Luego del regreso de Ronnie y Sagiri al haberse asegurado que el castaño se encontraba bien, todos en el grupo podían seguir descansando antes de su próxima misión que sería cuando Najenda les diera el aviso, Susanoo nuevamente preparó la cena para todos.

- He terminado. – Chelsea se levantó para retirarse, aunque había dejado comida en el plato.

- ¿Qué le pasa? Ni siquiera terminó. – Expresó Mine.

- Supongo que no termina de acostumbrarse al equipo. – Respondió Bulat, Tatsumi sentía algo de preocupación por ella.

- Que haga lo que ella quiera, no es que me preocupe para nada. – Terminó de hablar la pelirrosa.

- A pesar de todo, para que las misiones sean exitosas, todos tienen que trabajar en equipo. – Expresó Kanno. – No se puede dejar a nadie fuera.

- En eso tiene razón. – Señaló Sheele. – No solo somos un equipo aquí… somos como familia.

- Veré si puedo hablar con ella al rato. – Señaló Tatsumi ahí tanto Mine como Sayo lo observaron. Una vez terminó la cena, Chelsea estaba afuera, comiendo una paleta como era habitual mientras observaba la luna.

- (Este grupo es una pérdida de tiempo…) – Pensó mientras seguía recostado contra el tronco de un árbol, bajando la mirada. - … El trabajo en equipo no es necesario… al fin y al cabo en este trabajo todos acaban muriendo tarde o temprano…

- Chelsea, aquí estabas. – Escuchó la voz de Tatsumi.

- Es tarde ¿no deberías estar durmiendo? – Preguntó esta. – O acaso… ¿es que soy tan bonita que deseas hacer un movimiento conmigo?

- N-No es eso. – Respondió este sonrojado, la pelinaranja empezó a reír.

- Solo bromeaba… sentía ganas de ver la luna, es todo.

- Es cierto que es bonita… pero no vine a hablar de eso. – Se sentó a un lado. – Has estado muy distante del equipo, si pasa algo, quisiera que me lo dijeras.

- No es nada. – Respondió de forma cortante. – Solo tengo que cumplir mi trabajo en serio como una miembro del ejército revolucionario, si ustedes desean jugar a la familia o algo así, es asunto de ustedes, yo solo voy a cumplir con las misiones y estar a la espera.

- Pero eso triste… no sé si pasó algo en tu anterior grupo. – En ese momento Chelsea bajó la mirada, sonriendo de forma amarga. – Pero nosotros somos distintos, tenemos miembros muy fuertes y nos protegemos las espaldas, puede que pienses que podemos morir en cualquier momento y eso podría ser verdad, existen personas muy fuertes que podrían superarnos, pero tenemos algo distinto… no estamos solos, nadie dejará por su cuenta al resto.

- … Eres demasiado optimista ¿sabes? – preguntó ella. – Confías demasiado en ellos, pero antes de que des cuenta, solo quedarás tú, porque existió alguien mucho más fuerte, ni siquiera siendo todos contra este podrían ganar.

- Ningún destino se encuentra escrito en papel, así que no asegures nada que haya pasado aún.

- … En serio, eres una molestia. – Soltó un suspiro. – Solo espero que no tenga que salvarte el trasero si te encuentras en una situación delicada.

- No importa, yo haría lo mismo por ti si estás en peligro y te salvaría. – Sonrió, eso hizo que Chelsea se sonrojara un poco.

- I-Idiota… como sea, si ya terminaste, déjame aquí un rato más, ya entraré luego.

- Claro… buenas noches Chelsea. – Se despidió, quedando ella sola otra vez.

- Es un chico muy raro… no sé si pueda confiar en sus palabras… pero me gustaría…


Otra mañana tranquila, durante el desayuno llegó Najenda y esta vez llegaba con noticias para todos.

- Tenemos una nueva misión. – Prestaron atención en aquel momento. - ¿Conoces sobre el camino de la paz?

- Es un grupo religioso muy influyente. – Respondió Chelsea. – Tiene millones de adeptos alrededor de todo el imperio.

