Lograron tener éxito en sus primeras misiones, aunque hubo ciertos contratiempos, pudieron completarlo y era lo que valía, ya ahora solo faltaba más entrenamiento para ellos, en esta ocasión para Tatsumi y sus amigos estaban junto a Sheele para la siguiente parte de su entrenamiento.
- Yo realmente no tengo mucho con lo cual enseñarles pero me esforzaré en todo lo posible, ya saben sobre combate cercano más podría tener algunas cualidades que puedan mejorar. – Sonrió la pelivioleta.
- Claro, deseamos aprender todo lo posible. – Exclamó Tatsumi con una sonrisa segura, sus amigos asintieron.
- Me alegra saberlo, puede que realizamos unos combates de practica y… - Antes de decir algo más, Sheele acabó tropezándose con la raíz de un árbol, cayendo de rostro a la tierra.
- ¿Estás bien? – Preguntó Ieyasu, ayudando a Sheele, esta se levantó con una sonrisa.
- No es nada… sé que soy algo torpe con algunas cosas pero no dejo que afecte en mi trabajo como asesina, por ahora empecemos.
La lección de Sheele empezó, ella cuenta con tanta experiencia como el resto de miembros en Night Raid, por lo cual podían aprender, en este caso fue fructífero para Tatsumi e Ieyasu ya que ellos estaban mejor versados en el combate cercano con sus armas mientras que Sayo ofrecía apoyo desde la retaguardia, al menos los tres se cubrían perfectamente. No pasó mucho para que terminaran y lograran descansar un poco.
- Están aprendiendo rápido, y sumando al éxito de su primera misión, puede que lo hagan mejor de lo previsto. – Comentó ella.
- Aunque igual cometimos un pequeño error. – Se rascó la nuca el castaño.
- Sé que los errores son algo impensable en esta línea de trabajo, pero tampoco es que se perdieran vidas, ahora solo necesitan tener más cuidado que antes y de ese modo nada ocurrirá, siempre podremos tener a los demás para apoyarnos mientras estemos en próximas misiones, pueden regresar.
Al terminar el entrenamiento, regresaron al cuartel, ahí estaba Sagiri descansando, al verlos los saludó.
- ¡Ey! Ya terminaron.
- Estoy agotado… espero no sea molestia se me devuelvo a mi habitación. – Ieyasu se fue para descansar, quedando solo el resto ahí.
- Espero no hayas sido ruda con ellos. – Comentó la pelinegra, Sheele soltó una pequeña risa.
- Solo un poco.
- Sheele puede parecer algo torpe pero es buena. – Señaló Sayo, la pelivioleta se sonrojó.
- Esto… gracias…
- Oye, que Sayo igual te insultó ahí. – Señaló Tatsumi, Sagiri soltó una risa.
- Para ser muy amable, es raro que estés en un trabajo como este. – Señaló ella, en ese momento Sheele bajó la mirada.
- Bueno… supongo que no hará daño el contarlo… la verdad es que decidí pelear contra el imperio luego de un suceso que ocurrió, yo tenía una mejor amiga, la conozco desde hace tiempo puesto que ella era un soldado en el ejército, en ese entonces no hacía nada y dependía bastante de ella… hasta que llegó un día, ella tenía un ex novio que era bastante rudo y no le importaba golpearla, eso buscaba resistirlo ella pero yo… llegué a un punto donde no logré resistir más, lo acabé apuñalando con un cuchillo en la espalda… esa fue la primera muerte que causé con mis propias manos… yo corté su cuello sin sentir emoción alguna, solo quería salvar a mi amiga, pero eso causó que me alejara de ella… para colmo de males, ese hombre era un criminal muy bien conocido y entonces su banda asesinó a mis padres, sin lugar a donde ir, Najenda me encontró y reclutó en el ejército revolucionario al ver mi talento como asesina. – Hubo un silencio en ese momento, no conocían una historia triste como la de ella. – pero eso no importa, ahora mismo soy feliz de contar con buenas personas a mi lado.
