CAPÍTULO XV

Noveno mes de embarazo

Narrador POV

La casa Cullen era una completa locura, Alice, sus hijos, Jasper y la madre de Edward habían llegado hace 1 mes cómo habían prometido, la cuidaban y ayudaban en todo lo que tenía que ver con la casa, inclusive Alice la ayudó con la decoración de la editorial, que estaba a nada de su gran apertura.

Bella está bien, un poco cansada por llevar a 2 pequeñines dentro de ella, pero disfrutaba de los últimos momentos de su embarazo.

—Ten Bella— le dijo Alice dándole un te

—Gracias— dijo con la mirada perdida, mientras miraba a los hijos de Alice jugar.

—¿En qué piensas?— le preguntó Alice

—¿Por qué no me habías dicho que en tu familia había tantos gemelos?— pregunto— me siento embaucada— dijo riendo

—Si, bueno es la genética escocesa de mi abuela

—¿Quién más aparte de nosotras, ha tenido gemelos en tu familia?— preguntó mientras acariciaba su vientre

—Bueno, varias de mis tías— dijo pensando en Esme, sin querer ahondar en el tema— según lo que decía la abuela, solo las parejas de nuestra familia que se amaban verdaderamente desde la pureza, ósea la niñez, serían bendecidos con gemelos— explicó

—Mmm— no pudo evitar preguntarse ¿Edward la amaba?, le había dicho que la quería mucho, pero jamás que la amaba— ¿así que tú y Jasper?— preguntó cuando ella iba a preguntarle algo

—Claro, Jasper y yo nos amamos desde niños, lo conocí cuando iba a jugar con mis hermanos

—Cómo yo a Edward— susurro por lo bajo

—¿Qué?

—Nada— dijo— ¿hay alguien de tu familia que conozca que ha tenido gemelos?— retomo

—Esme—dijo triste, no podría evitar el tema para siempre.

—Pero este no tiene hijos— recordó

—Ella perdió a sus hijos en un accidente y jamás pudo volver a tener hijos— simplificar

—Pobre Esme— dijo con compasión — ella muchas veces fue cómo una madre para mi— le tenía un cariño especial

—Y para Edward— entró la mamá de Edward— debí ser yo— dijo con amargura.

—Elizabeth, él te ama— dijo tomando su mano

—Lo se cariño, pero yo debí estar con él, sin importar lo que Edward dijera.

—Y¿ ya tienen algunos nombres?— preguntó Alice desviando el tema, había pasado años viendo a su madre sufrir por estar lejos de su hermano.

—Aún no, queremos esperar a que nazcan, pero ¿Cuáles me recomiendan?

.

Por la noche la conversación que había tenido con su cuñada, no dejaba de rondar por su mente.

—¿Edward?— le preguntó a media noche, necesitaba sacarlo de su sistema—¿estás despierto podemos hablar?

—¿Mmm?— preguntó medio dormido— si, despierto— balbuceo

—Sabes hoy hable con Alice

—¿Sobre qué?— comenzó a desperezarse, gracias a la invasión de su familia no podían hablar cómo antes.

—Sobre tu familia y los gemelos— dijo sin querer dar muchos detalles

—Ah—dijo— te dijo la "leyenda", es una tontería— dijo haciendo las comillas en el aire

—¿tontería?, ¿lo sabías?

—Si, a la abuela le encantaba contar leyendas escocesas

—¿Y por qué nunca me dijiste?

—Por qué nunca pensé que tu y yo…— no podía decirle la verdadera razón, él consideraba a Kate su único y verdadero amor, amaba a Isabella de una manera diferente, por que ellas eran diferentes, la amaba pero no sabía si con tal intensidad, si su abuela estuviera viva, le hubiera dicho que era un estúpido, ya que su embarazo doble confirmaba su amor — siempre te considere cómo una hermana— dijo al final

—¿Qué? no te estoy entendiendo— había un gusanito en su cabeza susurrando su peor miedo, que Edward no la amaba.

