-No puedo creerlo Denahi-Kenai

-Siempre supe que a veces molestabas a otros de tus compañeros-Sitka-Pero que llegaras a hacer algo así...simplemente no te reconozco.

Ya es de noche, mientras Koda y Meztli están viendo una película, yo les platiqué a mis hermanos mi primera vez. Ambos me miran como si no me conocieran, y no los culpo. Lo que le hice esa vez a Rosario no tiene nombre.

-¿Y ahora que hago?

-Pues como hermano mayor, te voy a apoyar pero si tú te haces responsable de la pequeña-me dice Sitka.

-Cuenta conmigo también-dice Kenai sonriendo.

-Gracias chicos, ahora más que nunca necesito su apoyo. No estoy listo para ser papá. Tengo la universidad, mi trabajo, ahora la escuela y necesidades de la niña, no, me voy a volver loco.

-Consecuencias de tus actos-dice Kenai tratando de fastidiarme.

Ya es medianoche, ya habíamos cenado y tomado un baño. Meztli ya se bañó también, se puso su pijama y se lavó los dientes. Me gusta su pijama, es un pantalón azul marino y una playera del mismo color con un lobo aullando a una luna.

-Bien nena, hora de dormir.

-Espera olvidé a Citlali.

Se dirige a su mochila y saca una pequeña muñeca de esta. Ya había visto ese tipo de muñecas mexicanas, la suya tenía listones azules en el cabello, su vestido también era azul de diferentes tonalidades.

-¿Tu muñeca?

-Sí, me la compró mi mamá cuando tenía dos años.

-Bueno, ven, te voy a mostrar tu cama.

Llegamos a la habitación de huéspedes, coloco las cosas de Meztli dentro del armario mientras ella se mete bajo las cobijas.

-Buenas noches-le digo

-Oye espera.

¿Ahora qué quiere esta niña?

-¿Qué ocurre?

-Siempre me leen un cuento para dormir.

-No tenemos cuentos.

-Yo tengo uno en mi mochila.

Ash, a ver, en la mochila. Vamos a ver...aquí está, es un libro no muy grueso que tiene como título Mitos y leyendas mexicanos prehispánicos.

Me siento al lado de Meztli y abro el libro en el índice. Hay varios títulos de historias, la letra se ve interesante y hay varios símbolos de la cultura prehispánica alrededor.

-¿Que historia quieres?

-Esta.

Meztli señala con su dedo el quinto título: La leyenda del Sol y La Luna. La página es la 32, cuando la encuentro me doy cuenta de que este libro es para niños debido a los dibujos en las páginas. Bueno, vamos a empezar, comienzo a leer el cuento mientras Meztli observa los dibujos y se imagina la historia. Pero al parecer esto no es suficiente para dormirla, así que le leo otra historia, luego otra, y luego otra y otra. Esta niña tiene el sueño ligero, afortunadamente a la mitad de la quinta historia remarco que se ha quedado dormida. Sin despertarla me levanto, pongo el libro en la mesa de noche, me dirijo a la puerta y apago la luz. Doy una última mirada a la pequeña y entonces cierro la puerta.

Enseguida me dirijo a mi habitación, ni siquiera prendo la luz, solo me lanzo a mi cama de espaldas, cierro los ojos y dejo que Morfeo me lleve en sus brazos.

Algunas horas después siento que algo se mete bajo mis cobijas y me abraza. Me despierto de golpe al mismo tiempo que me doy la vuelta, veo que se trata de Meztli.

-¿Y ahora tú qué haces aquí?

-Tuve una pesadilla.

Lo que me faltaba, que mi hermoso sueño fuese interrumpido por la pesadilla de una mocosa.

-Me imagino que querrás dormir conmigo.

Ella asiente con la cabeza. Al mismo tiempo que suspiro me froto la cara con una mano.

-¿Si te dejo me vas a dejar dormir?

-Sí, sí lo prometo.

Bien, le doy la espalda y vuelvo a mi sueño, pero enseguida siento que Meztli me abraza de nuevo. La voy a dejar con tal de que me deje tranquilo, parece que ya se durmió.

Por fin.

-Oye

Ya decía yo, era demasiado bueno para ser verdad.

-¿Puedo decirte algo?

-Ya duérmete Meztli.

-Mentí cuando les dije que no sabía a lo que se dedicaba mi mamá. Me dijo que era un soldado, que ayudaba a personas y atrapaba a gente mala.

-¿Eso te dijo?

-Sí, y cuando yo crezca quiero ser como ella.

-Oye hicimos un trato, ¿sí?-le digo mientras me doy la vuelta bruscamente- Ya duérmete si no quieres que te mande a dormir sola, ¿Entiendes?

Creo que la asusté con mi tono de voz, pues enseguida se da la vuelta y se duerme. Gracias al cielo, ya puedo dormir tranquilo. Me doy la vuelta y cierro los ojos, pero enseguida escucho llorar a Meztli.

-Oye lo siento-digo una vez me volteo otra vez.

Meztli voltea a verme y puedo distinguir sus lagrimitas en su carita. Que crudo soy, no debería ser tan malo con ella. Sí, es muy fastidiosa pero... es sólo una niña.

-Ven aquí.

Enseguida la abrazo y la siento sujetarse a mi cintura. Cierro los ojos y me quedo dormido.

...

Por la mañana huelo que algo se está quemando, abro los ojos y veo que Meztli no está, enseguida escucho varias ollas y cazuelas caerse.

Ay no.

