Luego de haber escuchado esa información, fueron directo a los cuarteles para informar sobre todo aquello, una vez que lo reportaron a Najenda, esta se sorprendió al escuchar sobre el regreso de Esdeath, ambos infirieron en que ella la conocía y debía ser alguien peligrosa, ya una vez hecho mandó a llamar al resto.
- Gracias a la información que nos proporcionaron Ronnie y Kanno, ahora sabemos que el ex primer ministro se encuentra en peligro y enviarán a gente para asesinarlo… además de que precisamente estas personas son los tres más poderosos al mando de la general Esdeath.
- Ella está de vuelta… - Expresó Leone por debajo, eso dejó confundido a quienes no la conocían.
- ¿Quién es? – preguntó Tatsumi.
- La persona más peligrosa de todo el imperio, una mujer que solo vive para las batallas y considera que la fuerza lo es todo, por eso trabaja para el imperio puesto que tiene total libertad para hacer lo que desee, la última vez fue enviada a encargarse de las tribus del norte pero terminó más rápido de lo pensado. – Respondió Najenda, eso hablaba de lo peligrosa que era.
- ¿Se ha localizado la ubicación del antiguo primer ministro? – Preguntó Mine.
- Según nuestros últimos reportes realizados por agentes del ejército, está siendo escoltado por el oeste del imperio, en camino hacia la capital, cuenta con solo unos soldados pero no será suficiente si los hombres de Esdeath van en camino.
- Entonces es nuestro trabajo encargarnos de ello. – Comentó Bulat.
- Nuevamente se dividirán, Bulat te mantendrás cerca del carruaje para resguardarlo, lleva a Tatsumi, Ieyasu y Sayo contigo para que observen más de cerca, Ronnie, también debes ir a apoyar a este, el resto se quedará en la entrada de la capital, resguardados si por alguna razón fallan en retenerlos. – Todos asintieron. – Debemos asegurarnos de que esté vivo, si logramos hacer contacto con él, asegurará un gran apoyo para nuestra causa, ahora pueden despejarse. - Así cada quien tomó su propio camino.
A Kanno no le molestaba quedarse en la retaguardia, incluso creía que era lo mejor después de su fracaso al idear el primer plan, antes de partir fue a la habitación donde Sagiri estaba descansando, ya debía encontrarse mejor luego de esos días de descanso, para ello tocó la puerta.
- Puedes pasar. – Escuchó su voz, así entró viendo a la pelinegra reposando. – Kanno, siento que pasaron años desde que no te veía.
- Estaba ocupado haciendo otros trabajos. – Fue a sentarse a la banca cerca a la cama. - ¿Cómo estás?
- Bien a decir verdad, el médico logró tratarme a tiempo aunque debo seguir en cama un tiempo más antes de estar al cien por ciento de nuevo. – Exclamó con optimismo, Kanno admiraba eso de su gemela, incluso cuando se lesionaba en sus practicas de gimnasia, ella no se rendía y trabajaba duro para recuperar el ritmo en la siguiente ocasión.
- … Lo siento…
- ¿Por qué te disculpas?
- Fue parte de mi error que acabaras herida, no pude prever que sufrirían un ataque sorpresa.
- … Kanno… - Sagiri expresó con rostro serio en ese momento. – Esto no es culpa tuya ni de nadie, no se vio venir, fue solo un asunto de mala suerte y que nos haya tocado, hubiera sido peor si Sheele hubiera acabado muerta de no haber intervenido, aunque ahora estoy reposada en cama, evité que sucediera una tragedia mayor… eso, a mi punto de vista, es una victoria.
- … Jeje, siempre le encuentras el lado positivo a todo. – Sonrió Kanno por debajo. – Supongo que mis preocupaciones no tenían fundamento.
- ¿Ni siquiera para visitar a tu linda hermana? Me decepcionas.
- ¿Linda? No veo a nadie aquí con esa descripción. – Se burló, en eso Sagiri le dio un golpe en el hombro.
- Eres un idiota… - Exclamó haciendo un puchero, el pelinegro empezó a reír.
