Un nuevo comienzo

Por Luz de luna82

Capítulo 16

Candy

—Sally no te vayas por favor, te voy a extrañar mucho ¿Por qué no podemos ir con ustedes? preguntaba André colgándose de mi cuello mientras lo cambiaba de ropa.

Le di un beso en la mejilla —Cariño, será solo una noche, mañana llegaremos antes de que te duermas, por favor tranquilo, pronto estaremos tu papá y yo de vuelta, ¿te portaras bien con Clara?

El niño me puso mala cara, con evidente descontento, lo entendía, yo tampoco quería dejarlos, pero Albert tenia todo planeado y los chicos se quedarían en Chicago mientras nosotros junto con Archie viajábamos a Vancouver.

—¿Listo para la escuela André? Pregunto Albert mientras entraba a la habitación.

—Papá ¿puedo acompañarlos? Te prometo que me portare bien…

Albert le tomo la cara entre las manos —Me gustaría cariño, pero tienes escuela, además solo será una noche hijo, mañana cuando llegues de la escuela Sally y yo estaremos aquí, Clara y tu tío Stear los estarán cuidando, ¿de acuerdo?

—Esta bien, pero me traes algo ¿sí?

Albert sonrió, —Claro que si hijo, anda vamos para que desayunes antes de irte, termine de peinarlo, pego un brinco y salió corriendo de la habitación, Esther ya lo llamaba para que desayunara.

—¿Cómo estas cariño? Me pregunto Albert tomándome de la cintura acercando su rostro a mi cara, —Me encanta verte sin los lentes de contacto, esos ojos tuyos me tienen hechizado pequeña.

Como era costumbre me temblaron las piernas, no pude emitir palabra, me besaba despacio, alce mis brazos sobre sus hombros y me perdí en el mar de sensaciones que me tenían volando desde hace dos días que nos habíamos confesado.

—Señor Ardlay buenos días a usted también, le dije divertida, últimamente me gustaba como en cualquier oportunidad buscaba tener algún tipo de contacto, cuando estábamos en la mesa, me tomaba la mano debajo del mantel o acariciaba mi pierna, nos besábamos cada vez que podíamos, me sentía como quinceañera enamorada.

—¡Ay parejita cuanto amor! Hermano ¿a qué hora sale el avión? Entro Archie sorprendiéndonos en nuestro momento, él estaba enterado de todo, tenía la habilidad de sorprendernos siempre en "nuestros momentos".

Albert me dio un beso en la mejilla y se ajustó los botones del traje —En dos horas, desayunamos y nos vamos, ¿le avisaste al señor Morgan que estaríamos en la reunión?

—Si, la cita es a las 6 en el restaurante de siempre, Sally ¿nos acompañaras cierto?

Obviamente no estaba preparada para ir a ninguna comida de negocios, Albert solo me dijo que quería que lo acompañara para el viaje no para ir a la cena, pero antes de que mostrara mi negativa Albert contesto.

—Claro que ira, es hora de que vayan conociendo a mi novia, claro que ira de mi brazo.

—Albert amor, no sabía nada y no estoy preparada, no podre acompañarte. Me alagaba, pero era cierto que no tenia un vestido o ropa adecuada para acompañar a mi novio a una cena elegante con un inversionista.

—No te preocupes cariño, todo está preparado, vamos abajo, no quiero que se nos haga tarde.

Desayunamos y deje instrucciones a Clara sobre Dillan y André, su rutina para dormir, sabia que ella estaba preparada para cuidarlos junto con Esther y eso me hacía sentir tranquila.

—James, espero que le hagas caso a tu tío Stear, pórtate bien y cuidado con lo que hagas, se prudente por favor.

—Si papá estaré bien, no te preocupes, soy responsable, que tengan buen viaje, lo que no entiendo es ¿Por qué Sally los acompaña? ¿acaso hay algo que no me has dicho?

Me sonroje de inmediato, James a veces decía las cosas sin analizarlas demasiado y él sospechaba algo, lo sabía.

—Sera mi acompañante para la cena, además jovencito pronto te lo diré, ¿de acuerdo?

—Me dará gusto escuchar que eres la novia de papá Sally, dijo el pícaro muchacho.

—James… dije sin poder evitar mi cara roja de la vergüenza.

—Papá soy grande, además ya los vi besándose ayer en la cocina, no eres muy discreto eh, además te ayudara a quitarte lo amargado y la quiero mucho.

—James, en primer lugar, no estoy amargado y deja de estar espiando, hablamos a mi regreso.

