La Mordida. Dientes de leche
SECRETOS DE TOCADOR.
Por Diyeim
Habían pasado varios años desde que Gohan y Videl comenzaron a ser sexualmente activos, en aquel entonces sus estudios eran lo primero en la lista, por tanto, siempre usaron condón, pero incluso un poco antes de casarse sus prioridades cambiaron y se propusieron con ilusión el escenario de la paternidad, ambos se había esforzado al máximo, sin embargo, al notar que no funcionaba acudieron a Bulma, quizás al ser Gohan un mestizo habría problemas de fertilidad, pero la científica determino que los dos eran fértiles y compatibles, tuvieron que pasar por muchos experimentos para saber que sucedía sin hallar resultados claros y justo cuando se empezaban a resignar y acoger la idea de la adopción después del matrimonio, Bulma llego con la respuesta.
- La mordida
- ¿Qué? – preguntaron al unisonó.
- Lo que falta es la mordida. – concluyo la genio.
- No entiendo- pregunto Videl, pero cuando vio a Gohan noto en su rostro un alto grado de consternación.
- ¿Gohan no te ha mordido verdad Videl? -cuestiono la científica.
- No, nunca ¿porque lo haría? - respondió de inmediato.
- Entonces todo este tiempo te has contenido Gohan- concluyo la mujer, él se cubrió la boca, pero su esposa pudo notar para su asombro como sus colmillos se veían un poco más prominentes. - sé que estás sorprendido muchacho, posiblemente cada vez que has tenido el impulso de morderla te has abstenido y debió de ser una situación muy frustrante, como humanos, se puede considerar un acto violento y hasta salvaje, pero en tu caso, es un acto natural a tu especie dominante.
- ¿Qué quiere decir señora Bulma? – pregunto la más joven estando muy preocupada por las expresiones faciales de su esposo.
- Lo que sucede Videl es que los Sayayin son una especie monógama, una vez que uno de ellos elige pareja esta será para siempre, incluso si muere su cónyuge el Sayayin no volverá a tomar a otra persona, no significa que no tendrá sexo, significa que no aplicara el vínculo, el vínculo se establece cuando se muerde cerca del cuello a la otra persona, es necesario lamer un poco de su sangre de esta manera… como decirlo…, uno se infecta de la esencia del otro. – explico la líder de la corporación Capsula
- ¿Como lo supo señora Bulma? - pregunto finalmente su esposo exaltado.
- Vegueta me lo dijo, el menciono que ustedes dos aun olían diferente. – explico.
- ¡Oh eso es cierto! – afirmo el muchacho.
- ¿Qué quieres decir? - le pregunto la chica.
- La señora Bulma y el señor Vegueta huelen igual, lo mismo sucede con mama y papa, pero pensé que eso pasaría con el tiempo por la convivencia. ¿Entonces si muerdo a Videl podremos quedar embarazados, eso le dijo el señor Vegueta?
- No, eso no lo dijo él, recuerda que cuando estallo el planeta Vegueta tenía 4 años, no le habían dado muchos datos al respecto de la reproducción, pero teniendo en cuenta que su saliva nos revitaliza cuando estamos con ustedes, quizás el vínculo cuando es reciente puede generar o activar alguna hormona de fertilidad que favorezca la gestación, le pregunte a tu madre si Goku la había mordido mucho y ella dijo que solo dos veces y después quedo embarazada de ustedes, Vegueta también me ha mordido, así que mi hipótesis es que funcionara, pero Videl tú también debes morder a Gohan.
- Pero señora Bulma yo no soy Sayayin. - expreso claramente.
- Y yo tampoco, pero Milk dijo que cuando Goku la mordió la primera vez le dio tanta rabia que ella también lo mordió hasta hacerlo sangrar y lo amenazo con volverlo a hacer si se atrevía, bueno Goku se atrevió y ella cumplido su promesa, en mi caso Vegueta me muerde constantemente, pero yo solo lo mordí una vez y fue cuando quedé embarazada. Así que inténtelo.
- ¿En serio, Gohan tú me has querido morder? – el chico que tenía la cabeza gacha miro de soslayo a su esposa y ella de inmediato se puso roja como grana, Bulma noto el gesto y supo que sobraba así que se despidió y salió de la vivienda, no había que ser un genio para darse cuenta que el chico se había excitado sólo con la idea de morder a su querida.