—Pensé que la leyenda Cullen no se aplicaría en mí— comenzó a explicar—por qué cuando era niño solo te conocía a ti, tu eras mi única amiga, no me llevaba bien con los niños del colegio, de hecho era bastante problemático, llegue a golpear a algunos por hacer comentarios estúpidos sobre mi madre, después de unas cuantas peleas inclusive me tenían miedo, las niñas me llamaban "el salvaje Cullen" y nadie quería estar conmigo, excepto tu— El corazón de Bella se encogió, al darse cuenta de cuán difícil había sido la infancia de su esposo, instintivamente lo abrazó — después tu te fuiste, yo me fui, me case con Kate y ya sabes el resto — se encogió de hombros— tú regresaste y me embrujaste, volviste loco— mordió juguetonamente su hombro para liberar la tensión que los había envuelto — nos casamos, pero ya sabes jamás pensé que tendríamos hijos.

—¿Era tu mejor amiga?— preguntó incrédula

—Si y lo sigues siendo— admitió

—No te creo

—Si, me caías muy bien, eras muy divertida, inteligente, ingeniosa, me la pasaba muy bien contigo.

—Pero los primeros años ni siquiera te hablaba, y tu siempre me molestabas— recordó

—No importaba si hablabas o no, me sentía cómodo a tu lado, libre y seguro, además solo quería llamar tu atención— dijo y la beso

—Pues funcionó, cuando era niña, tu eras mi príncipe azul— dijo avergonzada y sonrojada.

—¿Tu príncipe azul?— preguntó, ella asintió, demasiado avergonzada para hablar— ¿Y aun lo soy?

—No— Edward se quedó pasmado— cuando la princesa y el príncipe azul, se casan y tienen muchos hijos— explico sobando su vientre— se convierten en rey y reina

—Su alteza— hizo una floritura con la mano y la beso en la frente— es hora de dormir

Edward POV

Me desperté muy temprano, había dormido maravillosamente, en paz, después de mi conversación con Bella podía entender a la abuela, tenía razón, siempre fue ella. Desde niños, ¿Cómo no lo pude ver? Observé a Bella dormir mientras me acomodaba la corbata para irme a trabajar, no quería dejarla, pero tenía cosas que hacer, pronto nacerían los gemelos y me tomaría un descanso, para disfrutar de esta nueva etapa con mi esposa.

—Cariño— susurré— ya me voy a trabajar

—Qué tengas un lindo día— dijo medio dormida le bese la frente y la deje dormir, lo necesitaba apenas dormía, los niños últimamente se mueven mucho por las noches impidiéndole dormir.

—Hola— salude a mi madre que ya estaba en la cocina

—¿Cómo amaneció?— pregunto después de saludarme.

—Bien aun sigue dormida, sabías que Alice le contó la leyenda de la abuela

—Una mujer sabia— dijo recordando a su suegra

—Eso me hizo pensar, yo nunca he creído en supersticiones, pero comienzo a creer que quizás sea verdad— dije mientras desayunaba

—Así y ¿por que?— preguntó con interés

—Por Jasper y Alice, además están Esme y Carlisle, la abuela y el abuelo

—Y tu e Isabella— me dijo

—Si, pero y ¿tu?, ¿no amas a Edward?— pregunté desviando la vista a mi plato, la comprendería si no lo hiciera.

—Claro que sí, pero él y yo nos conocimos mucho tiempo después.

—¿Ósea que no es tu amor verdadero?

—¿Por qué lo preguntas?

