Capítulo 13: Agente Carter
—Ve a casa, prepara algo delicioso de cenar y toma un baño, mañana te sentirás mejor cielo— le dijo Victoria dándole un pants
—Gracias, Vic eres la mejor
Salió del taxi cubriéndose de la lluvia, cuando buscaba las llaves el tipo del bar la abordó.
—Aléjese de mí— le advirtió, sacando un teaser de su bolso
—Tranquila Isabella, no voy a hacer daño
—Aléjese de mí— repitió, alterada, ya había tenido suficiente por una noche— además me llamo Leha
—No hay necesidad de mentir, se que eres Isabella Black, la esposa de Jacob Black, el lobo— lejos de tranquilizarla la alerto más, estaba a punto de sacar su arma, cuando hablo nuevamente— soy el agente Carter del FBI— al ver la placa el cerebro de Bella se encendió en alerta, tenia que hacer algo pronto— tu no eres sospechosa, al menos para mi— le aclaro— eres solo una víctima más de tu esposo, pero necesito tu ayuda para acabar con sus negocios
—No se de que negocios me habla— dijo sin pensarlo
—Por favor, estuvimos en el mismo bar hace unas horas, quiero terminar con los negocios de tu marido y liberar a las otras chicas de bar, se que tu sufres lo mismo o quizás más que ellas— dijo viendo los golpes que hace unas horas no tenía— solo quiero que sean libres y tengan la oportunidad de volver a casa con sus familias, en especial las más jóvenes cómo tú— Bella estaba cansada de todo, de haber terminado igual que su madre, de la actitud de Jacob de no poder tener una vida normal.
—¿Coomo pooodria yo ayudar?— tartamudeo nerviosa, había escuchado historias de mujeres que eran más felices con sus esposos dentro de prisión, con él fuera del camino, podría tratar de tener una vida normal, empezar en un nuevo lugar, abrir una librería.
—Lo único que tendrías que hacer es hablar
—¿Sobre que?
—Sobre todo— ¿Todo? era demasiado, no solo involucraba a Jacke y a ella, sino a toda la familia de el
—Yo, no puedo…. traicionarlo— podía soportarlo un par de años más, ella podía convencerlo, dejar el negocio e irse a vivir a un lugar tranquilo, lo amaba lo suficiente cómo para intentarlo.
—Sé que una parte de ti aún lo ama, pero esto es sumamente importante, no me des una respuesta definitiva, tomate tu tiempo para pensar y llámame cuando estés lista.
El hombre desapareció tan rápido cómo apareció, ella entró apresurada al departamento, esperaba que nadie la hubiera visto o recibiría otra paliza.
Fue directamente a su habitación, trató de dormir pero simplemente no podía, su conversación con el agente Carter y los recuerdos de cómo terminó en esa situación, eran muy fuertes cómo para ignorarlos. Tomó las pastillas para dormir que Jacob le había dado semanas antes, tomó 2 más de las recomendadas pero no le importaba, solo necesitaba un momento de paz.
—Bella, nena— escucho a Jacob entrar y se hizo la dormida, no quería verlo, entró al cuarto y se sentó en la cama junto a ella, le quitó la sabana de la cara y la beso suavemente en la frente, evitando su labio partido— Lo lamento mucho nena, sabes que a veces pierdo el control cuando se trata de ti, te he traído flores, están en la cocina, son gardenias tus favoritas— Bella continuó con la actuación, en ningún momento abrió los ojos— Sé que estás despierta y sé que estás enojada, por eso ire a dormir a la sala, te daré tu espacio— tomo su almohada del otro lado de la cama y se levantó, Bella no podía seguir enojada con él, no cuando se había disculpado de esa forma.
—Quédate— le dijo antes de que él saliera de la habitación, él regresó a la cama y sin decir más se metió junto a ella bajo las sábanas y la abrazo.
…
Las semanas transcurrieron en una relativa calma, ya que el negocio estaba siendo fastidiado por la policía, no tenía nada en contra de ellos, pero aun así a Jacob no le gustaba tenerlos cerca y tampoco a Bella, ya que su esposo se encontraba más irritable de lo normal, lo que se traducía en palizas para ella.
—Maldita sea Isabella— la arrastró del cabello dentro de la oficina— ya te dije que esta noche no podías vender, es muy arriesgado— la arrojó al sillón
—Lo sé, lo siento, son clientes confiables, estuvieron insistiendo mucho, pagaron el doble— le entregó el dinero esperando que eso calmara su temperamento
—Aleja esa mierda de mi— arrojó lejos los billetes— ¿crees que un par de dólares me importan?, estoy por perder un negocio más grande si sigues cometiendo estupideces— Bella notó que Jacob estaba paranoico, no era normal verlo así
—¿Todo está bien?
—¿Eres idiota o simplemente sorda?, nada está bien, tenemos a la puta policía encima, tenemos que desaparecer, sin dejar rastro, quizás quemar el bar, desaparecer a todos los testigos— Bella comenzaba a asustarse, Jacob era capaz de eso y más, no quería imaginar a todas las chicas que habían sido lindas con ella cuando él la golpeaba, muertas o tiradas por ahí cómo si no valieran nada, tenía que advertirles— Mierda, llama a Sam, lo necesito
Bella asintió y salió rápidamente, busco a Sam y lo llevó hasta la oficina, sabía que él la echaría en cuanto comenzaran a hablar de lo importante, por lo que aprovechó el estado de debilidad de Jacob, se sentó en su regazo, lo abrazo con la excusa de querer consolarlo y hacerlo sentir mejor.
—Sam, necesitamos un plan de escape, efectivo y rápido, no podemos seguir aquí— dijo Jacob acariciando a Bella, la distracción estaba funcionando, sonaba más tranquilo. Sam miró con desconfianza a Bella, diciendo con su mirada que no la quería ahí— ella se queda— dijo firme.
