la [Joya de Ventaja: Implacabilidad de Alecto]!]
¡Ping!
[¡Se ha completado una misión!]
[Clases de Control de Furia * (Completada)]
[Objetivo: derrota a Alecto antes de que mate a Percy (y tal vez también a ti) (Completada)]
[Objetivo Secundario (Alterno 01): Destruye tantos Eidolon como puedas (Completado)]
[Objetivo Secundario (Alterno 02): Evita destruir tantos Eidolon como puedas y así salvaguarda las valiosísimas estatuas del Museo Metropolitano de Arte (Fallido)
[Recompensa: Percy sigue con vida. Alecto ahora está cabreada contigo. Tú y tu [Fiesta] obtienen [100PG]. Obtienes [Bronce x 200]. Obtienes [Cera x200]. Obtienes el hechizo [Animación]. Obtienes el articulo [Garras de Furia]. Tú y tu fiesta obtienen el titulo [Asesino Novato de Demonios]. Tú y tu [Fiesta] obtienen [500.000EXP]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Obtienes 210.833,15EXP!]
—«Guau. Esas son muchas cosas»—pensó Harry, mirando con una sonrisa aquel anuncio mientras trababa de ignorar los aspectos malos (que eran muchos), su atención concentrándose sobre todo en la parte que decía que había obtenido [100PG]
Un aspecto que a Aissi se le había olvidado mencionar era que al pelear con enemigos no se ganaban [PGS] al matar a criaturas con las misma características, lo que quería decir que tan solo había ganado [12PG] al matar a los Eidolon pese a que había matado como doscientos.
Ahora, según Aissi eso no quería decir que al matar a un individuo de una determinada raza invalidaba la obtención de [PG] de toda la rasa en sí. Tan solo quería decir que no iba a obtener [PGS] si mataba a seres que eran exactamente iguales. Por ejemplo, si Alecto volviera a aparecer con sus [STATS] estando potenciados, él volvería a obtener [PGS] de su derrota pese a que ya la había matado, y al mismo tiempo también obtendría [PGS] de sus hermanas pese a que ya había asesinado a una Furia (aunque no es como si quisiera tener que pelear con Alecto y sus hermanas al mismo tiempo).
Era un sistema algo confuso y raro; pero Harry podía entenderlo. Suponía, después de todo, que algo como la [Tienda] sin duda merecía una gran cantidad de dificultades. Había obtenido algo tan poderoso como [El Derecho del Conquistador] ahí, al fin y al cabo.
Ese último pensamiento le hizo recordar lo próximo que tenía que hacer.
—Ha vuelto a llegar la hora de repartirnos las [Joyas], Percy —le dijo a Percy, quien parecía seguir molesto.
—¿Ah, sí? —dijo este con indiferencia.
Harry lo miró con molestia.
—¿Qué tengo que hacer para que dejes de actuar tan infantil?
Percy se acarició la barbilla de manera pensativa.
—Pues si me cocinas la suficiente comida azul como para que me des ganas de no volver a comer nada en una semana, te perdono.
—¿Me estas chantajeando? —le preguntó, incrédulo.
¡Ping!
[¡Felicitaciones, jugador! ¡Mediante una determinada acción has creado la habilidad [Detección de Cosas Obvias]!]
—«…»—Harry no supo ni que pensar ante eso.
—Bien. Pero a cambio quiero que dejes de molestarte por todo —le dijo a Percy luego de unos segundos, quien le sonrió.
—En realidad, no estaba molesto. Tan solo quería ver la cara que ponías si te hacía pensar que estaba molesto —explicó, sonriendo de una manera que Harry encontró muy descarada.
—Si tuviera un poco más de mana, te lanzaría un [ Lightining Strike] en este momento —le dijo Harry con la cara plana, antes de decidir que iba a hacer como que los últimos segundos del día no habían pasado y sacar las dos joyas que había obtenido: la [Joya de Habilidad: Espiritualización] y la [Joya de Ventaja: Implacabilidad de Alecto]
¡Ping!