- No pensé que pasaste por algo así. – Comentó Tatsumi. – Es realmente triste… aunque lo hiciste por tu amiga, tú… - En ese momento sintió los brazos de Sheele rodear su cabeza y recostarse contra su pecho.
- No pasa nada, sé que fueron momentos muy tristes pero ahora es el pasado, ustedes son nuevos amigos que sé, debo de cuidar.
- Me alegra escuchar eso… - Sonrió Tatsumi, en eso se vio una pequeña molestia en Sayo.
- Este… Sheele-san ¿Cuánto tiempo más abrazarás a Tatsumi contra tu pecho?
- ¿Eh? No me molesta.
- Pues debería… - Expresó por debajo, Sagiri soltó una pequeña risa a su lado.
- (Alguien está celosa…)
En otro lado, justamente en la ciudad estaban recorriendo Ronnie y Kanno, tal se ve como Akame nuevamente gastó todos los víveres así que fueron designados para llegar a comprar más y llevarlos.
- En serio debo hacerlo… - Expresó el castaño con un suspiro.
- No hay mucho que pueda hacerse, ya como somos más en el cuartel, obviamente los ingredientes se gastan más rápido, eso sin contar que Akame come por cuatro personas.
- Es increíble cómo puede comer tanto y no engordar, tendrá un agujero negro o que. – Kanno soltó una pequeña risa, al llegar a la tienda, escucharon un par de personas hablando.
- ¿Ya escuchaste? Nuevamente sucedió en la noche, otra persona fue decapitada.
- Ya es como la quinta víctima y los guardias no han hecho nada al respecto, ya hasta da miedo salir de noche.
- Es cierto, este asesino loco seguirá acechando la ciudad y nadie hará nada… quizás debamos cerrar las puertas con candado, solo para asegurarnos.
Algo en esa conversación llamó la atención de ambos, si se encontraba un nuevo asesino en la ciudad, Night Raid no se quedaría de brazos cruzados con el asunto y seguro sería su próxima misión al respecto.
De regreso en el cuartel, todos estaban descansando cuando Najenda llegó en ese momento y fue justo cuando supieron lo que estaba sucediendo.
- Tenemos una nueva misión. – Avisó, a lo que pusieron atención. – El objetivo es un antiguo ejecutor del imperio que se volvió loco, lo llaman Zank el decapitador, ha estado realizando asesinatos cada noche en el imperio, siendo su marca conocida el cortar las cabezas de sus víctimas.
- Alguien así no es posible dejarlo libre. – Comentó Lubbock, la jefa asintió.
- Esta noche debemos prepararnos, así que nos dividiremos en dos grupos para intentar encontrarlo y matarlo, hay que proteger a la gente ya que los guardias imperiales no se molestan en tomar acción. – Expresó Najenda, sin decir nada más tomaron caminos diferentes, ya que Najenda fue para entrar a su oficina, en ese momento tocaron la puerta, al señalar que podía entrar, Kanno estaba justo ahí.
- Espero no haya problema si presento algo de mi parte. – Comentó el pelinegro.
- Para nada, siempre estoy abierta a escuchar ideas de parte de nuestro grupo. – Respondió ella con una sonrisa, Kanno asintió, fue a sentarse a la otra silla contigua al escritorio.
- Bueno, en sí pensaba respecto a este nuevo objetivo que tenemos, ese decapitador solo aparece durante la noche y acecha a gente que se encuentra sola en las calles.
- Ese es su modus operandi, puede que haya perdido la razón después de haber decapitado a tantos criminales que no conoce otra forma, pero parece mantener una parte racional como para saber que debe esconderse en las mañanas.
- Ya veo… tenía en mente colocar un señuelo para atraerlo.
- Un señuelo… ¿dices de usar a uno de los nuestros como carnada y que baje la guardia?
- En pocas palabras, a pesar de que él tenga mucho cuidado en ciertos aspectos, no puede evitar perder la cordura cuando está en su línea de trabajo, quisiera aprovechar esa parte con este plan. – En eso él sonrió. – No tendremos dos grupos, sino tres, debemos aprovechar los números que tenemos ahora, y en cada uno de estos hay que colocar a un señuelo por cada grupo en un sector de la ciudad y esperar a que se presente en uno de estos.