- Si tienes esas energías aun luego de haber sufrido una herida, entonces estoy seguro de que volverás pronto… vamos a salir a una nueva misión, vine para avisarte de ello.
- Entiendo… realmente no me hace bien ser la única que se queda atrás, pero no hay forma de acelerar mi recuperación.
- Después de todo no es como todas las lesiones que has tenido cuando practicabas gimnasia, tomará tiempo a que estés mejor.
- … Suerte Kanno, y por favor, que nada te suceda.
- Claro, igual le mandaré el mensaje a Ronnie, has de estar más preocupada por él que por mí. – Sonrió, Sagiri bajó la mirada.
- Sí… - Respondió mientras se sonrojaba levemente.
- Todo irá bien, ya no es el mismo de antes, tampoco estará solo, es hora de irme.
- Nos vemos. – Sonrió ella, así Kanno salió de la habitación. Este se puso en movimiento para reunirse con el equipo y entonces partir a su misión, era importante asegurar la protección del antiguo primer ministro.
Afueras del imperio, en un carruaje que iba directo a la capital y rodeado de soldados se transportaba a alguien, un viejo estaba sentado en el lado izquierdo, no tenía cabello y solo llevaba una corona negra encima, bigote y barba, al otro lado se encontraba una chica de largo cabello rubio, ojos azules y su vestimenta siendo un abrigo y sombrero.
- Pronto llegaremos a la capital padre. – Exclamó esta. – Por suerte no hemos sufrido algún ataque imprevisto.
- Eso es verdad, el viaje ha sido muy tranquilo, luego de haber sido exiliado al perder mi puesto, hemos estado viajando pero ahora siento que hay una oportunidad para luchar de regreso… debido a lo que tenemos aquí. – señaló una caja la cual parecía llevar algo. – Si hacemos uso de esto, o se lo entregamos a gente capaz de usarlo, nos ayudará a sobrevivir un poco más.
- Es cierto padre, puedes contar conmigo y con los soldados que aún son leales a ti para protegerte, yo, como discípula del puño imperial, haré de todo para que nadie se acerque a ti. – El anciano empezó a reír.
- Tengo una buena hija, aunque sigo lamentando que seas soltera. – Eso la hizo caerse a un lado.
- ¡P-Padre, te dije que no hables sobre eso! – Hizo un puchero. – No es justo, todo porque hemos estado viajando que no he encontrado novio… - El ex primer ministro volvió a reír.
- Descuida, una vez hayamos asentado nuestra situación y estemos más seguros, podrás darte la tarea de encontrar a un buen hombre, un viejo como yo realmente desea ver crecer a sus nietos.
- Señor, hay bandidos al frente. – Informó un soldado, esa fue una señal para que se pusieran alerta.
- Spear, mantente cerca por si acaso y deja que los soldados se encarguen. – la rubia asintió, por el momento se quedaron dentro del carruaje mientras escuchaban la situación de afuera.
- ¿Quiénes son ustedes? Si buscan hacer daño, nosotros no…
En ese momento se escucharon claros sonidos de carne siendo cortada, gritos de los soldados y demás, ambos solo pudieron quedar sorprendidos por lo que estaba sucediendo afuera, que los soldados eran más que suficientes para detener a los bandidos pero parecían ser más fuertes.
- ¿Qué pasó? – Preguntó Spear por debajo. En ese momento la puerta del carruaje se abrió, un hombre viejo de cabello grisáceo y bigote estaba ahí.
- Antiguo primer ministro Chouri… vinimos a verlo.
- ¿Q-Quien eres? ¿Y mis soldados? – preguntó este, el hombre sonrió.
- No fueron gran cosa, necesita tener hombres más hábiles si desean protegerlo, murieron muy fácilmente.
- ¿Cómo? – Eso sorprendió a ambos, no podía creer si solamente una persona acabó con toda su guardia, en ese momento el hombre sujetó a Chouri del cuello.
- ¡Padre! – Spear tomó su lanza y atacó al hombre para que soltara a su padre, claro que eso no representó problema alguno para esta cuando levantó su pie para patearla, causando que atravesara el carruaje.