—Ahora que estas con ella se te quito lo amargado papá, gracias Sally, el bus escolar acaba de llegar, me voy, los quiero, gritaba mientras corría fuera de la casa.

¿En que momento nos había visto? Mi cara roja como tomate no se podía ocultar, Albert tomo mi barbilla, —Nena son chicos listos y André pronto se dará cuenta también, es mejor que regresando del viaje hablemos con ellos y les contemos, anda vamos por las maletas.

Era cierto, pero yo quería esperar un poco de tiempo para decirle a los niños, la verdad tenia miedo que lo nuestro no funcionara y ellos quedaran ilusionados, sé que adoro a James, es un ser con un corazón bondadoso, André, es un niño ocurrente e inocente que desea una madre más que a nada en este mundo, Dillan tiene mi corazón ganado desde la primera vez que lo vi, son unos niños maravillosos que me han recibido con los brazos abiertos y no tengo con que pagar todo el cariño que me han dado, a pesar de que solo llegue como una extraña a sus vidas, sin embargo Albert tenía razón, se darían cuenta de todo y era mejor que se enteraran por nosotros.

El avión me sorprendió bastante, solo viajaríamos los tres, pero era enorme.

—Gracias, capitán Lewis, un gusto volver a verlo, Albert le estrechaba la mano.

—Señor Ardlay, estamos a tiempo, en 4 horas y media estaremos en el aeropuerto de Vancouver, listos para despegar.

—Adelante capitán.

—Señor Ardlay que gusto verlo de nuevo, bienvenido, le dijo la azafata que se sonrojaba un poco al verlo.

Te entiendo chica, el mismo efecto causa en mí, pero ahora es mío.

—Karla, ella es mi novia Sally, dirígela al asiento junto al mío por favor.

—Tenía listo ese lugar para el señor Archie…

—Gracias Karla, yo tomare el de enfrente, no te preocupes, no podemos separar a los tortolitos.

La chica solo torció la boca y sin palabras me dirigió a mi asiento, me parecía divertido que Albert no se enteraba de lo que ella trato de hacer, él tomaba mi mano y se la llevaba a la boca besando mis nudillos de vez en vez, recosté la cabeza y recordé como fue que terminamos aquella platica hace dos días.

No pretendo tal cosa Candy…

¿Entonces?...

Quiero que seas mi esposa…

Albert, ¿de qué hablas? Pregunte sumamente sorprendida, apenas estábamos comenzando esto fuera lo que fuera, me reconforto saber que no quería alejarse de mi a pesar de tener a un pasado con una delincuente.

Que consideres de que lo que estamos iniciando no es solo para un juego, mis planes son formar una familia contigo, quiero que me dejes demostrarte que puedo ser el hombre de tu vida, Candy déjame entrar en tu corazón, yo sé que esto es poco a poco, quiero darme una oportunidad contigo, comenzar de nuevo, yo no he tenido buenas experiencias con respecto al amor, pero te prometo hacer todo lo posible por hacerte feliz, ¿Quieres arriesgarte conmigo?

¿Arriesgarme con él? Supe que lo que tenía mi corazón desde que lo vi aquella vez en la entrevista cuando me contrato, cuando lo veo bañando a Dillan con tanta devoción, cuando siento como toma mi rostro para besarme, cuando sus dedos recorren mis brazos y me jalan por la cintura hacia su cuerpo, creo que le he entregado mi alma desde hace mucho, quiero que este sueño no termine y que todo culmine como él lo sueña, juntos los dos, porque su sueño es también el mío.

Perdóname por ser tan directo, pero soy un hombre hecho a la antigua "¿te gustaría ser mi novia?" podemos empezar por ahí, si estás de acuerdo, me encantaría que todos supieran que estamos juntos.

Me encantaría ser tu novia, Albert, me importas y mucho, por eso te he hablado con la verdad desde el principio, no podemos comenzar nada cimentado sobre mentiras, quiero que todo funcione.

Mis pies soltaron el piso en el momento que el comenzó a besarme de nuevo, ¿hasta cuándo seguirá teniendo ese efecto en mí? Ese mariposeo constante en mi estómago, ese galopar, esos besos húmedos que juguetean con mi lengua y me hace perder la cabeza.

Albert se disculpó para poder irse a hablar por teléfono, entonces Archie se quitó el cinturón y se sentó a mi lado.

—Cuñadita, ¿está todo bien?

—Archie había olvidado comentarte que Michael me llamo, ¿algo que quieras decirme?

Lo vi pasar saliva, —Lo siento Sally, pero en mi defensa creo que te fue mejor con Stear.