- ¿Puedes decirme los grupos que tienes en mente?
- Primer grupo, tendremos a Sheele, Mine, Sayo y Sagiri, pensando colocar a Sagiri como señuelo, para el segundo grupo será Tatsumi, Ronnie, Leone y Akame, teniendo a Tatsumi como señuelo, y tercer grupo estaré yo junto a Lubbock, Ieyasu y Bulat, siendo Lubbock el señuelo, de ese modo pareciendo las personas más indefensas hasta que lo ataquen por la espalda.
Najenda se puso a pensar durante unos momentos en los pros y contras del plan de Kanno, si bien podía ser una forma bastante rápida de atraer al asesino, eso igual significaba poner en peligro a los miembros de Night Raid y sus vidas en juego.
- Si algo le llega a suceder aunque sea a un solo miembro, juro que pagaré con mi propia vida. – Señaló Kanno, sorprendiendo a la peligris.
- ¿Realmente piensas llegar tan lejos al respecto? – Preguntó ella.
- No lo haría si no tuviera confianza alguna de los demás miembros, por eso también pongo mi propia vida en juego por ellos, yo tengo la plena confianza en que no fallarán. – Hubo un pequeño momento de silencio antes de que Najenda empezara a reír.
- Estás loco. – Respondió esta. – No llevas más que unas semanas aquí y ya piensas en todos como grandes compañeros que no te decepcionarán, a tal punto de colocar tu vida en el punto.
- Eso es porque he reconocido sus habilidades, yo he sido alguien que ha tomado decisiones bastante extremas en el pasado. Verá, en nuestro reino practicábamos un deporte llamado futbol, yo era algo así como un tipo de estratega en este deporte que se vale más de patear un balón, puede parecer algo mundano pero las estrategias son válidas, durante mi tiempo practicando este deporte siempre acabé sugiriendo jugadas bastante arriesgadas que pudieron haber acabado en nuestra derrota, en muchas ocasiones me señalaron que eso era muy extremo pero yo tenía plena confianza en mis compañeros, que no traicionarían mi confianza, de ese modo ellos seguían mis planes, con el pensamiento en mente jugaban con todo lo que daban y de ese modo terminábamos ganando. Solo decidí aplicar el mismo principio aquí, yo confío en ellos, así que deseo ver si se puede corresponder la confianza esforzándose al máximo.
- Solo estás apostando.
- Una apuesta arriesgada, pero beneficiosa al fin y al cabo.
- Ya veo… piensas de manera muy malvada, temo por el futuro cuando trates con los líderes el ejército revolucionario… pero no es que me desagrade. – Sonrió ella. – Acepto tu plan, lo comunicaré al resto en un rato… espero seguir contando con tus planes en el futuro.
- Claro, tengo más de donde puedan salir. – Sonrió por debajo.
La noche llegó, Najenda explicó las modificaciones del plan al resto y que fue idea de Kanno, claro que hubo algo de dudas al respecto por poner en peligro las vidas del resto pero para eso mismo estaban buscando un cambio, ya se jugaban la vida asesinando peces gordos, eso era solo un extra más en su trabajo.
- Creo que esto es peligroso… - Explicó Lubbock por debajo, estando en su equipo. – Al menos si Leone o Akame estuvieran aquí, no quiero morir rodeado de puros hombres.
- Que no morirás. – Señaló Bulat con una sonrisa. – Sabes que cuentas conmigo y los demás en protegerte. – Sonrió y un brillo salió de sus dientes.
- Estoy muerto. – Expresó el peliverde con rostro inexpresivo.
- No pierdas la fe. – Señaló Kanno, aunque Lubbock no se veía totalmente confiado al respecto. – Puede que ni siquiera pase por aquí y esté con alguno de los otros equipos.
