Akame y Toby seguían enfrascados en su propia batalla, de cierto momento a otro el de lentes empezó a ganar un terreno mayor respecto a sus ataques hacia la pelinegra, por mientras Kanno solo estaba al margen de la batalla si es que ella necesitaba ayuda pero ese no parecía ser el caso.

- Muy bien Akame-dono, hasta ahora has podido seguirme el paso, debo reconocerlo.

- Pero tampoco será por mucho tiempo. – Ella empezó a correr velozmente hacia este con Murasame para darle un corte pero Toby reaccionó a tiempo para moverse al costado.

- Sin aviso previo ¿eh? No andas con juegos.

- Las batallas no son un juego.

- Y estoy de acuerdo con ese dicho, por lo que tengo que demostrar todo lo que tengo. – Sacó espadas de sus manos para atacar con mayor fiereza a Akame, esta se alejó pero entonces Toby extendió su pie y entonces un disparo salió de este, ella apenas y pudo esquivarlo. – Todo mi cuerpo es un arma, no hay punto ciego por el cual puedas escabullirte ya que siempre sacaré algo para contrarrestarlo.

La pelinegra empezó a correr al costado mientras que del otro brazo de Toby se abrió sacando un compartimiento donde había otra arma de fuego y empezó a disparar hacia ella, esta saltó hacia los árboles, balanceándose sobre la rama para subirse a la copa mientras él seguía disparando a lo loco esperando que pudiera matarla. Quiso ver si tuvo éxito alguno pero para su sorpresa Akame buscó sorprenderlo por las espaldas, este se puso tenso durante unos segundos antes de llegar a agacharse y buscar un corte vertical con el arma afilada que llevaba, ella saltó hacia atrás dando una vuelta antes de aterrizar de pie.

- Debo decir que eso me sorprendió por unos segundos. – Toby se ajustó sus lentes. – No por nada eres una asesina muy buscada por el imperio, parece que la fama está respaldada.

- Si tienes tiempo de hablar, pelea.

- Claro, como digas Akame-dono. – Toby regresó a disparar hacia ella, nuevamente comenzó a correr pero esta ocasión él tenía una contramedida al respecto, en ese momento abrió un compartimiento en su pierna a lo que una hoja afilada salió disparada cerca del pie de Akame, eso causó que ella se detuviera, momento que buscó aprovechar. – Ahora sí, te tengo.

Ya que Toby corrió hacia él, Akame puso a Murasame de frente para bloquear el ataque y un choque de aceros se empezó a ejecutar, las chispas salían volando mientras ella evitaba algún golpe mortal y Toby el ser rozado por la hoja afilada de la katana, aprovechando la cercanía Toby abrió su boca y dentro tenía un cañón de arma, estaba por disparar cuando ella lo pateó en el abdomen para alejarlo, aprovechando el momento de retroceso lo buscó atacar pero esta disparó de su otra mano para evitar que se acerque.

- (Por ahora lo está manteniendo a raya, pero todas esas armas que posee en su cuerpo son todo un problema, no puede alargar mucho la batalla) – Pensó Kanno. Mientras tanto Akame seguía manteniendo un rostro sereno.

- Ha sido una buena batalla hasta el momento Akame-dono, pero todo tiene que llegar a su fin.

- Estoy de acuerdo.

- Me alegra que concordemos con algo… por eso es que ya le diré un final ahora mismo. – Cuando Toby estuvo por atacar, sintió que fue aprisionado - ¿Cómo? – En ese momento Akame sonrió.

- Tardaste en venir Lubbock. – En ese momento aterrizó del cielo el peliverde.

- Lo siento, tardé un poco en despertar y luego que acomodara los hilos de modo que no se diera cuenta. – Soltó un suspiro. – Oye, si querías matarme, al menos debiste asegurarte de que realmente estuviera muerto.

- Maldición… - Toby gruñó por debajo, sus brazos y piernas estaban paralizados por los hilos del teigu del peliverde. Akame ya entonces aprovechó y corrió para rematarlo, Murasame cruzó un corte justo por el abdomen del pelinegro, la sangre salió volando cuando este cayó al suelo, era cuestión de segundos para que muriera. - … parece que no pude lograrlo… Akame-dono ¿en qué falle?

- No eres mal combatiente, pero tenías muchos huecos y un exceso de confianza… eso te hizo fallar.