—Por que, según la leyenda el amor verdadero en los Cullen se forja en la infancia— dije

—Cariño no me corresponde a mi hablar de esto, ¿recuerdas que ellos son mellizos?— asentí— cuando Edward y Carlisle eran niños, los dos querían a Esme, pero Esme solo quería a Carlisle…

—¿Qué?— la interrumpí, quizás eso explicaba por que casi no se hablaban y tenían una relación tan mala

—Casi, nadie lo sabe, pero la madre de Esme fue la razón por la que tus abuelos se separaron y después divorciaron, tu abuelo comenzó una aventura con ella, tu abuela se enojó tanto, que comenzó a odiar a Esme, no la quería cerca de ninguno de sus hijos, pero Carlisle estaba tan enamorada de ella, que se escaparon y se casaron en secreto, Edward y tu abuela se sintieron tan traicionados que le dieron la espalda por completo a tu tío, se dice que tu abuela inclusive los maldijo y que por eso Esme perdió a sus hijos. Con tu abuelo, fue una historia diferente, el los apoyo, los envió a Seattle donde… — mi madre me estaba explicando cuando un grito proveniente de arriba nos alertó. Corrí hasta la habitación con mi madre detrás, era Bella

—¿Bella?—le pregunté—¿Qué pasa?— estaba aterrorizado no sabía que hacer

—Edward— dijo entre gritos

—Está, a punto de dar a luz— dijo mi madre, seguía pasmado viendo cómo Bella se retorcía de dolor—¡Tenemos que llevarla al hospital! rápido

Narrador POV

Edward, cargo entre sus brazos a Isabella, camino lo más rápido que podía con ella, su madre los seguía de cerca con la maleta entre sus manos, llegaron en tiempo récord al hospital.

En cuanto llegaron, pasaron a Bella y a Edward al quirófano, después de unas horas él parto comenzó a complicarse pues aunque Bella tenía 2 horas que había roto la fuente, no había dilatado lo suficiente, 3 agonizantes horas tuvieron que pasar , para que Bella comenzara el trabajo de parto, pues se negaba a una cesárea.

El primer bebe nació entre los gritos de dolor de su madre, el llanto de preocupación de su padre y la ansiedad de los doctores, era un niño, grande, fuerte y lloraba con mucha fuerza.

—¿Ya nació?— pregunto Bella a Edward que sostenía su mano

—Si, es un niño— con una gran sonrisa

—¿Está bien?— preguntó con pánico

—Está perfecto— le beso la frente— lo estás haciendo genial, cariño, aguanta un poco más— le rogó

—Ahhh— gritó Bella y se estremeció de dolor

—Vamos señora Cullen, falta uno— dijo el enfermero

—Él segundo bebe viene con los pies por delante— dijo la doctora

—¿Eso qué quiere decir?—preguntó Edward angustiado

Nadie le contestó ya que comenzaron con la maniobra para tratar de acomodar al bebe, las horas pasaban y Bella seguía retorciéndose de dolor pasaron alrededor de 2 horas más, el esfuerzo de la doctora logró acomodar al bebe. La bebe nació, era considerablemente más pequeña en comparación a su hermano, pero estaba bien, sana, lloró de inmediato.

—Cariño ya nació, es una niña— dijo Edward emocionado, estirándose para ver a su hija— ¿Bella?—preguntó y volvió para ver a su esposa, que estaba inconsciente— ¿Se desmayó? ¿Qué tiene?—preguntó histérico

—Relájese señor, Cullen, ella está bien, solo que ha sido un parto de casi 8 horas, comprenda, está devastada. Ahora necesito que salga, le avisaremos cuando sus hijos y esposa estén en una habitación de piso— dijo la doctora.

—No saldré, no dejare a mi esposa sola

—Tenemos que sacar la placenta, no es algo muy bonito para ver, además…

—Ahh— el grito de Bella interrumpió a la doctora, asustando a todos

—Bella, ¿mi vida que pasa?— le preguntó Edward— ¿doctora que pasa?

Bella no podía hablar, sentía que se le desgarraban las entrañas, pujo con todas sus fuerzas, dando a luz sin ningún tipo de ayuda. Nadie comprendía qué sucedía, estaban en shock.