- Eso espero… si quiero morir que al menos sea en los brazos de una hermosa mujer. – Se sonrojó, Kanno soltó un suspiro, esperaba que su plan resultara.
El segundo equipo estaba preparado también, Tatsumi estaba parado en un rincón en medio de aquella calle, esperando al arribo de Zank, si es que realmente estaba por esa zona, mientras tanto los otros tres estaban escondidos.
- Bien, solo es que llegue ese asesino y entonces ya podremos devolvérsela cortando su cabeza. – Señaló Leone con sonrisa confiada, Akame y Ronnie se quedaron callados, expectantes a lo que pudiera ocurrir. El castaño se quedó esperando, tenía miedo, eso era obvio sabiendo que estaba actuando como carnada para atraer a un asesino y que al más mínimo descuido podría acabar muriendo, pero ya formaba parte de Night Raid, tenía confianza en que los demás no lo dejarían morir.
- Tatsumi…
- ¿Eh? – Escuchó una voz que le llamaba, su mente intentó aclarar la figura que estaba al frente de él que se envolvía en la neblina, ya entonces empezó a verse. - ¿Sayo?
- Ven Tatsumi, parece que el asesino no está aquí, ya Kanno y su equipo se encargaron de él.
- ¿En serio? Entonces… - Tatsumi fue directo hacia ella, fue así que una sonrisa se formó en el rostro de Sayo…
- ¿Qué? – Ronnie saltó en ese momento, con su armadura puesta, atacando a Sayo, cosa que sorprendió a Tatsumi.
- ¿Qué haces?
- Parece que lo viste. – Sonrió Leone, en ese momento la niebla cambió y se vio la figura, un hombre de gran altura, cabello rubio y armadura, portaba una gabardina.
- Matar… debo matar pero estuve tan cerca, todo por tu culpa. – Señaló a Ronnie, este se puso en posición, así sacó dos cuchillas de donde están sus brazos. – Voy a cortar tu cabeza.
- Tiene un teigu. – Señaló Akame, el rubio sonrió.
- Con Spectator puedo cambiar mi apariencia por quien más desea ver mi víctima, de ese modo puedo asesinarlo sin que se resista, pero ese sujeto. – Apuntó a Ronnie. – No le afectó el efecto de mi Teigu ¿por qué?
- Bring Me the Horizon tiene el poder de manipular la mente igual, debe otorgarme una fuerte resistencia ante ataques mentales. – Respondió el castaño de la armadura, Zank gruñó con fuerza.
- ¡Eso no es justo! Pero no importa si al final te mataré. – Atacó una vez más a Ronnie con sus cuchillas, este se movió de tal modo que esquivaba cada ataque del asesino, de ese modo solo lograba irritarlo más. - ¡Maldita sea, quédate quieto!
- Si lo hago, moriré, es sentido común priorizar mi vida.
- ¡Solo muere! – En ese momento saltó Leone con una patada para mandarlo a volar al costado, impactando contra un poste de lampara. Zank no perdió tiempo y fue a levantarse, decidido a usar su Teigu, Ronnie nuevamente intervino. – Yo igual deseo morir pero no deseo que sea de una forma tan deshonrosa como el detenerme, quiero hacerlo peleando con todo.
- Parece que es masoquista o algo. – Señaló la rubia. – Ronnie, Tatsumi, parece que no se retirará por nada, no hasta matarnos.
- Ese es el caso. – Comentó Tatsumi. – Hay que acabar rápido con él antes de que use ese Teigu de nuevo.
- Es bueno contar con Ronnie en estos casos, no se ve afectado. – Expresó Leone con seguridad, ya entonces Zank, al ver que tenía poca posibilidad con ellos, vio a la última que quedaba, fue con Akame y decidió hacer uso de su Teigu, apareciendo una chica de cabello corto negro y uniforme igual que ella. – (¿Qué tal? Es la persona que más deseas ver, seguro no le atacarás.
- … Gracias… - Expresó Akame por debajo. – Después de todo quería verla… ¡La persona que más deseo matar! – La pelinegra fue a tal velocidad que Zank no lo vio venir, la katana realizó un corte en su cuello al cual la sangre salió impulsada, cayendo al suelo.