- Exactamente… su actual gran señor es una persona muy amable y que desea la paz y hacer buenas obras, pero existe un problema… y ese es el consejero actual del grupo, Bolic, él es un espía enviado por el imperio para mantener bajo su control al grupo y evitar que podamos hacer una asociación con este… si logramos convencer al gran señor de que se nos una, podemos contar con todos los adeptos que tienen, lo cual sería beneficioso para nuestro próximo gran ataque a la capital, por eso nuestra misión es la siguiente, asesinar a Bolic y allegados que tenga dentro del grupo.

- Entendido. – Expresaron todos. Con esa misión próxima tendrían que prepararse al respecto.

- ¿Qué opinas de esto Kanno? – Preguntó Sagiri.

- Si ese grupo tiene tal cantidad de fieles que podrían apoyar esta causa, no es algo que podamos desperdiciar. – Llevó su mano al mentón. – Una gran cantidad de soldados nos daría una gran ventaja contra el ejército imperial, tenemos qué hacerlo.

- Eso mismo pienso. – Respondió ella. – Luego de todo esto finalmente podremos establecer nuestra vida normal como deseamos.

- Es cierto… supongo que ya te esforzarás para estar junto a Ronnie ¿no?

- Es verdad… ¿eh? – Sagiri vio a su gemelo. - ¿Dijiste junto a Ronnie?

- Eres muy obvia querida hermanita, lo supe desde siempre. – Ella se puso roja en ese momento. – Descuida, te he apoyado y también me gustaría que mi mejor amigo sea feliz al final.

- Joo, eres malo Kanno. – Ella hizo un puchero. – Pero lo aprecio… he estado muchos años enamorada de él, seguro cuando llegue el momento adecuado podrá corresponderme como espero.

- Haremos que eso sea posible. – Extendió su puño. – Por nuestra vida feliz en el futuro.

- … Por nuestra vida feliz. – Ambos chocaron puños.

Sayo estaba revisando a Ice Nine Kills, las próximas misiones eran realmente muy peligrosas pero si lo conseguían, eso era un paso más cerca a poder arreglar toda la corrupción existente en el imperio, pero igual quería algo más.

- Tatsumi… ojalá pudiera armarme de valor para decirle lo que siento…

- Quiero decirle lo que siento… - Escuchó otra voz en ese momento, la pelinegra acechó a ver, Mine estaba recostada contra la pared, se dedicó a escucharla en silencio aunque era espiar. – Realmente son unos estúpidos por querer unirla con Leone… ok, admito que ella es más bonita, tiene una personalidad divertida y tiene mejor cuerpo. – Observó su pecho, soltando un suspiro. – Soy una mocosa… pero no quiero rendirme, haré lo posible porque Tatsumi pueda fijarse en mí.

- (¿Mine? ¿Ella igual está enamorada de Tatsumi?) – Eso sorprendió a Sayo, ya vio a la pelirrosa apretó el puño decidida.

- No perderé contra Leone o cualquiera que se ponga en mi camino, al final seré quien estará junto a Tatsumi. – Sin decir nada más, ella se fue, Sayo se quedó ahí, recostada contra la pared.

- (Así que tengo rivales… no pensé que Tatsumi fuera tan popular pero yo igual lo juro, no perderé contra ellas y seré su novia al final de esta batalla…)


Los Jaegers estaban en camino para una misión de protección, aunque la pérdida de tylish era muy notoria, debían de seguir adelante.

- ¿Estás bien? – Preguntó Wave a Seryuu, sabían del alta estima que le tenía al científico por haberla ayudado.

- … Voy a matarlos… - Expresó ella por debajo, estaba realmente enojada.

- General ¿Cuál es nuestro trabajo aquí? – Preguntó Bols, Esdeath lo vio de reojo.

- El primer ministro nos ordenó proteger al líder y ministro de un grupo religioso, es lo único que importa. – Respondió, como restándole importancia. – (Solo quiero ganar… para que Ronnie pueda estar conmigo…)

- ¿Qué está pensando general? – Preguntó Run.