- Entiendo… lo siento doctor, he fallado… pero al menos caí como un guerrero… - Y cerró los ojos, muriendo definitivamente.

- Sabía que podías hacerlo. – Kanno se acercó a felicitar a Akame.

- No hubo problema alguno…

- Siempre hay que tener fe en tus compañeros.

- Esto… ¿y que hay de mí? Mi arribo triunfal fue importante. – Se señaló Lubbock.

- Vamos, si Leone no te mata cuando quieres espiar en los baños, esto no iba a ser la excepción. – Respondió Kanno.

- Al menos muestren algo de preocupación por mí. – Expresó con lagrimones.

- Hay que seguir y llegar con el responsable de todo. – Respondió Akame, los dos asintieron y se movieron para ir hasta el borde del bosque.


Kaku y Ronnie estaban en su propia batalla, el teigu que portaba el grandulón realmente era muy problemático para él, necesitaba mantenerlo a raya para no recibir más daño.

- Realmente estás tomando tu distancia chico, ya aprendiste lo peligroso que es Korn ¿no?

- Así es… no debo actuar con mucha imprudencia entonces.

- Te diste cuenta muy tarde, porque ahora estás perdido. – Señaló él. Nuevamente fue al ataque, Ronnie empezó a bloquear cada ataque que iba hacia él y le ponía demasiada fuerza, si no fuera por la armadura, hubiera cedido hace tiempo, no perdió tiempo y buscó un ataque lo suficientemente fuerte para llegar a derribarlo. – No puedes pensar por mucho tiempo.

- Lo sé, por ahora toma esto. – Empezó a tocar la guitarra, esperaba que el sonido fuera suficiente para paralizarlo pero Kaku reaccionó a tiempo tapando sus orejas. – Si tienes ocupadas las manos, puedo atacarte.

- Nada mal chico, tienes iniciativa pero no soy alguien que deja aberturas tan fácilmente. – Lo apartó de una patada y Kaku estuvo cerca de atacar pero entonces se levantaron muros de piedra hacia él que lo aprisionaron. - ¿Qué diablos?

- ¿En serio Ronnie? Llego y veo que te están dando una paliza. – Sagiri apareció en ese momento.

- No es mi culpa, tiene un teigu que contrarresta el mío.

- Tuviste suerte de que decidiera venir, logramos deshacernos de la mayoría de enemigos que acechaban cerca del cuartel y te seguí. – Expresó la pelinegra, ahora mirando a Kaku. – Este grandulón no durará mucho.

- Esta señorita… así que es tu compañera… jeje, parece que me confié un poco.

- Tuviste mala suerte. – Expresó Sagiri, en eso creó una cuchilla de piedra. – Descuida, haré que sea rápido cuando te decapite la cabeza. – Kaku empezó a reír.

- No era mi idea de morir a manos de una hermosa chica, pero bueno, te concedo el honor jovencita.

- Lo siento si buscabas ligarme hasta tus últimos momentos, pero ya tengo alguien que me gusta. – Y de un solo tajo logró cortar la cabeza de Kaku, cayendo esta al suelo. – Se acabó.

- Bien hecho Sagiri. – Ronnie se acercó a ella. - ¿Hablaste de algo con él al final? – En ese momento se puso roja.

- N-No es nada, por ahora vamos que esto está lejos de terminar. – Él asintió y entonces continuaron su avance hacia donde está el doctor.

Tatsumi, Sayo y Leone avanzaron por el bosque, ya el número de enemigos empezó a ser menor por lo que no había necesidad de batallar.

- Jeje, parece que están empezando a retroceder, seguro que los asustamos luego de haber mostrado nuestra fuerza. – Expresó la rubia con seguridad.

- Puede parecer el caso, pero no podemos confiarnos tampoco. – Comentó Tatsumi. – Aún queda enemigos poderosos si es que enviaron a estos solo para atacar, es que su líder aún se encuentra escondido en algún lado.

- Si tu lo dices, debe ser verdad. – Señaló Sayo. – Eres muy listo.

- Solo lo digo porque es una posibilidad. – Expresó el castaño de la armadura. Ya al avanzar vieron figuras, por unos momentos se pusieron en posición pero luego se relajaron.

- Son ustedes. – Lubbock se acercó. – parece que pudieron salir seguros de una batalla.

- Lo mismo podemos decir. – Expresó Leone. - ¿No les pasó nada?