—Me encanto conocer su mundo, sus amigos fueron muy amables y es lindo poder hablar con alguien además de ustedes, pero no debiste cancelar mi cita con Michael, se lo debía.

—Tu no le debes nada Sally, ahora esta con mi hermano y es mejor que te alejes de él.

Sonreí de lado, sabía que ellos lo único que querían era lo mejor para mí, pero aprovechando que tiene ganas de platicar… —¿Tu dándome consejos Archie? ¿Qué me dices de Clara?

Lo vi sonrojarse —¿Nos viste? Yo estoy muy confundido Sally.

—¿A qué te refieres? Ya me había picado la curiosidad.

—Me gusta, pero la verdad no se si pueda darle todo lo que ella quiere.

—¿De qué hablas?, ella es una chica sencilla.

—De que me gusta, pero tiene un hijo.

—¿Y eso que tiene que ver Archie?

—Que yo quiero viajar, divertirme y mostrarle el mundo.

Y la cara se me descompuso, ¿Qué tenía que ver una cosa con la otra? —¿y Tobby que tiene que ver en esto?

—Que la que me gusta es ella.

—A ver si te entiendo, te gusta ella, pero no te agrada que tiene un hijo, ¿cierto?

—Se que suena horrible, pero ella me tiene intrigado, es de las pocas mujeres que no han caído ante mis encantos, cualquier chica en cuanto le digo que tengo buenas intenciones cae rendida, ella no, sé que le gusto, pero dice que no le esta buscando un padre a su hijo y a decir verdad yo no quiero ser el padre del pequeño, es lindo y todo, pero no quiero tener responsabilidades de ese calibre, soy muy joven.

—Archie, si que tienes un problema, ella sabe bien lo que quiere y no creo que sea de la clase de chicas que solo quiere una aventura.

—Es que de verdad me gusta, pero yo no me veo con un hijo a mi edad, se que no soy un jovencito, pero quiero hacer otras cosas antes de tener compromisos de ese tamaño.

—Entonces hazle un favor, déjala tal vez encuentre alguien que, si quiera el paquete completo, sabes que un hijo es una gran responsabilidad, no la hagas perder el tiempo, además tu andas muy pegadito a Annie, aunque no sé qué le ves a esa mujer, pero, en fin, es tu vida mi amigo.

—¿Le gusta alguien Sally? ¿Te ha dicho algo?

—No, la verdad se lo de ustedes por una conversación que escuche por accidente, asi que mejor olvídala, es mejor llevar la fiesta en paz, trabaja en la misma casa donde tu vives, no faltara quien se enamore de ella y le ofrezca un futuro.

Archie agacho la cabeza y regreso a su lugar, estaba pensativo viendo hacia fuera por la ventana, estaba sumido en sus pensamientos.

—Tal vez sea lo mejor Sally, gracias. Y no me dirigió la palabra nuevamente, lo veo muy confundido con todo este tema.

—Cariño, aterrizaremos en una hora, te espero en el lobby a las 5 para ir al restaurante, en tu habitación encontraras todo lo necesario, ponte más bonita de lo que ya eres, que estaré ansioso esperándote.

El aire frio de Vancouver nos recibió, cuando entre a mi habitación del hotel había una caja con un vestido con vuelo hasta debajo de la rodilla muy hermoso, era color vino, con zapatillas de aguja, tenia mucho que no usaba tacones tan altos, me dispuse a tomar un baño, alise mi cabello y me maquille discretamente, después de dos horas estaba lista para bajar, tome mi bolso de mano y baje por el elevador, en cuanto las puertas se abrieron él estaba ahí, Albert.

—Preciosa, simplemente maravillosa.

Me sonroje como siempre conseguía hacerlo, el estaba perfecto con su traje a la medida color negro, con su corbata guinda al mismo tono que mi vestido, parecía que íbamos a un baile, me tomo por la cintura y me dio un beso en la mejilla. —Te ves muy guapo también Albert.

—También estoy aquí cuñadita por si no me has visto. Dijo burlándose de nosotros.

—Te ves muy bien tu también Archie.

—Gracias cuñada ya lo sabía… y soltó una carcajada.

Entramos al auto, Archie se fue adelante con el chofer, supongo que nos quería dar privacidad y lo agradecí.

—Me muero por darte un beso, pero no quiero arruinarte el maquillaje, estas preciosa nena.

—Albert es que yooo…

—¿Qué pasa amor?