- No es nada. – Enmascaró bien sus pensamientos. El carruaje del grupo se detuvo en ese momento frente a una gran mansión, todo el grupo bajó mientras la puerta fue abierta en aquel momento, así fue que entraron siendo dirigidos por miembros del grupo hasta llegar a una sala con un trono.

- Así que ustedes son quienes vienen a protegernos. – Un hombre de larga cabellera grisácea se presentó. – Me alegro verlos, espero pueda contar con ustedes para seguir protegiendo a la gente.

- Eso haremos. – Señaló Esdeath, entonces apareció otro, un hombre corpulento de barba y cabello castaño, vistiendo una túnica.

- Jaegers, los estábamos esperando, soy el consejero del gran señor de nuestro gran grupo de fieles sirvientes, me llamo Bolic.

- General Esdeath, estoy al mando de los Jaegers, el grupo que está observando ahora mismo.

- Lo sé. – soltó una risa. – Honest me habló de ustedes y me aseguró que estaría a salvo con ustedes, después de todo nuestro grupo es muy grande, no dudo que existan personas que quisieran aprovecharse de la nobleza de nuestro gran señor para sus planes.

- Por eso nos encontramos aquí, cualquier problema que surja, nosotros evitaremos que pase y aseguraremos sus vidas.

- Muchas gracias, sé que ustedes harán lo posible. – Luego de decir eso, ellos se retiraron, Esdeath soltó un bufido.

- Ese consejero es tan falso que hace muy evidente su acto… me sorprende que no lo hayan descubierto.

- Es a quien debemos de proteger ¿no? – Preguntó Wave, la peliazul asintió.

- El emperador desea que Camino de la Paz se mantenga en un lado neutro y si logra apoyarnos a nosotros contra el ejército revolucionario, eso nos daría una gran ventaja, si el consejero Bolic llega a ser asesinado, eso dejaría al grupo en un estado vulnerable debido a que el gran señor es una buena persona… pero eso igual lo hace muy fácil de manipular, nuestros enemigos podrían aprovecharse para unir al grupo a su causa y estaríamos en problemas.

- Haremos lo posible por protegerlo entonces. – Señaló Bols, Esdeath podía confiar en sus soldados y lo fuertes que son.

- Cuento con ustedes. – Ella asintió. – (Estoy segura que atacarán pronto… Night Raid podría venir, así que tenemos que triunfar… eso me dará un paso más adelante en mi apuesta contra Ronnie…)


Muy pronto saldrían a cumplir con la misión de asesinar a Bolic, solamente estaban ajustando los detalles finales antes de hacerlo.

- Como tenemos información, hay que extirpar todos los canceres que existen dentro de la organización, no solo con Bolic sino también a sus allegados que tiene en puestos altos, por eso se separarán con tal de eliminarlos. – Señaló Najenda, así fueron divididos para abarcar más terreno. – También podemos esperar que existan guardias para protegerlos, capaz y el imperio haya enviado a estos.

Ronnie lo sabía, desde que Esdeath estuviera cerca es que los Jaegers eran totalmente seguros de que serían los guardaespaldas de Bolic, eso complicaba un poco más la misión.

- Solo tenemos que matarlos cuando no haya nadie, eso lo hará sencillo. – Señaló Leone.

- Sin nada más que decir, salgan y tengan éxito. – Así fue comenzaron con su avance. Quienes irían al frente para matar al consejero eran Tatsumi, Akame, Ronnie y Leone.

- Chelsea. – Ella volteó a ver, Tatsumi se había acercado a ella. – Solo quería decirte, buena suerte y vuelve con vida.

- ¿De qué hablas? Es imposible que falle, volveré y cuando lo haga, te tragarás tus palabras. – Sonrió de lado, así se fueron por sus propios rumbos. – (Lo haré… no solo por mí, también para protegerlos…)

El grupo de asalto principal estaban avanzando por el bosque, la nieve caía suavemente mientras más se acercaban por los cuarteles del grupo.

- Hay que prepararse. – Señaló Leone, los dos chicos se equiparon con las armaduras de sus teigus así como Akame y Leone también ya tenían sus propias, listas para pelear.

- Hay muchos guardias frontales… - Señaló Akame, veían a varios pero también se encontraban seguidores de la religión que solo estaban haciendo sus actividades.