Sam suspiró resignado, no tenían mucho tiempo para perder en discusiones sin sentido.
—Si, llegas a hablar Bella te juro que te cortaré la lengua— la amenazó, Bella no se dejó amedrentar aunque por dentro estaba aterrada sabía que él era capaz de eso y más— ya moví la mercancía, lo más seguro es tenerla lejos de E.E.U.U, irá a Sinaloa, hice un par de tratos con el cartel de ahí
—Bien, podríamos ir a México y comenzar…
—No, tenemos que buscar un país sin extradiciones, Cuba es perfecto, está cerca de Miami y de quintana Roo, además de que tiene mar abierto a África y Europa. Podemos controlar todo desde ahí— Bella estaba asustada, ya estaba suficientemente lejos de casa, no estaba dispuesta seguir a Jacob a ciegas por todo el continente, ya no más, ya no era la niña de 14 años que se había enamorado del dealer de la zona y que había seguido cómo estúpida, necesitaba cambiar su destino o terminaría como su madre.
—Perfecto, pero antes de irnos tenemos que deshacernos de toda la evidencia que hay aquí
—Podemos comenzar las ejecuciones de la gente esta misma noche— dijo sin ningún sentimiento
—Me parece bien, aunque no es muy discreto— dijo Jacob. Bella tomó todo el coraje que tenía y habló por primera vez.
—¿Por que no lo hacemos en la fiesta de año nuevo?— ambos la vieron cómo si tuviera dos cabezas, ella cuadró los hombros tenía que demostrar ser tan sanguinaria cómo ellos— El incendio es una gran idea, nos podemos deshacer de todos fácilmente e incluso podríamos fingir nuestra muerte
—Continua— le pidió Sam, ahora se daba cuenta que si Jacob había pasado de ser un dealer de secundaria a tener su propio negocio en cuestión de años, había sido gracias a Isabella, ella era el cerebro.
—Bueno, hacemos una fiesta, invitamos a todos, Jacob y tu, hacen una pequeña aparición, dan la bienvenida y esas cosas, después salimos, cerramos todas las entradas e iniciamos el fuego
—Es un buen plan— aceptó Sam— es discreto, no ahorraría mucho tiempo.
—Eres la mejor, preciosa— Jacob la beso en la frente. Sam analizó a la pareja frente a él, si solo tuviera que conservar a uno de ellos, ¿Quién sería? ¿Su hermano menor , que era un idiota o quizás la mujer más inteligente que había conocido?
—Tenemos una semana para planear todo— declaró Sam
…
Bella sabía lo que tenía que hacer, salió en medio de la tormenta a las peligrosas calles de Juárez, tomó un bus hasta la frontera, cruzó la garita con su verdadero pasaporte, una vez segura del otro lado de la frontera llamó al agente Carter desde un teléfono público.
—Soy Bella— dijo en cuanto contesto, no tenia tiempo que perder—estoy dispuesta a ayudarlo
—Excelente, ¿puedo saber que te hizo cambiar de opinión?
—No puedo pasar el resto de mi vida de esta manera— dijo cansada
—No tendrás que hacerlo, ¿en dónde estás?, necesitamos comenzar la comunicación
—Estoy en un lugar seguro por ahora, pero no tengo mucho tiempo
—Comprendo, buscaré la manera Isabella, pronto sabrás de mí, por favor ten mucho cuidado— Isabella colgó el teléfono rápidamente, tenía que regresar, antes de que alguien haya notado su ausencia
…
Bella se despidió de Jacob cómo la típica ama de casa, inclusive le envió un beso desde la puerta, ojalá su matrimonio hubiera sido así, ver partir al amor de su vida a trabajar, mientras ella se quedaba en casa cuidando de su familia.
Pero un final feliz, no estaba escrito para ella. Espero cerca de 1 hora después de la partida de Jacob, para no levantar sospechas, camino 3 cuadras hasta la parada del bus, tomó el bus del centro y entró en la concurrida central de abastos, localizó el puesto rápidamente, comenzó a escoger vegetales con una paciencia infinita.
—Necesito que me digas toda la situación— dijo un tendero que no lo era. Ella trato de seguir la actuación
—La mercancía está en una bodega de Juárez, el mismo día de la fiesta se moverá a Sinaloa, son 13 horas aproximadamente de trayecto— El agente Carter no pudo evitar notar lo inteligente que era.
—¿Y el bar?— Bella guardó silencio un minuto, esto marcaría un antes y un después en su vida. Estaba eligiendo entre el amor de su vida y su libertad.— Descuida te protegeremos, serás enviada al programa de testigo protegido— le aseguro
—Fingirán mi muerte— le pidió Bella, sabía que era la única forma de salir del negocio, Jacob se lo había dicho desde siempre— mi familia no se tiene que ver involucrada— odiaba a Charlie por lo que le había hecho a su madre, pero no cargaría en su conciencia su estúpida vida
—Me puedo encargar de eso, sin problemas
—En la fiesta de año nuevo, Jacob fingirá su muerte, saldremos por un túnel que está debajo del escritorio en su oficina, y …
—¿Y?
—Una vez en el lado seguro, prenderán fuego al bar con toda la gente dentro, nosotros iremos a Tampico, tomaremos un vuelo a Cancún y de ahí un ferry a Cuba
—¿A que hora?— El agente Carter rápidamente reconoció el plan cómo suyo, Jacob no era lo suficientemente meticuloso para planear algo cómo eso.
—Después de la media noche
—Bien, necesito que me digas a donde da el túnel.
—Da a una casa abandonada a 3 cuadras del bar.