- ¡Spear! – Chouri miró a su hija con preocupación mientras aún lo sujetaban.
- No desvíes tu atención, tu hija estará en buenas manos con mis compañeros.
La rubia se recuperaba del fuerte impacto, ya entonces al abrir los ojos observó la mórbida escena del exterior, todos los cadáveres de los soldados en el suelo, miembros cortados, órganos fuera de sus cuerpos, de repente sintió unas fuertes ganas de vomitar.
- ¿Eh? ¿A que no es hermoso? – Miró al frente a quien parecía ser un niño rubio con un accesorio de cuernos y cola. – La vida es efímera, desaparece apenas son apuñalados con un arma o les cortan la cabeza.
- ¿Q-Que son ustedes? – Exclamó con algo de temor, el joven sonrió.
- No sé si valga la pena decirte mi nombre, después de todo vas a morir aquí, pero igual soy alguien educado, me llamo Nyau, formo parte de las tres bestias al servicio de la general Esdeath.
- Tu… vas a pagar por esto. – Ella se levantó con su arma para atacar al joven pero este saltó para esquivar el ataque con facilidad.
- Eso estuvo cerca… la verdad que ni tanto, eres débil.
- ¡No lo soy! Protegeré a mi padre cueste lo que cueste. – Cuando estaba por atacarlo, Spear recibió un tacleo por parte de un hombre corpulento, cabello rubio oscuro y barba corta, ella salió volando hasta impactar contra un árbol, escupiendo sangre.
- ¡Daidara, estaba por matarla! – Exclamó Nyau con molestia, este sonrió.
- Fuiste demasiado lento, además no estoy satisfecho luego de acabar contra estos debiluchos, deseo una mejor pelea.
Spear empezó a levantarse, le faltaba el aire mientras escupía sangre al suelo, eso le causó más daño del que pensaba, vio a Daidara que se acercó a ella.
- Dime pequeña ¿eres fuerte?
- Y-Yo… - No pudo responder cuando sintió el impacto del puño de este en su abdomen.
- Nuevamente estoy decepcionado, nadie está al mismo nivel que la general Esdeath, quiero un oponente casi o más fuerte que ella.
- Daidara, no la mates aún, ahora que me fijo ¿no es linda? Su rostro sería algo para agregar a mi colección. – Sonrió Nyau de forma malévola.
- De nuevo tu y esas tendencias tuyas, solo hazlo rápido.
- Claro. – Este se acercó a ella la cual seguía derribada en el suelo. Mientras tanto Chouri seguía apresado.
- ¿Por qué hacen esto? – Alcanzó a preguntar.
- Simples órdenes, somos leales a nuestra general Esdeath que nos legó este trabajo como motivo de reconocer nuestra fuerza, aunque no fue la gran cosa, si quieres maldecir a alguien, hazlo al imperio por oponerte a él.
- Yo solo quiero lo mejor para la gente, la situación del imperio está mal y deben saberlo.
- Eso no es asunto nuestro, solo nos importa lo que ella diga y si nos ordenó, asesinarte, eso haremos.
Mientras tanto Nyau se acercó a Spear que seguía en el suelo, entonces la sujetó del rostro.
- Señorita, tienes un hermoso rostro, me hace querer preservarlo por siempre.
- ¿Q-Que harás? – Preguntó con temor, aún adolorida.
- Nada, solamente lo llevaré conmigo. – Sacó un cuchillo. – Descuida, cuidaré muy bien de ese rostro tuyo.
- No… no lo hagas… - Vio el objeto afilado acercándose a ella, pensaba que iba a morir, no quería eso. – Por favor… alguien ayúdenme…
- Nadie vendrá en su ayuda, van a morir bajo nuestras manos. – En ese momento una flecha cayó cerca del pie del joven, el cual interrumpió el acto. - ¿Qué fue eso?
- Parece que tenemos visitas inesperadas. – Comentó Daidara, en eso bajó alguien, un sujeto en armadura que golpeó con todas sus fuerzas al hombre corpulento, todo sucedió tan rápido cuando este fue mandado a volar contra los arboles que impactó, Spear solo pudo ver con asombro lo que había sucedido.