[La Joya de habilidad: [Espiritualización]
[Calidad: Objeto Gamer]
[Obtenido de: haber matado a una Estatua Poseída [ Eidolon]}]
[Una joya de habilidad generada por el poder de [El Derecho del Conquistador]. Contiene una pequeña parte de la esencia del poder del enemigo del que ha sido obtenido. Esta esencia puede ser consumida por el jugador, sus familiares, los miembros de su fiesta, o a quien el jugador desee dársela, otorgándole la habilidad [Espiritualización] a quien la consuma]
[Espiritualización: La capacidad de un individuo para entra en contacto con la quinta esencia que rige su existencia—su alma. Te permite transformar de manera temporal tu cuerpo en un conducto espiritual para así atacar seres espirituales y ganar inmunidad a daños no-espirituales, con el demerito de ser incapaz de atacar a seres no-espirituales mientras estas espiritualizado]
[¿Desea usted consumir esta joya?]
[SI] [NO]
¡Ping!
[La Joya de Ventaja: [Implacabilidad de Alecto]
[Calidad: Objeto Gamer]
[Obtenido de: haber matado a Alecto]
[Una joya de ventaja generada por el poder de [El Derecho del Conquistador]. Contiene una pequeña parte de la esencia del poder del enemigo del que ha sido obtenido. Esta esencia puede ser consumida por el jugador, sus familiares, los miembros de su fiesta, o a quien el jugador desee dársela, otorgándole la ventaja [Implacabilidad de Alecto] a quien la consuma]
[Implacabilidad de Alecto: La implacabilidad de «La Implacable». Causa que añadas de manera temporal un 1% a tu daño por cada enemigo que asesinas (efecto desapareces cuando eres herido o dejas de estar en medio de una batalla) ]
[¿Desea usted consumir esta joya?]
[SI] [NO]
—Las dos están súper rotísimas —le dijo Percy con una mirada asombrada, viendo la información acerca de las joyas por encima de su hombro.
—¿Cuál quieres? —le preguntó Harry, indeciso—. ¿El súper incremento de daño o la capacidad de golpear fantasmas y atravesar paredes?
—¿Cuál quieres tú? —le preguntó Percy de vuelta, pareciendo bastante indeciso.
—Eh… —Harry se puso a pensar. Poder volverse intangible sonaba como algo genial; pero él ya podía golpear fantasmas y técnicamente ya podía manipular su espíritu gracias a su habilidad [ Pneumakinesis ]. Mientras tanto, su daño era una total basura, y le vendría bastante bien una capacidad para hacerse auto-soporte en ese sentido.
—El súper incremento de daño —le dijo a Percy luego de unos segundos.
—Supongo que eso me deja la habilidad de convertirme en un chico fantasma —le respondió Percy, para luego agarrar la joya que le estaba extendiendo y consumirla al mismo tiempo que él consumía la [Implacabilidad de Alecto]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has obtenido la habilidad [Espiritualización]!]
¡Ping!
[¡Felicitaciones! ¡Has obtenido la ventaja [Implacabilidad de Alecto]!]
Harry se quedó mirando eso con una sonrisa, antes de que su mirada reparara en sus alrededores y terminara haciendo una mueca.
—Este sitio es un chiquero —exclamó, viendo como había huecos y marcas de garras por las paredes y los pisos, así como rastros de quemaduras, tinta y un montón de escombros de estatuas.
—Creo que sería mejor si nos largamos de aquí con sigilo —le dijo Percy, también haciendo una mueca—. No quiero que me arresten por daño a propiedad privada o lo que sea… Aunque espera un momento. ¿En este sitio no hay cámaras? —preguntó a lo último, viendo a todos lados con nerviosismo.
—Tranquilo —le dijo Harry—. Cuando uso mi magia todos los aparatos eléctricos cercanos explotan. Si había cámaras aquí, ahora no las debe haber.