—Es otro bebe— dijo asustado él enfermero. La doctora salió del shock y corrió a ver que ocurría, efectivamente era otra niña.

—¿Por qué no llora?— preguntó Edward— ¿Está bien?— vio cómo tomaron el pequeño cuerpo de su bebe, lo colocaron en una mesa y comenzaron a darle RCP, el pequeño cuerpecito era más pequeño que su primera hija.

—¿Por qué no llora?¿Edward?—preguntó Bella con su último aliento, antes de desmayarse.

—¿Por qué no llora?— preguntó Edward histérico, nuevamente nadie contestó, estaba a punto de ir hasta la mesa para ver que sucedía, cuando por fin se escuchó un llanto débil.

—Señor, pondremos al último bebe en una incubadora, y ahora sí necesito que salga. ¿Su familia ya dio la ropa?

—Creo que sí— dijo Edward aturdido, no podía caminar, 2 enfermeros tuvieron que sacarlo de ahí.

—¿Edward? ¿Qué pasó? ¿Cómo están?— su mamá se arrojó a él en cuanto salió, estaba pálido, cómo si acabara de ver un fantasma, parecía que en cualquier momento se desmayaría

—Están bien mamá— contestó distante— creo, bueno, es, el — comenzó a balbucear

—¿Por qué te han sacado?— trato de ayudarlo a aclarar su mente

—Edward— gritó Alice desde el otro lado del pasillo, corrió hasta su hermano, sin importarle que estaba en un hospital donde obviamente eso estaba prohibido—¿Ya nacieron?¿Qué son?

—Son 2 niñas y un niño, si, son 2 niñas y 1 niño— repitió emocionado, saliendo del shock, recibió los abrazos de Jasper y Alice

—Hermano, felicidades

—¿Cómo qué tengo 3 nietos?— preguntó Elizabeth

—Si, bueno, no sé cómo pasó, Bella dio a luz primero al niño, después dijeron que el segundo bebe venía con los pies por delante, tardaron un par de horas más para acomodarlo y después nació. Bella se desmayó, después despertó gritando de la nada y finalmente nació la última niña, pero no lloraba, la ayudaron a respirar y comenzó a llorar, me sacaron, me dijeron que la iban a poner en la incubadora— relato Edward incrédulo

—3, vaya puntería hermano— dijo con una carcajada Emmett detrás de Edward

—¿Y tú a qué hora llegaste?— le pregunto, no lo había visto

—Estaba por el barrio y pues no podía perderme un evento tan importante— tomó en brazos a su hermano— el gran Edy— dijo el apodo que tenía de niño— se ha convertido en papa, felicidades

—¿Y Bella?— preguntó con preocupación Elizabeth

—Está bien, se desmayó debido al cansancio, dijeron que era normal— trato de tranquilizarlos y a él— nos dejaran verla, cuando la pasen a una habitación.

—Gracias, a dios, rece mucho por ella

—Tranquila mamá, es fuerte— dijo Emmett— dijo soporta a tu hijo— bromeo

—Alice— la llamó Edward para hablar en privado— necesito que me hagas un favor...

Después medía hora Bella y los trillizos ya estaban en la habitación.

Edward fue el primero en entrar, Bella y los bebés estaban dormidos, se acercó a la incubadora, le dolía ver a su pequeña princesa, conectada a tubos, tan débil, tan frágil.

—¿Edward?— preguntó Bella despertando

—Aquí estoy mi cariño— le dijo tomando su mano

—Los bebés, él último, no lo escuche llorar, ¿por qué no lloraba?, ¿está bien?— preguntó histérica.

—Shh, tranquila están bien, mira— dijo y acercó los cuneros y la incubadora, para que pudiera verlos.

—Oh Edward, es tan pequeña y frágil— dijo viendo a su niña, a través del cristal de la incubadora.

—Señora, ¿Cómo se siente?— preguntó la enfermera

—Cansada— dijo Bella

—Claro es normal, ¿le gustaría algo de comer?