- ¿Qué rayos? – Nyau no alcanzó a decir nada más cuando sintió que le arrebataron a la rubia, ahora en brazos de este.
- Algo sucede. – Cuando tenía sujeto al antiguo primer ministro, un ataque fue hacia él, Tatsumi e Ieyasu habían saltado para atacarlo, esto causó que soltara al anciano para protegerse. – Parece que llegaron refuerzos de su lado.
- Eso es cierto. – Bulat apareció atrás de él, portando a Incursio para golpearlo a espaldas, siendo mandado a volar. – No pensé que volvería a verlo… general Liver.
- Esa voz… - El hombre conocido como Liver se recuperó del impacto. – Claro que me acuerdo, Bulat, mi antiguo soldado, esta es una reunión inesperada.
- Nada de eso, pensar que aquel general honorable que conozco ahora es un perro faldero para Esdeath.
- ¿Lo conoces Aniki? – preguntó Tatsumi.
- Para mi mala suerte, sí. Estuve bajo su mando antes de desertar, lo último que supe fue que lo encarcelaron.
- Tuve la buena fortuna de que la general Esdeath reconociera mi habilidad y por eso me liberaron, ahora trabajo para ella. – Este sonrió. – Y ahora el destino nos ha reunido de nuevo, esta vez en diferentes bandos, donde solo uno saldrá vivo. – En ese momento tomó unas cápsulas que contenían agua. – Mi teigu, Black Marlin me permite controlar cualquier líquido, aunque no estemos cerca del mar o en un lago, aún así tengo recursos para detenerte. – Empezó a manipular el agua y envió el ataque a Bulat, este saltó para esquivarlo y fue con el arma de Incursio a atacarlo.
- ¡Yo estaré bien, ustedes quédense atrás! – Señaló Bulat, ambos no podían quedarse quietos, en eso Tatsumi pensó en algo.
- Ieyasu, ve y apoya a Ronnie, yo me quedaré con Aniki.
- Entendido. – Así el pelinegro se fue, mientras tanto él debía pensar en una forma de ayudarlo, aunque en una batalla entre dos usuarios de teigu no es algo en lo que pudiera meterse.
Ronnie dejó a Spear para que descansara en el suelo cerca suyo, encarando a Nyau.
- Tu, como osas interrumpir mi diversión. – Expresó el rubio con molestia. - ¿No dirás nada?
- No es necesario. – Respondió el castaño. – Vas a caer aquí. – En eso él empezó a reír.
- Eres un idiota si piensas eso, porque ahora voy a detenerte, mi teigu, Scream me permite controlar las emociones de la gente. – Tomó su flauta para empezar a tocar hacia él, esperando que tuviera efecto, pero se llevó una sorpresa. - ¿Cómo?
- … Tu eres el idiota… soy inmune porque mi teigu tiene un efecto similar. – Ronnie empezó a tocar la guitarra, en ese momento Nyau se quedó paralizado.
- ¿Qué estás haciendo? – Preguntó este.
- Ese el efecto de mi teigu, puede controlar directamente las mentes de las personas, paralizarlas y que hagan lo que yo quiera, fue tu error pensar que tendrías efecto hacia mí.
- E-Eso… - Él quiso librarse del efecto pero no era posible, era incluso más fuerte que Scream. – Maldito…
- Realmente lo detuvo… - Spear, aún herida y todo, no podía dejar de apreciar como Ronnie logró detener con facilidad a aquel joven que estuvo a punto de matarla.
- Ahora solo necesito rematar y… - Antes de que Ronnie hiciera algo, Daidara le atacó por sorpresa con su hacha, cayendo por atrás, Spear solo pudo ver con rostro palido el impacto.
- Eso dolió. – Exclamó este mientras sangraba por la cabeza. – Hace tiempo que no herían la cabeza, parece que eres fuerte y será un placer acabar contigo. – Sonrió de forma sádica.
- ¡Ronnie! – Ieyasu llegó en ese momento. - ¿Estás bien?
- Por suerte la armadura es resistente… - Expresó aunque sentía dolor del impacto. – No creo poder con dos por mi cuenta.