Y no aguante mas y le tome el rostro entre las manos, podría retocarme el maquillaje mas tarde, pero deseaba un beso de ese hombre como un sedienta en el desierto, él contesto con la misma ternura que yo, pausado, lento, aunque muy corto para mi gusto. Albert se sonrió y por último me dio un piquito en la nariz y yo me dispuse a retocarme como si nada hubiera pasado.

Entramos al restaurante, era muy elegante, me sentí agradecida de poder ir vestida adecuadamente para la ocasión, decidí ir al baño para detallar mi rostro, no sabia si había quedado bien después de esa demostración de afecto, cuando regresé una chica de cabello negro, lacio y de piel blanca estaba sentada en nuestra mesa, Albert se levantó para abrirme la silla.

—Cariño ella es la señorita Morgan, hija de nuestro inversionista, señorita, ella es mi novia Sally Johnson.

Me detallo de arriba abajo disimuladamente, nos estrechamos las manos de una forma cordial.

—Nunca imagine que alguien podría atrapar a este caballero, se rumorea en el medio, que es uno de los solteros más asediados, me quede esperando una de sus invitaciones a salir William.

¿Qué? Jamás había escuchado nada sobre que estuviera en los medios, pero era lógico, siendo un hombre de negocios seguro lo conocía mucha gente.

—Bueno me alegra que ahora podamos tener esta reunión de negocios, que puedas representar a tu padre, sé que tendrás ideas innovadoras para el negocio.

—Seguro esta será la primera de muchas citas de negocios, me encantará conocerte mejor.

Esta si quiere que me la desgreñe aquí mismo…

—No se preocupe señorita Morgan, yo podre asesorarla con todo lo que necesite, ese es mi trabajo, William solo viene a cerrar el trato.

—Sera una verdadera lástima, tengo tanto que compartir con usted William.

—Es una verdadera lastima que no podamos estar más tiempo aquí en Vancouver, nos esperan en casa. Dije tratando de que recordara que estaba conmigo la muy…

—Claro, me imagino que viven juntos, es una verdadera pena, William, antes de irse tiene que ir a comer conmigo, tengo algunas cosas que hablar con usted.

—Entremos en materia ¿les parece? Bien los restaurantes tendrán la matriz aquí en Vancouver, habrá dos sucursales en estados unidos, estas estarán en New York y California, ya tenemos quien será el gerente general, ustedes asignaran a los gerentes de la franquicia en cada locación.

—Pensé que tendríamos una sucursal en Chicago… dijo ella siguiendo con su coquetería. Mientras que hablaban del negocio, sentí que alguien me observaba, voltee hacia donde provenía la mirada y me quede helada. Esa chica era muy parecida a mi amiga Patty.

Sentí como el estómago se me descomponia, era Patty, casi estaba segura, habíamos sido las mejores amigas durante la universidad, ella me conocía mejor que nadie, casi creo que mejor que mis padres, si, era ella, seguro me había reconocido, ahora que tenia mi aspecto anterior, no podía quitarle la vista de encima, de pronto me sentí mareada.

Volteé mi cabeza de nuevo al plato, no podía poner atención a la plática que sostenían, los recuerdos de mi vida pasada se me vinieron encima, la vi en mi funeral, estaba ahí llorando mi supuesta muerte, abrazaba a mi madre mientras ella se desmoronaba en el suelo deshecha por que yo me había ido, el pecho se me comprimía, tenia que salir de ahí.

—Cariño regreso en unos minutos, no tardo, -me levante sin dejar que me contestara, tenia que mojarme la cara, no podía estar segura si era ella o no, pero su mirada era de asombro, abrí la llave y metí las manos dejando que el agua helada rosara los dedos, me los pase por la nuca, ¿porque cuando crees que todo va bien algo pasa?, era una maldita mala jugada del destino. Pose las manos en el mueble frente al espejo y levante la mirada, estaba pálida y respirando agitadamente, alguien entro.

—¿Eres tuuuuuu? Se veía igual de aturdida que yo, no pude emitir un sonido, claro que sabía que era yo.

Continuara…

Hola chicas, aqui tenemos la narración por Candy, espero que les guste la perspectiva, hasta hoy pude terminar de aterrizar mis ideas, ¿les ha pasado a mis amigas escritoras el bolqueo? cuando tienes las ideas y el que tienes pensado que siga en la historia, pero no sabes como plasmarlo, eso me paso a mi, soy de la idea de no dejar nunca las historias a medias, me siento tan agradecida cuando las historias estan terminadas y creanme que no la dejare a medias, espero que la inspiracion siga aqui y no se me vaya de nuevo, las quiero y les agradezco por seguir conmigo, les mando un gran abrazo y gracias por darme un poquito de su tiempo, besos...