—Me encantaría, ¿Qué hace?— preguntó cuando estaba levantando al niño

—El también tiene qué comer— dijo la enfermera con alegría, entregando al bebe.

—¿Disculpe dónde está la doctora?— preguntó Edward— me gustaría hablar con ella— tenía unas cuantas preguntas

—Ella vendrá en unos minutos, está arreglando el papeleo

—¿Qué hago?— preguntó Bella con él bebe en sus manos

— ¿Primera vez?— preguntó la enfermera, ella asintió.

La enfermera le explicó lo qué tenía qué hacer, después que el niño terminó de comer la enfermera se lo dio a Edward qué miraba a Bella perplejo, la enfermera le dio la primera niña a Bella y después le explico a Edward cómo sacarle el aire al niño.

"Edward se veía tan torpe", pensó Bella. Sonrió al ver cómo su marido miraba a sus hijos. Finalmente la enfermera tomó a la bebe más pequeña la sacó de la incubadora con sumo cuidado y se la dio a Bella, después Edward le sacó el aire con más cuidado que con los otros 2.

La enfermera salió y dejó a los padres primerizos solos.

—¿Qué piensas?— le preguntó Bella arrullando al niño

—Qué somos padres— dijo incrédulo mirando a su hija, era tan hermosa cómo su madre, tan pequeña.

—Si, lo somos— dijo Bella con una sonrisa tonta—Dios, no puedo creerlo Edward 3 bebes

—Lo sé, ¿sabes con cuantos chicos voy a tener que ahuyentar por los siguientes 30 años?— dijo Edward

—¿De qué hablas?— le pregunto Bella

—Estas señoritas, no podrán tener novio hasta los treinta— dijo firme, acariciando la nariz de su hija.

—Ay Edward, por favor, ni yo tengo esa edad

—No importa, ningún rufián, se llevara a mis princesas— El corazón de Bella se hinchó de felicidad, sus ojos de lágrimas, Edward amaba a sus hijos, tanto cómo ella.

La doctora los interrumpió.

—¿Cómo están?— dijo checando a la bebe en la incubadora.

—Bien— dijo Bella

—Tenemos algunas dudas— dijo Edward

—Naturalmente— dijo la doctora con una sonrisa.

—¿Cómo?— dijo Edward

—Bueno el trabajo lo hicieron ustedes— dijo con una gran sonrisa la doctora

—Si, ¿me refiero a cómo no lo notamos antes?— dijo Edward con una sonrisa

—Ahh, eso

—Sí eso— dijo Bella debajo de las sábanas, estaba sonrojada hasta el cuello.

—Bien, ¿ recuerdan que nunca pudimos ver bien al segundo feto?— los dos asintieron— pues mi teoría es que en ese saco embrionario se encontraban las dos niñas y cómo él niño, era él feto dominante estaba ocultando a sus hermanas.

—Ósea ¿Qué son cuates, mellizos, gemelos?— preguntó Alice irrumpiendo en la habitación, con una canasta enorme de panecillos y un montón de globos

—Son gemelas, idénticas y un mellizo.— dijo la doctora, viendo cómo todos entraban a la habitación— bien, cualquier cosa estaré al pendiente— dijo dispuesta a irse

—¿Hasta cuando estará ella en la incubadora?— preguntó Bella

—Veremos cómo evoluciona, espero que no sean más que un par de días.— dijo y salió dejando a la feliz familia.

Edward POV

—Deberías descansar— le dije a Bella, había sido un día muy agitado

—Pero no puedo y no quiero— dijo acariciando la mejilla de nuestro bebe.— Deberíamos decidir cómo se van a llamar

—Si— dije tomando a mi hija que comenzaba a llorar

—Te ves hermoso— dijo Bella viéndome embelesada desde la cama

—¿Así?— pregunte pícaro, me acerque y la bese— tu también, eres afrodita

—Mentiroso

—¿Por qué te mentiría?