De camino a casa Bulma se preguntó como seria Gohan en la cama, tenía que admitir que por fortuna Vegueta era un dios en ese aspecto, tenía mucha experiencia previa y ella también, en el caso de Goku la cosa había sido muy distinta, según Milk el pequeño había empezado como un verdadero troglodita, no es que su mujer le aventajara en algo, pero su primera vez termino con ella en muy mal estado, tanto que el krilin fue por semillas del ermitaño y todo concluyo pidiéndole ayuda a Shenlong, esa historia era muy larga. Pero ¿cómo sería Gohan? no era tan bruto como su padre, ni tan experimentado como Vegueta, definitivamente le preguntaría a Videl en otra ocasión, le urgía el chisme, tendría que organizar una noche de Chicas.
En la casa, Videl podía sentir como Gohan se estaba conteniendo, parecía que estaba organizando sus ideas, no había levantado la cabeza desde que la científica había abandonado la vivienda, pero la atmosfera en el aire olía a sexo, ella lo sabía, tenía erizados los vellos de su piel, era algo que le pasaba constantemente con su marido y es que a diferencia de su personalidad tierna y moderada Gohan era una bestia apasionada con una libido tan alto que era difícil de contener.
- ¿Gohan estas bien?
- Si querida – respondió con una voz ronca y levanto su cabeza lentamente sonriéndole de una forma tan atractiva que ella sintió como se humedecía su entrepierna solo con su mirada. – pero me preocupa un poco esta situación Videl.
Eso dijo al tiempo que se arrodillaba y comenzaba a caminar en cuatro imitando a una pantera cuando va de cacería moviendo sus bien formados músculos de manera lenta y tensa, acercándose a donde ella se encontraba sentada, él lo hacía a propósito, el muy pillo era completamente consciente de todo su cuerpo cuando lo hacían, ningún movimiento pasaba de manera meramente instintiva, él dominaba toda su anatomía, si pudiese controlar su cabello lo haría sólo por el placer de tener el control de ello. Desde que el señor Vegueta le dijo sobre su celo y la posibilidad de convertirse en Osaru, él había comenzado un entrenamiento secreto que había dado como resultado un verdadero Inkubo.
Si inkubo era la palabra exacta para describir a su marido, la verdad se sentía aliviada al haber escuchado hace unos segundos que los Sayayin son fieles por naturaleza, ella confiaba en él, pero algunas veces sentía inseguridad, porque si alguna mujer se enteraba de sus facultadas sexuales haría lo imposible para seducirlo y ella algunas veces sentía que no era suficiente para contenerlo.
No había llegado a sus pies pero ella ya sentía pulsaciones en su vientre, como sus pezones se levantaban cuando el centraba su mirada en ellos, como se humedecía su boca cuando el torcía sus labios en un gesto coqueto, y supo que ya estaba rendida en el momento que se detuvo al frente suyo y de un solo movimiento sujeto su propia camisa y la saco de su cuerpo mirándola fijamente analizando como reaccionaba al exponer sus pectorales y los músculos de los brazos en una pose típica de película, teniendo mucho cuidado de que sus gafas no abandonaran sus ojos porque él sabía que a ella la excitaba el que él la miraba portentoso desde el marco negro de sus lentes.
- ¿Qué te preocupa? – articulo con un leve temblor en la voz. El sayayin lanzo su camisa lejos, pero con movimientos lentos antes de posar sus manos en los bordes de la silla y atraerla hasta si, sin separar un momento los ojos de sus labios.
- Ya sabes, contenerme, Bulma tiene razón he tenido que usar todo mi ki para evitar morder tu frágil, suave, blanco y apetitoso cuello, no sabía que los sayayin teníamos algo de vampiros, pero la idea me parece fascinante Videl- le dijo mientras se acercaba a sus labios, los soplo un poco logrando que ella exhalara un leve gemido, antes de apresarlos en un apasionado beso.
A Videl le encantaba ser la presa de su instinto, y respondió con avidez a su reclamo, se sorprendía que después de casados él se hubiese vuelto más intenso, la gente decía que después del matrimonio se calmaban las cosas, pero con Gohan no era así. La levanto de un tirón de la silla y la insto a abrir sus piernas para que surcaran su cintura mientras la cargaba, la fuerza descomunal de su marido y el conocimiento que tenían sobre la técnica de vuelo solo ampliaba las posibilidades, Gohan era curioso, travieso, juguetón, le gustaba experimentar con juguetes y disfraces, tener sexo al aire libre en lugares recónditos y ella se había vuelto fanática de lo sensual que era su marido.
Y quien lo viera con esa carita de que no rompe un plato, colocarla contra la pared e ir levantando su camisa exponiendo sus pezones para luego succionarlos la dejaba sin aliento, sus pechos eran muy sensibles a la hábil lengua del Sayayin, a él le gustaba la naturaleza y algunas veces decía que la clase que más le gustara fuera la de anatomía que cursaba en su cuerpo.