- Bueno, digamos que llegué como un héroe y…

- Akame se encargó sola. – Interrumpió kanno al peliverde que se cayó de lado.

- ¡O-Oye Kanno, no me interrumpas!

- Entiendo. – Asintió Leone. – Buen trabajo Akame-chan. – Acarició el cabello de la pelinegra que no expresó nada. – Ahora que somos más, solo debemos llegar hacia el enemigo y derrotarlo.

Mientras tanto, Stylish estaba en su escondite con Mimi a su lado, entonces llegaron sus otros dos ayudantes, ahí la de las orejas grandes detectó todo.

- Lamento informarlo doctor, pero han caído todos, Night Raid los ha derrotado.

- ¡Oh my god, no way! Mis adorados sujetos de prueba, Toby, Kaku, chicos… descuiden, voy a vengarlos, como mis adorados sujetos que tanto me acompañaron. – En ese momento empezó a usar Perfector. – Lo bueno es que mi teigu me permite modificar todo y esa es mi carta de triunfo. – El cuerpo del doctor empezó a transformarse en el de una bestia peligrosa, eso alegró a sus tres ayudantes.

- Doctor… es grandioso…

- Gracias Mimi… ahora, como celebración, todas ustedes formarán parte de mí ahora.

- ¿Eh?

Los gritos no se hicieron esperar cuando Stylish devoró a sus ayudantes y entonces soltó un rugido.

- ¡Soy muy fuerte, yo derrotaré a Night Raid! – Exclamó la bestia que antes era el doctor. Mientras tanto todo el grupo seguía avanzando para llegar hacia donde estaba, no hace poco llegó Mine también para ir con el resto.

- Debemos adelantarnos. – Señaló Tatsumi a Ronnie. – Podemos ir más rápido, nos haremos cargo por el momento.

- Vayan seguros. – Señaló Akame. – No mueran… - El castaño sonrió.

- Claro. – Tatsumi levantó el pulgar. - ¡Ahora!

- Claro.

Los dos empezaron a ir a una velocidad mayor, mientras tanto Stylish saltó de su escondite para ir hacia el bosque, daría caza a Night Raid él mismo.

- ¡Night Raid, donde están, vine a acabar con ustedes! – gritó al aire, lo que la ahora bestia no esperaba es que en ese momento recibió un fuerte ataque, Tatsumi lo atacó con su arma de Starset, causando que saliera volando contra árboles los cuales derribó.

- Llegamos a tiempo. – Señaló Ronnie. – Tatsumi, no podemos permitir que se acerque al resto.

- Claro, si podemos acabarlo aquí y ahora mismo, entonces se habrá terminado todo. – En ese momento vieron a Stylish salir.

- Así que eran ustedes después de todo. – Expresó la bestia en voz gutural. – Lo siento por la general Esdeath pero los acabaré como los enemigos que son.

- Que feo te volviste ¿Qué te hiciste? – Preguntó Ronnie.

- Perfector me permite hacer modificaciones a cualquier ser vivo mientras tenga el ADN correcto y cuento con muestras de bestias, por eso ahora soy la bestia definitiva, lo suficiente para acabarlos a ustedes, idiotas de Night Raid.

- Veremos si eso es suficiente para sobrepasarnos. – Lo retó Tatsumi, el doctor empezó a reír.

- Ok, entonces veamos quien es mejor, yo o ustedes. – Empezó su ataque saltando con sus garras afiladas, ambos lo esquivaron mientras lo vieron destrozar un árbol como si nada.

- Eso es peligroso, parece que no fanfarroneaba al respecto. – Comentó Ronnie.

- ¿Es posible que podamos derrotarlo? – Preguntó Tatsumi.

- Puede ser, pero igual podría suceder algo dentro de nuestra batalla. – En ese momento Stylish volvió a saltar para atacarlos.

- No podrán esquivar por siempre. – Exclamó este, ahí Tatsumi buscó atacarlo con su espada, al menos hacerle algo de daño pero la piel gruesa de la bestia no lograba tener un solo rasguño.

- Ataquemos los dos. – Ahí ambos fueron para atacarlos, Stylish se defendió y entonces saltó una vez más.

- No pueden hacer nada, soy invencible, inmortal, soy el mejor.

- Habla demasiado. – Comentó Ronnie por debajo. – Parece que necesitamos hacer algo más ¿lo alejamos?