—Estoy hecha un asco, tengo el cabello enmarañado, estoy sudada y no hagas hablar de mi aliento, no ha dado tiempo para lavarme los dientes

.—Para mi eres y serías la mujer más hermosa del mundo aún cubierta de lodo

—Aja

—¿Qué te parece Anthony?— pregunte

—¿Cómo tu abuelo?

—Si

—Anthony Charles..— dijo pensando en voz alta— ¿no te gusta Edward? Edward III

—¿Honestamente?— le pregunté

—¿Creí que siempre lo eras conmigo?

—Siempre— prometí, dándole un beso a mi princesa y poniéndola en su cunero, se quedó dormida en mis brazos— pero no quiero que mi hijo, tenga el nombre de mi padre…

—Pero es el tuyo— me interrumpió

—Y el de él— insistí

—Bien

—¿Entonces, Charles Anthony?—pregunte sentándome con ella en la cama

—Si, suena bien.

—Bien, nos faltan dos— dije con una enorme sonrisa.

—¿De verdad no estás enojado?— me pregunto mientras me acariciaba a nuestro hijo

—¿Enojado?—pregunte

—Si, ya sabes.. tu no querías hijos, al inicio de este matrimonio y ahora tienes 3— señalo a nuestros hermosos hijos

—Bella— suspiré— no sé si no te has dado cuenta, pero ya no soy él mismo con él qué te casaste hace 4 años

—Lo se— dijo— ahora eres diferente

—Tu me has cambiado, con tu amor, hoy soy él hombre más feliz del mundo por qué nuestro amor dio frutos— me trague él nudo qué comenzaba ha hacerse en mi garganta— Marie Isabella Swan Cullen, he sido un idiota y un cabrón contigo, y jamás me voy a perdonar por eso. Pero después de todo tu me has curado y me has enseñado amar. Bella, mi Bella te amo— dije y la bese— y se que no merezco tu perdón, pero de ahora en adelante te prometo que te recompensare por todo, tu y nuestros hijo serán los más felices del mundo, nada los dañará te lo juro, .

—Oh Edward, te amo— dijo besándome entre lágrimas.

—Te amo mi Bella

Al final decidimos que nuestros hijos se llamarían: Charles Anthony, en honor a nuestros abuelos, los hombres qué nos criaron y nos unieron, nuestra primera niña se llamara cómo las madres que conocimos Elizabeth Renesmee, Elizabeth por mi madre, Renesmee por qué Bella unión los nombres de Esme y de su madre Rene, y por último nuestra pequeña e indefensa Carlie Maryorie, Carlie es otra combinación del los nombres de los padres qué conocimos de Carlisle, por mi tío y Charlie por él padre de Bella , Maryorie es Mary por la abuela de Bella y yorie por mi abuela Jouline. En él último no estoy muy seguro, pero me encantaron los nombres de mis hijos, a pesar de que intenté que alguna de las niñas se llamara cómo ella.

La pequeña, Maryorie, se recuperó en cuestión de una semana, la dieron de alta y por fin, nos fuimos a nuestro hogar.

—Parece que estos angelitos ya se durmieron— dijo mi madre que tenía al pequeño Tony en sus brazos.

—Deberíamos llevarlos a descansar— le dije a Bella

—Si vamos— Ella tomó a Maryorie en sus brazos, yo a Renesmee y mi mama a Tony. Subimos a su habitación.—¿Cuándo? no tuvimos tiempo y tu no te separaste de mi o si?— preguntó Bella viendo la cuna extra.

—Le pedi un pequeño favor a Alice

Acostamos a los bebés en sus respectivas cunas y nos quedamos viendo cómo dormían, mi madre nos dio privacidad.