Percy suspiró al oír eso.
—Qué alivio —dijo, para luego darle una mirada—. Sé que te dije cosas feas sobre tu [Aparición]; pero… ¿Podría tele-transportanos a las afueras de este sitio para que así nadie nos vea salir de aquí? Lo único que te pido es que por favor no me quites ninguna parte del cabello de mi cráneo o me dejes semi-desnudo
—¿Por qué me tienes que seguir recordando las veces que mi [Aparición] falló? —le preguntó Harry con molestia, a la vez que se le acercaba para tocarlo de un hombro.
—Porque no quiero que la próxima vez que me dejes desnudo sea en frente de una multitud con teléfonos y cámaras —le contestó Percy con una mirada plana.
Harry decidió no decir nada ante eso último y simplemente uso su [Aparición]
PLOP.
—¿Ves? —le dijo a Percy, señalándolo—. Sigues estando igual que hace unos minutos.
—Pero tú no —le contestó Percy—. Mira, ahora te falta un zapato.
Harry miró sus pies, solo para ver que Percy tenía razón. Ahora solo tenía un zapato.
—«¿Cuántos niveles tengo que seguir añadiéndole a esta cosa para que dejen de pasar cosas como estas?»—se dijo, dando un suspiro a la vez que miraba a sus alrededores. Habían aparecido a las afueras del Museo Metropolitano de Arte cerca de un arbusto, el cual aparentemente había sido el responsable de que nadie se fijara en su repentina aparición.
—Ahora solo tenemos que buscar al señor Brunner y reunirnos con los demás—dijo Percy mientras miraba a sus alrededores.
Harry le asintió, y, al igual que Percy, dio una mirada a sus alrededores, en búsqueda del señor Brunner.
Pero en lugar de encontrar al señor Brunner, encontró otra cosa totalmente inesperada.
—«Esa… ¿esa es la señora Booker? —se preguntó, viendo a lo lejos a una anciana que vestía con una túnica —. N-no. Debo estar equivocado. Se supone que la señora Booker es una Diosa. Ella no puede aparecer así como así»—se dijo, antes de volver a dar otra mirada en dirección hacia la supuesta señora Booker y ver algo que lo sorprendió:
Ella le estaba sonriendo y haciéndole un gesto con la mano de que fuera hacia ella.
—Ey, ¿qué te pasa? —le cuestionó Percy, extrañado ante su comportamiento.
—Ahora vuelvo —fue lo único que le dijo Harry, antes de salir disparado hacia la supuesta señora Booker.
Esta historia continuará…
Estatus del Jugador…
[Nombre: Harry James Potter].
[Edad. 10 años]
[Título: El-niño-que-vivió (25% al LUC. 100% de daño en contra de enemigos [Oscuros]. Resistes un ataque letal por día)].
[Raza: Homo-Magi (4 Mag y 2 Dex)]
[Estatus: Vivo].
[LV 19. EXP 797.426,75/2.049.300]
[HP: 1.180/1.180. (Reg. 0, 0767 Sec. —4, 602 Min.)]
[MP: 824/ 824 ((Reg. 0, 091 Sec. —5, 48)]
[ATK: 352, 98]
[DEF: 2, 197%]
[ATK. MAG: 2, 744%]
[DEF. MAG: 2, 899% (25%)]
[STR: 12 — 6]
[VIT: 13 — 6, 5]
[END: 14 — 7]
[AGI: 20]
[DEX: 20 —22]
[MAG: 25 — 17, 44]
[INT: 25 — 12, 5]
[WIS: 20 — 11, 1)]
[CHA: 12]
[LUC: 10 — 14, 35))
[Puntos: 24]
[Dinero: 425]
Estatus del Familiar...
[Nombre: Harmusp]
[Raza: Musanu (Serpiente mágica)]
[LV 20. Exp. 518.472,2 /1.024. 650]
[HP: 1.055/1.055 (Reg. 10, 26 Seg.]