Videl temblaba por aquellas caricias y sentía como la invadía la sensación placentera que precedía el orgasmo, siempre era así, como era posible que solo con su boca la dejara convulsionando entre las sábanas, y es que después del orgasmo el sayayin la llevo a su cuarto, la chica le miro con los ojos nublados, el pequeño bandido sonreía complacido acariciándose la entrepierna mientras la detallaba concienzudamente.
- Me encanta ver como pierdes el aliento- afirmo el sayajin
- Te gusta ver como tú me haces perder el aliento- le corrigió la humana
- Lo acepto, soy culpable- y volvió a sonreír.
- Piensas dejarte los pantalones todo el tiempo mi vida- le cuestiono la terrícola.
- Estaba esperando que me lo pidieras- respondió coqueto
El sayayin comenzó a desatar su correa lentamente para después abrir su bragueta con parsimonia, Videl lo veía expectante, pudo notar como usaba los boxer de escarabajos que le gustaban, tenía una colección completa de insectos en su ropa interior, él mismo los diseñaba y los mandaba a hacer, seguramente no querría que nadie más supiera su pequeño secreto, y si bien cuidaba sus boxer sus pantalones no corrían la misma suerte ya que solía arrancárselos de la piel cual bailarín nudista, y así un nuevo par de pantalones dejaban de existir, tendría que comprar nuevos, pero es que a ella… a ella le encantaba cuando hacia eso y prometió comprar cuantos fueran necesarios si no dejaba de hacerlo, extraños fetiches.
Gohan finalmente se lanzó sobre ella dejando su cuerpo desnudo y anhelante, Videl se deslizo con maestría por sus tonificados músculos, y se encargó de dejarlo como Kamisama lo trajo al mundo, que portento de hombre, si volviera a nacer lo buscaría de nuevo. Gohan estaba impaciente, por lo regular los juegos los extendería para deleitarse, pero los dientes le picaban, él sabía que era científicamente imposible que el diente le picara, pero le estaba picando, quizás psicosomáticamente, quizás la sola idea de morderla lo obnubilaba, cuantas veces había fantaseado con morder a Videl, muchas veces mientras hacían el amor el alcanzaba el clima imaginando que la mordía, ya no podía más, se posó sobre ella y le miro impaciente, la terrícola entendió de inmediato así que con sensualidad retiro su cabello y expuso su cuello.
El sayajin se introdujo en su piel mientras mordía lentamente su cuello, al sentir el sabor salubre de sangre en su boca, pensó en detenerse, pero luego recordó que la señora Bulma había pedido a Shenlong que todo ente que tuviese sexo con alguien que poseyere algún gen Sayajin resistiera físicamente el encuentro y disfrutara del momento al máximo, así que decidió no detenerse confiar en su instinto y en los sonidos que hacia su hembra, la ráfaga de energía que sintió en ese momento fue avasalladora, por un segundo le pareció perder el conocimiento y ser víctima de una oleada de sensaciones que le dejaron navegando en el éxtasis.
No tenía claro que paso después, intentaba recuperar el aliento mientras que temblaba su querida esposa estaba igual, con los ojos ligeramente vidriosos mientras le recorrían espasmos de placer, estaban tirados uno al lado del otro desde hacía un buen rato.
- Entonces eso fue una mordida – dijo la humana
- Tal parece – respondió el biólogo intentando recuperar el aliento
- Toca empezar de nuevo Gohan lo hicimos mal.
- ¿Qué?, que hicimos mal- dijo sorprendido mientras se incorporaba.
- Se sintió tan rico, que no fui capaz de morderte mientras gemía, aunque lo intente- explico la chica controlando la respiración, y señalando su hombro- ambos sonrieron cómplices. El finalmente se acercó y coloco su dedo en la boca de ella cual odontólogo.
- Creo que habrá que intentarlo muchas veces, no sé si podrás morderme adecuadamente con esos dientes de leche. - la chica le mordió el dedo y comenzó a golpearle a manera de juego, ya tendrían tiempo, quizás podrían esperar un poco más para ser papás, mientras se acostumbraban al placer de este nuevo descubrimiento.
Nota: Bien queridos lectores, por aquí de nuevo retomando historias, esta vez con la secuela de mordidas dentro de los Secretos de Tocador, si no han leído la secuela de sin luna y sin miel, los invito a pasar por allá, esperemos que en este 2023 toda la inspiración que se hallaba de vacaciones comience a laborar, de antemano les agradezco su lectura, sus comentarios y visitas siempre me animan, les quiero.