—Te tengo otra sorpresa— dije tomando la bolsa de regalo y dándosela

—¿No será un negligé rojo?— bromeó, recordando el primer regalo que le di cuando llegamos a vivir a Seattle

Flash Back

La luna de miel había terminado, finalmente era ahora de comenzar nuestra vida de casados, llegamos a la casa que había comprado para que fuera nuestro hogar, tomé la mano de Isabella y la guie hasta la entrada.

—¿Qué hacemos aquí?— pregunto viendo el gran jardín

—Aquí es donde vamos a vivir

—Edward, ¿es enserio?

—Si— odiaba sus preguntas tontas, ¿con que otro propósito compras una casa? si no es para vivir en ella

—Pensé que viviríamos en el departamento

—Es práctico para el trabajo

—¿Lo vas a vender?

—¿Por qué haría eso?— no la entendía

—¿Para comprar esta casa?

—Créeme nena puedo permitírmelo— le susurré— ahora, ¿vas a entrar o te quedarás aquí todo el día?

Narrador POV

Bella entró embelesada a la magnífica casa, era grande de espacios abiertos, estaba bien iluminada, había paredes que era completamente de cristal, un salón grande con un hermoso piano de cola, había una biblioteca 3 veces más grande que la del departamento, una sala de televisión, un despacho, una cocina, en el segundo piso había 4 habitaciones, cada una con baño propio, y en él fondo estaba la principal la más grande de todas. Todo estaba en tonos madera , blancos, negros, grises, tenía un diseño muy moderno.

—Aún hay más?— le pregunto señalando la segunda escalera

—¿Tú qué crees?— dijo sarcástico

Ignoró su sarcasmo y subió las escaleras explorando, en ese piso solo había una puerta a mitad de pasillo y otra en el fondo que daba a un balcón.

—¿Vas a entrar?— le preguntó señalando la puerta, pues se había quedado parada en frente de ella cómo estatua.

Abrió la puerta y entró, no le gustaba esa habitación, le parecía demasiado misteriosa, estaba oscuro, Edward prendió la luz, revelando el misterio que contenía , en él centro de está gran habitación había una cama, con postes de madera, sábanas de seda negras, encima había un regalo, pero lo ignoro, al lado de la cama había una extraña mesa, las paredes estaban repletas de látigos, cadenas, esposas, había varias cómodas ubicadas estratégicamente, había una extraña cruz de madera y del techo colgaba una raja.

—¿Qué es esto?— susurro, pues la baja iluminación, le daba la sensación que debía hacerlo.

—Tengo un regalo para ti— dijo arrastrándola hasta la cama, le dio la caja que estaba sobre la cama—ten, es mi regalo de bodas— dijo

Bella se sonrojo, ella no le había dado más que uno y él la había llevado de viaje, comprado mucha ropa, sin mencionar la casa.

Abrió torpemente la caja, sintiéndose intimidada por ese cuarto lleno de cosas extrañas. al ver el encaje rojo, cerró rápidamente la caja, sonrojada hasta el cuello.

—Gra..cias— tartamudeó nerviosa

—Ni siquiera los has visto— dijo entre enojado y divertido— Ábrelo

Trago saliva, tomó el encaje en sus manos, dejó la caja en la cama y extendió la prenda, era un negligé rojo pasión de encaje, su sonrojo aumentó considerablemente, podía sentir su cara más caliente. ¿Quería preguntarle qué significaba todo esto?, pero en Brasil, había aprendido que a él no le gustaban las preguntas.

—¿No tienes nada qué decir?

—¿Qui… eres qué yo yo use es to?— tartamudeo

—Sí, eso espero— le susurro— y lo espero ahora mismo

Fin Flashback

Sonreí ante sus ocurrencias

—Ábrelo— le ordene

—Oh Edward— dijo tomando los dos vestidos en sus manos— los compraste— sus ojos se llenaron de lágrimas, asentí levemente —Pero.. ¿cómo?

—Vi cómo viste ese vestido, sabía que debía arriesgarme.

—Te amo

—Te amo Isabella— le dije tomándola por la cintura y dándole un beso