- … Gracias… por asesinarme… - En ese momento el asesino murió, Akame guardó su Teigu nuevamente.
- No es justo Akame, te quedaste con toda la diversión. – Se quejó Leone, haciendo un puchero.
- Misión completada. – Expresó la pelinegra. – Debemos avisar al resto.
- Seguro Kanno ya sabe que otro de los equipos debe haberse encargado, en este caso nosotros, y debieron volver.
- Entonces regresemos, seguro Sheele y los demás igual. – Con ese aviso volvieron, ya habiendo terminado el trabajo. Con el tercer equipo esperaron y no llegó nada.
- Parece que otro equipo se encargó. – Comentó Sheele con una sonrisa. - ¿Volvemos? Seguro tendremos una buena cena esta noche.
- Sería lo mejor. – Señaló Sayo, de ese modo las chicas se dieron la vuelta cuando entonces Mine detectó algo.
- Alto… alguien está cerca. – Señaló, las cuatro se pusieron en posición, entonces apareció una figura.
- Ustedes… son Night Raid ¿no? Reconozco sus rostros por los carteles… - Aquella chica de cabello anaranjado, Seryuu vio a las cuatro.
- ¿Pasa algo? – Preguntó Sayo, en ese momento esta sonrió.
- Lo estaba buscando… ¡Koro-san! – El perro de peluche que llevaba en ese momento se transformó, ahora era más grande y tenía grandes colmillos, eso alertó a la cuatro.
- Debemos pelear. – Señaló Mine. – No sé que le pasa a esa chica pero parece que está loca, peor, tiene un Teigu.
- Claro. – Comentó Sheele, teniendo a Extase en la mano, fue a atacarla pero Koro-san se puso en su camino. - ¿Qué?
- ¡Sheele! – Sagiri, haciendo uso de Architects, invocó unos tres golems de piedra que fueron a retener al Teigu de la pelinaranja, pero no representó problema alguno para este al destruirlos simplemente con morderlos. – Mierda.
- ¡Jaajajaja, van a morir, esto es por el capitán Ogre! – Expresó ella con una sonrisa maniaca, su Teigu nuevamente fue a atacar a las chicas, Sheele apenas y pudo retenerlo con el uso de las tijeras en ese momento, Mine buscó disparar contra este pero no encontraba un buen ángulo.
- Debemos hacer algo. – Señaló Sayo, la pelirrosa apretó los dientes con fuerza.
- ¡Lo sé! Pero esa maldita cosa no se queda quieta, si pudieran retenerla.
Sagiri buscó como ayudar, viendo que Sheele podía retenerlo al menos durante unos segundos pensó en que eso serviría. Nuevamente cuando Koro atacó a la pelivioleta y se quedó quieto, fue el momento de actuar para ella, se acercó y tocando las baquetas al suelo, hizo levantar muros alrededor del teigu que lo apresaron, dejándolo quiero.
- ¡¿Cómo!? – Aquello sorprendió a Seryuu, fue el momento clave que Mine podía aprovechar.
- Perfecto, ahora toma esto bestia malagradecida. – Ella disparó en ese momento, logrando impactar al Teigu justo en la cabeza.
- ¡Koro-san! – gritó la pelinaranja, corriendo hacia esta, ahí fue que Sheele se puso en su camino, apuntándole con Extase. - ¡Déjame ir!
- No… ya no tienes forma de pelear, hemos inmovilizado a tu teigu, así que debes morir. – Seryuu apretó los dientes con fuerza pero entonces sonrió.
- No… esto no se ha acabado. – En ese momento Sagiri sintió algo.
- ¡Sheele-san! – Ella corrió rápido para alcanzarla, fue entonces que la pelinaranja abrió la boca, al momento que Sagiri saltó, empujó a la pelivioleta.
*BANG*
Un disparo salió disparado de la boca de Seryuu, impactando al costado de Sagiri, la pelinegra cayó al suelo.