- Daidara, yo igual quiero acabar con él. – Nyau se veía ya enojado, en eso se inyectó algo y empezó a tocar, de un momento para otro sus músculos crecieron, ahora era como un fisicoculturista. - ¡Voy a matarte!
- ¡Que es eso! – Expresó Ieyasu con asombro, Sayo bajó mientras disparaba flechas.
- ¡Ronnie, los distraeremos, debes salvar a esa chica! – El castaño asintió, así corrió lo más rápido para sujetar a Spear, Daidara quiso meterse en su camino para las flechas de Sayo evitaron que hiciera el trabajo.
- ¡Ustedes no se metan! – Nyau fue hacia la pelinegra, Ieyasu se puso en medio para evitarlo pero fue apartado fácilmente con un golpe.
- ¡Ieyasu! – La pelinegra, alarmada por su amigo, contraatacó pero sus flechas hacían poco daño a este, Nyau sujetó a Sayo del cuello y la impactó contra el suelo, sacándole el aire.
- Maldito. – Ronnie logró sujetar a Spear y ahora iría a auxiliar a ambos pero Daidara se puso en medio.
- No escaparás, pelea contra mí. – Lanzó un fuerte ataque de su hacha por lo cual bloqueó pero fue impulsado hacia atrás. Mientras tanto Bulat y Liver seguían peleando, Tatsumi solo podía ver, sintiendo frustración por no ser de ayuda.
- (Por qué no puedo hacer nada aquí… maldición, si tuviera un teigu, podría ayudar a Aniki o a Ronnie) – En ese momento sintió algo, miró en dirección al carruaje. – (¿Qué es esto? Algo me está llamando…)
Fue en dirección a este, entrando mientras seguía a ese presentimiento, miró justo dentro a una caja, ahí estaba aquello que le llamaba, entonces al abrirla vio tres armas, eran un hacha, una ballesta y una espada de color azul con rojo, tomó la espada y entonces sintió un poder recorrer su cuerpo.
- ¿Qué? – Expresó con asombro, le llegaron a su mente visiones de antiguos portadores, entonces lo supo, era una teigu… - … Lo tengo…
Mientras tanto, Nyau seguía atacando a Ieyasu y Sayo, los dos estaban heridos y poco podían hacer contra este.
- ¡Jajajaja, idiotas, en este estado soy el más fuerte, no pueden hacerme nada! – El rubio se jactaba de su gran fuerza, solo pudieron estar derribados en el suelo. – Ahora que estoy aburrido, mueran.
Cuando estuvo cerca de impactar su golpe final, fue atacado por el costado con un gran puño, entonces ambos vieron a alguien, un sujeto con una armadura parecida a Incursio y BMTH, pero con detalles azules y rojos, la forma de una estrella se dibujaba en el visor donde estaban los ojos.
- Llegué a tiempo. – Ambos reconocieron esa voz.
- ¿Tatsumi? – Preguntó Sayo, por dentro de la armadura el castaño sonrió.
- Oigan chicos, finalmente tengo una… un teigu me llamó.
- ¿Cómo? – preguntó Ieyasu.
- Fui llamado de repente por algo en ese carruaje, ahí fue que encontré este teigu, se llama Starset, y no es el único, tomen. – En ese momento les pasó los otros dos teigus, tomando Ieyasu y el hacha y Sayo la ballesta, ambos sintieron lo mismo, eran compatibles.
- Este poder… ahora siento que podemos hacerlo… ¡Beartooth! – Ieyasu levantó el hacha y en ese momento su cuerpo empezó a transformarse, tomando rasgos animales, sus manos cambiaron a ser garras como un de oso, orejas animales también, mirando con fiereza a Nyau.
- Yo iré a apoyar a Ronnie. – Señaló Sayo, Tatsumi asintió. Mientras tanto Nyau se recuperaba del impacto.
- Eso dolió… ¿Quién eres?
- Tu peor pesadilla. – Señaló Tatsumi, en ese momento saltó Ieyasu con una gran velocidad y fuerza, atacando con su hacha al rubio.