[MP: 667, 5/667, 5 (Reg. 6, 204 Seg.]
[Atk: 240]
[Def: 280]
[Atk Mag: 280]
[Def Mag: 356]
[Spd: 260]
[Puntos: 20]
[Nombre: Perseus «Percy» Jackson]
[Edad: 12 años]
[Título: Gran Hermano Mayor (5STR, 5END, 5AGI y 5DEX cuando los hermanos menores están en peligro)
[Raza: Semidiós (5VIT y 5DEX])
[Estatus: Vivo].
[LV 19 EXP 604.988,15/2.049.300 ]
[HP: 1.600/1.600 (Reg 0,32 seg —19, 2 Min)]
[MP: 800/800 (Reg 0, 12 seg — 7, 2 MIn)]
[ATK: 598]
[DEF: 2, 84%]
[ATK MAG: 2, 84%]
[DEF. MAG: 2, 84%]
[STR: 15]
[VIT: 15 (5): 20]
[END: 15]
[AGI: 15]
[DEX: 15 (5): 20]
[MAG: 15)
[INT: 15]
[WIS: 15]
[CHA: 10]
[LUC: ¿? (Me estoy cansando de repetirlo: ¡es muy malo!)]
[Puntos: 19]
[Dinero: 275]
Notas de Autor
Hola a todos. Como siempre, muchas gracias por leer. Espero que les haya gustado el capítulo.
Sobre este capítulo no tengo mucho que decir; tan solo quiero pedir disculpas si por alguna razón sienten que hubo un bajón en la calidad. Al principio mientras lo escribía me sentí un poco… desmotivado. No hubo una razón específica para ello. Simplemente fue a que diferencia de otros capítulos no estuve en modo hype, o como sea que se diga. No fue hasta las escenas de las peleas que volví a emocionarme y terminé súper inspirándome, aunque la pelea también fue algo difícil porque Harry y Percy se morían si se ponían a recibir golpes como si estuvieran en un juego de pelea.
Espero que les haya gustado a pesar de todo eso.
Por otro lado, quisiera comentarle que no todos los capítulos del Ladrón del Rayo serán abarcados de esta manera. Puede ser que de dos a tres eventos (a veces hasta cuatro) sucedan en un solo capitulo en otros casos. Es solo que al implementarle a Alecto la lógica digna de una que es llamada como Diosa (aunque tampoco le di tanto power up) era imposible hacer una escena donde Percy y Harry la mataran de un golpe y simplemente saltarán hacia el siguiente evento.
También, por cierto, hay cosas (*cof* Quiron *cof*) que pude haber incluido pero decidí no incluir por motivos de… bueno, por motivos de que quería que Harry y Percy mataran a Alecto sin ayuda de nadie. Tengo una pequeña explicación acerca de porque Quiron no hizo nada en este capítulo; pero para eso tendrán que esperar hasta el campamento (spoiler: no tendrán que esperar mucho)
Y sobre Riptide digo lo mismo. Habrá que esperar hasta el campamento.
Ah, y con Grover no tengo excusa. Es simplemente que la cabra no me cuadraba en todo esto (sorry por quien sea fan de él. Luego le doy algo de protagonismo)
Con eso dicho (que dije bastante, ahora que me doy cuenta), les dejo unas preguntas y me despido:
¿Qué les pareció el capítulo?
¿Cuál fue su momento preferido del capítulo?
¿Qué les pareció Alecto y el nivel de poder que le puse?
¿Qué les pareció la pelea en el museo?
Y por último, ¿qué creen que pase con esa escena al final?
Eso es todo. Ahora, me voy a sentar a esperar sus respuestas. Por favor, no me ignoren, que sus comentarios son la gasolina (¿) que escribe está historia.
Hasta luego, amigos. ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
Se despide, RAGM-0802.
P.D: Les spoileo que en el siguiente también hay pelea.