Rápidamente me levanto, salgo de mi cuarto y me dirijo a la cocina. En cuanto llego siento que me va a dar un infarto, la cocina está echa un desastre. Hay ollas en el suelo, comida por todos lados, el fregadero está a reventar de trastes, hay sartenes quemándose en la estufa, platos rotos en el piso, mejor ya me detengo aquí.

Y la responsable de este caos está parada en frente de mi con una sartén en la mano. En la sartén hay un tipo de salsa verde con algo más, no tengo ni idea de lo que es y no quiero saberlo.

-Buenos días-me dice Meztli con una sonrisa nerviosa.

Yo ni siquiera puedo hablar, aún sigo en shock por semejante tornado que pasó por la cocina. Sólo miro a la niña con la boca abierta, el Karma sí existe y me llegó intenso.

-¿Porqué huele a quemado?-Kenai

En cuanto mis hermanos entran en la cocina, se ponen tan impactados como yo.

Momentos después, Sitka, Kenai y yo estamos limpiando el desorden. Koda y Meztli están poniendo la mesa mientras que ahora yo soy el que hace el desayuno.

Sirvo los platos y enseguida empezamos a comer.

-¿Entonces mañana empieza la verdadera semana de escuela?-pregunta Koda.

-Sí-Kenai-Estoy muy ansioso de comenzar.

-Yo también-Sitka-No puedo esperar para ver a Esmeralda otra vez.

-¿Quien es Esmeralda?-Meztli

-Mi novia, te va agradar cuando la conozcas. Y estoy seguro de que le agradarás también.

-¿La vas a presentar tan pronto?-Kenai

-Pues sí, es mi sobrina.

Ante estas palabras a Meztli le brillaron los ojos.

-Entonces...¿puedo llamarte...tío?

-Claro que sí.

Meztli se pone de pie y corre a abrazar a Sitka, él también la recibe con un abrazo.

-Pero a mí me tendrás que decir súper tío Kenai.

Eso hace reír a Meztli, y al igual que Sitka, corre a abrazar a Kenai.

-Me recuerdas mucho a tu tío Koda cuando tenía tu edad. Eres igual de cariñosa que él.

-¿Enserio?-Meztli

-Mejor tío del universo Koda, por favor.

Y otra vez un abrazo.

-Oye mejor tío del universo Koda.

-¿Sí mejor sobrinita del universo?

-¿Te puedo dar un beso?

-Por supuesto que sí.

Entonces Meztli le da un beso en la mejilla a Koda. ¡Ay, casi lo olvido!

-Oye Meztli, ¿Puedo preguntarte algo?

-¿Qué?, perdón, ¿mande?

-¿Cuando comienzas la escuela?

-La próxima semana, en la primaria y secundaria Stanford.

-Oye yo también voy en esa escuela-Koda-Sólo que mañana entramos sólo los de cuarto a sexto.

-Entonces la próxima semana se pueden ir juntos-Sitka.

-Pero el problema es, ¿Con quien me voy a quedar esta semana?

Diablos, tiene razón, no puedo contratar una niñera porque seria toda la mañana. Y no creo que alguien esté disponible en ese tiempo.

-Podría ir a la universidad con nosotros-propone Kenai.

-No es una mala opción-Sitka.

-Y supongo que sería yo quien la tuviese que cuidar.

Esto último lo digo de mala gana, levanto la mirada y veo que mis hermanos me miran fríamente, mientras que Meztli...me mira con tristeza.

Seguido de esto, Meztli se pone de pie y comienza a recoger la mesa. Cuando va a recoger mi lugar ni siquiera me mira, como si la hubiera regañado o algo así. Luego se mete a la cocina y comienza a lavar los trastes.

-¿Enserio Denahi?-me dice Sitka molesto. Enseguida se pone de pie y se dirige a la cocina.

-Eres un idiota.

-¿Qué?

-Kenai tiene razón-Koda-Esa niña no tiene la culpa de nada.

-¡Ah, ahora todo el mundo está conspirando contra mí!

-No digas estupideces-Kenai-Sabes a lo que me refiero.

Entonces Kenai me señala la cocina con la mirada, me levanto y voy hacia ayá. Estoy apunto de entrar cuando escucho a Meztli hablar con Sitka.

-No me quiere.

-No digas eso, claro que te quiere.

-No es cierto, sólo lo dices para hacerme sentir mejor.

-Escucha Meztli, tu papá sólo está tratando de adaptarse. Esto de ser padre es algo nuevo para todos, por eso es que aveces la gente actúa así.

-¿Porque no saben cómo manejarlo al principio?

-Exacto, pero con el tiempo verás que será diferente. Ya verás que poco a poco se irá encariñando más contigo.

-¿Lo crees?

-Garantizado.

Entro entonces a la cocina y veo a Sitka de rodillas uniendo su mano con la de Meztli. En cuanto me ven, Sitka se pone de pie y me mira con seriedad. Veo a Meztli y su carita refleja tristeza y...miedo. Me acerco a ella y me pongo a su altura para no verme intimidante. La tomo gentilmente de los brazos y le hablo:

-Meztli discúlpame, los acabo de escuchar platicar y...tu tío tiene razón.

Meztli me mira sorprendida, yo le sonrío en respuesta.

-Esto de ser papá me tomó de sorpresa, no era mi intención actuar así contigo. Y si piensas que no te quiero, no podrías estar más equivocada. ¿Me perdonas...hija?

En respuesta Meztli me abraza y me da un beso, yo le respondo igual.

Bueno, creo que mi vida paternal se adelantó un poco, pero bueno. La vida sigue, ademas, ¿Qué tan malo puede ser?