- ¡Ahora tengo más poder! – Exclamó el pelinegro mientras soltó un rugido, Nyau intentaba resistir pero la fuerza de Ieyasu era mayor.
- ¿C-Como? No pudieron haber obtenido teigus de un momento a otro.
- Fuimos llamados. – Expresó Tatsumi por debajo. – Nosotros también tenemos deseos de luchar a la par que nuestros compañeros y reconocieron nuestros deseos, ahora. – En ese momento extendió el arma de Starset que tomó la forma de un espadón grande. - ¡Vas a pagar por todo!
- ¡No, se supone que soy fuerte! – Nyau quiso apartar a Ieyasu pero lo mantenía, entonces sujetó con ambos brazos. - ¡Suéltame!
- ¡No, ahora Tatsumi!
Con un rugido, el castaño fue con un ataque con su espadón y en ese momento que Ieyasu lo sujetó, este lanzó un gran corte que atravesó todo el torso del rubio, solo se vio la sangre volar mientras este era partido por la mitad, Nyau no lo vio venir cuando cayó al suelo en dos, había muerto.
- … Lo hicimos… - Expresó el pelinegro por debajo, al ver a Tatsumi, sonrió y levantó su puño, el castaño aceptó el gesto, chocando ambos.
Ronnie seguía esquivando los ataques de Daidara, no podía atacar mientras aún sujetaba a Spear en brazos.
- ¡Suelta a esa mujer y lucha, Beelvac no estará complacida hasta probar sangre! – El castaño necesitaba hacer algo, si pudiera dejar a Spear en un lugar seguro. En ese momento flechas volaron e impactaron a Daidara. - ¿Qué es esto? – Justo antes de darse cuenta, estas estallaron, causando que las extremidades de su brazo quedaran congeladas. - ¿Cómo?
- Aquí estoy. – Expresó Sayo, tenía la ballesta en mano. – Ya no soy la de antes, ahora tengo este teigu que me aceptó, proyectil de impacto congelante: Ice Nine Kills.
- Maldita. – Daidara quiso atacar a la pelinegra, pero ahora fue Ronnie quien lo atacó, ya había puesto a Spear a salvo y ahora podía pelear con todo, usando su lanza-guitarra.
- No harás nada si tienes un brazo congelado.
- ¡Eso crees! Me he fortalecido para superar a la general Esdeath, no caeré aquí. – Daidara usó toda su fuerza que tenía con la mano buena, Sayo nuevamente disparó otra flecha que impactó ahora al pie izquierdo del rubio oscuro, quedando congelado. – Tsk… aún puedo moverme…
- Ya no. – Expresó Ronnie, apuñalándolo con su lanza en el corazón, Daidara solo pudo escupir sangre mientras la vida se le escapaba del cuerpo, al final cayó al suelo cuando Ronnie retiró la lanza de su corazón.
- Lo hicimos. – Sonrió la pelinegra.
- Sí… y ahora veo que tienes un teigu.
- Claro, gracias a Tatsumi, ahora los tres podemos luchar a la par con ustedes.
- … No hay tiempo para descansar, aún queda uno ¿puedes cuidarla? – Señaló a Spear, la pelinegra asintió, así fue por el otro lado.
Bulat y Liver seguían en su batalla incesante, el control del agua del peliblanco correspondía problemas a Bulat y ambos estaban igual de lastimados.
- Nada mal, mi antiguo soldado.
- Pero todo se acaba aquí… - Expresó Bulat, lo daría todo en ese último golpe, Liver iba a hacerlo igual y por eso preparó algo final.
- Pienso lo mismo, por eso toma. – Controló su sangre, lo cual sorprendió a Bulat y lo que este no sabía es que estaba envenenada por lo que, si lograba atacarlo, moriría. - ¡Si muero, lo harás conmigo!
- ¡No será así! – En ese momento Tatsumi saltó atrás y aprovechando lo apuñaló por la espalda, sorprendiendo a Liver.
- ¿Cómo?
- ¿Eres tu Tatsumi? – Preguntó el pelinegro con asombro, el castaño sonrió dentro de su casco.