- Mine debe encontrarse en posición donde puede apoyarnos, así que eso nos aliviará de momento. – Ya justo al terminar de hablar la rubia, vieron un guardia caer muerto, eso alertó al resto y los fieles corrían asustados. – Es la señal.

Comenzaron a moverse para poder adentrarse sin problemas y llegar hacia Bolic, tenían que hacerlo rápido antes de que sean descubiertos.

En otro lado, Mine estaba disparando a guardias desde una larga distancia para asegurar el camino a sus demás compañeros, ella estaba totalmente concentrada.

- Creo que es suficiente…

- ¿Todo bien aquí? – Preguntó Sheele que estaba sirviendo de guardia a Mine por si alguien se acercaba a atacarlas.

- Están entrando, así que todo va perfecto.

- Es bueno saberlo, supongo que no tendremos problemas ahora mismo.

- No puedo asegurar eso. – Escucharon una tercera voz, voltearon a ver al cielo, ahí se encontraba alguien. – Ustedes son de Night Raid, justo como la general Esdeath decía.

- Ese es un teigu, entonces tu eres…

- Así es. – interrumpió a Mine. – Soy Run, miembro de los Jaegers y los detendré aquí y ahora. – Este fue a volar cuando una flecha lo pasó rozando. – Eso estuvo cerca.

- Casi le doy… - Sayo salió de su escondite. – Chicas.

- Parece que son tres entonces… no importa, eso no cambiará para nada el resultado. – Y fue nuevamente a atacar. El grupo principal seguía adentrándose al palacio, por lo menos las muertes anteriores han hecho que muchos escapen.

- Debe encontrarse más adelante. – Señaló Akame, ya que estaban avanzando, de repente una espada casi la rebana, ella se hizo hacia atrás, saltando para esquivarlo, entonces apareció su enemiga.

- Onee-chan… finalmente te encontré.

- Kurome… - Entrecerró los ojos, veía a su hermana la cual estaba sonriendo de forma desquiciada.

- No podrás escapar ¡Esta vez voy a matarte! – Fue a atacarla sin compasión alguna, Akame hizo todo lo posible por protegerse de sus ataques pero ella respondía al instante.

- ¡Akame! – El resto quiso auxiliarla pero fueron bloqueados, Wave fue el responsable.

- No las detendrán. – Respondió este. – Yo seré su contrincante. – Leone chasqueó la lengua.

- Vamos a pasar sobre ti. – Así se terminaron alejando, la batalla entre las dos pelinegra continuaba, Kurome estaba con toda la intención de querer matarla.

- Esta es la oportunidad, finalmente podré poseer tu cadáver, adelante Yatsufusa. – En ese momento apareció un cuerpo y este se levantó sin vida, estaba siendo controlado por Kurome, Akame chasqueó la lengua.

- El poder de ese teigu sigue siendo terrible…

- Descuida Onee-chan, muy pronto te unirás a ellos, serás otro de mis títeres, así como lo son el resto de nuestro antiguo grupo. – Los hizo aparecer y Akame los reconoció, sus pupilas se dilataron al ver a quienes fueron sus antiguos compañeros, siendo cadáveres controlados por Kurome, apretó los dientes con fuerza.

- ¡Kurome! – La pelinegra menor empezó a reír.

- ¡Eso Onee-chan, atácame con todo!

La batalla por acabar con Bolic continuaba, los jaegers buscarían evitar que Night Raid consiga su objetivo y todo continuaba parejo, quedaba ver como acabaría el resultado…


Ninja Britten 11: Esa promesa que hicieron ambos es importante, ya con lo que ha sucedido pues harán lo posible por ganar y Sagiri si que pasó todo ese tiempo esperando por Ronnie, está demasiado enamorada jaja.

Ya empezamos este que sería el siguiente arco con el grupo religioso, ya ese asalto lo resultó bien cuando aparecieron los Jaegers a atacar, ya verán como se desarrollará todo e igual hacer los cambios con lo que pueda venir respecto a dos personajes, ya sabrán qué pasará, hasta el próximo cap. Saludos.