- Vamos por aquí. – Los dos comenzaron a correr, Stylish empezó a seguirlos, por mientras ambos esperaban llegar a un páramo un poco más abierto para tener una mejor visión y campo abierto para atacar, ya entonces es que llegaron al punto, cercano al río de la montaña. – Hagámoslo.

En ese momento se dieron la vuelta para atacar, Stylish se cubrió con sus garras esperando que fuera todo pero entonces Ronnie empezó a tocar, la bestia quedó paralizada.

- ¿What?

- Es el momento adecuado. – Tatsumi fue directo a la cabeza de Stylish con su espada, pensó que decapitarlo serviría pero este hizo todo el esfuerzo para librarse y entonces saltó a un lado. - ¿Qué sucedió?

- Se los dije, no podrán derrotarme.

Mientras tanto arriba se veía una bestia voladora, ahí estaba Najenda con Bulat y Sheele con dos figuras encapuchadas.

- Parece que llegamos a tiempo. – Exclamó el del copete. – Jefa, supongo que debemos dejarlos ir ¿no?

- Claro, hay un enemigo afuera… entonces… baja. – Uno de ellos asintió y saltó de la bestia. Mientras tanto Tatsumi y Ronnie continuaban peleando contra Stylish.

- ¿Ya se están agotando? No creo que eso sea todo lo que puedan dar.

- Descuida… parece que estamos cerca. – En ese momento vieron una figura aterrizar. - ¿Qué es eso?

- ¿Oh? Acaso llegó otro más, me pregunto que harás. – Ya entonces este se quitó la capucha. – Este sujeto…

Era un hombre de cabello azulado, porte atlético y lo que resalta son los cuernos de su cabeza. Este no perdió el tiempo cuando atacó a Stylish de un puñetazo, sacándole el aire.

- Es fuerte… - Comentó Tatsumi por debajo. Nuevamente este lo atacó fon fuerza, causando mucho daño al doctor con cada golpe que lanzaba.

- (¿Quién es? No puedo creer que sea tan fuerte)

- Procediendo a eliminar al objetivo. – Con esa voz monótona ya entonces fue con un último ataque, Stylish estaba sumamente dañado.

- No puede ser… yo… se supone que soy el más fuerte, no puedo morir aquí.

Ya el peliazul llegó a sacar un poder y entonces lo disparó, yendo a gran velocidad que fue como un rayo el cual terminó por atravesar a Stylish y empezar a evaporarse hasta lo quedar nada, luego de que la gran luz se disipó, solo estaba ahí.

- Enemigo eliminado. – Fue todo lo que dijo, ya Ronnie y Tatsumi se acercaron a él.

- Lo acabó con facilidad. – En ese momento llegó el resto.

- ¿Qué pasó aquí? – Preguntó Leone, entonces vieron la bestia voladora aterrizar, ahí bajó el resto.

- Jefa. – La peligris sonrió.

- ¿Qué tal? Cierto que es fuerte ¿no? No solo fuimos a llevar los teigus que obtuvimos sino que igual ahora hay nuevos miembros, primero les puedo presentar a él, es un teigu humanoide, se llama Susanoo.

- Un gusto. – Respondió este y como rápidamente fue a peinar a Mine, esta quedó asombrada.

- ¿Qué?

- Él parece tener un gusto por limpiar, y por último… - la otra figura encapuchada se la quitó, mostrando a una chica de cabello anaranjado fuerte y ojos de color rojo, su vestimenta era una blusa blanca con chaleco negro y falda de a cuadros.

- Ey, me llamo Chelsea, a partir de ahora formaré parte de este grupo, espero me reciban bien. – Soltó un guiño, la chica parecía coqueta a primera vista.

- Night Raid ha crecido, este grupo será el definitivo para la batalla futura contra el imperio. – Señaló Najenda. Con un enemigo más derrotado, ahora eran de un mayor número y lo que podían aportar ambos sería importante, ya entonces podrían descansar pero no por mucho, había más por delante.


Ninja Britten 11: Sagiri hará de todo para proteger a su hombre jaja y pues ya resultaron en el ataque, ya como tal pudieron sobrepasar el peligro hasta el final.

Bueno, aquí ya terminamos el ataque del doctor y finalizar con la llegada de Susanoo y Chelsea, ya seguiremos con como avanza naturalmente en la historia e ir al siguiente escondite más lo que está por venir, ya se viene el próximo grupo enemigo también, hasta el próximo cap. Saludos.