- No te distraigas Aniki, acabalo. – Así este asintió, saltó y con la espada, logró cortarlo a la mitad, Liver solo pudo caer al suelo mientras la sangre abandonaba su cuerpo.
- … Fuiste un buen soldado… yo… estoy orgulloso… - Este sonrió una última vez antes de morir, ambos se despejaron de sus armaduras.
- Se acabó… - Comentó Bulat por debajo. – Tatsumi, no pensé que tendrías un teigu ya.
- Los tres lo tenemos. – En eso llegaron el resto, Sayo cargaba a Spear, en eso Chouri vio a su hija.
- ¡Spear! – Fue a auxiliarla.
- Está bien, solo tiene heridas pero podemos ayudarla. – Respondió Ronnie, en eso miró al grupo.
- Muchas gracias por rescatarnos, no tuve en cuenta que enviarían a usuarios de teigu para asesinarnos. – Agradeció el viejo, Bulat sonrió.
- No es nada… el imperio, más que nada el primer ministro entiende que es peligroso, así que enviar asesinos tras usted es normal, pero ahora estamos nosotros, de Night Raid, lo protegeremos.
- … Entiendo, siendo así, con gusto ayudaré al ejército revolucionario, ahora sabiendo que lo que estuve por hacer, iba a ser suicidio, y ustedes. – Miró a los tres. – Veo que ahora son dueños de los teigus que encontré, pueden tenerlos.
- ¿Podemos? – Preguntó Ieyasu, el viejo asintió, eso trajo sonrisas a los tres amigos.
- Seguro podrán darles mejor uso que lo que yo tenía en mente… - Chouri estaba agotado. – Ya solo deseo descansar.
- Descuide, una vez vayamos a nuestros cuarteles, podrá descansar y su hija recibirá atención médica, tiene mucho de que hablar con nuestra jefa. – Sonrió Bulat, el resto igual.
- Eso deseo… ahora sé que ustedes podrán traer el cambio que este mundo necesita, y deseo ser parte de este.
- Descuide, haremos que eso sea una realidad. – Señaló Tatsumi. De tal modo lograron salvar dos vidas que serán vitales para el futuro de ese mundo, con una misión que salió exitosa e igual tres que obtuvieron nuevas fuerzas, el poder de Night Raid ha aumentado y ahora vendría un cambio mayor a su moral.
Ninja Britten 11: Kanno si pasó malos momentos respecto al fracaso y que Sagiri saliera herida, pero eso ya fue por detrás, se debe avanzar y ella ya dijo que al menos fue decisión propia el haber salto.
manu: Como tal respecto a las parejas, es algo que aún estoy pensando, obviamente me encanta meter romance y no dejaré a nadie fuera, siendo Tatsumi alguien que al menos recibirá apoyo y tengo en mente unas cuantas cosas, no puedo asegurar al cien por ciento todo lo que pueda venir y que alguna ya esté establecida desde el inicio, me gusta jugar con las posibilidades hasta más avanzada la historia.
Bueno, ya aquí dimos la batalla contra las tres bestias a lo cual se incluyó el rescate del anterior primer ministro y Spear, además finalmente les di teigus a ellos tres, y como pueden pensar sus nombres están basados en bandas igualmente, Starset es una de esas bandas que tienen un estilo único, cada canción que escuchas de ellos te da una sensación de que andas por el espacio o que son muy futuristas, Beartooth es una banda con un sonido muy fuerte, siendo casi un Hard Rock pero igual tiene sus buenos momentos en cuanto a metal y acabando con Ice Nine Kills, debo decir que esta banda se ha vuelto de mis favoritas, tienen una creatividad asombrosa a la hora de hacer vídeos musicales e igual sus canciones, recomiendo escuchar el álbum de The Silver Scream que es un álbum con puras canciones inspiradas en películas de terror e igual ver sus últimos vídeos, el último que hicieron basado en Chucky es asombroso.
Bueno, hasta aquí, ya en el siguiente cap ya deben saber que viene, la aparición del otro grupo e igual un poco de entrenamiento para nuestros protagonistas, hasta el próximo cap. Saludos.