- ¡Sagiri-san! – Expresó Sheele con preocupación, en cambio Seryuu chasqueó la lengua.
- Estuvo cerca… ¡Koro-san, escapa de eso! – El teigu humanoide se agitó con fuerza, empezando a romper su prisión de piedra, Sheele vio a Sagiri con preocupación, estaba sangrando de donde recibió el disparo.
- Q-Que hago… ella está herida… debo escapar.
- ¡Cuidado Sheele! – Escuchó la advertencia de Mine, en ese momento tenía justo a Koro a centímetros de ella, estaba por arrancarle la cabeza, ella solo pudo ponerse palida, estando a segundos de su muerte junto a Sagiri.
- ¡No! – En ese momento un muro de piedra se levantó frente a ella, separándola de Koro que chocó con este, Sagiri se había levantado, se sujetaba la herida que seguía sangrando, aprovechando su mano libre para erigir el muro con una baqueta. – No… permitiré que mueras…
- Sagiri-san…
- ¡No escaparán! – Seryuu quiso ir por ella pero un disparo de Mine la alejó.
- ¡Sheele, toma a Sagiri, hay que irnos de aquí! – Señaló la pelirrosa, Sheele volvió en sus sentidos, tomó a la pelinegra con cuidado para correr lo más lejos de ahí, Seryuu estaba totalmente rabiosa.
- ¡Juro que los encontraré y acabaré a todos, Night Raid! – Se alejaron lo más que pudieron, por ahora era más importante tratar a Sagiri.
El resto de equipos ya estaban de regreso a la base y descansando, solo faltaba el de Sheele pero estaban seguros que volverían pronto.
- Al menos acabamos con ese sujeto y tenemos su Teigu. – Sonrió Leone. – Esa es otra misión exitosa.
- Es cierto… pasé miedo de haber muerto si iba a nuestro lugar. – Comentó Lubbock.
- Les dije que confiaran en mi plan, al menos tuvo éxito. – En ese momento llegaron las demás.
- ¡Rápido, necesitamos primeros auxilios! – Exclamó Sayo, entraron las demás con Sagiri en brazos, la pelinegra estaba desmayada con la herida en su cadera, eso preocupó al resto.
- ¿Qué pasó? – Preguntó Kanno, Sheele bajó la mirada.
- … Fuimos atacadas por una chica que tenía un Teigu, dijo que era subordinada de Ogre, ella estaba por matarme pero Sagiri-san… me salvó, recibiendo ella el disparo… - Se veía muy afligida.
- No pierdan el tiempo, llévenla a una habitación, hay que tratarla rápido. – Señaló Akame, así fueron, siendo acompañada por Mine y Sheele que estaban preocupadas, solo se quedó Kanno ahí.
- … Parece que alguien acabó herida después de todo. – Apareció Najenda en ese momento.
- … Fue un factor externo que no tenía previsto… estaba fuera de mi alcance.
- Lo sé… solo por eso lo perdonaré, al menos no fue parte de tu plan, pero necesitarás pensar en todas las posibilidades para la próxima vez, un ataque sorpresa puede suceder.
- Lo sé… eso lo sé… - La peligris del parche no dijo nada más, retirándose, quedando Kanno ahí, en ese momento apretó su puño con fuerza, golpeando la mesa. La misión fue un éxito y su plan funcionó pero no era una victoria total, siendo su primera vez planeando algo para el grupo, no lo volvería a repetir… no sí no deseaba perder a nadie…
Ninja Britten 11: Se puede decir que fue un éxito, pero sí que esperan más misiones y ver lo peligrosa que es Seryuu también.
El Redentor 777: Ya debían de empezar y pues respecto a más personajes sobreviviendo, es algo que estaremos observando, al menos di el indicio de que será así.
Bueno, ya pasamos con la siguiente misión pero llegó Seryuu, Sagiri resultó herida cuando salvó a Sheele y eso que Kanno confió en que nada sucedería, no pensó que eso acabaría sucediendo, ya veremos como se darán las cosas para el siguiente cap. Saludos.
